davidescalante
Usuario (Argentina)

Hola a todos aquellos interesados interesados en el nen no vengo a discutir sobre este tema lo ke les voy a presentar es un test para que mediante respuestas sobre tu personalidad determinar que tipo de nen o aura posees http://www.hunterxhunter.cl/hxh_test_nen.htm por ejemplo su servidor pertenece al tipo de emision grax este es mi primer post
Nen es la habilidad de manipular libremente la energía vital, llamada también 'aura', que viene de nuestro cuerpo. Todos proyectan una pequeña parte de esta energía vital pero, en general, es poca o incontrolada. Llamamos a la técnica para regular el aura Ten, gracias a ésto fortalecemos nuestro cuerpo y lo protegemos del envejecimiento. Zetsu es la técnica para separarnos del aura, es útil por ejemplo, para borrar nuestra existencia o para recuperarnos si estamos exhaustos. Ren sirve para hacer que el aura crezca en situaciones excepcionales. El aura es la energía que sale de nuestro cuerpo, por lo que podemos hacer uso de la energía de otro ser vivo para darle óptima utilización, tanto en el buen como en el mal sentido de la palabra.. si un mal espíritu ataca a un hombre indefenso, puede matarlo sólo usando su aura. Existe sólo una forma de proteger el cuerpo del Nen: usando Nen nosotros mismos y protegernos con Ten. Repeler el aura con nuestra aura, de otro modo nuestro cuerpo quedará despedazado. Para despertar la fuerza que duerme tenemos dos formas: tomarnos nuestro tiempo o provocarla. Para provocarla se envían ondas al cuerpo letargado y se deja el Ten más accesible. El letargo significa que el Shoko (aberturas en nuestro cuerpo) es mantenido cerrado, con lo cual el aura no se puede desarrollar bien. En esta técnica se envía el aura a otra persona y de esa manera se fuerza la abertura del Shoko. Normalmente aprendemos a sentir nuestra aura a través de oraciones y meditación, después de eso debemos dejarla salir poco a poco, es por eso que toma largo tiempo manejarla. Existe una técnica secreta llamada Gehou, la cual sirve para sacar toda nuestra aura rápidamente, pero si una persona inmadura o con malas intenciones la practica, podría morir. In es una aplicación avanzada de Zetsu, sirve para hacer que el aura sea imperceptible, en este caso, si queremos ver el aura de alguien que usa In, usaremos. Hatsu es la técnica para liberar nuestras habilidades Nen. Se divide en 6 categorías: Intensificación (Kyouka) Emisión (Houshutsu) Controlador (Sousa) Materialización (Gugenka) Transformación (Henka) Especialización (Tokishitsu) Estos tipos de Nen estan relacionados a la forma de ser de cada persona, primero por la capacidad que tiene al nacer y luego por el ambiente en que se desarrolla. La idea es especializarse en aquella categoría más cercana a la persona, o si no, se tendrán muchos problemas. ::Técnica del Agua:: Para saber qué tipo de Nen somos existe la "Técnica del Agua"... liberamos nuestra aura en un vaso con agua y una hoja sobre él y vemos qué sucede: Intensificación : La cantidad de agua aumenta Emisión : El color del agua cambia Controlador : La hoja se mueve Materialización : Aparecen impurezas en el agua Transformación : El sabor del agua cambia Especialización : Otros cambios Análisis de la distinción de Nen según la personalidad, por Hisoka ♣ Intensificación : Puros y simples Controlador : Razonadores, avanzan a su propio ritmo Transformación : Mentirosos e inestables Emisión : Impacientes, emocionalmente perturbados Especialización : Individualistas y carismáticos Materialización : Nerviosos dejen puntos, comenten se los agradezco
San Expedito, patrono de las causas urgentes Historia de San Expedito San Expedito era un militar romano que vivió a principios del siglo IV, comandante de una legión romana en la época del emperador Dioclesiano. Cuenta la leyenda que en el momento de su conversión, tocado por la gracia de Dios, resuelve cambiar su vida y convertirse al cristianismo, ya que lo había conmovido profundamente la actitud de los cristianos al enfrentar la muerte. Fue entonces que se le apareció el espíritu del mal en forma de cuervo y el cuervo le gritaba "cras...! cras...! cras...!" que en latín significa "mañana...mañana...mañana... Esta decisión déjala para mañana! No tengas apuro! Espera para tu conversión!" Pero San Expedito pisoteando al cuervo gritó "Hoy! Nada de postergaciones!" Es por eso que San Expedito es un Santo que atiende los casos urgentes, en este mismo momento, los casos que, de producirse una demora, habría un gran perjuicio. Pero este Santo Patrono Expedito, no atiende para ser venerado, sino que en acción de gracias, nos acerquemos a Dios, sin postergaciones, siguiendo su ejemplo. Es conocido como uno de los abogados de las causas imposibles, junto con Santa Rita y San Judas Tadeo, a quienes también se les suele invocar en estos casos. También ha pasado a ser patrono de las personas que quieren obtener una gracia por una causa perdida, pero la necesitan inmediatamente. ORACINES A SAN EXPEDITO Señor Jesús acudo a tu auxilio! ¡Virgen Santísima socórreme! San Expedito, tu que lleno de valor abriste tu corazón a la gracia de Dios y no te dejaste llevar por la tentación de postergar tu entrega, ayúdame a no dejar para mañana lo que debo hacer hoy por amor a Cristo. Ayúdame desde el cielo a renunciar a todo vicio y tentación con el poder que Jesús me da. Que sea yo diligente, valiente y disciplinado al servicio del Señor, y no me acobarde ante las pruebas. Tú que eres el santo de las causas urgentes, te presento mi necesidad (intención). Sobre todo te pido que intercedas por mi para que persevere en la fe, y así llegue al gozo del cielo con Cristo, con la Virgen María, los ángeles y los santos. Amén. NOVENA A SAN EXPEDITO Señor, ten piedad de mí. Jesucristo, ten piedad de mí. Señor, ten piedad de mí. Jesucristo, óyenos. Jesucristo, escúchanos. Padre Celestial, que sos Dios, ten piedad de mí. Dios Espíritu Santo, ten piedad de mí. Santa María, Reina de los Mártires, ruega por mí. San Expedito, invencible atleta de la Fe, ruega por mí. San Expedito, fiel hasta la muerte, ruega por mí. San Expedito, que todo perdiste para ganar a Jesús, ruega por mi. San Expedito, que fuiste atormentado, ruega por mi. San Expedito, que pereciste gloriosamente por la espada, ruega por mi. San Expedito, que recibiste del Señor la Corona de Justicia que prometió a los que le aman, ruega por mi. San Expedito, auxilio de los que pierden cosas, ruega por mi. San Expedito, patrono de la juventud, ruega por mi. San Expedito, auxilio de los estudiantes, ruega por mi. San Expedito, modelo de soldado, ruega por mi. San Expedito, patrono de los viajeros, ruega por mi. San Expedito, salvación de los enfermos, ruega por mi. San Expedito, consolador de los aflijidos, ruega por mi. San Expedito, apoyo fiel de los que esperan en vos, ruega por mi. San Expedito, yo te suplico, no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy, ven a mi auxilio. Jesús, Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, perdóname Señor. Jesús, Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, escúchame Señor. Jesús, Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de mi Señor. Jesús, óyeme. Jesús, escucha mi oración. Que mi voz llegue a ti, Señor. Padrenuestro, Avemaría y Gloria. Oración a San Expedito Mi San Expedito de las causas justas y urgentes, intercede por mi junto a Nuestro Señor Jesuscristo, para que venga en mi socorro en esta hora de aflicción y desesperanza. Mi San Expedito tú que eres el Santo guerrero. Tú que eres el Santo de los afligidos. Tú que eres el Santo de los desesperados. Tú que eres el Santo de las causas urgentes, protégeme, ayúdame, otorgándome: fuerza, coraje y serenidad. ¡Atiende mi pedido! (hacer el pedido). Mi San Expedito, ayúdame a superar estas horas difíciles, protégeme de todos los que puedan perjudicarme, protege a mi familia, atiende mi pedido con urgencia. Devuélveme la Paz y la tranquilidad. ¡Mi San Expedito! Estaré agradecido por el resto de mi vida y propagaré tu nombre a todos los que tienen Fe. Muchas Gracias. Padre Nuestro, Ave María y Credo ESTE POST ES UN AGRADECIMIENTO A SAN EXPEDITO POR SU AYUDA Y SU APOYO EN MIS TIEMPOS DIFICILES POR FAVOR SI VAN A ENTRAR SOLO A CRITICAR O A HACER ALGUN COMENTARIO OFENSIVO, NO LO HAGAN YA QUE YO NO CRITICO SUS CREENCIAS GRACIAS
Vuelve a Salta la fiesta reggae de Nonpalidece La banda se presentará el domingo 24 de octubre, en la Estación Mega Nonpalidece, una de las bandas reggae del momento en Argentina, vuelve al escenario de la Estación Mega y esta vez con un show para todo público, el domingo 24 de octubre, a partir de las 20. Las entradas para el recital saldrán a la venta en los próximos días y tendrán un valor de $45 (anticipadas limitadas). A mediados de 1996 se formó Nonpalidece, originalmente con Néstor Ramljak, en voz y guitarra; Facundo Cimas, en bajo; Diego Bravo, en guitarra; y Galo Llorente, en batería, con la idea de experimentar con el reggae jamaiquino de la década del ’70. Más tarde llegaron Bongo Pato y Leo Rodríguez, en la percusión; Bruno Signaroli, en trompeta; Agustín Azubel, en saxo; Germán Bonilla, en batería; y Martín Mortola, en teclado. Sus discos son: “Dread al control” y “Nuevo día”. A fines de 2004 se integra a la banda Gustavo Pilatti, guitarrista y compositor. Con esta formación, en mayo de 2006 grabaron “Hagan correr la voz”, que marcó la evolución compositiva y musical de la banda. FUENTE: http://www.eltribuno.info/salta/diario/hoy/espectaculos

Los niños índigo Nuevos Seres de Luz están poblando la Tierra con un alto potencial intelectual y una nueva conciencia interna. Estos niños vienen con la misión de romper los antiguos esquemas sociales que atan a la humanidad para lograr mediante la transformación de la humanidad abolir la infelicidad en la Tierra. Desgraciadamente, este tema aunque no es nuevo, permanece todavía oculto ante los ojos de la generalidad de la gente. Nosotros creemos que es necesario conocer la esencia de estos niños, para estar a la altura de las circunstancias y no obstaculizar su proceso de evolución y el cumplimiento de su misión. Como padres, guías y maestros, podemos colaborar en esta bellísima labor. Al tratar con niños de una nueva conciencia, los adultos nos veremos obligados a cambiar los antiguos patrones educacionales para darles a nuestros niños la libertad de expresión y de acción que mueve su alma, su esencia y su corazón. Nuevos Niños, Nuevos Hombres Una nueva raza humana, más sensible y democrática, menos autoritaria y manipuladora, ya comienza a poblar el Planeta. Se trata de seres especiales aunque tan terrenales como sus padres. Solo que, a diferencia de estos, traen consigo la tarea de propulsar cambios en la humanidad. Bautizados como Niños Indigo, estos muchachos tienen la capacidad de ver mas allá de los espectros de la Luz, escuchar todo tipo de sonidos, incluso su propio fluido sanguíneo, y denotan una destacada hipersensibilidad táctil. "Los Niños índigo, como su nombre lo sugiere, no son Niños azules, sino que se les denomina así porque su aura, o campo energético, tiende a reflejarse dentro de los colores añiles, azules, manifestando la utilización de centros energéticos superiores", asegura Maria Dolores Paoli, especialista en Psicoespiritualidad. Es por esto que se les adjudican grandes dosis de intuición, que se demuestra en el desarrollo de la telepatía, cualidades para predecir el futuro, y hasta reconocer la presencia de seres etéreos como hadas y duendes a su alrededor. Además, algunos menores llegan al mundo con el don de la sanación. Pero, por qué vienen al planeta Tierra? La Psicoespiritualidad es un concepto relativamente nuevo, que se refiere a la psicología transpersonal, donde se unen el conocimiento del Ego con el conocimiento del alma. Y según Paoli, la llegada de estos "nuevos hombres" no es casualidad, sino que tienen una tarea muy específica por delante. "Porque son puentes entre la tercera y cuarta dimensión, y el verdadero cambio lo activan en la familia, en el hogar", señala. A juicio de la especialista, estos niños llegan al planeta con la misión de aumentar la rata vibratoria, y poseen mejores condiciones biológicas para manejar las impurezas creadas por el hombre, incluso un potencial de cambio en su ADN. "Científicamente ya tenemos confirmación del cambio que aportan estos chicos, manifestándose en la activación de 4 códigos más en el ADN. Lo normal en los humanos es tener 4 núcleos que, combinados en sets de 3, producen 64 patrones diferentes, llamados códigos. Los humanos tenemos 20 de esos códigos activados que proporcionan toda la información genética. Exceptuando 3 códigos, que son los códigos de arrancar y parar como si fuese una computadora", añade la especialista venezolana. Hasta ahora la ciencia ha considerado a estos códigos desactivados con programas remotos que hoy en día no necesitamos. Pero aparentemente los niños índigos nacen con un potencial de activación de cuatro códigos más, que se denota en un claro fortalecimiento del sistema inmunológico. Esto ha quedado demostrado en estudios realizados en la Universidad de California (UCLA). Algunos de estos experimentos han consistido en mezclar células de niños índigos con dosis letales de virus de Sida y con células cancerosas, que no tuvieron efecto alguno en las células de los infantes. "La conclusión es que estos pequeños vienen con un sistema inmunológico fortalecido, manifestando inmunidad a las enfermedades". Para la especialista, los Niños Indigo (termino reconocido a nivel internacional) nacen en cualquier clase socioeconómica y se caracterizan, básicamente, por poseer un nuevo estado de conciencia. Sin embargo, destaca Paoli, ciertos rasgos físicos distinguen a los niños azulados del nuevo mundo: "Son más delgados, tienen ojos grandes, ligeramente abultado el lóbulo frontal, por lo general zurdos o ambidiestros. Comen poco, e incluso, algunos son vegetarianos por no soportar la carne", añade. Y es que, según estima Paoli, en 1999 esta nueva raza ya abarcaba el 80% de la población infantil mundial, por lo general en querubines menores de diez años de edad. De acuerdo a Paoli, la crianza y los valores que se transmitan a los niños de la actualidad, requiere de parte de padres y especialistas una revisión. Y para ello hay que tomar en cuenta, ante todo, que las criaturas de la Nueva Era no aceptan la imposición ni la autoridad, rechazan la manipulación, la inautenticidad y la deshonestidad. Tampoco aceptan los viejos trucos de la disciplina basados en crear temor y culpa. "A estos pequeños seres les gusta ser tratados y honrados como individuos" apunta Paoli en su Material de Apoyo para la Educación de los Niños del Futuro. Por ello la especialista considera que la crianza emocional debe basarse en la visibilidad y transparencia. "A los los niños índigo no se les debe avergonzar ni culparlos, mentirles ni gritarles. Por el contrario, hay que preservarles la autoestima. Se les debe brindar la posibilidad de elegir y, al mismo tiempo, evitar la comparación. Deben recibir disciplina sin emoción", agrega la psicóloga. Otras características importantes para la crianza emocional de los infantes es estimular su excelencia, mas no la competencia entre individuos. Y, además, involucrar el buen humor. Según Paoli, existen palabras claves durante el proceso de enseñanza de los pequeñines, de acuerdo a su edad biológica, basados en las Siete Leyes Espirituales para los Padres. Por ejemplo: Hasta el primer año de vida: los vocablos esenciales son amor, afecto y atención. "A los bebes hay que tocarlos, abrazarlos, proveerles mucha seguridad y, además, jugar con ellos", explica. Entre el primer y segundo año: Hay que resaltar los términos libertad, respeto y estimulo. "Durante esta etapa se prueba el desapego a los padres. No hay que condicionarlos a travás del temor. Hay que evitar que el niño conecte el dolor como sinónimo de malo, de debilidad. Si así fuese no habría espacio para el crecimiento espiritual", afirma Paoli. Entre los 2 y 5 años: Merecimiento, explorar y aprobar, son las palabras claves, época de transición entre el Yo Soy y el Yo puedo. "Si le reprimimos el sentirse poderoso no se lograra que sea un adulto capaz de enfrentar cualquier reto", enfatiza la especialista. Entre los 5 y 8 años: el niño ya asimila conceptos más abstractos. Por ello hay que manejar los términos dar, compartir, aceptación, verdad y no juzgar. "A ellos les encanta compartir cuando sienten amor. Si se les enseña que para dar tienen que perder algo, entonces no aprenden el verdadero significado de dar. En cuanto a la verdad, deben aprender que va acompañada de un sentimiento agradable y no como antesala a un problema, en caso de ocultarla". Entre los 8 y 12 años: El niño ahora convertido adolescente, requiere que los padres manejen términos como la experiencia, la responsabilidad y el estar alerta. "Los que aprendieron las lecciones de la crianza espiritual, entonces reflejarán la confianza de sus padres. De lo contrario, se encontrara confuso, cederá a las presiones amistosas y buscará experiencias indiscriminadas". De acuerdo a Paoli, los colegios y demás centros educativos, deben estar atentos para reconocer la presencia de niños índigos dentro de los salones escolares. A su juicio, estos particulares alumnos no funcionan con los métodos de enseñanza tradicionales. Por el contrario, "aprenden de forma reflexiva y participativa, mas no mediante la memorización. Por ello no extraña que a muchos de estos pequeñines se les califique como niños problemas, ya que se dispersan con gran facilidad durante las clases". La Misión de un Niño Indigo Los niños índigo son sanadores por excelencia, ellos tienen la capacidad de drenar, equilibrar y elevar la energía de quién lo rodea. La frecuencia vibratoria de estos niños, permite sanar utilizando solamente su energía. Al principio ellos "no saben" que pueden hacerlo, pero o tienen en conciencia, actúan instintivamente en ello, pudiera ser que tu menciones frente a un niño índigo de dos años de edad que te duele la cabeza, entonces el instintivamente te dice "¿te duele aquí?", dirige su manita a tu cabeza… y en unos segundos tu dolor desaparece. Esta faceta de sanación es una característica sobresaliente en los niños índigo, ya que todos son sanadores, sin excepción. Un niño índigo viene a elevar la energía del planeta y de sus habitantes, son quienes ayudarán a trascender de nuestra tercera dimensión a la cuarta, para ello tienen que trabajar en el cambio de conciencia de los seres humanos que siguen actuando bajo normas, preceptos y estructuras ya caducas. Esto implica realizar cambios en todo el sistema, en la familia, la educación, las formas de gobierno, los valores, los roles, etc. Todo lo que por caduco estorba tanto para el desarrollo del ser humano, como para el planeta entero. Esta filosofía o misión puede sonar bonito y hasta poético, pero no es una tarea fácil ni para los niños ni para los padres, que continuamente se verán sometidos al enfrentamiento de su propia realidad, desarrollándose una enorme confusión, sobre todo en la educación de los niños, ya que pocos estarán preparados para esto, solamente los padres de un niño índigo que tengan una conciencia diferente, un cierto grado de evolución, podrán hacerlo bien, ya que podrán comprender al niño, su misión y le ayudarán a llevarla a cabo sin obstaculizar. ¿Es su hijo un Niño Indigo? Para descubrirlo, hágase estas preguntas: 1. ¿Vino su hijo al mundo con un sentido de realeza y actúa como tal? 2. ¿Tiene un sentimiento de merecer estar aquí y ahora? 3. ¿Tiene un evidente sentido de identidad? 4. ¿Tiene dificultades con la disciplina y la autoridad? 5. ¿Se rehúsa a hacer ciertas cosas que se le ordenan? 6. ¿Es para su hijo una tortura esperar haciendo colas? 7. ¿Se siente frustrado hacia sistemas estructurados y rutinarios que requieren poca creatividad? 8. ¿Encuentra mejores maneras de hacer las cosas que las que les sugieren en la casa o la escuela? 9. ¿Es su hijo un inconformista? 10. ¿Se rehúsa a responder a la manipulación o el manejo mediante el uso de la culpa? 11. ¿Se aburre fácilmente con las tareas que se le asignan? 12. ¿Tiene síntomas de Desorden de Atención o hiperactividad? 13. ¿Muestra capacidad intuitiva? 14. ¿Es particularmente creativo? 15. ¿Demuestra empatía o preocupación por los demás? 16. ¿Desarrollo pensamiento abstracto a muy temprana edad? 17. ¿Es muy inteligente y/o dotado? 18. ¿Ha descubierto su hijo la disposición a soñar despierto? 19. ¿Tiene su hijo una mirada profunda y sabia? 20. ¿Manifiesta pensamientos o conceptos espirituales con naturalidad? Si Usted ha respondido afirmativamente a por lo menos 10 de estas preguntas, el o ella probablemente sea un Indigo. Si son más de 15 respuestas positivas, casi definitivamente lo es. link: http://www.youtube.com/watch?v=O8KMsC50Ays link: http://www.youtube.com/watch?v=6awYed1nRYo&feature=related link: http://www.youtube.com/watch?v=FaqTxSjIt9Y&feature=related
La agrupación está realizando una exitosa gira por Latinoamérica. La de esta noche será su única actuación en salta Las bandas teloneras del recital serán Sacro, de Salta; Síndrome de Estocolmo, de Tucumán; y Eva, de Buenos Aires. Lacrimosa volverá a Salta para presentar su potente show, caracterizado por la versatilidad y la calidad interpretativa de sus integrantes, Tilo Wolff y Anne Nurmi. El recital se realizará esta noche, a partir de las 20, en el Teatro del Huerto y participarán como teloneras tres bandas: Eva, de Buenos Aires, que difundirá su primer trabajo discográfico “Esperando el amanecer”; Sacro, de Salta; y Síndrome de Estocolmo, de Tucumán. Una oportunidad única para volver a ver a la agrupación que, con 20 años de trayectoria, se convirtió en uno de los íconos del rock gótico. Una mezcla de estilos Resulta difícil encasillar a Lacrimosa dentro de un estilo musical, ya que es mundialmente conocida como una banda que varía según los gustos y las necesidades de experimentar de sus integrantes. En su música se pueden encontrar influencias que van desde la música clásica y el rock en todas sus variantes, hasta algo de jazz que, unidas a la calidad interpretativa de Tilo Wolff y Anne Nurmi, hacen una grandiosa mezcla original y única. Aunque ellos mismos se autodefinen como un dúo de ópera rock, lo cierto es que son considerados los referentes del rock gótico en su máxima expresión. Las bandas teloneras La de esta noche será la segunda vez que la banda alemana llega a nuestro medio con un espectáculo único en la región y en el marco de una exitosa gira por América Latina. El año pasado habían sido los chicos de Aracar, con su propuesta de power gothic, los encargados de telonear el show, que tuvo lugar en el Teatro Provincial. Este año, en cambio, les tocará el turno a los salteños de Sacro, los tucumanos de Síndrome de Estocolmo y el grupo bonaerense Eva. Subir al escenario en la previa de un show con tan grandes magnitudes como el de Lacrimosa, y lograr atrapar la atención y el interés del público no es tarea fácil, pero, al mismo tiempo, representa una oportunidad única para aquellos músicos que se están abriendo camino dentro del género y necesitan difusión. Este es el caso de Eva, Sacro y Síndrome de Estocolmo, tres bandas fieles a su estilo, que ven en el hecho de actuar antes que el dúo alemán una chance para dar a conocer sus propuestas y formar parte de un recital con nivel internacional. Metal gótico En el caso de Eva, integrada por Jonathan Ciancio (voz), Luis Castro (bajo), Pablo Pereira (guitarra rítmica), Miguel Castro (guitarra líder) y Ricka Castro (batería), es la ocasión ideal para promocionar “Esperando el amanecer”, su primer álbum de estudio. Aunque está influenciada por artistas de la década de los ’80, como The Cure o Depeche Mode, y tiene un estilo bastante alejado del de Lacrimosa, los integrantes de esta banda de metal gótico consideran que la oportunidad de tocar en el recital de Tilo Wolff y Anne Nurmi es un impulso fundamental para sus carreras. “Para nosotros, Lacrimosa es muy grosa. Ellos son los padres del género gótico y la gente los respeta y admira mucho. Está muy bueno poder compartir escenario con ellos, porque nos permite salir de Buenos Aires y hacer que nos conozcan en otros lugares. Al principio teníamos muchas dudas, porque es difícil hacer que la gente te escuche, cuando en realidad fue a un recital porque quiere ver a otra banda más importante, pero a nosotros nos recibieron muy bien. Esta vez nos sorprendió mucho la respuesta del público, sobre todo porque hacemos un estilo muy diferente al de Lacrimosa. Si bien tienen un elemento en común con nosotros que es lo oscuro, lo nuestro es más pesado. La gente es muy exigente y no tolera una banda más rockera. A veces eso te juega en contra, pero la verdad es que nos fue muy bien”, evaluó Jonathan Ciancio, vocalista de Eva. Eva se formó en 2003. Durante estos siete años de trabajo ininterrumpido experimentó diferentes cambios dentro de su formación y también en el sonido, que no sólo le permitieron evolucionar sino que además abrieron las cabezas de sus miembros hacia distintos géneros. “No nos gusta encasillarnos dentro de un estilo. Si bien nos catalogan dentro del metal gótico, hacemos una mezcla rara de sonidos, que tiene que ver con nuestros gustos musicales”, definió el bajista Luis Castro. Tilo Wolff, la esencia de Lacrimosa El nombre Lacrimosa viene del latín y significa “lágrimas que fluyen” o “llena de lágrimas”. Su denominación también está inspirada en un réquiem homónimo de Mozart, el compositor en quien más se inspiró Tilo en su carrera. Lacrimosa es, en esencia, Tilo Wolff. El es quién crea casi toda la música de la banda, sólo en algunas interviene Anne, pero siempre bajo su estricta supervisión. Tilo es un músico muy completo y entregado 100% a su arte. Compone la música de principio a fin, cada instrumento, arreglo y letra. También se encarga del arte de portada de los CD, la posproducción y el marketing. Puede parecer quizás hasta algo maníaco, pero, como el mismo dice, su música es gran parte de sí mismo, de su personalidad, y siente que manejar cada detalle es la única forma en que logrará estar a gusto con lo que entrega al público. La primera presentación de Lacrimosa en Salta fue el año pasado, en el escenario del Teatro Provincial. Los shows del dúo alemán se caracterizan por una impecable puesta en escena y la fuerte presencia de su líder, Tilo Wolff.

Unos extraños golpeteos en casa de la familia Fox causaron sensación en los Estados Unidos; muchas personas los consideraron como la prueba de la comunicación entre vivos y muertos. Lo que le sucedió a Margaretta Fox y a sus hermanas, si las apariencias no engañaban, fue el acontecimiento más importante de la historia de la humanidad. Una prueba concluyente de que podemos comunicarnos con los espíritus de los muertos –lo que presupone que los muertos existen en forma de espíritus con los que es posible la comunicación– significaría el fin de miles de años de especulación: se demostraría que la muerte no es el fin de la vida, sino el traslado de la existencia a otro plano superior. De ahora en adelante, nuestro paso por la Tierra podría ser considerado no como un breve incidente biológico sino como parte de un proceso mayor. Esto, y nada menos que esto, parecía quedar demostrado por lo que ocurrió en un pequeño chalet de madera en el pueblo de Hydesville, en él estado de Nueva York, el 31 de marzo de 1848. Esta «apertura» marcó el comienzo del movimiento espiritista moderno, cuyos adherentes alcanzarían posteriormente cifras millonarias en todo el mundo. Los hermanos Fox eran siete, pero sólo tres participaron en los hechos: Leah, que tenía treinta y cuatro años en 1848, Margaretta, de catorce, y Catherine, de doce. El relato definitivo del incidente, que hizo época, lo proporcionó la madre cuatro días después en una declaración jurada, y ratificada como exacta por su marido. Contó que la casa donde vivían provisionalmente había padecido temblores inexplicables en las paredes y muebles, ruidos de pasos y golpes en las paredes y puertas. La familia llegó «a la conclusión de que la casa debía albergar a algún espíritu inquieto y desgraciado». Cansada por las molestias, la familia se acostó temprano la noche del viernes 31 de marzo. Margaretta y Catherine –las únicas que vivían aún con sus padres– sentían miedo de los ruidos y se habían instalado en la habitación de sus padres. Sin duda, fue la presencia tranquilizadora de su padre y su madre lo que animó a las chicas a responder con tanto descaro cuando comenzaron los golpeteos. Las niñas oyeron los golpes y trataron de hacer un ruido parecido, chasqueando los dedos. Mi hija menor, Cathie, dijo: «Señor Slipfoot, ¡haga como yo!», golpeando las manos. El sonido dio inmediatamente la misma cantidad de golpes. Cuando ella se detuvo, el sonido cesó un rato. Entonces Margaretta dijo, en broma: «No; haga como yo. Cuente uno, dos, tres, cuatro», golpeando las manos al mismo tiempo, y los golpeteos volvieron como antes. Tuvo miedo de repetirlo... De esto pasaron gradualmente a comunicaciones más elaboradas, usando un código alfabético por medio del cual se descubrió que los golpes eran obra de un espíritu; finalmente, la entidad se identificó como un buhonero de treinta y un años que afirmaba haber sido asesinado en esa misma casa y cuyos restos estaban enterrados en el sótano. Acudieron vecinos a verificar lo que ocurría; ellos también escucharon los golpes, hicieron sus propias preguntas y recibieron respuestas. Al día siguiente llegaron más visitantes y por la noche, a petición del espíritu, algunos hombres se pusieron a excavar en el sótano, para ver si podían comprobar la historia; desgraciadamente el pozo se llenó de agua y hubo que abandonar el intento. Para la familia Fox, en aquel momento, se trataba de la presencia de un fantasma. A lo largo de la historia se han dado miles de relatos en que los muertos vuelven a la Tierra para transmitir mensajes o advertencias a los vivos, pero en este caso aparecía un nuevo elemento: una conversación entre vivos y muertos. Posteriormente una historiadora del movimiento espiritista, Emma Hardinge Britten, observó que eso significaba que no sólo el buhonero supuestamente asesinado, sino legiones de espíritus, buenos y malos, encumbrados e inferiores, podían comunicarse con la Tierra en ciertas condiciones incomprensibles para los mortales; que esas comunicaciones eran producidas por medio de las fuerzas del magnetismo espiritual y humano, en una afinidad química; que las variedades del magnetismo de diferentes individuos proporcionaban «poder mediúmnico» a unos y se las negaban a otros. Al principio nadie entendió esas sutilezas, pero estaba claro que las hermanas Fox, de alguna manera, estaban dotadas para recibir esas comunicaciones: los golpeteos sólo se presentaban en su presencia y, además, ocurrían dondequiera que fueran ellas. Como sus vidas habían sido trastornadas por la publicidad, las niñas y su madre se marcharon de Hydesville y se instalaron en casa de la hermana mayor, Leah, en Rochester, pero los golpeteos viajaron con ellas. Una y otra vez los mensajes insistían: «Habéis sido elegidas para comparecer ante el mundo y convencer a los escépticos de la gran verdad de la inmortalidad.» Si ese mensaje hubiese llegado, un buen día a unas escolares jóvenes e ignorantes de un distrito rural, podría haber supuesto una prueba convincente de que seres en otro plano de existencia trataban de comunicarse con nosotros en la Tierra. Pero la situación no era tan simple, ya que esas ideas eran corrientes en los Estados Unidos durante los años 1840. En el siglo anterior hubo gente que consideró el recién descubierto mesmerismo no como un estado mental alterado que podía ser explicado en términos humanos, sino como un proceso previsto para permitir la comunicación con los espíritus. La controversia continúa. Dos años antes de los acontecimientos de Hydesville, un comentarista anotó que «periódicos y revistas rebosan de mordaces discusiones en torno al magnetismo y la clarividencia». Ese comentarista era Andrew Jackson Davis, un místico norteamericano semianalfabeto que, en estado de trance, producía libro tras libro de sorprendentes revelaciones acerca de la vida, del Universo, de cualquier cosa. El hecho de que sus relatos estén plagados de errores no favorece su credibilidad, pero en su época muchos aceptaron sus predicciones acerca de una nueva era: Es verdad que los espíritus se comunican entre sí mientras uno está en el cuerpo y el otro en una esfera más elevada, y eso también cuando la persona que está en el cuerpo no es consciente del influjo, y por lo tanto no puede ser convencida del hecho; y esta verdad seguirá presentándose en forma de demostración viva y el mundo saludará con deleite la llegada de esa era en que el interior de los hombres se abrirá y se establecerá una comunicación intelectual, como la que ahora poseen los habitantes de Marte, Júpiter y Saturno. El Amanecer De Una Nueva Era A partir de semejantes declaraciones no es sorprendente que Davis haya sido considerado el san Juan Bautista del movimiento espiritista. Sus escritos inculcaron una sensación de expectativa en los Estados Unidos y explican por qué el público interpretó rápidamente los acontecimientos de Hydesville como signos de una nueva era. Las cosas avanzaron con extraordinaria rapidez. Mientras ellas vivían con su hermana Leah, en Rochester, los espíritus explicaron a las chicas que debían alquilar el salón más grande de la ciudad y dar una demostración de sus poderes; lo hicieron el 14 de noviembre de 1848. Ahora, por fin, todo el asunto había salido a la luz y pronto se vio que la opinión pública estaba claramente dividida entre los adherentes entusiastas que habían estado esperando una revelación de este tipo y los escépticos, no menos decididos, que veían estas manifestaciones como una impostura en el mejor de los casos y como obra del demonio en el peor. Las emociones estaban exacerbadas. Las chicas fueron ridiculizadas y sufrieron con frecuencia agresiones físicas; hasta se atentó contra sus vidas. Cuando un comité investigó los fenómenos y no pudo encontrar pruebas de superchería, sus conclusiones fueron ignoradas y se nombró un segundo comité, más severo. Cuando también éste informó que no había encontrado pruebas de engaño, los enemigos de las chicas se enfadaron aún más. Las hermanas Fox no podían llevar una vida normal. Se marcharon de Rochester a Troy, después a Albany, capital del estado, y finalmente a Nueva York, donde llegaron en junio de 1850. Aunque es cierto que los procedimientos de investigación eran primitivos, desde el punto de vista actual, debemos aceptar que los neoyorquinos que acudieron a ver a las hermanas Fox no estaban dispuestos a que nadie se burlara de ellos; cientos de espectadores acudieron dispuestos a ser los que revelarían al mundo cómo se fraguaba la impostura, y salieron –si no persuadidos de que el mensaje de los espíritus era genuino– convencidos de que el fenómeno desafiaba las explicaciones normales. Horace Greeley, director del Tribune y uno de los hombres más influyentes del país, estaba persuadido de la honestidad de las chicas y se transformó en su ardiente paladín. A esas alturas habían aparecido otros médiums que pretendían emular a las hermanas Fox, pero ninguno amenazó su preeminencia. Los fenómenos evolucionaron desde las preguntas y respuestas por medio de golpes hasta la escritura automática y las manifestaciones en voz alta, culminando en la comunicación oral, en la que los espíritus se «apoderaban» de las médium. Los mensajes eran acompañados por toda clase de fenómenos físicos: movimientos de muebles, teleportaciones, levitaciones de los asistentes o de la médiums, toda clase de ruidos y una amplia variedad de fenómenos luminosos. Una y otra vez, las hermanas fueron puestas a prueba, con más severidad cuando Kate se sometió a las investigaciones de William Crookes mientras visitaba Inglaterra. Crookes dio fe de su autenticidad con persuasiva insistencia: Durante varios meses he disfrutado de la oportunidad casi ilimitada de comprobar los diversos fenómenos que ocurrían en presencia de esta dama, y examiné especialmente los fenómenos auditivos... Parece que sólo es necesario que coloque su mano en cualquier sustancia para que se produzcan en ella fuertes golpes, como una pulsación triple, que a veces son tan fuertes que se oyen a varias habitaciones de distancia. He escuchado... esos sonidos que provenían del suelo, las paredes, etc., cuando las manos y los pies de la médium estaban sujetos, cuando estaba de pie sobre una silla, cuando estaba suspendida del techo en un columpio y cuando se desvaneció en un sofá... Los comprobé de todas las formas que se me ocurrieron, hasta que tuve que llegar a la conclusión de que eran hechos auténticos y objetivos, no producidos mediante trucos o medios mecánicos. Pero no todos estaban tan convencidos. Desde el principio, los escépticos afirmaron que las hermanas hacían trampa. Nunca lograron demostrar sus afirmaciones, y las explicaciones que proponían eran, en general, totalmente inadecuadas. Pero sus teorías iban a recibir un inesperado apoyo, primeramente de la familia de las hermanas Fox y después de las mismas médiuns. ¿Confesión o Confusión? El día en que las hermanas Fox admitieron haber cometido fraude, fue un día feliz para los escépticos. No obstante, esta confesión fue posteriormente revocada. ¿Qué pensar de las fundadoras del espiritismo? Tres años después de aquellos acontecimientos que marcaron época, ocurridos el 17 de abril de 1851 en casa de la familia Fox, en Hydesville (Estados Unidos), una tal señora Culver hizo unas declaraciones en Arcadia (Nueva York) que causaron gran revuelo. Estaba emparentada con los Fox, ya que la hermana de su marido era la esposa de David, hermano de las Fox. Declaró que: Durante dos años había creído sinceramente en la comunicación por golpeteos; sin embargo, algo que vi en una visita que hice a las hermanas me hizo sospechar que hacían trampa. Decidí que de alguna manera debía salir de dudas, y algún tiempo después me ofrecí a Catherine para ayudarla en sus demostraciones. Catherine, al parecer, aceptó de buen grado su ofrecimiento, y pasó a enseñarle cómo se hacían los trucos: Los golpes se producen con las puntas de los pies. Hay que utilizar todos los dedos. Después de practicar durante casi una semana, con Catherine al lado enseñándome, también yo fui capaz de producir estos golpes. Hoy en día es imposible averiguar cuál fue el motivo de la revelación de la señora Culver. Puede que se tratara simplemente de amor a la verdad, o que hubiera por medio una cuestión de celos. A primera vista su revelación no parece que pueda explicar todos los fenómenos relacionados con las hermanas Fox. Por otro lado, es un hecho que se observó y examinó una y otra vez a las hermanas y que nunca fueron descubiertas en flagrante impostura. Tal como señaló su defensor, Horace Greeley, editor del Tribune, era, en efecto, posible que muchas cosas de las que ellas realizaban las pudiera hacer también un mago en el escenario. Sin embargo éstos eran artistas profesionales con experiencia, y en cambio las dos niñas no poseían las mismas habilidades que ellos, ni estaban entrenadas. Sin embargo, los razonamientos de sus defensores y los resultados favorables de las investigaciones fueron olvidados cuando el 24 de septiembre de 1888 Margaretta (entonces señora Kane) comunicó a un periodista del New York Herald que tenía la intención de revelar que su actuación como médium había sido un engaño desde el principio basta el fin. Su hermana menor, Catherine (entonces señora Jencken) acudió desde Inglaterra para apoyarla. El 21 de octubre se congregó en la Academia de la Música de New York una gran multitud que quería oír la confesión: Estoy aquí esta noche para denunciar, como una de las fundadoras del espiritismo, que todo ha sido un engaño desde el principio al fin, que se trata de la más absurda de las supersticiones, la más vil blasfemia conocida en el mundo. El New York Herald describió la reacción: Se produjo un terrible silencio. Todos sabían que se encontraban ante la principal responsable del espiritismo, su fundadora, su más alta sacerdotisa y médium. Se puso de pie sobre una pequeña mesa de pino, calzada sólo con medias. Mientras ella se mantenía inmóvil pudieron oírse diversos golpes fuertes, tan pronto en las bambalinas, como detrás del escenario o en el pasillo... La señora Kane se excitó. Comenzó a dar palmadas, a bailar y chilló: «¡Es un engaño! ¡El espiritismo ha sido desde el principio al fin una farsa! ¡No es más que un truco! ¡No hay nada de verdad en ello!» Siguió un torrente de aplausos. Ese hubiera debido ser el golpe mortal al movimiento de cuyo nacimiento Margaretta era responsable. No obstante, pese a que la mayoría de los presentes quedaron convencidos, otros no, y sus reservas se vieron justificadas al cabo de un año, cuando Catherine primero y Margaretta después se retractaron de su confesión. Margaretta recalcó que todo lo que había dicho en contra del espiritismo era «absolutamente falso». Se negó a decir quiénes la presionaron, pero mencionó que «altas jerarquías de la Iglesia Católica hicieron todo lo que pudieron para que entrara en un convento». De hecho, se había convertido al catolicismo poco después de la muerte de su marido. También culpó a su hermana Leah, acusándola de haberlas arrastrado a ella y a Catherine en ese asunto. Pudo muy bien ser que Leah animara a sus hermanas menores y que, siendo la que tenía más sentido práctico y visión del futuro, tomara la decisión de embarcarse las tres en un tipo de vida en el que el stress emocional y social era inevitable. No obstante, nunca anteriormente sus hermanas habían mostrado resentimiento. ¿Cuál era, pues, la verdad que se escondía detrás de la confesión y posterior retractación? Indudablemente, si Margaretta era capaz de producir sobre el escenario golpes simulados, demostrando así sus facultades para engañar al público, hay motivos más que suficientes para pensar que también utilizó estos trucos durante sus actuaciones como médium. La sospecha de que, al menos algunas veces, hacía trampa fue confirmada por una fuente inesperada: su marido. El explorador del Ártico Elisha Kent Kane se había enamorado de Margaretta cuando ésta contaba sólo 13 años de edad. En contra de la voluntad de su familia la estuvo cortejando durante tres años, hasta que finalmente se casó con ella. A su muerte, Margaretta publicó las cartas y versos que él había escrito durante aquellos años. Contenían abundantes pruebas de que su marido creía que hacía trampas. «Oh, Maggie –escribió en una carta–, ¿no te cansas nunca de esta monotonía sin fin de continuos engaños?» Y en otra: «No puedo soportar el pensar que estás enredada en un asunto de maldad y engaños.» El hecho de que Margaretta autorizara la publicación de estos documentos acusatorios sugiere que era consciente de haber estado empleando trucos. Sin embargo, si aceptamos la declaración hecha en 1888 de que todo fue un engaño desde el principio al final, nos encontramos casi con tantas cuestiones por resolver como si aceptamos que todo es verídico. Una de las personas más famosas que se sentaren junto a las hermanas Fox fue la cantante Jenny Lind, que distinguió entre los fenómenos físicos y mentales: «Aunque vosotras fuerais capaces de producir estos sonidos, es imposible que contestéis las preguntas que me han sido contestadas esta noche.» Nos han quedado docenas de testimonios contemporáneos de gente convencida –a menudo en contra de su escepticismo inicial– de las cualidades psíquicas de las hermanas Fox. Esto no significa que las actuaciones de las hermanas se aceptaran como lo que pretendían ser. Muchas personas entre ellas, Horace Greeley, admitían la veracidad del fenómeno como tal, pero mantenían una opinión más abierta con respecto a su naturaleza: Sea cual sea el origen o la causa de los golpeteos, lo que es un hecho es que las señoritas en cuya presencia se dan estos ruidos no los producen. Las señoritas afirman haber sido informadas de que esto no es más que el comienzo de una nueva era, en la cual los espíritus encarnados estarán más estrecha y claramente conectados con aquellos que han adquirido inmortalidad... De todo esto no sabemos nada, ni podemos aventurar nada. Pero si nos limitáramos a escribir las preguntas que hicimos y las respuestas que obtuvimos durante una sesión, se nos acusaría de haberlo hecho adrede para apoyar la teoría que considera estos fenómenos como manifestaciones de espíritus difuntos. Parece razonable atribuir las «confesiones» de las dos hermanas menores a los avatares de su vida personal: ambas eran aún colegialas cuando todo comenzó; ambas habían sido catapultadas desde un oscuro medio rural hasta una posición prominente en una de las ciudades más grandes del mundo. El trágico fin de la romántica historia de amor de Margaretta hubiera desequilibrado a cualquier muchacha menos vulnerable. Margaretta se dio a la bebida y a la droga, como había hecho su hermana antes de casarse con el abogado Henry Jencken. A pesar de que este matrimonio le dio dos hijos, terminó también con la temprana e inesperada muerte del marido. En estas circunstancias, y quizás influenciadas también por los enemigos del espiritismo, no es de extrañar que las dos hermanas –ninguna de las cuales fue nunca muy inteligente– llegaran a un estado de confusión en el que la verdad y la falsedad se confundían. En 1904, cuando todas las hermanas Fox habían muerto, una de las paredes de su vieja casa de Hydesville se derrumbó. Entre las ruinas se encontró los restos de un cadáver. Fue imposible identificar a quién había pertenecido el cuerpo. Sin embargo, constituye una curiosa afirmación del «mensaje» que habían recibido las hermanas Fox medio siglo antes. link: http://www.youtube.com/watch?v=2Scm9hbgf3s&feature=related

El conde Drácula continúa manteniendo a su público en un estado de horrorizada semicredulidad. Pero sea cual sea la verdad de la leyenda de los vampiros, su origen radica en una serie de hechos bastante simples. Cada noche, cuando bajaba el telón tras la representación de Drácula en su primera versión teatral (1924), el actor-director que interpretaba el papel de Van Helsing aparecía delante del telón para tranquilizar al público: ¡Un momento, damas y caballeros! Una palabra antes de que se marchen. Esperamos que el recuerdo de Drácula no les cause pesadillas, de modo que he aquí unas palabras para tranquilizarles. Cuando estén en su casa, esta noche, y hayan apagado las luces, y sientan miedo de mirar detrás de las cortinas, y teman ver que una cara aparece en la ventana... bueno, ¡tranquilícense! Y recuerden que, al fin y al cabo, ¡esas cosas sí existen! Era el parlamento final perfecto. El público, gran parte del cual lo constituían lectores de novelas de vampiros -muy en boga por aquel entonces-, había pasado la velada estremecido ante la historia irresistible del «mayor de los vampiros»: Drácula. Su creador, el productor teatral Bram Stoker, sabía instintivamente que su historia provocaba un eco en lo más profundo del inconsciente colectivo del público. Drácula fue un best-seller y un éxito de taquilla; eso significaba que interesaba a las masas. Y aún hoy la historia del conde vampiro sigue interesando. ¿Por qué? Como explicó el actor Christopher Lee, Drácula atrae en parte porque es una figura sobrehumana, un inmortal cuya aterradora presencia es también sexualmente irresistible. Los psicólogos subrayan la clara atracción que surge entre el vampiro sádico y dominante y la víctima sumisa y masoquista. Pero, sea cual sea la jerga que se emplee, Drácula es más fascinante que el atávico hombre-lobo o que el escurridizo fantasma. Pero, a pesar de su popularidad en los medios de comunicación de masas, el vampiro no debe ser considerado como un mero artificio escénico, emocionante durante la función pero que después se olvida pronto; los vampiros deben ser tomados en serio. Existen muchísimos documentos en el este de Europa, correspondientes al siglo XVIII, que afirman que los «no muertos» son reales. De modo que, ¿existen? Como en muchos otros fenómenos paranormales, hay que agotar todas las posibles explicaciones racionales antes de abordar una explicación «sobrenatural». Y en el caso de la «epidemia de vampiros» que ocurrió hace doscientos años, hay varias explicaciones donde elegir. Por ejemplo, el escritor ocultista británico Dennis Wheatley ha señalado que antiguamente, en tiempos en que se pasaban grandes privaciones, los mendigos entraban en los cementerios y dormían en los mausoleos durante el día, saliendo de noche a buscar comida: pálidos, flacos, saliendo de tumbas en la oscuridad, no es raro que se les tomara por los legendarios y terribles vampiros. Sin embargo, ese tipo de confusión no explica los verdaderos casos de cadáveres que fueron hallados incorruptos cuando se abrieron sus ataúdes. Éste es un fenómeno poco frecuente, pero conocido y se han sugerido varios argumentos «naturales» para explicar sus causas. Ciertamente, las características del terreno en que se entierra un cadáver puede implicar enormes diferencias, por ejemplo, en el ritmo de la descomposición. En la isla volcánica de Santorin (Grecia), por ejemplo, los cadáveres se encuentran tan intactos al cabo de los años, que un dicho popular de la zona habla de «mandar vampiros a Santorin», igual que en castellano se habla de «ir a Escocia y llevarse el bacalao», refiriéndose a una actividad redundante e inútil. Pero, sin duda, la más convincente de las explicaciones naturales es la del entierro prematuro. El coma, la catalepsia y otros estados similares a la muerte llenan todavía de estupor a nuestros contemporáneos; no se podía exigir a los campesinos supersticiosos de hace varios siglos que los comprendieran. ¿Cuántos desgraciados habrán despertado dentro de un féretro, bajo unos metros de tierra o, quizá, tras lograr salir del ataúd, se habrán encontrado encerrados en el mausoleo familiar, donde habrán muerto de hambre, sed y pánico? Terror Más Allá De La Tumba Los entierros prematuros eran cosa relativamente común. Se dice que cuando se estaba demoliendo un cementerio del siglo XVIII para construir un aparcamiento, un tercio de los cadáveres que desplazó la excavadora mostraban signos de haber luchado dentro de sus féretros; entre las pruebas de ello figuraban dedos rotos al intentar forzar el cierre en la definitiva agonía, manos que salían del ataúd, sangre en las mortajas -cuando el «cadáver» había mordido su propia carne a causa del ahogo o la locura-... Y era precisamente la presencia de la sangre en un cadáver exhumado lo que se consideraba, con frecuencia, una prueba de que esa persona era un vampiro. Pero si se rumoreaba que un muerto reciente era un vampiro (quizá se habían escuchado débiles sonidos que emanaban de la tumba), los aterrorizados «testigos» tomaban las medidas tradicionales. Y si el corazón del «cadáver» latía, había que clavarle una estaca. Con razón existen tantos relatos de supuestos vampiros que gritaban con todas sus fuerzas cuando se les hundía una estaca en el corazón. Charlotte Stoker solía contar al pequeño Bram una terrible historia acerca de una de las víctimas de una epidemia de cólera que se había abatido sobre Dublín. Una mujer, a quien se creyó muerta, fue arrojada al montón de cadáveres, dentro del pozo de cal. Pero su desesperado marido, que fue a recuperar el cadáver para enterrarla decentemente, descubrió que aún respiraba. Vivió felizmente muchos años después de su terrible experiencia. Pero si se hubiera recuperado por sí sola y alguien la hubiese visto salir tambaleándose del pozo por la noche, fácilmente hubiera sido confundida con un «no muerto». De tanto en tanto, los periódicos modernos publican noticias de personas, cuya muerte había sido certificada, que vuelven a la vida sobre la mesa de mármol de la morgue o cuando están siendo preparados para el entierro. En estos tiempos de cirugía de «recambios», la controversia acerca del instante exacto de la muerte se plantea más que en ningún otro momento de la historia. Pero en el siglo pasado ya se conocía la posibilidad del entierro prematuro; algunas personas de aquella época estaban incluso obsesionados con la idea. Edgar Allan Poe basó varios de sus cuentos en este tema, y tanto en los Estados Unidos como en Europa se registraron patentes de féretros con timbres de alarma o con suministro de aire de emergencia. Los entierros prematuros pueden haber ocurrido, con frecuencia, porque las varias etapas del rigor mortis no son bien comprendidas. Los músculos de un cadáver comienzan a ponerse rígidos, empezando por la cara y el cuello, alrededor de una hora y media después de la muerte. Esto puede adelantarse o atrasarse en función de la temperatura ambiente. El rigor mortis desaparece aproximadamente 36 horas después; los músculos pierden su extremada rigidez y el cuerpo queda relativamente flexible. Ésta bien podría ser la explicación de un suceso acaecido en 1974 en el valle de Curtes de Arges, Rumania: acababa de morir un viejo gitano, y cuando la familia se disponía a preparar el cuerpo del difunto para el entierro, se descubrió que los miembros estaban extrañamente flexibles, no rígidos. La noticia corrió por el pueblo como un reguero de pólvora, y en aquellos lugares eso sólo podía tener un significado: el anciano se había transformado en vampiro. Se le clavó una estaca en el corazón y los aldeanos sintieron satisfacción y alivio. Pero quizá -a no ser que se tratara simplemente de un caso de rigor mortis extremadamente breve- el anciano todavía estaba vivo. Existe también una explicación lógica para el extendido empleo del ajo para ahuyentar a los vampiros. La peste era transportada muchas veces por las moscas, y se observó que ciertas granjas no la padecían si colgaban ajos. No se trataba de magia: los dientes de ajo exudan gotas de humedad que las moscas detestan. El ajo, ingerido por el hombre, constituye también un antiséptico natural, un depurativo de la sangre. Los vampiros también sirvieron de cabezas de turco en ciertas comunidades rurales cuando los animales se debilitaban o morían. En la actualidad, el veterinario administraría una dosis de antibióticos o un suplemento vitamínico y todo iría bien... en la mayoría de los casos. Con todo, aparecen enfermedades misteriosas y mutilaciones de ganado y otros animales, pero ahora los inculpados más frecuentes son los tripulantes hostiles de OVNIS. Chupasangres Demoníacos Puede ser que existan explicaciones lógicas y hasta frívolas para 99 de cada cien casos de supuesto vampirismo, pero es el caso número cien el que intriga al investigador. Durante muchos años, los ocultistas han creído en la existencia de materializaciones demoníacas que chupan sangre. La practicante ocultista Dion Fortune (cuyo verdadero nombre era Violet Firth) crecía que el «cuerpo astral» puede escapar del cuerpo de una persona viviente y asumir otra forma, como la de un pájaro, animal o vampiro. Dion Fortune citaba el caso de soldados húngaros muertos que se transformaban en vampiros durante la primera guerra mundial, manteniéndose en el «doble etérico» -o sea, a mitad de camino entre este mundo y el próximo-, si vampirizaba a los heridos. Se cree que el vampirismo es contagioso; la persona que es vampirizada, al perder su vitalidad, se transforma en un vacío psíquico que, a su vez, absorbe la «fuerza vital» de su presa. Por otra parte, la investigación psíquica no estudia creencias, sino hechos comprobados. Uno de los fenómenos preferidos de los investigadores de lo paranormal es, por ejemplo, el de los poltergeist y un fenómeno vinculado con él parece ser el del atacante invisible. En 1926 aparecieron marcas de arañazos en la cara de una víctima de poltergeist rumana, Eleonore Zugun. Y en 1960 un tal Jimmy De Bruin, granjero sudafricano de veinte años, se transformó en el foco de un torrente de actividad poltergeist; en una ocasión, un oficial de policía que investigaba el caso oyó a De Bruin gritar de dolor mientras aparecían unos cortes espontáneamente en sus piernas y en su pecho. Otras zonas de lo paranormal incluyen también la aparición espontánea de heridas de sangre, como las imágenes que sangran o los estigmas. Pero éstos están considerados como fenómenos «sagrados», mientras que el vampirismo se considera generalmente «diabólico». Bien podría ser que estos fenómenos fueran distintas caras de la misma moneda, urca buena y una mala. Quizá todo los fenómenos inexplicados emanen de la misma fuente que no es moral ni inmoral, sino inusual. Pero hasta que la descubramos, podemos continuar estremeciéndonos ante la última historia de vampiros y considerando la cuestión: ¿existen esos seres?
También la ansiedad que demostraron en diversas ocasiones parece apuntar hacia un «terrible secreto» oculto en lo más recóndito de su mente... lo cual tiene mucho sentido si estos sujetos habían sido efectivamente abducidos, con el trauma psíquico que tal suceso puede originar. El Gran Secreto También la ansiedad que demostraron en diversas ocasiones parece apuntar hacia un «terrible secreto» oculto en lo más recóndito de su mente... lo cual tiene mucho sentido si estos sujetos habían sido efectivamente abducidos, con el trauma psíquico que tal suceso puede originar. La reacción de la Dra. Slater, cuando al término del experimento se le reveló que aquellos nueve sujetos habían sido probablemente abducidos a bordo de una nave extraterrestre, fue de asombro e incredulidad. Budd Hopkins le dijo entonces que algunos de ellos, con sus casos correspondientes, figuraban en su libro sobre abducciones Missing Time (1981), un ejemplar del cual ofreció a la doctora. El resultado de esta revelación fue un apéndice de ocho páginas, que la Dra. Slater añadió a su informe original. Este apéndice decía, entre otras cosas: «La principal y más crítica cuestión es la de si las experiencias reportadas por los nueve sujetos podían ser explicadas estrictamente en base a la psicopatología, es decir, de un desorden mental. La respuesta es un rotundo no. Si las supuestas abducciones fuesen fantasías confabuladas, basadas en lo que sabemos sobre los desórdenes mentales, en tal caso sólo podrían provenir de mentirosos patológicos, esquizofrénicos paranoides y caracteres muy perturbados y extraordinariamente raros tipos histeroides, sujetos a estados de fuga y/o a múltiples cambios de personalidad... Es importante observar que ninguno de estos sujetos, si tenemos que hacer caso a los datos proporcionados por los tests, caen dentro de ninguna de estas categorías. Por consiguiente, si bien los tests no pueden demostrar en modo alguno la veracidad del informe de abducción por un OVNI, podemos concluir que los hallazgos realizados a través de los tests no están en contradicción con la posibilidad de que las abducciones reportadas hayan ocurrido de hecho. En otras palabras, no existe una aparente explicación psicológica para lo que informan estos sujetos». Y a continuación la Dra. Slater hace una afirmación obvia: si las personas sometidas a examen hubiesen tenido tales experiencias de abducción, algunos de los resultados obtenidos en los tests ya hubieran sido de esperar. Los rasgos psíquicos traumáticos que todos los examinados presentaban pueden ser comparados, según la Dra. Slater, a los que presentan las víctimas de una violación, por ejemplo. Pero, aparte de la ansiedad y el sentimiento de «violación» que los nueve presentaban, por lo demás eran personas absolutamente normales. Es más: por encima de lo normal por lo que a inteligencia y creatividad se refiere, aunque su temor subconsciente diera una leve componente paranoide, muy explicable. La Teoría Del «Trauma Natal» El test realizado por las doctoras Slater y Clamar –que ya ha marcado un hito histórico en la investigación OVNI– parece indicar que los nueve sujetos sufrieron una experiencia real. Y es precisamente éste el eje de toda la cuestión. ¿Son eventos reales las abducciones? ¿Son, por el contrario, episodios puramente imaginarios, fabulaciones creadas por el sujeto supuestamente abducido? Las implicaciones que se desprenden de cada una de estas posibilidades son muy distintas, y muy graves en ambos casos. Si las abducciones son reales, entonces no hay más remedio que admitir que alguien está realizando unas experiencias, unos estudios con seres humanos, con finalidades que no alcanzamos a ver. En cambio, si se trata de sucesos imaginarios, entonces nos encontramos ante una creación del inconsciente colectivo de la Humanidad. Como en su momento aseguró Wray Herbert, editor de la prestigiosa revista estadounidense Psychology Today, al analizar el libro de Whitley Strieber Comunión (1987) donde éste narra en primera persona sus experiencias múltiples de abducción, «si estamos ante una alucinación... se trata de una alucinación masiva que involucra a amigos, familiares y cientos de otras personas aludidas en el libro». Quizá, siguiendo la línea psicologista de análisis de esta cuestión, nos encontramos ante la aparición de nuevos arquetipos, como postulaba el eminente psicólogo suizo Dr. Carl Gustav Jung para explicar los OVNIs acudiendo a la imagen del mandala arquetípico, tal como explica en su obra Un Mito Moderno (1958). Pero si el mandala es válido, por sus características (forma perfecta circular) para explicar algunos casos de OVNIs, con las abducciones lo que tenemos es un pequeño psicodrama, demasiado complicado para ser arquetípico. Pero aún hay una tercera «explicación». Es la avanzada por el sociólogo norteamericano Alvin H. Lawson, tras una serie de experimentos en los que fue asistido por el hipnólogo Dr. William C. McCall. Esta teoría se conoce como «hipótesis del trauma natal». Para formularla, Lawson sometió a hipnosis, en cuatro sesiones, a dieciséis estudiantes en 1977. Una vez sofronizados, se presentó a los sujetos un formulario compuesto por nueve preguntas, que reproducimos a continuación: Imagine que está usted en su lugar predilecto, relajado y cómodo, cuando de pronto ve un OVNI. Describa lo que ve. Imagínese usted a bordo de ese OVNI. ¿Cómo sube a bordo? Imagine que está usted en el interior del OVNI. Describa lo que ve. Imagine que está viendo algunas entidades o seres a bordo de ese OVNI. Descríbalos. Imagine que esos seres le hacen un examen físico. Describa lo que le ocurre. Imagine que recibe usted una especie de mensaje de los ocupantes de dicho OVNI. ¿Qué dice ese mensaje y cómo se lo comunica? Imagine que le devuelven al lugar donde usted estaba antes de ver al OVNI. ¿Cómo llega hasta allí y qué es lo que siente? Imagine que ha pasado algún tiempo desde que tuvo ese encuentro con el OVNI. ¿Hay algo que indique que su personalidad o sus funciones fisiológicas y/o psicológicas han sido afectadas de algún modo por su experiencia OVNI? El inconveniente que presenta este interrogatorio, es que predispone al sujeto a dar unas respuestas determinadas; no ocurre así con un buen interrogatorio de un «auténtico» abducido, en el que el interrogador se limitará a pedirle que relate sus experiencias, sin darle «pistas», como ocurre con el formulario Lawson-McCall. Las respuestas obtenidas por estos dos investigadores se ajustan a lo preguntado, y configuran en cierto modo una «parodia» de una «verdadera» abducción. Por otra parte, afirma Lawson que la forma «fetal» de los pequeños humanoides macrocéfalos evoca –de acuerdo con su teoría del trauma post natal, que expuso ampliamente en la obra Lo Imaginario en el Contacto OVNI (1990)– la forma, precisamente, del feto humano. Sin embargo, no comprendemos cómo el recién nacido –de ser correcta esta teoría– se ve a sí mismo como un feto. Esto, sencillamente, resulta absurdo. Asimismo, nos parece absurdo que la «escenografía» de la abducción reproduzca la del quirófano o sala de maternidad, donde tiene lugar el alumbramiento. Según Lawson, el sujeto recordaría a los doctores y las enfermeras que rodeaban a su madre en el momento del parto, y la propia sala brillantemente iluminada. Admitamos que esto pueda ser cierto para personas nacidas en estas circunstancias. Pero ello nos llevaría a realizar una investigación –imposible en muchos casos– para saber cuáles fueron las circunstancias que rodearon el nacimiento de los abducidos. Algunos, por la fecha del incidente (1957 para Antonio Villas Boas; 1961 para Betty y Barney Hill), nacieron casi a principios de siglo, donde los partos no se realizaban por lo general en las condiciones clínicas y asépticas de la actualidad, sino muchas veces en la propia casa materna, y con la intervención de la comadrona, figura que hoy prácticamente no existe ya, a excepción de su presencia generalizada en países subdesarrollados clínicamente. Antonio Villas Boas, por ejemplo (fallecido en 1985 a la edad de 52 años), habría nacido en 1933, pues tenía veinticuatro años en el momento de producirse su famosa abducción en Ponte Por". No creemos que en pleno sert"o brasileño, y en 1933, los partos se realizasen en impolutas clínicas, sino que probablemente tendrían lugar en la propia casa, a la luz de las velas si era de noche y contando con la asistencia de unas cuantas comadres. Este punto –muy importante– ha sido olvidado por todos los críticos de la hipótesis Lawson-McCall. Volvamos momentáneamente al caso de Próspera Muñoz, ampliamente expuesto en la obra En el túnel del Tiempo (1984). Es necesario ver este caso sobre el contexto de casos mundiales similares, donde la abducción de niñas y niños entre 7 u 8 años es un hecho bastante frecuente. De hecho, el ufólogo neoyorquino Budd Hopkins admite ahora que muchas de las experiencias de abducción de los casos que ha tenido la ocasión de investigar se remontan a los primeros años del testigo. «También descubrí –señala Hopkins– el intranquilizante hecho de que la abducción no es un episodio que se da sólo una vez, sino que parece ser un proceso continuado, que se inicia en la niñez y reaparece más tarde». Por su parte, la excelente investigadora francesa Geneviève Vanquelef reúne bastantes de estos «raptos infantiles» –prácticamente todos los conocidos– en su obra OVNI: Interventions-Captures (1985), que es sin duda el más completo catálogo que existe publicado sobre estos hechos. Visto así resulta que Próspera Muñoz se convierte en una más de las docenas de niñas abducidas... –y generalmente seguidas o monitoreadas, en el argot ufológico angloparlante– luego, durante el curso de sus vidas. ¿Sucesos Reales o Imaginarios? La verdadera pieza angular de este rompecabezas que presenta el enigma de las abducciones consiste en saber si se trata de eventos reales («actual happenings») o imaginarios («imaginary happenings»). Depende de cuál sea la respuesta que se dé a esta pregunta, que se marquen nuevos rumbos a la investigación ufológica. Si la respuesta es que las abducciones son reales, entonces las implicaciones de ello son enormes: como ya hemos dicho, significaría que un equipo o equipos de entidades de origen desconocido (extraterrestres, ultraterrestres o procedentes de «n» dimensiones), estarían programando a semejantes nuestros, con finalidades que sólo podemos intuir levemente. En el segundo caso, tal y como insisten autores que a continuación mostrarán sus pareceres como el británico Hilary Evans, significaría que centenares –probablemente millares– de seres humanos (por otra parte considerados perfectamente sanos y normales por los psiquiatras y psicólogos) sufren unas alucinaciones que les hacen creer que han sido llevados a bordo de una nave espacial... pese a que en estado consciente no lo recuerden. Tal y como reconocía el ufólogo Richard Hall en 1978 (uno de los más destacados investigadores mundiales del fenómeno OVNI, y gran promotor del clásico grupo de investigación NICAP), «o cientos de personas de todo el mundo están sufriendo de alucinaciones o ilusiones muy similares, y en ese caso el origen de patología tan extendida debe ser estudiado urgentemente, o está ocurriendo algo extraordinario y con amplias implicaciones para la Humanidad». Si las sospechas de Hall fueran ciertas en lo que respecta a la patología de las abducciones, esto apuntará hacia un grave trastorno del psiquismo humano colectivo; hacia ese inconsciente colectivo de que hablaba Jung. Aparte de que es una explicación más alambicada que la primera, quizá resulte más alarmante. Cabe preguntarse entonces, ¿cuál será la causa de esta misteriosa «enfermedad o epidemia psíquica»? Sin embargo, y contrastando las evidencias que tenemos en pro y en contra de los casos recogidos, creemos que las abducciones reflejan eventos reales. Su misma homogeneidad nos conduce a creerlo así. Pero es que además, en algunos casos, hay inclusive pruebas físicas: huellas en el suelo en el lugar de la presunta abducción, heridas y señales en el cuerpo de los abducidos, etc. Recordemos el caso del vigilante nocturno Fortunatto Zanfretta. Fortunatto es lo que, en pocas palabras, podría considerarse el «prototipo» del abducido: joven, sano, equilibrado, de alto coeficiente intelectual, sencillo y abierto. Y quizá sea quien bata el récord de abducciones: seis veces, por los seres gigantescos que él califica de «horrendos». La abducción se iniciaba, para Fortunatto, con un silbido agudo que sentía en el interior de la cabeza, acompañado de una fuerte queja. Acto seguido perdía el control de su vehículo, un automóvil provisto de radio, y era llevado a lo alto del Monte Marzano en un tiempo sorprendentemente corto. Para comprobar si el coche había sido llevado por el aire, los compañeros de Zanfretta, pertenecientes –como él mismo– a la empresa de seguridad genovesa «Val Bisagno», colocaron cuatro alambres en las cuatro ruedas de un nuevo vehículo que prepararon para Zanfretta –sin que éste lo supiese–; estos alambres unían las ruedas al chasis, y se romperían ineludiblemente si el vehículo fuese alzado materialmente. Cuando Zanfretta comunicó angustiado por radio que había perdido el control del coche y que «se lo llevaban», sus compañeros partieron aquella noche en su busca encontrándolo, como siempre, en lo alto del Monte Marzano, desvanecido, con el rostro congestionado. Además, como también sucedió las veces anteriores, el techo de su vehículo estaba ardiendo –pese a que la temperatura invernal ambiente era de un grado sobre cero– y... los cuatro alambres que habían colocado previamente los desconfiados compañeros de Zanfretta, aparecieron rotos.. Además de estas incuestionables pruebas circunstanciales de la realidad de la abducción, no faltan investigadores como Am Druffel o el propio Hopkins que están trabajando sobre «pruebas» más sutiles, destinadas a demostrar que la coherencia interna entre relatos de abducción acontecidos en puntos muy distantes del planeta, es abrumadora. Hopkins aseguraba que «actualmente estoy trabajando en una serie de símbolos muy particulares que estos sujetos (los abducidos) han visto dentro de las naves, y que los abducidos ven una y otra vez. Son idénticos en casos y casos. Mantengo esto en secreto –añade–, porque resulta un trabajo fácil comprobar esos símbolos con los de nuevos casos». Tiempo Perdido Una de las constantes marcadas dentro del fenómeno de las abducciones es el hecho de que las personas que viven uno de estos episodios sólo los recuerdan fragmentariamente, como si o bien los secuestradores presuntamente extraterrestres les hubieran borrado la memoria consciente del hecho, o como si –más razonable aún– el propio cerebro del testigo ante el trauma que supone una experiencia de este tipo, hubiera decidido «olvidar» esos angustiosos momentos y alejarlos –a modo de mecanismo de protección– de la consciencia del abducido. El investigador español Antonio Ribera a este respecto, en su obra Secuestrado por Extraterrestres (1981), escribe: «Los sujetos, por lo general, recuerdan el principio y el final del episodio, pero la parte central del mismo –la más importante– ha sido borrada de su mente consciente. Este "borrado" ha sido hecho sin duda mediante la hipnosis: se les ha impuesto un bloqueo para que no recuerden unas experiencias, que en ocasiones podrían resultar muy traumáticas». A esta constante abduccionista que, en ocasiones, ha servido incluso para detectar nuevos casos de abducción en los que lo único que recordaba el testigo era tener un importante lapso de tiempo de su vida «desaparecido», se le ha bautizado como «Tiempo Perdido». El responsable de esta denominación fue el ufólogo neoyorquino Budd Hopkins quien, gracias a su obra Missing Time (1981), popularizó el término y provocó que miles de lectores suyos acabasen reflexionando sobre la posibilidad de haber sufrido ellos mismos una experiencia similar a la de los siete casos que Hopkins describe minuciosamente en su obra. «Son historias –dice la propia publicidad de este libro– que pueden sucederle a cualquiera: a sus vecinos, a sus seres queridos, e incluso a usted». Hopkins señala a lo largo de su obra, –además, una serie de constantes que se repiten sistemáticamente en los casos de abducción, y que pueden servir como pistas para descubrir uno de estos episodios y trabajar –gracias a las sesiones de regresión hipnótica– en recuperar esas memorias perdidas. Estas pistas indican que junto a la sensación de «tiempo perdido» suelen aparecer extrañas cicatrices (generalmente pequeños cráteres en la piel, de forma circular), e incluso la aparición súbita de extrañas fobias irracionales, a ciertos animales como los arácnidos que –a decir de Hopkins–, pueden recordar sutilmente a la memoria inconsciente del abducido la forma y aspecto de los extraterrestres que han secuestrado con anterioridad al testigo. Ribera, al analizar todo este tipo de constantes, acaba concluyendo en su obra mencionada con una reflexión reveladora: «En los parques naturales y reservas africanas se deja inconsciente a los animales mediante un dardo narcótico. Entonces se les examina, se les toman muestras de sangre, de pelo, y se les hacen mediciones. Luego se les marca y se les deja de nuevo en "libertad". (Si esto es libertad). ¿Y si se hiciera algo parecido con los abducidos humanos? ¿Y sí se les marcase con una marca invisible –o incomprensible– para nosotros?» link: http://www.youtube.com/watch?v=vrYJAVYaFtc&feature=related