C

cuantosol

Usuario (Argentina)

Primer post: 27 mar 2015Último post: 27 mar 2015
1
Posts
29
Puntos totales
11
Comentarios
Mi experiencia con un quiste pilonidal
Mi experiencia con un quiste pilonidal
Salud BienestarporAnónimo3/27/2015

¡Hola a todos! Soy Alle y les escribo este post para relatarles mi propia experiencia conviviendo con un quiste pilonidal sacrocoxígeo (también denominado sacrococcígeo). He observado que en este sitio un par de usuarios hicieron referencia al tema definiéndolo en y otra . Mi objetivo no es ser repetitiva al respecto, ni andar mostrando imágenes específicas, pues cualquiera que tenga al alcance un buscador o le interese explorar por wikipedia las hallará. Además que cuando yo estuve investigando sobre el tema me impresionaba mucho, así que no, acá solamente me interesa compartirles lo que viví y quizás le pueda servir a quienes están con la duda de si operarse o no. Cómo comenzó todo Hace un par de años atrás me hice aficionada a la bicicleta. Pasé un verano espantoso, uno con temperaturas extremas. Vaya uno a saber si fue el uso excesivo de la bicicleta, sumado al calor, o si simplemente era algo congénito que en algún momento iba a salir. La cuestión es que un día me monto a la bici y aaaah, qué dolor. Pensé que me había fracturado el coxis (eso que está donde acaba la columna). Típico que te caés de cola y te duele terriblemente, bueno, imagínense eso. Estaba así sin poder sentarme bien hasta que me empecé a preocupar cuando veía que se había hinchado y dolía tanto que casi no podía caminar. Fui a la guardia. Primero pedí con un traumatólogo, el cual me derivó con un cirujano. Ahí me asusté toda, ya que pensaba que lo que tenía era algo meramente circunstancial. Lo que hicieron fue abrir la hinchazón y permitir que drene, todo lo que allí estaba inflamando el sector. Me dieron unos antibióticos y me dijeron que tenía un quiste pilonoidal sacrococcígeo que debería operarme. Me pusieron un drenaje que poco tiempo después retiré y me mantuve boca abajo. Cómo siguió el asunto Todo iba bárbaro al desinflamarse. Sentí un alivio inmediato y podía moverme con más agilidad. Cuando el verano pasó, no sentía que andaba sufriendo como cuando aumentaba la temperatura y la humedad. Sin embargo, no podía ni montar bicicletas, ni estar mucho tiempo sentada o parada. Demás está decir que andaba preocupada que alguien por la calle accidentalmente pasara y me chocara allí, temía que volviera a ocurrir la hinchazón. Los días de lluvia, por ejemplo, eran un sufrimiento, porque volvía a hincharse. Me la pasaba acostada de costado, porque boca para arriba podía ayudar a que volviese a hincharse. Estuve dilatando lo más posible el hecho de tener que operarme. Si había mucha humedad, o si por alguna circunstancia debía quedarme mucho tiempo sentada, era tremendo, porque volvía hincharse, y a veces llegaba a doler tanto pero tanto que no podía pararme erguida. Razón por la cual terminaba yendo a la guardia a que me drenaran el quiste. A veces me daban antibióticos y otras no. Una vez inclusive me llegaron a decir: "¿cómo hiciste para resistir tanto? pobrecita, te salió un hipopótamo de ahí". Pero andar por la vida así, sin poder estar casi ni sentada ni parada, no era muy confortable. Investigué concienzudamente sobre el tema, aprendí que no hay un consenso del 100% sobre una técnica a seguir, ni tampoco cuál es el origen del asunto. Hay muchas teorías, y muchos modos de operar. Herida cerrada, herida abierta, marsupialización, etc. La decisión Podría habérmela pasado yendo a la guardia, pero el riesgo que se expandiera era algo latente. Demás está decir que veía mis actividades cotidianas limitadas, a la vez que generaba preocupación en mis seres queridos, que veían sus vidas también alteradas ya que debían adaptarse a mis excéntricos requisitos como "disculpame que te quite el almohadón de la silla pero me genera mucha presión", "no, no me puedo sentar en el sillón porque me duele acá" o "no te molesta que me ponga de costado como si me estuvieras pintando? no es que quiera hacerme la canchera, pero es que no puedo estar ni sentada ni parada". La mayoría de la gente pensaba que era como un grano, lo cortás un poquito y ya está. No, no es tan así. No es que es un forúnculo. ¡Aunque se le puede llegar a parecer bastante! Al menos en mi caso era algo de tamaño bien grande. Me sentía como Gokú con su colita. Algunos creen que esto del quiste es como una reminiscencia de alguna cola que tuvimos en nuestro pasado. Decidí finalmente operarme. Encima yo, que le tengo miedo a todas esas cosas del quirófano. Imagínense, hasta cuando me accidento rayando queso me da impresión. Pero me animé. Aquí estoy a horas de haberlo hecho, y espero ir actualizándoles cómo va mi recuperación. La operación Recuerden que cada médico tiene su técnica. No sé si alguna es mejor que otra, eso lo deben consultar con un especialista. Además que cada médico imagino que está mucho más experimentado con su técnica cotidiana. A mi entender, y por los testimonios que leí, la herida abierta tarda más en sanar pero es la que menos recidiva posee (es decir, que te vuelva a salir). Una página que recomiendo leer es http://www.pilonidal.org/ que si la pueden traducir, tanto mejor, allí hay muchos detalles que pueden serles útiles, por ejemplo acerca del tratamiento, recomendaciones para una pronta recuperación, consejos, etc. Fui con ayuna de varias horas (algunos recomiendan 12, otros 6). Nada de comida, ni agua, ni siquiera un caramelo. Ni siquiera esmalte de uñas. Te piden que te saques la ropa y te dan una bata. Ahí te ponen un cosito en la mano que me imagino que es por donde te pasan la anestesia, o no sé si suero, pero me imagino que va la anestesia. Yo sólo les cuento lo que ví, para más detalles siempre pregunten a su médico que él es el que la tiene clara. Después unos cositos que son para controlar el pulso y esas cosas. Luego un coso que es como un nebulizador que va a la nariz, que debe ser donde ponen anestesia también. No duele eh, y les digo que yo miraba eso en los programas de la tele y pensaba que dolía o me iba a sentir que me iba ahogar pero no. Te dicen que podés llegar a sentirte algo mareada, pero es solo un par de segundos. Además al respirar por ese coso te empezás a dormir, que ni te das cuenta. Después me desperté y ya había terminado la operación. Una maravilla ni darme cuenta, porque yo soy uf, que me da impresión cualquier pavada. Me pusieron como una gasita y me dieron a tomar un antiinflamatorio para el dolor. Yo sentí cierto dolor, a ver, nada en comparación a cuando iba a la guardia casi llorando. Pero era como que tenía un gatito rasguñándome un poquito si me movía. Después comí y tomé la medicación e hizo efecto, ya no sentí más nada. Dormí. Claro está. Es importante reponer la energía y también nutrirse. Ya les comentaré cómo prosigue la cuestión los siguientes días. Gracias por leerme y me encantaría que me cuenten de sus experiencias! Tips ☑ Recomiendo tener preparado un kit de comidas para los días posteriores a la operación. Esto puede facilitar mucho la administración de energía y tiempo, porque luego de operarnos uno tarda un poco más en hacer las cosas. ☑ Sugiero tener en cuenta con anticipación la compra de varias cajitas de gasas y cinta en caso que se las tenga que utilizar (esto hay que consultarlo con los doctores porque algunos utilizan una técnica donde te dejan una "venda" y otros prescinden de la misma). ☑ Tratar de dejar la casa ordenada de modo tal que uno no tenga que andar agachándose.  Por ejemplo, que las cosas de uso cotidiano queden a la altura de nuestra mano. ☑ En caso posible, contar con una buena provisión de toallas para mantener la higiene necesaria luego de las curas o duchas. ☑ Si requieren desplazarse en la vía pública, mi consejo es el uso del sentido común, es decir, proteger con los brazos la zona operada porque siempre cabe la posibilidad que la gente en su apuro nos choque o ande distraída y nos roce. Actualización: Durante la primera semana dormí y estuve la mayoría del tiempo boca abajo. Luego me animé a ponerme de costado. Para sentarme, lo hago con la espalda recta. Recién a las dos o tres semanas me animé a sentarme a comer. No es que no podía hacerlo antes, de hecho tenía la posibilidad de hacerlo desde el primer día, pero a mí me daba impresión. De todos modos trato de estar sentada lo mínimo indispensable o voy alternando.

29
14
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.