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Usuario (Argentina)

El rey Abdullah de Arabia Saudita intervino personalmente para ayudar a un hombre que, debido a severos problemas de salud, sufrió un rápido aumento de peso en los últimos dos años. Khalid Mohsen Shaari, de 20 años, pesa 610 kilos y no puede moverse por sí mismo. Tras la difusión de su caso, el rey solicitó su traslado desde la provincia fronteriza del sur de Jazan a Riad, la capital del país, para someterse a un tratamiento. Sin embargo, no fue nada fácil, ya que debieron extremarse las medidas de seguridad para poder sacarlo de su domicilio, desde el uso de una grúa especial hasta una cama que se preparó para la ocasión. De acuerdo con el portavoz oficial del Ministerio de Salud de Arabia Saudita, Shaari será tratado en la Ciudad Médica Rey Fahd, donde será sometido a una serie de programas dietéticos y físicos con el fin de ayudarlo a bajar de peso. Sin embargo, por el momento la cirugía no está prevista. Hasta el momento, de acuerdo con Guinness World Records, el peso máximo para una persona era de 560 kilos, el mexicano Manuel Uribe, en 2006. Después de hacer un llamado en televisión para pedir ayuda, su peso en marzo 2012 había llegado a los 444,6 kilogramos.
Un australiano, enfermo terminal de cáncer que vive cada día con la amenaza de que sea el último, decidió compartir con todo el mundo sus experiencias para no temer a la muerte y para aprovechar la vida. Denis Wright acaba de celebrar su 66º cumpleaños. Sin embargo, según los pronósticos de los médicos, no estaba previsto que sobreviviera tanto tiempo. Desde 2009, cuando le fue diagnosticado con glioblastoma, una forma agresiva de tumor cerebral, el paciente ha ido superando varias ’fechas límite’. Sabiendo que la muerte anda cerca, Wright se ha dedicado a meditar profundamente sobre los años pasados y decidió expresar sus pensamientos y conclusiones en una lista de "consejos de un moribundo", con la intención de describir cómo aprovechar lo máximo de la vida y no tenerle miedo a la muerte. Actualmente Wright no sabe cuánto le queda, ya que su vida puede terminar en cualquier momento. Desde que supo de su enfermedad, el australiano regularmente escribe entradas en su blog, llamado ’Mi huésped no invitado’, donde describe sus experiencias de la vida, como los problemas de salud, las relaciones con sus familiares y amigos y sus pensamientos sobre diversos temas. Aquí están sus diez consejos para la vida, como resultado de sus reflexiones provocadas por la amenaza de un inminente final: 1. No pierda su vida en un trabajo que odia. La vida es demasiado corta como para vivir sólo por la noche y los fines de semana. 2. Si en su vida pasa algo malo, que usted no puede evitar, trate de adaptarse. Darse cabezazos contra la pared es inútil. 3. Si usted piensa que puede cambiar algo, trate de hacerlo, haga todo lo posible para lograrlo. Trate de entender la esencia del problema y entonces se dará cuenta de que se puede resolver. 4. No existen "buenas" y "malas" decisiones. Si ha hecho algo que cree que está mal, aprenda una lección de esto, la próxima vez lo corregirá. Usted no puede saber las vueltas que finalmente van a dar las cosas, por lo que sentarse a llorar es una pérdida del tiempo. 5. No se arrepienta del pasado, ya no podrá cambiarlo. Viva del presente. Pero no el de un solo momento, es demasiado corto. "Ahora" es un corto plazo de tiempo que incluye un poco del pasado, un poco del futuro y el presente mismo. 6. Pida perdón a las personas a quien usted siente que podría haber hecho daño. Usted no es perfecto, ni siquiera intente aparentarlo, sólo admita la responsabilidad del sufrimiento que ha causado a otra persona. 7. Esté abierto a diferentes ideas. No descarte otras posibilidades. 8. Trate de no perder nunca el sentido del humor, aunque no siempre sea posible. 9. Carpe Diem. En otras palabras, ¡aproveche el momento! 10. No tenga miedo a la muerte. Si usted no tiene miedo a la muerte, no tendrá miedo a nada que le depare la vida.