cristianmoli
Usuario (Argentina)

Que tal Taringueros ! vengo a dejarles un discurso que preparé para la clase final de un curso de Oratoria de la facultad. Discurso que preparé para presentarlo hoy e hizo arder las palmas en unos cálidos aplausos. Vengo a compartirlo. Espero que os gusteis ! Alguna vez tuviste una idea que no pasó a ser más que eso, una idea? Si es así… ¿Dónde estuvo la falla? … Lo primero que voy a decir al respecto es que la falla no la busques afuera. Cada uno de nosotros genera su propia realidad. Y de eso vengo hablar… de como desde algo sutil (las ideas y palabras) construimos el primer paso hacia crear nuestra propia realidad. Si te pregunto qué te interesa obtener, en tu cabeza vas a lograr una idea clara o quizás no tanto, y si te pido ahora que la expreses puede dificultarse un poco más. También puede ocurrir que no tengas claro cómo expresarlo, porque es común que al decir algo y luego escucharte te corrijas. Ejemplo: “ Bue… cuando dije tal cosa quise decir...” Entonces… ¿Dónde nace eso de decir una cosa pero querer decir otra?... Esa dualidad nace justamente de lo que somos… individuos (In = dentro, Dividuo = divido en dos). Es decir, por dentro operamos con dualidad. Por ejemplo, de esta dualidad del ser humano se habla en la Biblia cuando se menciona a la serpiente (animal caracteristico por tener la lengua bi-partida) y en otra religión, el Budismo, cuando Buda decía “ quien mueve tu lengua cuando hablas?” No sabemos que queremos hasta que lo decimos. Al decir, se plasma qué pensamos y de ahí, podemos detectar desde donde se habla: consciente o inconsciente, que como bien sabemos son fuerzas opuestas en uno. Desde nuestro Universo Sutil (ideas, palabras, sentimientos) al hablar estamos ordenando lo que se realizará en nuestro Universo Denso, la Realidad. Ejemplo Ilustrativo: Te subís a un taxi, el taxista te preguntará a donde querés ir y él te llevará a donde ordenaste. No le va a importar si en tu cabeza tenías en mente ir a otro lugar. Te llevará a donde decís. Todo lo que estoy diciendo parte de una coincidencia compartida en las Culturas Iniciáticas: la importancia de la Palabra. Ésta se demostró en distintas religiones o culturas: - Los Mayas lo simbolizaron en el centro de su calendario con una gran lengua. - En la Biblia puede verse repetidas veces frases que comienzan con “Jesús dijo...”. - En la mitología de medio oriente “Las mil y una noches”, lo que todos conocemos como Aladdin y el genio de la lámpara, se plasma la misma enseñanza. Cuando Aladdin al frotar la lámpara se le aparece el genio, éste le dice: “Dime cuáles son tus deseos”… Si es un genio… para qué se los tiene que decir?! Si es un genio, podría leer sus pensamientos! Sin embargo, pide que se los diga. “Tus deseos son órdenes”… lo que digas. También destaco la necesariedad de prestar atención y escuchar lo que se dice, y desde dónde se lo dice. La “escucha” es otra clave compartida por las grandes culturas. Ejemplo, en el budismo se representa a Buda con grandes orejas, que según grandes maestros de esa cultura decían que saber escuchar es la base de toda sabiduría. Resumiendo, es necesario tener las ideas libres de caos, libre de lucha de fuerzas internas opuestas por medio de la escucha de la palabra. También vale destacar que para partir hacia algo, a veces deberemos vaciarnos de todos aquellos paradigmas que condicionan y obstaculizan un deseo. Básicamente de lo que hablo, repito, es el primer paso que nos acercará a la realidad deseada. A manera de ilustración me despido citando una frase de un filósofo Taoísta, Lao – Tsé, que decía: Cuida tus pensamientos ellos se convierten en palabras. Cuida tus palabra ellas se convierten en acciones Cuida tus acciones ellas se convierten en tus hábitos. Cuida tus hábitos ellos se convierten en tu carácter Y cuida tu carácter él se convierte en tu Destino.