cotivega
Usuario (Argentina)
El escritor y poeta. Charles Bukowski. Declaró que "¿ Como diablos puede un ser humano, disfrutar que un reloj lo despierte de madrugada. Para saltar de la cama, sentarse en el inodoro, bañarse, vestirse, desayunar a la fuerza, cepillarse los dientes, luchar para subirse al ómnibus. Para luego, llegar a un lugar, en donde usted, esencialmente, hace montañas de dinero, para otra persona y encima si le preguntan, debe mostrarse agradecido, por tener la oportunidad de hacer eso.". Estimado Charles; Si tu fueras un fabricante de inodoros y no consiguieras empleados. No podrías sacar al mercado tus inodoros. ¿Me podes decir donde iríamos a hacer nuestras necesidades fisiológicas ?. ¿Quizás a tu benemérita biblioteca ?.¿Lo haríamos dentro de una bolsa de supermercado y luego la depositaríamos en la puerta de tu casa?. Me nefregan estos tipos que por que alguna vez, escribieron libros que solo sirven para ocupar espacios en las bibliotecas. Se larguen a defenestrar todo un sistema de mecanismo social, que ha dado buenos resultados a lo largo de la historia. Y ni siquiera se dan el lujo, de dar aunque sea una teoría, de como sus brillantes mentes modificarían el sistema. (Se aceptan teorías de los Taringueros.)
A veces, rememoro tiempos idos y me veo en la necesidad, de agradecer a aquellos que han tenido actitudes, humanitarias hacia mi persona. ¿ Quien no ha pasado un mal momento y alguien desinteresadamente te tendió una mano, para ayudarte a salir a flote?. Debe haber miles de historias que relaten salvadas en el último minuto. Como cuando salí de padrino y el cura se paró delante mio, con una limosnera en la mano, para que yo le depositara una contribución y allí me acorde que al cambiarme de ropa urgente para ir a la ceremonia. Olvidé de llevar la billetera. Todos esperaban que sacara un billete, pero yo lo único que hacia, era sudar frio. Pero mi noviecita en voz baja me dijo. "En el bolsillo del saco". ¡¡ Que momento glorioso!! Cuando introduje mi mano en el bolsillo, donde ella, rápida como la luz, me había puesto unos billetes que me sacaron del bochorno. Le agradecí tanto , que al final me case con ella. Corría el año 1989. Cuando nos fuimos de vacaciones a Sierra de la ventana. Maravilloso lugar donde desde el centro de interpretación. Nos llevaban a conocer la comarca, con diversas atracciones turísticas. Cuevas, cascadas, pinturas rupestres. Etc, etc. Acampábamos en el Camping "Pillahuinco". donde nos agarraron dos tormentas seguidas, que hicieron tumbar la carpa. Al otro día tomamos la ruta, en dirección a Monte Hermoso. Alquilamos una casa que era para ocho personas. nosotros eramos solo dos. Pero era lo que había. El dueño era un ex ciclista de origen Italiano, que se venia todas las temporadas, desde Mendoza a Monte Hermoso, para alquilar sus propiedades Y el y su mujer, eran unas personas maravillosas. Una mañana, salimos con el Ford sierra modelo 1984. 1.6. A recorrer Monte Hermoso. Accedo por un camino que nos llevaría a un punto turístico sobre la playa. Al llegar a la costa, sale de allí una Estanciera Ika, que al pasar a nuestro lado nos saludó con un toque de bocina. Ingreso a la playa en segunda y noto que el auto cada vez se hundía más y más en la blanda arena. Intente acelerar, pero fué inútil. Quedamos encajados y no hubo forma de mover el auto. Allí caí en la cuenta que; La estanciera era doble tracción. La Playa era totalmente agreste, sin nada a la vista que pudiera ayudarnos. Me agarró la desesperación, la marea subía y se acercaba acechante hacia el Ford. Lo único que se veía eran dos hombres charlando, como a quinientos metros. Me acerqué a ellos y les pedí ayuda. Por suerte accedieron sin miramientos y entre todos, sacando arena suelta de abajo de las ruedas, pudimos desencajar el Sierra. ¡¡Que alivio !!. Les agradecí de mil maneras a esos dos hombres, que fueron tan solidarios y que nos dieron una mano para salvarnos sin conocernos. Siempre me acuerdo de ellos y ojalá sean taringueros y estén leyendo este post. Porque a pesar de los años pasados. Los llevo en mi memoria y desde aquí les dejo un fuerte abrazo. Si ustedes tienen en su memoria, a alguien del pasado, a quien agredecer por una salvada. Aganlo aquí.
Estaba acampando en un camping y en la carpa de al lado, había una pareja de ancianos. El le decía "Mi vida, ¿Hiciste mate ?". "Corazón, ahora vuelvo ". "Mi cielo, ¿Que comemos ?". Así estaba todo el día. Me lo encontré en la prooveduría a este anciano y lo felicité por el modo en que trataba a su mujer, a pesar de los muchos años que llevaban juntos. El, poniendo el canto de la mano al costado de su boca, me dijo: Es que ya no me acuerdo como se llama.