cooooooomegordas
Usuario (Argentina)
Hola muchachos,en este aporte les quiero compartir un que encontre en la comu "T! sin porno" el tema es de un gran user @fehnnyn Atención: este articulo fue escrito y redactado por http://laopcionv.wordpress.com. Tengo completa autorización de difundir este articulo, como así lo dice explícitamente el blog ** Todas las publicaciones en este Blog son de propiedad de La Opción V. Pueden ser difundidas libremente, por cualquier medio, consignando siempre la fuente. Está terminantemente prohibida su reproducción total o parcial con fines de lucro. ¿Cómo afecta la pornografía a los hombres? Un testimonio fuerte… Antes de empezar a contarles mi historia, me gustaría compartirles la alegría que he encontrado al vivir la castidad y las ganas que tengo ahora porque TODOS encuentren el verdadero amor en la entrega y en el esfuerzo por luchar contracorriente y marcar la diferencia.Yo nací en una familia común, he sido un joven común, uno más de un salón de clase, un joven “como cualquier otro”. Cuando cursaba sexto grado (a mis 11 años), empezaba a desarrollarse el internet. ¡Era maravilloso poder encontrar cosas que a uno le entretenían tanto en la computadora! ¡Los juegos en línea eran lo máximo! Con mis compañeros jugábamos horas de horas, y cada vez encontrábamos más y mejores juegos. De pronto uno del grupo encontró unos juegos “para adultos”, es decir, juegos eróticos (Pongo entre comillas “para adultos”, porque opino que no deberían ser ni si quiera para adultos, por el daño que causan también a los adultos). Ese descubrimiento fue como haber encontrado otro continente. Recuerdo que aunque no entendíamos nada, empezamos a jugar de esos juegos. ¡Cada vez eran más emocionantes y nos atraían más! Ahora les puedo decir que a nuestra edad, NO sabíamos en lo que nos estábamos metiendo. Tiempo después de estar jugando esos “juegos”, y después de andar buscando otros juegos eróticos por mi cuenta, encontré algo que ya no eran juegos, encontré una página pornográfica. A mi edad aún no sabía qué era eso que al verlo me consumía y me atraía tanto, aunque mi conciencia me decía que tenía algo de malo. Pero eso quizá lo hizo más atractivo, así que yo seguí entre jugando de esos “juegos” y viendo cada vez más videos pornográficos. Para mí era una opción válida de “entretenimiento”, especialmente cuando me quedaba solo, pues me liberaba de todo aburrimiento y el tiempo se pasaba muy rápido. Cuando cursaba octavo decidí confesarme. Le dije al padre que había visto pornografía y él me dijo que eso era como echar excremento sobre mí, y me pidió que no lo hiciera más. La imagen me chocó mucho y dejé de ver pornografía por unos seis meses, sin embargo las imágenes de lo que ya había visto me perseguían. No podía liberarme de ellas y de pronto aparecían en mi mente con mucha claridad. Finalmente, con unos compañeros, volvía a ver porno en internet. Para ese entonces yo estaba más grande y más desarrollado, así que me atacó más fuerte y ya no pude dejar de ver. Año y medio después, a los quince años, la pornografía ya había marcado completamente mi ser. Comencé a actuar diferente. Cuando hablaba con las mujeres y cuando las veía, me las imaginaba en ropa interior o desnudas, y hablaba con ellas buscando en el fondo vivir lo que veía en los videos. Esperaba experimentar lo que veía y sentir algo “real”. Entre el grupo de amigos ese era el tema predilecto de conversación. Solo esperábamos que alguno tuviera sus primeras relaciones sexuales para contarnos su experiencia. En ese tiempo iba mucho a la casa de un amigo que había conocido una vez que había ido a jugar fútbol a un parque. Mi amigo tenía una hermana mayor que le llevaba unos años, ella era bellísima y me encantaba. Poco a poco la fui conociendo y conforme la fui conociendo le fui dando a conocer indirectamente que me gustaba (en realidad no me gustaba ella, me gustaba su cuerpo). Un día fui a la casa de mi amigo y topé con la “suerte” de que no había nadie en casa, solo estaba su hermana mayor. La verdad me dio algo de temor estar solo con ella, porque me llevaba bastantes años, pero no podía dejar de pensar en el sexo y en lo bello que era su cuerpo. Mi amigo me mandó un mensaje de texto diciendo que ya casi llegaba a la casa, me dijo que lo esperara. Le dije a la hermana que estaba junto a mí lo que decía el mensaje y por un impulso de mis adentros me lancé a darle un beso. No controlarme fue un gran error, el principio de mi perdición. Ella tan solo se echo a reír y me devolvió el beso. Después de eso ya no iba a la casa de mi amigo, sino que iba a la casa de la hermana de mi amigo. Desde ese momento en mi mente no había más que la sensación que me produjo ese beso. Luego de eso, cada vez que iba a la casa de mi amigo, buscaba a su hermana y nos besábamos apasionadamente. Para no hacer larga la historia, yo como un chiquillo sin vergüenza le conté lo que sentía por ella y lo que quería hacer con ella. Días después, en la tarde, recibí un mensaje de texto en el que ella me decía que estaba sola en la casa. Yo respondí como un animalito, de inmediato me fui a su casa. Cuando llegué estuvimos hablando y poco a poco no fuimos acercando hasta llegar a un beso que generó en nosotros algo que ninguno de los dos pudo o quiso parar. La verdad, se los digo ahora, es una experiencia que no se la deseo a nadie, porque desde esa noche ya no pude ver a ninguna mujer como mujer. Con ella tuve varios encuentros así, hasta que una vez mi amigo me vio salir de la casa de él muy tarde en la noche. Después de estas experiencias con ella no tenía miedo de nada, y creía que era como un mago que encantaba a las que quería. Con este sentimiento me acerqué a varias muchachas y encantándolas, o más bien, ellas cediendo a mis palabras, tuve otras experiencias similares. Yo, como si fuera el gran héroe, le contaba a mis “amigos” mis conquistas (escribo amigos entre comillas, porque no eran mis amigos, un verdadero amigo es el que nos lleva al bien) y ellos me aplaudían. Hasta entonces “todo iba bien” para mí, un muchacho de ya 16 años. Había vivido lo que muchos ilusos quieren vivir. En mi mente no había otra información más que el sexo. Creía que eso estaba bien hasta que las cosas comenzaron a salir al revés. Me comenzó a gustar una compañera del colegio, intenté tener algo bueno con ella, pero por mis ideas y por lo que ella sabía de mí nada funcionó. Comencé a buscar amigas para hacer algo con ellas y ninguna quería ni acercarse. Mi forma de hablar, mi forma de actuar y hasta lo que pensaba de las mujeres se notaba. Mis amigas, mis compañeras y hasta otras mujeres percibían lo que pensaba. Se los digo por mi experiencia: cuando vemos a una mujer sin respeto, ella lo percibe y, al menos las que son decentes, se apartan de ti. Poco tiempo después me empezó a ir mal en el colegio y tenía problemas de conducta. Todo estaba mal. Totalmente cegado por mis experiencias, mis impulsos y mi “éxito” con algunas mujeres mayores, me estaba metiendo en un profundo problema. Pude abrir un poco los ojos, salvé los cursos del colegio, pero por mi conducta no pude seguir en ese colegio, así que tuve que cambiar de colegio. Estas medidas implicaban tantos cambios que parecían catastróficos y totalmente negativos, pero, me ayudaron a abrir los ojos y ver lo mal que había obrado. El cambio de colegio y las consecuencias en mi casa por el tema de la conducta me obligaron a iniciar una vida de cero. Para comenzar de nuevo tenía que sacar de mí toda la basura que había metido en mi mente. De verdad, me sentía tan mal que no quería volver a vivir esa oscuridad que no me dejaba ver la realidad ni tener amistades verdaderas. Tampoco quería que mis nuevos compañeros vieran mi enfermedad. Quería hacer amistades buenas. Quería sanar el dolor tan grande que tenía en mi corazón. En el nuevo colegio estaba solo, cuando necesitaba compañía. No tenía confianza, ni conocía muy bien a mis compañeros para decirles lo mal que me sentía. Había una capilla con una lucecita roja, sabía que ahí había algo especial. Me acerqué y cuando me acerqué, sentí un abrazo muy fuerte y sentí cómo mi corazón encontraba una calma que nunca antes había tenido. Así se inició una profunda amistad con Aquél amigo que estaba en la capilla, a quien visitaba y me apoyaba en esos momentos difíciles. Poco a poco, en aquél último año de colegio, fui experimentando una alegría y una lucidez increíble. Mi alegría se las expresaba a mis compañeros haciéndolos reír. Me iba bien en el colegio y estaba mucho más feliz. Poco a poco, con paciencia, escalón por escalón, fui saliendo de la trampa mortal de la lujuria y de la búsqueda desordenada del placer. Ahora bien, quisiera que todos los hombres, especialmente los adolescentes y jóvenes, abramos los ojos y logremos ver el peligro al que estamos expuestos. Corremos el peligro de convertirnos en animalitos, en “máquinas” que no piensan más que en el sexo, o en una especie de “zombies” que no piensan más que en “devorar” carne humana. Lo que sentimos y experimentamos cuando tenemos relaciones es algo que no podemos controlar, es algo tan fuerte que un chiquillo o alguien sin madurez ni compromiso no puede manejar. Por eso es que existe el matrimonio, para que, con un compromiso se pueda vivir de de la mejor manera la sexualidad. Además, porque con nuestra sexualidad, se sella la verdadera entrega de una al otro en el matrimonio. ¡Alguien que no tiene madurez jamás podrá vivir bien esto tan grande! Por otro lado muchachos, amigos y hombres que tienen estas dificultades, les digo sí se puede salir de esto y sí se puede huir y evitar estos problemas. Cuesta, yo sé que cuesta, pero la recompensa del esfuerzo es mucho más grande. Les cuento que sacando las imágenes y pensamientos sexuales de mi mente y mirando a las mujeres con respeto he podido forjar mejores amistades, amistades que de verdad valen y que me conducen al bien. Desde mi dolorosa experiencia y lucha les quiero decir que ¡vale la pena ir en contra de estas cosas que nos destruyen! Solo cuando yo pude salir de este mundo oscuro pude ver a otros haciéndose daño, como yo lo hacía. Ver eso en los demás generó un dolor profundo en mí y surgió un fuerte deseo de ir contracorriente, de luchar y de preocuparme por mí y por mis amigas y amigos. Reconozco que en mí todavía hay vestigios, sobras de la basura que en un momento metí en mi mente. Esto hace que a veces me cueste un poco más la lucha, pero, por otro lado, tengo la alegría y la felicidad de experimentar los frutos de la pureza, y eso es mucho más fuerte. Purificarme de todo eso hizo que hasta mi rostro se viese más radiante. Hizo también que viera a las mujeres como personas valiosas. Hizo que yo mismo viviera como un ser humano. A todos ustedes, hombres que quieren serlo de verdad, ¡los invito a ser Gladiadores de sus corazones! ¡A ser héroes de la pureza y acompañarme en esta cruzada de recuperar a otros hombres y mujeres para la pureza! ¡Tengamos el coraje, el valor y la persistencia para ir contracorriente! M. F., 22 años, testimonio escrito para La Opción V

Hola muchachos,les dejo esto que encontre,no soy de Mendoz,pero le pega bastante igual.. Los autos son como la ropa, como los viajes, como la comida. Uno los elige según muchas más cosas que el mismísimo gusto. En la elección de un auto intervienen el status social, el dinero con el que se cuente en ese momento (convengamos que a todos nos gustan las Ferraris, pero nadie se las puede comprar), el lugar donde estemos trabajando (trabajar en el campo, trabajar en la ciudad), la posición en la que estemos trabajando (no es lo mismo ser empleado que gerente, por ejemplo) y nuestro gusto por el pito (no es lo mismo el maraca que se compra un Mini al machote que se compra un Mustang). De todas formas, si pretendiese ahondar en cada uno de los autos que se pueden comprar, no me alcanzarían las páginas de este pasquín, así que vamos a los más vistos en Mendoza City: Mini Cooper: fobal gatero cometrabas. Narco joven. Estatura media, fibroso, de cresta prolijamente despeinada. Ropa ajustada y colorinche, marcas de Shopping porteño. Arito maraca en una sola oreja. Carente del verdadero gusto por los autos en serio. Cheto choto. Gol “cuadrado”: gordo tuning. Primer auto de pendejo tuerca. Cresta absurda. Cumbia al palo. Escape silens completo, que lo que menos hace es “silens”. Graves de la electrónica estrepitosos. Planchado al piso destruye riñones. No han leído jamás un libro. Cursan ITU’s o cursos pija. Habitué de Apeteco. Toyota Corolla: tipo sobrio y elegante. Minimalista. Gustoso de pocos detalles, pero funcionales y prácticos. Cara de puto. Amantes de lo manual antes que lo digital. Probablemente ingeniero en algo. Pantalón de vestir y camisa. Conductor precavido. Viajante. Gol trend: recién recibido. Primer trabajo remunerado mensualmente y en blanco, el cual permite acceder a 84 cuotas fijas. Contador o Administrador de empresas. Careta. Regateador de precios. Especulador. Mundano, no tan mundano como los que se compran un Corsa. Responsable. Estatura media, contextura corriente. No va a la Arístides los viernes. Peugeot 505: Obeso. Alto y gordo, grandote. Pesado. De difícil movimiento. Problemas en las rodillas que obstaculizan una buena articulación. Ruludo. De tez gringa o gitana. Bufosos. Mediocres en el lavado del auto, ni muy limpio ni muy sucio siempre. Sudorosos. Amantes de la mecánica de lujo de antaño y la fidelidad en la conducción. Dueño de casa del IPV. Peugeot 504: Tachero. Ex tachero. Hijo de tachero. Mecánico pobre, gustoso de que no se le rompa el auto jamás. Gasolero. Putañero. No acude nunca al dentista. Come choripán en el acceso Norte. Buen piropeador. Pelo canoso. Delgado con panza porronera y patas flacas. Peronista. Se la hace chupar por los travestis. Ford Falcon: enano petaca trabado. Se arremanga las remeras y se pone el paquete de puchos ahí. Fuma sin tirar la ceniza del pucho. Pelo con gel parado y cortito a los leiters. Cumbiero, pero no de cumbia villera, sino de cumbia santafesina. Usador de palabras como “amigo”, “wili”, “cabeza” y “tío” para referiste a la gente. Pelo mojado, símil mojado, todas las veces. Menducazo para hablar. Excelente conductor. Claneros. Van religiosamente todos los sábados a La Guanaca y a las picadas de Lavalle. Focus: conocedor de autos. Elegante. Futuro comprador de Corolla. Moderado en la velocidad. Pata dura en los accesos. Popero. A veces se fuma un canuto, otras se pega una línea. Pastillero. Va a fiestas privadas. Conocido en el ambiente. Dinámico. Conversador. Politizado. Estudioso de la mecánica y de los modelos de todos los autos. Saveiro: cabeza de guinda. Careta. Va a todos lados con los amigos. Tunero. De contextura robusta y alto. Potoco. De familia bien. Acude a boliches de moda. Sale con gatos platinados, baratos y mal perfumados. Escucha regetón y rock nacional. Puede tener fincas. Maneja siempre él, aún ebrio. Charlatán. Toyota Hilux: residente citadino. Jamás piso un campo. Empresario mediana edad. Perfumado. Oficinista medio tiempo. Motoquero. Tiene hijos chicos. Puede ser joven, solo si su papá es bodeguero. Compra ropa en Cardón y La Martina. Come en Palmares y Chacras. Coge en la camioneta. Viejo con el pelo cheronca, larguito o con cubata de pibe. Usa pulseras y relojes modernos. Viejo pelotudo. Peugeot 207: profesional junior, con entre tres y cinco años de antigüedad laboral. Aburrido del trabajo. Bien arreglado. Leve tendencia hacia la homosexualidad. No se siente tan joven para el 206 ni tan jovato para el 307. Si se lo compró con baúl es pobre, choto y con mal gusto. Obligado a usar trajes. Jugador semanal de fútbol 7. Le gustan las costillas y le saca la grasa al chinchuín. Escucha Rock progre. No sabe nada de política. Se elige siempre al Real Madrid y al Sub Zero. Corsa: pendejo que no le dio para el Gol trend. Estar con él es un embole. Rutinario. Eyaculador precoz. Le gusta andar rápido por el centro y frenar poco en las esquinas. Pelo corto. Usan siempre zapatillas blancas. Le gustan las llantas 17 que hacen que su auto parezca una carreta. Ven poco, por eso le ponen luces blancas. Pésimos estudiantes de abogacía. Nenes de papá. Caprichosos. Van los viernes a Cariló en verano siempre. Ecosport: vieja mediocre. Alto cargo en colegio estatal o empleada pública con buen sueldo. Mamá de muchos pendejos. Vieja chota. 0% conocimiento de mecánica y conducción. De buenas tetas y caderas grandes. Pelo largo y ruludo. Lentes pedorros. Olor a yuyo en los asientos. Charlatanas. Usan el celular mientras manejan. Mal pintadas. Compran la ropa en el persa. Su marido las gorrea. Clío: tipo pelado. Va al gimnasio tres veces por semana. Sutil. Poco detallista. Hombre común, de costumbres sanas y buen padre. Fiel a su pareja. Les gustan los video juegos más que coger. Usan perfumes baratos pero ricos. Mala onda. Poco gracioso. Tímido. Buen hijo. Laburador y responsable. Cuando se emborracha pierde los estribos y todo se va a la mierda. Bueno para agarrar las curvas de 90°. Odia a Miguel Mateos. BMW (cualquiera): viejo verde. Doctor que se quiere dar un gusto de viejo. Viejo tarado. Chicato. Si es pendejo es vendedor de falopa o traficante de electrónica (importador de Chile a Mendoza). Bodeguero trucho. Rengo. Usa ropa Lacoste y va a tomar café a la peatonal. Lentes carísimos, casi del valor de una moto. Amante de la estética. Gorriador. Putañero de nivel. Promiscuo. Va a misa los domingos. Peugeot 206: Pendejo. Nene de papá. Canchero. Pibe de moda. Típico infeliz que le quiere caer bien a todo el mundo. Estúpido por su auto. Fanático. Obsesivo por la limpieza. Gatero. Fiestero. Buen amigo, excelente para las previas y los asados. Gordito trabado o culón. Escucha música de moda. Facherito. Gasta fortunas en su auto. Toma speed solo a cualquier hora del día. Fuma Marlboro. Ford Ka: pendeja recién recibida de abogacía o escribanía. Rubia teñida. Lomazo. Ropa cara. Cara de puta. Dientes perfectos. Escucha Jack Johnson, pero no sabe inglés. Pésima conductora. Pésima estacionando. Simpática. Gorriadora. Anda en patines entre semana por el parque. No tiene amigas posta. Se conoce todos los boliches de moda. Le gustan los Labradores. Twittera. Va a Reñaca en verano. Bora: enfermo de los autos. Picante. Amante de la fusión entre velocidad y confort. Elegante. Sobrio. Futuro comprador del Vento. De barba prolija. Los sábados sale a andar en moto. Viaja a los pijazos. Buen conductor. Amante de la mecánica alemana. Sueña con tener un Audi A5. Pitochico. Llora a escondidas por ese amor que no pudo ser. Fox: profesional senior pero joven o empresaria de mediana edad. Tiene reflejos en el pelo y reflejos normales al manejar. Aprendió a estacionar con el tiempo. Va al gimnasio entre semana. Tiene amigas de deportes que practicó de chica. Buena compañera. Ideal para casamiento o familia estable. Petera golosa. Excelente asesora de imagen. Se viste re bien la culiada. Se recibió en una privada. Le gusta que le hagan el orto. Fiat uno: hay dos, el nuevo es de mina estudiante. De carreras de diseño, arquitectura u hotelería y turismo. Facebookera ex flogger. Putita. Bolichera. Se fuma un porrito a escondidas de vez en cuando. Coge con novios nomás. Va a iskra los jueves. Escucha Miranda. El uno viejo es de pistero viejo o pendejo choto con mal gusto. Ruidoso. Le gusta andar fuerte y correr riesgos innecesarios. Cumbiero (este si es de cumbia villera), peleador pero excelente amigo. Con cara de velocidad, pero de bueno a la vez (cara de flecha). Narigón. Pelo cortito parado con gel. Fiat 128/Súper Europa/Iava: Chimbita fierrero. Si tiene más de 20 años es un pobre tipo falto de personalidad. Ruidoso. “Escape silen” completo. Acelera entre cambio y cambio. Amante de los agudos y los tuiters. Tipo magro. Le pega fuertísimo a la pelota. Odia las calcomanías copadas. Buenos reflejos, al caminar cree ser astronauta, siempre sonriente pero el hocico solo le sirve para eso. Tiene linda nariz. Aunque nadie lo crea siempre se elegía el Guile. Chevy Rústico. Tipo de pocos modales y pocas palabras. Amante de Pink Floyd, pero no escucha radio sobre el auto porque prefiere el escape. Onda ochentosa a full. Tiene escondido en su placard camperas de cuero y botas. Tiene perros petacones con pinches en el cogote. Se emborracha solo con cerveza y se pone violento. Nacionalista. Pelado o de pelo muy corto. Usa chivita o candado seguro. VW Golf Tipo de buen gusto. Refinado. Toma Corona con limón. Falso. Si es el modelo viejo es alto y de pelo prolijo pero llorón y plagado de inseguridades. Si es de los nuevos es excelente haciendo números y negocios pero gorrea a la mujer. Bueno bailando salsa. Tiene llaveros copados siempre. Se hace el extrovertido pero es bien cagón. Para él la más rica es Silvina Escudero. Dodge Ram Enano petacón. Necesita algo monstruoso como esta camioneta para superar el complejo de inferioridad absoluto que tiene. Estúpido que se broncea en julio en cama solar. Dentadura perfecta. Gasta fortunas en ropa. Pésimo amigo y compañero, odiado por todos. Traicionero. Le chupa un huevo el planeta y la ecología. Adicto al LSD. Toma champagne con speed. Envidia a los lindos. Renault 12 Peronista. Amante del alambre como medio de reparación vehicular. Si es hombre es bigotudo y panzón, si es mujer se peina con la raya al medio y se viste con ropa clásica. Canta al son de la nueva trova cubana. No sabe nada de política. Empleado público de algún municipio. Se mata de risa con Tinelli y juega los domingos a la Tómbola combinada de Hugo Torrente. Casinero viejo, nocturno y putañero. Fiat 600 Futbolista retirado que no le dio para el mini y tunea el 600 o nena clase media primeriza vehicular futura diseñadora o licenciada en ciencias políticas. También es de hijo de peronista nostálgico de los años de oro de su partido. Tienen mal gusto. Escuchan cumbia santafesina o rock nacional de principios de los ochenta. Siempre tienen llantas. A veces le ponen nombre al fitito, desconociendo que “fitito” o “fito” ya es un nombre impuesto. Futuras traga leche. Futuros mantenidos del Estado. Citroen C4 Ingeniero junior que cobró sus primeros sueldos dignos o viejo cuarentón de lentes y pelo blanco que juntó una platita y quiere darse el “lujito” de tener un auto fachero antes de verse como un viejo choto. Radical y de derecha. Amante de los gadgets de los demás. Toma viagra. Menor de 30 fuma marihuana seguro, mayor de 30 toma whisky en la Arístides (uno solo porque para más aún no le da). Divorciado. Pésimo amante. Renault 21 Los autos le chupan un huevo siempre y cuando los lleve donde gustan. Adora tener botones que no sirven para nada y que si aún sirvieran no los tocaría jamás. Auto de pelado buen futbolista de pendejo. Excelente asador. Lee libros en vez de mirar tele. Certero y filoso con los comentarios de fútbol. Humor sutil. No sabe cocer y le gusta la mortadela. Hace amigos gays sin enterarse. Fiat 147/ Spazio Maestra seguro. Futura maestra. Ex maestra devenida a menos. Maestra de primaria. Maestra de jardín de infantes. Maestra de música. Maestra de lengua. Maestra de geografía. Maestra buena, linda y regordeta. Gasolera. Como no sabe estacionar el marido (o el papa) le ponen el paragolpes de una camionetita. Si es hombre, es raro… porque quiere ser maestro de primaria pero se siente incómodo, así que estudia alguna tecnicatura y es un frustrado toda la vida. Rastrojero 67% de probabilidades de que sea verdulero, 33% que sea fletero. Madrugador. Saluda wachines donde vaya. Gasta un 30% en lechuga. Usa camisas a cuadros desprendidas hasta el ombligo y pantalones de yogin. Baila cumbia como los dioses pero poco porque se agita. La pone muy bien aún su avanzada edad (se le para sin yapastis). Toma vino en caja. Es de Boca y el Gueyma. Lo calientan mal las piernudas. Audi TT Futbolista que anda de vacaciones por Mendoza viendo viñedos y deptos o dueño de casa de cambio. Tránsfuga. Pésimo inversor de negocios serios. Muchas chances de ser vendedor de drogas sintéticas. Casado con mina tuneada. Pelo larguito, prolijo y camisa de marca. Esnifa a escondidas pero casi a diario. Malcriador de hijos. Es un ordinario cuando nadie lo ve. Se la hace chupar por los travestis más guarros. Escort Hay dos: el modelo viejo es de pobre choto que no puede renovarse el auto por algo más moderno y gasta lo poquito que tiene en dejarlo potable. Mal gusto en serio. Pie plano. Malísimo jugando al básquet pero excelente en los juegos de azar (donde no se juegue por plata, obvio). Tiene todo el baúl ocupado con el tubo de gas y el parlante cochino ese. El modelo nuevo es de recién casado o viejo económicamente estancado. Estresado. Pésimo oyente. Bueno jugando al GTA San Andreas (se lo termina sin trucos). Odia el folclore. Le gustan los perros pero no quiere tener uno. Le salen todas las fatalitis. Astra Pobre tipo que la pegó con el gobierno de Néstor y ahora está nuevamente en la lona. Pésimo administrador. Gasta fortunas en moda pasajera. Conocedor de cafés. Oportunista. En el fondo odia que el Bora haya evolucionado tanto, pero jamás lo va a reconocer en público. Buen padre. Se cree que el color champagne lo hace más copado e interesante. Tipo con pocos recursos pero emprendedor. Adicto al fracaso. Megane Garca de baja estirpe que todavía no le alcanzo para el BMW o para el Audi, también puede ser un treintañero, casado con una contadora media boluda pero trabajadora. Nene de papá que se rasca los huevos diciendo que “hace bancos” por la mañana y se la pasa tomando café en el centro con los amigotes y mirando culos en la peatonal. Cuando llega a casa le dice a la esposa, “mi amor hoy tuve un día terrible”. Usa crema cicatricure anti arrugas, va al gym y de vez en cuando alquila una puta fina. Vento Conocedor de autos. Tipo amante de la elegancia y el confort. Le miente a la mujer diciendo que se va a viajes de trabajo cuando en realidad se va de putas al exterior. Excelente haciendo costillar a la llama, más no comiéndolos. Adorador de la siesta dominguera y de leer Los Andes al medio día. Va a misa como siete veces por semestre. Le gustan los colores oscuros y la ropa ajustada en las damas. No lee El Mendolotudo jamás. Coupé Fuego Ordinario de antaño. Tipo grasa de por vida. El que alguna vez tuvo una “cupé” fuego va a quedar con el sello de “berreta” para siempre, y si aun la tiene ¡Dios lo libre y lo guarde! No la pone nunca. Cubata de pelo lacio. Brazo izquierdo quemado a lo camionero porque a su “full full” nunca le anduvo el aire. Desconoce por completo de aerodinámica, dinámica, funcionalidad y diseño automotriz. Ni hablar de mecánica. Toma el vino con soda, sea el vino que sea. Vendedor de choripán. Duna Empleado de sucursal de municipalidad o alguna de esas mierditas estatales. Ex empleado de alguna empresa legendaria del estado. Rata. Se queja de lo caro del combustible siempre. Descuidado con el auto. Toma Talca pomelo. Conoce los lugares de pesca en Mendoza y San Luis a la perfección. Adicto a la Difunta Correa. Devoto del Gauchito Gil. Hace zapping entre Tinelli y Animales Sueltos. Tararea tema de los Guns sin saber quienes son. Escucha ¡Hola País! Citroen 3CV Maestro jipi y copado. En un 92% de música, en un 7% de lengua y en un 1% de educación física. Divertido. Bohemio. Toca la guitarra y ama los campamentos. Le chupa un huevo el auto. Vive en una casa vieja pero acogedora. Ama la comida vegetariana. Su auto tiene nombre de revolucionario o cantante de rock de los setenta (o alguno de los personajes a los que estos hacían alusión) seguro. Come pancho solo con mostaza. Polo Auto de gordos culones, amantes de los autos que se arreglan fácil y que pueden comprar los repuestos en el almacén “Tito”, ese de a pasitos de tu casa. Tipos de edad que promedia los 35 pirulos, clase media, esuchan Cacho Castaña y Leo Matioli y probablemente de más chicos tuvieron un Gol. Tradicionalistas, les gusta vacacionar en Mardel y los sábados van a cenar a la San Martín Sur. Doble personalidad. 306 La mayoría mide menos de uno sesenta y siete y pesa lo de cualquier pene de un adulto. Loco al volante. Cara de velocidad. Le gustan las empanadas de jamón y queso. Si es gordo y pelado le encantan las minas, si es flaco y peludo tiene su sexualidad en duda. Comprometido y laburador. Amante de las charlas filosóficas estando en pedo mal. Fuma Marlboro. New Beatle Auto de gato fino o de homosexual goloso del muñeco. También de dealer de la villa que se pone lentes Ray Ban para no parecer lo que es, o sea un grasa. Le gusta llamar la atención. Si es mujer se quiere hacer la sexópata pero en el fondo es frígida y no goza con el pito. Si es hombre… es obvio que es puto y disfruta a full que le soplen la nuca. A veces es come pibes. Amante de animales portadores de rabia y las pulseras del equilibrio.
La homosexualidad en Japón y el mundo Otaku Hace unos meses Marvel anunció la primera boda entre dos de sus personajes del mismo sexo –concretamente, entre Estrella del Norte de X-Men y su novio-, dando un espaldarazo a los sectores liberales en pleno debate en los Estados Unidos sobre los matrimonios entre homosexuales. No obstante, en Japón los personajes atraídos por su mismo sexo se habían adelantado dos décadas a sus "colegas" norteamericanos que empezaron a salir del armario en los noventa, hasta obtener un género propio en la gama de mangas. No obstante, la popularidad del yaoi y yuri no implica necesariamente que el país del sol naciente sea la tierra prometida sin prejuicios de los gays y lesbianas. La aceptación de la homosexualidad a lo largo de la historia A falta de documentación previa, se suele considerar al monje budista Kobo Daishi (774-835) como el primer representante del amor homosexual en Japón, ya que fue en su secta donde se dieron tratos de amor entre hombres. Ni el shinto ni el confuncionismo prohibían las prácticas corporales entre monjes del mismo sexo por lo que estos sólo aplicaban su voto de castidad a relaciones con mujeres y los contactos físicos en los monasterios eran bastante frecuentes – algo que indignó a los misionarios portugueses que arribaron en el archipiélago. En los círculos de la aristocracia nipona también era común encontrarse con relaciones entre el aprendiz de samurai y su señor para que el joven aprendiera en todos los aspectos de la vida de un hombre experimentado. Esta costumbre recibía el nombre de shudo (camino del joven) y fue símbolo de la distinción del estamento de los guerreros. Las relaciones homosexuales se extendían al mundo del kabuki, así como a distintos distritos de placer. A pesar de pasar más desapercibido, el amor entre mujeres tampoco se condenaba. Estas prácticas quedaron grabadas para la eternidad a través de las representaciones artísticas como las ukiyo-e (grabados) y shungas (grabados de contenido erótico) o poemas amorosos. No obstante, la represión del amor entre personas del mismo género comenzó en la era Meiji como medida orientada al acercamiento a la cultura occidental – incluso estuvo prohibido entre 1873 y 1880. Aunque después volvió a la legalidad, nunca recobró la misma aceptación que tenía en siglos previos. El nacimiento del yaoi Los orígenes de este género se remontan a la década de los 70 cuando series como Uchuu Senkan Yamato alcanzaron gran popularidad y sus seguidores comenzaron a fantasear creando relaciones amorosas entre sus personajes favoritos vía doujinshis (mangas realizados por fans). Éstos consistieron en historias cortas de 4-5 páginas sin desarrollo argumental ni mensaje, por lo que fueron conocidos como yama nashi, ochi nashi, imi nashi ("sin clímax, sin resolución y sin sentido", una denominación larga que pasó a ser abreviada como Yaoi. Con el paso del tiempo este término ha ido considerándose eufemístico y anticuado y hoy se emplea más el nombre boizu rabu (boys´ love) o BL. En cambio, el shonen-ai (amor entre chicos) se empleaba al principio para la pedofilia pero pasó a adoptarse para denominar a los mangas que contienen romances entre chicos sin contenido sexual explícito –en realidad, los primeros doujinshis de relaciones homosexuales eran simples shonen-ai. El género yaoi no está dedicado al público gay, sino está escrito por y para mujeres para su disfrute de historias románticas protagonizadas por varones hermosos. La estética es un elemento clave: además de personajes masculinos estilizados y misteriosos, los argumentos transcurren en escenarios exóticos o palacios suntuosos y se caracterizan por su gran dramatismo. Muchos argumentan que su popularidad se debe a que muestra la relación entre personas iguales, libres de prejuicios sexistas - aunque la pareja está formada generalmente por una figura dominante (seme) y otra más dócil y tierna (uke). Hay que tener en cuenta que en Japón el papel de la mujer en una relación se reduce todavía hoy a ser ama de casa y madre de familia en detrimento del ocio y el desarrollo profesional. El género centrado en relaciones amorosas entre mujeres, más conocido como yuri, también surgió como entretenimiento destinado a mujeres, con tramas románticas entre muchachas jóvenes. Su temática estaba inspirada en las novelas de amor lésbico escritas por Nobuko Yoshiya a inicios del s. XX. Sin embargo, ha ido adquiriendo aun más fama entre el público masculino a medida que los mangakas iban añadiendo más fanservice y escenas eróticas. Al igual que el yaoi, el yuri también cuenta con un subgénero más suave conocido como shojo-ai, sin contenidos subidos de tono. Un género para el entretenimiento Quizá algunos padres occidentales conservadores se escandalizarían si encontraran a sus hijos leyendo manga centrado en relaciones homosexuales pero en Japón las obras yaoi y yuri – siempre que no rocen la barrera de lo pornográfico – se pueden vender sin restricciones en las tiendas. Esto se explica por el hecho de que muestran situaciones muy irreales con personajes idealizados, paisajes espectaculares, riquezas y amores líricos. Además, sus autores no provienen de la cultura gay y usan personajes del mismo género para liberarles de los roles sexuales. En la actualidad ninguna persona moderna afirmaría que estas historias provocan confusión sexual a los jóvenes y les inciten hacia la homosexualidad. Carecen de mensajes sociopolíticos y su función es lúdica y estética. Existe por su puesto un género dedicado a los lectores gays, conocido como bara o gei cómic. Suelen ser historias más realistas protagonizadas por hombres de aspecto viril –con vello corporal y músculos sobresalientes- que mantienen actos sexuales más explícitos, a veces incluso violentos, y solo se encuentran disponibles en librerías especializadas. Falsa percepción sobre la homosexualidad en Japón A pesar de la aceptación de contenidos homoeróticos en la industria del entretenimiento nipón, Japón no es un país caracterizado por el tratamiento de las personas sin prejuicios en cuanto a su orientación sexual. Es cierto que nada prohíbe la homosexualidad e incluso existen algunas leyes protectoras para gays pero el matrimonio homosexual no está reconocido y algunas prefecturas establecen una edad de consentimiento para sexo entre personas del mismo sexo más elevada que para las relaciones carnales heterosexuales. Cada vez más artistas japoneses se unen a las personalidades de la televisión al declarar su homosexualidad pero gran parte de la población gay no se atreve a salir del armario. La razón no es de origen religioso sino proviene de las normas que se remontan a la época feudal. En la sociedad agraria la fertilidad era un requisito para generar población que cultivara las tierras y mantuviera la familia y esta tradición permanece en el Japón moderno que adolece las bajas tasas de natalidad. Una pareja del mismo género está mal vista por el hecho de que no pueden procrear y extender la familia para que el apellido perviva. Muchos incluso deciden casarse con personas del sexo opuesto para no oponerse a las reglas sociales. A modo de conclusión, el manga y anime yaoi y yuri es un género nacido para el entretenimiento del público que usa unas relaciones homosexuales para añadir variedad a los registros, sin pretensiones sociales y morales. En todo caso, si los lectores, aparte de gozar con las historias, aprenden a ser más tolerantes, el género cosecha un doble éxito. A continuación se ofrece una lista de autores del mundo del yaoi, shonen-ai, yuri y shojo-ai destacables con sus respectivos mangas, animes y novelas cortas. Por supuesto es una lista incompleta ya que existen muchas obras adicionales en el universo de este género tan peculiar. Muchos autores también realizaron numerosos doujinshis de sus series preferidas. Yaoi y shonen-ai: - Ayano Yamane: Crimson Spell, Series Viewfinder, Ikoku Iroki Romatan - Inariya Fusanosuke: Giglio, Hyakujitsu no Bara, Rakuen no Izumi - Maki Murakami: Gravitation - Shungiku Nakamura: Junjou Romantica, Hybrid Child, Sekaiichi Hatsukoi - Yun Koga: Loveless, Earthian - Hinako Takanaga: Bukiyou na Silent - Kazuma Kodaka: Kizuna, Kimera - Hitoyo Shinozaki: Okane ga nai - Minami Ozaki: Zetsuai 1989 - Rieko Yoshihara: Ai no Kusabi - You Higuri: Gakuen Heaven - Kairi Sorano: Monochrome Factor - Natsuko Asano: No. 6 - Mikiyo Tsuda: Princess Princess - Youka Nitta: Haru wo Daiteita - Takashima Kazusa: Wild Rock - Kaori Monchi: Hey, Class President! Yuri y shojo-ai: - Sakurako Kimino y Namuchi Takumi: Strawberry Panic! - Chiho Saito: Utena, la chica revolucionaria - Kaishaku: Kannazuki no Miko - Takako Shimura: Aoi Hana - Hajime Mikuni: Mousou Honey - Rui Takatou: Mikarun X - Ayun Tachibana: Nijipuri - Shoko Iwami: Kanamemo - Hiro Touge: Candy boy "Ella camina confiada, porque la custodia el amor hacia la gente que es el arma más poderosa que puede tener el ser humano."