colo997
Usuario (Argentina)
pero como no vamos a estar gordo con estas golosinas La marca de Arcor ya alcanzó la mayoría de edad pero todavía se sigue reinventando. Su aterrizaje en mercados foráneos los obligó a cambios a realizar cambios no sólo en su packaging sino también en la fórmulas de los productos el bon o bon Dar es dar El “Dar es dar” de Fito Paéz fue el leitmotiv del aviso de los 20 años de Bon o Bon, simbolizando que lo de ellos pasa por repartir y recibir afecto. Por si quedaban dudas todo remataba con la frase “relleno de emociones”. Bon o Bon asomó al mercado en 1984 con el objetivo de ampliar el portfolio marcario de Arcor. Según detalló Guillermo Storni, gerente de negocios del grupo, en una de las charlas organizadas por la Cámara Argentina de Anunciantes (CAA) con motivo de la celebración del Día del Anunciante, fue el propio Pagani (alma máter de Arcor), quien eligió el nombre de uno de los productos más emblemáticos de la compañía. Y no por nada cuando a esta compañía nacional, que factura u$s1.500 millones y tiene presencia en más de 100 mercados, le toca hablar de un caso de marca no dudan en quedarse con Bon o Bon. Al paso El Bon o Bon se encuadra dentro del rango de productos de los llamados “consumo on the go”, o sea, aquellos donde la compra está regida fundamentalmente por el impulso. La cuestión era generar un apetito especial para un producto que aún no se conocía a nivel local. La referencia era el “Serenata de Amor”, una de las tantas variedades comercializadas por Garoto. Gran parte de los consumidores argentinos conocían la oferta de chocolates de la marca que venía del mercado brasileño y distinguían al bombón redondeado relleno con castaña de cajú pero no tenían a su alcance una variante exclusiva de difusión masiva y unitaria. Y allí fue donde incursionó Arcor al lanzar Bon o Bon. Aprovechando su aceitada red de distribución nacional pusieron al Bon o Bon a jugar solito en los quioscos y lograron generar una marca que actúa casi en el rango del genérico. Plantar bandera La marca ya está transitando la mayoría de edad y se jacta de despachar 600 millones de unidades anuales que se exportan a 80 países. En el mercado local se estima que el consumo de Bon o Bon llega a las 5,5 unidades per cápita, aunque el fanatismo por la marca es notable en Chile, donde esa cifra se eleva a seis bombones por persona al año. El pequeño bombón de no más de 17 gramos se convirtió en un estandarte que pretende conquistar mercados para plantar la banderita de Arcor por el mundo. Pero la globalización de la marca supuso no pocas concesiones. Concesiones marketineras Según detalló Storni cada caso supuso una adaptación y una concesión. En EEUU la marca se rebautizó como Whisper y para no desentonar con el gusto local el relleno se reconvirtió en “creamy peanut butter”, o sea, ni más ni menos que la famosa pasta de maní tan amada por los estadounidenses y de un sabor mucho menos dulce. En México desembarcaron con tanto viento a favor que se animaron a instalar una fábrica que estará en operación hacia fin de año. Para instalarse en el mercado australiano debieron partir de cero. El sampling y las promociones fueron vitales para que los australianos conocieran esa opción de “chocolate bites”. Allí debían competir con los grandes players internacionales como Kraft, Nestlé, Cadbury y Ferrero, aunque cualquier adaptación es bienvenida cuando hay un mercado capaz de pagar medio dólar por unidad. Distinto es el caso de su aterrizaje en Corea del Sur. El propio Storni estuvo en Seúl y vio cómo esa cultura tan lejana adoptaba el Bon o Bon Suave. El chiste es que en verdad lo de adentro no es ni más ni menos que la versión clásica del Bon o Bon. Pero en un contexto donde vale más la fonética resulta que el nombre con extensión pegaba mejor. Esto permite situaciones comunicaciones a priori desopilantes como ver un spot de Arcor presentando el Bon o Bon Suave en formato de dibujito animado que hablan en idioma incomprensible cuando en verdad el gusto corresponde al formato clásico. Estas son algunas de las tantas acciones adaptativas que tiene que hacer una marca. En el caso de Corea del Sur se trata de ganar terreno a cualquier costo aun teniendo que salir a un precio de no más de 10 centavos de dólar. Allí el producto se vende como pan caliente en los negocios aledaños a las escuelas. Volviendo al principio, en Brasil, de donde sacaron la idea, Bon o Bon se presenta con la marca Samba y en formato más pequeño. mantecol cuando ya e habia inventado todo: Justo cuando pensábamos que en el universo del Mantecol ya estaba todo inventado, aparece sorpresivamente el nuevo bombón Mantecol Fan. Sí, ni más ni menos que un bombón. Con cuerpo de oblea y con baño de chocolate… ¡y con interior de puro Mantecol! Aunque el formato del bombón en sí no representa ninguna novedad con respecto a otros bombones que podemos encontrar en el kiosco, el relleno de Mantecol resulta un gran acierto. Nos ha sorprendido que el Mantecol Fan tenga cobertura de repostería y no del clásico chocolate Cadbury. De todas maneras, levantamos nuestros pulgares al nuevo Mantecol Fan y esperamos verlo pronto en todos los kioscos. Ficha técnica Descripción: Oblea rellena con pasta de maní cubierta con baño de repostería con leche. Elaborado por: RNE Nº 04001652 para Cadbury Stani Adams Arg. – Industria Argentina. Presentación: Paquete individual de 17g. Precio: Alrededor de $1,25. Conclusión Una opción muy interesante de Mantecol. coca cola y pepsi El nacimiento de Pepsi en 1893 supuso el mayor problema de competencia para la compañía más refrescante de los EE.UU., Coca Cola. Aunque los inicios para Pepsi no fueron nada positivos, tras dos quiebras consecutivas la empresa fue adquirida por un distribuidor de Coca Cola, que consiguió plantar cara a su anterior empresa. Sin embargo una subida de precios del azúcar le llevó a ofrecer la compañía a su eterno rival desde entonces, Coca Cola, que lo rechazó. Grave error que daría lugar a una guerra sin cuartel entre ambas compañías. Pepsi inició una actitud agresiva, aumentando las cantidades de producto y reduciendo los precios respecto a Coca Cola, aumentando sus ventas. Pero una nueva subida de los precios del azúcar complicaron la existencia a Pepsi, cuya imagen era la de "la cola de los pobres". Sin embargo su resurgir vino de la propia Coca Cola, su vicepresidente se hizo cargo de la compañía con una actitud más agresiva que la que le permitían en su anterior empresa. Pepsi consiguió recuperar cuotas cambiando su posicionamiento gracias a unificar su sabor y a una agresiva estrategia publicitaria. Sin embargo el poder de Coca Cola seguía imperando en EE.UU., y en estados como el de Texas la cuota de Pepsi apenas superaba el 7%. Un spot con un test ciego en un supermercado donde una ancianita se sorprendía de haber elegido el sabor de Pepsi llevó a un importante incremento de las ventas, y a la preocupación de Coca Cola, que tras muchas investigaciones lanzó la New Coke, producto considerado el mayor error de Marketing de la historia. Pepsi aprovechó el error para lanzar una campaña en la que ilustraba porqué había cambiado Coca Cola su fórmula, la razón, algo alucinante, el sabor de Pepsi. La sociedad norteamericana exigió la vuelta del sabor original, y se rectificó, naciendo la Classic Coke. Posteriormente se vieron diferentes enfrentamientos en las televisiones norteamericanas, donde dos camioneros distribuidores de los productos coincidían en un bar y probaban en producto de su colega transportista... el distribuidor de Coca Cola se negaba a devolver su Pepsi, tras probarla. En España la publicidad comparativa está muy restringida, y el uso de las marcas y logos de un competidor se consideran competencia desleal y son ilícitos, sin embargo hemos podido ver dos enfrentamientos. Unas navidades Coca Cola fue todo paz y amor, tanto amor que el distribuidor de Coca Cola abrazó al camionero de Pepsi, como bello reflejo del spot americano... pero lo curioso es que el único bello era el conductor de Coca Cola... porque el señor de Pepsi iba con unas pintas repugnantes... Pepsi también trató de esquivar la legislación gracias a un Paraguay-España del Mundial de Fútbol de 2002, Chilavert, el portero paraguayo, provocó durante días a los jugadores, periodistas y aficionados españoles... finalmente la Selección Nacional ganó 3-1 y Pepsi, patrocinador oficial de la Selección Española decidió darle una lección a Coca Cola, patrocinador de Paraguay, creando un anuncio gráfico para dar la enhorabuena a los aficionados españoles y humillar al portero. El anuncio mostraba la tipografía de Coca Cola para escribir Paraguay y la de Pepsi para escribir España. El anuncio fue retirado por ser considerado ilícito. millka milka es el chocolate mas vsndido en argentina recauda mucho dinero pero deja a favor de asilos unos 50 millones de dolares