cogotito
Usuario (Argentina)

Aparece el hombre más pequeño del mundo, mide 56 centímetros Un nepalés de 72 años de edad, dice ser el hombre más pequeño del mundo. Expertos de Guinness World Records planean viajar a conocerlo. Mide 56 cm de altura, pesa 12 kilos y está en perfecto estado de salud, según su familia. La información proviene de France Presse. Para ver si en realidad es el hombre más pequeño del planeta, un equipo de expertos de Guinness World Records, el libro de los récords, tiene planes de viajar al distrito de Jhapa, en el sureste de Nepal, donde vive Dangi. link: http://www.youtube.com/watch?v=NdQx25hCz08
Cuidados vaginales La vagina es un conducto que forma parte de los órganos genitales internos femeninos y que se extiende desde el cuello del útero hasta la vulva. La vagina es uno de los órganos más sensibles en el cuerpo de una mujer , por lo que se debe tener cuidado en cuanto al tipo de ropa, accesorios e higiene empleados, ya que suelen producirse varias enfermedades o infecciones en esta área. Síntomas como la picazón, el ardor y la secreción de la vagina son algunos de los motivos de consulta más comunes entre las mujeres. Muchas veces, el problema es una vaginitis o inflamación de la vagina. Otras infecciones que pueden causar vaginitis incluyen tricomoniasis e infecciones por cándida. Algunas otras causas de síntomas vaginales , incluyendo el sangrado anormal, son las enfermedades de transmisión sexual, el cáncer vaginal y el cáncer vulvar. La vagina mantiene una temperatura ambiente, pero súmale ropa interior, ropa muy ajustada, toallas sanitarias con químicos para que desprendan olor a canela o manzanilla y encima la temperatura del exterior; esto produce irritación y a su vez infecciones. Para prevenir cualquier infección, debemos tomar en cuenta los siguientes consejos: 1 Procurar ponerse pantalones que no queden apretados, pues impiden la circulación en el área vaginal. 2. Usar ropa interior de algodón, ya que otro material puede causarte también el mismo problema que los jeans. 3. No usar toallas sanitarias con aroma, pues los químicos y sustancias que les dan ese olor pueden resultar nocivos y causarte irritación. 4. Debes usar un jabón suave y neutro, que no tenga muchos químicos y aroma. 5. Antes y después de tener relaciones sexuales, orina. El hacerlo antes e inmediatamente después de tener sexo ayuda a sacar fuera las bacterias que causan infecciones del tracto urinario. 6. Es recomendable realizarse cada seis meses la prueba de papanicolau; es una de las formas más efectivas de prevenir el cáncer del cuello del útero. 7. También deben recurrir al ginecólogo ante cualquier síntoma que se produzca en su vagina y no automedicarse. 8. Asistir a su consulta ginecológica anualmente. 9. Recuerda que debes cuidar muy bien esta parte de tu cuerpo y tomar todas las precauciones para evitar infecciones.
Cómo es el proceso de producción de las muñecas sexuales Dentro de la gran gama de modelos se encuentran las muñecas inflables hechas de vinilo soldado, que aunque generalmente son poco agraciadas tienen una vagina artificial. Una ''sex doll'' es un tipo de juguete sexual que emula el tamaño y forma del cuerpo de una pareja. Dentro de la gran gama de modelos se encuentran las muñecas inflables hechas de vinilo soldado, que aunque generalmente son poco agraciadas tienen una vagina artificial, por lo que sus usuarios están dispuestos a dejar pasar sus defectos. A continuación vea el proceso productivo de estos objetos de placer en una fábrica china de Fenghua, la cual produce más de 50.000 ítems al año.
Mujer es detenida por mostrar la vagina a los policías La próxima vez que B. A. P le muestre su vagina e insulte a varios policías tendrá que pensarlo dos veces, pues por hacer eso la detuvieron. El parte policial realizado sobre su detención señala que a las 16h30 del martes 28 de febrero, la mujer hacía escándalos en el parque Eloy Alfaro de Portoviejo. Los agentes de la unidad móvil que están en el lugar intervinieron recibiendo como respuesta varios insultos.Indica el documento que la señora empezó a desvestirse y mientras agredía verbalmente a los uniformados les mostró sus partes íntimas. Los uniformados comunicaron la novedad a la Central de Atención Ciudadana (CAC) y pidieron la presencia de una mujer policía, con quien intentaron mediar para calmar a la escándalosa, quien según el parte estaba bajo los efectos del licor. Como la fémina no se calmó los agentes le rociaron gas pimienta y la detuvieron
Brandy Blair: de porrista de la NBA a estrella del cine porno La rubia deslumbró con sus coreografías a los fanáticos de los Atlanta Hawks, pero su cara angelical y su escultural cuerpo tenían otro destinto, la industria de las películas triple X. Brandy Blair dejó de lado las arengas y piruetas para dedicarse al cine para adultos. La deslumbrante ex porrista de los Atlanta Hawks dejó su grupo de baile para convertirse en actriz porno, donde su carrera va en crecimiento. Antes de ser conocida como Brandy Blair, la rubia se llamaba solo "Briana" y era una de las animadoras favoritas del público de los Hawks.
¿Por qué las mujeres gimen durante el sexo ? Si vemos cualquier película donde haya una relación sexual donde participe una mujer, veremos que las mujeres gimen durante o para al llegar al clímax sexual. A unos investigadores les llamó la atención el tema y emprendieron un estudio para llegar a la verdad de esto. Según CNN, los investigadores preguntaron a 71 mujeres heterosexuales y sexualmente activas de entre las edades de 18 a 48 años acerca del ruido durante el sexo . Gayle Brewer de la Universidad Central Lancashire y Colin Hendrie de la Universidad de Leeds publicaron su investigación sobre el tema conocido como "vocalización copuladora" en la Revista Archives of Sexual Behavior del 2011. Donde nos demuestran que el estudio realizado arroja que la mayoría de las mujeres emitian gemidos o ruidos, pero no cuando estaban teniendo un orgasmo. El 66 por ciento gemía para acelerar el clìmax de su pareja y el 87 por ciento declaró que vocalizaba durante el sexo para aumentar el autoestima de su pareja. Entonces la pregunta es ¿la vocalización es solo en beneficio del hombre? Y tal parece que la respuesta es sí, ya que como dice Kristen Mark investigadora sexual de la Universidad de Indiana "No hay mucho por investigar en este tema" . Estamos constantemente siendo bombardeados con imágenes y más imagenes donde nos muestran que un gemido esta asociado con un orgasmo y con el placer sexual de la mujer, así que estratégicamente ya una mujer inteligente finge los gemidos ya que así su pareja asocia el mismo con el orgasmo y al igual lo lleva a él a sentirse satisfecho. Hay diferentes opiniones al respecto, pero lo que la mayoría sabe es que "el gemido excita a los hombres y así mismo muchas mujeres disfrutan porque han hecho un esfuerzo para ir más alla de lo que se da naturalmente", segun dice Logan Leykoff, educador sexual y autor de una guía para hombres titulada How to get your wife to have sex with you (Cómo hacer que tu esposa tenga sexo contigo). "La autoestima sexual debe ser una cuestión de ida y vuelta, los hombres deben apuntar más allá de un simple gruñido o gemido al final. Y no se trata de solo fingir o de hacer algo que no se quiera hacer, sino de estar sexualmente presente y en sincronía con el otro o tu pareja " .
Descubren la verdadera cola de Scarlett Johansson HAWAII.- No hay dudas que Scarlett Johansson es una de las mujeres más lindas del mundo del cine, pero eso no le aseguró zafar de la celulitis. La actriz estuvo de vacaciones con su nuevo novio Nate Naylor en Hawaii y allí los fotógrafos captaron el estado de su cola y sus muslos cuando lucía una bikini celeste. Anteriormente, se había señalado la celulitis que sufría la protagonista de Perdidos en Tokio, Match Point y Vicky Cristina Barcelona, entre otras películas. También, en otros momentos, se remarcaron sus problemas para mantenerse en peso. Igual, parece que poco le importa a Scarlett que no tuvo problemas en ponerse ese traje de baño. Tampoco a su nueva pareja que la mimó y le hizo masajes. Para ellos, la imagen no es todo. (Infobae - Especial)
Una prostituta relata su terrible experiencia de diez años en un libro Yo pertenecía al grupo de putas de nivel medio. No era ni de las de lujo ni de las baratas. Porque no es como muchas personas creen, que solo existe la prostitución de alto nivel y luego la esclavitud, sino que hay mucho más. Una de las cosas que he comprobado a lo largo de los años es el increíble desconocimiento que la sociedad en general tiene de cuántas mujeres se dedican a la prostitución de manera oculta, aunque lo hagan esporádicamente. El puterío es como la sombra psíquica. Todos creen que “de eso” no tienen, pero rascas un poco y en todas las familias asoma. Además, el puterío no existiría sin la sombra, y crece en la sombra. Yo lo hice durante mucho tiempo solo por las tardes y ni siquiera durante muchos meses seguidos. No aguantaba tanto, lo dejaba y regresaba cuando se me acababa el dinero ahorrado. Otras lo hacían solo a ratos; eran las “chicas de contactos”, una categoría diferente. Otras eran putas de fin de semana; otras, de a diario durante ocho horas, como en cualquier curro de oficina. Muchas estaban casadas, o tenían familia con la cual convivían, y les contaban un cuento. Decían que cuidaban abuelos, niños, o que limpiaban, o que estaban en una agencia inmobiliaria, o... auténticas películas... y colaban. Lo dicho: esto es como la sombra. Cuesta ver esa realidad en “tu” familia (...). En mi caso, y por lo menos en la superficie, lo que me catapultó al puterío fue el desengaño hacia los hombres, unido a una dificultad económica, en un momento en que mi proyecto de vida hizo agua. Tenía 21 años y era una chica culta, universitaria y normalita en todo lo demás. Vivía en casa de mis padres (...). Pero hoy sé que los problemas con los hombres y con mi manutención, en mi caso, eran temas directamente relacionados. Y esto nos lleva a otras razones más profundas para que yo terminara siendo puta, razones no evidentes y escondidas hasta para mí misma (...). Tenía 30 años cuando regresé a casa de mis padres y aún tuve suerte porque me aceptaron sin poner pegas. Pudo haber sido peor; hay mujeres que no tienen adónde regresar, dónde caerse muertas un tiempo mientras intentan empezar otra vez de cero. Afronté una nueva etapa de búsqueda de trabajo e inicié nuevos estudios. Por estudiar que no quedara. Sin embargo, aún tuve que seguir trabajando de puta, aunque durante menos horas, para pagar mis gastos y mantener un mínimo de independencia. Era aceptable comer y dormir en casa de mis padres, pero con 30 años pedirles dinero para comprarme un libro, salir el fin de semana o pagarme unos nuevos estudios, pues no. Aquella fue la etapa más dura, porque ya no soportaba prostituirme más y me enfermaba cada dos por tres. No veía la manera de terminar con mi situación, porque además parecía que no había modo de encontrar otro trabajo. Enviaba currículos, pero nadie me llamaba ni para decirme que no. Muchas veces llegaba hasta el lugar de mi trabajo como puta y sentía que no podía llamar al timbre. Entrar en el edificio, subir en el ascensor y encerrarme en aquellas cuatro paredes para ser follada otra vez se me antojaba insoportable, superior a mis fuerzas. Entonces daba media vuelta, me iba al parque cercano, me sentaba en un banco y tomaba aire. A veces lloraba de impotencia. Luego me enfadaba por llorar y me repetía a mí misma: “Piensa, piensa, piensa. ¿No eres tan lista? Algo se te tiene que ocurrir”. Pero no sabía qué más pensar. Era como si mi cerebro no supiera funcionar correctamente en lo relativo a encontrar un empleo. Al final razonaba que de momento tenía que ir a trabajar de puta un día más. La jefa y los clientes me estaban esperando unas calles más allá, se trataba de no pensar tanto, era mejor ir a trabajar y dejar las reflexiones para otro momento. Al final iba. No me daba cuenta de que en realidad no “tenía” que ir más, y que lo que pasaba es que no sabía dejarlo. Toda mi estructura mental relativa a la supervivencia material estaba dañada o distorsionada desde su raíz, desde mi infancia. Por eso, aunque veía que mi vida iba mal por ese camino, no sabía cambiar. Para remate, ya no obtenía ninguna satisfacción de mi oficio. A esas alturas de mi historia, hasta el dinero que ganaba me daba asco. Pero no ganarlo era aún peor. Estaba hecha un lío. Finalmente, conocí a una mujer terapeuta, pero desde que la conocí hasta que empezó a tratarme aún pasaría un año. Durante ese tiempo trabajaba cada vez menos y peor, porque ya no podía más. Tenía síntomas raros, médicamente no explicables, porque en las analíticas no veían nada. Cistitis crónica no infecciosa, inflamación en los ovarios, vaginitis inespecífica, vértigos, contracturas aquí y allá sin razón aparente. O sensaciones extrañas, como notar un frío gélido que me envolvía la cintura, el vientre, las lumbares. Y no se aliviaba con nada: ni con baños calientes, ni envolviéndome telas de lana alrededor del cuerpo, ni metiéndome en la cama. Me dolía todo el cuerpo, casi no podía follar, porque cada penetración me dolía como si me golpearan el cuello del útero con una barra de hierro. Sentía que perdía energía, que mi cuerpo era como un vaso rajado desde el que se escapaba el agua. A veces me sentía vieja y agotada, y andaba como zombi. Me medicaba constantemente para los espasmos musculares, las contracturas, las migrañas, las anginas crónicas, los resfriados, los hongos, qué sé yo. Estaba harta de recurrir al Gine-Canestén o a los óvulos de blastoestimulina en el coño para poder trabajar. Ya no sabía cómo era mi cuerpo en estado natural. El colmo fue cuando empecé a tener pequeños sangrados rectales, unidos a dolores internos extraños. Sentía como si tuviera púas metálicas atravesándome el colon y me acojoné. ¿Qué cuernos me estaba pasando? Tuve miedo, no de morirme, que hubiera sido un alivio, sino de mal morirme. Porque los médicos no veían nada superficial. Debía de ser algo escondido, profundo. Tenían que hacerme pruebas a fondo en el hospital y el pavor me invadió. Me vi entrando en una espiral de médicos, pensé en tumores, cáncer, qué sé yo. No fui capaz de decirlo en casa. He aquí una muestra de la gran confianza que ha existido entre mis padres y yo. Todo lo escondí. Aparentemente yo era feliz, todo estaba bajo control, pero mi vida hacía agua. En ese estado de pánico y agobio, al fin me entregué a las sesiones de terapia. Pensé que tal vez fuera a morir, pero al menos quería hacerlo del mejor modo posible. No quería meterme en un hospital sin más y dejar que me llevaran de aquí para allá, que todos empezaran a decidir por mí, sin haber tenido ni tiempo de detenerme, de descansar de mi vida, de revisar mi interior, de reflexionar. Entonces, gracias a la terapia descubrí... Ah, ¡no puedo resumirlo! Tengo que utilizar una metáfora. Tengo que decir que fue como en la película de Matrix. Vi. Y lo que vi, aunque me dejó KO, me hizo despertar, cambiar. Pero ahora digamos, para acabar, que dejé la prostitución gracias a dos cosas: una, a haber cuidado mis relaciones humanas y amistosas ajenas al ambiente de trabajo, gracias a las cuales ciertas personas finalmente me ayudaron (terapeuta incluida). Dos, a haberme atrevido a ver, a elegir siempre consciencia frente a inconsciencia. Por duro que sea lo que descubras acerca de tu vida o de la vida en general, por mucho que al destapar la caja de Pandora te parezca que la realidad es horrorosa o un espanto, es mejor saber. Eso te permite afrontar el verdadero origen de tus males y dejar de odiarte; además, te capacita para entender mejor la realidad en que vivimos. De otro modo, no puedes buscar caminos de vida diferentes. Estás atrapado, como en la matrix, en inercias, programas mentales, etcétera. Tal vez lo más difícil sea lo segundo: asumir ser conscientes, elegir siempre saber frente a no saber. No es un camino que todos deseen andar. Mi mejor amiga de la prostitución murió, en parte, porque no quiso andarlo. Le daba más miedo afrontar su realidad y pedir ayuda como puta confesa que sufrir una larga y penosa enfermedad, como finalmente sucedió.
Atrévete a ver películas Porno ¿Has decubierto que tu pareja esconde películas porno en su ordenador? ¿No te había dicho nada y esto te molesta? ¡Fuera tabúes! El porno no es nada malo siempre y cuando tu pareja no prefiera masturbarse viendo películas calientes en vez de practicando sexo contigo. Aunque muchas aún no lo hayamos visto, un hombre siempre suele guardar películas calientes en alguna carpeta oculta de su ordenador. No se trata de ponerte a investigar el pc de tu chico pero, seguramente, tarde o temprano (si no lo has hecho ya) descubras que tu pareja también guarda porno. ¿Qué hacer si lo descubres? En primer lugar piensa que si vuestra vida sexual es correcta y placentera no debes preocuparte. Seguramente el porno le sirva para aquellos días críticos en los que tú llegas cansada del trabajo y él tiene ganas de tener el sexo que no le puedes dar. Probablemente en un primer momento te sientas molesta: "¿cómo me ha podido esconder esto?", pero debes pensar que lo ha hecho por vergüenza. Las películas pornográficas son un tema tabú en muchas relaciones. Quizás debería destacar que las películas porno son un tema tabú para las mujeres. Sea como sea, los hombres son mucho más abiertos en este aspecto y en esta práctica. Aún así, la mayoría saben cómo somos y qué pensamos al respecto y por eso ni se esfuerzan en intentar convencernos de que el porno no es tan malo como parece. Existen parejas que ven porno juntos y aprovechan esas imágenes para ponerse a tono y disfrutar de una manera alternativa del sexo. Pero, en general, es una práctica incómoda y poco usual. Desde Nosotras te animamos a que desmitifiques las películas pornográficas como algo negativo y empieces a tomar contacto con ellas. Empieza viéndolas en la intimidad y si te das cuenta de que no está tan mal, coméntaselo a tu pareja. ¡Seguro que está encantado!
Envíos De Dinero a México Envía dinero por Internet a México de manera rápida por tan solo $4.99 www.xoom.com Objeto extraño en vagina Gran consternación produjo la noticia de una mujer pereirana de 85 años que murió a consecuencia de una gravísima infección vaginal luego de que una parte de un vibrador se le quedara incrustada dentro de su cuerpo. Según las informaciones de prensa, la abuela después de semejante incidente no le dijo nada a nadie, se aguantó el fuerte dolor durante cuatro semanas y cuando por fin acudió a un centro asistencial ya nada se pudo hacer, la infección terminó su proceso. Hablando con uno de los médicos que habitualmente trabaja en la zona de urgencias de una de las clínicas de Pereira, el galeno manifiesta que esta situación en más frecuente de lo que todos pensamos. Unos lo hacen por curiosidad y otros por la búsqueda novedosa de sensaciones de placer, en esa curiosidad las personas son capaces de introducirse cualquier cantidad de objetos ya sea por la vagina o por el ano. Sin pensar en las consecuencias y en los riesgos que esta situación puede generarles para la salud del cuerpo y hasta para la salud del alma. El doctor manifiesta que en los últimos años (en esta revolución sexual en la que andamos) ha tenido que atender muchos más casos de pacientes de todas las edades, hombres y mujeres, que se introducen frutas y envases de vidrio, botellas de plástico, muñecos de goma, barras de silicona, palos de escoba, consoladores, vibradores, jabones, pepinos, desodorantes, talcos y un sin número elementos cuyas formas y tamaños se prestan para esos fines. Según el médico esta es una moda que va en aumento debido a la proliferación de programas de televisión y páginas de internet con material pornográfico. El caso más reciente atendido por el Doctor es el de una señora que decidió introducirse un bombillo por la vagina, el bombillo quebrado terminó haciendo estragos y fueron necesarias la anestesia local y miles de maromas para evitarle mayores complicaciones a la paciente que decía que estaba colocando el bombillo, que se había caído y que se le había metido por allá abajo. Según el médico por lo general los objetos que ingresan en la vagina resultan más fáciles de extraer sin graves consecuencias, pero en ocasiones llegan mujeres con una infección genital muy avanzada, por la descomposición orgánica del artículo elegido para realizar sus fantasías. Las personas que se la pasan viendo programas pornográficos y que viven expuestas a un continuo estímulo de material erótico, ya sean solteras o sean casadas, son las más susceptibles de recurrir a estas prácticas sexuales que ponen en riesgo la salud, la fama y la vida. Hoy todo parece permitido pero la vida se encarga de darnos las grandes lecciones.