chupacabras147
Usuario (Argentina)
¿Buscas un sistema operativo para PC moderno, seguro, rápido y estable, listo para el usuario final, especialmente preparado para la oficina, que se configure a golpe de ratón, con una más que considerable selección de software disponible para su instalación, con un gran reconocimiento de hardware, con…? Son tantos los valores que ofrece openSUSE que es difícil enumerarlos en unas pocas líneas, y su nueva versión 11.4 aparece con la firme intención de subir un poco más el listón. En estos tiempos que corren y a pesar de la más que aparente fragmentación de las distribuciones GNU/Linux para con el mercado que las acoge, sorpresas a parte (que se pueden llegar a materializar o no en realidad, léase Linux Mint o Mageia), los “sitios preferentes” están asignados desde hace bastante y el tiempo parece que se empeña en afianzar estas posiciones, más que en modificarlas (aunque en cuestiones de software nunca se sabe). Ficha técnica Fabricante: openSUSEModelo: openSUSE 11.4″ (año 2011) Web: www.opensuse.org Precio: Gratuito.Kernel: 2.6.37. Entornos escritorio: KDE SC 4.6, GNOME 2.32.1, XFCE; LXDE, GNOME 3 (preliminar). Ésta es una odisea (en el buen sentido de la palabra) que llevamos viviendo desde mediados de la pasada década, años clave en el universo Linux de escritorio con la aparición de Ubuntu, el fin de Mandrake -y el inicio de Mandriva- y, por supuesto, la reconversión de SUSE Linux en diferentes formas después de su adquisición por parte de Novell. openSUSE nació como proyecto a finales de 2005, pero no fue hasta casi dos años más tarde cuando tomó el nombre por el que es conocida hoy, diferenciándose claramente de las propuestas corporativas de Novell, SLED Y SLES (SUSE Linux Enterprise Desktop y Server). En todo este tiempo, sin embargo, la distribución no solo no ha perdido la imagen de calidad que siempre tuvo, sino que la ha reforzado con hechos: openSUSE 11.4 es una demostración de ello. En noviembre de 2009 analizamos openSUSE 11.2 y es imposible no retrotraerse a esa versión, en la que el proyecto alcanzó una excelencia insospechada hasta entonces, no solo en su propia historia, también en la del entorno GNU/Linux. El julio pasado apareció la siguiente versión, que venía a mejorar lo ya visto, pero algo falló. Tal vez la sensación de tener lo mejor, tal vez algo más. Lo que fuese, ha sido corregido. El tiempo pasa y openSUSE 11.4 aparece con una firme decisión: ser la mejor distribución GNU/Linux disponible hoy en día para usuarios de escritorio. ¿Lo ha conseguido? Vamos a verlo. Bienvenido/a a openSUSE 11.4 A tener en cuenta: algunas de las imágenes utilizadas muestran el sistema en inglés ya que proceden de los Live CD o de las notas oficiales de lanzamiento de openSUSE 11.4, pero una vez instalado el sistema todo estará en el idioma que hayamos escogido. Medios e instalación openSUSE se ofrece para arquitecturas x86 y se distribuye en diferentes medios, dependiendo el uso que le vayamos a dar. Los apropiados para la mayoría de usuarios son los Live CD con GNOME y KDE respectivamente, con la posibilidad de ejecutarse desde una memoria USB pero no aptos para actualizar el sistema, y un DVD repleto de software, con todos los entornos de escritorios incluidos, además de adecuado para la instalación y actualización desde versiones previas. También existe la posibilidad de un instalador mínimo llamado “Red”, con las mismas opciones del DVD pero descargando todo el software en el proceso, mas solo es recomendable su elección para usuarios experimentados. Un momento, ¿alguien dijo Wubi? Sí, el instalador de Ubuntu para Windows también lo tiene openSUSE, e instalar el sistema a partir de él es tan fácil como introducir el DVD y seguir las instrucciones. También se puede instalar desde Windows En cualquier caso, por lo ya dicho y más cosas que descubriremos, el DVD es el medio de instalación recomendado en todas las situaciones, excepto fuerza mayor (instalación por USB), así como su descarga por torrent. Los enlaces para descargar openSUSE 11.4 son los siguientes: openSUSE 11.4 DVD 32bit (4,7GB): descarga directa, torrent openSUSE 11.4 DVD 64bit (4,7GB): descarga directa, torrent openSUSE 11.4 KDE-Live CD 32bit (695MB): descarga directa, torrent openSUSE 11.4 KDE-Live CD 64bit (695MB): descarga directa, torrentopenSUSE 11.4 GNOME-Live CD 32bit (695MB): descarga directa, torrent openSUSE 11.4 GNOME-Live CD64bit (695MB): descarga directa, torrent La instalación de openSUSE no ha cambiado apenas y YaST2 sigue siendo la fiable herramienta de siempre. Si elegimos el DVD tendremos el proceso completamente traducido desde el principio, sin necesidad de descargas adicionales y con más opciones disponibles, como os mostramos a continuación en una guía por imágenes, paso a paso y con consejos útiles. Comenzando la instalación Actualizar el sistema también es muy fácil El escritorio predeterminado es KDE, pero hay más para elegir Cuando llegan las particiones siempre hay temores, pero no es muy diferente hacerlo con YaST2 a otros instaladores. Si el disco duro ya contiene particiones se puede coger espacio de éstas o importar su disposición, pudiendo elegir un particionado simple o complejo, así como la ubicación del cargador de arranque. Aunque pueda asustar un poco por el nombre, el “Particionado personalizado (para expertos)” es la forma más completa de dejarlo todo a nuestro gusto, con opciones avanzadas que valorarán usuarios con necesidades especiales o con muchos discos duros y/o particiones (YaST incluye nuevas opciones, como particiones basadas en LVM -Administrador de volúmenes lógicos con cifrado-). Particionado simple o experto, tú eliges F de formateo, ¡cuidado! Todo el proceso es visual y nos advierte hasta dos veces antes de aplicar los cambios, la última en el momento de proceder a instalar el sistema, con un resumen de toda la información y la posibilidad de editarla por bloques. Pero, antes de eso, hay que elegir el nombre de usuario y alguna opción más. Creando nuestro usuario Última revisión para ver si está todo bien Durante la instalación se nos mostrará el típico pase de diapositivas presentando las características principales de openSUSE 11.4 y tras un reinicio procederemos a la configuración. Todo lo que nos muestre tendrá ya una preconfiguración que podemos aceptar -y en la mayoría de los casos será la recomendada- simplemente clicando siguiente o, de nuevo, editar al gusto (en este punto también es posible asignarle un nombre al equipo). También se nos ofrecerá actualizar el sistema para concluir iniciando sesión en el escritorio previamente seleccionado, donde, sí o sí, nos tocará actualizar si no lo hemos hecho antes. Esta primera descarga instalará las traducciones y diccionarios del escritorio, otros muchos componentes y aplicaciones, además de, valga la redundancia, las actualizaciones que haya disponibles en ese momento. Tras unos 20 minutos de proceso (contándolo todo) ya tenemos openSUSE 11.4 instalado. Entornos de escritorio, aplicaciones y arte gráfico Como decíamos en el anterior apartado, en cuanto a los entornos de escritorio cabe destacar a KDE SC 4.6 y GNOME 2.32 como opciones primarias y a XFCE 4.8.0 y LXDE 0.5.6 como propuesta para PCs antiguos o de recursos limitados, solo disponibles para su instalación mediante DVD (o el medio “Red”). Escritorio KDE Escritorio GNOME Escritorio XFCE Escritorio LXDE Como ya sabrán quienes hayan seguido un poco la actualidad de esta distribución, hace un par de versiones que la comunidad de openSUSE votó para que el escritorio predeterminado fuese KDE. Pero ésto no quiere decir que se deje de lado al resto de propuestas o que no se tomen en la misma consideración, aunque parezca contradictorio. Por ejemplo, junto al escritorio GNOME tradicional, una opción muy adecuada para entornos de producción, se incluye una versión previa de su próxima versión, la cual es posible probar con todas las garantías desde el inicio de sesión, siempre con GNOME estable instalado antes, o con el entorno de nuestra elección llegado el caso. Eso sí, para pobar GNOME Shell hay que tener activada la aceleración gráfica. También está GNOME 3 La elección de escritorio es algo muy personal. Mucha gente se guiará por la recomendación por defecto de utilizar KDE, pero cualquier alternativa es válida. Por ejemplo, en entornos de oficina la versión GNOME es una excelente opción, lista para el trabajo desde el primer momento y con un consumo de recursos muy equilibrado. Si en cambio hablamos de equipos modernos, KDE es la elección estrella, no solo por su increíble estética, también por su potencia a la hora de ser adaptado a los gustos y necesidas más estrictas. Además y junto a XFCE y LXDE, es la opción idónea para netbooks u otros dispositivos portátiles de pequeñas dimensiones, gracias a su interfaz Plasma Netbook (el nombre lo dice todo). Plasma Netbook Plasma Netbook En definitiva, da igual qué escritorio escojamos, todos está pulidos de cara al usuarios final y todos incluyen el mismo conjunto de aplicaciones externas: Navegador web Firefox 4: de momento la Beta 12, pero se actualizará cuando corresponda (y debería ser pronto porque acaba de salir la versión final). Destaca por la gran integración conseguida con KDE gracias al tema visual Oxygen-GTK y los diálogos de archivo y notificaciones nativas del escritorio (de cualquier modo se sigue contando con Konqueror y otros navegadores en los repositorios, como Chromium, Opera y rekonq, entre otros). Firefox Suite ofimática LibreOffice, siendo openSUSE la primera distrubución mayoritaria en ofrecer el conocido fork de OpenOffice.org en su versión 3.3.1 (la última por el momento, también perfectamente integrada con KDE y con alternativas disponibles como KOffice o el combo Gnumeric – Abiword). LibreOffice GIMP, el imperecedero programa para la edición y retoque de imágenes digitales, en esta ocasión integrado con KDE solo en la parte estética pues fallan los diálogos de guardado (de nuevo hay alternativas a mano con nombres de peso como Krita o Inkscape). GIMP Terminamos sin imágenes con CUPS como sistema de impresión y XSane para el escáner, dependencia obligada incluso si utilizamos Skanlite en KDE (¿por qué en Kubuntu se puede evitar y en openSUSE no?). A partir de aquí la distribución se apoya en las herramientas propias de cada escritorio, destacando los juegos de GNOME y KDE entre otra utilidades. A continuación podemos ver una pequeña tabla comparativa con las aplicaciones más comunes: Por supuesto, las aplicaciones que queramos están a unos pocos clics de distancia, por lo que no supone ningún esfuerzo hacerse con multitud de software conocido, bien desde los repositorios, bien desde las páginas web de muchos productos que ofrecen instaladores RPM específicos para openSUSE. Incluso, con los repositorios extra activados, encontraremos paquetes propietarios como Dropbox u Opera, entre otros. Para terminar con este apartado solo nos resta comentar el arte gráfico del que hace gala openSUSE 11.4, algo que va a gustos pero que raya en la excelencia para quien escribe, sobre todo después de una versión 11.3 bastante triste en estos términos y, de nuevo, manteniendo el halo de una versión 11.2 llena de elegancia y sobriedad. Aunque no hace falta decirlo, el verde domina la paleta. openSUSE siempre se ha caracterizado por tener en cuenta el impacto visual de lo que ofrece con cierta coherencia. Se nota en los lanzadores de aplicaciones como GIMP, LibreOffice, KMail, o en la estética a la par que eficiente integración de las herramientas con el entorno, sin importar cuál sea éste. En esta ocasión el leitmotiv visual gira en torno al fondo de escritorio Stripes, que desde su aparición como una de las imágenes oficiales que acompañaron el lanzamiento de KDE SC 4.5, ha revolucionado el panorama. El Stripes original para KDE SC 4.5 Stripes Celadon KDE Stripes Celadon GNOME ¿Qué tiene Stripes para ser la elección -al menos provisional- de GNOME 3 o Mandriva 2011? Porque en el caso de openSUSE está mucho más claro: su diseñador creó primero la versión azul para KDE y más tarde hizo diferentes variaciones para otras distribuciones como Debian o Arch Linux, destacando la que acompaña todas las imágenes de este análisis para openSUSE 11.4 y que fue la primera, no en vano hablamos de un desarrollador a sueldo de Novell. Sea como fuere, Stripes Celadon -así se llama esta versión- luce genial como wallpaper, sin tener que aguantar una marca, comercial o no, destrozando el diseño. Y para lo que suele durar puesto el fondo de escritorio por defecto de cualquier sistema operativo… destaca, lo que es de agradecer. Vista la superficie, ¿qué nos depara el interior? YaST y la gestión de software openSUSE, como cualquier otra distribución GNU/Linux, se basa en dos pilares fundamentales: el núcleo Linux y las herramientas GNU más relevantes (incluidos los entornos de escritorio). Hay un tercer pilar propio con el que contribuyen los desarrolladores de openSUSE, con YaST a la cabeza pero sin olvidar a ZYpp o las configuraciones del sistema, que afectan desde el núcleo a cada elemento visual del escritorio y sus herramientas, de las que hemos hablado antes. YaST como instalador, gestor de software visual y administración del sistema. YaST sigue siendo el más completo centro de control existente en Linux -con el permiso de Mandriva y sus “drakes”- y su combinación junto a “Preferencias del sistema” de KDE resulta en un control muy completo y accesible de casi cada detalle del sistema, avanzado o superficial. YaST, control avanzado a unos clics Hablando de la gestión del software, no todo el monte es orégano. En este punto encontramos el primer tropiezo, más que serio, feo, de la distribución: ha desaparecido el applet de actualización que había hasta ahora en KDE y ha sido sustituido por KPackageKit, que también se encargará por ahora de la instalación de ejecutables RPM, a no ser que lo hagamos por consola (por fortuna One Click Install, el mejorado “Launchpad de openSUSE”, sigue en manos de YaST). Instalando con KPackageKit KPackageKit se inicia con el sistema, pero a veces no responde, o se solapa con YaST y zypper en los peores casos, apareciendo cuando vas a actualizar por tu cuenta y bloqueando el trámite. Y es que dos médicos son demasiados para un solo corazón, y puestos a elegir que se quede YaST. Un parche no muy acertado, la verdad (se supone que para la siguiente versión solventarán este “experimento”). Si eres de los que no tiene problemas en actualizar manualmente cuando te acuerdes (una vez a la semana sobra), lo más cómodo (¿o sería relajante?) es desactivar el servicio y su incio en “Preferencias del sistema de KDE > Arranque y apagado > Servicios” (podrás seguir instalando RPM, no te preocupes). Como siempre, solo si sabes lo que haces. ¿Quién necesita (K)PackageKit teniendo a YaST? La gestión de software resurge en la línea de comandos con zypper, que viene tan remozado -tanto por dentro como por fuera- que no parece el mismo de antaño. Los usuarios de distribuciones derivadas de Debian encontrarán a zypper muy parecido a apt-get o aptitude, con una curva de aprendizaje minúscula, confortable, completo y rápido (aunque puedan pasar desapercibidos, éste y el siguiente son dos de los puntos fuertes de openSUSE 11.4). ZYpp también ha mejorado (ZYpp es con zypper lo que dpkg con apt-get o aptitude, gestor de paquetes e intérprete, para entendernos). Se introduce un backend MultiCurl que posibilita las descargas simultáneas en varios servidores y se añade soporte para zsync, descargas por metalinks y HTTP Basic (repositorios protegidos por contraseña). Estas medidas prometen mayor robustez y rapidez en la gestión de paquetes, actualizando, descargando, etc. Como hemos comentado, en cuestión de “aditivos” openSUSE viene muy bien preparada. Una vez instalado el sistema y con las actualizaciones de rigor ya disponemos de Flash, MP3, Java… Pero si no hemos añadido repositorios o instalado paquetes extra, seguiremos sin poder reproducir algunos formatos. No pasa nada. Simplemente abre Firefox, Kaffeine, Amarok o Konqueror y se te ofrecerá la posibilidad de instalar los paquetes requeridos, o de añadir repositorios en el caso de necesitarlo. ¡Con un par de clics! ¡Kaffeine quiere códecs! A todo ésto, quienes estén interesados en dejar openSUSE 11.4 con el equipo completo, en MuyLinux publicamos hace unos días una pequeña guía de post-instalación para dejar las cosas a punto. Os recomendamos echarle un vistazo. Kernel Linux, mejoras y cambios internos En openSUSE 11.4 nos encontramos con el núcleo Linux 2.6.37, la última versión estable (en el momento del lanzamiento de la distro, el pasado día 10 de este mismo mes) que introduce numerosas mejoras entre las que no entra el famoso parche de las 200 líneas, el cual ha sido añadido aparte por los desarrolladores de la distribución (acaba de salir la nueva verisón que ya lo incluye). Lo que sí trae este kernel es mejor soporte de hardware, con especial mención a las tarjetas inalámbricas Broadcom, que estrenan controladores libres. Xorg 1.9, Mesa 7.9, pero especialmente los controladores libres para tarjetas gráficas NVIDIA y ATI prometen mejoras en el rendimiento y prestaciones, incluso una aceleración 3D razonable. Pero no es tan así, por las pruebas realizadas. Un vistazo rápido a Nouveau (Virtualbox) Comenzando con Nouveau (NVIDIA), si ya es difícil conseguir un buen rendimiento con la composición del escritorio, no digamos con la aceleración 3D. Es una buena opción para quien no haga uso de los efectos del escritorio o juegos 3D, pero más allá se hace casi imprescindible la instalación del controlador privativo (se instala automáticamente si activamos el repositorio de NVIDIA). La sorpresa nos la ha dado ATI Radeon HD, que con el controlador instalado por defecto, radeonhd, se muestra con una soltura realmente admirable, teniendo en cuenta la mala fama que arrastra en el entorno Linux. De hecho, es tan bueno el rendimiento, incluido 3D y composición, que no se precisa ni buscar alternativas a este driver con un uso moderado. De cualquier manera, el repositorio para ATI ya está disponible, por lo que tan solo hay que activarlo y actualizar, como en el caso de NVIDIA. No todo es perfecto, por supuesto, y mientras que hemos podido jugar sin problemas a la demo de Crysis 2 (instalada muy fácilmente gracias a PlayOnLinux, que encontraréis en los repositorios), se pueden apreciar errores gráficos en algunos efectos del escritorio. Nada serio o molesto, pero rompe con la magia de un rendimiento tan aceptable. Desgraciadamente, en términos de hardware nunca se puede asegurar nada al cien por cien. A los mandos del sonido se estrena por fin PulseAudio, eso sí, con la retaguardia bien cubierta por Alsa, por lo que si tenemos problemas con el primero, es seguro desactivarlo desde YaST o incluso desinstalarlo. ¿Por qué se ha puesto entonces? Aquí no hay respuesta a esa pregunta, pero en las pruebas realizadas no ha habido mayores problemas, excepto con Wine (GNOME incluye una aplicación para controlarlo; en KDE habrá que apoyarse en KMix, que no es lo mismo, pero no hay más -de momento-). Controlando PulseAudio en GNOME Asomándonos más a las entrañas de la bestia encontramos muchos cambios interesantes aunque imperceptibles a simple vista, como la adopción de udev, upower y udisk en reemplazo del ya obsoleto HAL, mejorando el soporte para con el hardware, o el acercamiento, de momento solo experimental, a GRUB2 y Systemd (hay que activarlos ex profeso). Y terminamos este apartado con el arranque del sistema, que también recibe mejoras y el ‘fast boot’ hace honor a su nombre, con una media de 30 segundos o menos que apenas varían de una versión a otra, hablando por los diferentes escritorios. Sensaciones y cifras: ¿Cómo funciona openSUSE 11.4? Los requisitos de hardware para openSUSE que se pueden leer en la página del proyecto son un tanto ambigüos, por no decir que están bastante desactualizados: ¿256 MB de RAM mínimo, 512 MB de RAM recomendado? ¿3 GB libres en disco duro para una instalación estándar? ¿Qué se entiende por instalación estándar? En el tiempo pasado con openSUSE 11.4 hemos instalado algunos de los programas más comunes, no tantos, y el directorio raíz ha llegado a los 8 GB. Utilizar un escritorio GNOME o KDE con 512 MB de RAM está al límite de la mala experiencia, aunque con una buena configuración se pueda lograr. Para eso se incluyen XFCE y LXDE como alternativas, pero hay que decirlo. A partir de 512 MB de RAM ya podemos contar con GNOME; de 1 GB de RAM en adelante KDE es la elección más interesante. Porque los requisitos mostrados no convencen mucho, y las cifras de los monitores de sistema pueden llevar a engaño, dado el tipo de gestión de memoria de Linux. A continuación podéis ver cinco imágenes mostrando openSUSE 11.4 KDE sin y con carga de trabajo, con el uso y configuración que podría utilizar cualquier usuario, con los servicios estándar y los efectos del escritorio activados. En resumen, una instalación normal, eso sí, en un equipo más o menos actual cuyas características encontraréis en la primera imagen. Sin aplicaciones en primer plano Escritorio 1 Escritorio 2 Escritorio 3 Escritorio 4 (carga del sistema) Aunque lo que acabamos ver no es cien por cien exacto, sí nos da una idea aproximada del rendimiento de openSUSE 11.4 en su edición KDE. En cualquier equipo actual funcionaría estupendamente con una carga de trabajo aceptable (las imágenes no representan un uso intensivo real, son simple muestra), y si le echamos más leña al fuego el resultado sigue siendo optimista. Junto con la gestión de recursos es también interesante la estabilidad de la que goza openSUSE 11.4, porque en todos estos días de uso no hemos encontrado el típico resquemor de principio de versión, ese fallo molesto de algún componente que siempre acecha donde menos te lo esperas y que al cabo de un tiempo -o no- alguna actualización se lleva para siempre. Tampoco nos olvidamos del lastre de KPackageKit o el fallo con la compartición de archivos por Samba, pero ese no es el punto, es más bien la sensación de que no te va a explotar en la cara una aplicación por que sí (lo cual no quiere decir que hasta eso pueda pasar). En estabilidad y rendimiento, openSUSE 11.4 tiene un notable alto. openSUSE 11.4 para el usuario de oficina y el desarrollador openSUSE 11.4 está bastante bien preparada para el usuario doméstico, con asistentes visuales para casi todo y una selección de software muy interesante. En definitiva, openSUSE 11.4 tiene una disposición muy amigable de cara al nuevo usuario. Pero si brilla en algunos campos concretos son en estaciones de trabajo. El caso más gratificante es un puesto de oficina. Para ello, openSUSE se apoya en las herramientas de productividad más fiables y conocidas que hay disponibles para Linux, algo a la orden del día en la mayoría de distribuciones. Pero hay más. openSUSE viene con lo de todas, pero muy bien puesto Es el gran reconocimiento de hardware y sus configuraciones casi automáticas para multitud de dispositivos externos de escáneres e impresoras lo que hace grande a openSUSE en estos terrenos (por no hablar de los ordenadores portátiles, de lo mejor). Cosas que no siempre están a primeras como, repetición: el gran trabajo que se hace con el soporte para otros idiomas; una vez instalado el sistema todo se muestra como debería ser, sin la necesidad de pelearse con las configuraciones para que funcione la corrección ortográfica, etc. Puede parecer un detalle nimio (y siempre pueden haber errores), pero nada más lejos de la realidad. Sin embargo, siguiendo con la oficina hay que destacar un error que afecta a AppArmor (un módulo de seguridad que le “marca límites a las aplicaciones”) y Samba, teniendo que desactivar el primero para poder utilizar el segundo. Para ello hay que entrar en la configuración de AppArmor a traves de YaST y deshabilitarlo. El fallo ha sido reportado como grave, por lo que solo queda esperar que sea resuelto cuanto antes vía actualización. openSUSE 11.4 también es una opción muy adecuada para desarrolladores, aunque no lo parezca a simple vista por el software que trae preinstalado (por ejemplo, a diferencia de Fedora). En este caso si que es verdad que hay para elegir casi lo que se quiera. En general, el usuario prefesional y técnico encontrará un buen sistema de trabajo en openSUSE 11.4, desde el administrador de sistemas hasta el desarrollador web. Los desarrolladores tiene una buena plataforma en openSUSE 11.4 Conclusiones Quien haya leido hasta aquí ya habrá notado que salvo alguna excepción, la impresión para con la nueva versión de la distribución comunitaria de Novell es bastante positiva. Todo está en su sitio y muy bien puesto; los dos adjetivos que resaltan en un primer contacto son estabilidad y rapidez. En casi dos semanas de uso intensivo y distintas pruebas, openSUSE 11.4 se ha mostrado como un sistema operativo robusto, con un gran rendimiento. Y se le ha exigido. Lo más importante: se le ha exigido en el día a día y la respuesta ha sido satisfactoria, porque además es un sistema muy cómodo de utilizar, al que es sencillo adaptarse. Hablando de respuestas, al principio de este análisis nos hacíamos unas preguntas que requieren contestación. Pero no es tan fácil: openSUSE 11.4 es las mejor versión publicada de esta distribución, en parte algo lógico, pues si mejoran las herramientas en las que se basa, mejora el conjunto (un detalle que comparten todas las distribuciones GNU/Linux, o al menos la mayoría). Un sí relativo sería la respuesta, porque openSUSE 11.4 es el signo más brillante que hemos recibido de Linux este año 2011 que no hace tanto acaba de comenzar. Así pues, aún nos falta recibir las dosis anuales de Ubuntu, que intentará revolucionar la escena con sus nuevas versiones, Fedora y sus innovaciones (seguramente con GNOME 3 a la cabeza), el resurgimiento de Mandriva… Queda demasiado año como para hacer valoraciones tan tajantes, y para el final, en noviembre, nos espera otra nueva versión de openSUSE, aún no sabemos si será la 11.5, la 12 u otra. Pero se promete igualmente interesante. Hasta entonces, openSUSE 11.4 es una apuesta casi segura, en todos los terrenos. FUENTE http://www.muycomputer.com/2011/03/23/opensuse-11-4-el-analisis

Ya se encuentra disponible para descargar la versión 3.8 de GNOME, un lanzamiento que viene cargado de novedades y mejoras para los usuarios de este Entorno de Escritorio. ¿Qué hay de nuevo viejo? Se ha realizado un lavado de cara a la hora de buscar aplicaciones o ficheros en el Activities Overview, con un diseño más limpio y organizado, por lo menos desde mi punto de vista. Ahora toda la atención recae en el resultado de la búsqueda: Clocks, una nueva aplicación que se ha insertado en el Core de GNOME desde la versión 3.6 ha madurado un poco, y ahora nos permite entre otras cosas, ver el horario de diferentes países: Una de las características que estoy seguro agradecerán muchísimo los usuarios, es el Modo Clásico en GNOME 3, donde se recupera el menú de Aplicaciones y de Luagres, además del panel en la parte inferior con las ventanas minimizadas, pero me queda un duda ¿Para que dejar entonces que se muestre la ventana abierta al lado de la barra de menú? Además de esto podemos encontrar: Correcciones en los detalles del tema y el set de iconos. Mejoras en el renderizado y los gráficos. Mejoras en las opciones de accesibilidad y privacidad. Estas y otras novedades las pueden ver en las Notas de Lanzamiento. Aquí hay un vídeo con las nuevas características..