chichafuerte
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Origen La Pura y Limpia Concepción de Itatí llegó hasta nosotros por el mismo camino que el mate y otras costumbres que son herencia de la cultura guaraní-misionera. Por esto, al recuperar el culto que Ella recibió en el norte Uruguayo, hemos podido ahondar en una historia que habla de nuestro orígenes. Cuando la milagrosa imagen de la Virgencita de itatí que se venera en Villa Ansina cruzó el Río Tacuarembó en el “Paso del Borracho” hombres y mujeres, niños, jóvenes y viejos, todos se llenaron de alegría. Alegría que fue creciendo con cada fiesta, con cada gracia recibida y con cada promesa cumplida, hasta transformar al pobre y humilde templo que custodia la imagen de la amada Virgencita en un Santuario. La Imagen Nuestra Señora de Itatí de belleza incomparable La réplica de la Virgencita de Itatí que está en Villa Ansina, como la original de Corrientes, tiene los gestos y los símbolos de la Inmaculada Concepción. La contemplamos sin el niño en los brazos, con las manos juntas sobre el corazón en actitud de recogimiento, expresión de la unidad de la persona. En esta imagen hay algo especial en su ropa. La antiquísima tradición de vestirla con trajes de tela expresa la convicción de que María es una persona viviente representada en una imagen. El vestido blanco simboliza su virginidad y su pureza. El manto azul, que es el color del cielo, simboliza su elección para ser Madre del Hijo de Dios. La mantilla de encaje sobre la cabeza simboliza al Espíritu Santo que la cubrió con su sombra en el momento de la Encarnación. La corona de plata que ciñe su cabeza hacen de ella una Reina, aquella que recibe parte de la soberanía absoluta y única del Rey de Reyes y Señor de Señores: Jesucristo. Las estrellas que rodean la corona la identifican con la mujer del Apocalipsis que apareció en el cielo coronada por doce estrellas que representan a los doce apóstoles. María es la Madre de la Iglesia, Una, Santa, Católica y Apostólica. La imagen pisa una luna en creciente que es signo del triunfo de la Inmaculada sobre la oscuridad y el pecado. Además Maria es como la luna que no tiene luz propia, Ella refleja la luz de su Hijo Jesucristo, sol de Justicia. Luce también, una estrella ya que María es la Estrella de la Evangelización, como le gustaba invocarla a Juan Pablo II: ‘‘María, Estrella de la primera y de la Nueva Evangelización... que Ella nos ayude a anunciar a Jesucristo ayer, hoy y siempre’’. Cambio de traje Una antigua tradición, que combina costumbres y creencias guaraníticas y españolas, consiste en vestir a las imágenes con trajes de tela y cambiárselos cada tanto. Esto ha sucedido con la imagen de Nuestra Señora de Itatí de Corrientes y que nosotros hemos retomado aquí en Villa Ansina. La imagen de la Virgen RE-PRESENTA a la persona, la hace presente. Y como la Virgen María es una PERSONA VIVIENTE a ninguno se nos ocurre pensarla muerte. ¡Ella está viva! ¡Ella esta asunta al Cielo! ¡Ella está resucitada! La vieja costumbre de vestir su imagen encaja perfectamente en esa convicción de la fe de nuestro pueblo: ¡Ella está viva e intercede por nosotros! El cambio del traje de la imagen de Nuestra Señora de Itatí quiere significar el CAMBIO por el que todos tenemos que pasar para lograr ser como Jesús. En el día de nuestro bautismo fuimos revestidos de Cristo. María fue la primera revestida con el traje del Redentor. María luce las ropas de Cristo a quien Ella manifiesta y a quien Ella nos conduce. Presenciar este solemne acto de revestir a la Virgen tiene que ser para todos nosotros una oportunidad para renovar nuestra condición de cristianos de modo que podamos lucir en todas partes el traje de Cristo. Una antigua tradición, que combina costumbres y creencias guaraníticas y españolas, consiste en vestir a las imágenes con trajes de tela y cambiárselos cada tanto. Esto ha sucedido con la imagen de de Corrientes y que nosotros hemos retomado aquí en Villa Ansina. La imagen de la Virgen RE-PRESENTA a la persona, la hace presente. Y como la Virgen María es una PERSONA VIVIENTE a ninguno se nos ocurre pensarla muerte. ¡Ella está viva! ¡Ella esta asunta al Cielo! ¡Ella está resucitada! La vieja costumbre de vestir su imagen encaja perfectamente en esa convicción de la fe de nuestro pueblo: ¡Ella está viva e intercede por nosotros! La Oracion Tiernísima Madre de Dios y de los hombres, que bajo la advocación de la Pura y Limpia Concepción de Nuestra Señora de Itatí, hace casi dos siglos llegaste a Tacuarembó, traída por las familias guaraníes misioneras que se instalaron en nuestra campaña, donde fuiste venerada como Virgen de las fiestas, manteniendo así la esperanza de que llegarían tiempos mejores para los pobres e infelices. No deseches ahora las súplicas de este tu hijo/a que humildemente recurre a ti. Atiende a mis necesidades, que tu mejor que yo, las conoces. Y, sobre todo, Madre india y gaucha, concédeme un gran amor a tu Misericordioso Hijo Jesús y un corazón puro, humilde y prudente, paciencia en la vida, fortaleza en las tentaciones y consuelo en la muerte. Así sea. Jesús Misericordioso La imagen de Jesús Misericordioso que se venera en el Santuario fue regalada por el cardenal Arzobispo de Cracovia Francisco Macharski sucesor en esa sede de Juan Pablo II. Para nosotros que nos nutrimos del espíritu de San Luís Orione esta imagen es inspiración para ejercer la misericordia en forma concreta. Nos debe estimular a ver y sentir a Jesús en las personas de los pobres e infelices. Nos debe inspirar la palabra y el gesto oportuno para seguir anunciando a Jesús cercano, servidor y misericordioso en este rincón del Uruguay. "Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, para el perdón de nuestros pecados y los del mundo entero." El Santuario El Santuario de la Virgen de Itatí de Villa Ansina como todo santuario es un lugar sagrado hacia donde se encaminan muchos peregrinos. Allí, en el “lugar cercado y sagrado”, se produce un encuentro del peregrino con una historia en la que Dios se ha manifestado. Luego de ese encuentro, el peregrino regresa fortalecido en su identidad ya que ha reforzado sus lazos con una historia que le da sentido a su vida. El Santuario se transforma así en un hito que orienta el caminar del pueblo sobre la tierra en la que le ha tocado vivir. Cada Santuario es portador de un mensaje preciso, puesto que en él se actualiza el acontecimiento originario del pasado que sigue hablando al corazón del peregrino. ¿Cuál es el acontecimiento originario que evoca el Santuario Diocesano de Ntra. Sra. de Itatí? Se trata de una historia encontrada y vuelta a contar: la historia del culto que la Virgen de Itatí recibió en Tacuarembó. El hallazgo de esa historia es fruto del sincero esfuerzo de conocer nuestros orígenes, de querer saber de donde venimos los que aquí vivimos. Si bien todos los Santuarios son ante todo lugares de la memoria de la acción poderosa de Dios en la historia, en este es particularmente fuerte, ya que fue esa memoria la que recuperó una historia de la cual nació este Santuario. Es evidente que aquí Dios nos pide recuperar la memoria porque El está escondido en ella. Por lo tanto el conocimiento del pasado juega un papel fundamental. Pero es en el presente donde se actualiza y se revela la historia que el Santuario evoca trasformándose en presencia, en identidad, en tradiciones y costumbres que se mantienen. Y así se construye el futuro, porque el Santuario se transforma en profecía de valores para construir el mañana. Cuando mirar al pasado no es nostalgia sino memoria, se transforma en valioso conocimiento para orientar y energizar la acción individual y colectiva adecuadamente y la recuperación del culto a la amadísima Virgen de Itatí es un emblemático ejemplo. El Grupo de Danza Itatí La Virgen de Itatí, que ostenta el título de Virgen de las Fiestas por el culto que recibió en Tacuarembó: “Virgencita de Itatí, Virgencita alegre, la de nuestros años mozos que contemplaste con íntimo placer, muchos de nuestros bailes bullangueros “, tiene como embajadores al Grupo de Danza Itatí. Fundado por el Hno. Roberto Vera en el año 1998 como grupo del Pesebre Viviente se Formaliza como Grupo de Danza en el año 2000. Actualmente está formado por 30 integrantes divididos en dos grupos: chicos y grandes. Los más grandes han actuado en varios escenarios y participando en otros tantos concursos de danza. Ellos son los embajadores de la Virgen de Itatí y los que siempre dan una mano en todas las fiestas de las escuelas, beneficios o peñas de Sociedades Criollas de la zona. También realizan el servicio litúrgico en las Misas Gauchas ya sea en las Fiestas de la Patria Gaucha como en las Fiestas Gauchas de la Virgen de Itatí fuente: http://images.google.com.ar/images?um=1&hl=es&q=la+virgen+de+itati&start=20&sa=N&ndsp=20 fuente: http://www.virgendeitati.org/index.php?option=com_ponygallery&Itemid=35