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Usuario (Argentina)
. Segunda Invasión Inglesa a la Ciiudad de Buenos Aires flota británica viene al mando del Teniente General John Whitelocke. En esta oportunidad, Don Santiago de Liniers, ya como Capitán de Navío español y Virrey en la ciudad de Buenos Aires. La invasión se inicia el 28 de junio sin hallar resistencia a su paso. Las fuerzas a cargo de Liniers se agrupan y son derrotadas en los Corrales de Miserere, (actual Plaza Once), Liniers se repliega a la Chacarita, reorganiza su fuerza compuesta por 1000 hombres y se lanza a la reconquista de la ciudad el 5 de julio a las seis y media de la mañana. La lucha dura dos días. El Teniente General ingles Whitelocke, sitiado por los criollos, se rinde con todos sus hombres y armas. FUERZA INVASORA INGLESA: Fuerza Naval: Comandante: Vicealmirante Jorge Murray Cinco navíos de 64 cañones cada uno, Cinco fragatas con un total de 150 cañones. Doce naves menores que sumaban 175 cañones. Artillería: 650 cañones. Cincuenta buques de transporte. Tripulaciones: 6000 marinos. Fuerza de Desembarco: Teniente General John Whitelocke Tropa: 9.000 hombres de infantería del ejército Inglés. Artillería: 116 cañones. Bajas (entre muertos y heridos): 3870 soldados. Fuerza Defensora: Comandante: Capitán de Navío español Dn. Santiago de Liniers. Una corbeta ligera. Un bergantín. Tres goletas. Dos sumacas. Veinticinco lanchas cañoneras. Tropa: 8.000 milicianos. Artillería: 49 cañones de diversos calibres. Bajas (entre muertos y heridos): 2800 soldados.Antecedentes y las acciones: Librada la batalla naval de Trafalgar, el 21 de octubre de 1805, Inglaterra adquirió el dominio total de los mares, quedando muy disminuido el de sus rivales, Francia y España. Inglaterra dominó los mares y la "Francia Napoleónica", el continente. Desde 1804 España había entrado en la contienda al lado de su antigua aliada: Francia. En Trafalgar, Francia y España perdieron entre ambas 19 navíos, pero este hecho no era decisivo, aunque sí la culminación de una serie de derrotas y la desmoralización que produjo sentir la superioridad del material, tripulaciones y tácticas, demostradas por los ingleses. Muchos más navíos había perdido España en sus arsenales, donde se pudrían por falta de presupuesto para sus reparaciones. Después de Trafalgar los ingleses tenían más de 130 navíos en servicio, mientras que España y Francia sumaban menos de 90 y de ellos sólo unos 60 estaban en condiciones de actividad. La superioridad inglesa era absoluta y el dominio de los mares lo conservó por más de un siglo. Esa superioridad permitió la tentativa particular del comodoro Sir Home Popham, "tam Marte quam Mercurio", personaje extraordinario que creyó, a fines de 1805, que se habían dado las condiciones para dar un golpe sobre Buenos Aires. Partiendo de Ciudad del Cabo, según un último plan inglés que él conocía, se decidió a realizar la tentativa, contando con el seguro respaldo que obtendría, si lograba sus propósitos. Las dos invasiones inglesas, de 1806 y 1807, tuvieron por causa la política inglesa de entonces, concordante con la que permanentemente era sostenida por el imperio: “obtener una colonia importante de gran valor estratégico naval y un mercado de gran porvenir que, además, podría absorber sus excedentes industriales”. Fueron dos importantes operaciones anfibias, especialmente la segunda, que sólo admite comparación con la de Don Pedro de Cevallos en 1776 para retomar la Colonia del Sacramento y Río Grande. Estas dos operaciones anfibias pudieron desarrollarse con absoluta tranquilidad en su faz naval, por el dominio absoluto del mar recientemente adquirido. La segunda invasión inglesa a Buenos Aires se realizó con efectivos muy superiores, reunidos en varias expediciones parciales. La flota mandada por el Vicealmirante Jorge Murray se componía de cinco navíos de 64 cañones cada uno, cinco fragatas con un total de 150 cañones, 12 naves menores que sumaban 175 cañones. Todo esto hacía un poderío total de 23 o 24 naves de guerra con más de 650 cañones. Los transportes, muchos de ellos armados, eran más de 50. Las tropas reunidas oscilaban en 15.000 hombres, aunque repartidos en la Banda Oriental parte de ellos. Tomado Maldonado y luego Montevideo en la Banda Oriental, el desembarco inglés se realizó el 27 de junio de 1807 y poco más de 9.000 hombres con 160 piezas de artillería tomaron tierra en la Ensenada, en proximidades de la actual Ciudad de L a Plata, las mandaba el Teniente General John Whitelocke. Ya sabemos que del lado español un ejército miliciano al mando de Liniers compuesto de 8.000 hombres se aprestó a la defensa con 49 cañones de diversos calibres. Después de la falsa maniobra de Liniers al cruzar el Riachuelo y de su derrota en Miserere, el ataque final inglés se realizó al amanecer de un frío 5 de julio de 1807. De 5.021 a 5.787 ingleses fueron alistados y atacaron a los 8.000 españoles y criollos. Los invasores eran tropas aguerridas y veteranos, en cambio los españoles y criollos, eran bisoños y algunos armados solo con armas blancas. Después de tomar la Plaza de Toros con fuerzas superiores y luego de una heroica resistencia, el resto de la tropa inglesa fue derrotada por los criollos con la ayuda de toda la población, que hostilizó y causó bajas a los invasores en su paso por la ciudad. El Retiro y Plaza de Toros fueron los lugares de más sangrienta resistencia, pues allí el total de bajas de los defensores (muertos, heridos y desaparecidos) llegó al 27 % y el de los ingleses vencedores alcanzó al 20 %. En el resto de la línea, las bajas de los defensores fueron del orden del 8 % y entre los ingleses alcanzó al 23 %. Enorme fue el esfuerzo inglés en la segunda invasión. Se preparó una tercera, más poderosa, que no llegó a concretarse al convertirse España en aliada de Inglaterra cuando su territorio fue ocupado por fuerzas de Napoleón. La expectativa comercial está señalada por las naves abarrotadas de mercancías inglesas, especialmente géneros, que entraron a Montevideo, durante los breves meses de ocupación. Año 1807 - Naves entradas a Montevideo. Febrero: 78 naves, Marzo: 27 naves, Abril: 18 naves, Mayo: 5 naves, Junio: 4 naves: Suman un total de 132 naves en solo 5 meses. Esta fue una invasión comercial paralela y gran parte de la mercadería fue mal vendida, luego de la nueva derrota. Buenos Aires conoció su hora más gloriosa y tomó clara conciencia del valor de sus hijos. Las dos grandes victorias sobre el invasor inglés, presagiaban las acciones de la Revolución de Mayo.Toma de Montevideo El virrey Rafael de Sobre Monte llegó a Montevideo el 12 de octubre de 1806 con los hombres que había reunido en el interior. Pero en la fortaleza nadie lo quería, lo tomaban como ave de mal agüero. Ruiz Huidobro, gobernador de la Banda Oriental, el Cabildo de Montevideo, los jefes militares, nadie quería aceptar sus órdenes. Incluso la plebe se mofaba de él. Dada su impopularidad decidió reunir a sus hombres y vivaquear en Piedras, a cuatro leguas de la ciudad y desde allí atender los asuntos del virreinato. Mientras tanto, aún con desencuentros y desacuerdos las autoridades comenzaron a organizar la defensa de la ciudadela pensando en una nueva campaña de los ingleses sobre estas tierras españolas. Mientras tanto en Londres el gabinete resolvía enviar refuerzos , todavía no recibía las noticias de la reconquista. Samuel Auchmuty Para Beresford envió al general Samuel Auchmuty quien pasaría a ser su segundo, con unos 2300 hombres y ordenes de mantener los puntos tomados y no involucrarse en asuntos de la independencia como querían los criollos. El almirante Popham, en cambio, sería (y fue) relevado por el contralmirante Stirling. Cuando Auchmuty llega al río de la Plata los ingleses solo tenían posesión de algunos lugares de la Banda Oriental: Maldonado, Punta del Este, las islas Gorriti y Lobos. Sumó los soldados de Maldonado y con el apoyo de la escuadra desembarcó los entonces casi 6000 hombres en una playa protegida por formaciones rocosas a unos 10 kilómetros de Montevideo el 16 de enero de 1807. S. Auchmuty tomó rápidamente la ciudad de Montevideo, en la Banda Oriental en enero de 1807 El Marqués de Sobre Monte se hallaba a una legua, pero los hombres que envió al mando del coronel Allende no pudieron evitar el desembarco, solo incomodar la tarea con fuego de cañón y de fusil. No vamos ha extender mucho el relato de lo que fue la caída de Montevideo. Los ingleses debían actuar rápido pues no tenían demasiada pólvora y temían refuerzos desde Buenos Aires; y así lo hicieron. En diez días se libró de las resistencias en la campaña por la mala actuación del virrey sus hombres. Luego puso desde tierra sitio a Montevideo acompañado por el bombardeo permanente desde el río por los buques a las órdenes de Stirling. Hubo algunos combates y con artillería abrió una brecha en la fortaleza que le permitió ingresar y tomar la ciudad el 3 de febrero. Dieciocho días del desembarco a la toma. La mayoría de los movimientos y posiciones que los ingleses realizaron en esta campaña habían sido previstos por Sobre Monte, Ruiz Huidobro y Liniers. El propio Sobre Monte, siendo comandante general de armas en 1801 realizó un ejercicio de toma y defensa de la ciudad. El simulacro fue un éxito y se logró repeler al supuesto enemigo. Pero cuando eran reales las fuerzas invasoras nadie hizo lo que estaba previsto. Evasión de Beresford La noticia de la caida de Montevideo llegó a Buenos Aires el día 5 de febrero. Pueblo y autoridades pensaron que en forma inmediata sería atacada la ciudad. Los criollos que mantenían contacto con el general Guillermo Beresford por entonces preso en Luján, veían más cerca la posibilidad de independencia. Por ese motivo los españoles que tenían el control del Cabildo y la Audiencia resolvieron dos cuestiones ligadas a la situación: por un lado ordenaron la destitución del virrey Rafael de Sobre Monte y enviaron a detenerlo en la Banda oriental; y por otro lado mandaron a dos delegados con órdenes concretas a Luján. Debían requisar todos los papeles de Beresford y acelerar su traslado a Catamarca donde sería recluido. GIF Esta medida era propiciada por Álzaga por temor de perder sus privilegios. Pero algunos criollos entre ellos Peña y Padilla, quizás con la complacencia de Liniers, cuando se encontraba en marcha en la localidad de Arrecifes lograron que los oficiales a cargo del traslado entregaran a Beresford y Pack. Luego de ocultarse en varios lugares de la campaña y la ciudad se embarcan en un bote y logran encontrar al buque inglés Charwell enviado por Auchmuty desde Montevideo a Buenos Aires con mensajes para las autoridades. Cuando Beresford se dá el oficial al mando lo traslada a Montevideo y lo pone a resguardo junto con Pack y los criollos que le acompañaban. El objetivo de los criollos y del propio Beresford era lograr la rendición de Buenos Aires sin que se derramara sangre, pero como sabemos eso no pasó. Luego Beresford partió a Londres rechazando ponerse al frente de los ingleses en Montevideo. Ataque y defensa de Buenos Aires Los primeros días de marzo salió de Inglaterra la nave Thisbe llevando al general John Whitelocke y su segundo el mayor general Levison Gower para Montevideo. Además partió un convoy con refuerzos al mando del general Ackland que por temporales en alta mar arribó a las costas rioplatenses cuando los ingleses ya habían caído y no participaron en las batallas. La Thisbe llegó al río de la Plata a principios de mayo y, desde El Cabo, llegó poco tiempo después un contingente de unos 5000 hombres al mando del general Craufurd para reforzar Montevideo pero solo pudieron arrimarse a las costas a mediados de junio. Sin esperar a Ackland reunió entonces Whitelocke las fuerzas de Craufurd y Auchmuty sumando poco más de 9000 soldados y desembarcó en Ensenada el domingo 28 de junio. Organizó una fuerza de vanguardia con 2500 al mando del general Gower, el grueso quedó a su cargo con 4400 hombres y la retaguardia, con todo el parque y bagaje sumaron 2100, comandada por el teniente coronel Mahon. Liniers había logrado reunir cerca de 8000 hombres por lo que dejó un millar en distintos puntos de la ciudad y marchó el 29 con el resto para presentar una batalla campal cerca del Riachuelo. Ese día llegó la orden de España promoviendo a Liniers como brigadier y designando a Ruiz Huidobro virrey interino (reemplazando a Sobre Monte) o quien tuviera el mayor rango militar. Ruiz estaba preso en Inglaterra luego de la caída de Montevideo, por lo que la Audiencia inmediatamente nombró virrey a Liniers. La marcha de los ingleses fue muy pesada dadas las dificultades del terreno. Tuvieron que atravesar desde la Ensenada unos bañados de unos seis kilómetros hasta el primer campamento en lo que hoy es La Plata. De allí atravesando varios arroyos hasta llegar a la reducción de los Quilmes y luego intentar cruzar el Riachuelo sumaban unos 50 kilómetros. Como la intención era tomar primero los cuarteles de Retiro por las afueras de la ciudad lo que significaba otros 10 kilómetros. La falta de alimentos, agua y leña les impedía alimentar bien a la tropa. Órdenes mal impartidas o mal interpretadas hicieron que la vanguardia cruzara el 2 de julio por el paso Burgos hacia la quinta de White. Liniers los estaba esperando cerca de puente Gálvez pero teniendo a su espalda el Riachuelo. Cuando vio que el enemigo se encontraba lejos de sus hombres marchó hacia Miserere para cortarle el paso. Allí los ingleses lograron dividir las fuerzas españolas y hacerlas retroceder. La mayoría de los soldados se dispersaron y fueron a dormir a sus casas. Según análisis posteriores de Liniers y Álzaga si esa pequeña fuerza de la vanguardia al mando de Craufurd hubiera embestido hacia la ciudad a pesar de la noche, seguramente Buenos Aires hubiera caído.GIF El grueso del ejército inglés se desvió mucho más al oeste y el 3 cruzó por La Noria y avanzando hasta el camino real (actual avenida Rivadavia). Mientras tanto durante la noche del 2 al 3 varios grupos de soldados que no tomaron parte de la batalla de Miserere y vecinos de la ciudad fueron agrupados por Álzaga y otros cabildantes; comenzaron a montar barricadas con tercios de yerba y cuero en algunas de las calles por donde podían ingresar los ingleses. En otras se acomodaron las piezas de artillería traídas del Retiro y otros puntos tratando de resguardar la plaza y el fuerte. Además se formaron algunas barricadas en varias calles a modo de defensa exterior. Durante el día se reforzaron las barricadas y se destacaron algunos soldados en las azoteas. En los pórticos de las iglesias también se montaron cantones para evitar que el enemigo las ocupara y se encargó al capitán Concha defender el Retiro con unos 1000 hombres. Cuando finalmente el grueso del ejercito inglés se reunió con la vanguardia en Miserere se definió avanzar en columnas a punta de bayoneta por doce calles hacia la plaza y el fuerte mientras un cuerpo tomaría el Retiro. Juzgando por las calles que se dispuso el asalto, es evidente que solo se tenía noticias de la defensa interior y no de la exterior que se preparó luego. Por otro lado el plano con que contaba Whitelocke estaba mal confeccionado por lo que las columnas avanzarían por calles cortadas o más alejadas de la plaza. Durante el 3 y el 4 se hicieron en ambos bandos los aprestos para el enfrentamiento, incluso en varias oportunidades se pidió la rendición a Liniers. Por la mañana del 5 comenzó la marcha inglesa hasta el camino de las Tunas (hoy avenidas Callao y Entre Ríos) donde se organizaron las columnas. Tronaron los cañones, a las 6 y media, señal a amigos y enemigos que comenzaba el duelo. Metralla, fusilería, y ferocidad del lado español; bayoneta y experiencia del lado ingles. Las columnas tuvieron diferentes dificultades. Una se desvió para reforzar la toma del Retiro, otras apenas pudieron avanzar. Algunos tomaron casas pero por los fondos los Húsares los apresaron y enviaron al fuerte. Las columnas que llegaron a las barrancas tuvieron fuego permanente desde las casas y por los regimientos que cabalgaban por las costas. Algunos documentos de los capitanes ingleses mencionan que, como en el bajo las casas eran pulperías y los oficiales para impedir que los soldados se emborracharan rompieron todas las botellas y barricas a sablazos y culatazos. La mayoría de estas columnas se fueron rindiendo hacia el medio día. Las columnas al sur de la plaza comandadas por Craufurd y Pack son las que libraron las más cruentas batallas ya que tenían mal copiadas las órdenes de Whitelocke y se fijaron como objetivo tomar algunas iglesias para desde la altura dominar la plaza. Esos eran justamente los lugares más defendidos por lo que las pérdidas de ambas partes fueron muchas y notables los esfuerzos por mantener posiciones. Por otro lado cada vez que una columna inglesa caía los vecinos y soldados españoles se corrían a las calles siguientes para reforzar a sus compañeros. Pasada las doce Liniers pidió la rendición de estas columnas a Craufurd pero este se negó por lo que se decidió bombardear la iglesia de Santo Domingo donde se había atrincherado. Se rindió pasadas las tres de la tarde y al entrar al fuerte junto a unos 50 oficiales y 600 soldados Liniers lo recibió con honores por su valiente actuación. Las condiciones de rendición se le enviaron a Whitelocke el mismo 5 alrededor de las 6 de la tarde pero pidió una tregua. Recién el 7 de julio y luego de consultar al almirante y sus oficiales aceptó la propuesta de Liniers que incluía dejar Montevideo. Ese punto fue el que, en el consejo de guerra que le realizaron en Londres, le valió la destitución y se lo declarara incapaz de servir a la Corona Inglesa. link: https://www.youtube.com/watch?v=sVdrPAvCSPQ link: https://www.youtube.com/watch?v=o-o5NaEpgZg
LA INCREÍBLE HISTORIA DEL ÚNICO OKUPA DE LA ANTÁRTIDA QUE ESTUVO 25 AÑOS AISLADO Y CONSTRUYÓ SU PROPIA CASA Jaroslav Pavliseck nación en República Checa, en 1943. Fue estudiante de filosofía hasta que, en 1968, su país fue invadido por la Unión Soviética y él buscó refugio en los montes Tatras, en la frontera entre Polonia y Eslovaquia, y allí comenzó de su pasión por el alpinismo y la supervivencia. Entre sus hazañas encontramos que participó de la primer expedición en alcanzar la cima del Everest en invierno, cruzó Groenlandia en 41 días y escribió más de 10 libros dedicados a la supervivencia Su obsesión por los lugares más extremos e inhóspitos del planeta lo llevó hasta la Antártida, específicamente a la Isla Nelson, donde decidió levantar lo que sería la primera estación polar sin nacionalidad y la única vivienda privada de todo el “Continente Blanco” que se haya construido en la historia. La base, llamada Eco-Nelson es bastante rudimentaria,solo tiene una estufa a leña, colchones rellenos de paja y algunos libros. Jaroslav recibía todo tipo de visitantes en su refugio, las condiciones eran pagarle una suma de dinero y haber hecho un curso de supervivencia en República Checa. Ese excéntrico aventurero pasó varios meses por año en la Antártida durante 25 años y dejó de hacerlo en el 2015, a sus 72 años. Ese mismo año llegó una inspección del Reino Unido y República Checa que, al ver las condiciones de la construcción y el riesgo de derrumbe, recomendó a los países firmantes del Tratado Antártico la demolición de la base y limpieza del área. Lo cierto es que Eco-Nelson fue construida con anterioridad a la firma el Protocolo al Tratado Antártico sobre Protección del Medio Ambiente de 1991, por eso todavía se está debatiendo qué hacer con el lugar, aunque la posición más firme busca que allí se hagan instalaciones para uso científico.