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chechu-chechu

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Primer post: 30 dic 2014Último post: 27 ago 2015
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30 tips para mejorar el estudio
Ciencia EducacionporAnónimo5/30/2015

Cerca de los exámenes nos preocupamos más de lo habitual en exprimir el rendimiento y alcanzar rápidamente buenos resultados. La mejor fórmula es un estudio continuado, de modo que aplaquemos las saturaciones y nervios que se suelen dar en época de exámenes, aún así os voy a exponer estrategias y consejos que siempre vienen bien aplicar. Muchos de ellos probablemente ya los conoces, otros los podrás percibir claramente como productivos y alguno te podrá parecer un tanto inservible, pero créeme que todos te ayudarán a mejorar el estudio y originarán un mayor rendimiento junto a mejores resultados. Comenzando el Estudio 1. Ordena tu habitación o zona de estudio. Si ordenas tu entorno, se ordenarán también tus ideas internas y tus esquemas cognitivos. 2. Despeja la zona de estudio de objetos susceptibles a la distracción, el teléfono móvil principalmente. 3. Prepara todo el material necesario durante el estudio para que no existan posibles distracciones al tener que ir en busca de algo que hayas olvidado. 4. Muestra buena actitud. Tu postura, tus gestos, tu forma de estudiar… todo influye para rendir más o menos. Si, por ejemplo, tienes una postura de desgana te costará más, si te sientas correctamente, con energía y dispuesto a aprender, tu rendimiento será más eficaz y lograrás más en menos tiempo. 5. Toma el mismo hábito todos los días. Acostumbra a establecer siempre un mismo horario y lugar de estudio. Si tu organismo se acostumbra a una rutina, la percibirá cómo necesaria. 6. Planifícate diariamente de modo que repartas un tiempo conveniente para el estudio y otro para tu ocio y descanso. 7. Procura organizarte para llevar el estudio al día. No te des atracones de ultima hora, solo servirán para saturarte y agobiarte, te harán sentir mal, perderás confianza en ti, la energía se debilitará antes de lo previsto y es probable que ocasione espacios en blanco en tu mente que te pueden llegar a traicionar en el momento del examen. 8. Controla el tiempo de estudio para aprovecharlo al máximo. Puedes ayudarte de un cronómetro, reloj de arena, etc. siempre y cuando no te suponga una nueva distracción. 9. Motivación ante todo. Busca algo que te motive al estudio, ya sea una satisfacción o premio al finalizarla o la propia autorrealización al conseguir lo que te propones. 10. Papel y boli siempre en mano. Si tus manos están ocupadas y además están activas escribiendo, evitarás distraerte mirando al techo o pensando en las musarañas. Además la información te llegará doblemente y obligarás a tu cerebro a procesarla para poder escribirla. Ya tienes parte del estudio ganado. 11. Primera lectura y acercamiento al tema a estudiar. Antes de comenzar a estudiar como tal, familiarízate con la materia. Basta con releerlo para que la mente se vaya poniendo en funcionamiento y lo vaya asociando a otras ideas. 12. Si estás solo y no molestas a nadie, convendría hacer una lectura en alto de los puntos clave para escuchar la información además de leerla: doble entrada de información por vista y oído, y ordenamiento de ideas. 13. Plantéate pequeños objetivos a corto plazo. No pretendas conseguir todo a la vez. Es mejor ir dando pequeños pasos pero firmes e irte sintiendo realizado progresivamente, que querer conseguir demasiado al mismo tiempo y no lograrlo. Trucos Durante El Estudio 14. Repite, repite y repite. Puedes conseguir que lo estudiado se quede rápidamente en tu memoria a corto plazo pero si quieres mantenerlo por más tiempo deberás repetir, releer y reescribir. Aprendemos principalmente por repetición. 15. Haz tus propios apuntes. Detecta las ideas principales, subraya, haz anotaciones y elabora esquemas. A partir de ahí relaciona ideas, haz trabajar a tu mente y reescribe lo aprendido por ti mismo a modo de resumen. Al procesar la información se está produciendo aprendizaje. No creas que es una pérdida de tiempo, al contrario, tendrás mucho avanzado. 16. Si tienes dudas sobre algo en concreto anótalo y más tarde busca información, ya sea con ayuda del diccionario o la enciclopedia, con un compañero o con el profesor. 17. Utiliza estrategias mnemotécnicas para memorizar nombres difíciles o información más compleja. Asocia lo nuevo a algo que ya conozcas o que te resulte fácil de recordar, nuestra capacidad cognitiva adquiere nuevos aprendizajes mediante la asociación de ideas nuevas con otras ya conocidas modificando y enriqueciendo así nuestra estructura mental. Ejemplo: para aprender el nombre de varios ríos de España como pueden ser: Tajo, Duero, Tormes, Ebro, Guadalquivir, Turia, Jucar, Segura… Puedes inventar siglas, palabras o frases que te resulten graciosas y fáciles de recordar para agrupar los ocho nombres: tadueto, eguatujuse. O tdt, egs sj. 18. Si te quedas atascado, pasa a otra cosa. No pierdas el tiempo pensando en que tienes que aprender ese trozo, olvídalo. Ya volverás a ello en otro momento que estés más receptivo para comprender y retener ese punto. 19. Haz descansos. Por ejemplo, cada hora de estudio realiza un descanso de diez minutos. La mente se cansa y necesita renovarse. A los cincuenta minutos de estudio continuado aproximadamente, la capacidad de atención y retención suele perderse o verse muy desmejorada. La técnica Pomodoro puedo ayudarte en este sentido. Después de estudiar 20. Comprueba que sabes lo que has estudiado. Repítete a ti mismo o alguien la lección estudiada o reescríbela sin mirar apuntes. Conviene esperar al menos medio minuto para comprobar si realmente te sabes lo que has estudiado, pues la memoria a corto plazo retiene la información durante 20 ó 30 segundos y lo que nos interesa es que pase a la memoria a largo plazo para mantenerla y recordarla en el futuro 21. Repasa. Cuando vuelvas a retomar el estudio, relee lo que viste el día anterior para evitar que se vaya diluyendo la información. Si no recordamos lo aprendido, con el tiempo se va perdiendo. De lo contrario, lo reforzamos. 22. Date un premio o capricho por el trabajo bien realizado. Puede ser una motivación para continuar la próxima vez y te sentirás mejor. 23. Desconecta al acabar el tiempo de estudio y haz todo que aquello que tenías pendiente o simplemente lo que te apetezca. El tiempo de estudio ha acabado, no satures tu mente con lo mismo, relájate. Mientras haces el examen Aunque hayamos estudiado siguiendo pasos efectivos, a veces en el momento clave del examen parece que todo desaparece y nos cuesta enfrentarnos a la evaluación. No permitas que los nervios te traicionen, para ello puedes tener en cuenta estos consejos: 24. Respira. Si alguna vez has hecho yoga seguro que conoces métodos efectivos para la correcta respiración y relajación. Sino, puedes utilizar el método 6+6+12. Inspira 6 segundos, reten el aire otros 6 y finalmente expulsa lentamente el aire durante 12 segundos. Repítelo al menos cinco veces. Estas respiraciones también te pueden servir para otras situaciones que necesites calmarte, como puede ser ante entrevistas de trabajo o momentos difíciles en los que te ataque la ansiedad. 25. Seguridad en ti mismo. Has estudiado, lo sabes, no hay por qué preocuparse, si sientes seguridad los nervios se evaporarán. 26. Cree en ti. Positividad, siente que puedes. Si realmente lo sientes seguro que lo conseguirás. 27. Nada de repasos de última hora. Sólo servirán para confundirte y te harán dudar de lo que sabes o no. Olvídate ya de estudiar, ese tiempo ya ha pasado. Ahora es el momento de demostrar lo que has conseguido con tu esfuerzo. Cuando estés ante el folio expulsa la información que te pidan, te saldrá bien. 28. Mientras realizas el examen procura no parar ni distraerte a no ser que realmente lo necesites (respirar, beber agua, hacer memoria…). Por dos razones principales: puedes perder el hilo de la información y pierdes tiempo valioso que no podrás recuperar. 29. Si dudas en algún punto pasa al siguiente. Si pierdes mucho tiempo puedes dejar sin contestar cosas que sí sabes bien. 30. Último repaso. Intenta que te sobre un poquito de tiempo al final para dar un último repaso. Puede que hayamos saltado algún punto, haber confundido información que sí sabemos, erratas ortográficas que dificulten el entendimiento del examen, datos que hemos apuntado aparte… Si das un buen repaso y corriges fallos tontos puedes ganar puntos extra. Espero que todos estos trucos y consejos te hayan parecido interesantes, los tengas en cuenta y te sirvan para alcanzar buenos resultado

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Fibromialgia
Salud BienestarporAnónimo12/30/2014

QUÉ ES LA FIBROMIALGIA? La fibromialgia es un trastorno que se asocia con dolor crónico generalizado, fatiga, problemas de la memoria y cambios de estados de ánimo. Se cree que afecta aproximadamente a unos 5 millones de personas en Estados Unidos, y se presenta con mayor frecuencia en mujeres que en hombres. La edad promedio en la que se empiezan a manifestar los síntomas es entre los 30 y 50 años de edad. La fibromialgia no es una enfermedad, sino una constelación de síntomas que pueden controlarse. Afortunadamente, la fibromialgia no representa un riesgo para la vida del paciente y no ocasiona daño muscular, ni articular. Puede presentarse por sí sola o también puede aparecer en personas con diversas formas de artritis o enfermedades afines tales como la osteoartritis, la artritis reumatoide o el lupus. Con el transcurso del tiempo y a pesar de que los síntomas pueden variar en intensidad, el cuadro general empeora en raras ocasiones. En un pequeño estudio de investigación, en el que se hizo un seguimiento de cómo se sintieron los pacientes con fibromialgia por un periodo de 10 años después del diagnóstico, los investigadores obtuvieron como resultado que, aunque los síntomas permanecen, muchas personas se sienten mejor con el tratamiento y con el pasar del tiempo. Se desconoce la causa de la fibromialgia, pero se cree que se debe a una función anormal del sistema nervioso central, originando una “amplificación” de las señales normales de dolor. Esta amplificación actúa a modo de volumen, cuyo control estuviese fijo en un punto muy alto en los nervios del cuerpo de una persona. De esta forma, los estímulos que no causarían dolor en la mayoría de las personas, provocan dolor en las que tienen fibromialgia. La fibromialgia no puede diagnosticarse a través de pruebas de laboratorio. Los resultados de las radiografías y los análisis de sangre son normales. Por lo tanto, el diagnóstico se basa en un minucioso examen físico y en los antecedentes clínicos del paciente. Aunque la fibromialgia es más común en adultos, los niños (especialmente las niñas adolescentes) podrían diagnosticarse con fibromialgia. En niños con esta afección, los síntomas podrían desaparecer con el cambio de ciertos comportamientos, como cuando se mejora el sueño. SÍNTOMAS Dolor El dolor músculoesquelético generalizado constituye el síntoma más destacado de la fibromialgia. Por lo general, se presenta en varios lugares alrededor del cuerpo, aunque podría iniciar en una región, tal como en el cuello y en los hombros y después aparecer en otras áreas al cabo de un cierto tiempo. El dolor producido por la fibromialgia ha sido descrito en una gran variedad de formas, tales como ardor, rigidez o un dolor fuerte y permanente. A menudo, el dolor varía según la hora del día, el nivel de actividad, el clima, los patrones de sueño y la tensión. Muchas personas con fibromialgia afirman que siempre sienten algo de dolor, aunque el dolor va y viene. Para algunos, el dolor puede ser bastante intenso. De igual forma, las áreas o puntos sensibles asociados a la fibromialgia son similares, en ubicación, a los presentes en otros tipos de dolores musculares y óseos, tales como en el codo de tenista (epicondilitis lateral). Aunque los puntos sensibles que se ilustran (ver figura) son los más comunes, muchas otras áreas musculares y de los tejidos blandos pueden también generar dolor y numerosas personas, a menudo, no están conscientes de la presencia de muchos de los mismos hasta que el doctor realiza una evaluación de los puntos sensibles. Fatiga y alteraciones del sueño La mayoría de las personas con fibromialgia presentan fatiga, menor resistencia a actividades que impliquen esfuerzo y la clase de cansancio que se siente cuando se tiene gripe o cuando no se puede dormir. A veces, el cansancio es un problema mucho más grave que el mismo dolor. Además son comunes las alteraciones del sueño en quienes tienen fibromialgia, mismas que varían de una persona a otra. Algunos pacientes tienen problemas para quedarse dormidos, mientras otros tienen un sueño muy ligero y se despiertan frecuentemente durante la noche. El cansancio puede variar desde una simple desgana y menor resistencia al esfuerzo en ciertas actividades hasta la extenuación y también puede variar de un día para otro. Las investigaciones han demostrado que la interrupción de una de las fases del sueño, denominada “sueño profundo” altera ciertas funciones cruciales del cuerpo humano, como la producción de las hormonas necesarias para restaurar el tejido muscular, y los niveles de sustancias que controlan la manera en la que una persona percibe el dolor. Está claro que los problemas del sueño pueden empeorar los síntomas de la fibromialgia y el mejoramiento de éste es una parte integral para controlarla. La fatiga y demás síntomas que presentan los individuos con fibromialgia podría parecerse a otro padecimiento llamado Síndrome de Fatiga Crónica (SFC), y debido a esto, muchas personas con fibromialgia también cumplen con el criterio para esta condición. Otros síntomas que coinciden son los de las personas con trastornos somáticos o sensibilidad química múltiple. Estado de ánimo y concentración Los cambios de estado de ánimo son un síntoma común de la fibromialgia. Con frecuencia, las personas con fibromialgia se sienten tristes o decaídas y algunas también presentan depresión, al igual que ansiedad. Algunos investigadores piensan que hay una conexión entre ciertas clases de depresión y la ansiedad crónica. Sin embargo, cualquier persona con una enfermedad crónica, no únicamente fibromialgia, puede sentirse deprimida en ocasiones, al luchar contra el dolor y el cansancio. Los individuos con fibromialgia pueden presentar dificultades al concentrarse o al realizar tareas mentales sencillas. Estos problemas aparecen y desaparecen y a menudo son más marcados en momentos de agotamiento o ansiedad extremos. Se han notado problemas similares en personas con cambios en su estado de ánimo, disturbios del sueño u otras condiciones crónicas. Otros problemas Los dolores de cabeza, especialmente aquellos causados por la tensión y las migrañas, son comunes en quienes tienen fibromialgia. De igual forma, la fibromialgia se asocia con dolor en los músculos de la mandíbula y de la cara (padecimiento de la articulación denominado temporomaxilar o síndrome TMJ, por sus siglas en inglés) o dolor miofascial (músculo esquelético) en una sola parte del cuerpo. En estos casos, la fibromialgia puede considerse como regional, localizada o incompleta. El dolor de estómago, la hinchazón o distensión abdominal y el estreñimiento alternado con diarrea (llamado síndrome de colon irritable), también son síntomas muy comunes. La irritabilidad y los espasmos de la vejiga podrían provocar que el afectado orine más frecuentemente o que sienta la urgencia de orinar. El paciente también puede experimentar dolor pélvico agudo. Algunos de los problemas que pueden relacionarse con la fibromialgia incluyen mareos, piernas inquietas, endometriosis, cosquilleo y adormecimiento de las manos y de los pies. ¿CÓMO SE DIAGNOSTICA LA FIBROMIALGIA? Para diagnosticar la fibromialgia, su doctor le hará varias preguntas sobre su historial médico y le practicará un examen físico. El examen físico puede descartar otras enfermedades que puedan causar dolor y fatiga crónicos. Debido a que los síntomas de la fibromialgia son muy generales, y a menudo pueden sugerir la presencia de otras afecciones, muchas personas se someten a evaluaciones complicadas y muchas veces repetitivas, antes de que se les diagnostique con fibromialgia. Por esta razón, es muy importante consultar a un médico, tal como un reumatólogo, quen sepa diagnosticar y tratar esta condición. Si a usted no se le diagnostica con fibromialgia, el examen será normal, excepto por el hallazgo de sensibilidad difusa (sensibilidad que aparece en varias áreas del cuerpo sin una razón aparente). Además de sensibilidad, las personas con fibromialgia también indican tener los siguientes síntomas: dificultades para dormir, agotamiento, dolores de cabeza (cefaleas) agudos, problemas digestivos y estomacales, adormecimiento e hinchazón de las articulaciones, ansiedad o depresión y cambios del dolor que se relacionan con el clima, el estrés y la actividad física. Usualmente, una persona es diagnosticada con fibromialgia si tiene un historial clínico de dolor que se irradia en tres partes diferentes del cuerpo y que ha durado, por lo menos, tres meses. El tener estos síntomas, además de fatiga, insomnio, cefaleas, ansiedad o síntomas asociados con otros síndromes, tales como los del colon irritable o el de las piernas inquietas, puede orientar hacia el diagnóstico correcto. No existen pruebas de laboratorio o rayos X que ayuden al doctor a diagnosticar la fibromialgia. No obstante, los exámenes de laboratorio pueden colaborar en el diagnóstico de otros problemas médicos que presentan síntomas similares a este síndrome. Por ejemplo, una glándula tiroidea subactiva (hipotiroidismo) causa muchos síntomas parecidos a los de la fibromialgia. El médico puede solicitar un análisis de sangre simple para determinar si un paciente padece de un problema tiroideo. ¿CUÁL ES LA CAUSA DE LA FIBROMIALGIA? Nadie sabe con seguridad la causa de la fibromialgia. Los investigadores especulan que hay muchos factores diversos que, por sí solos o en combinación con otros, pueden provocar fibromialgia. Por ejemplo, una enfermedad infecciosa, un trauma físico o emocional, o cambios hormonales, pueden desencadenar el desarrollo de dolor generalizado, cansancio y trastornos del sueño que caracterizan a esta afección. Las investigaciones sugieren que las personas con fibromialgia tienen niveles anormales de químicos diversos en la sangre o en el fluido cerebroespinal, mismos que contribuyen a la transmisión y amplificación de las señales de dolor desde y hacia el cerebro. De igual manera, también hay evidencia de que en personas con este síndrome, el sistema nervioso central se encuentra incapacitado para inhibir el dolor. Además de los informes clínicos de los pacientes, los estudios de imagen cerebral han confirmado que cuando los pacientes con fibromialgia reciben cantidades pequeñas de presión o de calor, experimentan mucho más dolor, como si el “control del volumen” estuviera puesto muy alto en el procesamiento del dolor. Se ignora si estas anormalidades son la causa o el resultado de la fibromialgia. ¿CÓMO SE TRATA LA FIBROMIALGIA? Su médico puede personalizar su plan de tratamiento para que se adapte a sus necesidades específicas. Algunas personas con fibromialgia manifiestan síntomas leves y precisan muy poco tratamiento una vez que comprenden qué es la fibromialgia y cómo evitar los factores que la empeoran. Efectuar pequeños cambios en el estilo de vida, como reducir el estrés o mejorar el sueño, pueden ayudar en gran medida. Otras personas, sin embargo, requieren un programa de cuidados completo que incluye medicamentos, ejercicio e instrucción de técnicas para sobrellevar el dolor. Entre las opciones para el tratamiento de la fibromialgia están: • medicamentos para disminuir el dolor y mejorar el sueño • programas de ejercicio y actividades que mejoren la salud en general • técnicas de relajación para aliviar la tensión muscular y la ansiedad • programas educativos que ayuden a entender y controlar los síntomas de la fibromialgia y a remover factores del estilo de vida que podrían causar los disturbios del sueño. Medicamentos Existen varias clases de medicamentos que pueden emplearse para tratar el dolor y otros síntomas de la fibromialgia. Tres han sido aprobados por la Administración de Fármacos y Alimentos de los Estados Unidos específicamente para tratar del dolor asociado a esta condición. Dos de ellos: duloxetine (Cymbalta) y milnacipran (Savella) son inhibidores de la reabsorción de norepinefrina y serotonina, los cuales aumentan los niveles químicos de los neurotransmisores involucrados en la transmisión del dolor. El tercero, pregabalina (Lyrica), reduce las concentraciones de otros neurotransmisores que incrementan la transmisión del dolor, como el glutamato y la sustacia P. Otros fármacos útiles en el tratamiento de la fibromialgia, cuyo uso no es está aprobado estrictamente para ella, son: • Los medicamentos tricíclicos: tales como la amitriptilina (Elavil, Endep), que podrían aliviar el dolor y mejorar el sueño. • La ciclobenzaprina (Flexeril, Cyclofex, Flexiban) que funciona de manera parecida a la amitriptilina, y es igualmente efectiva. • Los inhibidores selectivos de la reabsorción de la serotonina, conocidos como SSRI, por sus siglas en inglés, tales como la fluoxetina (Prozac), la paroxetina (Paxil) y la sertralina (Zoloft), mismas que podrían aliviar el dolor y mejorar el estado de ánimo. Estas sustancias a menudo se clasifican como “antidepresivos”, ya que los niveles bajos de estos mismos neurotransmisores pueden causar depresión. Sin embargo, sirven para tratar la fibromialgia en pacientes con o sin depresión; por lo tanto no piense que su doctor cree que usted está deprimido únicamente porque le receta uno de estos fármacos. Otras medicinas que también han demostrado eficacia en el tratamiento de la fibromialgia son gabapentina (Neurontin), venlafaxina (Effexor), tizanidina (Zanaflex) y tramadol (Ultram). Las dosis moderadas de fármacos antiinflamatorios no esteroides (AINEs), como el naproxeno o el ibuprofeno podrían ayudar a aliviar un poco el dolor. La mayoría de los médicos no suelen recetar calmantes tipo narcótico ni tranquilizantes, excepto en los casos más severos de fibromialgia, debido a que estos compuestos no son tan efectivos para controlar el dolor producido por la fibromialgia como lo son para tratar otros tipos de dolor. Además que su uso a largo plazo puede causar un impacto negativo en los órganos, en el sistema nervioso y en el sistema digestivo. Hábitos del sueño El tener buenos hábitos para dormir es importante para mejorar la calidad del sueño. Esto significa hacer cosas que le ayuden a quedarse dormido. El establecer un horario para acostarse y para levantarse y adherirse estrictamente a él, es importante. Su cuerpo podría tardarse hasta seis meses en acostumbrarse a este cambio, pero le ayudará a conciliar el sueño. Su habitación debe mantenerse fresca, obscura y en silencio. Reserve su habitación para la intimidad y para dormir únicamente. No instale una oficina en su dormitorio. Realice las actividades que le produzcan tensión en otro cuarto y haga que su alcoba sea un lugar de descanso, de relajamiento y de recuperación. No beba café, té o sodas que contengan cafeína en la noche o inclusive en la tarde, si es muy sensible a la cafeína. Evite consumir chocolate en la noche, ya que tiene pequeñas cantidades de cafeína. No haga ejercicios muy próximos a la hora de acostarse. Ejercicio y fisioterapia Hacer ejercicio es un aspecto extremadamente importante en el control y manejo de la fibromialgia. Los estudios muestran que ciertos programas de ejercicios aeróbicos ayudan a las personas con fibromialgia a lograr una sensación de bienestar, mayor resistencia y a disminuir del dolor. Los ejercicios actúan a modo de “fármaco”, elevando los niveles de las sustancias químicas naturales del cuerpo que pueden reducir el dolor y la fatiga. Quizás sea renuente a realizar ejercicios si se siente cansado y adolorido, pero hay varias clases de ejercicios a escoger. Los ejercicios de estiramiento y relajación, tales como el yoga, podrían ser útiles en pacientes con fibromialgia. Los ejercicios de fortalecimiento también pueden ser ejecutados por personas con fibromialgia, pero generalmente, su práctica se recomienda una vez que se haya completado exitosamente un programa de ejercicios aeróbicos. Los ejercicios aeróbicos de bajo o cero impacto, como caminar, montar en bicicleta, yoga, Pilates, ejercicios aeróbicos acuáticos o natación, suelen ser las mejores formas de empezar una terapia de ejercicio. Sin embargo, es importante avanzar en la medida que usted pueda tolerar el ejercicio sin que haya un incremento sustancial del grado de dolor. Muchas personas que tienen fibromialgia descubren que es de mucha utilidad consultar a un fisioterapeuta con experiencia para obtener los mejores resultados. Comience despacio. Puede iniciar con cinco minutos, tres veces al día, para alcanzar un total de 15 minutos de ejercicio diariamente. Con el tiempo, trate de aumentar la resistencia de su programa de ejercicio para lograr un total de 20 a 30 minutos de ejercicios cada día. Incremente el tiempo lentamente, añadiendo sólo un minuto por semana. Haga ejercicios saltándose un día y de ser posible, aumente su actividad de forma gradual hasta conseguir una mejor condición física. Estire suavemente los músculos y mueva las articulaciones a lo largo de su amplitud de movimiento todos los días, y antes y después del ejercicio. Los fisioterapeutas pueden ayudarle a desarrollar un programa de ejercicios personalizado para mejorar su postura, flexibilidad y estado físico. Prolongar su resistencia es importante y podría tardarse seis meses o más. Siga su rutina y sea realista sobre sus metas. Técnicas de manejo de la enfermedad Muchas personas pueden beneficiarse del aprendizaje de técnicas para sobrellevar y controlar el dolor. Estas técnicas incluyen el aprender a relajar los músculos, la meditación y la bioretroalimentación. Además, algunas estrategias le pueden servir para sentirse menos abrumado por el dolor y la tensión asociados a la fibromialgia. A menudo, la simple técnica de la distracción puede ser una herramienta muy útil para controlar el dolor. El involucrarse en actividades como el compartir momentos con la familia o amigos le ayudarán a no concentrarse en el dolor. Es muy importante que se mantenga tan físicamente activo como le sea posible pero evitando abusar del ejercicio. Las técnicas para el control del estrés, como los ejercicios de respiración y aprender a sobrellevar la fatiga al alternar períodos de actividad con períodos de descanso, pueden también ayudar a controlar los sentimientos de ira, tristeza y pánico que acosan a las personas con fibromialgia. Es importante que identifique y reduzca las fuentes que le producen estrés en la vida cotidiana. La práctica de buenos hábitos del sueño, tales como reducir la cantidad de cafeína en su dieta, el uso de audios de relajación antes de dormir y mantener un horario regular para acostarse y para levantarse, van a mejorar enormemente el tiempo de descanso, lo que a su vez, le ayudará a disminuir el dolor y el cansancio durante el día. Para aprender técnicas para el control del dolor y la tensión, a menudo se requiere de la ayuda de profesionales de la salud. Los estudios de investigación que se han publicado hasta la fecha sobre técnicas de manejo del dolor causado por la fibromialgia, sugieren que esas estrategias podrían funcionan mejor si son diseñadas específicamente para satisfacer las necesidades particulares de cada individuo. Un terapeuta o un psicólogo especializado en terapia del comportamiento cognitivo pueden desarrollar un plan de auto-control que satisfaga sus necesidades. CONTROLANDO LA FIBROMIALGIA A menudo, las personas con fibromialgia se han sometido a muchas pruebas y han consultado a múltiples especialistas en busca de respuestas. Con frecuencia se les dice que puesto que su apariencia es buena y los resultados de los análisis son normales, no sufren de ningún trastorno verdadero. Es posible que amigos y familiares, además de los médicos, duden de la veracidad de sus síntomas, lo cual puede aumentar su sentimiento de aislamiento, culpabilidad e ira. Tanto usted como su familia deben comprender que la fibromialgia provoca dolor y agotamiento crónicos. Debe asumir un papel activo en el control de este trastorno, haciendo ejercicio con regularidad, educándose sobre su afección y aprendiendo a implementar técnicas de relajación y estrategias para controlar el estrés. En un estudio de investigación sobre cómo se sintieron las personas una década después del diagnóstico, la mayoría se sintió mejor después de modificar su estilo de vida y de recibir tratamiento. Mientras que 9 de 10 personas con fibromialgia trabajan a tiempo completo, el 30% ha tenido que cambiar empleos y un 30% ha cambiado las responsabilidades de su trabajo. Algunos individuos con fibromialgia tienen síntomas tan graves que no pueden desenvolverse bien laboral o socialmente. Estas personas podrían requerir mayor atención como la ofrecida en un programa de un centro multidisciplinario para el control del dolor, que emplea terapeutas ocupacionales, fisioterapeutas, trabajadores sociales, enfermeros, profesionales de la salud mental, consejeros de rehabilitación y especialistas del sueño. Su médico de cabecera o reumatólogo pueden darle información sobre centros de manejo del dolor o programas similares.

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resiliencia
Salud BienestarporAnónimo1/5/2015

Existen muchas capacidades que definen la personalidad de cada persona, capacidades llenas de características diferentes que os hacen ser quienes somos. Es bueno pensar en vosotras mismas y conoceros mejor cada día, esto os ayudará a ver las diferentes capacidades que tenéis y que probablemente aun no desarrolláis. Existe una gran de cantidad de características que pueden definir a una persona, una de ellas es la resiliencia, la cual muy pocas personas conocen, pero que deberían conocer. Esta es la capacidad de recuperarse muy fácil de los momentos difíciles y es algo muy cautivador, positivo y poderoso en las personas. Algunas personas no permiten que los momentos negativos afecten su vida y lo dejan pasar fácilmente para seguir adelante. Las características que podrían definir a la resiliencia son las siguientes. Optimismo Las personas que son capaces de dejar pasar los momentos difíciles fácilmente son mucho más optimistas que los demás. Estas personas son impulsadas por el éxito, están enfocadas en mejorar y progresar. Capaz de aceptar cambios Si esta característica es parte de vosotras, los cambios son algo normal, no os molestan los cambios constantes, pues sabéis que todo es por mejores oportunidades de crecimiento personal. Fortaleza Si habéis pasado por golpes y experiencias fuertes en vuestra vida cada vez seréis más fuertes, enfrentar problemas se vuelve parte de vuestra rutina y sabéis como enfrentarlos cada vez mejor. No necesitáis compasión No sois personas frágiles que necesiten un hombre para llorar cada vez que las cosas se vuelven complicadas, esperáis una persona que os pueda aconsejar y ayudar si es necesario. Sois quien mantiene a las personas y situaciones fuertes por vuestra personalidad única. El pasado queda atrás Es muy fácil ver hacia adelante y no distraeros con el pasado, tomáis como enseñanzas y lecciones lo que habéis vivido. Relación íntima con vosotras Conocéis perfectamente los puntos fuertes en vosotras y los débiles, esto os ayuda a conoceros mejor y cómo vivir más saludable mentalmente. http://www.mujeraldia.com/salud/caracteristicas-resiliencia.html CUANDO TE PASE ALGO NO TE QUEDES DORMIDO/DORMIDA CON ALGO NEGATIVO QUE TE PASO PODES AYUDAR A OTRAS PERSONAS

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Espondilitis anquilosante
Espondilitis anquilosante
Salud BienestarporAnónimo1/15/2015

La espondilitis anquilosante es una forma de artritis que afecta las articulaciones de la columna vertebral. Su nombre viene de las palabras griegas ankylos, que significa rigidez de una articulación y spondylo, que significa vértebra. La espondilitis causa inflamación (enrojecimiento, calor, hinchazón y dolor) en la columna vertebral o en las vértebras. La espondilitis anquilosante a menudo implica la inflamación de las articulaciones sacroilíacas, donde la columna se une a la pelvis. En algunas personas, esta enfermedad puede afectar a otras articulaciones. Puede afectar los hombros, las costillas, las caderas, las rodillas y los pies. También puede afectar a los lugares donde los tendones y los ligamentos se unen a los huesos. A veces puede afectar a otros órganos como los ojos, los intestinos y, muy rara vez, al corazón y a los pulmones. Muchas personas que tienen espondilitis anquilosante tienen dolor de espalda leve que va y viene. Otras personas tienen dolor severo y constante y, a veces, algunas personas pierden la flexibilidad en la columna vertebral. En los casos más graves, la inflamación puede hacer que se unan dos o más huesos de la columna, lo que puede hacer que la caja torácica se endurezca y que se reduzca la capacidad pulmonar. ¿Quién padece de espondilitis anquilosante? ¿Cuáles son las causas de la espondilitis anquilosante? ¿Cómo se diagnostica la espondilitis anquilosante? ¿Qué tipo de médico trata la espondilitis anquilosante? ¿Se puede curar la espondilitis anquilosante? ¿Qué medicamentos se usan para tratar la espondilitis anquilosante? ¿Ayudan la dieta y el ejercicio? ¿Cuándo se debe considerar una cirugía? ¿Qué puedo hacer para mejorar mi situación? ¿Qué investigaciones se están haciendo sobre la espondilitis anquilosante? ¿Quién padece de espondilitis anquilosante? La espondilitis anquilosante suele aparecer en los adolescentes o en los adultos jóvenes. La mayoría de las personas que padecen la enfermedad tienen síntomas antes de los 30 años de edad. Sólo cinco por ciento presentan síntomas después de los 45 años. La enfermedad afecta a las personas por el resto de sus vidas, afectando a casi el doble de hombres que de mujeres. ¿Cuáles son las causas de la espondilitis anquilosante? No se conoce la causa de la espondilitis anquilosante. Es probable que los genes, que se pasan de padres a hijos, y el medio ambiente jueguen un papel importante. El gen principal relacionado con el riesgo de la espondilitis anquilosante se llama HLA-B27. Tener el gen no significa que le dará espondilitis anquilosante. La espondilitis anquilosante le da a menos de 1 de cada 20 personas con el gen HLA-B27. Recientemente, los científicos descubrieron que dos genes más, el IL23R y el ERAP1, también llevan un riesgo genético para la espondilitis anquilosante. ¿Cómo se diagnostica la espondilitis anquilosante? Para diagnosticar la espondilitis anquilosante, el médico necesitará: Sus antecedentes médicos Un examen físico Radiografías o una imágen de resonancia magnética Exámenes de sangre. ¿Qué tipo de médico trata la espondilitis anquilosante? A menudo, el reumatólogo es quien diagnostica la espondilitis anquilosante. El reumatólogo es un médico especializado en el tratamiento de la artritis y los problemas relacionados. Ya que la espondilitis anquilosante puede afectar a diferentes partes del cuerpo, es posible que usted tenga que ir a más de un médico. Entre los diferentes tipos de médicos que tratan los síntomas de la espondilitis anquilosante están: Los oftalmólogos, que tratan las enfermedades de los ojos. Los gastroenterólogos, que tratan las enfermedades intestinales. Los fisiatras, que se especializan en la medicina física y la rehabilitación. Los fisioterapeutas, que indican qué ejercicios y estiramientos se deben hacer. ¿Se puede curar la espondilitis anquilosante? No hay una cura para la espondilitis anquilosante. Algunos tratamientos pueden aliviar los síntomas y pueden prevenir que la enfermedad empeore. En la mayoría de los casos, el tratamiento consiste en medicamentos, ejercicio y medidas de autoayuda. En ciertos casos, la cirugía puede reparar algunos de los daños a las articulaciones. ¿Qué medicamentos se usan para tratar la espondilitis anquilosante Se utilizan varios tipos de medicamentos para tratar la espondilitis anquilosante. Es importante que usted colabore con su médico para encontrar el medicamento más seguro y eficaz para su caso. Los medicamentos para la espondilitis anquilosante incluyen: Los medicamentos antinflamatorios no esteroides (AINE). Estos medicamentos alivian el dolor y la hinchazón. La aspirina, el ibuprofeno y el naproxeno son ejemplos de los AINE. Los corticoesteroides. Estos son medicamentos fuertes, similares a la cortisona que el cuerpo produce de manera natural, y sirven para combatir la inflamación. Los medicamentos antirreumáticos modificadores de la enfermedad, también conocidos como MARME (o DMARD, por sus siglas en inglés). Estos medicamentos actúan de diferentes maneras para reducir la inflamación en la espondilitis anquilosante. Los agentes biológicos. Éstos son un tipo de medicamento relativamente nuevo, que bloquean las proteínas implicadas en la inflamación del cuerpo. ¿Ayudan la dieta y el ejercicio? Seguir una dieta saludable y hacer ejercicio hace bien a todos, y le puede ser muy útil si tiene espondilitis anquilosante. No hay una dieta específica para las personas con espondilitis anquilosante, pero mantener un peso saludable es importante ya que reduce la carga sobre las articulaciones adoloridas. Es posible que los ácidos grasos Omega-3, que se encuentran en el pescado de agua fría (como el atún y el salmón), las semillas de linaza y las nueces, reduzcan la actividad de la enfermedad. Esta posibilidad aún está siendo estudiada. Los ejercicios de fortalecimiento y de estiramiento pueden ayudar a aliviar el dolor y la rigidez en las articulaciones. Estos ejercicios se deben realizar con cuidado, aumentando el nivel y la cantidad de ejercicio poco a poco. Antes de comenzar un programa de ejercicios, es importante hablar con un médico que pueda adaptar los ejercicios a las necesidades que usted tiene. Hay dos tipos de ejercicios que pueden ayudar: Los ejercicios de fortalecimiento Los ejercicios de extensión de movimiento. A muchas personas con espondilitis anquilosante les ayuda hacer ejercicios en el agua. ¿Cuándo se debe considerar una cirugía? Si la espondilitis anquilosante daña una articulación y esto hace que las actividades de la vida diaria sean difíciles de realizar, el reemplazo de la articulación puede ser una opción. Las articulaciones que con más frecuencia se reemplazan son la rodilla y la cadera. En casos muy raros, se puede recomendar la cirugía para enderezar la columna vertebral. Este tipo de cirugía sólo la puede realizar un cirujano que tenga mucha experiencia en este tipo de procedimiento. ¿Qué puedo hacer para mejorar mi situación? A continuación hay algunas cosas importantes que usted puede hacer: Visite regularmente a su médico. Siga el plan de tratamiento que el médico le indicó. Manténgase activo haciendo ejercicio de manera regular. Mantenga una buena postura. No fume. ¿Qué investigaciones se están haciendo sobre la espondilitis anquilosante? Los investigadores están tratando de comprender mejor la espondilitis anquilosante. Para lograr esto, hacen estudios de: El estilo de vida y otros factores que pueden mejorar o empeorar los síntomas de la enfermedad. Los genes asociados con la espondilitis anquilosante. Exámenes de sangre que puedan predecir el riesgo de la espondilitis anquilosante o que pueden ayudar para tener un diagnóstico temprano. Nuevas terapias de medicamentos para la espondilitis anquilosante. mi hermano sufre esta enfermedad y la verdad , lo admiro la fortaleza que tiene de levantarse todos los dias y seguir adelante!!! , fuerza davi t quiero!!!! nunca bajes los brazos ojo siempre abran bien los ojos por que hay algunos que son vivos , y con tal de sacar plata hacen de todo , siempre pregunten bien a sus medicos , que medicacion o ejercicio , o tratamiento nuevo hay para poder sobrellevarlo. y acuerdense de que hay que estar con las personas que sufren esta o cualquier enfermedad , la ayuda de los demas , y la nuestra hacen que el padecimiento sea mas llevadero.

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depresion como salir adelante?
Salud BienestarporAnónimo4/4/2015

La depresión (del latín depressio, que significa ‘opresión’, ‘encogimiento’ o ‘abatimiento’) es el diagnóstico psiquiátrico que describe un trastorno del estado de ánimo, transitorio o permanente, caracterizado por sentimientos de abatimiento, infelicidad y culpabilidad, además de provocar una incapacidad total o parcial para disfrutar de las cosas y de los acontecimientos de la vida cotidiana (anhedonia). Los trastornos depresivos pueden estar, en mayor o menor grado, acompañados de ansiedad. El término médico hace referencia a un síndrome o conjunto de síntomas que afectan principalmente a la esfera afectiva: como es la tristeza constante, decaimiento, irritabilidad, sensación de malestar, impotencia, frustración a la vida y puede disminuir el rendimiento en el trabajo o limitar la actividad vital habitual, independientemente de que su causa sea conocida o desconocida. Aunque ése es el núcleo principal de síntomas, la depresión también puede expresarse a través de afecciones de tipo cognitivo, volitivo o incluso somático. En la mayor parte de los casos, el diagnóstico es clínico, aunque debe diferenciarse de cuadros de expresión parecida, como los trastornos de ansiedad. La persona aquejada de depresión puede no vivenciar tristeza, sino pérdida de interés e incapacidad para disfrutar las actividades lúdicas habituales, así como una vivencia poco motivadora y más lenta del transcurso del tiempo. El origen de la depresión es multifactorial. En su aparición influyen factores biológicos, genéticos y psicosociales. La Psico-Neuro-Inmunología plantea un puente entre los enfoques estrictamente biológicos y psicológicos.1 Diversos factores ambientales aumentan el riesgo de padecer depresión, tales como factores de estrés psicosocial, mala alimentación, permeabilidad intestinal aumentada, intolerancias alimentarias, inactividad física, obesidad, tabaquismo, atopia, caries dentales, sueño y deficiencia de vitamina D.1 2 Entre los factores psicosociales destacan el estrés y ciertos sentimientos negativos (derivados de una decepción sentimental, la contemplación o vivencia de un accidente, asesinato o tragedia, el trastorno por malas noticias, pena, contexto social, aspectos de la personalidad, el haber atravesado una experiencia cercana a la muerte) o una elaboración inadecuada del duelo (por la muerte de un ser querido). Un elevado y creciente número de evidencias indica que los episodios depresivos se asocian con cambios en la neurotransmisión del sistema nervioso central y cambios estructurales en el cerebro, producidos a través de mecanismos neuroendocrinos, inflamatorios e inmunológicos.1 Existe un creciente número de pruebas que demuestran que la depresión está asociada con una respuesta inflamatoria crónica de bajo grado, aumento del estrés oxidativo y aparición de respuestas autoinmunes, que contribuyen a la progresión de la depresión.2 Las citoquinas pro-inflamatorias causan depresión y ansiedad,2 y se ha demostrado que sus niveles están elevados en los pacientes con síntomas depresivos,1 2 lo que puede explicar por qué los influjos psicosociales y los traumas agudos pueden desencadenar trastornos del estado de ánimo en personas vulnerables, como aquéllas con una predisposición genética o las que tienen una mayor carga inflamatoria.2 El vínculo entre los procesos inflamatorios y los síntomas de la depresión se confirma por la asociación de síntomas depresivos con enfermedades inflamatorias, autoinmunes o neuroinflamatorias, tales como el asma, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, la enfermedad cardiovascular, la diabetes, la alergia, la artritis reumatoide, la enfermedad celíaca, la esclerosis múltiple y la enfermedad de Parkinson.1 2 La depresión puede tener importantes consecuencias sociales, laborales y personales, desde la incapacidad laboral (ya que se puede presentar un agotamiento que se verá reflejado en la falta de interés hacia uno mismo, o incluso el desgano para la productividad, lo cual no solo afectará a quien está pasando por la depresión, sino también a quienes lo rodean) hasta el suicidio. Otros síntomas por los cuales se puede detectar este trastorno son cambio del aspecto personal, enlentecimiento psicomotriz, tono de voz bajo, constante tristeza, llanto fácil o espontáneo, disminución de la atención, ideas pesimistas, ideas hipocondríacas y alteraciones del sueño. Desde la biopsiquiatría, a través de un enfoque farmacológico, se propone el uso de antidepresivos. Sin embargo, los antidepresivos sólo han demostrado ser especialmente eficaces en depresión mayor/grave (en el sentido clínico del término, no coloquial).3 El término en psicología de conducta (ver terapia de conducta o modificación de conducta) hace referencia a la descripción de una situación individual mediante síntomas. La diferencia radica en que la suma de estos síntomas no implica en este caso un síndrome, sino conductas aisladas que pudieran si acaso establecer relaciones entre sí (pero no cualidades emergentes e independientes a estas respuestas). Así, la depresión no sería causa de la tristeza ni del suicidio, sino una mera descripción de la situación del sujeto. Pudiera acaso establecerse una relación con el suicidio en un sentido estadístico, pero tan sólo como una relación entre conductas (la del suicidio y las que compongan el cuadro clínico de la depresión). Es decir, en este sentido la depresión tiene una explicación basada en el ambiente o contexto, como un aprendizaje desadaptativo. Los principales tipos de depresión son el trastorno depresivo mayor, el trastorno distímico, el trastorno ciclotímico, el trastorno afectivo estacional y la depresión bipolar. El trastorno depresivo mayor, el distímico y ciclotímico son las formas más comunes de depresión, el trastorno distímico y ciclotímico son más crónicos, con una tristeza persistente durante al menos dos años. El trastorno afectivo estacional tiene los mismos síntomas que el trastorno depresivo mayor, en lo que difiere es que se produce en una época del año, suele ser el invierno. La depresión bipolar es la fase depresiva de un trastorno llamado trastorno bipolar.4 COMO SALIR DE LA DEPRESION: Pida ayuda. Suena simple, pero no lo es. Sin embargo, para superar una depresión, es indispensable que la persona que se siente deprimida tenga apoyo y guía. Esta ayuda puede venir de guía espirituales, amistades, familiares o profesionales, pero sobre todo, debe empezar con una decisión firme de que usted va a salir adelante, va a mejorar y va a tomar los pasos necesarios para ganarle a la depresión. Empiece por conversar con alguien de su entera confianza. Si siente que esto no es suficiente, busque ayuda profesional. En la mayoría de los casos, la depresión se supera más fácilmente de lo esperado cuando un experto nos ayuda así que no tema consultar un profesional.No se deje rotular. Usted NO es una persona deprimida. Usted está pasando por una depresión. Es algo que no le pertenece y por lo tanto puede soltarle y dejarle ir. No se apropie de sus dolores, porque ellos se quedarán con usted.LEER TAMBIEN | Quiero ser feliz - cómo lo logro?Coma saludable. Las opciones naturales son para algunas personas las mejores y más efectivas a la hora de salir de una depresión y en cualquier caso, son un complemento a cualquier otro tratamiento para depresión. Antes de optar por medicamentos antidepresivos, intente cambiar su dieta. Científicos han encontrado que una dieta rica en estas comidas ayuda a superar la depresión cuando se practica constantemente y por al menos tres meses: col, espinaca, pistachos, salmón y otros pescados, comida de mar y chocolate oscuro orgánico. También limite el consumo de comidas procesadas y altas en azúcar. Entre más “blanca” una comida, menos saludable.Evite el alcohol y las drogas. El efecto que las drogas psicotrópicas y el alcohol tiene en el cerebro es conductivo a la depresión. Muchas veces las personas con depresión buscan refugio en la droga y el alcohol, y quizá encuentren un alivio muy temporal a sus pesares mientras están intoxicadas. Sin embargo, esto se vuelve un círculo vicioso pues este hábito refuerza la depresión y entonces la persona debe drogarse y beber más para combatir de nuevo las emociones depresivas. De esta manera, no sólo la depresión empeora y alarga sino ahora también se generan problemas de tipo físico. Aunque esté tentado, cuando se sienta deprimido evite por todos los medios intoxicarse.Haga ejercicio. Se ha demostrado que la actividad física promueve procesos en el cuerpo que llevan a la producción natural de substancias que mejoran el estado de ánimo. Es así de sencillo – usted hace ejercicio, el cuerpo produce endorfinas y serotonina, éstas le generan una sensación de bienestar y euforia y usted se siente mejor. Aunque moverse sea lo último que le provoca en estos momentos, ¡inténtelo! Empiece por 15 minutos y aumente el tiempo a medida que se sienta mejor. Salga a caminar, ponga música y baile, juegue con su perro, salte la cuerda, monte bicicleta o nade. Intente hacerlo al menos 3 veces a la semana por al menos 30 minutos.Filtre sus pensamientos. ¡Qué fácil es dejarnos llevar por una corriente de pensamiento negativa! Frecuentemente recreamos nuestros problemas o pesares… repitiendo mentalmente mensajes o imágenes que nos entristecen aún más. Diga, “¡basta!” Usted comanda su mente y de ahora en adelante usted escogerá sus pensamientos cuidadosamente. Al principio esto puede ser un reto, pero entre más práctica, más automático se volverá. Cada vez que un pensamiento o imagen negativo o triste llegue a su mente, inmediatamente márquelo imaginariamente con una cruz roja, y prosiga a reemplazarlo con una imagen positiva de su escogencia. Por ejemplo, cada vez que se encuentre a sí mismo pensando negativamente acerca de su trabajo o escuela, marque la cruz y reemplace con una memoria linda de la infancia, una imagen de su hijo o su película favorita. Esto no solamente funciona energéticamente (es muy poderoso) sino a también a nivel psicológico. Se mantendrá alerta sobre sus pensamientos y se hará más consciente como su mente funciona Pase tiempo al aire libre. El encierro deprime. Sobre todo si pasa mucho tiempo en lugares con poca luz, luz artificial y poca ventilación. Para superar la depresión, póngase a la tarea de salir, así sea al patio, dos veces al día por al menos 10 minutos. Respire profundo y concéntrese en las nubes, los árboles, el viento, el sol y los animales. Si puede estar en contacto directo con la naturaleza (pies descalzos o recostado a un árbol) aún mejor. La luz del sol, energética y físicamente, nos ayuda a subir la energía propia.Perdónese. La culpa nos deprime. Libérese. Usted tiene la llave. El perdón es poderoso y nos sana. Adelante!Dese tiempo y oportunidad. No sea tan duro con usted mismo y no espere resultados milagrosos porque se frustrará. La depresión no desaparece de un día a otro. Es un proceso y necesita vivirse a plenitud. Dese tiempo y oportunidad para vivir el cambio y salir de la depresión, y no desespere en los días en que se sienta peor. Todo mejora, todo cambia – usted merece ser feliz y lo puede lograr. Tenga fe.Rodéese de positividad. Cambie su entorno de manera que lo motive e inspire a salir de la depresión. Seleccione su compañía cuidadosamente y si hay alguien que se empeña en hablar negativamente o sólo de problemas, quizá no es una relación que le beneficie en este momento. Seleccione afirmaciones sanadoras y escríbalas en papeles o post-its de colores. Luego colóquelas al lado de su cama, en el espejo del baño, en el refrigerador, dentro de libros, en su carro y en su cartera. Si tiene un teléfono que se lo permita, grabe estas afirmaciones, y luego escúchelas con audífonos mientras maneja o cocina. Páselas a su computador o reproductor de mp3, y escúchelas con volumen bajo toda la noche mientras duerme. Aquí le sugerimos algunas afirmaciones.Explore su misión. Muchas veces nos enfocamos demasiado en nuestra experiencia terrenal. Es cierto, la vida a veces nos distrae pero en todo momento debemos recordar que somos seres espirituales, que existen otras dimensiones y que todos tenemos un propósito mayor al encarnar en esta vida. Explore cuál es el suyo – servir, perdonar, enseñar – y todo cobrará un nuevo significado y su perspectiva cambiará.Ante todo, no se rinda. Usted es un ser hermoso y puro y la vida feliz y radiante que ansía es posible y viene ya en camino. “Limpie su hogar” para poder recibirla con brazos abiertos. YO SALI DE LA DEPRESION HACE UN AÑO , Y PUEDO CONTAR MI HISTORIA Y PODER AYUDAR A LOS DEMAS. ES LA IDEA DEL POST SE PUEDE SALIR ADELANTE!

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Consejos para aumentar la autoestima
Salud BienestarporAnónimo8/27/2015

Te voy a dar unos consejos básicos para que puedas aprender a dejar ir el pasado, eso te va ayudar a aumentar la autoestima. CONSEJOS PARA AUMENTAR LA AUTOESTIMA Sigue estos consejos que te dejo aquí: 1. Busca inspiración día a día ya sea por medio de un libro desarrollo personal, meditación o de algún tema que te guste. Si puedes ponte a meditar y busca relajarte, regálate un tiempo para ti y llénate de pensamientos positivos eso te ayudará a mejorar la autoestima. 2. Anímate y sal con tus amigos, tengan conversaciones sobre diferentes temas menos con el que se relacione con tu perdida. Estrecha amistad con gente positiva, que aporte valor a tu vida. Aléjate de la gente depresiva, negativa y egoísta porque no traerán nada bueno para ti, al contrario incrementarán la baja autoestima. 3. Mantente ocupada(o) con la actividad que más te guste, si es una actividad grupal mucho mejor, conoce más gente, de ambos sexos, puede que por ahí vuelvas a encontrar el amor, pero no te precipites a ir solo por eso, lo principal es que te la pases bien y que aprendas a dejar ir y aminorar tu perdida. No te desesperes el amor llegará y eso será cuando te encuentres bien. 4. Si fue el trabajo lo que perdiste y eso te afecto, es normal que te sea difícil volver a intentarlo. Lo que te recomiendo es que antes de volver a buscar trabajo te asegures estar bien anímicamente y que has seguido los consejos anteriores además que te hayas recargado de energía positiva. 5. Otra forma de poder ayudarte y ayudar a los demás es estar al servicio de los más necesitados es posible que te des cuenta que hay personas que han pasado peores cosas que tú y sonríen todavía. Ofrécete de voluntaria(o) a un asilo, a un hospital, orfanato, donde tú quieras, eso te ayudará en tu proceso de cambio para bien. No olvides que esto te va ayudar a ponerte en contacto con diferentes tipos de personas y ampliarás tu red de amistades. Disfruta de la oportunidad que te está dando la vida, elije vivir, pero vivir bien, en tranquilidad, relajación total, a gusto contigo. Ten paciencia, busca personas y pensamientos positivos eso te ayudará a mejorar la autoestima.

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ejercicios para corregir la postura
Salud BienestarporAnónimo1/28/2015

Cuando nuestro trabajo nos obliga a estar sentadas frente a la computadora o ante el escritorio muchas horas en el día pueden generarse malas posturas y costumbres que terminarán dañando la columna. Muchas de las dolencias de espalda se desarrollan por adquirir vicios posturales que nos generarán, con el tiempo, un dolor. Es que, en general, vamos por la vida sin prestar verdadera atención a nuestra postura, y hacemos malos esfuerzos que a futuro traerán dolores que podrían haber sido prevenidos. La edad puede ser un condicionante: el paso del tiempo deteriora la elasticidad, tornándonos cada día más rígidos y llevándonos a perder movilidad. Existe, por otro lado, un factor hereditario, es decir, alteraciones de nuestra estructura que, en muchos casos, son congénitas (de nacimiento) y otras que se adquieren porque tenemos una estructura con una predisposición a sufrir. Por ejemplo, si tenemos una personalidad explosiva, estaremos predispuestos a estar más tensionados; si tenemos una columna con algún problema en su estructura, nos va a generar dolores a veces hasta sin haber realizado ningún esfuerzo. El sobrepeso es un factor sumamente destructivo para la columna y las articulaciones en general. Así, por ejemplo, tener sobrepeso suele llevar a quien lo padece –en su intento por revertir la situación– a hacer actividad física, lo que hace que no tarden en aparecer los dolores en tobillos, rodillas, columna, etc. Pensemos que la actividad aeróbica de caminar es buena, pero una estructura ósea con exceso de peso no está preparada para soportarla. Asimismo, los traumatismos presentes a lo largo de la vida –desde edades tempranas– condicionan nuestra calidad de vida, aunque a veces no nos demos cuenta. Por ejemplo, un niño desde que nace hasta los 5 años de edad puede llegar a caerse unas 2.500 veces; vaya si tendrá oportunidad de que algunos de estos traumas le generen una dolencia. Corregir la postura Si pasamos más de un tercio de nuestro día en la oficina, detrás de un escritorio o sentados frente a una computadora, es más que seguro que hayamos sentidos las consecuencias de adoptar una mala postura sentados o, simplemente, el estrés que se acumula en los hombros, espalda y piernas. Los estudios demuestran que el 75% de la población padeció algún tipo de molestia o dolor en la espalda y, si a eso le sumamos que cada uno de nosotros tenemos algún tipo de desbalance o debilidad muscular (dormir del mismo lado, utilizar billetera, llevar la cartera siempre del mismo lado), comprenderemos la importancia de adoptar una buena postura durante esas horas de trabajo, ya que nuestra espalda nos estará recordando que debemos tomar algunos pequeños descansos para relajar la posición. Prestar atención a nuestros hábitos La postura durante las horas de trabajo es crucial; tener sillones ergonómicos y escritorios que también lo sean ayudarán a tener un ambiente más amigable con nuestra postura, pero también nosotros tendremos que prestarle atención a la disposición de nuestra computadora: si el monitor está muy alto o bajo (tiene que estar frente a nosotros a la altura de nuestra vista), debemos trabajar con nuestro antebrazo apoyado en el escritorio y no con él suelto, y cuando doblamos la muñeca para manejar el mouse todo el peso lo soporta el cuello, así nos contracturamos y generamos dolores de muñeca. Además, cada hora conviene levantarse de la silla y caminar brevemente, ya que esto mejora nuestro retorno venoso y no deja que la tensión se acumule. Fuera de la oficina * Levantar objetos del suelo sin flexionar las rodillas es una acción frecuente que nos genera un movimiento de basculación del cinturón lumbar acercando los cuerpos vertebrales y predisponiéndonos para pinzar un nervio o afectar el disco, porque reducimos los espacios entre las vértebras en esta acción. Creemos que tenemos que tener cuidado si levantamos algo pesado cuando en realidad es la acción en sí la que nos puede dañar: no importa si es pesado o no, aunque levantemos un papel nos puede generar un dolor intenso en toda la zona lumbar. * Dormir de manera inadecuada es otro factor sumamente importante. La postura ideal para dormir es de costado con una ligera flexión de ambas rodillas (posición fetal). Nunca boca abajo, ya que las curvas se acentúan y hay que girar la cabeza hacia un costado para respirar y todo esto genera, por las horas que pasamos durmiendo, una tensión estructural importante. También hay que tener en cuenta el tipo de colchón, almohada, etc., que cobra relevancia si pensamos que pasamos un cuarto de nuestra vida durmiendo. Un colchón no debería ser usado más de ocho años, y una almohada, no más de dos. * El sedentarismo es otro gran culpable de los dolores de espalda. Las actividades laborales y hogareñas nos "obligan" a movernos menos; esto, sumado a la alimentación de baja calidad, rápida, etc. Algunos ejercicios * Acostada boca arriba con las rodillas flexionadas, llevá una rodilla al pecho y contá hasta 10, tomándote de la rodilla con ambas manos. Soltá, hacé lo mismo con la otra y luego hacé lo mismo con las dos. Y, cuando lo haga, hacé círculos hacia un lado y el otro. * Hacé ejercicios de movilidad del cuello con mano cambiada: probá llevar la oreja al hombro sin levantarlo, primero uno y luego otro; ir adelante llevando el mentón al pecho y hacer semicírculos. Cuidate de no llevar la cabeza hacia atrás. * Series de abdominales levantando el tronco (no nos debe doler el cuello). Elevate mirando el techo; podés colocar las manos entrelazadas por detrás de la nuca o sobre el pecho. * Elongá todos los grupos musculares (piernas, brazos, tronco) sin "rebote", llegá hasta donde alcances, contá hasta 10 y regresá.

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