cecigonzi
Usuario (Argentina)
La vida del miserable, biografia No conoció a su papá porque se fue cuando tenia meses de nacido, igualmente todavía lo odia por haberlo dejado. De chico su madre le repetía que su papá lo odiaba, al crecer vio que ella era la razón por la que él nunca volvió, estaba insoportablemente loca. Vivía con la esperanza de que algún día viniera a buscarlo, pero como eso nunca paso lo odio con todo su corazón. Su madre se casó con alguien más y tuvo otro hijo, pero nunca lo sintió su hermano porque no se sentía parte de esa familia. Buscó refugio en su tío, lo sentía como un padre. Siempre que necesitaba ayuda corría a verlo y él hacia lo imposible por ayudarlo. Cuando era adolescente dejo el colegio, su resentimiento contra la vida crecía más cada día. En esa época empezó a tomar las drogas que su madre escondía bajo el colchón, quería perderse y entrar en otro mundo. Eso le costo muchos malos trabajos, por lo que nunca tenia plata para nada. Todos tenemos un limite para ganarnos la vida y él había encontrado el suyo. La oportunidad se le presento justo cuando se harto de que se aprovecharan de él. Así terminó vendiendo su alma al diablo, le pagaban por amenazar y golpear gente. Prefería no saber el motivo porque de seguro no era justo y el odiaba las injusticias. Lo hacía para irse de su casa, lo logró en muy poco tiempo y quiso dejar el trabajo pero ya estaba enterrado profundamente en él y no se lo permitieron. Un día su madre lo llamó, su tío se acababa de suicidar. Creyó que era el final de su vida, ya no había nadie en el mundo que lo consolara. Esa noche se drogo hasta desmayarse y en la mañana no pudo levantarse. Se paso el día llorando, tirado en el piso completamente solo. Un rayo de luz que entraba por la ventana lo empezó a cegar y se levanto. Llamó a su jefe para decirle que esa semana no podía trabajar y salió a comprar más droga. Esa tarde conoció a una chica que lo fascinó. Conversaron durante horas, era un ángel salvador. Se hizo de noche, le preguntó si quería irse con él, le mostró lo que acababa de comprar y para su asombro ella aceptó. Estuvieron días enteros encerrados, sin siquiera comer. Se contaron sus tristes vidas e hicieron concursos de quien contaba la peor anécdota, les costó no reírse de tanta tragedia y terminaron a las carcajadas. Ella lo consoló en su perdida y lo ayudó a salir de la profunda depresión en la que se encontraba. “Pensa en positivo”, le repetía sin cesar, “sentís dolor porque ¡estas vivo!. Sentir bronca, odio, angustia, tristeza, es todo parte de lo mismo. Aprendé de ellos, crecé. Despacito cada uno de esos sentimientos se irá convirtiendo en experiencia”. Al poco tiempo estaban viviendo juntos y se enteraron que estaba embarazada. Primero fue trágico, estuvieron a punto de separarse pero no lo hicieron y salieron adelante. Fue una nena...otro ángel. Sintió que por primera vez la vida le daba algo bueno, una familia. Cuento propio Ceci Gonzi Otros cuentos propios: Cuando el mal conoció la maldad El divorcio de mis viejos Un momento más Reproches de una hija