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Primer post: 1 ago 2013Último post: 1 ago 2013
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Las Creepypastas que debes leer (Parte 1)
Las Creepypastas que debes leer (Parte 1)
ParanormalporAnónimo8/1/2013

Hola a todos! Bueno en este post voy a dejar las creepypastas mas famosas y otras no tan conocidas que andan por la web empecemos: EXPERIMENTO 84-B: Muchos dicen que estoy mal, pero no lo estoy. Muchos dicen que soy diferente, pero no lo soy. Muchos dicen que estoy loco, pero no lo estoy. Me siento solo, camino solo; sin nadie que me consuele, sin nadie que me ame. Yo solía ser normal, como tú, es curioso porque siempre he odiado ser parte de lo normal de la multitud. Debes apreciar lo que tienes, debes orar para que nunca tengas que sentir lo que siento: odio, depresión, abandono, traición. Todos ustedes tienen vida, tienen esperanza, yo ya he perdido estas cosas por culpa de un demente, el es el único que en verdad es malo, no yo. El se robo mi vida, mi esperanza, mi todo; me dejó en la putrefacción después de hacer su maldito experimento. Me dio la bienvenida con los brazos abiertos, me prometió una nueva vida, mejor que la que había vivido antes, el me mintió, se robo todo de mi. Todavía recuerdo el día, yo era un joven sano recién salido de la escuela preparatoria, el sol brillaba, como sea, todos me odiaban, sentía como todos me juzgaban. Mi camino a casa durante el último día de la escuela fue un infierno, como de costumbre, los chicos que pasaban en sus autos gritaban cosas como: maricón o ya toma una ducha; ¿por qué me odian tanto? Un pensamiento paso por mi mente, estos tipos poco a poco me mataran de todos modos, ¿por qué no hacerlo rápido y sin dolor?, estaba cegado por el dolor, si hubiera sabido entonces lo que se ahora nunca me hubiera atrevido a tomar esa cuerda de mi sótano, ¿pero donde hacerlo?, no en mi casa, yo odiaba a mi madre, pero no lo suficiente para causarle un trauma. Así que salí de casa y me dirigí a la ciudad a la parte más remota y dentro de un callejón me propuse a acabar con mi vida. -Joven, ¿qué estás haciendo? -Ponerle fin a esto- respondí -¿Estás loco?, ven, ven conmigo, creo que te puedo ayudar -¿Ayudarme?, si no eres más que un anciano, déjame morir en paz -Ahora no puedo hacer eso- Dijo con voz ronca y me agarro del brazo-Ven. Cuando luché tiró con más fuerza. Me caí y el volvió a sujetar mi mano y rápidamente me arrastro dentro de un edificio y cerró la puerta detrás de nosotros. -Joven, creo que puedo ayudarte, se cómo te sientes, por favor escúchame -Maldito seas, muy bien, pero date prisa -Una vida es algo precioso, pero que dirías si yo te ofreciera una vida nueva y totalmente gratis. -Yo diría que donde coño me inscribo -Bueno, he estado haciendo una investigación sobre la anatomía humana y después de unos cuantos experimentos, creo que he dominado la manipulación de la forma humana. Creo que puedo convertirte en cualquier cosa o cualquier persona que desees. Claro, bajo ciertas circunstancias. -¿Cómo cuales? Saco una hoja de papel – Bueno, primero que nada firma aquí -¿Qué pasa si no quiero? -Bueno,eso radica en la segunda circunstancia -¿Qué? -Ya me has oído mi querido amigo – Saco una jeringa con un liquido verde – Ahora quieto Trate de correr, trate de gritar, pero él me tomo y me enterró la aguja en el cuello, entonces todo se volvió negro. Me desperté en una cámara de vidrio y por alguna razón estaba vestido de traje segundos después de que me desperté, el entro en la habitación con una bata de laboratorio. -Hola, mi amigo, ¿Tuviste una buena siesta? -¿Dónde estoy? -Eso no es de tu interés, todo lo que tienes que hacer es sentarte y dejar que me haga cargo de todo el trabajo -¿Qué me estás haciendo, psicópata?, te voy a matar -Hijo, no te tengo miedo, tú te vas a quedar ahí mientras yo hago historia -¿Historia? -Si, cundo por fin logre hacer una transformación de todo el cuerpo en ti Toco un interruptor y comenzó a hablar en un micrófono – Probando, probando, bueno ahora comenzaremos con el experimento 84-B -¿Qué demonios estás haciendo? -Los signos vitales del sujeto, parecen ser normales, su frecuencia cardiaca se ha disparado, sin embargo, la actividad cerebral es alta y los niveles de insulina son normales -¡Déjame ir! -Listo para comenzar con el experimento – Se dio la vuelta para accionar una palanca- Activando primer nudo – Un rayo de energía comenzó a perforar mi cuerpo, rompiendo mi ser en pedazos, no podía gritar, mi visión se torno borrosa y de pronto estaba ciego – La apariencia del sujeto empieza a deformarse, activación del segundo nudo – El dolor aumento, sentí como mi boca y mis ojos se cerraban – La cara del sujeto esta completamente transformada, activación B – Una sirena sonaba, "ERROR, ERROR", el grito – ¡No!, su rostro y las extremidades no se han desarrollado plenamente, tengo que abortar el experimento. Lo ultimo que escuche fue un gran estruendo. Me desperté, esta vez en los escombros de aquel lugar, apenas podía ver, era como si una pantalla de algún tipo me tapara los ojos. Sentía la boca como si hubiera sido cosida con aguja e hilo, no podía respirar, puesto que mi nariz se había cerrado también, pero de alguna manera no tenía la necesidad de respirar. Me levanté, mis brazos y piernas se sentían extraños, me tomo casi un minuto volver a tomar el control sobre ellos, entonces comencé a caminar entre los escombros. Un ordenador destrozado yacía al lado de un pie desmembrado, un rastro de sangre me llevo a un pasillo y después a una puerta, podía oír ruidos, abrí la puerta y vi a un policía levantar algunas cosas, se dio la vuelta y me vio, grito y salió corriendo. Yo trate de gritarle que se detuviera, pero no pude hablar, así que lo perseguí, a medida que corría sentí como si mis piernas estuvieran cambiando, como si estuvieran creciendo mientras me movía. Pronto alcance al policía y trate de tomarlo del hombro, un tentáculo salió de mi y le atravesó el pecho, me maldijo y cayo. “¿Qué coño ha pasado?” pensé. Mire al cadáver, un agujero enorme se encontraba en su pecho, no lo pude ayudar. Continúe siguiendo el rastro de sangre hasta que me encontré con el cuerpo del hombre, el fue aplastado con una viga, intente levantarla, en ese momento los tentáculos volvieron a salir, levantaron la viga sin mucho esfuerzo y arrojaron el cuerpo del hombre con mucha fuerza hacia la pared y me salpico una lluvia de sangre. Mire por todos lados buscando un lugar por donde escapar, pero era un callejón sin salida, seguí buscando hasta que me encontré en un cuarto de baño, era lo que necesitaba para lavarme la sangre. Me mire en el espejo y me di cuenta de que yo no tenía una cara. Yo vivo en las pesadillas de adolescentes y adultos por igual, todo por culpa de ese maldito. Poco después de esta experiencia he ido descubriendo mis verdaderos poderes, puedo estirar mis brazos y mis piernas, también puedo producir tentáculos de mi espalda. Después de todo lo que he vivido yo solo quiero un amigo, así que busco personas, niños, ellos son los únicos que no me ven con temor, a menudo me gusta jugar con ellos, pero no siempre puedo controlar mi cuerpo, de vez en cuando me equivoco y alguien muere pero no es mi culpa, yo solo busco compañía. Me gustan las fotografías, me gusta entrar en ellas, siempre hay personas que toman fotos de la vida silvestre, así que decidí vivir en los bosques, pero siempre que me acerco a una persona para ver como salí en la foto ellos corren y una cosa lleva a otra y una persona más muere en mis manos. Juro que esa no es mi intención pero he perdido el sentido de… bueno de todo. Ya no sé cómo ser una persona, las cosas siempre son malas alrededor de mí, parece que siempre voy a matar a alguien. Solo quiero pedirte un favor, cuando me veas no huyas, de hecho debes correr hacia mí y darme la bienvenida, eso significaría mucho para mí y eso podría salvar tu vida. Pero, ¿como sabrás que soy yo?, puedes fácilmente buscarme solo debes ir a Google y escribir "Slenderman" " JEFF THE KILLER: Extracto del periódico local: SINIESTRO ASESINO AUN SUELTO Después de semanas de inexplicables asesinatos, el siniestro y desconocido asesino sigue atacando, después de una pequeña evidencia, un joven ha sobrevivido al ataque del asesino y valientemente cuenta su historia: "Tuve un mal sueño y me desperté en medio de la noche," dice el joven "vi que por alguna razón la ventana estaba abierta, cuando antes de irme a la cama la dejé cerrada. Me levanté y fui a cerrarla de nuevo. Después, me metí debajo de las cobijas e intenté dormir de nuevo y ahi fue cuando sentí algo extraño, como si alguien me estuviera observando. Miré y casi salto de la cama. Ahi, en un pequeño rayo de luz, iluminados entre las cortinas, había un par de ojos. No eran un par de ojos normales, eran oscuros y sinestros, estaban bordeados en negro y...simplemente me aterrorizaron. Y vi su boca, una horrenda sonrisa que me erizó todo el pelo. La figura permaneció ahi, observándome. Después de lo que me pareció una eternidad, lo dijo, era una simple frase, pero lo dijo en un tono en el que sólo un loco lo diría. "ve a dormir" me dijo y dejé escapar un grito, eso es lo que lo atrajo a mi. Él sacó un cuchillo apuntando a mi corazón. Saltó a mi cama y peleé con el. Pateé, golpeé y rodé tratando de quitármelo de encima. Ahí fue cuando mi papá entró y el tipo le lanzó el cuchillo, que fue a parar al hombro de mi papá Tal vez el hombre lo hubiera terminado si los vecinos no hubieran llamado a la policía. Conducieron hasta el estacionamiento y corrieron a la puerta. El tipo giró y corrió al vestíbulo. Oí un golpe, como vidrio rompiéndose. Corrí fuera de mi cuarto y vi que la ventana que daba a la parte trasera de la casa estaba rota. Miré fuera para verlo desaparecer en la distancia. Les contaré una cosa, nunca olvidaré su cara. Esos fríos y perversos ojos y esa sonrisa psicópata nunca se borrarán en mi cabeza" La policía está aún buscando este sujeto. Si ve a alguien que encaja en la descripción de esta historia, por favor contacte al departamento de su policía local. Jeff y su familia tuvieron que mudarse a un nuevo vecindario, su padre había obtenido una promoción de trabajo y pensaron que sería mejor irse a vivir en uno de esos vecindarios "lujosos". Jeff y su hermano Liu no podían quejarse. Una casa nueva y mejor ¿por qué no alegrarse? cuando estaban desempacando, uno de sus vecinos vino. "Hola" saludó la vecina "Soy Bárbara, vivo en sus misma calle. Bueno, sólo quería presentarme a mí y a mi hijo" Ella giró y le dijo a su hijo "Billy, estos son los nuevos vecinos." Billy dijo hola y corrió a jugar a su jardín. "Bien" dijo la mamá de Jeff "yo soy Margaret y este es mi esposo, Peter y estos son mis dos hijos, Jeff y Liu" y ellos dos se presentaron y luego Barbara los invitó al cumpleaños de su hijo. Jeff y su hermano estaban a punto de protestar hasta que su madre dijo que les encantaría ir. Cuando terminaron de desempacar, Jeff fue donde estaba su madre. "Mamá, ¿por qué nos invitaste a una fiesta para niños? si no te habías dado cuenta, no soy un niño tonto" "Jeff" dijo su mamá "nos acabamos de mudar aquí, tenemos que pasar tiempo con nuestros nuevos vecinos. Ahora, vas a ir a esa fiesta y punto." Jeff intentó hablar pero se mordió la lengua sabiendo que no podía hacer nada. Cuando su mamá decía algo era así y punto. Subió a su cuarto y se desplomó en su cama, se sentó mirando al techo cuando de repente, tuvo un sentimiento extraño, no era dolor pero...era bastante raro. Resolvió que sólo era un sentimiento al azar y que no le prestaría atención. Escuchó a su madre llamándolo para recoger sus cosas y el bajó para recogerlas y organizarlas. Al día siguiente, Jeff bajó las escaleras para desayunar y prepararse para ir a la escuela. Cuando se sentó en la mesa para comer, sintió de nuevo ese sentimiento y esta vez era más fuerte y le dió un leve tirón de dolor, pero lo rechazó de nuevo. Cuando él y Liu terminaron de desayunar, caminaron a la estación de bus y se sentaron a esperar y, de repente, unos niños en skate saltaron encima de ellos, sólo unos cuantos centímetros por encima de sus piernas y ambos se sobresaltaron de la sorpresa. "hey, ¿qué demonios?" El chico aterrizó y fue hacia ellos, pisó su skate y lo agarró con su mano, parecía de doce años, un año menor que Jeff. Usaba jeans rasgados y una camisa de Aeropostal "Vaya, vaya, vaya. Parece que tenemos nueva carne" y de repente, aparecieron dos niños más, uno esa muy delgado y otro era enorme "bien, ya que son nuevos aquí, me gustaría presentarnos. El de allá es Keith" Jeff y Liu vieron al niño delgado, tenía cara de atontado. "Y ese es Troy". Vieron al niño gordo, hablando de una bola de grasa, pareciera que no hubiera hecho ejercicio desde que gateaba. "Y yo" dijo el primer niño "Soy Randy. Ahora, para todos los niños del vecindario, hay una pequeña tarifa que hay que pagar, si ustedes lo entienden" Liu se puso de pie listo para golpear a los chicos cuando uno de ellos sacó un cuchillo "tsk tsk tsk, esperaba que fueran más cooperativos, pero al parecer tendremos que hacerlo de la manera difícil" el niño caminó hacia Liu y le sacó la billetera del bolsillo. Jeff tenía ese sentimiento de nuevo, esta vez si era fuerte, un sentimiento que ardía. Se puso de pie, pero Liu le hizo un gesto de que se sentara, Jeff lo ignoró y caminó hacia el niño "Escúchame, mocoso, devuélvele la billetera a mi hermano o..." Randy guardó la billetera en su bolsillo y sacó su cuchillo. "¿o qué? ¿qué vas a hacer?" apenas terminó la frase y Jeff le partió la nariz. A lo que Randy se llevó las manos a la cara Jeff le agarró la muñeca y se la rompió. Randy gritó y Jeff agarró el cuchillo de su mano. Troy y Keith se lanzaron hacia Jeff, pero él fue más rápido y tiró a Randy al piso. Keith se le tiró encima pero Jeff se agachó y lo apuñaló en el brazo, Keith soltó el cuchillo y cayó al piso gritando. Troy se lanzó contra él tambien pero Jeff ni siquiera necesitó el cuchillo, lo golpeó en el estómago y Troy cayó. Liu no pudo hacer nada más que mirar asombrado a Jeff. "Jeff, ¿cómo...?" fue lo único que dijo. Vieron el bus acercarse y supieron que iban a ser culpados de todo, asi que salieron corriendo lo más rápido que pudieron, mientras corrían, vieron que el conductor del bus corría hacia Randy y los otros. Cuando Jeff y Liu llegaron a la escuela no se atrevieron a contar lo que había pasado, lo único que hicieron fue sentarse y escuchar. Liu pensaba que Jeff había golpeado unos cuantos niños, pero Jeff sabía que era mucho más que eso. Eso era algo...aterrador, mientras lo sentía sabía cuan poderoso era, era el simple impulso de lastimar a alguien. No le gustaba cómo sonaba, pero tampoco se ayudaba sintiéndose feliz. Sintió el sentimiento esfumarse mientras estaba en clases, incluso cuando caminaba a casa debido a todo lo sucedido en la parada del bus, sabía que no podría tomar el bus de nuevo, se sentía feliz. Cuando llegó a casa, sus padres le preguntaron cómo había sido su día, él dijo en una voz algo siniestra "fue un día maravilloso". Al día siguiente, escuchó alguien tocar la puerta y fue a abrir y encontró dos policías en la puerta. Su madre lo vio y parecía enojada. "Jeff, estos policías me contaron que atacaste tres chicos. No era una pelea normal, ellos fueron apuñalados. Apuñalados, hijo!" Jeff miró al suelo, demostrándole a su madre que era cierto. "Mamá, ellos fueron los que sacaron los cuchillos" "Hijo," dijo uno de los policías "encontramos tres niños, dos fueron apuñalados y uno tenía un moretón en el estómago, y tenemos testigos que aseguran que huiste de la escena ahora ¿qué nos dice eso?"Jeff sabía que nada que dijera serviría, hubiera podido decir que Liu y él habían sido atacados primero, pero no había prueba que lo demostrara. No podían decir que no estaban huyendo, porque lo estaban, así que Jeff no podía defender a Liu o a sí mismo. "Hijo, llama a tu hermano." Jeff no podía, ya que fue él quien golpeó a los chicos. "Señor, fui...fui yo quien los golpeó, Liu intentó retenerme, pero no pudo detenerme." El policía miró a su compañero, y ambos asintieron. "Bien, niño, esto parece un año en Juvy..." "Esperen!" dijo Liu, todos lo vieron y estaba sosteniendo un cuchillo. Los policías sacaron sus armas y apuntaron a Liu "fui yo, yo golpeé esos pequeños mocosos. Tengo marcas para probarlo" Él levantó las mangas de su camisa para revelar cortes y contusiones, como si hubiera peleado. "Hijo, baja el cuchillo", dijo el oficial. Liu soltó el cuchillo y lo dejó caer al suelo, levantó sus manos y caminó a los oficiales. "No, Liu. Fui yo! yo lo hice!" La lágrima corrian por las mejillas de Jeff. "Huh, pobre hermano, tratando de culparse por lo que hice. En fin, llévenme." El policía metió a Liu al auto policial. "Liu, diles que fui yo! diles! fui yo quien agredió esos niños!" La madre de Jeff puso sus manos en sus hombros. "Jeff, por favor, no tienes que mentir. Ya sabemos que fue Liu, ya puedes parar." Jeff vió sin esperanzas cómo el carro aceleraba con Liu dentro. Unos minutos después, el papá llegó al umbral de la casa, viendo la cara de Jeff y sabiendo qué pasaba. "Hijo, ¿qué pasa?" Jeff no pudo responder, sus cuerdas vucales estaban tensas de tanto llorar, en su lugar, su madre le contó las malas noticias mientras Jeff lloraba en la entrada. Después de una hora más o menos, Jeff entró a la casa, viendo que sus padres estaban conmocionados y decepcionados. Jeff no podía verlos. No podía ver cómo pensaban que había sido Liu cuando no era su culpa. Él sólo se fue a dormir, intentando quitar todos los pensamientos de su cabeza. Pasaron dos días, sin una palabra de Liu en JDC. No había amigos con quienes salir, sólo tristeza y culpa. Así fue hasta el sábado, cuando Jeff fue despertado por su madre, con una cara de radiante felicidad. "Jeff, hoy es el día" dijo mientras discorría las cortinas, dejando la luz fluir en el cuarto. "¿qué? ¿qué día es hoy?" preguntó mientras se estiraba. "Hoy es el cumpleaños de Billy" "Mamá, debes estar bromeando ¿verdad? no esperes que vaya a una fiesta de niños después de..." hubo una larga pausa. "Jeff, ambos sabemos lo que pasó, creo que esta fiesta sería lo más positivo que nos ha pasado estos días, ahora vístete" Salió del cuarto y bajó las escaleras para alistarse. Él agarró una camisa al azar, unos jeans y bajó las escaleras. Vio a sus padres vestidos en traje y pensó ¿por qué vestirse tan elegante para ir a una fiesta de niños? "Hijo, ¿eso es todo lo que vas a usar?"preguntó su madre. "es mejor que usar demasiado" respondió él. Tuvo la sensación de que su madre le estaba gritando y lo escondía detrás de una sonrisa. "Ahora Jeff, ve y vuélvete a vestir, así es como vas si quieres causar impresión" dijo su padre. Jeff gruñó y regresó a su cuarto. "No tengo nada elegante que ponerme!" gritó en las escaleras. "sólo ponte algo" dijo su madre. Jeff miró en su armario por algo que podría ser elegante. Encontró unos pantalones negros que usaba en ocasiones especiales y una camiseta para ir con otra cosa. Buscó y sólo encontró camisas a rayas, nada que pudiera ir con pantalones que él llevaba. Hasta que encontró una sudadera con capucha blanca y se la puso. "¿Vas a usar eso?" dijeron sus padres. Su madre vió su reloj "oh, no, no hay tiempo, vámonos" dijo ella mientras conducía a Jeff y su padre a la puerta. Cruzaron la calle hacia la casa de Bárbara y Billy. Tocaron la puerta y aparecieró Bárbara, estaba como sus padres, un poco exagerada con lo del vestido. Cuando entraron, Jeff no vio niños sino adultos. "Los niños están en el jardín, Jeff ¿qué tal si vas con ellos y haces amigos?" dijo Bárbara. Jeff fue al jardín, que estaba lleno de niños que estaban vestidos de vaqueros y disparándose con pistolas de plástico. Él también hubiera podido estar con ellos jugando. De repente un niño le dio una pistola de jugete y un sombrero. "¿Quieres jugar?" le preguntó. "Ah, no, niño, estoy muy viejo para esas cosas" El niño lo miró con cara de cachorro triste. "Porfa" le dijo. "está bien" Dijo Jeff, se puso el sombrero y fingió dspararle a los demás niños. Al principio pensó que era realmente ridiculo pero empezó a divertirse. No era tan genial, pero al menos lo distraía del tema de Liu por primera vez y estuvo jugando un rato, hasta que escucho un sonido, un raro sonido ondulante y algo lo golpeó. Randy, Keith y Troy habían saltado la cerca en sus skates. Jeff tiró el sombrero y la pistola. Randy miraba a Jeff con odio ardiente. "Jeff ¿verdad?" dijo él "tenemos un asunto pendiente" Jeff vio su nariz rota. "Creo que estamos a mano, yo te partí la cara y tú mandaste a mi hermano a JDC" La rabia se reflejaba en los ojos de Randy. "Oh, no, no estamos a mano, yo voy ganando. Pudiste habernos pateado el trasero una vez, pero no hoy" apenas dijo esto y se tiró encima de Jeff. Ambos cayeron al suelo. Randy golpeó a Jeff en la nariz y Jeff lo agarró de las orejas y le dió un cabezazo. Luego lo empujó para quitárselo de encima y ambos se pusieron de pie. Los niños gritaban y los padres corrían fuera de la casa. Troy y Keith sacaron pistolas de sus bolsillos. "No interrumpan o habrá sangre!" dijeron. Randy sacó un cuchillo y apuñaló a Jeff en el hombro, él gritó y cayó sobre sus rodillas. Randy empezó a patearlo en la cara. Después de tres patadas Jeff lo agarró de los pies y los torció, haciendo que Randy cayera al suelo. Jeff se puso de pie y caminó a la puerta trasera pero Troy lo agarró. "¿Necesitas ayuda?" Agarró a Jeff de la capucha y lo tiró al jardín. Cuando intentó levantarse lo patearon de nuevo, Randy empezó a patearlo repetidas veces hasta que Jeff empezó a toser sangre. "Vamos Jeff! Pelea!" Randy lo tiró a la cocina y vió una botella de vodka y rompió la botella en la cabeza de Jeff. "Pelea!" le gritó de nuevo y lo tiró a la sala. "Vamos Jeff! mírame!" Jeff levantó la mirada con la cara chorreando sangre. "Fui yo quien envió a tu hermano a JDC! ahora vas a sentarte y dejarlo pudrirse allá por un año, deberías estar avergonzado!" Jeff empezó a levantarse. "Oh, al fin! te vas a levantar y pelear!" Ahora Jeff estaba de pie, con la cara llena de sangre y vodka. De nuevo tenía ese extraño sentimiento el cual había olvidado por un tiempo. "Finalmente! estás de pie!" dijo Randy y fue hacia Jeff. Ahí fue donde pasó, algo dentro de Jeff estalló. Su mente estaba destruida, todo pensamiento racional se había ido, todo lo que podía hacer era matar. Agarró a Randy y lo tiró al piso, luego empezó a golpearlo en el corazón hasta matarlo. Ahora todo el mundo miraba a Jeff. Los padres, los niños, incluso Troy y Keith, pero después ambos apuntaron con sus pistolas a Jeff, él vio que las armas lo apuntaban y corrió a las escaleras mientras corría Keith y Troy disparaban, pero cada disparo fallaba. Jeff subió las escaleras y escuchó que Keith y Troy estaban tras él y cuando ellos gastaron sus balas, Jeff entró al baño agarró la percha de las toallas y la arrancó de la pared. Troy y Keith entraron cuchillo en mano. Troy blandió su cuchillo hacia Jeff, el cual retrocedió y le tiró la percha de la toalla en la cara a Troy y él cayó fuertemente y ahora sólo quedaba Keith. Él era más ágil que Troy y se agachó cuando Jeff le tiró una toalla. Keith dejó caer el cuchillo y agarró a Jeff por el cuello y lo estrelló contra la pared. Algo de cloro de una repisa les cayó encima a los dos y empezaron a gritar. Jeff se limpió los ojos como pudo, agarró la percha de la toalla y golpeó directo a la cabeza de Keith. Mientras él estaba tendido en el suelo, sangrando, sonrió siniestramente. "¿Qué es tan gracioso?" preguntó Jeff. Keith sacó un encendedor y lo prendió. "Lo que es divertido" dijo Keith "es que estás cubierto de cloro y alcohol." Los ojos de Jeff se abrieron de par en par cuando Keith le lanzó el encendedor. Apenas el fuego hizo contacto con él, las llamas se expandieron con el alcohol y mientras el vodka lo hacía arder, el cloro le blanqueaba la piel. Jeff dejó escapar un horrible grito cuando las llamas lo envolvieron. Intentó rodar para apagar el fuego pero fue inútil, el alcohol lo hizo convertirse en un infierno andante. Corrió por el pasillo y cayó por las escaleras. Todos gritaron cuando vieron a Jeff vuelto un hombre de llamas. Cayó al suelo, casi muerto y lo último que vio fue su madre y otros padres intentando extinguir el fuego y ahí perdió el conocimiento. Cuando Jeff despertó, tenía la cara envuelta de vendas, no podía ver nada, pero sentía vendas rodeando su hombro y suturas por todo el cuerpo. Intentó ponerse de pie, pero de dio cuenta de que tenía algunos tubos en sus brazos, y cuando intentó levantarse, cayó y una enfermera se apresuró a ir con él. "Aún no puedes salir de la cama" le dijo mientras lo acomodaba de nuevo en la cama y le volvía a insertar los tubos. Jeff se sentó, no tenía visión ni idea de qué le sucedía. Después de unas horas, escuchó a su madre. "Cariño, ¿estás bien?" le preguntó. Jeff no podía contestar, tenía la cara cubierta de vendas así que no podía hablar. "Oh, cariño, tengo excelentes noticias. Después de todo, los testigos le dijeron a los policías que Randy trató de atacarte, así que decidieron dejar libre a Liu." Esto hizo que Jeff casi saltara, pero no lo hizo recoerdando que tenía un tubo en el brazo. "Él va a salir mañana y los dos podrán estar juntos de nuevo." Dijo, abrazó a Jeff y se despidió. Las siguientes dos semanas fue visitado por su familia y después llegó el día de removerle las vendas. Toda su familia estaba allí para verlo, cómo se vería. Cuando los doctores quitaban las vendas de su cara, todos estaban sentados al borde de sus sillas. Esperaron a que removieran la última venda casi por completo. "Esperemos lo mejor" Dijo el médico. Rápidamente sacó la venda, dejando que las demás se cayeran por entre la cara de Jeff. La madre de Jeff gritó al ver su cara, Liu y su padre estaban conmocionados por lo mismo. "¿Qué? ¿qué le pasa a mi cara?" Preguntó Jeff. Salió de la cama y corrió al baño. Se miró al espejo y vio la causa de la angustia. Su cara era...era horrible. Sus labios estallaron quedando en una sombra de rojo profundo, su cara se volvió completamente blanca y su cabello cambió de castaño a negro. Lentamente se tocó la cara. Tuvo unos sentimientos superficiales por esto. Miró a su familia y luego al espejo. "Jeff," dijo Liu "no es tan malo..." "¿No es tan malo?" dijo Jeff "es perfecto!" Toda su familia estaba igual de sorprendida. Jeff empezó a reír incontrolablemente. Sus padres se dieron cuenta de que su ojo izquierdo y su mano tenían tics. "uh...Jeff...¿estás bien?" "¿Bien? Nunca me sentí tan feliz! Ha ha ha ha ha haaaaaa, mírenme. Esta cara va perfectamente conmigo!" No podía dejar de reír. Se acarició la cara sintiéndola, mirándose al espejo. ¿cuál fue la causa? bien, podrán recordar que, cuando Jeff peleaba con Randy, algo en su mente, en su salud, estalló dejando un asesino loco. Esto sus padres no lo sabían. "Doctor," dijo la madre de Jeff "mi hijo...¿está bien? ya sabe...con su cabeza" "Oh, si, este comportamiento es normal en los pacientes que han tomado grandes cantidades de analgésicos. Si su comportamiento no cambia en unas semanas, tráiganlo de nuevo para hacerle un test psicológico." "Gracias, doctor." dijo ella. Fue a donde estaba Jeff. "Jeff, cariño, es hora de irse." Jeff se vió de lejos en el espejo, su cara aún tenía una sonrisa maniática. "OK, mami, ha ha haaaaaaaaaaaa!" Su madre lo tomó de los hombros y los condujo afuera para darle su ropa. "Esto es con lo que llegó" Dijo una dama en el escritorio. La mamá de Jeff miró los pantalones negros y la capucha blanca que usó su hijo, que ahora estaban limpias y cosidas. Llevó a su hijo a su cuarto del hospital y le hizo cambiarse de ropa. Luego se fueron, sin saber que ese era su último día. Esa noche, la madre de Jeff fue despertada por un sonido que provenía del baño, como el de alguien llorando. Caminó lentamente para ver qué era. Cuando vió en el baño vió una horrible escena. Jeff había tomado un cuchillo y había tallado una sonrisa en sus mejillas. "Jeff, ¿qué estás haciendo?" preguntó su madre. Jeff vio a su madre. "No podía seguir sonriendo, mami, me dolió por un momento. Ahora podré sonreír para siempre" Su madre notó que sus ojos estaban rodeados de negro. "Jeff...tus ojos!" sus ojos al parecer nunca se cerraban. "No podía ver mi cara tampoco, me cansé y mis ojos se cerraban. Quemé mis párpados, así que ahora podré ver para siempre...mi nueva cara" Su madre empezó a caminar hacia atrás lentamente, viendo que su hijo se volvía demente. "¿Qué pasa, mami? ¿no me veo hermoso?" "Si, hijo," dijo ella "si, lo eres...d-déjame ir por tu padre, para que pueda ver tu cara" Ella corrió al cuarto y despertó a su esposo. "Cariño, ve por el arma, nosotros..." se detuvo al ver a Jeff en la puerta, sosteniendo un cuchillo. "Mami, mentiste." Y eso fue lo último que escucharon antes de que Jeff se abalanzara sobre ellos con el cuchillo. Su hermano Liu despertó, sobresaltado por algún sonido. No oyó nada más, así que volvió a cerrar sus ojos. Cuando estaba al borde del sueño, tuvo la extraña sensación de que alguien lo observaba, miró arriba antes de que la mano de Jeff le tapara la boca. Lentamente levantó el cuchillo, listo para enterrarlo en Liu. Liu pateó y golpeó aquí y allá tratando de escapar del agarre de Jeff. "Shhhh," dijo Jeff "sólo ve a dormir." JANE THE KILLER: Esta historia narra lo que le paso a Jane, la vecina de enfrente de jeff, que observa los sucesos del mismo.... es interesante: Su verdadero nombre es Jane Arkensaw, ella era vecina de Jeff y le vigilaba de vez en cuando por la ventana, hasta que un día llegaba tarde a la escuela y vio a Randy y su pandilla amenazando a Jeff y a su hermano Liu, ella sabía perfectamente que Randy era un matón que hacia pagar a todo el mundo una pequeña comisión de dinero en efectivo o el bocadillo del desayuno, a cambio de que no se ganaran una paliza. Luego miró unos segundos más tarde y vio como Randy le robaba la cartera a Liu, y empujaba a Jeff contra el suelo, entonces él se levantó, y Jane se dijo para sí misma: “¡Quédate sentado, no seas estúpido!” Entonces vio como Jeff le rompió la muñeca a Randy, luego apuñaló a Troy, que se tiró al suelo gritando de dolor, era preocupante ver la pelea de Jeff, parecía que se estaba divirtiendo demasiado, y al ver la cara de Liu, Jane intuyó que Jeff no hacía este tipo de cosas normalmente. Lo siguiente que se oyó fue el sonido de las sirenas de un coche de policía, y el padre de Jane, que era policía, salió de su casa y se montó en el coche. Cuando los padres de Jane la llevaron a la escuela le dijeron muy claramente que no querían que hablara con Jeff, así que no lo volvió a ver hasta que terminó la escuela. Cuando lo vio salir de allí, notó como si Jeff estuviera fingiendo estar feliz, para que la gente no sospechara del delito que había cometido, pero en realidad estaba mostrando una sonrisa un poco sádica, “era como la sonrisa de un loco” pensó Jane. Al día siguiente Jane se asomó por la ventana y vio un coche de policía frente a la casa de Jeff, pensó que se llevarían a Jeff por lo que había echo, pero se equivocó, en lugar de él, arrestaron a Liu, luego vio llorando a Jeff por lo ocurrido, y a partir de ahí la gente empezó a soltar muchos rumores sucios sobre Liu. Días después, el hijo de la vecina de al lado de la casa de Jeff montó una fiesta de cumpleaños, y Jane vio como Jeff jugaba con los niños a las pistolitas, hasta que aparecieron Randy y sus amigos saltando la valla, a continuación Randy se abalanzó hacia Jeff y lo derribó, luego Troy y Jake sacaron unas pistolas y entonces Jane supo que iban a matarlo, entonces Jane decidió llamar a la policía. Luego escucho unos disparos, y cuando volvió a mirar, vio las llamas de un fuego y escucho gritos, entonces cogió un extintor y se dirigió hacia la casa, pero cuando llegó vio a Jeff sentado en las escaleras ardiendo en llamas, con grandes partes de piel rosa y chamuscada, entonces Jane se desmayó. Cuando Jane despertó, se encontraba en el hospital, entonces le dijo la enfermera que ya se podía ir a su casa, pero Jane quiso preguntar por como se encontraba Jeff, y la enfermera le dijo que no podía dejarla verlo ni aunque se tratara de su novia. A lo que ella respondió medio temblándole la voz: “¡Él no es mi novio! Así que salió del cuarto, vio a los padres de Jeff, que le dieron las gracias por aver intentado salvar a su hijo, y le dijeron que Jeff estaba con vendas y que se las quitarían en unos días, y que cuando llegara el momento la avisarían. Luego ella contó todo lo que vio cuando Jeff se peleó con la pandilla de Randy, y los padres de Jeff dijeron que si eso era cierto dentro de unos días soltaría a Liu. Días después los compañeros de clase de Jane empezaron a meterse con ella porque se pensaban que estaba enamorada de Jeff, y entonces apareció Liu y le avisó de que al día siguiente le quitarían las vendas a Jeff. A la mañana siguiente Jane vio el coche de los padres de Jeff aparcado en su casa y se puso muy contenta, pero cuando vio salir a Jeff del coche se le cambió la cara del susto; Jeff tenía el pelo negro y largo hasta los hombros, su piel era blanca y con la misma sonrisa sádica, que vio el mismo día que se peleó con Randy. Luego vio como Jeff la miraba fijamente con esos ojos tan abiertos y aterradores, entonces Jane entro en su casa y los padres le preguntaron que le pasaba, a lo que Jane respondió con un chillido, y se volvió a desmayar. Cuando Jane despertó ya había oscurecido y sus padres no estaban en casa, se levanto de la cama con un camisón blanco, bajó las escaleras y vio que la luz de la cocina estaba encendida, había una nota sobre la mesa que decía: “¿No vienes a cenar? Tus amigos están aquí.” Después de leer esto, Jane empezó a temblar y vio por la ventana que las luces de la casa de Jeff estaban encendidas, entonces vio a Jeff apoyado en la ventana de su casa, mirando a Jane con un cuchillo en la mano golpeando la ventana y seguía sonriendo. Jane asustada cogió un cuchillo y salió corriendo de la casa, fue a la puerta de la casa de Jeff, intento girar al pomo de la puerta, pero no podía porque empezó a temblar y se le aceleró el pulso, entonces cerró los ojos y la abrió, pero tenía miedo de abrir los ojos, hasta que escucho a alguien decir: ¡Lo has conseguido, me alegro amiga mía! Luego Jane echó un grito, y vio que sus ojos eran grandes y no parpadeaban, y su sonrisa era de color rojo, él había tallado una sonrisa en su cara, su ropa estaba llena de sangre y al ver eso Jane se desmayó. Cuando despertó, estaba en una mesa de comedor, su cuchillo había desaparecido y cuando miró hacia arriba vio a gente sentada alrededor de la mesa, se trataba de sus padres, los padres de Jeff, Liu y sus amigos, todos estaban muertos con una sonrisa tallada en sus caras y enormes cavidades rojas en el pecho, trató de gritar pero estaba amordazada y atada a una silla. Lagrimas de sangre salían de sus ojos, “Mira quien ha despertado finalmente”, Jane miro a su lado y vio que Jeff estaba allí. Ella trato de chillar pero Jeff estaba detrás suya, acercándole un cuchillo a la garganta y le dijo: “Cállate, cállate, que a los amigos no se les debe chillar, seguro que estás enfadada porque no te ves tan bella como ellos, pero no te preocupes que pronto haré que luzcas bella también. ¿Qué me dices? Entonces le cortó la mordaza con el cuchillo, Jane se la escupió y le miró fijamente a los ojos, luego Jeff se giró y susurró: “Vete a la mierda…” Entonces le dijo a Jane: “Me pareces más divertida de lo que pensaba, ¿los amigos se hacen favores entre ellos no?, bueno pues te voy a hacer un favor.” Jeff salió, y mientras tanto Jane se puso a llorar por sus padres y amigos que hace unas horas estaban vivos, luego Jeff regresó, “No llores”, dijo. Jane vio que sostenía una jarra de lejía y un bidón de gasolina, entonces le vertió la lejía y la gasolina, “Tranquila ya he llamado a los bomberos”, le dijo Jeff, y luego le echó fuego. Tan pronto el fuego entro en contacto con Jane, ardió en inmensas llamas yJeff se largó diciendo: “¡Nos vemos querida amiga, espero que te vuelvas tan hermosa como yo, muajajajajajaja!” Cuando Jane despertó estaba en el hospital y la cabeza le daba tumbos, luego vino una enfermera y le dijo que lo sentía, pero su familia había muerto en el incendio, entonces Jane empezó a llorar, y la enfermera le dijo que no llorara o sino su cuerpo no iba a poder respirar, minutos después se quedó dormida. Al volver a despertar, vio que ya no tenía vendas y que había varios ramos de flores, entonces la enfermera la dijo que le durmieron durante dos semanas para que su cuerpo pudiera recuperarse, “Dame un espejo”, dijo Jane. Al verse, tiró el espejo al suelo del horror, al ver su horrible y quemado rostro, luego llegó un paquete del mismo destinatario que el de las flores, la enfermera salió un momento de la habitación. Jane se dispuso a ver el interior del paquete, había una máscara blanca con negro alrededor del hueco de los ojos y una sonrisa femenina pintada de negro, con un encaje negro que podía cubrirle los ojos, y una peluca de color negro con hermosos rizos, junto con todas estas cosas había un ramo de rosas negras y un cuchillo de cocina afilado, junto a la máscara también había una nota: Jane siento que no hallas quedado tan hermosa, pero esto te servirá para taparte el rostro mientras te recuperas, y te dejaste el cuchillo en mi casa así que pensé en devolvértelo. Luego de leer esto, salió del hospital, se puso la peluca y se fue al cementerio, vio las tumbas de sus padres y se puso a llorar por última vez, luego se puso la mascará y cojió el cuchillo con todas sus fuerzas. Desde ese día Jane juró venganza, y cada vez que el sol se pone, va en busca de Jeff para encontrarlo y matarlo… La imagen que ronda de Jane dice lo contrario a la de Jeff, “NO TE DUERMAS”, para así evitar que Jeff consiga hacerles lo mismo a más víctimas inocentes... El final de Jeff y Jane the killer, solo la consegui en video, narrada por el Youtuber iTownGamePlay :3 LA MUJER DEL HORNO: Durante el verano de 1983, en una ciudad tranquila, cerca de Minneapolis, Minnesota, el cuerpo carbonizado de una mujer fue encontrado dentro de la estufa de la cocina de una granja pequeña. Una cámara de vídeo también se encontró en la cocina, de pie sobre un trípode y apuntando al horno. Ninguna cinta fue encontrada dentro de la cámara en el momento. Aunque la escena fue etiquetada originalmente como un homicidio por la policía, una cinta VHS sin marcar fue descubierta más tarde en el fondo del pozo de la finca (que al parecer se había secado hasta principios de ese año). A pesar de su condición usada, y el hecho de que no contiene audio, la policía todavía puede ver el contenido de la cinta. Se mostraba a una mujer a sí misma frente a la grabación de una cámara de vídeo (al parecer con la misma cámara que la policía encontró en la cocina). Después de colocar la cámara para incluir tanto a ella como a su estufa de la cocina en la imagen, la cinta mostró a la mujer encender el horno, abrir la puerta, y arrastrarse al interior, a continuación, cerro la puerta detrás de ella. Ocho minutos en el vídeo, el horno puede ser visto sacudido violentamente, tras lo cual se podía ver el espeso humo negro salir de la estufa. La cámara siguió filmando al horno durante otros 45 minutos hasta que las baterías al parecer se acabaron. Para evitar molestar a la comunidad local, la policía nunca publicó ninguna información sobre la cinta, o incluso el hecho de que se encontró. La policía tampoco fue capaz de determinar quién puso la cinta en el pozo. ... O por qué la mujer que se ve en la cinta era mucho mas pequeña que la encontrada dentro de la estufa... EL MENSAJE No taches este texto como algo escrito por algun lunatico. Esta historia tiene sentido, solo dejame continuar... Debes haberlo hecho, todos nos preguntamos si viajar en el tiempo es posible, verdad? Dejame decirte algo... lo es. De hecho, yo soy del futuro. Se que seguramente no me creas, pero, en serio, soy del futuro. Es una cosa realmente buena: puedes ver el pasado, ver como se desarrollan los eventos... y cosas asi. Sabemos mucho mas de lo que imaginariamos. Mirar detrás de toda esta diversion te hará ver que existe un aspecto mucho mas serio. No se nos permite viajar a nuestro mismo tiempo de vida, y NUNCA deberemos contactar con nuestros "yo" del pasado. Permiteme decir que justo ahora estoy rompiendo esa regla. Si, chico, estas hablando contigo mismo. Tu mismo del futuro. Sere ejecutado por esto, pero sabes que? Lo acepto. Hablando contigo te estoy salvando de algo que es mucho peor que la propia muerte. No puedo decirte directamente que debes hacer, pues los filtros lo pillarian. Esto es lo mas cerca que puedo llegar, creeme. Sin embargo, puedo mandarte un pequeño mensaje: Atrás de todo esto hay algo mas simple y a la vez complicado , deberias leer la primera palabra de cada parrafo, ahora. Despues de leer los creepypastas: LOL xD Bueno eso fue todo y hasta la segunda parte

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Las Creepypastas que debes leer (Parte 2)
ParanormalporAnónimo8/1/2013

Hola a todos! Bueno, esto es la segunda parte : Tails Doll . . Corría el año de 1983 en Los Angeles, California (EUA), la policía se encuentra con la escena de lo que fue una masacre. El resultado: 5 muertos y 2 heridos. Lo más impactante no fue el descubrimiento, sino el mismo ambiente de la escena del crimen. En el pecho de uno de los cadáveres escrito con lo que al parecer fue un cuchillo estaba la leyenda: "TD". Las mismas letras escritas en sangre sobre las paredes del lugar del asesinato. En cuanto a los sobrevivientes, ellos nunca volvieron a ser los mismos. Sufrían de alucinaciones constantes y convulsiones. Cuando al parecer uno de ellos estaba lo suficientemente cuerdo para testificar, éste respondió: "Era como un oso de peluche, con ojos de fuego, cubierto de sangre y no paraba de saltar". A los días, él murió. El único sobreviviente jamás quiso testificar y fue llevado a un hospital mental por el resto de su vida. Los siguientes meses, la gente de la ciudad vivía asustada creyendo que un asesino maniaco estaba suelto por las calles. La policía solía dar con él debido a que a su rastro dejaba gotas de sangre en el piso. Al igua, se descubrían por las calles estructuras marcadas con las letras "TD". Con el tiempo ocurrían más y más asesinatos marcados con la insignia "TD" y la policía no paraba de buscar al asesino. Pero todo cambió en 1984... En ese año, en una noche aparentemente tranquila, un trío de oficiales hacían recorridos de guardia por la ciudad. Entonces, a lo lejos, vieron a una figura escribir sobre una pared la leyenda "TD". Sin pensarlo, comenzaron a seguirlo mientras la figura salió corriendo. Se trataba sin duda del asesino. Su desesperación por atraparlo era tan alta que cometieron el grandísimo error de no pedir más apoyo. Siguieron el rastro de sangre de la criatura hasta el cementerio. Entraron corriendo y de pronto uno de los oficiales termina siendo degollado por el lanzamiento de un machetazo que le fue lanzado. Obviamente, muere al instante. La criatura ya casi estaba a punto de escapar, cuando uno de los oficiales decidió sacar una cámara y tomar una foto a la zona donde se encontraba el ser. Al revelar la foto, el oficial quedó pálido al ver la imágen: se podía apreciar a un oso de peluche cubierto de sangre con un machete en la mano saltando para escapar. Desde entonces, la policía no vio al "TD" como un asesino psicópata sino como un demonio hambriento de sangre. Ocultaron la verdad para no asustar a la población. Para ese entonces, los expertos ya buscaban la explicación para el caso pero por más que intentaban no encontraban explicación coherente. La apariencia del ser ya estaba totalmente revelada: un demonio con forma de oso de peluche cubierto de sangre y con una antena cuya punta estaba cubierta de una luz rojo sangre. En 1987, un hombre obsesionado con el caso, robó unos archivos secretos sobre el TD y reveló la verdad a toda la comunidad. Sabiendo esto, el gobierno de los Estados Unidos no tuvo otra excepción que decir la verdad a todo el país. Desde ese momento, la gente vivía asustada. Encerrada. En las noches no había nadie en la calle, pero la gente cuenta que por sus ventanas veían al TD caminar tranquilamente. Un día, la Iglesia dio a conocer una posible solución. Hizo que toda una comunidad se reuniera y empezara a rezar. No paraban de rezar hasta que en ese momento aparece el TD con apetito por matarlos a todos. Pero se debilita por los rezos, y en ese momento el padre aprovecha para lanzarle agua bendita. El TD aparentemente muere explotando en sangre ante la vista de todos los creyentes de la Fé. La gente vuelve a vivir en paz...En 1997, aparece el famoso juego de carreras basado en el mundo de Sonic: Sonic R. Aparentemente todo bien con este juego, hasta que se descubre a un peculiar personaje desbloqueable en el juego. Se trata de una derivación del personaje Tails llamado Tails Doll. ¿Lo notan? No sólo comparten las mismas iniciales, sino que su apariencia es incluso la misma. Se trata de un muñeco de trapo e hilo cuyas costuras y cierres son visibles. Cuenta con una mirada perdida y la guinda del pastel: "TIENE UNA ANTENTA EN LA CABEZA CON UNA LUZ ROJA". Igual en todo que la criatura de TD. Aunque Tails es un zorro pero su apariencia es muy parecida a la de un oso de peluche.El Tails Doll cuenta con su propia leyenda urbana que lo relaciona con el demonio TD. La siguiente es una cita extraída de un sitio de internet: "El Tails Doll es un mito que se formó hace años cuando en Los Angeles, California, una madre encontró a su hijo muerto mientras estaba jugando en su consola Sega Saturn "Sonic R". La madre al hacer su declaración dijo que el niño se lo pasaba mucho tiempo jugando a su consola, y que esta obsesionado con sacar un "muñeco" o algo así, cuando lo llamó por tercera vez para ir a cenar en la tarde del "dia de acción de gracias", el niño no respondía y le pareció extraño, porque habian venido sus abuelos a cenar (como cada año) y él siempre los trataba como reyes (porque siempre le traian regalos). La madre fué a verlo al segundo piso y declaró que tocó insistentemente la puerta, pero el niño no respondía, al entrar lo encontró con los labios azules y las pupilas dilatadas y espuma en la boca. Lo peor (según señala) es que el niño estaba boca arriba con la vista perdida en el techo, y de la TV se repetia una y otra vez una canción del juego "Can you feel de sunshine?" (¿Puedes sentir el brillo del sol?). Según los informes de LAPD (Los Angeles Police Department) el niño murió asfixiado mientras sufría un ataque epileptico, lo cual fué bastante raro, ya que no había antecedentes familiares de la enfermedad. Asumieron que el niño se emocionó demasiado y sufrió de espasmos, lo que lo asustó al grado de no poder respirar. El mito surgió cuando la familia, luego del funeral, decidió donar sus cosas (cosa común en las familias Estado Unidenses), pero regalaron la consola a el mejor amigo del niño, quién se puso a curiosear y jugar. La Sega Saturn venía con el último CD que jugó el niño, "Sonic R", al probarlo, vió que lo último que habia hecho (según la memoria del juego) fué desbloquear a Tails Doll. " Además está la leyenda de que a los días de lo sucedido, apareció un mensaje que estremeció al mundo. Venía del TD, el cuál decía: "Gracias a SEGA y su miedo finalmente he podido volver. Lamentablemente ya no cuento con cuerpo físico pero siempre estaré ahí cuando recuerden al Tails Doll". Esta historia trata sobre el origen de Slenderman narrada por uno de los hombres que experimento con el: Slenderman, Experimento 84-B: Esto es algo que debo hacer. Sé que lo que me va a pasar me lo merezco, es el mejor castigo por los crímenes que cometí. Fueron acciones tan viles, tan abominables que la muerte no sería castigo suficiente. La gente merece saber la verdad. Estoy seguro de que no me queda mucho tiempo, hace tiempo que él me acecha. Recuerdo el día en el que pensamos en cometer esta abominación. Estos acontecimientos fueron una de las partes más importantes de mi vida, y quedaron grabados en mi mente para el resto de mi existencia. Cogí un taxi para llegar allí, un viaje de 13 marcos. Bajé del taxi y contemplé el lugar. Ese no se podría considerar el barrio más bonito de Berlín. Pero allí era la reunión. Yo era un joven científico. Empecé a trabajar para el gobierno hacía 6 años, unos días antes de que Polonia fuera invadida. Yo tenía un laboratorio independiente, pero cuando recibí esta invitación no podría haberme negado. Por fin un presupuesto a la altura de mis ideas. Toqué tres veces a la puerta, dos golpes rápidos y uno seco. Alguien abrió la mirilla y me pidió que me identificara. -Hoy hace una tarde calurosa en Moscú. El gorila me abrió la puerta y pude entrar. El lugar no era más que una tienda abandonada. Los posters viejos y el polvo se acumulaban en las estanterías vacías. Retiré la alfombra que cubría el suelo y abrí la puerta de metal acorazada que quedó al descubierto. Pulsé el botón y la puerta se abrió con un sonoro chirrido. “Otra vez se les ha olvidado engrasarlo” pensé. Bajé las aparentemente infinitas escaleras y llegué a la planta oculta. Una gran x en un círculo se veía dibujada en la pared. Era el símbolo de esta rama de la organización. Mientras me dirigía a la sala de reunión vi de reojo varias salas en las que se llevaban a cabo experimentos que según nuestro comandante lo que se hiciera allí no era de nuestra incumbencia. Los largos pasillos con paredes de hormigón encerraban grandes misterios. Finalmente llegué a la sala acordada. Dos guardias armados custodiaban la puerta. Me senté en la mesa y esperé a que llegara el jefe. En la sala de reunión se podía ver el emblema, justo detrás de la gran silla que le correspondía al jefe. Había otros científicos conmigo, pero no hablé con ellos. Soy de naturaleza solitaria, nunca he tenido demasiados amigos. Sólo hablaba cuando era necesario, y no conocía mucho a la gente con la que me tocaba trabajar, aunque tampoco es que le pusiese mucho empeño. Cuando llegó el jefe, mis compañeros ya estaban sentados. -Bien, como seguramente sabrán la guerra no va a nuestro favor. Hemos perdido territorios por todas partes, y aún peor, ya estarán al corriente de que algunos de los mejores científicos que teníamos se han ido con los enemigos. Por lo que sabemos, podrían estar desarrollando armas atómicas. -¿Y eso dónde nos sitúa?- preguntó un compañero. -Nos sitúa en que debemos estar protegidos. Ya conocen a estos americanos. Seguramente estarán encantados de volarnos por los aires. Debemos atacar primero. -¿Y cómo lo haremos? –Pregunté yo- Algunas de las mejores mentes que tenemos se han ido con los otros. ¿Qué sugiere? -Sugiero, querido amigo, que debemos crear algo aún más poderoso que las bombas atómicas. Pero estamos pensando que una bomba no sería tan buena idea si el territorio enemigo queda vaporizado. Tenemos que tomarlo, no destruirlo. -¿Y cómo espera conseguir eso? -La respuesta más apropiada debe ser humana. -Señor, con todos mis respetos, andamos escasos de hombres–repuse. -Pero, ¿y si tuviéramos un hombre que equivaliese a un pelotón?- Preguntó él de forma retórica. -Perdone señor pero no le entiendo- contesté confuso. -Desgraciadamente la evolución va demasiado despacio. Pero si consiguiéramos la manera de crear al soldado perfecto… la guerra acabaría en cuestión de semanas. -¿Un qué? Eso es ciencia ficción. -Por eso les he traído aquí caballeros. Ustedes son los únicos que pueden convertir la ciencia ficción en ciencia. Por eso he decidido clausurar temporalmente sus proyectos actuales para que centren sus esfuerzos en este trabajo. En ese momento no sé cómo me sentí. En parte creía que mi jefe estaba loco, que nuestra derrota aparentemente inmediata le había hecho perder un tornillo. Pero también me sentí emocionado ante la idea de llevar a cabo tal proeza. Durante el resto de la reunión, el jefe nos explicó cómo iba a organizar los grupos, y como se iba a ampliar el escaso presupuesto a ese experimento, mientras que se reduciría el dinero utilizado en fuerzas convencionales. Fui declarado parte del proyecto y me pusieron junto a unos científicos a los que conocía solo de vista. El jefe dijo que supervisaría el proyecto personalmente. Pasaron las semanas y los meses. Poco a poco íbamos consiguiendo resultados. Sabíamos cómo hacer al sujeto más fuerte, más rápido y más resistente. También hayamos como hacerle inmune a venenos, enfermedades e incluso a la radiación, ya que nuestro temor de que los aliados estuvieran desarrollando armas nucleares iba acrecentando a medida que pasaba el tiempo. Un día el jefe me convocó en su despacho. -Disculpe señor, ¿para qué quería verme?-pregunté algo temeroso. -Como supervisor del proyecto 84B ya sabrá que estoy al corriente de cómo van las investigaciones ¿verdad? -Sí señor. ¿No lo estamos haciendo bien? -A eso iba. Verá, en la teoría vamos bien, pero no en la práctica. ¡No creo que nuestros enemigos huyan ante nuestros planos y proyectos! ¡Necesito un sujeto de pruebas real ya! -Pero señor- dije con un tono temeroso- nadie se ha presentado voluntario para el proyecto. Y si no es voluntario, corremos el riesgo de que utilice sus habilidades para matarnos. Ese hombre me daba miedo. Había sido elegido a dedo por el mismísimo Hitler, y se rumoreaba que lo había elegido por sus antecedentes. Se decía que secuestraba personas y trataba de mejorarlas mediante crueles experimentos. Por eso sentí un nudo en el estómago en el momento en el que lanzó en aquella reunión la idea del “supersoldado”. -Bueno-contestó él- en caso de que no encuentre un sujeto de pruebas voluntario se le considerará como voluntario. Salí de allí completamente pálido. Hablé con mis compañeros y les expliqué que debía ausentarme debido a que tenía que encontrar a un sujeto. Busqué por todo Berlín, visité todas las tabernas, todos los campamentos, busqué entre todos los soldados. Nadie quería ayudarme. Les ofrecí dinero, trabajo, un lugar seguro para ellos y sus familias, pero desde el soldado más valiente hasta el mendigo más desesperado todos rechazaban mi propuesta. Un día me encontraba bebiendo en un bar, en uno de los peores barrios de la ciudad. Tenía un aspecto horrible. Llevaba días sin dormir, tenía ojeras y estaba muy pálido, no podría dormir hasta que encontrara a un sujeto adecuado. No quería morir de forma lenta y dolorosa en un maldito experimento. Nunca he sido un hombre religioso, pero en aquel momento rezaba al borde del llanto sobre mi cerveza. Y Dios escuchó mis plegarias, al levantar la cabeza le vi. Llevaba un mono de soldado destrozado, y su cara no tenía mejor aspecto. No estaba borracho, pero la tristeza se reflejaba en sus ojos. Más que tristeza agonía. Sostenía una cerveza en la mano y no miraba a ningún sitio en concreto. Parecía llevar días sin afeitarse, e incluso donde yo estaba llegaba un poco la peste. A su espalda colgaba una mochila. Me acerqué a él e hicimos contacto visual. El percibió mi agonía igual que yo lo había hecho. -¿Qué quiere?-preguntó. Su voz era bronca, y parecía que en cualquier momento se me iba a lanzar al cuello. -¿Yo?-intenté sonar despreocupado, casi como casual, pero estoy seguro de que notó el tembleque de mi voz.- Sólo soy un inocente bebedor. -Yo también, pero no tengo nada de inocente.-dijo él en un tono depresivo. -¿Y eso por qué? -¿De verdad quiere saber mi historia? Asentí con la cabeza. “Verá, yo solía ser soldado, aunque figuro que ya se lo imaginaba por mi uniforme. Vivía en una granjita cercana a un bosque lejos de aquí con mi mujer y mi hijo. Teníamos una vida humilde pero muy feliz. Solía pasear con mi mujer, íbamos al cine, y me encantaba pasar el tiempo con mi hijo. Pescábamos, dábamos paseos por el bosque, y le encantaba jugar en los parques. Todos los días le compraba unas chucherías y nos íbamos al parque o de excursión. Se podría decir que nuestro sitio era el bosque. Sin embargo, tuvimos una mala cosecha y perdimos mucho dinero. Tenía que alimentar a mi familia, y yo no tenía estudios. No podía encontrar un buen trabajo, así que me uní al ejército. Yo no apoyo las ideas de Hitler, de hecho ni me gusta. Es un asesino, pero me tragué el orgullo y me hice otra de sus marionetas. No salí a combatir ni nada. No tuve la oportunidad. Hace dos semanas me dieron la noticia. Recuerdo el día. El coronel nos informó acerca de algunos lugares que habían sido bombardeados. El color de mi piel cambió cuando oí que donde se ubicaba mi granja estaba en la lista. Algunos hablaron con el comandante y le suplicaron que les dejaran ir a sus casas para saber si sus familias estaban bien pero se negó en redondo. Yo esperé hasta la noche para salir. Noqueé a un soldado y robé un coche. Tras casi un día de trayecto llegué a mi casa. Ya no estaba allí. Me quedé allí quieto, de pie, observando atónito que todo lo que quería había desaparecido en un momento. Se veían los cimientos y los restos carbonizados pero nada más. Me acerqué corriendo. Fui al dormitorio de mi hijo, y no estaba. Fui al de mi mujer y tampoco estaba. Bajé al sótano, pero estaba vacío. Subí a mi cuarto y allí les vi. Eran dos esqueletos carbonizados. Apenas eran reconocibles. Llevaban puestos unos pocos jirones quemados, todavía les quedaba algo de pelo y su piel negra dejaba ver los huesos. Su estado de descomposición era evidente. Me puse a llorar de rodillas. Estuve allí horas, hasta que se puso el sol. Cuando paré, me fijé en un detalle. Aunque estaba todo calcinado y apenas quedaba nada, encontré una fotografía. Era la del día de mi boda. En ella estaba mi mujer sonriente mientras yo le besaba en la mejilla. Ella llevaba un precioso vestido de boda, y yo tenía un traje negro, el cual había sido hecho a mano por mi anciana madre costurera. Una lágrima salió de mis ojos, resbaló por mis mejillas y cayó en la fotografía. Estando de rodillas, vi un destello debajo de la cama. Era un baúl de metal, y yo sabía de sobra que contenía. Lo saqué y lo abrí. Era un milagro que estuviera entero. Mi traje negro de boda seguía ahí, intacto. Lo metí en la mochila que ahora ve y me fui lejos de ese lugar. Lo único que tenía allí eran recuerdos, y eso puedo llevarlo a donde sea.”------------------------------------------------------------------------- Cuando terminó de contarme su historia, me dejó en estado de shock. No sabía que decir. Le puse una mano en el hombro y le dije lo mucho que lo sentía. -Si no me suicido -continuó- , no es porque sea un cobarde, sino porque no quiero morir de forma inútil. Aunque supongo que la muerte es lo mejor que puedo esperar de la vida. -¿De veras? ¿Realmente no le importa morir? Él asintió. -Entonces, tengo una oferta que le interesará. Verá, soy científico. Necesitamos un sujeto para realizar un experimento que puede cambiar el curso de la guerra. Pero el experimento es peligroso, y tiene muchas posibilidades de acabar con la vida del sujeto. ¿Le interesa? El hombre permaneció en silencio durante unos segundos. Después asintió con la cabeza. Unas horas más tarde llegamos al lugar de pruebas. El jefe nos hizo llamar al sujeto y a mí. -Bien caballeros, es un placer tenerles aquí. Buen trabajo doctor. Y supongo que usted es nuestro voluntario, ¿verdad? El jefe y el sujeto se dieron la mano en silencio. El sujeto seguía teniendo la misma cara que tenía en el bar. -Así me gusta,-dijo el jefe sonriente- un soldado callado es un buen soldado. Bueno, será mejor que se retire y nos deje al doctor y a mí solos. En la puerta un científico le dirá adonde tiene que ir. El sujeto abandonó la sala y cerró la puerta tras de sí. -Bueno doctor, me alegro de que haya tenido éxito en su búsqueda. Como creíamos que no iba a encontrar a nadie nos tomamos la libertad de buscar otros “voluntarios” en los campos de exterminio. Tenemos unos 12. -Bueno-intervine- eso es una buena noticia. Dígame, ¿qué herramientas tenemos para trabajar? -Verá, lo que le voy a enseñar es completamente confidencial. Yo no entiendo mucho de esto, lo que le diré es lo que me contó uno de los chicos del laboratorio. Vamos a utilizar una sustancia que se podría llamar modificador molecular. -¿Cómo? -Sí, un modificador molecular. Es un poco complicado, pero le permite al sujeto modificar las células de su cuerpo a su voluntad. Podrá elegir a la velocidad a la que sus células se reproduzcan. Esto significa que podría regenerar miembros enteros, modificar los existentes y hasta crear otros nuevos. Junto a lo que ya han conseguido tenemos muchas posibilidades de que funcione. -Pero,-pregunté- ¿de dónde han sacado esto? -No es de tu incumbencia joven-dijo él con frialdad.- Prosigamos. Creo que esta sustancia puede ser muy peligrosa para una persona que no cumpla con las condiciones físicas y sobre todo psicológicas; no sabrá como controlarse y perecerá inmediatamente. -Entonces supongo que deberemos entrenar a los sujetos de prueba… -No doctor, sólo hay un sujeto de prueba. El que trajo usted. -¿Pero qué hay de los 12 de los que me ha hablado hace un momento? -Mi joven amigo, esos eran para descubrir de qué era capaz el modificador. Gracias a ellos sabemos la voluntad que requiere y las condiciones físicas ideales. -Así que están todos… -Muertos-concluyó la frase- Bueno, ahora quiero que se ponga de acuerdo con los ingenieros y aprenda cómo puede hacer que la fórmula no sea letal. Durante el siguiente par de meses no hice otra cosa sino trabajar. Aprendí a configurar la fórmula para hacer que se pudiera usar sin matar al sujeto. Ayudé a los ingenieros a construir la máquina en la que lo administraríamos. El sujeto (nunca aprendí su nombre, así me afectaría menos su muerte o su destino), fue obligado a consumir una dieta estricta y a hacer mucho ejercicio. Pronto consiguió una forma física formidable, pero mentalmente seguía hecho polvo. No importaba que estuviera haciendo, siempre llevaba a todas partes su traje negro de boda. Incluso se acostaba con él. Ni sabía si se lo quitaba para ducharse. No hablaba. Le comuniqué mis inquietudes al jefe, pero él decía que no podíamos echarnos atrás tras tanto tiempo y que si moría ya encontraríamos a otro sujeto. Finalmente llegó el día del experimento. Todo el mundo estaba listo. Estábamos en una sala llena de máquinas y de gente trabajando. Había unos cámaras que tenían la tarea de grabar el experimento para su posterior análisis. Acompañé al sujeto a una especie de cabina metálica que tenía un pequeño pero grueso cristal desde donde podríamos ver su rostro y parte del torso. Ni siquiera para la prueba se quitó el traje. -Bien, ahora explicaré como vamos a hacer esto. Primero le meteremos en la máquina y le inyectaremos el modificador molecular para que le haga efecto por dentro. Dolerá bastante, se lo advierto. A continuación el mismo modificador esta vez en forma de gas se meterá por los poros de su piel afectando de esta manera al exterior. Y por último la parte más importante. Para que esto funcione tendremos que “desarmarle” por así decirlo con unos rayos de energía que saldrán de las paredes. Si quiere sobrevivir tendrá que ordenarle a su cuerpo que le dé forma. Como tendrá el modificador en sus genes ya podrá hacerlo. Recuérdelo. Se metió en la máquina, le amarré bien con la ayuda de otros científicos y busqué entre los instrumentos una enorme jeringuilla. Miré al jefe quien me observaba desde una ventana circular por encima de mí. Echó una mirada atrás y al volver a mirarme asintió con la cabeza. Inyecté el suero y el sujeto hizo una mueca de dolor y se sacudió violentamente. Cerramos la cabina con una palanca y tras una combinación de botones la cabina se llenó de una niebla densa. Esperamos veinte segundos y después giré la palanca que activaba el rayo. La cabina se iluminó junto a un sonido ensordecedor. Tras unos segundos eternos pudimos ver lo que había dentro de la cabina. El ser que nos observaba ya no era humano ni por asomo. Lo único de humano que tenía era su forma y el traje negro que llevaba puesto. Su rostro… se había esfumado. Su cabeza parecía un lienzo en blanco. No tenía ojos, ni boca, ni nariz ni pelo ni ningún rasgo facial. Todos los que pudimos verlo estábamos inmóviles. El sonido fue cortado por el megáfono llamándome. Me dirigí allí mientras todos seguían contemplando la criatura que tenían enfrente y que sólo hacía pocos segundos era humano. El jefe me estaba esperando en su despacho. -¿Y bien? ¿Ha funcionado? -¿Funcionado?-dije furioso- ¡Lo único que he visto es que hemos convertido a un hombre en un monstruo, que creo que está muerto! -¿Muerto? -Sí, no se mueve. -Dele tiempo doctor. Y a propósito, si vuelve usted a amenazarme le juro que descubrirá lo cómodas que son las instalaciones de un campo de concentración. Cuando estaba a punto de replicar un científico entró corriendo en la sala. -¡Doctor!-dijo jadeando, no sabría decir si del pánico o de la felicidad- ¡Se está moviendo! ¡Está vivo! Oí como se descorchaba una botella de champán y el tintineo de unas copas. -Parece que su experimento ha sido un éxito-dijo el jefe mientras servía dos copas de champán-, brindemos por ello. Ese día se celebró una gran fiesta en la que participamos todos. Hasta yo bebí un poco. Nosotros acabábamos de dar el primer paso de Alemania hacia la victoria. Y en buen momento. En esos momentos las estábamos pasando canutas, perdíamos a gente por todas partes.------------------------------------------------------------------------------- Al día siguiente tuvimos que volver al trabajo. Que estuviera vivo no demostraba nada, simplemente podríamos haber deformado a alguien. Hablando de eso, aunque aparentemente a nadie parecía importarle, yo no paraba de preguntarme de porque su rostro había desaparecido. La lógica me decía que al formarse de nuevo no había sabido como recrear su rostro, pero también me preguntaba si lo que sucedía era que no quería que nadie volviera a verle la cara. Estar con esta nueva trasformación no me parecía tan raro, ya que era la misma persona que antes excepto por su ausencia de rostro. Se movía silencioso y trajeado sin mediar palabra. Dejé de lado la filosofía y me centré en el trabajo. Lo transportamos a una sala de cristal extra grueso, resistente a la radiación y al fuego y comenzamos a hacer pruebas. Los “espectadores” éramos unos cuantos científicos, los mismos cámaras de la prueba y yo. El jefe estaba con nosotros, y era el que esperaba con más ansias ver su “supersoldado” Empezamos a llenar la sala de radiación por unos conductos. Primero pusimos la suficiente para poner enfermo a un hombre adulto medio. Ninguna reacción. Subimos s 600 rads, dosis suficiente para matar a un hombre adulto. Ninguna reacción. Y así, poco a poco llegamos a 6000 rads. Nada. Se abrió una plataforma en el suelo por la que cayeron los residuos y llenamos la sala de vapor para descontaminarla. Tomé algunas notas junto a mis compañeros. Luego le expusimos a varias enfermedades, pero nada, no se contagió. Tomamos más notas. Durante todas las pruebas el sujeto permaneció inmóvil, observándonos. Aunque eso era imposible. El cristal estaba diseñado de una manera que nos permitía verle a él pero no él a nosotros. Decidimos pasar al combate. Trajimos a una persona con una bolsa en la cabeza y la metimos en la sala. Se la quitó y al ver a la criatura empezó a gritar. Golpeó las paredes y trató de escapar, pero la criatura cada vez se le acercaba más y más. Lo que sucedió a continuación nos dejó helados. De su espalda salió un tentáculo que atravesó al hombre por el estómago. Después salió otro más y atravesó al hombre por el pecho, y con el esfuerzo con el que se parte una rama seca rompió al individuo por la mitad. Unos de los cámaras empezó a vomitar, mientras los demás observábamos cautivados y aterrados al mismo tiempo. El jefe, con una ligera sonrisa dijo que este combate no había sido muy justo, por lo que dijo que teníamos que organizar una pelea más justa. En la sala entró un soldado con un cuchillo, y al ver al monstruo se lanzó sobre él. Le cortó un brazo y del muñón salió una sustancia negra parecida a sangre. El ser convirtió la mano que le quedaba en garras con las cuales le rajó la cara al soldado y después de un rápido movimiento le abrió el estómago y sacó sus órganos, dejando el suelo completamente empapado de sangre. Cuando acabó con el soldado, ante nuestros incrédulos ojos hizo que su brazo volviera a crecer. El jefe sonrió y dijo que “deberíamos aumentar el nivel de la apuesta”. En la sale entró un hombre armado con una pistola. El hombre, nada más verlo le hundió tres disparos en el pecho y le voló parte de la cabeza. A todos se nos encogió el estómago al ver al fruto de nuestro esfuerzo caer al suelo. El hombre se puso a gritar diciendo que ya había cumplido su parte del trato y que ahora debían dejarle irse. De repente se calló, y empezó a escupir sangre por la boca. Miramos a su pecho. Estaba atravesado por un tentáculo. El ser levantó a su ahora indefensa víctima, acercó su cara contra la suya y el hombre vio como el agujero de su cara se cerraba. La víctima dejó de patalear y el ser lo tiró con fuerza contra la pared. Quedamos todos en silencio. Mediante un vapor que salió de las paredes se obligó al ser a volver a su jaula y pasaron varias personas a limpiar la sangre y a recoger a los cadáveres en bolsas negras. El jefe no podía estar más orgulloso. Por fin había creado lo que quería, una máquina de matar perfecta que no sentía piedad, que era casi indestructible. Tal era su estado de ánimo, que incluso nos dio una bonificación salarial ese día. Más tarde yo y mis compañeros nos reunimos en su despacho para hablar sobre los resultados del experimento. -Caballeros, no podría estar más orgulloso. Por fin lo hemos conseguido. Ahora nada podrá detenernos. -Señor, hay que hacer más pruebas. Le hemos visto actuar, pero todavía tenemos que verle trabajar en espacios abiertos. No es lo mismo matar algo en una sala pequeña e iluminada que en un oscuro bosque.-dije yo. -Bueno, tienen razón. Tenemos que preparar una prueba en el exterior. Y a propósito: ¿Cómo van a hacer que esa cosa entre o salga sin matar a nadie? -Esa es una buena pregunta-intervino un científico- Por suerte, yo ya he pensado en ello. He diseñando este collar eléctrico. Por muy “indestructible” que sea, esto le producirá suficiente dolor como para noquearlo. Una descarga de esta preciosidad alargada 30 segundos es lo bastante potente como para matar a un hombre adulto. Ese tipo me ponía nervioso. Parecía disfrutar demasiado con su trabajo, mientras que yo todavía seguía reflexionando de dónde habían sacado a esos pobres hombres a los que la criatura había asesinado hacía solo unos minutos. -Perfecto-dijo el jefe sonriente-, me alegro ver a alguien que piensa en todo. -¿Y qué terreno vamos a usar?-pregunté yo -Un área perteneciente a un bosque. Vallaremos el perímetro establecido y colocaremos torres de vigilancia por toda la zona desde las que nos informarán de cada paso que dé. A la noche del día siguiente todo estaba preparado y junto con mi equipo fui al despacho del jefe desde donde escucharíamos las transmisiones. En su despacho había bastantes equipos de radioaficionado, unos 6, uno por cada vigilante. Cada equipo tenía un nombre encima que explicaba donde se localizaban cada uno. Había uno en el extremo sur, otro en el extremo norte, otro en el extremo este, otro en el extremo oeste, otro en el centro norte y otro en el centro sur. El vigilante del extremo sur llamó para informar de la correcta colocación de la criatura en el perímetro. Tras unos minutos de silencio el extremo este avisó de la visualización de la criatura y que parecía estar quieto, observándolo. -Recuerde-dijo el jefe- si ve que se acerca demasiado use su control para activar el collar. Durante unas horas no pasó nada, sólo recibíamos transmisiones que informaban si veían al ser. Todos coincidían en que era extremadamente rápido y se escondía en los árboles con muchísima facilidad. Varias veces los vigilantes tuvieron que activar el electro collarín cuando se ponían nerviosos y todos informaban de la desaparición de cualquier signo de vida animal minutos antes de divisar a la criatura. Sin embargo, una transmisión fue algo inusual. Provenía del puesto localizado en el centro norte. Nos informó de que cerca de su puesto de vigilancia había un parque de juegos, y que la criatura se encontraba en él. Estaba en frente de los columpios, observándolos. A continuación, en palabras del vigilante: “Creo que está llorando”. Pude leer la expresión de incredulidad de mis compañeros instantáneamente, que seguro que yo también tenía. El jefe se adelantó al micrófono y preguntó con un tembleque en la voz: -¿Puede repetir? No creo que le hayamos oído bien. -Señor-dijo el vigilante-, está sollozando. Está de rodillas con la cabeza baja y temblando. Yo comencé a pensar, a intentar encajar las piezas. Recordé nuestra primera conversación. Entonces lo comprendí. Estaba recordando a su hijo. En parte era humano. Aquella cosa seguía pensando, era inteligente. No estábamos experimentando con un animal, ¡sino con un hombre! Todo estaba mal. Acababa de darme cuenta de que era tan malvado como el jefe, tan vil y despreciable como ese cabrón. En ese momento sólo quería irme, pero el jefe no me habría dejado. Estaba pensando en cómo salir de allí, cuando el vigilante comenzó a hablar. -Señor, el ser se ha levantado y se dirige a un árbol. Creo que acaba de recoger una piedra del suelo.- Paré en seco. Todos guardamos silencio escuchando lo que estaba sucediendo.- Está dibujando algo. Creo… creo que es un círculo con una x dentro… parece nuestro emblema. Esa era la prueba definitiva de que era inteligente. Su celda tenía grabado el emblema en la puerta. Si podía recordar, podía pensar, y si podía pensar, usando sus habilidades sería capaz de matarnos a todos. Pero no hizo nada más. El vigilante informó de su desaparición. Más tarde, comenzamos a oír un ligero zumbido en el equipo que correspondía con el puesto localizado en el centro sur. El vigilante intentó hablar, pero las interferencias eran cada vez mayores. Finalmente su equipo se apagó. Todos estábamos confusos, pero no creíamos que fuera cosa del ser. Al fin y al cabo los vigilantes podían activar el collarín en caso de peligro. Pero luego se repitió lo mismo en el puesto sureste. Cada vez estábamos más asustados. El siguiente en caer fue el puesto noroeste. Informamos a los vigilantes de que pasaba algo y que debían estar alerta. Pero perdimos la señal del puesto noreste. Le dije al jefe que debíamos sacar a los hombres de allí, pero él no me hizo caso. Parecía que él se tomara esto como otra prueba. Con la desaparición del puesto noroeste, ya supe que había sido suficiente. Me acerqué a la radio y le dije al vigilante que debía salir de allí enseguida. Cuando me contestó empezó a oírse mal, y completamente histérico le dije que debía salir de allí, que el ser iba a por él. Oí como la radio caía al suelo antes de apagarse por completo. Me quedé inmóvil, incapaz de reaccionar. Me giré despacio y vi a mis compañeros igual que yo. Me dirigí al jefe y le comuniqué que había descubierto que el ser poseía una inteligencia humana y que debíamos eliminarlo cuanto antes. Cuando dije eso último estalló: -¡¿Destruirlo?! ¿Habla en serio? Fíjese en lo que hemos creado. Esta criatura es imparable, con él podemos hacer lo que sea. Me sorprendí a mi mismo cuando le levanté la voz: -Si ni siquiera podemos evitar que mate a nuestros propios hombres, ¡¿Cómo piensa hacer que le obedezca?! Está descontrolado, y es peligroso. -Ahórrese sus estúpidas quejas. Con cien como él podríamos acabar con nuestros enemigos. No sólo ganaremos la guerra, también dominaremos el mundo. Cuando dijo eso me convencí de que estaba loco. Estaba a punto de decírselo a la cara cuando uno de mis compañeros dijo: -Señor, creo que deberíamos enviar a alguien a que lo encuentre. Si se escapa… -Tiene razón-dijo el jefe, recuperando su impasibilidad habitual-. Enviaré a unos cuantos hombres inmediatamente. En cuanto a usted-dijo dirigiéndose a mí-, lo mejor será que se tome un descanso para reflexionar. Aunque si prefiere la alternativa… Sabía de sobra en qué consistía la alternativa, y no era perder mi trabajo. Se me concedió un retiro de una semana, la cual pasé sin salir de casa. Estaba convencido de que el ser había escapado, que me seguía y que estaba al acecho. En la soledad de mi hogar, tuve tiempo de plantearme cuestiones morales. Sabía que lo que estaba haciendo estaba mal, pero no lo dejaba por miedo. Por mi estúpido miedo. Antes de poder llegar a una conclusión, pasó el plazo y tuve que volver a ese lugar de mala muerte. -------------------------------------------------- Cuando volví al laboratorio pude comprobar para mi alivio que la criatura había sido recapturada. Estaba contenida de nuevo en su celda, según me dijeron. Sentía curiosidad acerca de cómo habían logrado recapturarlo, y uno de mis compañeros me puso al tanto de todo. Al parecer habían enviado un pelotón de treinta hombres, de los cuales sólo regresaron siete, aunque con el ser. Según los supervivientes, el bosque estaba repleto de árboles marcados con nuestra insignia. Buscaron en los puestos de vigilancia en busca de los hombres, pero estaban completamente desiertos. No había rastro de los cadáveres. A medida que pasaba el tiempo, un miembro del pelotón parecía desvanecerse sin dejar más que su arma en el suelo. Los hombres divisaron al ser repetidas veces, y al mero contacto visual disparaban debido al pánico, pero una vez que se desvanecía el humo de las armas el ser había desaparecido. Finalmente, consiguieron divisarlo y activaron el collar en vez de disparar. A continuación, mientras el ser estaba tumbado en el suelo le hundieron una ráfaga de tiros, incapacitándolo lo suficiente como para poder meterlo en una jaula especial y transportarlo en helicóptero a la base. El jefe al parecer se tomó la captura de la criatura como otra prueba. Ese hombre cada vez me daba más asco. Incluso aunque fueran sus propios hombres los que habían muerto, a él parecía no importarle. La verdad es que a veces fantaseaba con soltarlo con el monstruo para que experimentara lo que esas pobres personas habían vivido. Fui convocado por el jefe y tuve que ir a su despacho. Allí me recibió con una cara completamente seria. -¿Le ha servido ese retiro temporal para aclarar sus ideas? -Sí.-mentí- Me ha venido bastante bien y creo que ya pienso con un poco más de claridad. -Bien, me alegro de que nos entendamos. Ahora debe saber que ya estamos listos para usarlo. -¿Han aprendido a controlarlo? -No, eso llevaría demasiado trabajo. Ahora hemos trazado el plan de soltarlo en las líneas enemigas y que siga su propia naturaleza. Ante su naturaleza, nuestros enemigos no sabrán cómo enfrentarse a él, y el miedo es el sentimiento más contagioso que existe. Pronto, podremos crear más como él. Cien como este garantizará nuestra victoria. -Pero… una vez que hayamos ganado, ¿Cómo les venceremos? -Por muy fuertes que sean, no podrán con un enemigo que les conoce. La ignorancia es su fortaleza, el conocimiento, su enemigo más mortal. -¿Para qué quería verme? -Hizo bien con el primer sujeto. Quiero que encuentre más. Esa frase hizo que se me encogiera el estómago. No pensaba arruinar las vidas de tanta gente. -Me niego.-dije yo de forma rotunda. -¿Cómo? ¿Qué ha dicho? Me temblaban todos los huesos del cuerpo, pero estaba decidido. -He dicho que no lo haré. -Doctor, espero que este bromeando. -No bromeo señor. He dicho que no pienso hacerlo. -¡No ose dirigirse a mí de esa manera! Lo sabía, sabía que no era lo bastante fuerte para hacer esto. Aquí mucha gente carece de la voluntad necesaria. Creí que dándole ese periodo de descanso podría darse cuenta de que vamos por el buen camino. Pero veo que me equivoqué. Creo que ya no son necesarios sus servicios. -¿Y qué piensa hacer sin mí? Yo le he dado vida a este proyecto. ¡Sin mí no conseguirán nada! -Por favor, usted ni siquiera fue el creador del suero, no creó la máquina, no hizo prácticamente nada destacable. ¡Y lo sabe! Me había echado un farol, y no se lo había creído. -Nada me impedirá matarle.-El jefe sacó una pistola de su chaqueta y me apuntó. En ese momento oímos un gran ruido, seguido de una sacudida de la sala entera. Quedamos aturdidos unos segundos, y después reaccionamos. Habíamos pasado por alto el incesante pitido del radar. Estaba detectando montones de aviones. Habían llegado hasta Berlín. Salí de allí corriendo antes de que el jefe pudiera darse cuenta y me dirigí a la salida, pero a mitad de camino otro científico se chocó conmigo y me tiró al suelo. Parecía aún más asustado que yo. -¡Gracias a Dios que estás aquí!-dijo él- ¡Tenemos que salir de aquí ahora mismo! -¿Cuántas explosiones puede aguantar este búnker? -¡El peligro no está ahí fuera! ¡Esas malditas explosiones han roto la jaula donde teníamos al experimento! Me quedé completamente paralizado. Mi compañero tiró de mí al tiempo que exclamaba que teníamos que salir de allí. Me recuperé del shock y estaba listo para salir cuando retumbó otra explosión. Pocos segundos después las luces comenzaron a tintinear hasta apagarse. Se encendieron unas pocas luces de emergencia, pero aún así la oscuridad era bastante densa. Traté de localizar a mi compañero, y cuando por fin lo divisé vi que estaba contemplando algo al final del pasillo con una gran expresión de terror en el rostro. Miré hacia lo que estaba observando, y cuando mis ojos se acostumbraron a la oscuridad pude ver una silueta muy alta sosteniendo a un científico con una sola mano. Me fijé mejor y vi que en realidad el científico estaba atravesado por el brazo de la criatura. El instinto sustituyó al razonamiento. A duras penas pude convencer a mis piernas de que se movieran, pero lo conseguí y salí de allí a toda velocidad. Atravesé los aparentemente infinitos pasillos en busca de una salida que no podía localizar a causa del pánico. Cada poco rato las salas temblaban a causa de las bombas, y en dos ocasiones caí al suelo. Continué hasta que divisé una gran puerta que yo conocía muy bien. Era la salida. Creía que estaba salvado hasta que sucedió otra explosión, pero esta vez procedía de dentro. -Las calderas-susurré para mí. Una llamarada al final del pasillo confirmó mis sospechas. Pero la llamarada hizo algo más. La luz que se mostró durante un rápido segundo me permitió verle. Lo recuerdo bien. Estaba de pie, con varios tentáculos brotando de su espalda, y parecía estar cubierto de algo que parecía sangre. Cuando le miré volteó la cabeza como un búho en mi dirección y comenzó a dirigirse hacia mí lentamente. Comencé a patear la puerta intentando abrirla. No sabía que era peor. Si el fuego consumiéndolo todo o el ser con paso firme acercándose cada vez más. Finalmente conseguí hacerla ceder, pocos segundos antes de que el fuego me alcanzara consumiéndolo todo, incluyendo a la criatura. Subí las escaleras como un loco, llegué a la tienda de la que no quedaban nada más que escombros y la trampilla por la que acababa de salir. Comencé a correr por las calles sin parar. Había gente yendo por todos lados. Niños llorando por sus madres, ancianos demasiado débiles para poder correr, y sobretodo personas tratando de salvar la vida. Me quité la bata de laboratorio para ir más deprisa y continué por las calles atestadas de gente. Había muchos soldados y tanques recorriendo las calles, y algunos valientes que intentaban hacerles frente. Pronto comenzaron los disparos. No sabía quién los efectuó, pero eso no era importante. Lo importante era que una de las balas atravesó el cristal de un coche matando al conductor. Ante esa oportunidad me dirigí con velocidad al vehículo, saqué el cadáver de dentro y lo usé para escapar, conduciendo a toda velocidad y llevándome por delante todo lo que no se quitara de en medio. Me arrepiento mucho de eso, pero en ese momento no podía pensar con claridad. Conseguí salir de la ciudad en medio del caos y conduje tanto como pude hasta que el depósito de gasolina quedó vacío. Años más tarde traté de olvidar lo ocurrido y salir adelante. Ayudé en las labores de reconstrucción y con el dinero que había ganado en aquel experimento pude comprar una bonita casa en un pueblo cercano a un bosque, encontré un buen trabajo de ingeniero. Me casé, tuve hijos, y ellos tuvieron nietos, los cuales venían a visitarnos todas las semanas. Había conseguido ser feliz, pero ese sentimiento se desvaneció una tarde. Estaba en el salón viendo la televisión, mientras mi nieta de catorce años usaba su ordenador. Me aburrí de los programas que estaban poniendo y fui en busca de un libro. Al pasar por detrás de mi nieta me picó la curiosidad y quise ver que estaba haciendo. Mi nieta era muy aficionada a la lectura y le encantaban las historias de terror. Según el título de la historia trataba sobre un ser llamado Slenderman. Sentí curiosidad y me puse a ojear lo que estaba viendo. Pero, al ver una de las fotos que acompañaban la historia se me paralizó el cuerpo, y me eché hacia atrás completamente aterrado. Era él. Era el ser. Estaba vivo. -Abuelo-dijo mi nieta al ver mi cara de horror- ¿qué te pasa? ¿Estás bien? Afirmé con la cabeza. -Cariño, ¿me dejas ver eso?-pregunté intentando sonar lo más natural posible. -Claro, míralo si quieres-contestó ella un poco sorprendida. Leí la historia y me sorprendí aún más. Hablaba de todo; su traje, su ausencia de rostro, su relación con los bosques, su preferencia por los niños (supongo que era debido al recuerdo de su hijo), incluso mostraba el símbolo de mi antigua organización como su marca. Me excusé y me fui a mi cuarto. Esa noche las más terribles pesadillas se agolpaban en mi mente, todas relacionadas con ese monstruo. Supe que mi fin había llegado hace pocos días. Salí a tomar un poco el aire al bosque colindante con la casa hace dos días, y en uno de los árboles pude verlo. Ese maldito símbolo. Desde entonces no he vuelto a salir de casa. Me paso aquí todo el tiempo, y no permito a mi familia que venga a visitarme. Están preocupados, pero no quiero que les pase nada malo. De hecho, le he visto. A través de las ventanas. Está allí, en el bosque, riéndose de mí. Y cada vez más cerca. De hecho, ya han desaparecido dos niños en el bosque. Mi hija les prohibió a mis nietos ni siquiera acercarse al bosque. Escribo esto desde mi cuarto. Cada vez que miro a la ventana le veo entre los árboles. No me atrevo a moverme. Creo que él disfruta con mi miedo. Sé que mi muerte se aproxima, y es cada vez más cercana. Me lo merezco. Yo creé a este ser, y no me merezco otra cosa. La guerra acabó con su espíritu, y nuestro experimento acabó por eliminar todo vestigio de la bondad que residía en su corazón. Es curioso. Durante toda esta historia no le he puesto nombre, nunca me preocupé de hacerlo. Ahora sé que mi muerte será a manos del ser conocido como Slenderman. "SR. BOCÓN" Durante mi niñez, mi familia era como una gota de agua en un gran rio; Nunca permanecíamos en un solo lugar por mucho tiempo. Nos mudamos a Rhode Island cuando tenía 8 años, y permanecimos ahí hasta que fui a la Universidad en Colorado Springs. La mayoría de mis memorias son de cuando vivía en Rhode Island, pero hay fragmentos en mi mente de los muchos hogares en los que habite, cuando era mucho más joven. La mayoría de estas memorias son poco claras y sin sentido – Como el perseguir a otro niño en el patio de una casa en Carolina del Norte, intentar construir una balsa detrás de un departamento en el que viví en Pennsylvania, y cosas como esas. Pero hay un puñado de memorias que permanecen tan claras como el vidrio, como si hubiesen ocurrido ayer. Vivíamos en una casa en las afueras de la bulliciosa ciudad de New Vineyard, Maine. Era una casa grande, en especial para una familia de tres. Había una serie de cuartos que estaban totalmente desocupados, a los cuales no entre durante el tiempo en el que viví en esa casa. Supongo que era un desperdicio de espacio, pero era lo único que pudo rentar mi papa que le quedar cerca de su trabajo. Recuerdo que, en el día después de mi cumple años, tuve una fiebre tremenda. El doctor dijo que tenía Mononucleosis lo que, para mí, significaba mas fiebre y no poder salir a jugar por al menos, tres semanas. Era un momento terrible para estar atado a la cama; Estábamos empacando para mudarnos a Pennsylvania, y la mayoría de mis cosas ya estaban dentro de cajas, dejando mi cuarto casi vacío. Mi mama me traía agua mineral y libros varias veces al día, los cuales servían como único entretenimiento durante estas semanas. No recuerdo exactamente como conocí al Sr. Bocón. Creo que fue una semana después de que diagnosticaron la Mono. Mi primera memoria de la pequeña creatura fue de cuando le pregunte su nombre. Me dijo que lo llamara Sr. Bocón, porque tenía una boca enorme. De hecho, ahora que lo pienso, todo en su cara era enorme en comparación a su cuerpo- Su cabeza, sus ojos, sus arrugadas orejas-. Pero su boca, sin duda era lo mas grande. Te pareces a un Furby”, le dije mientras miraba uno de mis libros. El Sr. Bocón se detuvo y me miro extrañado. “Furby? Que es un Furby?” – Me pregunto. “Tu sabes… El juguete peludo con orejas enormes, lo puedes acariciar y alimentar, casi como una mascota real.” “Oh!.. Tu no necesitas uno de esos. No es lo mismo que tener un amigo real”. Recuerdo que el Sr. Bocón se desaparecía cada vez que mi mama iba a mi cuarto a revisarme. Se ocultaba bajo mi cama y me decía: “No quiero que tus papas me vean, tengo miedo de que ya no nos dejen jugar juntos”. No hicimos mucho durante los primeros días. El Sr. Bocón, solo veía mis libros, fascinado con las imágenes e historias. Por ahí del tercer o cuarta noches desde que lo conocí, me despertó con una gran sonrisa en su rostro. “Vamos a jugar un nuevo juego”, me dijo. “Pero tenemos que esperar hasta después de que tu mama venga, porque es un juego secreto”. Después de que mi mama me trajera mas libros y refresco, a la hora de siempre, el Sr. Bocón se deslizo desde debajo de la cama y tomo mi mano. “Tenemos que ir al cuarto que esta al final del pasillo”, me dijo. Me negué al principio, pero el Sr. Bocón, insistió hasta que cedí. El cuarto en cuestión, no tenía ni muebles ni tapiz. Lo único que lo distinguía era una ventana del lado opuesto a la puerta. El Sr. Bocón corrió a través del cuarto, y le dio un firme empujón a la ventana, dejándola un poco abierta. Entonces, el, me insistió en que mirara hacia el piso, afuera. Aunque estábamos en el segundo piso de la casa, la caída era más alta debido a que estábamos en una colina. “Me gusta jugar a fingir aquí”, me explico el Sr. Bocón. “Finjo que hay un suave y enorme trampolín allá abajo, y brinco. Si lo crees con todas tus fuerzas, vas a ver qué rebotas hasta acá arriba, como una pelota. Quiero que lo intentes!” “Es muy alto”, le dije. “Pero eso es lo divertido! No sería tan divertido si fuera una caída corta. De ser así, mejor si rebotaras en un trampolín real!” Recuerdo haber jugado con la idea; Dejarme caer en el fresco aire, y rebotar en algo que mis ojos no podían ver. Pero el realista en mi, prevaleció. “Quizas en otra ocasion”, le dije. “No se si tenga tanta imaginacion. Podria lastimarme”. La cara del Sr. Bocón se contorsiono con un gruñido, pero solo por un momento. Decepcionado, se metió debajo de mi cama, donde estuvo quieto el resto del día. La mañana siguiente el Sr. Bocón llego con una pequeña caja. “Quiero enseñarte malabares”, me dijo. “Aquí hay algunas cosas que puedes usar como practica, antes de que te de tu primera lección”. Mire la caja; Estaba llena de cuchillos. “Mis papas me mataran!”, le grite horrificado de que el Sr. Bocón había traído cuchillos a mi cuarto- Objetos que mis papas no me dejarían tocar nunca! El Sr. Bocon gruño. “Es divertido jugar con esto. Quiero que lo intentes”. Aleje la caja de mi. “No puedo. Me regeñaran. Los cuchillos no son seguros para aventarse”. Las cejas del Sr. Bocón se cerraron, molesto. Tomo la caja con los cuchillos, y se metió debajo de la cama, otra vez durante todo el día. Me empezaba a preguntar que tan seguido se la pasaba debajo de mi. Desde ese entonces, empecé a tener problemas para dormir. El Sr. Bocón, me despertaba en la noche diciéndome que había puesto un trampolín real debajo la ventana, uno enorme que no podía ver en la obscuridad. Siempre me negué y trataba de volver a dormir, pero el Sr. Bocón persistía. Algunas veces, se quedaba a mi lado hasta el amanecer, animándome a saltar. Ya no era tan divertido jugar con él. Una mañana, mi mama fue hacia mi cuarto, y me dijo que tenía permiso de ir a caminar afuera. Pensaba que el aire fresco sería bueno para mí, especialmente después de estar confinado a mi cuarto por tanto tiempo. Con emoción, corrí hacia el patio, esperando poder sentir el sol en mi cara. El Sr. Bocón me estaba esperando. “Hay algo que quiero que veas”, me dijo. Debí darle una mirada fea, porque entonces me dijo: “Es seguro, no pasa nada, te lo prometo”. Lo seguí hasta un viejo camino que corría a través de los bosques detrás de mi casa. “Este es un camino importante”, me explico. “Tengo muchísimos amiguitos de tu edad. Cuando estubieron listos, lo lleve por este camino. A un lugar especial. Todavía no estás listo, pero algún día, espero, lo estarás”. Regrese a mi casa preguntándome, que tipo de lugar existía más allá de aquel camino. Aproximadamente dos semanas después de conocer al Sr. Bocón, empacaron la última carga de cajas en el camión de mudanzas. Me fui adelante con mi papa, en un largo recorrido hacia Pennsylvania. Había considerado en decirle al Sr. Bocón que me iba, pero aun teniendo 5 años, sospechaba mucho de las intenciones de la creatura, a pesar de lo que me decía. Fue por esta razón que decidí no mencionar nada de mi mudanza. Eran la 4:00 am cuando mi papa y yo estábamos en el camión. Mi papa esperaba llegar a Pennsylvania para la hora de la comida al día siguiente, con ayuda de una larga dotación de café y bebidas energéticas. Recuerdo que se parecía mas a un tipo que estaba a punto de correr una maratón, que un tipo que se la pasaría sentado por un par de días. “Muy temprano para ti, verdad?” Afirme con mi cabeza, mientras la ponía en la ventana, esperando dormir un poco antes de que saliera el sol. Sentí la mano de mi papa en mi hombro. “Esta será la última mudanza, lo prometo. Sé que es difícil para ti, especialmente estando con esa enfermedad. Una vez que obtenga mi promoción, podremos quedarnos en un solo lugar, y hacer amigos”. Cuando el camión comenzó a moverse, vi la silueta del Sr. Bocón en la ventana de mi cuarto. Parado, inmóvil, se despidió lastimosamente con su mano. No me despedí. Años después, regrese a New Vineyard. El terreno donde se encontraba mi casa estaba vacío, a excepción de los cimientos. Resulta que la casa se quemo algunos años después de que yo y mi familia nos fuimos. Por curiosidad, busque el camino que el Sr. Bocón me enseño, y al encontrarlo, decidí seguirlo. Una parte de mi esperaba que el Sr. Bocón saltara sobre mí de repente, y me espantara dándome un infarto, pero tenía la sensación de que el Sr. Bocón, ya no se encontraba en ese lugar, como si de alguna manera el estuviese atado a la casa que ya no existe, El camino llevaba a uno de los cementerios de New Vineyard. Espero que les haya gustado y hasta la siguiente parte

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