carlitos1612
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"Me quiero ir", suplica ministro argentino de economía ante pregunta incómoda Buenos Aires, Argentina (CNN) – El ministro de economía argentino, Hernán Lorenzino, pasó un mal momento cuando una periodista griega le preguntó cuáles eran las cifras de la inflación en Argentina. Según puede verse en el video, Lorenzino se enredó al ensayar una respuesta aduciendo que no recordaba exactamente el porcentaje, pidió interrumpir la entrevista y pronunció una frase que rápidamente se convirtió en tema del momento en Twitter: “Me quiero ir”. Durante una entrevista para un documental sobre la crisis económica argentina de 2001, la reportera inquirió: "Tengo una pregunta muy simple para usted, que parece muy complicada: ¿cuál es la inflación en la Argentina?" Lorenzino trató de esquivarla y dijo: "Las estadísticas oficiales registran mes tras mes la inflación y esa es la única inflación posible, la única oficina pública encargada y con capacidad técnica para medir cualquier estadística, depende del Ministerio de Economía". Pero la periodista insistió: "Sí, ¿pero cuál es la inflación?" y el ministro, incómodo, finalmente contestó: "Creo que el acumulado de los últimos 12 meses es el 10,2, me puedo estar equivocando en alguna décima". La reportera insistió: "El FMI ha dicho que podría haber sanciones por falsas estadísticas ¿Qué va a hacer al respecto?". Y entonces el ministro de Economía se quedó callado, intentó una respuesta y dudó. "No sé, no sé", murmuró, y finalmente dijo: "¿Puedo cortar esto un minuto?". Si bien la imagen se corta, sí se escucha el audio en que Lorenzino le dice a alguien que lo acompañaba que no quería continuar con la entrevista y soltó la frase “me quiero ir”, que desde que la entrevista se públicó el martes en la página web del canal griego es trendig topic en Twitter, junto con la frase "Ministro de Economía", y la palabra Lorenzino. Luego, parece dirigirse a la periodista al decir: "Hablar sobre estadísticas en la Argentina es complejo. Prefiero quedarme con la última respuesta que te di y no ahondar en el tema". En el video, grabado hace unos meses, también puede verse a la periodista dialogando con una mujer (que no sale en cámara) quien explica que se trata de un tema sensible. "Hay un tema que quizá es difícil de entender. La verdad es que hablar de la inflación cuando nosotros no hablamos ni con los medios argentinos de la inflación", le dijo a la periodista. La cronista griega, en un español bastante bueno, retrucó: "Es el primer tema de la economía. No es posible que yo no pregunte de esto. Sería como no hacer mi trabajo". Pero la entrevista ya había finalizado.
Margot Woelk calló durante medio siglo su secreto: en las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial, fue una de las catadoras de Adolf Hitler, quien temía ser envenenado por los británicos. Afortunadamente para ella, eso nunca ocurrió. Pero esperó a cumplir los 95 años para hablar sobre la aterradora experiencia de enfrentarse a la muerte antes de cada comida, junto con otras 14 mujeres, todas reclutadas por el régimen nazi para proteger a su líder, quien, dicho sea de paso, era vegetariano. Aunque es cierto que, dada la escasez de alimentos que enfrentaban muchos alemanes en esos días, el trabajo de Margot tenía sus ventajas: probaba las mejores verduras: espárragos, pimientos, arroz y fideos, sabrosos a pesar del miedo.
Abby y Brittany Hensel son unas siamesas decididas a llevar una vida normal, activa, como la de cualquier adulto que esté en sus 20 años. Fueron a la universidad, han viajado y tienen trabajo. Pero, ¿qué tan fácil es para dos personas cohabitar en un cuerpo? Como la mayoría de los jóvenes de 23 años, a Abby y Brittany Hensel les gusta estar con sus amigos, irse de vacaciones, manejar, hacer deportes –como el voleibol– y tener una vida plena. Estas siamesas, de Minnesota, en Estados Unidos, tienen un título de la Universidad de Bethel y están empezando su carrera como profesoras de primaria con énfasis en matemáticas. A pesar de tener dos licenciaturas diferentes, sólo hay una diferencia cuando se trata de finanzas. "Obviamente entendemos que vamos a recibir un salario porque estamos haciendo el trabajo de una persona", dice Abby. "En la medida que adquiramos más experiencia nos gustaría negociar un poco más, tomando en cuenta que tenemos dos títulos y que podemos ofrecer dos perspectivas diferentes o enseñar de dos formas distintas". "Una puede estar enseñando y la otra supervisando y respondiendo preguntas", señala Brittany. "Así que en ese aspecto podemos hacer más que una sola persona". Cari Jo Hohncke es amiga de ellas y gran admiradora del trabajo en equipo que llevan las hermanas. "Son dos chicas diferentes, pero son capaces de trabajar juntas para hacer las labores básicas diarias que yo tengo asumidas". Las siamesas se conocen tan bien que con frecuencia dicen las mismas cosas o terminan la idea de la otra, se ayudan y entienden los aspectos de la vida de cada una. Con dos juegos de pulmón, dos corazones, dos estómagos, un hígado, un intestino largo y un sistema reproductor, han aprendido desde muy pequeñas a coordinar sus cuerpos. Abby controla la mano derecha y Brittany la izquierda. Hay una diferencia de altura, Abby, de 1,57m es más alta que Brittany (1,47). Debido a que sus dos piernas tienen alturas distintas, Brittany tiene que pararse de puntillas para mantener el balance. Han tenido que aprender a llegar a un acuerdo en todo: desde la comida hasta sus vidas sociales e incluso la ropa que llevan. "Definitivamente tenemos estilos diferentes", explica Abby. "Brittany tiene un gusto más neutral y perlas y cosas así, mientras que a mí me gusta algo más divertido, brillante y colorido". Mientras que Abby es vista como la hermana "extrovertida" y siempre ganará el argumento sobre qué ponerse de ropa, Brittany dice que su hermana también es mucho más "hogareña", y que ella prefiere salir. Hay otras diferencias. A Brittany le da miedo las alturas, mientras que a Abby no. Abby está interesada en matemáticas y ciencia, mientras que Brittany prefiere las artes. También tienen una reacción distinta al café. Después de unas tazas, las palpitaciones de Brittany aumentan, pero a Abby no le afecta. La temperatura corporal de cada una es diferente. "Puedo tener una temperatura completamente diferente a la de Brittany", dice Abby. "Y la mayoría de las veces nuestras manos tienen diferentes temperatura, yo me acaloro mucho más rápido". A pesar de tener una vida familiar y social normal, estudiando y trabajando como cualquier otra persona, ellas se enfrentan a algunos problemas adicionales. Por ejemplo, tienen que soportar las especulaciones sobre sus vidas privadas, algo que prefieren no discutir. Las siamesas niegan un rumor sobre un supuesto compromiso de Brittany que describen como una "broma tonta". Dos pasaportes, un billete Viajar a otro país con los amigos de vacaciones tampoco es algo sencillo. Tienen dos pasaportes, pero sólo un billete de avión debido a que viajan en un asiento. Siempre tienen que estar pendiente de no mezclarse en la multitud o estar en espacios confinados debido a que la gente suele tomar fotografías de mal gusto. Una amiga cercana, Erin Junkans, explica que siempre necesita estar alerta porque nunca se sabe cómo va a reaccionar la gente o lo que va a decir. "Para asegurarme de que están seguras y que no están completamente expuestas, me atravieso en las fotos, y siempre estoy pendiente de lo que está sucediendo y de cómo están reaccionado las chicas", cuenta Junkans. "Algunas veces, cuando están muy abrumadas, nos retiramos de la zona por un rato, pero me sorprende la habilidad que tienen de recuperarse y concentrase en ver lo que estamos ahí para ver". Es muy raro que nazcan siameses, se cree que ocurre en uno de cada 200.000 nacimientos, y que el 40-60% de ellos nacen muertos. Las hermanas tienen más probabilidades de sobrevivir que los niños. Cualquier operación para separarlos requiere de un proceso muy complejo y peligroso. Era un riesgo que los padres de Abby y Brittany decidieron no tomar por miedo a que una de las gemelas no sobreviviera o que no tuvieran la misma calidad de vida de la que disfrutan ahora. Con posiblemente menos de 12 siameses adultos en el mundo, Abby y Brittany Hensel están desafiando las probabilidades. Su madre, Patty Hensel, dice que sus esperanzas y aspiraciones para sus hijas son las mismas que las de cualquier otra persona. "Como cualquier mamá, quieres que tengan éxito, que sean felices y sanas. Eso es lo que quiero". A medida que se embarcan en su nueva vida como trabajadoras, las siamesas esperan tomar las cosas día a día y no ver hacia el futuro e imaginarse dónde estarán en 10 años. Con su trabajo como profesoras se han convertido en un ejemplo para los niños, no sólo en el aspecto académico sino en su actitud ante la vida y en la superación de retos. "No creo que haya algo que ellas no prueben si realmente quieren hacerlo", comenta Paul Good, director de la escuela donde trabajan Abby y Brittany. "Ofrecer eso a los niños, especialmente a los que están luchando, es muy especial. Eso es aprender de un ejemplo de vida". link: http://www.youtube.com/watch?v=KwNLBxwz_N4
Miguel Pérez, de 48 años, se quedó desempleado hace diez meses y poco después decidió ir a una clínica de medicina estética. Su decisión, asegura, tiene que ver con una estrategia económica para enfrentar la crisis: rejuvenecer su apariencia para obtener más entrevistas de trabajo. Miguel se inyectó bótox en la frente y una dosis de ácido hialurónico para relajar el gesto. Además, se sometió a una dieta con algo de mesoterapia para reducir la grasa localizada en su abdomen. El resultado: perdió ocho kilos. Según dice, ha vuelto a tener el cuerpo de hace 15 años y un rostro renovado que lo hace parecer cerca de ocho años menor. "También me visto un poco más joven y el peluquero me peina de otra manera", le dice a BBC Mundo. Desde que se sometió a estos cambios, ha tenido dos entrevistas para aspirar al puesto de vendedor de productos farmacéuticos. Asegura que ya siente una diferencia con entrevistas anteriores, pues -según afirma- antes apenas si tomaron nota de sus datos. En un mes sabrá si lo eligen para el trabajo. Es optimista. "Me da la impresión de que las entrevistas funcionan algo mejor, transmito más seguridad y doy mejor impresión. Me preguntan más cosas. Ahora se interesan un poco más", le cuenta a BBC Mundo. Pérez es parte de las estadísticas de la Sociedad Española de Medicina Estética (SEME). Esta organización registra un crecimiento de los usuarios masculinos de los servicios de medicina estética en los últimos dos años. Según encuestas de la SEME realizadas en 700 clínicas asociadas, la cantidad de hombres que acudieron a sus servicios subió un 30% en 2011 y un 20% en 2012. Las motivaciones de esta tendencia tienen que ver con la crisis: la necesidad de mejorar la imagen para competir en el mercado laboral, que con un 27,1% de desempleo se ha vuelto casi impermeable. "Lo asociamos a una mala noticia, que es el paro. En la medida en que aumenta, sube la necesidad de tener un aspecto saludable y natural a la hora de buscar trabajo", le explica a BBC Mundo la presidenta de la SEME, Petra Vega. En opinión de Beatriz Parga, directora del centro de formación y selección Cegos, es posible que, ante tanta competencia por empleo entre candidatos "con el mismo recorrido profesional", haya quien "intente diferenciarse". Además, aquí un factor importante es la autoestima, golpeada por el prolongado tiempo que pasa antes de conseguir empleo y por la percepción de que "no te quieren", analiza Parga, consultada por BBC Mundo. Actitud sobre todo Francisco V., de 43 años, otro paciente de la medicina estética, está convencido de que su autoconfianza lo ayudó a obtener un puesto como visitador médico en una compañía más grande de la que trabajó en el pasado. Según afirma, esa confianza tuvo que ver "en un 30%" en la impresión que dejó en la entrevista. Dos semanas antes de la evaluación, fue a una consulta para retocarse el relleno de las arrugas del surco de la boca, tratamiento que había empezado cumplidos los 40 años en Madrid. "Creo que incidió positivamente. Cuando te sientes a gusto contigo mismo, no hay barreras", le dice a BBC Mundo. Parga, también experta en selección de personal, insiste en que lo más importante a la hora de la selección es el perfil profesional, la trayectoria y la actitud. Pero en esa actitud, reconoce, puede tener incidencia la imagen física. "En el sentirte bien contigo mismo, la imagen personal es muy importante. Eso repercute en la actitud: que el candidato se sienta seguro, animado y positivo", le expresa a BBC Mundo. Una inversión Al mal tiempo, buena cara Aunque los datos oficiales del Servicio Público de Empleo Estatal español dicen que más mujeres que hombres (81.000) buscaron trabajo en este país en marzo de 2013, ellos perdieron 130.400 empleos, 23.400 más que ellas, según la Encuesta de Población Activa del Instituto Nacional de Estadística (INE) del primer trimestre de 2013 recién publicada. La tasa de paro masculina creció este trimestre más que la femenina, aunque aún hay poca variación entre las dos. La SEME da cuenta, precisamente, de una baja en la demanda femenina de sus servicios, mientras la masculina sigue creciendo. Los hombres siguen siendo minoría entre los usuarios de la medicina estética (25%), pero no paran de pedir sus tratamientos. El segmento en el que se nota más incremento de usuarios hombres es el de 35 a 50 años, una franja de edad que, en total, aunque no tan afectada como la juvenil, ha perdido más de 500.000 empleos desde 2007, según el INE. Petra Vega apunta también que, por su poder adquisitivo, han crecido los usuarios de clase media baja con pocos compromisos económicos y clase media alta. La clase media a secas, afectada por las deudas, ha dejado de acudir. Otro estudio hecho por SEME y la Universidad de Cádiz registra un gasto anual promedio de $649 euros en medicina estética. Esto monto se aproxima a lo que Miguel Pérez ha pagado en los últimos cinco meses, con la ayuda de su esposa, que trabaja, y con una parte de su prestación por desempleo. Dice que lo considera una inversión.

¿Cruzó o no el gobierno sirio la "línea roja" declarada por Estados Unidos al usar armas químicas contra las fuerzas rebeldes o los civiles en Siria? La respuesta, de acuerdo a altos funcionarios del gobierno en Washington es: "bueno, quizás". El secretario de Defensa de EE.UU., Chuck Hagel, afirmó este jueves que "que los organismos de inteligencia pueden confirmar con algún grado de confianza", que Siria ha usado armas químicas. Pero la Casa Blanca salió al paso indicando que tales evaluaciones no son suficientes. En una carta al Congreso, Miguel Rodríguez, director de la oficina de asuntos legislativos de la Casa Blanca, dijo que "teniendo en cuenta lo que está en juego y lo que hemos aprendido de nuestras experiencias recientes, las evaluaciones de inteligencia por sí solas no son suficientes. Sólo hechos creíbles y corroborados que nos proporcionan un cierto grado de certeza guiarán nuestras toma de decisiones". ¿Qué es lo que está pasando? Parece que los gobiernos en Occidente tienen una clara noción de que las armas químicas han sido usadas en Siria, pero se niegan a decirlo, sobre todo por la fuerte insistencia de Estados Unidos para que no haya ese tipo de afirmaciones. Las declaraciones del secretario de Defensa de EE.UU. este jueves son el primer cambio real respecto a esa posición. ¿Por qué tanta precaución al respecto? En parte es debido a que se quiere recopilar la suficiente evidencia tanto cualitativa como cuantitativa para tener un caso sólido contra Damasco. Consecuencias Las potenciales consecuencias de llegar a la conclusión de que el régimen de Bashar al Asad usó tales armas son enormes. Pero ahora hay un segundo problema. Esta bien establecer líneas rojas y advertencias de graves consecuencias si son cruzadas, pero ¿qué debería hacerse? Con todos estos discursos sobre "líneas rojas" ¿Estaba Washington amenazando con un ataque aéreo a gran escala contra la infraestructura siria que alberga estas armas químicas en el caso de que hubiesen sido usadas? ¿Está Estados Unidos realmente listo para involucrase directamente en un conflicto armado con el régimen de Asad? O ¿Es que Asad considera las amenazas de Washington vacías? En asuntos políticos nada es simple. Estados Unidos y sus aliados ya han pasado antes por el problema de embarcarse en un conflicto armado sobre la base de evidencia imprecisa en Irak. La prueba de fuego de las evidencias esta vez debe ser más contundente y quizás, con la excepción de un general israelí, los aliados de Washington se niegan a poner al gobierno de Obama con todos los reflectores apuntándolo hasta tanto esas pruebas sean indiscutibles y claras.