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Usuario (Argentina)

Es una infusión tan instalada en nuestra vida, que arrastra falsas creencias difundidas de generación en generación. 1) “El mate es solo una 'compañía', no sirve como alimento” FALSO. Tiene más aportes nutricionales de los que imaginamos. “Los beneficios y aspectos terapéuticos de la yerba mate fueron confirmados por numerosos estudios científicos”, asegura la licenciada Valeria Cerquetti, nutricionista y autora de Adelgazarsepuede. “Es similar al té verde, aunque más nutritiva: aporta vitaminas B1, B2, más de diez tipos de aminoácidos, hierro, magnesio, sodio y potasio. Además, estudios realizados en Estados Unidos le otorgan la capacidad de incrementar los niveles de colesterol bueno (HDL) en sangre y elevar a nivel sanguíneo una enzima (paraoxonasa-1) que ejerce un factor cardioprotector”, agrega. 2) “Sirve para adelgazar” FALSO. “No sirve específicamente para adelgazar”, responde la doctora Sonia Spiner, médica especialista en nutrición y miembro de la Sociedad Argentina de Nutrición. Pero se puede incluir en los planes de descenso de peso. En esos casos, “es útil para incluirlo como infusión que forme parte del desayuno, de la merienda o de la colación”, cuenta la experta. Para que no sume calorías, se recomienda no agregarle azúcar. 3) “Para el desayuno, con unos matecitos alcanza” FALSO. “Desayunar es algo más que tomar un té, café o mate”, alerta el doctor Adrián Cormillot en su libro "La comida no engorda, ¿por qué engordamos nosotros?" (editorial Planeta). “Idealmente, el desayuno debe incluir alimentos de al menos cuatro de los grupos básicos: lácteos, cereales, frutas, azúcares y grasas, pero eso puede ser difícil de lograr en una cultura como la nuestra. Lácteos y cereales – como el pan – no pueden faltar”, detalla. 4) “Sirve para alcanzar los dos litros de agua que tenemos que tomar por día” .FALSO “No sirve para alcanzar los dos litros de agua que tenemos que tomar por día porque el mate tiene un efecto diurético”, responde la doctora Spiner. Esto quiere decir que favorece la eliminación de líquidos. Por su parte, no se puede sustituir al agua pura, ya que cumple objetivos específicos: “tiene una función metabólica e ingresa en diferentes células y tejidos u órganos, como el riñón, el intestino, la piel y las mucosas, entre otros”, agrega. 5) “No hay que tomarlo a la noche” FALSO. Muchas personas evitan tomar mate por las noches para que no interfiera con el proceso de dormir. “Es importante aclarar que si bien la mateína posee propiedades similares a la cafeína (ambos son promotores de la actividad mental, incrementan la energía, la capacidad de concentración y la resistencia a la fatiga física), el mate NO interfiere de manera directa con los procesos de sueño”, responde Cerquetti. 6) “Puede generar celulitis” FALSO. Para evitar la aparición de piel de naranja se recomienda reducir el consumo de café, pero esta alerta no se extiende a otras infusiones, como el mate. “Lo que genera la celulitis son los malos hábitos alimentarios, el sedentarismo, los cambios hormonales y la genética”, señala la doctora Spiner. 7) “Se puede tomar en grandes cantidades" FALSO. “Su consumo continuo puede inflamar el hígado y el bazo. Asimismo, no es aconsejable en caso de problemas articulares, como artritis, artrosis, dolores óseos o reuma. Tal vez deberíamos recordar su uso original, como bebida ceremonial en reuniones comunitarias, para así limitar su consumo”, alerta la nutricionista Susana Zurschmitten en su libro “La dieta inteligente” (de Grupal Distribuidora). “Se puede combinar la yerba con algunas hierbas medicinales para minimizar su efecto. Otra opción es elegir un momento del día para disfrutar plenamente de esta infusión y, así, moderar su consumo”, agrega la experta. 8) “Tiene efecto laxante” VERDADERO. “El mate se utiliza en tratamientos agudos o crónicos de estreñimiento y trastornos asociados”, explica Cerquetti. 9) “Lo mejor es tomarlo amargo” VERDADERO. “Lo ideal es tomarlo amargo o con edulcorante, para evitar el alto consumo de azúcar innecesario”, coincide la doctora Spiner. En caso de optar por un endulzante, muchos especialistas recomiendan la stevia como una opción natural. 10) “Puede producir acidez" VERDADERO. “Como nutricionista recomiendo suspender su toma en caso de acidez gástrica o sensación de malestar digestivo”, alerta Cerquetti.
(y nunca lo reconoceran) Hombres: sensibles aunque no lo reconozcan, temerosos aunque se hagan los héroes, en general despistados, y a los que no vendría mal un coscorrón eventual… Sabemos que esto es así. Así que, ¿por qué no decirlo y acabar con la tensión de una vez? Será bueno para todos. Uno. Quedarse calvos antes de cumplir los 30 años Dos. Quedarse calvos antes de cumplir los 25. Tres. Ver a su madre desnuda. Cuatro. Soñar con su madre desnuda. Cinco. Excitarse al soñar con su madre desnuda. Seis. Que una mujer les gane en un deporte. Siete. Mover la cadera de manera ridícula en la discoteca. Ocho. Tener el pito pequeño. Nueve. Aguantar menos de dos minutos haciendo el ñaca ñaca, y que ella diga "no pasa nada". Diez. Aguantar menos de cinco minutos haciendo el ñaca ñaca, y que ella diga "no pasa nada". Once. Tirarse un eructo para adentro pero que al final huela. Doce. Que su novia les recuerde que hay que bajar la tapa. Trece. Que su novia les recuerde que no hay que mear fuera. Catorce. Que su novia les regañe por no haber respetado jamás ninguna de las dos reglas anteriores. Quince. Ver a Brad Pitt en la pantalla y sentir complejo. Dieciséis. Ver a Christian Bale en la pantalla y sentir complejo. Diecisiete. Que cuando están tristes, muy tristes, necesitan abrazar.. Dieciocho. Que una amiga de su pareja se les insinúe. Diecinueve. Que su pareja les diga que ha visto porno lésbico. Veinte. Que su pareja les proponga un trío con otra mujer, y temer que no estarán a la altura de las circunstancias. Veintiuno. Que su pareja les proponga un trío con otro hombre, y pensar que va a enamorarse del otro. Veintidós. Engordar y no caber en los pantalones de hace cinco años. Veintitrés. Echar tripa cervecera. Veinticuatro. Tener pelos en las orejas. Veinticinco. Tener pelos en la nariz. Veintiséis. Llorar delante de un amigo. Veintisiete. Comprometerse, en cualquier sentido. Veintiocho. Decir la edad real a la que perdieron la virginidad. Veintinueve. Reconocer delante de los colegas que no les gusta la cerveza, o el fútbol, o los coches, o incluso la pornografía. Treinta. Comprarse una camisa nueva pensando que es la leche y descubrir tarde que tienen más escote que sus parejas. Treinta y uno. Decir “te quiero”. Treinta y dos. Decir “lo siento”. Treinta y tres. Decir “qué guapa estás hoy”. Treinta y cuatro. Que se les considere sólo amigos. Treinta y cinco. Que se sienten identificados con Sexo en Nueva York. Treinta y seis. Que los niños les llamen “señor”. Treinta y siete. Que en el bar una tía les diga “¡podrías ser mi padre!” Treinta y ocho. Admitir que les gusta una película romántica. Treinta y nueve. Admitir que les apasiona acariciar gatitos. Cuarenta. Reconocer que llevarían color rosa.