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Usuario (Uruguay)

El amor no mira con los ojos, sino con el alma (W. Shakespeare) La peor forma de extrañar a alguien es estar sentado a su lado y saber que nunca lo podrás tener (G. García Márquez) El respeto al derecho ajeno es la paz (B. Juárez) El amor es el olvido del yo (H. Frederic Amiel) El amor es así, como el fuego; suelen ver antes el humo los que están fuera que las llamas los que están dentro (J. Benavente) Hemos aprendido a volar como los pájaros, a nadar como los peces, pero no hemos aprendido el arte de vivir juntos, como hermanos (M. Luther King) Hay que seguir la lucha con lo que podamos hasta que podamos (B. Juárez) Recordar es fácil para el que tiene memoria. olvidarse el difícil para quien tiene corazón (G. García Márquez) En nuestros locos intentos, renunciamos a lo que somos por lo que esperamos ser (W. Shakespeare) Pueblo en donde la libertad es efecto de las leyes y las leyes son sagradas, por fuerza es un pueblo libre (J. Montalvo) Podrán cortar todas las flores pero no podrán detener la primavera (P. Neruda) No llores porque ya se terminó, sonríe porque sucedió (G. García Márquez) No hay más que tres acontecimientos importantes en la vida: nacer, vivir y morir. No sentimos lo primero, sufrimos al morir y nos olvidamos de vivir (Jean de la Bruyere) El casarse es terminar una serie de pequeñas tonterías con una gran estupidez (F. Nietzsche) Hay dos tipos de mujeres: las feas y las que se pintan (O. Wilde) La vida es aquello que te va sucediendo mientras tú te empeñas en hacer otros planes (J. Lennon) Es mejor morir de pie que vivir de rodillas (E. Zapata) Yo dormía y soñé que la vida era alegría. Me desperté y vi que la vida era servicio. Serví y comprendí que el servicio era alegría (Rabindranath Tagore) Quien quiere de verdad quiere en silencio, con hechos y nunca con palabras (C. Ruiz Zafón) Lo que no me mata, me hace más fuerte (F. Nietzsche) La historia me absolverá (F. Castro) El ignorante afirma, el sabio duda y reflexiona (Aristóteles) Esto es todo, COMENTEN
El amor no mira con los ojos, sino con el alma (W. Shakespeare) La peor forma de extrañar a alguien es estar sentado a su lado y saber que nunca lo podrás tener (G. García Márquez) El respeto al derecho ajeno es la paz (B. Juárez) El amor es el olvido del yo (H. Frederic Amiel) El amor es así, como el fuego; suelen ver antes el humo los que están fuera que las llamas los que están dentro (J. Benavente) Hemos aprendido a volar como los pájaros, a nadar como los peces, pero no hemos aprendido el arte de vivir juntos, como hermanos (M. Luther King) Hay que seguir la lucha con lo que podamos hasta que podamos (B. Juárez) Recordar es fácil para el que tiene memoria. olvidarse el difícil para quien tiene corazón (G. García Márquez) En nuestros locos intentos, renunciamos a lo que somos por lo que esperamos ser (W. Shakespeare) Pueblo en donde la libertad es efecto de las leyes y las leyes son sagradas, por fuerza es un pueblo libre (J. Montalvo) Podrán cortar todas las flores pero no podrán detener la primavera (P. Neruda) No llores porque ya se terminó, sonríe porque sucedió (G. García Márquez) No hay más que tres acontecimientos importantes en la vida: nacer, vivir y morir. No sentimos lo primero, sufrimos al morir y nos olvidamos de vivir (Jean de la Bruyere) El casarse es terminar una serie de pequeñas tonterías con una gran estupidez (F. Nietzsche) Hay dos tipos de mujeres: las feas y las que se pintan (O. Wilde) La vida es aquello que te va sucediendo mientras tú te empeñas en hacer otros planes (J. Lennon) Es mejor morir de pie que vivir de rodillas (E. Zapata) Yo dormía y soñé que la vida era alegría. Me desperté y vi que la vida era servicio. Serví y comprendí que el servicio era alegría (Rabindranath Tagore) Quien quiere de verdad quiere en silencio, con hechos y nunca con palabras (C. Ruiz Zafón) Lo que no me mata, me hace más fuerte (F. Nietzsche) La historia me absolverá (F. Castro) El ignorante afirma, el sabio duda y reflexiona (Aristóteles) Esto es todo, COMENTEN [/size][/color][/size][/align]
Por qué se producen las resacas? El consumo de grandes cantidades de alcohol provoca un estado de embriaguez caracterizado por la desinhibición social, la descoordinación muscular, la pérdida del sentido del equilibrio y la disminución de las capacidades cognitivas, entre otros efectos. Dado que actúa como un potente diurético, el alcohol favorece la producción de orina y lleva a la deshidratación. También causa desequilibrio de electrolitos, irrita el estómago y los intestinos de diversas maneras, dilata los vasos sanguíneos y disminuye la concentración de azúcar en la sangre. Cuando la borrachera termina, aparece la resaca en un 75% de los casos. Pero… ¿por qué se produce? La resaca es un trastorno leve pero muy molesto que se puede presentar después de haber consumido bebidas alcohólicas. El organismo se protege de la intoxicación y segrega unas enzimas que metabolizan y desechan las toxinas. Sin embargo, cuando los niveles de sustancias tóxicas son excesivos, la capacidad del organismo para metabolizar es menor y se producen los síntomas clásicos de resaca: una sed intensa, un persistente dolor de cabeza, visión borrosa, fatiga, mareos, dolor muscular, náuseas, acidez de estómago y malestar general. El dolor de cabeza se debe principalmente a los productos tóxicos de degradación del alcohol, que aparecen en mayor cantidad en el cuerpo si el alcohol no es de buena calidad. Las molestias gástricas se deben a las erosiones en la mucosa del estómago producidas por el etanol y por otros subproductos de la fermentación del alcohol con actividad biológica llamados congéneres. Y serán mayores si ha habido mezcla de bebidas o si se han consumido combinados, pues su número será mayor. La sequedad de boca y la persitente sed se debe a que el alcohol disminuye la vitamina B1 del organismo y al efecto diurético ya mencionado. Claro que la manera de beber puede empeorar la resaca: beber alcohol muy deprisa o sin diluirlo en bebidas no alcohólicas, con el estómago vacío o sin acompañarlo de alimentos o mezclando diferentes bebidas alcohólicas. También pueden empeorarla otros factores ajenos a la propia ingesta de alcohol: el tabaco, la música muy alta, los destellos luminosos y un deterioro en la calidad y la cantidad de sueño que acrecentarán los dolores de cabeza. Por qué huele tan fuerte el aliento a ajo? Después de comer ajo el aliento huele fuerte, áspero, picante, acre… de una manera que a muchas personas les resulta desagradable. Pero… ¿por qué huele de esa forma tan característica el ajo? ¿Y por qué se mantiene ese olor una vez ingerido? La culpable de ese aroma es la alicina, que es un compuesto producto de la unión de la aliína (aminoácido) y la alinasa (enzima). La alicina —potente fungicida y bactericida— es, pues, el producto de la conversión de la aliína catalizada por la alinasa. Ambos compuestos están separados dentro del diente de ajo y solamente interaccionan formando la alicina cuando se fractura el bulbo, se corta o se machaca. Proporcionando así una defensa contra los microorganismos. Ocurre que la alicina es inestable y da lugar a numerosos compuestos que contienen oloroso azufre. Así que, tras la ingesta, la alicina y sus derivados entran en la corriente sanguínea a través del sistema digestivo y viajan hasta los pulmones para ser liberados por la respiración. Además, estos productos degradan los ácidos grasos y el colesterol que se hallan en la sangre generando diferentes sulfuros y acetona. Componentes volátiles que también son exhalados por los pulmones y que también contribuyen a este olor tan característico. Por qué los mocos a veces son verdes? Porque… ¿qué curioso no se ha preguntado alguna vez, en voz alta o a sí mismo, de forma consciente o inconsciente, por qué el moco es de color verde? La explicación a continuación. Y no, la clorofila no tiene nada que ver. El moco nasal lo produce de manera continuada la mucosa nasal. Sirve para proteger las vías respiratorias y atrapar objetos extraños como polvo y polen antes de que entren en las vías respiratorias. Generalmente su color es claro y presenta un aspecto ligero, pero durante una infección el moco puede cambiar su color a tonalidades amarillas o verdosas. En caso de infección bacteriana, los microorganismos se reproducen rápidamente en un ambiente húmedo, caliente y rico en nutrientes como es la mucosa nasal. El sistema inmunológico reacciona presentando batalla por medio de los neutrófilos. Los neutrófilos ingieren ávidamente todo tipo de bacterias desactivándolas por medio de procesos oxidativos en los que toman parte enzimas con un significativo contenido de hierro. Los productos de desecho del enfrentamiento entre los agentes invasores y el sistema inmunitario, que comprenden los neutrófilos muertos, las bacterias digeridas y los enzimas utilizados, contienen una cantidad de hierro suficiente para dotar al moco de su color verdoso. Por qué la bala gira cuando la disparan? Ya sé que en la imagen no se aprecia, pero las armas hacen girar las balas cuando las disparan. ¿Y por qué? Pues así, a botepronto, porque una bala vuela más lejos y más certeramente si lo hace girando. Se podría argumentar que la distancia que alcanza el proyectil dependerá de la cantidad de energía adquirida por el proyectil por la explosión provocada por el disparo. Pero el caso es que la bala encuentra resistencia al movimiento en su trayecto: resistencia del aire, del agua… Las primeras balas eran redondas bolas de plomo y su esférica forma hacía perder rápidamente la velocidad por el rozamiento con el aire. Alrededor de 1825 se desarrollaron balas de forma cilindroconoidal, mucho más aerodinámicas y que mantenían mucho mejor su velocidad de vuelo. Pero presentaban un problema: su forma alargada provocaba que cualquier pequeña irregularidad en su superficie pudiera atrapar aire, de manera que su trayectoria se desviara ligeramente y su morro no apuntase hacia adelante. Este desequilibrio provocaba un aumento de la resistencia en el morro, un temblor o tambaleo y, en definitiva, una sensible disminución del alcance y la precisión. Por ello se diseñan los cañones de las armas con unas ranuras en espiral. Los gases de la explosión circulan por ellos imprimiendo giro a la bala disparada. Y si la bala gira adecuadamente alrededor de su eje mientras vuela, el efecto de las imperfecciones se obvia y la velocidad y precisión aumentan notablemente. Las balas han aumentado ahora su impulso. No solamente tienen impulso en el sentido del avance (momento de inercia), también tienen un impulso rotacional por el giro (momento angular). Cuando la bala se tropiece con su objetivo, tanto el impulso lineal como el rotacional se transferirán al blanco, causando un mayor daño. Nota sabionda: Las balas modernas están recubiertas de cobre porque las armas modernas las disparan a velocidades tan altas que el plomo se derretiría por la fricción con el aire. Pueden los perros oler el cáncer? Según un estudio británico publicado por la revista médica British Medical Journal, sí. Los perros podrían llegar a ser algo más que el mejor amigo del hombre, que no es poco, pues su olfato les permite detectar el cáncer de intestino aunque la enfermedad se encuentre aún en una fase inicial. Aunque tal afirmación, sin matizaciones, es un poco aventurada, así lo revela un estudio que ha realizado experimentos con un perro labrador especialmente adiestrado. El animal realizó pruebas de olfato, que consistían en oler el aliento y las heces de los participantes. Del total de la muestra, 48 personas estaban diagnosticadas con cáncer de intestino y 258 otras no sufrían la enfermedad. Pues bien, el perro pasó la prueba con nota y supo identificar 33 casos de cáncer de 36 mediante los test de aliento y 37 de 38 en pruebas de heces. En porcentajes, su “olfato clínico” equivaldría a un 95 y un 98% de precisión en muestras de alientos y de cacas, respectivamente. Aunque el estudio es respaldado por otras teorías e investigaciones, no se recomienda que sean los perros los que diagnostiquen esta enfermedad. Eso sí, no es descartable pensar en los resultados de tal estudio a la hora de desarrollar un sensor o detector de la enfermedad más rápido. Y es que parece que el olfato canino es capaz de detectar los componentes químicos correspondientes a esta enfermedad. Interesante, cuanto menos. Por qué el hielo seco está seco? Ese humo que burbujea a los pies de los músicos por el escenario, esa densa humareda que desciende de las probetas del laboratorio de un científico loco, esa espesa niebla que surge del hirviente caldero de una bruja, desciende por sus costados y repta por el suelo… todos estos efectos los provee el hielo seco. Y, ¿qué es el hielo seco? ¿y por qué se llama así? El hielo seco es dióxido de carbono puro en estado sólido, de la misma manera que el hielo convencional es agua en estado sólido. Pero si bien el agua se congela a 0 ºC, el dióxido de carbono lo hace a -78,5 ºC. Así pues, el hielo seco está mucho más frío que el hielo de agua. A temperatura ambiente el hielo convencional comienza a derretirse y, al transformarse en líquido, se moja. En cambio, el hielo seco está seco porque no se derrite. Como el dióxido de carbono no puede existir en estado líquido a la presión atmosférica normal, cambia de estado directamente de sólido a gaseoso: se sublima. Pero no es el dióxido de carbono en forma gaseosa lo que vemos, la nube que rodea el hielo seco es agua pura. Agua que se ha condensado de la humedad natural del aire gracias a la baja temperatura del hielo seco. Y que en virtud a esa fría temperatura desciende y se mantiene a ras de suelo como si fuera un manto. Por qué los pasamanos de una escalera mecánica van más rápidos que los escalones? Así es. Van más rápidos y se puede comprobar fácilmente. Te puedes apoyar con el codo en el pasamanos en una cómoda postura y, al poco, tu codo se ha adelantado hasta una posición incómoda. O puedes apoyar la mano y ésta se adelanta tanto que el brazo se estira hasta tal punto que hemos de soltarnos y volver a sujetarnos de nuevo en una posición posterior. Es uno de esos pequeños misterios cotidianos que llaman la atención del curioso. Pero, en realidad, no tiene nada de misterioso. Sabido es que estos aparatos han de cumplir unas rigurosas normas de seguridad para evitar que ningún usuario sufra daño alguno. Que pasan frecuentes revisiones de mantenimiento y que tienen instalados mecanismos que detienen de forma inmediata el funcionamiento en el caso de detectar un posible atrapamiento. Y otro de los mecanismos de seguridad es la diferencia de velocidad entre el pasamanos y los escalones. Pero… ¿por qué es eso algo más seguro? La cinta de caucho del pasamanos se mueve constantemente en círculo y es muy normal que sufra cierto deslizamiento a causa del rozamiento, esto es, que siempre resbala algo sobre su guía. Y siempre lo hace hacia atrás, al contrario del sentido de su desplazamiento. Este movimiento es mínimo y depende de la temperatura y la humedad ambiental que influyen sobre la goma, pero existe. De manera que los escalones y el pasamanos no podrán ir siempre sincronizados. Si estamos subiendo con la mano apoyada en el pasamanos y éste se retrasa con respecto a los escalones, nuestra mano se irá quedando hacia atrás y podría causar la pérdida del equilibrio y hacernos caer hacia atrás, escaleras abajo. Para evitar esta situación, la normativa dispone que el pasamanos circule más rápido que los escalones (aproximadamente un 2% más rápido) de manera que se contrarresta de sobra el posible deslizamiento y se evita el peligro de caída. Cuando la escalera es de bajada el pasamanos circula más lento, pues si lo hiciera más rápido nos empujaría hacia adelante y hacia abajo, que es precisamente lo que se quiere evitar. Cómo se hace el algodón de azucar? INAlgodón de azúcar: una imagen ligada a la infancia y a las ferias. Tan mágico en su creación y tan etéreo como dulce. ¿Qué curioso no se ha preguntado cómo se hace? Sí, todos hemos visto las hebras y como el vendedor las enrolla alrededor del palito hasta conseguir la gigantesca masa que nos entrega. Pero… ¿cómo se transforman los granos de azúcar en ese algodón? Ante todo decir que lo de algodón es por el parecido tacto y aspecto, por nada más. Para fabricarlo se utiliza una máquina especial que consta de un recipiente circular (como un barreño) y de un pequeño núcleo que gira por el efecto de un motor. En este núcleo hay un pequeño cuenco con una gran cantidad de diminutos agujeros y con una fuente de calor bajo él. El azúcar —y el colorante rosa— se vierten en el cuenco giratorio. El calor derrite el azúcar y por efecto de la fuerza centrífuga el dulce sale despedido por los orificios en forma de hilos que, antes de recogerlos, hay que esperar a que se enfrían y solidifiquen. Y es por efecto del calor que el azúcar pierde su estructura cristalina para hacerse amorfa, lo que permite que forme una fibra tan suave y flexible, a la que se pueden enrollar más fibras de azúcar, hasta formar la nube algodonosa que se vuelve pegajosa con la humedad y que se deshace rápidamene en la boca. Cómo funcionas las barritas de luz química? Las barras de luz química son esas que se doblan, se agitan y producen una luz fluorescente durante horas, sin necesidad de combustión o pilas. Muy útiles para señalización de emergencia, maniobras, lectura de mapas, iluminación submarina, acampadas, pesca nocturna… incluso para el ocio: pulseras y collares que brillan en la oscuridad, cubitos y bolas para decorar nuestras bebidas nocturnas y decoración para fiestas. Pero, ¿cómo funcionan? Independientemente de su tamaño o forma todas se basan en el mismo principio: la quimioluminiscencia. El DRAE nos informa que luminiscencia es la “propiedad de despedir luz sin elevación de temperatura y visible casi solo en la oscuridad, como la que se observa en las luciérnagas, los peces abisales, en las maderas y en los pescados putrefactos, en minerales de uranio y en varios sulfuros metálicos”. Entonces, la quimioluminiscencia es la luminiscencia producto de una reacción química. En una reacción química se recombinan los átomos de dos o más sustancias para formar un nuevo compuesto. Según la naturaleza de los reactantes la reacción puede emitir energía. Tal es el caso que nos ocupa. En la barras de luz coexisten dos compuestos químicos que al juntarse reaccionan. Uno de los compuestos, el peróxido de hidrógeno —al que se llama activador— está contenido en una cápsula de cristal pequeña y frágil. Y esta cápsula se encuentra dentro de la barra de polietileno propiamente dicha que contiene un éster de fenil oxalato y un tinte fluorescente que es el que da el color según el producto químico que contenga. Al doblar la barra y romper la cápsula las dos sustancias se mezclan. Y lo hacen con mayor rapidez al agitarla. Como resultado se obtienen unos compuestos producto (no importa cuáles) y una emisión de energía (que es lo que nos interesa). Esa energía excita los átomos del tinte fluorescente (sus electrones suben a un nivel energético mayor más alejado del núcleo), para luego volver a recuperar su estado de equilibrio (descendiendo a un nivel energético menor más cercano al núcleo y más estable) proceso que logran desprendiéndose de la energía sobrante en forma de fotones, es decir, produciendo luz sin calor (luz fría). Por qué se ven los huesos con los RAYOS X? Una radiografía es una fotografía del interior del cuerpo, más concretamente de los huesos. Pero ¿cómo es eso? ¿Cómo se fotografía “lo de dentro” sin captar “lo de fuera”? Pues con ayuda de los rayos X —llamados inicialmente rayos Roetgen en honor a su descubridor— que son una radiación electromagnética cuya frecuencia de vibración se encuentra entre la luz ultravioleta y los rayos gamma emitidos en las reacciones nucleares. Su alta frecuencia, de 30 a 3.000 PHz (1 PHz = 1·1015 Hz) y su corta longitud de onda (entre 10 y 0,1 nanómetros) le confieren un alto grado de penetración e ionización. Debido a esa alta capacidad de penetración, si radiamos un cuerpo humano con rayos X, éstos lo atravesarán sin problema. Pero dependiendo del tipo de tejido atravesado lo harán de forma más o menos amortiguada. Así, colocando una placa fotográfica de manera que recoja los rayos tras su paso por el cuerpo, es posible obtener una imagen en la que prácticamente sólo se aprecian los huesos, ya que el resto de tejidos son virtualmente transparentes a este tipo de radiación. Por ello son especialmente útiles para la localización de roturas o malformaciones óseas, así como para la detección de cuerpos extraños en el organismo. Pero debido a su alto poder ionizante —que modifica las moléculas a su paso— resultan gravemente perjudiciales en altas dosis, pues producen cambios en el ADN que podrían devenir en cáncer, por lo que no deben realizarse con frecuencia, o en malformaciones embrionarias, por lo que no se deben realizar radiografías a gestantes. Por ello los médicos o el personal técnico-sanitario que las realiza, se protegen tras cabinas de plomo mientras se realiza la exposición, pues el metal los protege al apantallar la radiación.O Por qué las hojas cambian de color en otoño? Cuando llega el otoño las hojas de los árboles mudan de color. Los verdes bosques cambian su tonalidad habitual por los naranjas, ocres, oro, marrones y rojos. Lo hemos visto muchas veces, pero… ¿sabemos por qué ocurre? El color verde de las hojas lo proporciona la clorofila, un pigmento segregado en los cloroplastos que es imprescindible para realizar la fotosíntesis. Pero no es ése el único pigmento orgánico presente en las hojas, también existen los carotenoides —de tonalidades amarillo-anaranjadas— y las antocianinas —de tonalidades rojo-azuladas— que son unos pigmentos que se encuentran de forma natural en las plantas y que las protegen del exceso de luz solar, al actuar como pantallas solares que bloquean la radiación dañina. También protegen las células vegetales del frío extremo al actuar como anticongelantes y son beneficiosos por sus propiedades antioxidantes. Todos estos colores quedan disfrazados por la clorofila presente en mayor cantidad, pero al llegar el otoño la cosa cambia. La disminución de horas de luz solar y la llegada de temperaturas más frías lleva pareja una mengua de la clorofila. Cuando el follaje empieza a envejecer, las hojas descomponen algunos de los pigmentos que han producido en exceso, como la clorofila, y los absorben parcialmente en el pedúnculo para otros fines. Es entonces, cuando el color verde desaparece, cuando se revelan el resto de pigmentos, que tintan las arboledas de los colores propios del otoño. Por qué el aliento es cálido y el soplido es fresco? Si exhalamos aire con la boca abierta, el aire expulsado es caliente. En cambio, si lo soplamos juntando los labios, el aire expulsado es frío. Esto es algo fácilmente comprobable con un gesto tan sencillo como colocar la palma de la mano frente a la boca y expulsar aire con la boca abierta o prácticamente cerrada. Y es algo tan simple que desde bien pequeñitos aprendemos la diferencia entre el aliento cálido y el soplido fresquito. Como el aire proviene del interior de nuestros pulmones, se encuentra aproximadamente a la temperaturea corporal y al dejarlo salir sin cortapisas por la boca abierta, es aire caliente. Útil para empañar el cristal de unas gafas antes de limpiarlas, calentar las manos ateridas de frío o intentar subir la temperatura del termómetro para simular fiebre. La sola modificación de la abertura bucal le imprime más velocidad, sin que hagamos ningún esfuerzo suplementario. Así soplamos velas, obtenemos pompas de jabón o hacemos girar un molinillo de papel. Pero también baja su temperatura, lo que nos es muy útil para enfriar la sopa o un guiso demasiado calientes, para calmar la piel en una pequeña quemadura o el escozor del alcohol en una herida. Pero… ¿a qué se debe ese cambio de temperatura? Cuando soplamos mantenemos la boca casi cerrada, de forma que el aire se ve obligado a salir por una abertura mucho más estrecha. Y cuando un fluido con caudal constante pasa de un conducto de mayor sección a otro de menor, necesariamente su velocidad aumenta, según nos indica la dinámica de fluidos, en concreto el efecto Venturi. Y si la energía cinética, que viene determinada por la velocidad, aumenta, la energía determinada por el valor de la presión ha de disminuir forzosamente, según el teorema de conservación de la energía o principio de Bernoulli. Al encontrarse fuera de la boca y a presión más reducida, el aire se expande. El efecto Joule-Thomson nos dice que si un gas se expande libremente, su temperatura disminuye, pues la distancia entre sus moléculas es mayor y su energía se diluye en un mayor volumen. Por tanto, el aire del soplido tiene una temperatura inferior a la del aliento. Por qué nos salen granos? Aunque no existe ninguna relación directa entre ningún alimento y los granos, lo cierto es que una dieta con un elevado contenido en grasas puede estimular la producción de aceite en la piel y con ello favorecer la aparición de los granos. Por el contrario, comiendo menos grasas y más frutas y verduras se seca más la piel y se palía el problema. Pero no se elimina. Y esto es porque la causa real de los granos es hormonal. Por eso es un problema que afecta a preadolescentes y adolescentes, en una etapa de su vida en la que la producción hormonal se desboca. En este estadio del desarrollo, el organismo comienza a fabricar más andrógenos. Estas hormonas, entre otras cosas, estimulan las gándulas sebáceas en la raíz de los folículos pilosos y éstas segregan más sebo que aflora por los poros de la epidermis. Pero lo hacen en tal cantidad y tan rápidamente que el poro se obtura. Cuando este sebo tapona el poro y no fluye, se acumulan bajo él células cutáneas muertas y más sebo. A medida que la materia taponada aumenta, empuja hacia arriba y aparece el grano. Podemos beber agua salada? Como poder, se puede, lo que no se debe. Por tragar un buche de agua salada no va a pasar nada —¿quién no ha tragado accidentalmente un poco de agua salada mientras tomaba un baño de mar?— pero si tragamos mucha puede ser muy perjudicial. Y eso sin llegar al extremo de lo que supondría un ahogamiento. Los efectos van desde diarreas hasta el colapsamiento de los riñones. En los procesos que ocurren en nuestro organismo tiene mucho que ver la ósmosis, que es un fenómeno físico-químico relacionado con el comportamiento del agua —como solvente de una solución— ante una membrana semipermeable para el solvente (agua) pero no para los solutos. Tal comportamiento entraña una difusión simple del agua a través de la membrana, sin gasto energético. Si una membrana de este tipo (una membrana celular, la piel…) separa dos soluciones de agua de diferente concentración, se genera un trasvase de agua desde la zona de más baja concentración o hipotónica, hacia la de alta concentración o hipertónica, buscando el equilibrio. Este movimiento del agua a través de la membrana celular puede producir que algunas células se arrugen por una pérdida excesiva de agua, o bien se hinchen por una ganancia excesiva de agua. Para evitar estas dos situaciones de nefastas consecuencias para las células, estas poseen mecanismos para expulsar el agua o los solutos, aunque requieren gasto energético. Ahora se nos plantea una pregunta. ¿Por qué no sale toda el agua de nuestro organismo cuando tomamos un baño de mar? La concentración de elementos en el agua corporal es menor que en el agua salada. ¿Qué ocurre, pues? Lo descrito hasta ahora es lo que ocurre en situaciones normales, en las que los dos lados de la membrana están a la misma presión; si se aumenta la presión del lado de mayor concentración, puede lograrse que el agua pase desde el lado de alta concentración al de baja concentración, en un proceso que se conoce como ósmosis inversa. Al bañarnos en el mar, el agua (y no la sal) penetra en nuestra piel sin mayor consecuencia que la de arrugarnos la piel de los dedos, como si de agua potable o desalinizada se tratase. Ahora bien, si bebemos agua salada, al entrar en nuestro organismo no existe ninguna diferencia de presión, por lo que funciona el mecanismo de la ósmosis. Nuestras células ceden agua para equilibrar la concentración en un proceso contínuo. Los riñones comienzan a acumular sal en el proceso de filtrado de la sangre hasta que resultan dañados. Nuestro organismo intenta eliminar la sal sobrante a través de la sudor, la orina y las heces, pero para ello ha de utilizar más agua que la adquirida al beberla salada. Se desencadena un proceso de deshidratación. Beber agua salada nos da todavía más sed y empeora nuestro equilibrio hidrostático. Así que, por mucha sed que tengas, no bebas nunca agua salada. Por qué huelen los pies? ¿Por qué huelen los pies? Y es más… ¿por qué lo hacen con un olor tan desagradable? Aunque todo el mundo suda por la planta de los pies —que es una zona de sudoración al igual que las axilas— no a todo el mundo le huelen los pies, o no en la misma medida. En algunos casos el olor llega a ser repelente. Este transtorno de la sudoración por la presencia de sustancias malolientes es conocido por los dermatólogos como bromhidrosis. Aunque puede que estos compuestos indeseables sean directamente secretados por las glándulas sudoríparas, o que los olores provengan de una infección por hongos, lo más habitual es que sean producidos al interaccionar el sudor con los microorganismos instalados en la piel y en el material del calzado. Al mantenerse los pies encerrados en los zapatos, la falta de ventilación, la humedad y el calor, conforman un ambiente muy apto para la proliferación de bacterias y hongos, que se multiplican con suma rapidez sobre la piel caliente y húmeda. Estos microorganismo metabolizan las toxinas y demás sustancias de desecho del sudor y como resultado se desprende el hedor que se concentra en los calcetines y el zapato, que llega a oler peor que el propio pie. Una buena higiene, mantener los pies secos el mayor tiempo posible, prendas (calcetines o medias) secas y limpias cambiadas con frecuencia, airear el calzado y permitir que los pies transpiren, serán suficientes medidas de prevención para evitar ese olor tan molesto. Por qué se oscurece la manzana cortada? Al exponerse la carne de ciertos frutos a la acción del aire podemos observar cómo se oscurece transcurridos unos instantes. Esto ocurre con frutas como la manzana, la pera, el plátano… y con otros alimentos como las patatas o los champiñones, por poner algunoes ejemplos. Este proceso de pardeamiento se llama oxidación, pues es el resultado de la acción del oxígeno contenido en el aire en combinación con los compuestos químicos de la fruta, en concreto sobre los fenoles. En la reacción interviene como catalizador una enzima: la polifenol oxidasa (PPO), gracias a la cual los fenoles se combinan con el oxígeno para transformarse en quinonas, que se polimerizan o reaccionan con grupos amino de diferentes compuestos formando compuestos coloridos que reciben el nombre de melaninas y que tienen propiedades antimicrobianas, y que podrían ser un mecanismo de defensa de los vegetales contra infecciones. Por qué sudan los vasos con bebidas frías? Bueno, los vasos que contienen bebidas frías, en realidad no sudan, aunque así lo parezca. Lo que ocurre es que el vapor de agua contenido en el ambiente se condensa en el exterior del vaso. ¿Y eso por qué? El fenómeno está relacionado con un propiedad particular del aire que es su capacidad limitada de incorporar vapor de agua. Así, cuando se dice que el aire tiene una humedad relativa del 75%, se quiere expresar que aún puede aumentar en un 25% más el vapor de agua que contiene sin llegar a condensar. Y de la misma manera, decir que la humedad relativa es del 100%, supone que el aire contiene el máximo vapor de agua posible y que si se pretende incorporar más vapor, lo que se consigue es que parte del vapor de agua contenido en el aire se condense. Pero ¿cómo se relaciona esto con nuestra caña de cervecita fría? Ocurre que la concentración de vapor de agua en el aire es directamente proporcional a la temperatura ambiente, lo que significa que cuanto mayor sea, más vapor de agua permite incorporar. Así, cuando el vaso está frío por contener una bebida fría o helada, la temperatura junto a la superficie del vaso disminuye, y con ella su capacidad de contener vapor de agua. El punto de saturación disminuye y el vapor de agua contenido en el aire colindante, la propia humedad, se condensa en pequeñas gotitas sobre la superficie. Se trata de un efecto similar a la formación de rocío en las noches frías de invierno y a la condensación de vapor de agua en la parte interior de los vidrios de las ventanas cuando en el exterior arrecia el frío invernal. Por qué tenemos pesadillas? Quizás sería interesante preguntarnos primero ¿por qué dormimos?, después ¿por qué soñamos? y, finalmente, ¿por qué tenemos pesadillas? El giro de nuestro planeta y el hecho de gozar de 12 horas de luz diurna y 12 horas de oscuridad, ha impulsado a las diferentes especies a adaptarse a tan drástico cambio, realizando su actividad en el periodo que le ha sido más propicio (en nuestro caso el diurno) y dejando para el otro la realización de otra serie de tareas. Aunque ahora disponemos de luz artificial que nos ilumina durante el periodo nocturno, nuestro reloj biológico nos impulsa a dormir, pues hay una serie de funciones indispensables para nuestro cerebro y nuestro organismo que solamente se llevan a cabo en el periodo de sueño. Funciones reparadoras y restauradoras de mente y cuerpo. Así, al dormir se inician unos procesos químicos por los que nuestro cerebro se entrega a una actividad que en algunos momentos es comparable a la de la vigilia. Mientras dormimos las redes neuronales atraviesan cinco etapas diferentes que se repiten entre tres y cinco veces a lo largo de la noche. Las cuatro primeras coinciden con la idea intuitiva que se puede tener del descanso: la frecuencia cardiaca y el ritmo respiratorio descienden y las ondas cerebrales se hacen más lentas. En cambio la quinta, la fase de sueño paradójico o REM (rapid eye movement) es mucho más activa y se caracteriza por un movimiento ocular rápido bajo los párpados, un aumento de los ritmos cardiaco y respiratorio y un incremento notable de la actividad cerebral. Es en este periodo, principalmente, cuando se lleva a cabo el proceso de las ensoñaciones. Comoquiera que el cerebro es un órgano muy complejo sobre el que apenas llevamos un siglo de estudio, no se conoce el porqué de los sueños, aunque las más modernas teorías de la neurología del sueño apuntan a que éste tiene un importante papel en las funciones cognitivas más complejas, como la resolución de problemas, la memoria y el aprendizaje y que lejos de corresponder a actividades mentales aleatorias, se llevan a cabo procesos que mezclan recuerdos, percepciones sensoriales y emociones, de tal manera que lo que se persigue es la comprensión o asimilación de aquello que nos ocurre en el periodo de vigilia. Sea como fuere, el cerebro forma imágenes con el flujo de información que recibe merced al incremento de actividad en la fase REM y les intenta dar un significado coherente. Para ello las une en una especie de secuencia a la que llamamos sueño. Ahora bien, puede ocurrir que el sueño no sea agradable, es decir, que cause desasosiego e incluso temor. Entonces este sueño perturbador recibe el nombre de pesadilla. Las situaciones estresantes que se producen durante el día pueden convertir los sueños en pesadillas, buscando con ellas el cerebro una forma de liberar las tensiones diarias. Por ello los niños —sumidos en un continuo proceso de aprendizaje y adaptación— son tan proclives a padecerlas. Tener pesadillas es algo tan normal como tener un sueño erótico por ejemplo, pero un aumento reseñable en su frecuencia puede ser una señal de alarma de que algo no va como debiera, que nuestro cerebro se enfrenta, a nivel inconsciente, a una situación o problema que crea una tensión emocional de la que no puede librarse. Relaciones tormentosas, traumas psicológicos, drogas y problemas psiquiátricos suelen ser causa de pesadillas frecuentes y recurrentes. Aunque a veces son simples reflejos de una situación delicada a la que no queremos enfrentarnos y que, al evitarla, nos crea tensiones emocionales. En este caso, nada mejor que enfrentarse a ella y resolverla en uno u otro sentido para que las pesadillas desaparezcan. Por qué se nos pone la piel de gallina? La piel de gallina, o la carne de pato que dicen los ingleses, es una especie de erizamiento de los poros de la piel que nos recuerda a esas aves una vez desplumadas. Pero, ¿qué provoca la piel de gallina? ¿cuál es el mecanismo? La piel de gallina es la respuesta a ciertos estímulos: sobresalto o susto frío estremecimiento o alteración en el ánimo Aunque, en realidad, las tres se refieren a un descenso de temperatura corporal, ya sea tanto por causas ambientales como por causas internas, ya sea por los escalofríos provocados por el miedo o los nervios o por la sensación sentimental intensa como una música un aroma o cualquier otra circunstancia que nos emociona. El funcionamiento es el siguiente: En la parte más profunda de la dermis se encuentran las glándulas sudoríparas, el tejido graso, los bulbos pilosos y una fina musculatura que opera sobre los poros, dilatando y contrayendo esos diminutos esfínteres con la finalidad de mantener la temperatura. Si hay un exceso de calor se abren para liberar sudor y contribuir al enfriamiento corporal por evaporación. Si hay una falta de calor (frío) se contraen y cierran para evitar la pérdida de más calor. Cuando este grupo muscular —llamado musculus erector pili o músculo horripilador— se contrae, el poro se cierra, la piel forma un bultito alrededor del folículo y el pelo se eriza, dando como resultado la piel de gallina. Este reflejo es en el hombre un resíduo de antaño, pues nuestro cuerpo no está tan cubierto de pelo como en tiempo prehistóricos, pero en muchos animales peludos es un mecanismo muy útil para mantener el calor, pues al erizarse el pelaje se hincha en su conjunto y proporciona una capa aislante de tamaño mucho mayor. Por otro lado, el sobresalto o susto que desencadena este mecanismo forma parte de la respuesta de huir o luchar que se presenta ante una amenaza. El erizamiento del pelo proporciona un mayor tamaño que ayuda a intimidar al oponente. Al respecto recordar el erizamiento de pelo y los bufidos de un gato amenazado, la postura erguida del oso o las membranas del cuello del lagarto de Kingy (sí, por eso acompaña una imagen del lagarto a esta entrada, por si se lo preguntaba algún curioso), artificios destinados todos ellos para ofrecer un aspecto más amenazador. Como el que debieron ofrecer nuestros ancestros con el vello corporal erizado. Por qué roncamos? Al dormir los músculos de la garganta y la tráquea se relajan, y si se está echado boca arriba, la lengua —que ha perdido su tonicidad normal— y la mandíbula se deslizan un poco hacia atrás taponando la abertura que une la garganta con las fosas nasales. Esta obstrucción dificulta la entrada y salida de aire de los pulmones y obliga al durmiente a respirar por la boca. Como consecuencia, el aire que entra por una abertura más reducida hace vibrar el suave tejido del velo del paladar y la úvula produciendo un ligero ronquido. Pero este ligero ronquido aumenta en potencia acústica, ya que al respirar continuamente por la boca el paladar se seca y vibra con mayor potencia. En general, cualquier circunstancia que dificulte la respiración durante el sueño puede producir el ronquido. Tal es el caso de un resfriado, una alergia, una apnea, una inflamación de amígdalas… pero tiene mayor disposición al ronquido crónico aquél que tiene al menos uno de los siguientes problemas: Escaso tono muscular en los músculos de la boca y la garganta, lo que facilita la oclusión de las vías. Obstrucción nasal, pues una nariz congestionada exige mucho esfuerzo para la respiración lo que facilita la vibración de los tejidos. El abultamiento excesivo de los tejidos de la garganta, consecuencia en el común de los casos del sobrepeso. Retrusión (posición más retrasada de lo normal) de la mandíbula, ya que así es más fácil que la lengua se desplace hacia atrás. Tamaño excesivo del paladar o la úvula, lo que estrecha la abertura entre la nariz y la garganta. Por qué huele tan mal el pescado? El pescado absolutamente fresco no huele a pescado, es decir, no tiene ese olor que le asociamos. Tal vez un aroma a frecor, a mar, nada desagradable. Pero al cabo de un par de horas de haber sido pescado, su carne empieza a descomponerse y es entonces cuando empieza a oler “a pescado”. La carne del pescado presenta unas proteínas —distintas a las de las carnes rojas— que se descomponen más rápidamente al sufrir la acción de enzimas y bacterias. Y es el olor de la descomposición de los aminoácidos la que resulta característica por una notable presencia de amoníaco y otros aminos, compuestos a los que nuestro olfato es especialmente sensible. Pero esta olor no significa que el pescado esté necesariamente en mal estado, pues se percibe mucho antes de que el consumo de su carne sea desaconsejable. Simplemente que cuanto más huele menos fresco es. Por ello los pescadores cubren de inmediato el pescado con hielo y es transportado en cámaras frigoríficas hasta el punto de venta en donde también se usa el hielo. Éste no solamente disminuye la temperatura evitando la descomposición, sino que evita que el pescado se seque. Pero la rápida descomposición de sus proteínas no es la única causa de su olor. Hay otras: Los organismos de los peces están equipados con unas enzimas digestivas muy eficaces a la hora de digerir la carne de pescado, pues no hay que olvidar que la base de la alimentación de los peces son otros peces. Si por alguna circunstancia las enzimas escapasen de las tripas comenzarían a actuar sobre la carne del propio pescado. Por ello los pescados destripados se mantienen durante más tiempo y en mejores condiciones que los enteros. Las bacterias que provocan la descomposición de los pescados son más eficientes que las que hay en tierra, porque están adaptadas a las bajas temperaturas de los mares. El simple calor ambiental aumenta su actividad. De aquí el esencial papel del hielo. La carne del pescado contiene grasas insaturadas —beneficiosas para el control del colesterol— que se oxidan con más facilidad que las saturadas. Esta oxidación las convierte en ácidos orgánicos, cuya mala olor contribuye a aroma desagradable a pescado. Por qué se escucha el mar en las caracolas? Pues porque le ponemos mucha imaginación. Es algo que se dice para embromar o encandilar a los niños pero, por supuesto, no es el mar el que suena ahí dentro. Entonces… ¿qué es lo que se escucha? Al igual que existe la luz blanca como mezcla de todos los colores, también existe el llamado ruido blanco como mezcla de todos los sonidos. Es el ruido ambiente que, aunque a veces no lo identifiquemos por estar compuesto por ondas de sonido de baja intensidad que normalmente no son registradas por nuestro oído, se encuentra a nuesto alrededor. El sonido se propaga por medio de ondas y estas rebotan en los objetos (reflexión), asimismo varía su velocidad y su ángulo de incidencia al cambiar de medio de propagación (refracción). En el interior de un objeto semicerrado —como por ejemplo un vaso— las ondas del sonido ambiente se reflejan y refejan y unas se suman a otras en un fenómeno conocido como resonancia. También se produce una reberveración del sonido, es decir, que las ondas reflejadas llegan al oyente antes de la extinción de la onda directa. Todo ello amplifica el ruido blanco que nos recuerda el ruido blanco que produce el mar. Y si ya produce este efecto un simple vaso (con imaginación, eso sí) mucho más rico en matices resulta el producido por una caracola, con sus múltiples recovecos y su especial morfología. De todas maneras este sonido es de una intensidad tan baja que es necesario acercar la caracola a la oreja para percibirlo. Nótese también que al acercar y alejar la caracola, las frecuencia sonoras varían pues también lo hacen los ángulos de incidencia de las ondas. También ocurre si cambiamos de caracola. ESTO ES TODO CHICOS, SE AGRADECE QUE DEJEN PUNTOS.