C

camilita_10

Usuario (Argentina)

Primer post: 22 feb 2011Último post: 8 mar 2011
3
Posts
0
Puntos totales
0
Comentarios
E
Enamorarnos,
FemmeporAnónimo2/24/2011

Lee con mucho cuidado y trata de ponerlo en practica para ver resultados. 1º.- tienes que observarla con mucho cuidado para captar en un tiempo considerable que cosas le gustan , que ropa es su favorita , cual es su cancion preferida , etc. cosas pequeñas , pero muy valiosas para nosotras. 2º.- luego de hacer eso tienes que acercarte sin muchos rodeos , solo tienes que demostrar firmeza , valentia , y mucha personalidad, para que ella te tome en serio , en el momento que te vas a presentar, a las mujeres no les gusta que los hombres sean inseguros, ¡chicos demuestren mucha seguridad sobre si mismos!. 3º.-si lograste presentarte con ella , solo tienes que charlar no por mucho tiempo, luego retirate de su lado con mucha amabilidad y no voltees para nada solo sigue tu camino , para que crees en ella un misterio. 4º.- al dia siguiente cuando pases frente a ella , y te salude pues tienes otra oportunidad de acercarte y hablarle , continua con esto cada dia pero no pases mucho tiempo con ella , por que si lo haces ella se sentira muy presionada. 5º.- para que las cosas se pongan un poco mas candente, invitala a salir pero que ella salga con una amiga y tu tienes que llevar a un amigo , tienes que poner mas interes a la amiga que a ella misma , has como si no existiera por momentos para ti esa noche , si notas que ella se incomoda , eh ahi sabes que ella siente algo por ti , entonces comienza ha tomarle un poco de importancia y cada vez que puedas tienes que acarisiarla pero solo como amigos. 6º invitala a bailar , pero antes de eso, acercate al que conduce la musica y dile que ponga una musica movida y luego una romantica, para que sea mas magico baila muy bien con ella y demuestrale que la quieres . nunca seas descortez con ella , se atento . 7º Tienes que ser celoso, a ellas les gusta, no tanto, pero si. 8º nunca le digas a nadie que estas enamorado de ella , y si quieres que se enteren todos , declarate a la mujer de tus sueños en un lugar publico dondo todos lo vean y tienes que ser muy pero muy romantico y hablar todo con mucha seguridad. 9º si te vas a declar tienes que estar seguro de que ella siente lo mismo por ti , nunca esperes mucho , no pierdas el tiempo en decircelo solo dilo . 10º si ella te da el SI luego de eso tienes que ser el mismo de antes o mas detallista y cariñoso si quieres concervarla , no la celes delante de todos por que te quita muchos puntos a tu favor , ojo , no te apresures a pedirle tener sexo por que ella pensara que solo quieres eso de ella , y cuando lo hagas se muy cuidadoso , y ve despacio , nunca lo hagas con apuro , haslo con calma y asegurate que ella lo disfrute. Besos ♥

0
0
E
Existe la amistad entre el hombre y la mujer?
FemmeporAnónimo2/22/2011

Y quizás esta sea una pregunta aun más vieja y más inconclusa que“¿Qué estuvo primero, el huevo o la gallina?”, esta pregunta ancestral que nos retrotrae a lo más profundo de nosotros mismos es: ¿existe la amistad entre el hombre y la mujer? Busquemos certezas para darle luz a un hecho que es un enigma dentro de las mil ideas que se nos ocurren a la hora de definir lo que sentimos (o lo que no). Una de las mayores certezas que se pueden dilucidar es, que para que exista una verdadera amistad, debe haber un consenso de las partes interesadas. No podemos hacernos las mas amigas cuando el pobre nos mira con cara de descorazonado cada vez que le hablamos de todos los encantos del muchacho de turno, y definitivamente, “no debería” poder creer que somos amigas, cuando nos producimos con tremendo escote para ver la ultima de Bruce Willis en su DVD… Entonces, encontramos acá la primera pauta que buscamos… EXISTE LA VERDADERA AMISTAD ENTRE EL HOMBRE Y LA MUJER, SOLAMENTE CUANDO ¿NO SE ATRAEN FÍSICAMENTE?… o intelectualmente, o sexualmente, o emocionalmente…entonces,¿¡para que querrían ser amigos!?Bien, quizás estés pensando: “¡pero yo tengo muchos amigos del sexo opuesto!”…razonamiento siguiente: ¿con cuantos de ellos tuviste algún encuentro cercano (frustrado o no)?…mmm… ¿se achico el numero? No te sientas mal si los podes contar con una sola mano, porque en realidad, eso es muy normal. Las afinidades tienden a confundirnos, y quizás a hacernos creer que porque tiene mil cualidades (que hacen de esa persona nuestro amigo) tenemos el derecho inexorable de reclamarlo como propio. Y aquí va la segunda pauta real: NUESTROS AMIGOS DENTRO DEL PRIMARIO Y MÁS BÁSICO SENTIDO DE PERTENENCIA, SON FUNDAMENTALMENTE NUESTROS. Es por esto que nunca le prestamos la adecuada atención, hasta que nos presenta a su NUEVA NOVIA…ese día, se encuentra particularmente lindo, radiante, sexy. Le vemos esa chispa en los ojos que hasta ayer no tenia...Y empieza la guerra incesante contra la “intrusa” que se metió entre ¡NUESTRO amigo y nosotras! Porque solo “las mejores” lo merecen (las que soporten las pruebas de los celos, las que finjan adorarnos para agradar, solo las que demuestren sumisión ante nuestro territorio)-obviamente, al final, ninguna es apta-, pero la que no se rinde ante el intento, va a ser la que por lo menos se va a ganar el voto de confianza, y el pase menos restringido a su vida social. Siguiente pregunta que acontece siempre luego de la premisa amistad=hombre+mujer, CUANDO HAY ATRACCIÓN… ¿LA AMISTAD SIGUE? Y aquí me doy el lujo de citar a un profesor de arte que me dijo: “a la hora de elegir qué dibujar, siempre elegís algo que te atrae, si no, no habría real interés y la obra no saldría”. Muy sabias palabras, ¡En todo sentido! Porque pongámoslo así: todo lo que elegís en la vida, lo elegís desde tu percepción, ya sea estética, emocional, espiritual, física, kármica, química… ¡no importa!, la cuestión es que si optamos por volver a ver a alguien, es porque algo de esa persona nos interesó, algo nos atrajo de manera tal, que elegimos ser sus amigos, por lo tanto, creo que no es valida la afirmación de que existe la amistad cuando no se atraen mutuamente. Por consiguiente, creo que la amistad entre el hombre y la mujer es, entre otras cosas, una vendetta a los impulsos. Es una mas, de las ¡Autoflagelaciones culturales de los seres humanos!-“encontré a la persona mas especial de mundo…pero no lo toco porque es mi amigo”-. Las amistades mixtas son un exquisito juego de histeria colectiva, mezclado con un poco de autosadismo, pruebas de autocontrol y amor desmedido. Lo que es una realidad ineludible es que el vínculo que existe entre amistades mixtas es tan especial como maravilloso. Él puede ser un oso gigante, pero nos escucha atento cuando estamos descorazonadas, no le molesta cebarnos mate mientras nos terminamos de pintar, le podemos decir abiertamente: “venite en un rato porque ahora me estoy depilando” (¡si! ¡No nos asume lampiñas!), nos banca completamente histéricas, llorosas, mensualmente hormonales, esporádicamente enamoradas, con crisis de moda, en transe de dieta, totalmente borrachas, en las decisiones difíciles y en las mas tontas. Es totalmente honesto en sus opiniones (hasta extremos crueles), nos propicia mimos sin exigir nada, nos presenta a mas amigos (porque le preocupa nuestra soltería), o se declara enemigo(o compinche) de nuestro actual. Y ¿nosotras para ellos? Tenemos dos roles(distinguibles por lo menos), la mirada femenina ante sus actos, la amiga que no se toca (excepto que se cerciore que es un conocido y un buen partido), la compañera de caravana, la fuente inagotable de presentaciones, los pies sobre la tierra en temas que para ellos no son para nada importantes y para nosotras un mundo, digamos…tener una amiga, es un puente hacia el entendimiento del genero. ¡Un amigo más!, nos llevan a todos los asados, somos su mejor pareja de truco, no escatiman en detalles desagradables a la hora de describir algo, alquilan para ver la mas sangrientas de las películas, nos ponen al tanto del mundo del deporte ¡y solo les falta golpearnos fuertemente la espalda en señal de su enorme aprecio! Ellos nos cuidan y adoran. Nos reconfortan y nos aconsejan (sabiamente o súper guarros, pero lo hacen con cariño). Asumen su bizarro romanticismo si piensan en nosotras escuchando: “…que linda que estas, sos un caramelo…”de la Bersuit, ¡y morimos de bizarro amor correspondido! No es lo mejor del mundo tener la certeza de que nuestro amigo, casi hermano, casi todo, es ese “alguien” perfecto en el mundo para nosotras y es, a la vez, la única persona a la que no tocaríamos porque la sola idea de perderlo nos resulta inconcebible. Pero, lo que si resulta perfecto es este equilibrio supremo entre el poder y el deber, entre lo adecuado, lo permitido, y lo que no lo es. La línea divisoria que nos hace mas amigos que amantes, más amantes que hermanos, más hermanos que extraños; y la misma, que se confunde cuando un día nos descubrimos sorpresivamente sexys, cuando nos vemos debilitados, derrumbados; que no se transgrede por mas alcohol y juerga que haya de por medio, por mas manzanas y serpientes que traiga. Esa línea divisoria, que es mas que una frontera impermeable a tentaciones, miradas de terceros, opiniones ajenas…por la cual un abrazo, un mimo, una charla acostados, llevan siempre de apellido “inofensivo”...o por la cual, el secreto de su permeabilidad se vuelve herméticamente infranqueable… Besoos ♥

0
0
L
Lo que ellos nos dan, !
FemmeporAnónimo3/8/2011

Es hora de aceptarlo: los hombres tienen muchos menos conflictos que nosotras a la hora del placer. Saben muy bien cuáles son sus necesidades y deseos... ¡Y cómo concretarlos! Las mujeres con una vida sexual satisfactoria gozan de mejor salud: tienen más vitalidad y se enferman menos. Seguramente ya te diste cuenta de que la mayoría de los varones no se hace demasiados rollos en la cama: ellos gozan de una manera bestial, sin ningún cuestionamiento. Por el vínculo que establecen con su cuerpo, tienen otro registro de las sensaciones y más apertura mental hacia el disfrute. El sexólogo Adrián Sapetti, presidente de la Sociedad Argentina de Sexualidad Humana (SASH) y titular de www.sexovida.com, explica: “Desde siempre se asocia la genitalidad masculina con el poder. Muchos dioses de la antigüedad, como Príapo o Hermes, eran representados con sus falos al descubierto. Es inevitable, entonces, que los varones se sientan los reyes del universo y de la cama”. Ellos están convencidos de merecer todo el placer, y nada los inhibe a la hora de conseguirlo. Moraleja: las mujeres tenemos mucho que aprender de los hombres. Lección N˚1 Todo tu cuerpo es una gran superficie de placer Hay una razón física de por qué un varón alcanza el clímax más fácil y rápidamente que cualquiera de nosotras: el tamaño de su miembro. Aunque un pene sea XS, siempre va a ser mayor que la parte externa de tu clítoris, lo que significa que ellos tienen una superficie ultrasensible superior a la nuestra, lo que les permite cruzar la meta del orgasmo en cuestión de minutos. “Una mujer necesita cuatro veces más sangre que el hombre (600 mililitros contra los 150 mililitros de él) para irrigar su zona genital cuando está excitada. Eso explica por qué demora más que él en alcanzar el orgasmo”, aclara el sexólogo Adrián Helien, del sitio www.tusexologo.com.ar. Durante años, los especialistas destacaron la importancia de crear un “foco de atención sexual”, en el sentido de concentrarse en un único punto y estimularlo de una manera específica (bastante monótono, ¿no?). Hoy en día, en cambio, se habla de un “foco de atención vital”: es necesario expandir las fronteras del placer. Si lográs que tus sentidos (que usualmente están aletargados por las obligaciones cotidianas) recuperen su agudeza, todo tu cuerpo se convertirá en una máquina de disfrute, abierta a cada sensación. Y, en el terreno sexual, eso se traduce como orgasmos más poderosos. Tarea para el hogar: Empezá a conectarte más con todos los estímulos que te rodean. Repará en el color del cielo, en la textura de la tela de tu vestido o en el agua que se derrama sobre tu espalda cuando te duchás, por ejemplo. La idea es que adoptes una suerte de “estado de alerta” para detectar (¡y disfrutar!) cada sensación agradable. Trasladá esta actitud a la cama... E imaginate el resto. Lección N˚2 No siempre hay que ser correcta Nadie lo duda: el varón es un animal sexual. Cuando su cuerpo estalla de deseo, es incapaz de hacer otra cosa que no sea satisfacerlo. ¿O acaso tu chico nunca te arrinconó contra una pared, y quiso tener sexo ahí mismo, sin tanto preámbulo? Lo salvaje y lo urgente forman parte de su instinto. Este tipo de conducta es interpretado por el cerebro como algo novedoso y excitante; en consecuencia, tu organismo libera una serie de químicos (como la dopamina y la oxitocina) que provocan bienestar. Tarea para el hogar: Anticipale a tu hombre que esa noche va a vivir algo diferente (atacarlo por sorpresa no siempre produce el efecto deseado). A la tarde, enviale un SMS del estilo: “Me muero por ponerte las manos encima”. Una vez que llegue a tu casa, no le des tiempo a que te cuente qué tal fue su día: besalo hasta dejarlo sin aliento. Agarralo por los pelos mientras lo hacés y sacale la remera de un tirón. Dale pequeños mordiscos en los hombros y en el cuello. Animate a ser una diosa salvaje. Lección N˚3 Tenés que conectarte con tu zona V Desde la infancia, el varón tiene una relación muy particular con su miembro. Lo mira, lo toca, lo estira, le habla... ¡Lo adora! Por eso también tiene una conexión mucho más intensa con su energía sexual. Las mujeres, en cambio, no estamos habituadas a celebrar nuestra genitalidad (al contrario: históricamente fue considerada desagradable, sucia y digna de ser escondida). Además, con frecuencia nuestra atención está dividida entre las obligaciones laborales, familiares, hogareñas y sociales. Resultado: toda la energía que debería estar volcada en el placer sexual, se dispersa. Tarea para el hogar: Redirigí tu energía sexual hacia el lugar correcto. ¿Cómo? Simple: creá rituales que estimulen tu vagina y tus caderas. Humectá y perfumá la piel de ese área con aceites esenciales, contoneá la pelvis al bailar, secate bien despacio después de cada baño, comprate ropa interior nueva: todo vale. “Comenzá a mirarte y a tocarte tus zonas íntimas. Es increíble la cantidad de mujeres que no saben cómo lucen sus genitales o que dicen sentir ‘asquito’ cuando los exploran”, dice Sapetti. Creenos: cuanto más consciente seas de tu genitalidad, más y mejor sexo vas a tener. Lección N˚4 Asumí que merecés sexo, sexo y más sexo ¿Viste el comercial ese que dice: “Porque yo lo valgo”? Bueno, eso también se aplica en la cama. Convencete de que sos una mujer que merece (y mucho) el mejor sexo. Imitá a más de un bagarto que va por la vida sintiéndose deseado por todas las mujeres. ¿O nunca conociste a uno de esos ejemplares? “Al hombre se lo educa desde chico para que viva el sexo como un logro, una conquista, algo de lo que puede y debe estar orgulloso, porque es lo que lo ratifica como varón”, explica Helien. Lamentablemente, este no es el caso de las mujeres. Muchas han sido programadas para sentirse “gordas”, “feas” o “poco sensuales”. Se bombardean con mensajes que demuelen su autoestima, y esto hace que alcanzar el clímax sea una auténtica “misión imposible”. Lo que debemos hacer es copiar esa certeza masculina de ser un material sexualmente deseado. Convencete: merecés todos los orgasmos posibles. Ese es el primer paso para conseguirlos. Tarea para el hogar: Descartá de tu mente esos pensamientos negativos que tenés sobre vos y reemplazalos por afirmaciones positivas. “El gran aprendizaje de las mujeres es entender que para disfrutar del erotismo, el cuerpo debe estar sano, no superdelgado”, afirma Helien. Si un pensamiento nefasto te domina, neutralizalo con uno positivo. Recurrí a una imagen linda o sexy. Por ejemplo: cuando te sientas más caderona que Carmen Barbieri, acordate de la cara de tu chico cuando alcanza el clímax y de lo bien que te sentís vos cuando dejás tus inhibiciones de lado y le das rienda suelta a la diosa que hay en vos, capaz de gozar de su cuerpo y de darle placer al compañero. Otro consejo: establecé un código con tu chico. Decile que cada vez que te surja un pensamiento antisexy, vas a tocarle el brazo para que él te susurre algo lindo al oído. Con el tiempo, el viejo pensamiento negativo irá perdiendo fuerza. Lección N˚5 No debés distraerte de tu objetivo Cuando un varón está excitado, una enorme cantidad de sangre fluye hacia sus genitales y ejerce tal presión, que él solo puede pensar en alcanzar el orgasmo de una vez por todas. No tiene opción: su mente y su cuerpo lo obligan a mantenerse concentrado en el placer máximo. Si bien el proceso femenino es parecido, no resulta tan notorio ni tan puntual. Y cualquier pavada (un grito, un celular que suena, un recuerdo) nos hace perder el clima (¡y el clímax!). Tarea para el hogar: Encausá tu energía sexual hacia tu zona V mediante algo tan simple como la respiración. Empezá por inhalar por la nariz: imaginá que el aire va hacia tu cabeza, primero, y después hacia tu vagina. Visualizala como un foco encendido, de color rojo, hacia donde se dirige toda tu energía. También podés realizar ejercicios Kegel (que consisten en contraer rítmicamente los músculos pubococcígeos, que son los mismos que controlan la salida de orina y los que apretás cuando no querés hacer pis) mientras pensás: “Mi orgasmo es poderoso”. No es magia, sino persuasión. Y da resultado. Lección N˚6 Hay que ir directo al grano Un tipo llega a su casa desesperado por sexo. Se saca los pantalones, se autoestimula y después se pone a mirar tele. Punto. Una mujer llega a su casa desesperada por sexo. Se saca la ropa, empieza a llenar la bañera, echa aceites, enciende velas flotantes, va al living, pone música, baja las luces y, cuando finalmente está lista para darse una manito, ya no siente lo mismo que antes. O sea: en cuestiones de autoerotismo, debemos aprender de la practicidad masculina. ¿Para qué? Para dejar de esforzarnos tanto en la escenografía y comenzar a ser capaces de llegar al clímax bajo cualquier condición ambiente, tal como lo hacen ellos. Tarea para el hogar: Si estás con ganas y no hay un compañero a la vista, recurrí a tu vibrador, y asunto resuelto. De esta manera te asegurás el placer de forma inmediata. Esa actitud desaprensiva y hasta medio mecánica que tienen los varones con respecto del sexo es, justamente, lo que les permite vivirlo con mucha menos culpa y con mayor naturalidad. “La masturbación femenina siempre fue censurada, pero si una mujer no descubre sola qué le gusta y qué no, qué la enciende y qué la apaga, tampoco se lo podrá explicar ni pedir a su compañero”, dice Adrián Sapetti. Lección N˚7 No hay un modo único de alcanzar el clímax Un hombre hojea una revista porno, y a los diez minutos empieza a jadear: esa facilidad para excitarse se debe a sus altos niveles de testosterona. Nosotras también contamos con esa hormona, pero en menor cantidad. “Lo fisiológico y lo hormonal se combinan con lo cultural. Entonces, más que por la falta de testosterona, las mujeres llegan con menos frecuencia al clímax porque les han enseñado a disociarse se sus sentidos y hasta a ‘desconectar’ algunos (es el caso de la que tiene sexo con los ojos cerrados o con la luz apagada)”, asegura Helien. No debemos anclarnos en una única manera de alcanzar el clímax: al igual que lo hacen los varones, debemos descubrir nuevas variantes. Entonces, si ya sabés que cuando tu chico te da sexo oral alcanzás un Gran O, decile que en vez de la lengua use su miembro o el nudillo de un dedo. Empezá a improvisar: los resultados serán asombrosos. Tarea para el hogar: Pedile a él que te cuente qué cosas lo excitan, o que te proponga situaciones que hasta ahora nunca experimentaron. Por supuesto, esto no significa que vas a despedirte para siempre de las viejas movidas: se trata de abrir el juego a la novedad para no atarse a lo preestablecido. Lección N˚8 El autoerotismo es un buen hábito En el cerebro existen una suerte de “atajos” al orgasmo: son conexiones que, a modo de regueros de pólvora, se encienden, arden y explotan en cuestión de segundos.Debido a su hábito de autoestimularse, los hombres dominan perfectamente estas vías exprés al placer. Las mujeres, en cambio, no las conocemos ni tampoco sabemos cómo aprovecharlas. Tarea para el hogar: Un truco simple y eficaz: una vez que estés excitada, introducí un dedo en tu vagina y apretalo con tus músculos pubococcígeos. Después, meté otro más y hacé lo mismo. Con el tiempo y las horas de práctica, podrás abrazar cual pitón el miembro de tu hombre y asegurarte así un orgasmo fuera de este mundo. Nunca es tarde para mejorar tu técnica de tener sexo con vos misma. Tené en cuenta que la práctica hace a la perfección: cuanto más se entrena un músculo, más fuerte se vuelve. Por eso, la masturbación, además de relajarte, va a ayudarte a mantener en buen estado tus genitales.

0
0
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.