bustiiih
Usuario (Chile)

Hola comunidad taringera! Ya que está tan de moda contar virgohistorias que terminan mal (los linches la pechean, se cagan, los dejan plantados, los dejan en la friendzone etc.) vengo a contarle algo ligeramente distinto. Una historia de superación, de valentía y coraje, una virgohistoria que termina con un pequeño paso pero una gran victoria no sólo para mí si no para todos los virgos taringeros. Si yo pude, tú también puedes! Voy en tercero de mi carrera, y hay una chica de cuarto que me atrae mucho, es un ángel, como diría un prócer "Es un manjarrshh" y se parece mucho a Carice van Houten (Melissandre para los seguidores de Game of Thrones) pero en rubio. En fin, iba yo en la micro (transporte público) para mi U un día en la mañana de pie, con sueño y repasando en la mente los contenidos para dos evaluaciones que tenía en el día (por si a alguien le interesa en una me fue muy bien, en la otra me fue como el forro) Cuando de repente la micro se detiene, me giro y veo que ella estaba a punto de subir. En ese mismo momento me fui a la mierda, se me pasaron mil cosas por la cabeza y no entendía nada. Después de un rato, en que pude avanzar y sentarme al final vi que ella se sentó más adelante, y comprendí que el Universo me dio una tremenda oportunidad. Era ahora o nunca, debía hablarle sino quedaría como otro lince que la pechea, y así mi historia sería igual a la de tantas otras que hay en esta página. Debía comportarme como un guerrero e ir a la carga para conseguir hablar con ella Traté de repasar para las evaluaciones que tenía durante el día mientras miraba disimuladamente a la mina. Por supuesto no logré repasar nada, por mi cabeza pasaban miles de posibilidades, pensando en qué debía hacer para acercarme y chamullarla. Decidí finalmente hacer un acercamiento directo haciéndome el weón (boludo para los hermanos argentos). Cuando nos bajamos empecé a ponerme nervioso y ansioso, ella se bajó por la parte de adelante y yo por atrás de la micro, crucé los dedos para que el semáforo diera en rojo y ella no pudiera avanzar.... Pues parece que Zeus escuchó mi llamado y me permitió hacer mi abordaje. Casi que escuché sus palabras diciéndome "Vo dale papi" Me paré al lado de ella, y dije "Ya, ahora o nunca" y se dio el siguiente diálogo inicial - Hola, eres de cuarto cierto? - Sí, por? - Tu amiga Sabrina (nombre en clave, ni ca digo el nombre real jeje) es ayudante de método? - blablablabla Da lo mismo el resto de la conversación, se fue por cosas de tipo real chamullo de lo que iba surgiendo, lo importante es el final. Caminamos un par de cuadras desde el paradero hasta el destino de ella que me dijo iba para otra parte y ella me pregunta: - Cómo te llamas? - (le doy ni nombre) y tú? - Elizabeth (otro nombre en clave, está claro papi haha) Se acerca a mí, se despide de un beso y me dice nos vemos que te vaya bien! Yo no podría creerlo, había hablado con la mina que me gusta de hace un buen tiempo, ahora sabía mi nombre, o sea aparecí en su mapa y ahora la puedo saludar en cualquier momento cuando nos topemos. Esto significa que si yo pude, tú también puedes, es cosa de atreverse no más. Es mejor intentarlo y quedar como pelotudo que no intentarlo ante tremenda oportunidad. Una de las cosas que me sirvió para hacerlo fue pensar en lo gil que quedaría ante mis amigos si les comentaba que la mina se subió a la misma micro y yo no había hecho nada. Tal vez también les pueda servir a ustedes Esto es para demostrar que no todas las virgohistorias pueden terminar en pecheadas, espero ustedes también se animen a cambiar esta tendencia y hablarle a las minas que les gustan, resulta que no muerden y se pueden llevar una grata sorpresa. Tengo varias ideas para continuar en la conquista, si quieres comparte las tuyas y ayuda a un colega taringero que quiere tener éxito con la lincesa que le gusta. Gracias por pasar papu!