bresca25
Usuario (Argentina)

Entre 2002 y 2006, el avance de la siembra de esa leguminosa fue la causa principal de la deforestación de 660 mil hectáreas de monte en Santa Fe, Córdoba, Salta, Tucumán, Santiago del Estero y Chaco. Pérdida de la calidad de tierras cultivables, desequilibrios agro-ecológicos, aumento del riesgo de contaminación con plaguicida y mayor incidencia de plagas y enfermedades son algunas de las consecuencias negativas relacionadas con la extensión irracional de la frontera agropecuaria. “La expansión de la soja representa una poderosa amenaza sobre la biodiversidad en la Argentina”, advirtió hoy la secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, Dra. Romina Picolotti. La funcionaria puso como ejemplo de ese desorden ambiental el aumento de la deforestación en las provincias del Chaco, Córdoba, Salta, Santa Fe, Santiago del Estero y Tucumán. En conjunto, esos seis distritos "perdieron 660 mil hectáreas de bosques nativos entre 2002 y 2006 como consecuencia directa del avance del cultivo de soja”, destacó. Picolotti alertó además sobre los efectos negativos que la denominada “sojización del país” está provocando sobre la calidad de las tierras cultivables. “Los monocultivos, como el de la soja, originan desequilibrios agro-ecológicos como la pérdida de la capacidad productiva de los suelos; una mayor presión de plagas y enfermedades; cambios en la población de malezas y un mayor riesgo por contaminación con plaguicidas”. Asimismo, la secretaria de Ambiente señaló que “el cultivo de soja tiene las características de ser extractivo de nutrientes del suelo, que exige una práctica de rotación determinada según la zona y, a la vez, en ciertos suelos no es aconsejable a pesar de sus buenos resultados económicos a corto plazo”. “Pensando en el mediano y largo plazo, la sostenibilidad agrícola sólo se puede garantizar con los sistemas diversificados para preservan el ambiente en general y el suelo en particular, en una forma notablemente superior al caso de los monocultivos”, explicó Picolotti. Sin lugar donde vivir “El auge de la soja y su rendimiento económico trajo aparejado también un avance de la frontera agrícola sobre suelos no aptos o montes nativos de importante riqueza natural, no sólo para la preservación de la biodiversidad de la región afectada y la provisión de bienes y servicios, sino como hogar y medio de vida para miles de personas”, enfatizó la secretaria de Ambiente de la Nación. “Otra consecuencia indeseada del proceso de expansión sojera es la reducción de la seguridad alimentaria en los países productores, al destinarse a su cultivo tierras que previamente se utilizaban para la producción lechera, los granos o la fruticultura”, indicó Picolotti y agregó: “mientras sigamos respondiendo sólo a las señales de los mercados externos y a la economía globalizada, la proliferación de la soja seguirá creciendo de manera vertiginosa y, por supuesto, lo harán también los graves impactos ecológicos y sociales asociados.” Según datos de la Secretaría de Ambiente, la intensificación de la producción sojera en Argentina provocó una importante caída en el contenido de nutrientes del suelo. Su producción continua implicó la extracción, sólo en el año 2003, de casi un millón de toneladas de nitrógeno y alrededor de 227.000 de fósforo, nutrientes considerados esenciales para el crecimiento, desarrollo y rendimiento de los cultivos. “Sólo para reponer esos dos elementos, en su equivalente de fertilizante comercial, se necesitarían unos 910 millones de dólares” según un informe elaborado por el reconocido ingeniero agrónomo Walter Pengue en 2005. El mismo trabajo señala que “al tiempo que el área sojera se expande rápidamente, también lo hacen los agroquímicos. Mientras los promotores de la biotecnología argumentan que con una sola aplicación del herbicida es suficiente durante la temporada del cultivo, por otro lado comienzan a presentarse estudios que demuestran que con las sojas transgénicas se incrementan tanto el volumen como la cantidad de aplicaciones de glifosato. El glifosato es un herbicida no selectivo de amplio espectro, desarrollado para eliminación de hierbas y de arbustos. La producción mundial de este herbicida está liderada por la multinacional de origen estadounidense Monsanto. En la campaña 2004/05 en Argentina las aplicaciones con glifosato alcanzaron los 160 millones de litros de producto comercial. Y se espera un incremento aún mayor en el uso de este herbicida, a medida que las malezas comiencen a tornarse tolerantes al glifosato”, advierte el trabajo de Pengue. ¡Árbol abajo! Argentina enfrenta desde las últimas décadas uno de los procesos de deforestación más fuerte de su historia. Con el agravante de que en la actualidad el reemplazo de los bosques por la agricultura se realiza principalmente por el monocultivo de soja. Este tipo de práctica agrícola deteriora el ecosistema de tal manera que se puede asegurar que la conversión es de tipo permanente. Esto significa que si las tierras fueran abandonadas no podrían recuperar la vegetación natural original, deteniéndose la sucesión en etapas tempranas como arbustal. El cultivo de la soja avanzó sobre montes nativos como el Bosque Chaqueño que se despliega en las provincias de Chaco, Formosa, Santiago del Estero, el noroeste de Santa Fe y noreste de Salta, poniendo en serio riesgo la estabilidad de los ecosistemas. Favorecido por un ciclo húmedo, avances en biotecnología, métodos de labranza y la expectativa de buenos precios a partir de la devaluación, el avance vertiginoso de la agricultura sobre los bosques es uno de los problemas más graves en cuanto a la degradación del suelo. Si bien la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos (SAGPyA) indica que la dispersión geográfica del cultivo de soja incluye varias provincias del país, aquellas donde dicho cultivo representó un aumento significativo en la deforestación, principalmente en los períodos 1998-2002 y 2002-2006, son Chaco, Córdoba, Salta, Santa Fe, Santiago del Estero y Tucumán. Los ecosistemas boscosos son considerados como la organización vegetal más compleja, dado que involucran diferentes tipos biológicos vegetales como hierbas, arbustos, árboles, formaciones vegetales que brindan un hábitat adecuado para otro tipo de organismos tales como hongos, algas, y animales vertebrados e invertebrados, constituyendo un sistema biológico complejo que se ha establecido sin la intervención del hombre, con una alta biodiversidad. La degradación de los bosques y la deforestación traen como consecuencias, entre otras, las siguientes: Aumento de procesos erosivos y del riesgo de desertificación; Pérdida de la fertilidad; Pérdida del paisaje forestal; Pérdida de valores culturales y espirituales; Pérdida de la regulación de aguas superficiales y del subsuelo, modificación de los procesos de intercepción, infiltración y evapotranspiración; Pérdida de la calidad el agua; Aumento de algunos gases causantes del efecto invernadero; Pérdida de diversidad biológica; Migración interna (de los habitantes del bosque hacia los centro urbanos y sus alrededores); Pérdida de bienes madereros y no madereros; Perdida de posibilidades de uso sustentable de fauna silvestre. Y ESTO COMPAÑEROS NO ES NADA LAS PERSONAS COMO YO QUE VIVEN EN UN PUEBLO Y CERCA DE UNA ZONA DE ACOPIO NOS EXPONEMOS A LOS PODEROSOS AGROQUIMICOS QUE SE LE PONEN A LA SOJA. ESTO TRAE ENFERMEDADES AGUDAS, CANCERIGENAS Y MAL FORMACIONES. MUCHACHOS UNOS DE LOS HERVISIDAS ES EL GLIFOSATO MAS CONOCIDO COMO ROUND-UP ES EL QUE SE USA EN TODO EL PAIS Y VA DE LA MANO DE LA SOJA Y EL MIZ TRANSGENICO. SEÑORES LOS HOMBRES DEL CAMPO QUE SE HACEN LLAMAR ASI NOS ESTAN MATANDO DE APOCO A NOSOTROS Y A NUESTROS HIJOS...NO DEJEMOS QUE SE DEN EL LUJO DE HACER PARO OTRA VES, PORQUE NOS PERJUDICANA GENTE TRABAJADORA COMO YO, COMO VOS, COMO TODOS... ESPERO QUE LES GUSTE Y COMENTEN. ES MI PRIMER POST Y ME PARECE UNA BUENA IDEA QUE SE VEA LO QUE ESTA PASANDO EN LA INDUSTRIA DEL CAMPO. GRACIAS