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Usuario (Argentina)

La Fiebre hemorrágica argentina Localmente denominada mal de los rastrojos o mal de Junin, es una fiebre hemorrágica viral zoonótica, enfermedad viral en Argentina. Es causada por el agente viral Junin virus (un arenavirus, muy relacionado con el virus Machupo, agente causante de la fiebre hemorrágica boliviana). Su vector es una especie de roedor, la laucha del maíz o ratón maicero (Calomys musculinus). La zona endémica de la FHA cubre aproximadamente 150.000 km², comprometiendo las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos y de La Pampa, con una población estimada en riesgo de 5 millones. El vector es un muy pequeño roedor laucha conocida localmente como ratón maicero, que sufre infección crónica asintomática, y desparrama el virus a través de su saliva, orina, sangre. La infección al humano se produce a través de: • contacto con la piel (con escoriaciones, por Ej.) • en mucosas (ojos, el clásico morder introduciéndose palitos • inhalación de partículas portando el virus. Se lo halla principalmente en gente que reside, o visita, o trabaja en el medio rural; el 80 % de los infectados son hombres entre 15 y 60 años. La FHA es una gravísima enfermedad aguda que comenzando como una vulgar gripe termina progresando hasta el deceso en 1 a 2 semanas, o su recuperación si es tratada tempranamente con plasma sanguíneo (suero sanguíneo) de ex enfermos. Área endémica de la FHA y los puntos son presencia de Calomys musculinus, 1996 El tiempo de incubación del virus es entre 10 a 12 días, apareciendo luego los primeros síntomas, que confunde al profesional médico no preparado en el diagnóstico diferencial (análisis bioquímico de plaquetas): • fiebre, • dolor de cabeza, • debilidad, • desgano • dolores articulares y oculares • pérdida de apetito. Al contrario de una gripe donde el paciente mejora al quinto día, en la FHA se intensifican menos de una semana después, forzando al infectado envirado a acostarse, produciéndose cada vez más fuertes síntomas de alteración vasculares, renales, hematológicos y neurológicos. Este estadio no dura más de 20 días (ya es imposible, aplicando el sentido común, afirmar que el paciente esté engripado...) Si no se lo trata antiviralmente, la mortalidad de la FHA alcanza el 30 %. Tratamientos específicos Incluye: • Plasma de pacientes recuperados, que, si comienza tempranamente, es extremadamente efectivo y reduce la mortalidad al 1 %. La Ribavirina ha mostrado alguna ventaja en el tratamiento de enfermedades por arenavirus. Historia La enfermedad fue primero detectada hacia 1954 en los Partidos de Junín, y de Chacabuco (foco viral: localidad de O'Higgins, Chacabuco, en la provincia de Buenos Aires, siendo su agente, el virus Junín, nombrado luego de su identificación en 1958. En esos tempranos años, alrededor de 1.000 casos/año se registraban, con una tasa de mortalidad muy alta (más del 40 %). La inicial introducción del tratamiento médico con el "plasma del convalesciente" en los 1970s redujo esa letalidad. Vacuna Antes del golpe de Estado Argentino del 28 de junio de 1966, se estaban completando los estudios protocolares de una vacuna eficaz contra la FHA, a través del Dr. N. Parodi y su equipo, en la ciudad de Junín. Todo abortó y se destruyó la cepa, en ese 1966. Luego, en EE. UU. en laboratorios del Ejército de Estados Unidos, se aisla la cepa Candid #1 vacuna para la FHA en 1981 por el Dr. Julio Barrera Oro, del INEVH, Instituto Nacional de Enfermedades Virales Humanas Dr. Julio Maiztegui, y en 2007 ningún laboratorio comercial lo produciría. Esta producción industrial la realiza el propio INEVH en su "Laboratorio de ALta Seguridad". Las 20.000 dosis de la vacuna, nufacturada en el Instituto Salk (w:en:Salk Institute) en EE. UU., y estuvo disponible las primeras partidas en 1986. La Candid #1 ha sido inyectada a población de alto riesgo (hombres en el ámbito rural de 16 a 60 años), y es un 95,5 % efectiva. El 29 de agosto de 2006, con las dificultades burocráticas comunes, el "Instituto Maiztegui" obtiene la certificación para producir la vacuna en Argentina. Existe un "Plan de Vacunación" listo a ser operado, y el presupuesto para el 2007 permite obtener 390.000 dosis, a AR$8 cada una (cerca de US$2,58 o €1,95). El Instituto Maiztegui tiene capacidad de manufacturar anualmente, las 5 millones de dosis requeridas para vacunar la población íntegra del área endémica. Desde 1991, más de 240.000 personas han sido vacunadas, conyevando una gran disminución del número de casos reportados (94 sospechosos y 19 confirmados en 2005). La vacuna Junín ha demostrado también reaccionar al virus Machupo y, por ende, ha sido considerada como tratamiento alternativo para la Fiebre hemorrágica boliviana. Espero que les sirva
A muchos de nosotros nos enseñaron, desde muy chicos que el Ser Humano es diferente a los animales. Entre las cosas que se me inculcaron de pequeño puedo citar: Los seres humanos tenemos piernas y pies. Los animales tienen patas. Los seres humanos tenemos almas inmortales. Los animales no. El ser humano (y creo que también las mujeres) tienen inteligencia. Los animales no. etc, etc. Pero con los años, y después de estudiar las evidencias de la teoría de la evolución, es razonable que uno se empiece a plantear hasta dónde es tan firme la división entre seres humanos y animales. ¿No se trata sólo de una soberbia muy propia de nuestra especie?. Como en otras páginas, no voy a analizar las razones religiosas, que son afirmaciones de fe sin demostración y por tanto no refutables en sus propios términos. Me atendré solamente a lo que conocemos como análisis científico. Entonces, para "demostrar" que el ser humano no pertenece a la categoría de los animales, será necesario encontrar al menos una propiedad que sea única y propia del ser humano. En otras palabras deberemos encontrar una diferencia cualitativa y no meramente cuantitativa. Empecemos el análisis (como de costumbre, no pretendo ser dueño de la verdad, sólo expongo mi punto de vista): El ser humano necesita alimentos (y los evacua) de la misma forma que el resto de los animales. Esto no nos diferencia. El ser humano nace y muere como el resto de los animales. Tenemos huesos, músculos y sangre como muchos animales. Nuestros sentidos (vista, olfato, gusto, tacto y oído) no sólo se encuentran presentes en los demás animales. sino que frecuentemente encontramos especies que nos aventajan en cualquiera de ellos. Nuestra estructura de detalle (el código genético) está increíblemente emparentado con el de los animales. No es algo nuevo, sino una variante más. El lenguaje nuestro es mucho más evolucionado, pero muchas especies de animales se comunican gestualmente o con sonidos. O sea que el hecho de pasar información entre individuos no es una característica sólo humana. El manejo de herramientas comparte el mismo análisis que el párrafo anterior. Quien puede negar que los perros o los monos, poseen conductas inteligentes?. Por supuesto, en menor grado que nosotros. No dudo que somos más inteligentes que los perros. Pero no somos los únicos seres inteligentes. etc, etc, etc. En resumen, yo no he sido capaz de encontrar diferencias cualitativas que nos permitan diferenciarnos netamente de los animales. Quizás debería profundizar en las características "negativas" como el cinismo, la hipocresía, la adulación, etc. Pero me temo que también (en mucho menor medida) también se encuentra en las demás especies animales. Conclusión tentativa Los seres humanos no somos más que una especie animal con características propias. Y esto no puede hacernos daño. Como ya expliqué en otra de estas páginas, quizá sea malo tener malas cartas para jugar una partida de póquer, pero es mucho peor negar las cartas que uno tiene y auto-engañarse. Si uno apuesta creyendo que tiene una escalera real y en realidad sólo tiene un par de reyes, puede sufrir mucho cuando se den vuelta las cartas. Dentro de la observación anterior hay un engaño habitual que nos gusta creer. Este engaño se relaciona con lo que calificamos de "humano", en forma de adjetivo. Nos gusta creer que el comportamiento humano normal (o natural) es la bondad, el altruismo, la cooperación desinteresada, la honestidad, etc, etc. Y todas las demás conductas son aberraciones. Como ejemplo, creemos que el ser humano es bueno pero el poder lo corrompe. ¿No es más fácil admitir que el ser humano es ambicioso (sobre todo de poder) y que cuando tiene poder se comporta como lo que realmente es?. Pero frente a expresiones como la anterior nos horrorizamos e insistimos que alguien es "humano" o tiene comportamiento "humanitario" cuando se sacrifica por los demás. ¿La conducta cínica e hipócrita en beneficio propio no es humana?. ¿No estamos negando la evidencia aplastante cuando calificamos de excepcional el comportamiento de los déspotas?. Pero insisto, no tiene que preocuparnos ser como somos. Sólo cuando se entiende el problema se lo puede resolver. Si queremos mejorar nuestra conducta, tratemos de entender cómo somos. De otro modo vamos a aplicar el remedio equivocado y siempre tropezaremos con la misma piedra. ¿Esto último no se parece en forma alarmante a la repetición de la historia en los gobiernos de los pueblos?. Si siempre creemos que el próximo gobernante va a ser mejor, siempre caeremos en la desilusión. ¿No es mejor aceptar las "fallas" (o conductas habituales) humanas y tratar de proceder en consecuencia?. Oh!. Por supuesto que existen seres humanos bondadosos (y cada uno de nosotros se considera así). Y esta es la base del engaño de los déspotas y ambiciosos. Sin el ejemplo "humano" no podrían engañarnos sistemáticamente. Segunda conclusión: En nuestro propio beneficio, aceptemos que "el Rey está Desnudo", como en el cuento infantil. El ser humano poderoso siempre ha destruido (o esclavizado) al más débil. Y se ha conseguido el "progreso" en base a la ambición personal desmedida. Y lo malo es que califiquemos a esa conducta de "mala" o "inhumana" porque entonces nos ponemos una venda en los ojos. Si queremos combatir la "humana" ambición más vale que la identifiquemos como raíz profunda y no como accidente momentáneo. Pero dado que es una raíz profunda no nos asustemos si descubrimos que necesitamos de ambiciones desmedidas para tener el tipo de sociedad (y de confort social) que tenemos. O el científico no ambiciona la fama cuando lucha desesperadamente por ser el primero en hacer un descubrimiento?. De hecho, creo que nos engañamos tanto en nuestra propia evaluación, que el ser humano es uno de los animales menos "humanos" (en el sentido regular del término) de La Creación. Pero nos gusta llevar la venda en los ojos. Es la misma venda que nos hace creer que cada uno de nosotros es bueno y todos los demás tienen todos los defectos. Y, por supuesto,... yo puedo escribir todo esto porque no tengo los defectos de los demás seres humanos. :-) Agradecer no cuesta nada.... :S