blackmetal_27
Usuario (Irlanda)
Encontre esta peticion de un eslovenio queriendo deportar a todas las gentuzas italianas al Norte de Africa https://www.change.org/p/italians-deport-them-back-to-north-africa-and-the-levant link: https://www.youtube.com/watch?v=RSwmFtCnEJw Los italianos no son europeos, son africanos asi lo explica este eslovenio nazi asi que si sos descendiente de italianos ponete a llorar porque sos africano

Scioli: la policia no debe tener armas El actual gobernador de la Provincia de Buenos Aires y candidato a presidente prometió que si asume el cargo afianzará la lucha por los derechos humanos eliminando la portación de armas para la policía a nivel nacional, en su lugar portarán pistolas de gas comprimido que dispara munición no letales de calibre 6mm, en lugar de las 9mm que usa actualmente las fuerzas de seguridad. "Será una forma de evitar el gatillo fácil" aseguró el gobernador, quien propone esto en respuesta a la posible aprobación del uso de las Taser por parte de la policía metropolitana de Macri como un elemento de tortura digno de la época oscura Argentina. En lugar de portar las pistolas del calibre 9mm, llevarían consigo una pistola de aire comprimido alimentado por pequeñas garrafas y que disparan municiones de plástico no letal del calibre 6mm. "La delincuencia no existen, las armas son el problema, sin arma no hay delito ni gatillo fácil" aseguroa Daniel Scioli. Una vez aprobado esto, la Argentina pasará a ser integrante de un selecto grupo de países en donde la policía no porta armas de fuego, como lo es Francia, Alemania y Canadá. Ahi tenes a tu presidente
link: https://www.youtube.com/watch?v=RexIuAZp7T0 Conocido por su ideas xenófobas y su pésima reputación, Donald Trump pretende ganar las elecciones presidenciales estadounidenses demonizando a los inmigrantes, especialmente a los méxicanos. Pero en su vida empresarial, el magnate de ideas ultraliberales supo trabar acuerdos con Mauricio Macri que actualmente también pretende llegar a la presidencia. El periodista norteamericano Joe Goldman , que lleva décadas viviendo en la Argentina y desde hace años se desempeña como corresponsal y productor de ABC News, una de las más grandes cadenas de su país se refirió a la biografía no autorizada Trump, escrita por un amigo suyo, en la que desnuda los estrechos vínculos de dos precandidatos presidenciales. "El grupo Macri intentó hacer negocios construyendo un edificio de 150 pisos en Nueva York sobre una propiedad que Macri había comprado en el lado oeste de Manhattan", una iniciativa "faraónica" conjunta entre ambas empresas. Por esa razón, cuando Trump vino a la Argentina, en 1984, "Mauricio Macri fue el encargado de hacer el tour para él, incluyendo un asado en el campo con Donald Trump y su esposa Ivanna", precisó Goldman. El periodista precisó que Mauricio estaba involucrado efectivamente en aquel megaproyecto neoyorquino y agregó que el magnate norteamericano "no es muy bien visto en los Estados Unidos por sus vínculos con gángsters y con la mafia de Nueva York y Atlantic City". Un recorrido por el archivo televisivo le da marco a esta relación entre ambos empresarios adinerados devenidos en políticos.
Italianos La inmigración italiana fue la más numerosa en el periodo de la gran ola inmigratoria. La inmigración italiana en Argentina es una de las comunidades extranjeras más representativas del país desde el siglo XIX a la actualidad. Se estima que unos 25 millones de argentinos son descendientes completa o parcialmente de italianos.49 Es por esto que la cultura argentina tiene una enorme influencia de la cultura italiana. El lenguaje, las costumbres, los gustos, las tradiciones, llevan sus huellas.La llegada de italianos se extiende hasta 1951, y es en 1870 cuando comienza el gran flujo de inmigrantes. Albaneses Existen miles de descendientes de los inmigrantes albaneses, ítalo-albaneses (arbëreshës) y albano-kosovares en el país que llegaron desde la década de 1910. A principios de siglo llegaron a Argentina entre 20.000 y 30.000 ítalo-albaneses. Se estimaban 50.000 "albaneses" en el año 1997.Los albaneses-descendientes en Berisso se presentan cada año en la Fiesta Provincial del Inmigrante de la pcia. de Buenos Aires. Alemanes La embajada alemana en la Argentina informaba en 2009 que vivían en ese país unas 600.000 personas aproximadamente con algún antepasado alemán (llegado desde Alemania, es decir, sólo contando a descendientes de ciudadanos alemanes, sin sumar a los descendientes de alemanes étnicos), y que allí residen 50.000 ciudadanos alemanes.El Consejo Directivo de la Asociación Argentina de Descendientes de Alemanes del Volga estimaba en 2008 que la cantidad de descendientes de alemanes del Volga era superior a 1,2 millones de personas.Por su parte, el Centro Argentino Cultural Wolgadeutsche estimaba en 2007 que había 2 millones de descendientes de alemanes del Volga en el país. No se incluyen en esta cifra a los descendientes de otros grupos de alemanes étnicos, como los alemanes del Mar Negro, los Suabos del Danubio, los Judíos alemanes, etc. La mayoría de la población alemana es de la comunidad Volga, sin tomar en cuenta otras comunidades de origen alemán. Los "Alemanes del Volga" Los grupos de inmigrantes que ingresaron a partir de 1878, los alemanes del Volga, provenían de un doble proceso migratorio, que en su inicio los llevó de su Alemania natal a las riberas rusas del río Volga desde 1763, atraídos por las facilidades ofrecidas por la zarina alemana Catalina II de Rusia, para terminar luego en América del Sur y especialmente en Argentina a partir de 1878, huyendo del endurecimiento de la política rusa sobre ese pueblo de colonos alemanes que se mantuvo más de 100 años sin mezclarse con los eslavos- manteniendo su lengua y sus tradiciones-; y más tarde también de la persecución que sufrieron a causa de su fe cristiana durante la época de la Rusia comunista, en donde la gran mayoría fueron deportados a Gulags y otros campos de concentración en Siberia, situación que derivó prácticamente en su exterminio en masa. El Nazismo Un amplio sector de la colectividad alemana en la Argentina apoyó a Hitler. Este sector estuvo representado "especialmente por las empresas germanas de los monopolios Krupp y Thysen. El partido Nazi, sección Argentina, tuvo aproximadamente 70.000 afiliados cotizantes"., Durante las dos primeras presidencias de Juan Domingo Perón (1946-1955) entraron clandestinamente a la Argentina varios jerarcas nazis como Adolf Eichmann, Joseph Mengele y Erich Priebke, todos ellos con documentos falsos.En el mismo período ingresaron a la Argentina gran cantidad de alemanes (y no alemanes) judíos. Austríacos Los austriacos que vinieron a la Argentina lo hicieron durante las dos grandes olas migratorias, es decir, alrededor de la Primera y la Segunda Guerra Mundial. Los lugares de asentamiento por excelencia fueron Buenos Aires, Córdoba, Misiones y en el sur del país, ciudades como Bariloche, San Martín de los Andes, etc. La cantidad nunca ha sido relevada exactamente y existen mayormente estimaciones. A principios de los años treinta vivían en Argentina aproximadamente 240.000 personas de lengua alemana de las cuales 45.000 residían en Buenos Aires, y siendo unos 9000 de ascendencia austríaca. Paises Bálticos Los primeros inmigrantes estonios comenzaron a llegar en el año 1920. Se nucleaban en el Centro Cultural Estonio, que poseía una valiosa biblioteca. Realizaban actividades culturales y sociales, a la vez que actuaban en coordinación con la Conferencia de Países Bálticos, que editan en castellano la "Revista Báltica". Las actividades religiosas se desarrollan en la Congregación Evangélica Estona, que posee una hermosa iglesia propia. En el Mundo Libre se nuclean en el Consejo Mundial Estonio y son miembros del ABN y otras organizaciones anticomunistas. Los letones llegaron en los años 1920-25 y 1945-50. Se agrupan en la Asociación Letona en la Argentina y en la Congregación "La Resurrección". Son miembros activos de la Federación Mundial de Letones Libres, del ABN y participan en la edición del "Noticiero Báltico", publicado por la publicado por la Conferencia de Países Bálticos en la Argentina, desde cuyas filas mantienen en el exilio el amor por la libertad que les es característica. Los lituanos llegaron mayoritariamente después de la Primera Guerra Mundial. Se estima que entre 1925 y 1930, arribaron unos 35.000 lituanos.Se radicaron sobre todo en el sur del Gran Buenos Aires (Avellaneda, Lanús), Berisso y Rosario. Algunas familias en la pcia. de Santiago del Estero tienen estos orígenes también Británicos Hacia 1825 en tiempos de Bernardino Rivadavia hubo una primera pequeña inmigración organizada de británicos que se establecieron, entonces, en «las afueras» de la ciudad de Buenos Aires. Entre 1857 y 1940 ingresaron al país 75.000 británicos, que representan el 1,1% del total de inmigrantes.Muchos de ellos fueron ejecutivos de empresas, terratenientes o comerciantes relacionados con la gran afluencia de inversiones británicas a partir de la segunda mitad del siglo XIX. Checos y Eslovacos Los checos también formaron parte de la Gran inmigración de principios del siglo XX. La mayor parte de los descendientes de checos en el país viven en las provincias de Chaco (notablemente en Roque Saenz Peña), Buenos Aires (La Plata, Ensenada y Berisso) y Mendoza. Se estima la cantidad de eslovacos en el país en alrededor de 40.000 personas (Fueron calculados en 25.000 hasta 2001). Los eslovacos que migraron hacia fuera de Europa durante el s. XX tuvieron como principales destinos a Estados Unidos y Argentina. Llegaron mayormente durante las dos guerras mundiales. Se radicaron en las provincias de Chaco, Santa Fe, Chubut (en Comodoro Rivadavia), Mendoza y en el Gran Buenos Aires, la ciudad de Buenos Aires, y otras zonas de la pcia., como en Berisso (donde el Club Argentino Eslovaco de Berisso participa cada año de la Fiesta Provincial del Inmigrante Polacos En 2004, la embajada de Polonia en Argentina consideraba que la comunidad polaca era la tercera entre las colectividades de descendientes de inmigrantes, detrás de la italiana y la española, estimándola en unas 500.000 personas,la mitad de estos están establecidos en la provincia de Misiones,representando una cuarta parte de la población provincial; unos 140 mil viven en Buenos Aires. Bielorrusos Desde la segunda mitad del siglo XIX, miles de bielorrusos o belarusos (también conocidos popularmente en Argentina como 'rusos blancos') emigraron hacia las Américas (especialmente hacia Estados Unidos, Canadá y Argentina), Australia y especialmente dentro de Europa. la cantidad de bielorusos en Argentina se estimaba en unas 50.000 personas en 2001. La embajada de Venezuela en Bielorrusia incluye a Argentina entre los países donde residen mayor número de descendientes bielorrusos Rusos Llegaron cerca de 250 000 personas rusas a Argentina el siglo pasado. La mayor parte de sus descendientes residen en la ciudad de Buenos Aires y Rosario (Santa Fe), el Gran Buenos Aires. La mayoría de los inmigrantes rusos llegaron entre 1880 y 1921. Una pequeña ola llegó al país en la década de 1990. Ucranianos En 1997 se estimó la cantidad de inmigrantes y sus descendientes residentes en la Argentina en 305 000, establecidos principalmente en la ciudad y la provincia de Buenos Aires, así también como en las norteñas provincias de Misiones y Chaco. Rusinos Inmigrantes de etnia rusina se instalaron en Argentina desde principios del siglo XX, especialmente en el sur de la provincia de Misiones. Búlgaros La inmigración búlgara en Argentina comenzó de manera intensiva en la década de 1920 y tuvo un segundo período de auge entre 1937 y 1938. Llegaron sobre todo campesinos de las regiones septentrionales de Bulgaria. La mayoría de ellos se establecieron en la provincia del Chaco y en las ciudades de Berisso (Buenos Aires) y Comodoro Rivadavia (Chubut). Croatas Se distinguen tres corrientes migratorias del pueblo croata hacia la Argentina. El primer período abarca desde 1870 hasta 1914. En estos años los croatas emigraban principalmente de la costa dálmata, preponderantemente desde la franja que componen Split - Boka Kotorska —en el sur de Dalmacia— y sus respectivas islas —en especial Brač y Hvar—. Su principal motivación en el momento de emigrar fue económica. Se distribuyeron en la ciudad de Buenos Aires, sobre todo en La Boca y Avellaneda también zonas agropecuarias de la provincia de Buenos Aires, Santa Fe (Rosario principalmente), Córdoba, Chaco, Formosa y también una importante cantidad en la Patagonia y Cuyo. Eslovenos De acuerdo con Jernej Zupančič de la Academia Eslovena de Ciencias y Artes, el número de eslovenos y sus descendientes en Argentina asciende a 30 000 Macedonios Muchos macedionios de Argentina son descendientes de los pečalbari (trabajadores estacionales), quienes llegaron a la Argentina en los principios del siglo XX. Muchos de ellos decidieron permanecer en Argentina asentándose en colonias macedonias en las Pampas y otras regiones. La mayoría de ellos se encuentran en la ciudad de Buenos Aires, las Pampas y Córdoba. Se estima que viven en la Argentina cerca de 30 000 macedoargentinos,que significaría la segunda comunidad de macedonios más grande en América Latina luego de Brasil (estimados en la cifra de 45.000 personas) Montenegrinos Los montenegrinos constituyen una minoría étnica en Argentina. Durante los comienzos del siglo XX, los primeros montenegrinos comenzaron a emigrar al país desde el entonces Reino de Montenegro. Actualmente existen cerca de 50 000 desdencientes de montenegrinos en la Argentina. Luego de los polacos (450 000), los croatas (440 000), los ucranianos (300 000) y los rusos (250 000) y antes que los búlgaros (40 000), los eslovenos (30 000) y los macedonios (30 000), son una de las comunidades eslavas más numerosas de Argentina. La mayoría de ellos se localiza en la provincia de Chaco, mientras que otros viven en la ciudad de Buenos Aires, Tandil, Venado Tuerto y General Madariaga, un pueblo de cerca de 5 000 habitantes limítrofe con el partido costero de Pinamar. Franceses En el período de mayor inmigración —entre 1857 y 1920— llegaron 220 000 franceses a la Argentina, de los cuales retornaron 120 000. La mayor cantidad de arribos se verificaron en el segundo quinquenio de la década de 1880. Para entonces los franceses constituían el 10 % del total de inmigrantes, el tercer contingente detrás de italianos y españoles. En 1901 había 94 000 franceses en el país, cantidad sólo superada mundialmente por los 104 000 que habían emigrado a los Estados Unidos. En 1912, sobre 138 000 franceses en América del Sur, 100 000 se encontraban en la Argentina. Húngaros La mayor parte de los inmigrantes húngaros llegaron entre la Primera y la Segunda Guerra Mundial. Se establecieron sobre todo en la zona sur del Gran Buenos Aires, así como en Bariloche, Rosario y la provincia del Chaco. Irlandeses Emigraron a la Argentina en el siglo XIX en especial entre 1830 y 1875. En 1889 arribó el SS City of Dresden, con alrededor de 2000 pasajeros irlandeses, quienes se asentaron al sur de la ciudad de Bahía Blanca. En este período llegaron en total unos 10.000 irlandeses y hoy sus descendientes suman unas 500.000 personas. Argentina es el quinto país del mundo (después de Estados Unidos, Reino Unido, Canadá y Australia) con más descendientes de irlandeses. Luxemburgueses Entre 1840 y 1900, alrededor de 70.000 a 80.000 luxemburgueses dejaron su tierra natal para buscar la felicidad en el extranjero. Sus destinos fueron los Estados Unidos, Canadá, Brasil, Guatemala y Argentina, pero también a Francia y Bélgica. Neerlandeses La primera inmigración organizada desde los Países Bajos ocurre desde 1889, cuando llegaron inmigrantes agricultores y ganaderos procedentes de la zona de Frisia (muchos de los inmigrantes erróneamente llamados "holandeses" hablaban el frysk o frisón, o si no el dialecto neerlandés septentrional bastante diferente entonces del holandés). Una segunda inmigración tuvo lugar hacia 1924. La última, mucho más pequeña, llegó a principios de los años 1950. La mayoría de estos neerlandeses-frisones se estableció inicialmente en el sur de la provincia de Buenos Aires, especialmente en la zona de Tres Arroyos, Quequén, Necochea. Grupos mucho menores se establecieron en Mar del Plata, Bahía Blanca, Tartagal, Guaminí, Salliqueló, San Martín de los Andes y Comodoro Rivadavia; en esta última zona se encontraron con una población que también poseía linajes neerlandeses: los bóers inmigrados al sur del territorio de la actual provincia de Chubut y norte de la Santa Cruz tras la conclusión de la llamada Guerra de los bóers (afrikáners) a inicios del siglo XX. En total, los neerlandeses provenientes directamente de los Países Bajos, hasta mediados de siglo XX, no superaron las 20.000 personas. Daneses Se calcula que entre 1857 y 1930 arribaron a la Argentina unos 18.000 daneses.Se establecieron principalmente en la ciudad de Buenos Aires y en la zona sur de la provincia de Buenos Aires, en los partidos de Tres Arroyos, San Cayetano y Necochea. Muchos de ellos mantienen sus tradiciones en el campo, en pequeñas localidades rurales como Reta y Claromecó. También se estableció a principios del s. XX una pequeña comunidad danesa en Misiones Finlandeses La mayoría de los inmigrantes finlandeses llegaron a partir de 1906 y, previo paso por Buenos Aires, se establecieron sobre todo en la ciudad misionera de Oberá, donde los descendientes aún conservan algunas de sus tradiciones. Islandeses Los pocos islandeses que llegaron a Latinoamérica se establecieron principalmente en el estado de Paraná (sur de Brasil) a principios del siglo XX (familias con los Sondahl y los Barddal o Bárðdal, pioneros en la zona) y sólo algunas familias en Argentina (de apellidos como Magnusson, Johannesson y Gudmundsson) tienen esta ascendencia.En el Instituto Sueco Argentino (Embajada de Suecia) suelen dictarse clases de idioma islandés, con profesores nativos, además de clases de idiomas como el sueco, noruego, finés y estonio, entre otros. Noruegos La mayoría de los noruegos que emigraron hacia Latinoamérica lo hizo hacia Argentina y Brasil, y en menor medida a Uruguay y Chile. Muchos fueron marineros que escapaban de los barcos. Suecos Los asentamientos suecos en Argentina tuvieron lugar principalmente entre mediados y fines del siglo XIX. Muchos suecos emigraban a la Argentina por motivos económicos y para comenzar una nueva vida. Los suecos también ayudaron en la construcción, en particular ayudando a construir las vías de los ferrocarriles argentinos a mediados del siglo XIX. Portugueses Tras las intensas olas migratorias de portugueses hacia la región ocurridas a lo largo del período colonial, hubo todavía importantes flujos migratorios posteriores de portugueses a Argentina. De acuerdo con los datos de la Dirección Nacional de Migraciones de Argentina, el saldo de la inmigración portuguesa entre 1857 y 1970 alcanzó un total de 45.000 personas. Las principales comunidades portuguesas se establecieron respectivamente en la Gran Buenos Aires, Comodoro Rivadavia, Olavarría, Mendoza y Oberá. Rumanos Las corrientes de inmigrantes rumanos a la Argentina pueden distinguirse en tres etapas: 1) fines del siglo XIX y comienzos del siglo XX 2) Segunda Guerra Mundial y 3) Década de 1990. Como parte de la primera oleada se destacaron los colonos judíos que fundaron pueblos en las provincias de Santa Fe y Entre Ríos. Suizos En febrero de 1856 llegó a la provincia de Santa Fe el primer contingente de 421 europeos y en el mes de junio ya se habían establecido alrededor de 200 familias de agricultores, unas 1.400 personas, de las cuales más del 50% eran suizos de habla francesa y alemana. La colonia fundada se llamó Esperanza, las concesiones se adjudicaron por sorteo y en 1862 se entregó la propiedad definitiva a sus ocupantes. Norteamericanos Entre los primeros estadounidenses que arribaron estaban las maestras que llegaron por iniciativa de Domingo Faustino Sarmiento, el cual se inspiró en el pensamiento y la obra del educador americano Horace Mann, cuya esposa (Mary Mann, quien madurara la idea de llevar maestras norteamericanas al país junto a Sarmiento) se encargó de reclutar a 67 maestros de distintos lugares de Estados Unidos que llegarían para lograr la apertura de escuelas normales y la formación de maestras argentinas. Poco después de su elección como Presidente de la República en 1868, éstas comenzaron a llegar. Fueron 61 maestras y 4 maestros americanos; la primera fue Mary Elisabeth Gorman que llegó en noviembre de 1869. Canadienses Los canadienses figuran en los registros de entrada de inmigrantes desde 1913, aunque los llegados anteriormente figuran bajo la denominación de 'británicos' o 'ingleses'.

Eduardo Romero se impone en las elecciones de Villa Allende El candidato del PRO obtiene el 42% de los votos. El actual intendente, Héctor Colombo (UPC), logra el 30% y Heriberto Martínez (UCR), el 16%. Macri, Michetti y Baldassi festejan con “El Gato”. Villa Allende es una de las siete ciudades y comunas cordobesas que eligen autoridades este domingo, junto con Colonia Caroya, Agua de Oro, Santurnino María Laspiur (departamento San Justo), El Chacho y Estancia de Guadalupe (departamento Minas), y Piquillín (departamento Río Primero). Un padrón de 27.546 electores estuvo habilitado para elegir entre siete candidatos en Villa Allende, una localidad que desde 1983 gobernó la UCR hasta que, en 2011, ganó Héctor Colombo (Unión por Córdoba), quien busca su reelección. "Hay buena participación y mucha organización. No hubo inconvenientes. Todavía no hemos tenido una afluencia masiva. Tenemos la mejor de las expectativas y sensaciones", manifestó Colombo en diálogo con Cadena 3 luego de votar en el colegio Luján alrededor de las 11. Además, señaló que alrededor de las 20 se darán a conocer los resultados. Por su parte, "El Gato" Romero emitió su voto media hora más tarde, en el colegio 17 de Agosto, y consideró a las elecciones como una "fiesta de la democracia". "Estamos muy contentos como cada cuatro años. Hoy Villa Allende parece una fiesta. Es una fiesta de la democracia", señaló el candidato del PRO. Al ser consultado por cómo se sentía en sus primeras elecciones como político, el golfista dijo: "Un poco raro". "Un poco raro ha sido para mí esto de la política, porque hay cosas que uno no puede entender. Pero me metí en esto como vecino de Villa Allende. Está en la gente, la gente va a decidir", agregó. Otro de los candidatos que se presentó a votar fue el radical Heriberto Martínez, quien se mostró optimista a ganar las elecciones. "Tenemos la expectativa de ganar, y una vez subamos queremos darle otra cara a la Villa", dijo en diálogo con Cadena 3. Además, se postulan Livio Montrasi (Es Posible), Mario Quiroga (Frente para la Victoria), Margarita “Monona” Costa (Frente Amplio Progresista) y Marcelo Chicco (Frente de Izquierda y de los Trabajadores). Otras seis localidades definen su futuro En Colonia Caroya, donde la Carta Orgánica impide la reelección de todo tipo de funcionario, cuatro listas compiten para suceder al radical Luis Grión. La UCR postula a Rubén Fantini; el justicialismo, aliado al Movimiento de Participación Regional y bajo el nombre de Proyecto Caroya, propone a Gustavo Brandán. La alianza entre PRO y Acción Caroyense lleva como candidato a Sergio Aguirre; y Encuentro Caroyense pesenta a Anselmo Sella, en un frente de kirchneristas, socialistas e independientes. Hubo 16.431 personas habilitadas para votar. En Agua de Oro (departamento Colón), se postulan Orlando Belli (UCR), hijo del actual intendente Carlos Belli. El PRO lleva como candidato a Alejandro Capdevila y Unidos por Agua de Oro (alianza entre PJ, Córdoba Podemos y vecinalistas) propone a Sergio Ávila. El padrón es de 2.105 votantes. En Santurnino María Laspiur (San Justo), la elección es entre la actual intendenta Laura Coiset (PJ) y Fernando Coasollo (UCR). En las comunas de El Chacho y Estancia de Guadalupe (departamento Minas), se presentan dos listas. En Piquillín (departamento Río Primero), con casi 1.600 electores, la intendencia se disputa entre el actual jefe comunal Horacio Rubiolo (UCR y PRO) y Rolando Góngora de UpC.
El llamado a la deportación masiva de millones de inmigrantes que viven en Estados Unidos sin autorización legal —formulado por el aspirante a la candidatura presidencial republicana Donald Trump— evoca una remoción en gran escala de numerosas familias mexico-estadounidenses hace 85 años. Durante la Gran Depresión, las ciudades y condados del suroeste y centro-norte de Estados Unidos obligaron a los inmigrantes mexicanos y sus familias a salir de Estados Unidos, por la preocupación de que estuviesen privando de empleos a los blancos pese a su derecho legal a permanecer en el país. Como resultado, entre medio millón y un millón de inmigrantes mexicanos y mexico-estadounidenses fueron obligados a salir de Estados Unidos durante la repatriación de la década de 1930. En ese entonces los inmigrantes fueron forzados a irse a México, a veces desde lugares públicos y a menudo sin un procedimiento formal. Otros, asustados por la amenaza de violencia, se fueron voluntariamente. Un 60% de los que se fueron eran ciudadanos estadounidenses, según varios estudios. Testimonios posteriores indican que las familias perdieron la mayoría de sus posesiones y que algunos murieron tratando de regresar. Vecindarios enteros en ciudades como Houston, San Antonio y Los Angeles se vaciaron. El impacto de la experiencia sobre los hispanos sigue repercutiendo, dicen expertos y activistas. "Sentó el tono para deportaciones posteriores", afirmó Francisco Balderrama, profesor de estudios chicanos en la California State University (Universidad Estatal de California, Calstate) en Los Ángeles. Hace dos semanas Trump dijo que, de ser elegido presidente, expandiría las deportaciones y pondría fin al "derecho de ciudadanía" de los niños nacidos en Estados Unidos a inmigrantes que estuviesen en el país sin autorización. Según su plan, los hijos de inmigrantes nacidos en Estados Unidos también serían deportados junto con sus padres y a México se le pediría colaborar para erigir un muro a lo largo de la frontera común. "Son ilegales", afirmó Trump sobre los nacidos en Estados Unidos de padres que viven sin documentación legal. "O se tiene un país o no se tiene". Sus comentarios sobre inmigración indican la impresión negativa que tiene Trump entre los hispanos. Una encueta de Gallup del 24 de agosto halló que los hispanos daban a Trump una calificación negativa más que positiva por una diferencia de 51 puntos porcentuales. Algunos partidarios de los inmigrantes señalaron la reciente expulsión del prominente periodista hispano Jorge Ramos de una conferencia de prensa de Trump en Iowa la semana pasada como una metáfora del deseo del candidato republicano de echar a los hispanos de Estados Unidos. Trump "debería escuchar la advertencia siguiente: nuestras comunidades de hispanos o inmigrantes no olvidarán el modo en que lo trató", dijo en una declaración el Movimiento para una Reforma Inmigratoria Justa con sede en Washington DC. Ramos, un conductor de Univision, fue expulsado de la conferencia de prensa cuando intentó preguntar a Trump sobre su plan de inmigración. Trump interrumpió a Ramos diciéndole que no era su turno y le dijo "Vete de vuelta a Univision". Ramos decía "no puede deportar a 11 millones de personas" mientras era expulsado. Más adelante se le permitió volver a entrar. Trump ha dado pocos detalles acerca de su propuesta de deportación masiva. El American Action Forum, organización de inclinación conservadora, concluyó en un informe que la deportación de más de 11 millones de inmigrantes que residen en Estados Unidos sin autorización costaría entre 400.000 y 600.000 millones de dólares y tardaría unos 20 años. La deportación masiva de la década de 1930 "destruyó familias y muchos hijos jamás volvieron a ver a sus padres", afirmó Balderrama, coautor de un libro sobre la repatriación junto con el ya fallecido historiador Raymond Rodríguez, quien atestiguó ante un comité estatal de California que vio a su padre por última vez cuando tenía 10 años. Ese legado persiste en canciones, a menudo transmitidas por las radios hispanas, que aluden a deportaciones masivas y la separación de los seres queridos, dijo Lilia Soto, profesora en la Universidad de Wyoming.
El alcalde de la ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri, conocido también como Jefe de Gobierno, sacó a la luz su verdadero pensamiento en pleno conflicto originado por la toma de tierras en el Parque Indoamericano. Su jefe de gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, hizo lo mismo. Ambos echaron la culpa de ese conflicto a los inmigrantes, especialmente bolivianos y paraguayos. No fue una novedad la xenofobia de Macri, un millonario ex dirigente de Boca Juniors y político con ideas derechistas. El odio hacia los pobres, a los indígenas, a los “negros” y a los “villeros” se sintió desde que asumió el cargo. Nunca priorizó la educación y la salud para los marginados; no le importó la seguridad en los barrios de los pobres; no ejecutó el presupuesto destinado a mejorar la vida en las villas. Macri –descendiente de italianos- está rodeado de asesores porque no tienen ideas propias. Uno de ellos es ecuatoriano. Tiene como uno de sus cercanos íntimos políticos al también millonario y político conservador Francisco De Narvaez, un colombiano que pretende ser Presidente de los argentinos violando la Constitución Política de la Nación. Es decir, para Macri, los extranjeros con dinero y de “piel blanca” no son peligrosos. Los inmigrantes de países limítrofes, entre ellos muchos de origen indígena que llegan a trabajar a la Argentina, son delincuentes. El Jefe de Gobierno porteño no solo es xenófobo sino también insensible e ineficiente. No le conmueven para nada los miles de pobres que viven en las villas. Al contrario los criminaliza, los estigmatiza, los desprecia y los clasifica como elementos peligrosos. Macri es tan mal administrador que no ejecutó este 2010 ni el 1% de todo el presupuesto que la Legislatura de la ciudad le aprobó para mejorar las villas y solo ejecutó el 18% de los millones destinados a construir viviendas. Sin embargo, gastó millones en sendas para bicicletas pese que los propios ciudadanos que lo votaron no están de acuerdo con eso. Cuando Evo fue elegido Presidente de Bolivia, Macri salió a criticarlo. Era de esperar porque un indígena no puede ser su amigo o aliado político. Sus amigos son los derechistas y por ello suele organizar eventos internacionales en Buenos Aires para la “crema y nata” de los conservadores y opositores a gobiernos populares. Macri tiene la suerte de contar con el blindaje mediático de canales de televisión y radio, de diarios y revistas, que no publican las acusaciones de miles de casos de ineficiencia administrativa, corrupción o espionaje telefónico. En el conflicto de la toma de tierras en Villa Soldati o Parque Indoamericano, Macri estuvo callado durante 4 días. Cuando vio que la opinión pública le estaba dándo duro por su ineficiencia, apareció en los medios para echarle la culpa al Gobierno de la Nación y dejó que el caso sea solucionado por la Presidenta Cristina. No es la primera vez que Macri responsabiliza de sus cosas a otros. Es típico ese su comportamiento. Cuando Néstor Kirchner estaba vivo, a él le acusaba de todo. Por ello cuando murió dijimos que la oposición política argentina era la más perdedora con la partida del ex Presidente. La derecha argentina no tiene un programa claro, no tiene líderes y su único discurso era atacar a Kirchner. Las expresiones xenofóbicas de Macri fueron muy graves porque, además de buscar fortalecer el voto cautivo de la derecha porteña, generó que se visibilice el odio de algunos argentinos hacia los inmigrantes de países sudamericanos, es decir de Bolivia, Paraguay y Perú. Hace tiempo que el Instituto Nacional Contra la Discriminación y Xenofobia de Argentina estableció que los bolivianos, peruanos y paraguayos son los más discriminados. Las redes de internet, especialmente en aquellos sitios donde hay foros, se inundan con terribles insultos a los bolivianos y peruanos. En algunas calles también hay frases escritas con ofensas. Ni qué decir en los campos deportivos. El INADI y la Asociación de Fútbol Argentino (AFA) hasta ahora no aplicaron severas sanciones. Sólo emitieron llamadas de atención. Gobernadores, comentaristas de estaciones radiales, dirigentes políticos y otros suelen hacer declaraciones atrevidas contra los bolivianos. Los acusan de borrachos, sucios, negros, ignorantes e invasores que quitan el trabajo a los argentinos. Es famoso el titular del canal de Tv Crónica cuando informó sobre un accidente: “Murieron dos personas y un boliviano”. Decir que todos los argentinos son discriminadores es mentira. Pero que hay argentinos que odian a los bolivianos, es verdad. Lo paradójico es que esos odiadores de extranjeros son también descendientes de inmigrantes italianos o españoles que hace años llegaron a este país en busca de mejor vida. Si bien Macri es odiador de los inmigrantes e ignora la Constitución argentina y otras normas que garantizan la residencia de los extranjeros, el gobierno de la Nación es un ejemplo de solidaridad latinoamericana. El entonces Presidente Néstor Kirchner puso en marcha el programa Patria Grande que permitió legalizar la residencia de miles de inmigrantes. La presidenta Cristina consolidó otros beneficios para los inmigrantes como el acceso gratuito a los sistemas de salud y educación. Hay medios de comunicación y ciudadanos que protestan porque “con los impuestos de los argentinos” se beneficia a extranjeros. Esto es una mentira gigante. Los inmigrantes también pagan impuestos cuando compran algo o toman algún servicio básico. Es también mentira que los bolivianos le quitan el trabajo al argentino porque ellos hacen cosas que los locales no saben o no quieren hacer. Están en la producción agrícola, en el comercio, en la construcción, en la fabricación de ropa, en los servicios de limpieza, en la elaboración de ladrillos, en la cosecha de uva, en la industria de la pesca, etc. Los bolivianos son criticados porque tiene atención médica gratuita en los hospitales. Pero esos xenófobos no saben que miles de argentinos del Norte se operan gratuitamente en hospitales fronterizos de Bolivia. Olvidan que durante años, Bolivia vendió su gas a precio inferior en relación al mercado internacional. El Macri odiador de bolivianos -como no le gusta leer- no sabe de historia. A la Argentina y Bolivia los une la historia de liberación. El primer Presidente de la Junta de Buenos Aires fue el boliviano Cornelio Saavedra, hace 200 años. En el Congreso de Tucumán hubo siete bolivianos que votaron por la Independencia de la Argentina: Mariano Sánchez de Loria, José Severo Malabia, José María Serrano, Pedro Ignacio Rivera, Pedro Buenaventura Carrasco, Felipe Antonio de Iriarte y Jaime de Zudáñez. En Chuquisaca, Bolivia, hoy Sucre –ciudad en la que se dio el Primer Grito Libertario de América- estudiaron dos argentinos famosos: Mariano Moreno y Bernardo Monteagudo. La Generala del Ejército Argentino -luchadora por la Independencia de Argentina y leal a Manuel Belgrano- fue la boliviana Juana Azurduy, tan querida en Argentina al extremo de que muchos creen que ella nació en Salta. Entonces no hay motivo para odiar a los bolivianos. La historia une a las dos naciones. La integración debe hacerse cada día más allá de las declaraciones. La solidaridad de los pueblos es necesaria. En realidad nadie debería sentirse extranjero en esta y en cualquier otra tierra. Las fronteras las inventaron. Los mapas se dibujaron arbitrariamente. La discusión sobre la ocupación de tierras en el Parque Indoamericano no sólo debe ser legal. Por supuesto que invadir un territorio ajeno no es legal. Pero lo ocurrido en pasados días tiene que ver con la pobreza de la gente y la ineficiencia de las autoridades que deben atender, especialmente a los marginados. La toma fue simbólica. Fue una forma de protesta y de presión, como lo es una huelga de hambre, el corte de una ruta, una manifestación, un afiche, una pintarrajeada. Fueron muy crueles aquellos que condenaron a los “okupas”. Los calificaron sin ni siquiera hablar con ellos, no escucharon sus dolorosas historias de vida. Macri nunca pisó las villas para sentir al pueblo, para darle la mano al obrero, al hombre o a la mujer que no tiene agua potable, que no tiene servicios básicos. Macri solo fue a una villa para sacarse la foto de campaña electoral junto a una niña pobre. Pero nunca hizo nada a favor de los desposeídos. Dicen que en las villas viven los asesinos, ladrones y narcotraficantes. Puede ser. Pero no todos los habitantes están ocupados en eso. Un alto porcentaje labura duro por unos cuantos pesos. Hay que combatir a los delincuentes pero sobre todo hay que luchar contra la miseria. Lástima que los gobiernos derechistas no lo harán nunca. La pobreza no será eliminada jamás con balas sino con justicia. link: https://www.youtube.com/watch?v=__sUAktmCZA ¿Y vos que opinas?

Quién es Julio Martínez, el nuevo ministro de Defensa El diputado radical riojano Julio Martínez, posible ministro de Defensa del próximo gobierno de Mauricio Macri, tiene conocimiento en temas militares, fue un duro crítico de la política encarada por el kirchnerismo en la operatividad de las Fuerzas Armadas y uno de los principales denunciantes sobre el accionar del cuestionado ex jefe del Ejército, general César Milani, en tareas de inteligencia. Además, tomó relevancia en octubre pasado cuando fue herido por la Policía durante la represión de una marcha en la ciudad riojana de Famatina en reclamo al desmantelamiento de un emprendimiento minero. Ingeniero agrónomo de profesión, Martínez, de 53 años, nació en la ciudad riojana de Chilecito el 23 de marzo de 1962 y cursó sus estudios profesionales en la Facultad de Agronomía de la Universidad Nacional de Córdoba. Con el retorno de la democracia en 1983, ingresó a la militancia política en Franja Morada, el brazo estudiantil del radicalismo. Tras recibirse en 1986 como ingeniero agrónomo en Córdoba, Martínez regresó a su provincia natal para trabajar en un emprendimiento agropecuario familiar y la producción aceitera olivícola. Al mismo tiempo se desempeñó como docente de la Universidad Provincial de La Rioja, en la Universidad Nacional de La Rioja y Universidad Nacional de Chilecito. En 1999 fue elegido como diputado provincial hasta el 2003, año en que resultó electo diputado nacional hasta 2007. Posteriormente, en 2009 fue elegido nuevamente como diputado nacional y renovó esa banca siendo reelegido en 2013 con mandato hasta 2017. Durante su permanencia en el Congreso, ha sido presidente de la Comisión de Defensa y luego vicepresidente, cargo que ocupa a actualmente. Martínez, casado con Laura Rebeca Waidatt y padre de tres hijos, reemplazaría en Defensa a otro ingeniero: Agustín Rossi, quien asumió en la cartera castrense en junio de 2013. El nuevo ministro asumiría en plena operatividad de la campaña antártica de verano, con el despliegue de barcos, aviones y efectivos. Además, ya no estarán en funcionamiento los aviones de combate Mirage, lo que significará que la defensa aérea del país no tendrá por el momento aeronaves de caza supersónica. El legislador radical, también, deberá asumir en medio de los ascensos militares que se realizan todos los fines de año y con una nueva cúpula en las Fuerzas Armadas que decidirá el presidente electo. Si bien Macri aún no lo anunció, sus allegados admitieron a DyN que su nombramiento estaba “bien encaminado, esperando la confirmación”.
Cuantas veces escuchamos a un cordobes decir "che culiao vo querí" o "caiate" parecen chilenos ¿no? Bueno la respuesta esta aca La tonada y el acento tan particular de los cordobeses tiene según varios investigadores su origen en las raíces de los comechingones. Cuando llegaron los españoles no vinieron solos. Un razonamiento simplista haría suponer que sólo españoles acompañaban a J.L. de Cabrera y ése es un gran error; éstos apenas pasarían de cincuenta. Según Marcos Morínigo, los acompañaban varios miles de sirvientes en su mayoría indios peruanos (quechuaparlantes) que los documentos históricos y notariales de época designan «anaconas», «yanaconas» o simplemente «naturales que están en el Ejército de Su Majestad». Al momento de la llegada española se produjo entonces un proceso de relación interlenguas entre comechingones y sanavirones, evidenciado por la sustitución y duplicación de nombres de lugares y personas ampliamente documentada en los pleitos que, por posesión y deslinde de tierras, trababan los encomenderos entre sí. Luego se verificó una sustitución forzada de las lenguas aborígenes, comechingón y sanavirón, por la quechua mezclada con español que hablaban los mencionados yanaconas. Hay pruebas documentales en distintos archivos que muestran como ellos designaron cientos de lugares con voces quechuas o quechuas mezcladas con españolas, como Pascanas, Rumi Huasi, Achiras, Ancas Mayo, Mosuc Mayu, Icho Cruz, Alpa Corral, Barranca Yaco. Dos siglos después, aproximadamente en 1780, la corona española dictó la orden extirpando las lenguas americanas y haciendo obligatorio el uso del español. Esta imposición final respondió a una política coercitiva sobre un rasgo cultural, prolongada hasta hoy, en un marco obligado de relaciones interlenguas con las amerindias que hasta el presente no han sido estudiadas y explicarían la situación que llevó a la forma de hablar actual en Córdoba, particularmente en campos fonético, gramatical y semántico. La acentuación y la «tonada» en cambio quizás ya habían sido marcadas por el sustrato comechingón. . Comechingon
Barcelona pierde 3-0 con Athletic Bilbao por la ida de la Supercopa de España (DirecTV) . El equipo culé visitará San Mamés solo unos días después de vencer al Sevilla en un dramático 5-4 por la Supercopa de Europa. A los 13 minutos, San José abrió la cuenta para el Athletic Bilbao con un remate de larga distancia. El arquero Ter Stegen salió del área, despejó de cabeza y el futbolista aprovechó para colgar al arquero con gran técnica. Aduriz marcó el segundo tanto para Athletic contra Barcelona a los 52 minutos con golpe de cabeza, tras ganarle en el salto a Javier Mascherano. Alineaciones: ATHLETIC BILBAO: Iraizoz; De Marcos, Laporte, Etxeita, Balenziaga; San José, Beñat, Eraso, Susaeta; Aduriz, Sabin Merino. BARCELONA: Barcelona: Ter Stegen; Alves, Bartra, Vermaelen, Adriano; Mascherano, Sergi Roberto, Rafinha; Messi, Pedro y Suárez.