bipolarestancia
Usuario (Chile)

Uno de los elementos mas icónicos de la franquicia Star Wars son los sables de luz, icónicas armas que usan los caballeros Jedi (y sus contrapartes Sith) para defenderse o batirse a duelo con otros usuarios de la fuerza. Ahora...es posible fabricar uno en la vida real? . Pero que pasa con aquellos que no son científicos, podría alguien como nosotros crear una buena imitación? La respuesta esta en los siguientes videos a continuación: 1) Sable de Fuego Si bien lamentablemente no existen los sables láser en el mundo real, de todos los intentos de entusiastas por imitar estas armas de Star Wars que hemos visto, tenemos que quitarnos el sombrero ante la idea de Sufficiently Advanced . Se trata de un sable de fuego con combustible a presión. No es la primera vez que vemos espadas de fuego, pero la que ha creado este fan de la ingeniería utiliza una válvula a presión con un depósito de acetona y metanol como propelente. La llama resultante es azulada y muy alargada. Solo hay que añadir ácido bórico a la mezcla para que luzca de color verde. Puede que no corte acero, pero quema, y visualmente se parece mucho a lo que debería ser un sable láser. Además, su creador ha incluido la circuitería de una réplica real para que también emita los característicos sonidos del arma de ficción. Sin duda, lo suficientemente avanzado como para que queramos uno. 2) "Sable Laser" de 6 vatios StyroPyro es un entusiasta de los láser y acaba de presentar su creación, un ‘sable láser’ con potencia suficiente como para cortar papel, madera, plástico y otros materiales inflamables. Este inventor ha utilizado el láser de 9 milímetros y 450 nanómetros de un proyector DLP, unido a dos baterías de ión litio de alta potencia. Todo el conjunto le ha cabido en una elegante empuñadura cromada que recuerda mucho a las armas de los caballeros Jedi. El dispositivo tiene una potencia de salida de 6 vatios y es capaz de incendiar materiales inflamables en muy pocos segundos. El haz del láser, por supuesto, no es finito.
Los Nueve Desconocidos de Ashoka Existe en la India una leyenda muy extendida acerca de una organización secreta que supuestamente poseería una inmensa cantidad de avanzados conocimientos en su poder. Se cree que la sociedad de los Nueve Desconocidos habría sido fundada hace más de dos mil años, y se sospecha a menudo que podrían haber manipulado las tendencias sociales y políticas a lo largo de los siglos para alcanzar sus metas personales. Pero esta organización tan secreta, ¿es una realidad o una mera leyenda? La leyenda original La sociedad de los Nueve Desconocidos fue fundada por el emperador Ashoka poco después del 226 a. C. Ashoka era nieto del legendario emperador que unificó el subcontinente indio, Chandragupta, y estaba ansioso por defender el legado de su abuelo y conservar su imperio. En la región comprendida entre Calcuta y Madrás, los Kalinga se rebelaron contra el poder imperial, lo que condujo a una guerra sin cuartel. Se cuenta que el ejército de Ashoka, muy superior en número, habría dado muerte a 100.000 guerreros Kalinga y deportado a más de 150.000 habitantes de la región. Pero a pesar de haber ganado la guerra, Ashoka estaba horrorizado por la matanza que había ocasionado su victoria. Desde entonces, juró renunciar para siempre a la violencia. El emperador Ashoka es conocido principalmente por su conversión al budismo y sus esfuerzos por extender esta religión pacifista por la India, Malasia, Ceilán e Indonesia. Su labor contribuyó al posterior auge del budismo en China, Nepal, Tíbet y Mongolia. Ashoka era un vegetariano declarado, pero no obligaba a los demás a imitarle. De hecho, era increíblemente tolerante con las demás sectas religiosas. Sí prohibió, sin embargo, el consumo de alcohol. Lo que es aún más importante es que “renunció a la idea de intentar integrar a los pueblos rebeldes, declarando que la única conquista verdadera consistía en conquistar los corazones de los hombres observando las leyes del deber y la piedad, ya que su Sagrada Majestad deseaba que todas las criaturas vivientes disfrutaran de seguridad, paz y felicidad, y fuesen libres de vivir como gustasen” (Pauwels y Bergier). Tan fuerte era el compromiso del emperador con esta misión que buscó impedir que sus súbditos enfocaran sus inteligencias en perpetrar malas acciones, particularmente aquellas relacionadas con la guerra. La tarea de recopilar, conservar y asimilar todos los conocimientos era demasiado grandiosa para un solo emperador, más aún a causa del resto de compromisos que requería gobernar un imperio. De modo que Ashoka hizo llamar a nueve de las mentes más brillantes de la India de la época. Por razones de seguridad, nunca se hizo pública la identidad de estos hombres. Unidos, estos genios formaron una sociedad secreta que acabaría siendo conocida como los Nueve Desconocidos. La nueva organización se dispuso a recopilar todos los conocimientos científicos posibles, desde ciencias naturales a psicología, pasando por la composición de la materia. Temiendo que si el hombre de a pie recibía conocimientos científicos los emplearía para la destrucción, sólo a los Nueve Desconocidos se les permitió estudiar y desarrollar teorías científicas y tecnología. Para cumplir más eficazmente esta abrumadora tarea, se encargó a cada uno de los nueve un libro específico que deberían revisar y actualizar hasta finalmente perfeccionar su contenido. Cuando uno de los nueve no podía llevar su labor a buen término –ya fuera por su deseo de retirarse, salud delicada o muerte– esta obligación era transmitida a un nuevo sucesor elegido para ello. El número de miembros de esta sociedad siempre debía ser nueve. Así ha sido como la hermandad de los Nueve Desconocidos habría perdurado supuestamente durante más de 2.000 años. El libro de 1923 Las conjeturas y especulaciones sobre el contenido de cada uno de estos nueve libros son muy diversas. Talbot Mundy, un escritor inglés, publicó en 1923 un libro titulado The Nine Unknown Men (‘Los Nueve Desconocidos’), que contenía una lista de los nueve libros de la secta. Esta lista ha acabado por ser aceptada de forma más o menos generalizada por los estudiosos de esta sociedad secreta: “1. Propaganda: El primer libro trataba sobre las técnicas de propaganda y guerra psicológica. “La ciencia más peligrosa de todas es la que permite moldear la opinión de las masas, ya que puede permitir a cualquiera gobernar el mundo entero,” en palabras de Mundy. 2. Fisiología: El segundo libro hablaba de fisiología, explicando cómo matar a una persona con un simple toque (conocido como el ‘toque de la muerte’) mediante la simple inversión de un impulso nervioso. Se rumorea que el arte marcial del Judo es el resultado de “filtraciones” de este segundo libro. 3. Microbiología: El tercer volumen se centraba en microbiología y biotecnología. 4. Alquimia: El cuarto versaba sobre alquimia y la transmutación de los metales. Según cierta leyenda, en épocas de sequías prolongadas, los templos y organizaciones religiosas más relevantes recibían grandes cantidades de oro cuya procedencia se mantenía en secreto. 5. Comunicación: El quinto libro incluía el estudio de todos los medios de comunicación, tanto terrestre como extraterrestre, lo que implicaría por tanto que los Nueve Desconocidos estaban al corriente de la presencia alienígena en la Tierra. 6. Gravedad: El sexto libro estaba centrado en los secretos de la gravitación, y daba instrucciones reales para construir los antiguos Vimana védicos (como el Vaimānika Shāstra, antigua tecnología aeroespacial). 7. Cosmogonía: El séptimo trataba sobre cosmogonía y cuestiones relacionadas con el Universo. 8. Luz: El octavo era un estudio sobre la luz, en concreto de su velocidad y de cómo utilizarla como arma. 9. Sociología: El noveno y último libro hablaba de sociología. Incluía normas para la evolución de las sociedades y los medios para prever su decadencia.” (Mundy parafraseado por Ancient Explorers) ¿Mito o realidad? ¿Es auténtica la leyenda de los Nueve Desconocidos? Ashoka podría muy bien haber pedido a nueve sabios de identidad desconocida acumular conocimientos científicos, concretamente con vistas a su aplicación en la guerra. Fue aquélla una época muy agitada, y se sabe que otros emperadores habían emprendido iniciativas similares. Los Nueve Desconocidos habrían explorado las tácticas de batalla, métodos de entrenamiento y tecnologías de diversos imperios: armas, manufacturas, monta de caballos y elefantes, e incluso uso de la pólvora. No obstante, resulta difícil creer en la existencia de un antiguo grupo de nueve personas que hubiera vivido en secreto durante más de 2.000 años controlando los acontecimientos a nivel mundial desde las remotas junglas de la India sin saber nada de los modernos aparatos, tecnología e infraestructura. Para muchos, esta leyenda no es más que precisamente eso: una simple leyenda. Espero que les haya gustado

El aparato reproductivo de los insectos se encuentra ubicado en el abdomen, consiste de ovarios o testículos, ductos, glándulas y órganos accesorios. Presenta diferencias entre el masculino y el femenino. El aparato reproductivo del macho es similar al de la hembra. Consiste de dos testículos, ductos que desembocan al exterior y glándulas accesorias. Cada testículo consiste de un grupo de tubos espermáticos o folículos en los que se desarrollan los espermatozoides. Los genitales de los insectos son difíciles de encontrar y de extraer de un insecto muerto. Para eso es necesario el uso de un instrumento denominado phalloblaster. Un phalloblaster es una herramienta imprescindible para los entomólogos. Es un tipo de dispositivo que se puede utilizar para inflar los genitales de un insecto muerto. Aquí se puede ver uno en acción:
Y los resucitaban de entre los muertos A principios de la década de los 50 un pequeño grupo de personas pudo contemplar la monstruosidad. Tras tres horas de operación, el pastor alemán por fin empezaba a parpadear. Una hora más tarde, el adorable perro podía mover la cabeza. Al día siguiente el doctor Demikhov se sintió una deidad. El perro no sólo podía moverse, la segunda cabeza de un cachorro cosida en el lomo del pastor alemán comenzaba a recuperar su fuerza y mordisqueaba con fuerza a uno de los ayudantes del doctor. Fue una época donde los rusos llevaron la delantera al mundo entero en materia de trasplantes y cirugía… algo diferente. Spoiler. Debido a que las imágenes, vídeos y el texto pueden herir sensibilidades, se avisa que: vamos a hablar de una parte importante de la historia de la medicina donde se experimentó con perros. Se trata de los primeros intentos del hombre por trasladar a la realidad la obra de Mary Shelley, de convertirse en aprendices de Victor Frankenstein, quizá por el bien de la ciencia médica. Los hechos representaron avances importantísimos en el campo de la cirugía moderna, por el contrario, el debate sobre la ética para conseguir los objetivos debido a la crueldad o sadismo de las intervenciones aún hoy se pone en tela de juicio. Perros, rusos y ciencia De hecho, si uno se encuentra en Moscú y acude al State Museum of Biology, seguramente pasará por la vitrina dedicada a este momento de la historia de la medicina. También es muy posible que al pasar nuestra mente intente olvidar lo que acaba de ver sin darle una segunda oportunidad. Y es que a primera vista uno no sabe si lo que está observando es una broma de mal gusto o un monstruo, una deformidad producida por la madre naturaleza. Allí se encuentra una reproducción de la obra de Demikhov, un pastor alemán con la mitad de un cuerpo de cachorro cosido al cuerpo del perro adulto. Demikhov presentó su trabajo a la Asociación Quirúrgica de Moscú el 26 de febrero de 1954. Pero varios años antes habría otro hombre que se conectaría de manera irremediable con la obra del científico ruso. Hablamos de Sergei S. Bryukhonenko, científico soviético durante la era estalinista cuyo trabajo fue fundamental para el desarrollo de las operaciones de corazón abierto en Rusia, y más adelante en el avance de la biología y la ciencia en el mundo. Entre medias, una carrera y trabajos científicos marcados por la polémica de sus propios logros. Bryukhonenko y el autojector El hombre sería recordado por los trabajos que llevó a cabo a partir de 1920 y especialmente por eso que denominó como autojector, un dispositivo (especie de corazón y sistema de circulación extracorporal) capaz de ofrecer todo lo necesario para mantener con vida una cabeza. Pero antes de llegar a ese momento habría que retroceder unos años. El científico ya era reconocido entonces como un investigador respetado por sus ideas influyentes acerca de la transfusión de sangre. No contento con ello, Bryukhonenko no se ponía límites de ningún tipo, ni éticos ni morales; quería llegar hasta los límites de lo posible y en ese momento tenía entre manos una investigación inaudita e inquietante: la posibilidad de sostener vida a través de medios artificiales. La primera máquina corazón-pulmón completamente funcional del mundo: el autojector Se sabe que en esta época experimentó de puertas para adentro en el pequeño laboratorio que tenía en su casa. Allí dio rienda suelta a todo tipo de extraños avances, de hecho, los registros de quienes fueron sus ayudantes narraban un escenario cotidiano marcado por la concentración de cabezas sin cuerpos y cadáveres de animales disecados. Y fue aquí, entre experimentos, cuando Bryukhonenko logra crear el dispositivo por el que fue conocido. La primera máquina corazón-pulmón completamente funcional del mundo: el autojector. Como decíamos al comienzo, se trataba de un dispositivo capaz de proporcionar al cuerpo sangre oxigenada que de otra manera sería imposible. ¿Para qué? El científico explicaba que el dispositivo podría usarse en una gran variedad de situaciones y en la cirugía, por ejemplo, para un trasplante de corazón o bypass. Un corazón que late es extremadamente difícil de operar, por lo que el autojector sería capaz de mantener con vida a un paciente mientras se realiza una cirugía cardíaca invasiva. Los años siguientes los pasó perfeccionando su máquina hasta 1925, momento en el que el autojector lleva a cabo su primera demostración pública. Lo que se podía apreciar en aquel momento era una máquina que consistía en una serie de bombas automáticas, un depósito para el almacenamiento de sangre y dos tubos con los que inyectar y extraer la sangre. Desde luego y como vemos en la imagen, bajo los estándares actuales puede parecer toda una osadía, un elemento rudimentario y peligroso, pero lo cierto es que fue todo un éxito. La proeza en el funcionamiento del autojector llevó al hombre a un nuevo salto sin red. En este caso mucho más inquietante. Bryukhonenko pensó, ¿y si utilizo a los perros como medio de pruebas para separar organismos? A partir de entonces comenzó una escalada de trabajos donde iba liberando órganos caninos de los cuerpos. De entre los primeros logros del equipo del científico encontramos que pudieron mantener un corazón latiendo y un pulmón funcionando de manera independiente de sus cuerpos. Si alguien accedía en aquellos días al laboratorio debía acudir con la barriga vacía, allí podía encontrarse con las primeras cabezas cortadas conscientes, aunque eso sí, por períodos muy pequeños. También había alcanzado otro logro según los presentes, Bryukhonenko fue capaz de traer a los perros “de vuelta” de la muerte. De inquietante pasamos a macabro para expresar el sentimiento que a uno le corre por el cuerpo cuando ve como la cabeza (y solo la cabeza) es capaz de ajustar las pupilas Todo esto sería muy difícil de creer en aquella época si no fuera por la aparición en 1940 de uno de los documentales más perturbadores y sorprendentes de la historia de la ciencia y la medicina. Bajo el título de Experiments in the Revival of Organisms el vídeo que se muestra a continuación (cuidado, puede herir sensibilidades) fue la prueba del trabajo de Bryukhonenko y su autojector. Lo primero que se puede apreciar en la pieza es cómo los investigadores lograron reanimar un corazón. Aunque quizás el momento más inquietante surge con la presentación de la “cabeza de perro”. Las imágenes muestran a los investigadores colocando la cabeza de un perro recién cortada sobre una mesa. Se aprecia como el perro se mantiene conectado al suministro de aire y sangre. Finalmente y como prueba del éxito del experimento, podemos observar como se pone a prueba la cabeza con una serie de estímulos para demostrar que, efectivamente, la cabeza está en pleno control de sus facultades. De inquietante pasamos a macabro para expresar el sentimiento que a uno le corre por el cuerpo cuando ve como la cabeza (y solo la cabeza) es capaz de ajustar las pupilas, mover la boca o incluso tragarse un caramelo o lamerse el hocico. link: https://www.youtube.com/watch?time_continue=26&v=ap1co5ZZHYE Pero Bryukhonenko no termina aquí. Una última “sorpresa”, un one more thing con el que nos muestra la resurrección del perro (el animal desangrado). ¿Cómo? A través de un proceso donde se implica el drenado de la sangre del perro vivo para luego dejarlo desangrarse durante unos 10 minutos. Tras su eventual muerte observamos como los investigadores muestran que el cuerpo no responde a estímulos. Luego uno de los ayudantes del científico conecta al perro al autojector (a las arterias y venas), bombea la sangre que le han extraído, y espera un breve período de tiempo para que el corazón comience a funcionar otra vez. El vídeo se publicó por primera vez en 1943 durante una presentación ante una reunión con científicos norteamericanos en el hotel Waldorf Astoria (Nueva York). Se trataba de una producción que buscaba impresionar al mundo sobre los avances soviéticos. De esta forma y tras ese momento cumbre con la resurrección del perro, el narrador de la pieza explicaba que todos los perros que habían pasado por la terrible experiencia del experimento del científico, luego habían disfrutado de una vida plena y normal. La comunidad científica piensa que tras este experimento se podrían remover muchas supuestas imposibilidades biológicas y traerlas al reino de lo posible Llegados a este punto surge la gran pregunta. ¿Qué hay de cierto y qué hay de falso en todo esto? El consenso general es que el vídeo tenía una clara intensión propagandística sobre los logros científicos y médicos de los soviéticos. Obviamente, para los detractores se trata de una pura y simple falsificación. Pero lo cierto también es que a día de hoy, nadie es capaz de probar con autoridad que muchas de las cosas que vemos en el vídeo no sean ciertas. Los ángulos de cámara son ajustados con el agravante de que cambian con frecuencia, aunque la cámara no se mueve. Parece estar realizado con la intención de resistirse al escrutinio científico. Cuando el vídeo vio la luz el mismo New York Times escribía sobre el mismo en los siguientes términos: “la comunidad científica piensa que tras este experimento se podrían remover muchas supuestas imposibilidades biológicas y traerlas al reino de lo posible”. En cualquier caso y con el paso del tiempo la comunidad científica ha ofrecido detalles ante lo que se pudo ver en los años 40. La cabeza cortada solo sobrevivió unos minutos bajo la circulación artificial, y no “unas horas” como se aseguraba en el fragmento original. De la misma forma, los perros “resucitados” salían del experimento con el cerebro dañado y por lo general no vivían más de unos pocos días (en el vídeo se aseguraba que pasaron a una vida normal y plena). Y aún así, el trabajo de Bryukhonenko (por el que le concedieron un premio Lenin) fue tan grande que cualquier teoría debe ser sopesada contra el hecho irrefutable de que su investigación contribuyó directamente a grandes, enormes avances en el campo de los soportes de vida artificiales o el trasplante de órganos. Si obviamos de la ecuación la crueldad y sadismos de las imágenes o la propia ética del trabajo, el científico fue el artífice y precursor de que hoy existan en los hospitales muchas de las máquinas que nos mantienen vivos durante los trasplantes de órganos vitales. Y entonces llegó Demikhov Bryukhonenko fue sin ninguna duda el precursor y “maestro” en esta carrera rusa que vivieron por acercarse al mismísimo personaje de Victor Frankenstein. Tras él llegó Demikhov, el científico con el que iniciábamos el relato. El hombre subió la apuesta de Bryukhonenko. No le era suficiente con una cabeza del mejor amigo del hombre, el tipo decide probar con dos. Así fue como presentó su trabajo en 1954 (pastor alemán + la mitad del tronco de un cachorro cosida a su cuerpo). Ocho años antes el científico había llevado a cabo una operación de trasplante de corazón en los perros y posteriormente trasplantes de pulmón. La operación con las dos cabezas de perros se trataba del primer trasplante del mundo que involucraba a todo un sistema que comprendía diferentes órganos, tal y como afirmaba el mismo Demikhov. El científico explicó que se trataba de un procedimiento de tres horas donde se cortaba el cuerpo de un cachorro en dos (entre la quinta y la sexta costilla) y vinculaba sus arterias y venas a las de un pastor alemán para finalmente colocar y coser en el lomo del perro adulto la cabeza del cachorro. Para ello dejó abierta su tráquea junto al esófago, de esta forma, el suministro de sangre al cachorro se mantenía a través del sistema circulatorio del perro adulto. A las tres horas de la macabra operación, el pastor alemán ofrecía las primeras señales de vida. Horas después lo hacía la segunda cabeza que ahora le habían “integrado”. La lamentable monstruosidad murió de una infección después de seis días. Aún así, Demikhov no dejó que este pequeño “contratiempo” le detuviera en su carrera. Durante los dos años siguientes llevó a cabo un mínimo de 20 operaciones de este tipo. Incluso en un caso cruzó todas las barreras éticas (si no lo había hecho ya) con el trasplante de la cabeza de un perro joven sobre el cuerpo de su propia madre. El récord de supervivencia entre sus “creaciones” lo marcó en 1959 con 29 días. link: https://www.youtube.com/watch?v=uvZThr3POlQ Aunque la gran mayoría de sus creaciones con dos cabezas perecían al poco tiempo por el rechazo de los tejidos, el trabajo de Demikhov, al igual que el de Bryukhonenko, se adelantó en su tiempo a lo que iban a ser los trasplantes de corazón. En 1962 publicó su monografía Trasplantes experimentales de órganos vitales, la primera en el mundo sobre trasplantología y la única durante mucho tiempo en el area de los trasplantes de tejidos y órganos. En cuanto a la veracidad entre el trabajo de Demikhov y el de Bryukhonenko, el primero guardó toda una serie de fotografías y vídeos convincentes con los que siempre apoyó su afirmaciones científicas. Además, las imágenes de “sus” perros de dos cabezas solían estar filmadas en lugares públicos, con gente anónima que aseguraban su legitimidad. Sea como fuere, tras los rusos, la “moda” de experimentar con perros cruzó el Atlántico para llegar a Estados Unidos, aunque eso ya es otra historia. Lo cierto es que hoy, con la cantidad de organizaciones y grupos de derechos de los animales que existen, parece extremadamente difícil pensar que este tipo de experimentos se llevaran a cabo. Una época del pasado donde se toleraban experimentos éticamente ambiguos por una serie de “locos” que paradójicamente supusieron un gran avance en el mundo de la medicina. Tanto, que incluso hoy el debate sigue intacto, ¿cuantas vidas se perderán para descubrir nuevos e importantes avances científicos?
Kirobo Mini está diseñado para actuar como un niño pequeño y está destinado a ayudar a mantener a la gente acompañada. Con 10 cm de altura y con la supuesta capacidad intelectual de un niño de cinco años de edad, este pequeño y lindo compañero robot está siendo dirigido a personas que se sientan solas y que de obtenerlo podrían tener a un nuevo amigo. Equipado con una cámara, un micrófono y una conexión Bluetooth, kirobo Mini es capaz de establecer una conexión emocional con su dueño y puede interactuar con ellos sobre una base diaria. "Toyota ha estado haciendo autos que tienen una gran cantidad de usos valiosos", dijo el gerente general Fuminori Kataoka. "Pero esta vez sólo estamos empujando el valor emocional." "Él se tambalea un poco, y esto está destinado a emular a un bebé sentado, que no ha desarrollado plenamente las habilidades para equilibrarse. Esta vulnerabilidad está destinado a invocar una conexión emocional." Se espera que el nuevo robot saldrá a la venta en algún momento del próximo año por alrededor de $400 dólares. link: https://www.youtube.com/watch?v=G__ruOOlv-Q

Este Colibrí de Costa enserio luce como si tuviera un brillante pulpo bebé púrpura atados a su cara como el Facehugger en Alien. Quiero decir, mira lo raro que luce, casi parece como si el pulpo fue colocado digitalmente en la cara. Pero no lo es. Se ve de esa manera porque colibríes de Costa machos tienen unas hermosas plumas de color púrpura que se extienden sobre su cabeza y sobre su garganta y que se ensancha cuando tratan de cortejar hembras. link: https://www.youtube.com/watch?v=scCZ8aoq_sA Así es como luce el Colibrí de Costa macho cuando sus plumas no están extendidos hacia fuera:
La bomba nuclear, que es un devastador y poderoso asesino hecho de un arma, ha estado entre nosotros por alrededor de 70 años. La primera bomba nuclear, Trinity, fue detonada en una prueba en Nuevo México en 1945, un mes después, el Ejército de Estados Unidos dejó caer bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki y el mundo nunca fue el mismo. Aquí está una visualización interesante que muestra cada bomba nuclear que se ha detonado en nuestro planeta. El color rojo significa atmosférica, el amarillo es bajo el agua y el azul es subterráneo. Elaborado por Orbital Mechanics, la visualización también detalla la fecha, el lugar y la fuerza de cada detonación nuclear. Es inquietante. link: https://vimeo.com/135580602

Las armas nucleares son desde ya bastante aterradoras, pero cuando uno profundiza y averigua cual es el gran alcance de estar armas, estas se tornan aún más aterradoras. Las armas que hemos construido después de las primeras bombas atómicas son tan fuertes que básicamente se puede utilizar Hiroshima como unidad de medida. La explosión nuclear más grande en la historia humana, la Bomba Tsar, detonó con una fuerza de 50 megatones, o el poder de 3.333 Hiroshimas. Los rusos tenían planeado otra bomba que habría sido el doble de la fuerza de la Bomba Tsar a 100 megatones (y 6.666 veces la fuerza de Hiroshima) pero por suerte ellos nunca la probaron. Es decir, la Bomba Tsar era ya tan aterradoramente poderosa como se puede uno imaginar, ya que casi destruyó el avión que la dejó caer y rompió ventanas en Noruega y Finlandia. (La bomba fue probada en Novaya Zemlya, en el norte de Rusia). Incluso algo como la bomba B83 (que es la mayor arma nuclear en el arsenal de Estados Unidos) explota con un hongo atómico más alto que la altitud en la que las líneas aéreas comerciales vuelan. El verdadero alcance de las armas nucleares es realmente algo para tener en cuenta . Más información acerca de aquello la encontraras en este video de RealLifeLore, que también muestra qué tipo de daño harían estas armas nucleares si se dejaran caer sobre la ciudad de Nueva York. link: https://www.youtube.com/watch?v=fs1CIrwg5zU

1. Spinosaurus Spinosaurus (gr. «lagarto de espina») es un género representado por dos especies de dinosaurios terópodos espinosáuridos, que vivieron en lo que actualmente es el norte de África desde el Albiense Inferior hasta el Cenomaniense Inferior del periodo Cretácico, hace aproximadamente 112 a 93,5 millones de años. Spinosaurus pudo ser el más grande de todos los dinosaurios carnívoros, más grande aún que Tyrannosaurus rex y Giganotosaurus (a pesar de no compartir la contextura robusta de estos anteriores). Estimaciones publicadas en 2005 y 2007 sugieren que tenía 12,6 a 18 metros de longitud y 7 a 20,9 toneladas de peso. 2. Carcharodontosaurus Carcharodontosaurus (lat. "Reptil diente de tiburón" es un género de dinosaurios terópodos carcarodontosáuridos, que vivieron a mediados del período Cretácico, hace aproximadamente entre 112 y 93,5 millones de años, en el Cenomaniense, en lo que hoy es África, compartiendo sus territorios con el Spinosaurus. Carcharodontosaurus fue un gran terópodo carnívoro que oscilaba entre los 12 y los 13 metros de largo y entre 2,9 y 15.1 toneladas de peso, siendo uno de los mayores terópodos carnívoros conocidos. Tenía uno de los cráneos más grandes conocidos, de aproximadamente 1,6 metros de largo, empatando con su pariente suramericano Giganotosaurus, que en un principio se le llegó a estimar un cráneo de una longitud de hasta 1.80 metros de largo para el holotipo (MUCPv-Ch-1), pero que actualmente se le ha reducido a una longitud de entre 1,56 y 1,6 metros. 3. Giganotosaurus Giganotosaurus (gr. “reptil gigante del sur”) es un género representado por una única especie de dinosaurio terópodo carcarodontosáurido, que vivió hace aproximadamente entre 99,6 y 97 millones de años, en el Cenomaniense, en el Cretácico Superior, en lo que hoy es Argentina. Giganotosaurus carolinii es uno de los terópodos más grandes del cual se tenga conocimiento, los dos especímenes hallados superan con creces longitudes estimadas de 12 metros y masas corporales de 6 toneladas, con cráneos estimados que superan la longitud de 1,5 metros, volviéndolo ligeramente más grande que Carcharodontosaurus y Tyrannosaurus rex. Pero solo superado en tamaño por Spinosaurus. Un pariente del Giganotosaurus; el Mapusaurus: 4. Tyrannosaurus Rex Tyrannosaurus rex (del griego latinizado tyrannus 'tirano' y saurus 'lagarto', y el latín rex, 'rey') es la única especie de Tyrannosaurus, un género monotípico de dinosaurio terópodo tiranosáurido. Vivió a finales del período Cretácico, hace aproximadamente entre 68 y 66 millones de años, en el Maastrichtiense, en lo que es hoy Norteamérica occidental, con una distribución mucho más amplia que otros tiranosáuridos. Como otros tiranosáuridos, T. rex fue un carnívoro bípedo con un enorme cráneo equilibrado por una cola larga y pesada. Con relación con sus largos y poderosos miembros traseros, los miembros superiores del Tyrannosaurus eran pequeños, pero inusualmente fuertes para su tamaño, y terminaban en dos dedos con garras. Aunque otros terópodos rivalizan o superan al Tyrannosaurus rex en tamaño, todavía es el mayor tiranosáurido conocido y uno de los mayores depredadores conocidos de la Tierra, midiendo hasta 12,3 metros de largo, 4 metros de altura hasta las caderas, y con pesos estimados entre 6 a 8 toneladas. Aunque científicamente improbable aun así solo por diversión:

¿De verdad podemos morir mientras tenemos una pesadilla? ¿puede un sueño terrorífico llevarnos hasta la muerte? En los 80 el cine encontró un vehículo para aterrorizar a toda una generación de críos como pocas veces lo había hecho. Si Freddy Krueger fue uno de los grandes psicópatas del cine de terror de los 80, la historia real detrás de la creación del personaje es aún más perturbadora. Ocurrió a finales de los 70, momento en el que un grupo de personas fallecieron mientras dormían por causas inexplicables. Esta fue su historia. "Uno, dos, Freddy viene a por ti; tres, cuatro, cierra bien la puerta; cinco, seis, coge un crucifijo; siete, ocho, no duermas aún; nueve, diez, nunca más dormirás.." Si la dichosa frase te suena o si incluso te llega a estremecer es probable que pases de la treintena. Hablamos de A nightmare on Elm Street, el clásico de terror ochentero firmado por Wes Craven que revitalizó como pocos el género slasher. Craven había logrado un hecho remarcable en el film. Había configurado en el personaje de Freddy Krueger a un psicópata que angustiaba al adolescente tanto despierto como en sueños, y eso es un logro que nadie había conseguido hasta entonces. O al menos, no de esa manera. Un icono del terror que se originaba a partir de las pesadillas, espacio donde atacaba a sus víctimas. ¿Existe un lugar mejor para aterrorizar a la mente humana que el único momento del día en el que estamos absolutamente solos? Curiosamente, hasta hace unos años nadie sabía de donde había partido el origen del onírico asesino implacable con su distintivo jersey de rallas y sus garras. Hace varios años y durante una entrevista en Cinema Fantastique, el genio de Wes Craven explicaba cómo creó al mítico personaje. El director venía a decir que por aquella época buscaba un maníaco más primario de los que había presentado en trabajos anteriores: "Quería hacer algo que estuviera atado en lo más profundo de nuestro subconsciente. Yo tenía una trayectoria anterior en el mundo académico, así que había ciertas cosas que conocía." "En el verano de 1981 Wes Craven abre el diario Los Ángeles Times y se queda intrigado con una serie de artículos que juegan con la morbilidad exótica del terror en la noche" Craven había sido estudiante de psicología en la universidad John Hopkins. Así que tomó algo de Freud y algo de Jung y lo metió en la coctelera junto a una serie de eventos reales que ocurrieron hace muchos años. El resultado fue ese monstruo que se esconde en el subconsciente. En la vida real, esos eventos de los que bebía la pesadilla de Wes Craven tomaron forma a finales de los 70. Fue lo que se ha denominado síndrome de muerte súbita inesperada, una patología extraña y cubierta de supersticiones. Primero fueron los Hmong En el verano de 1981 Wes Craven abre el diario Los Ángeles Times y se queda intrigado con una serie de artículos que juegan con la morbilidad exótica del terror en la noche. Se trataba de una serie de piezas, historias reales unidas por un mismo patrón: todas parten de un misterio médico que la medicina no sabía descifrar. Tras el LA Times se unen las siguientes semanas otros como el New York Times. Todos hablan de lo mismo: una serie de muertes inexplicables mientras dormían. Una serie de sucesos que comenzaron a finales de los 70 y que a mediados de los 80 ya contaba con más de 100 víctimas mortales, todos hombres, todos muertos durante el sueño. Además, en la mayoría de casos los estudios habían encontrado que no existían anomalías en los momentos anteriores a la muerte, eran tipos jóvenes y sanos. "¿Qué hizo Estados Unidos? Los convirtieron en soldados a su causa, los compraron para luego entrenarlos y convertirlos en soldados de la CIA durante la guerra" No eran adolescentes norteamericanos de clase media como en el caso del film. Se trataba de asiáticos que vivían en Estados Unidos, refugiados con mínimos conocimientos de inglés que habían huido de su tierra natal para escapar de un conflicto casi genocida. Eran los Hmong, quienes durante los últimos años han sido tratados por Laos y Tailandia, sus dos principales países de origen, con la etiqueta de “inmigrantes irregulares”. En realidad, la historia de esta etnia nómada de las montañas del sureste es muy parecida a la de muchos otros pueblos del sudeste asiático. Originalmente del sur de China, huyeron del que había sido su hogar miles de años atrás en la mitad del S. XIX, cuando la dinastía Manchú los etiquetó como bárbaros. De allí partieron a los países vecinos como Laos, Tailandia o Vietnam. Ya en los 60 aparece Estados Unidos, quienes los utilizan como “arma” con la firme intención de parar el crecimiento de las tropas comunistas Pathet Lao. ¿Qué hizo Estados Unidos? Los convirtieron en soldados a su causa, los compraron para luego entrenarlos y convertirlos en soldados de la CIA durante la guerra. No todos aceptaron el trato, pero una gran mayoría sí, casi todos jóvenes que no llegaban a los 18 años y hombres que pasaban los cuarenta. Esta parte de la historia dio lugar a lo que se ha denominado la Guerra Secreta de Laos en la que se calcula que más de 100 mil murieron en aquellas fechas. Cuando el 30 de abril de 1975 Estados Unidos pierde oficialmente la guerra abandonando Saigón, el ejército secreto de la CIA, los soldados entrenados y a saldo de la mayor de las potencias, el pueblo de Hmong, se quedó solo ante el avance de las tropas norvietnamitas. "Se calcula que unos 40 mil huyeron a Tailandia y de allí partieron a otros tantos países" A partir de entonces la historia del pueblo la escribe los que han sobrevivido en este enfrentamiento armado de décadas. Perseguidos hasta la muerte, la única solución que encontraron fue la de refugiarse en otros países. Se calcula que unos 40 mil huyeron a Tailandia y de allí partieron a otros tantos países, siendo Estados Unidos, el pueblo que una vez los quiso, uno de los destinos principales. En su primer periplo en Tailandia la vida de un Hmong ya era difícil. Lejos de su hogar les costaba adaptarse. Hasta hacía muy poco eran agricultores de montaña y guerreros con firmes convicciones en una religión cuyo pilar estaba centrado en los espíritus y los animales. Los que acabaron en Estados Unidos lo tuvieron aún peor. Y fue entonces cuando comenzaron a morir en sueños. El sueño como probabilidad de muerte El primer caso reportado tiene lugar en el Condado de Orange (California) en el año 1977. La víctima fue Ly Houa y antes de fallecer la mayoría de la gente que trató con el hombre hablaba de un tipo que se había adaptado a la vida estadounidense a la perfección, un tipo trabajador, de buena condición física y totalmente sano. Ya en 1982 surge la serie de artículos publicados por LA Times de la que se hace eco Craven. Para ese año ya son 20 los refugiados Hmong en Estados Unidos que han fallecido bajo las mismas circunstancias. Todos más o menos jóvenes, ninguno pasaba los 35, todos supuestamente sanos hasta que la muerte acudió a su encuentro mientras estaban durmiendo y ¿soñando?. Según reportaban los periódicos, algunos testigos de las muertes habían escuchado suspiros y gemidos por parte de los fallecidos antes de su muerte. "La relación y media de víctimas totales Hmong en Estados Unidos igualaba a las cinco principales causas de muerte por otros varones estadounidenses del mismo grupo de edad" Se calculaba que por aquellas fechas había unos 35 mil refugiados Hmong en suelo estadounidense. Para las comunidades desperdigadas por los diferentes estados, estas muertes eran mucho más que una simple noticia en la página de sucesos. De hecho, al no encontrar una solución lógica a lo que estaba ocurriendo, las muertes eran una amenaza para el resto de la población Hmong. Fue tan extraño, que los medios se aventuraron a dar estadísticas: la relación y media de víctimas totales Hmong en Estados Unidos igualaba a las cinco principales causas de muerte por otros varones estadounidenses del mismo grupo de edad. Así dio lugar al comienzo de una serie de investigaciones que tenían como fin buscar las causas del fallecimiento. El Federal Center for Disease Control trató de calmar a la población Hmong del horror inexplicable que suponía morir en sueños, o como pasó a llamarse desde entonces, síndrome de muerte súbita inesperada o SUNDS por sus siglas en inglés. Se hablaba de la posibilidad de que fuera por una insuficiencia cardíaca en la mayoría de casos, pero muchos culparon al estrés del choque cultural de los refugiados que llegaban a suelo norteamericano. Un médico forense de Minnesota dijo al New York Times que algunas víctimas podían haber muerto por miedo, e incluso antiguos líderes políticos de los Hmong atribuían las muertes a los ataques con gas que sufrió el pueblo en el pasado. A finales del 82 sucede otro hecho inexplicable. La misteriosa muerte de 26 hombres, en su mayoría refugiados Hmong de Laos, durante el sueño. Más tarde se conectan los casos con otros que han sucedido en Asia. Ya no era solo Hmong, tanto los japoneses como los filipinos también tenían casos de muertes inexplicables similares. Investigadores aseguraban que más de 500 japoneses habían muerto en estas circunstancias en años anteriores, todos sanos, jóvenes y fallecidos repentinamente mientras soñaban bajo un término que los japoneses denominan Pokkuri (algo así como una muerte instantánea inesperada durante la noche). "Existía toda una serie de casos registrados desde décadas pasadas donde por alguna razón, los asiáticos sufren de una extraña dolencia." Con estas noticias, los investigadores se lanzaron a estudiar los casos a nivel global entre los asiáticos. De hecho y como se descubriría más tarde, en el propio folclore asiático existían ya las figuras de monstruos que se aprovechaban de los hombres mientras dormían. El mismo patrón fue descubierto en Singapur más tarde. Un estudio retrospectivo de registros mostró que más de 200 hombres tailandeses sanos había fallecido repentinamente por causas inexplicables entre el 82 y el 89. En Filipinas pasó algo parecido. Allí también tenían un término: el bangungot, el cual está representado como una criatura mitológica denominada batibat. Dicha criatura sería algo similar a una bruja que se sienta encima de la víctima para inmovilizarla. Fuera de las propias creencias del pueblo filipino, lo cierto es que el síndrome parece afectar a 43 de cada 100 mil hombres filipinos según los estudios. Así que como vemos, existía toda una serie de casos registrados desde décadas pasadas donde por alguna razón, los asiáticos sufren de una extraña dolencia. Una patología que se registra entre hombres jóvenes aparentemente sanos que fallecen repentinamente en el sueño. A mediados de los 80 y tras registrarse al menos 116 casos de muerte de Hmong en Estados Unidos, los sucesos comenzaron a reducirse. Los investigadores que habían estado detrás del síndrome realizaron un gran avance. Tras estudiar las historias clínicas de tres hombres Hmong que sobrevivieron a los ataques con la ayuda de RCP (reanimación cardiopulmonar), los médicos fueron capaces de identificar las arritmias ventriculares como la posible causa de los paros cardíacos fatales. La causa de las arritmias no se conocía, pero ahora se sabía lo que le ocurría al corazón antes de las muertes por SUNDS. Años después, en 1988, el patólogo Roy Gibson publicó un estudio donde proponía que las víctimas del síndrome eran posiblemente portadores de defectos hereditarios que afectaban a los tejidos que conducen señales eléctricas. Mientras que en la mayoría de casos estos defectos no deberían ser un problema, sometidos a estrés podría resultar fatal. Cuatro años después, en 1992, los cardiólogos Pere y Josép Brugada descubrieron cómo detectar las señales de advertencia ante un posible caso de SUNDS en un electrocardiograma. En ese momento SUNDS pasó a asociarse como síndrome de Brugada. La misma es descrita por los cardiólogos como una enfermedad hereditaria caracterizada por una anormalidad electrocardiográfica y un aumento del riesgo de muerte súbita cardíaca. Ambos doctores lograron instalar un desfibrilador cardioversor en el pecho a modo de marcapasos. Cuando el corazón se cortocircuita dicho dispositivo emite descargas eléctricas para poner el corazón en marcha y evitar así un paro cardíaco. De esta forma la ciencia lograba detectar y contrarrestar los ataques fatales, aunque jamás se ha podido verificar la razón de que dicha dolencia apareciera en regiones de Asia y en muchos de los refugiados Hmong que llegaron a Estados Unidos. Es posible que como apuntaban algunas investigaciones, el hecho de que sea hereditaria y el tremendo choque cultural del pueblo Hmong y su consiguiente estrés (quizá también unido a las creencias culturales en los espíritus) acabaron maltratando al propio cuerpo, arrastrándolo finalmente a esas arritmias ventriculares fatales. Es posible muy posible también que nunca sepamos que pasaba por la mente de estas personas en el momento anterior a su fallecimiento. Ni siquiera si estaban o no soñando, mucho menos si se trataba de una pesadilla. De lo que no hay duda es de que esa primera muerte real sin previo aviso a finales de los 70 inspiró la creación del icónico personaje de terror. Había nacido Freddy Krueger.