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Primer post: 3 nov 2011Último post: 3 nov 2011
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El Aparato Psiquico
El Aparato Psiquico
Apuntes Y MonografiasporAnónimo11/3/2011

Un trabajito!!!para ayudar a entender al merquero Freud jajajaja espero q les sirva!!!!!!!!!! INTRODUCCION El término griego más próximo al significado actual de mente es Noûs. Los latinos utilizaron el vocablo mens. Los filósofos griegos y cristianos que emplearon este vocablo lo identificaban con el alma o el espíritu, o al menos con una parte de ella, la que permite la actividad intelectual del alma, el conocimiento. Sin embargo este término se utiliza de modo habitual en la filosofía moderna y contemporánea. La razón de ello es que no tiene la connotación religiosa que se encuentra en las voces “alma” y “espíritu”. En la actualidad, designa aquello que nos permite tener pensamientos, recuerdos, vida psíquica en general, no estando resuelta aún la cuestión de si es algo distinto del cuerpo o una de sus manifestaciones. Partimos de la hipótesis de que la mente esta formada por un conjunto de partes que se relacionan y se confrontan que dan paso a la constitución del ser humano. Ahora bien ¿Cómo funciona? ¿Cómo esta formado? ¿Cómo es su dinámica? ¿Cuáles son sus conflictos? ¿Qué función cumple la sexualidad? ¿Esta se comprende en la dinámica psíquica? Freud nos ayuda a descifrar estos enigmas y además a resolver esos conflictos mediante el psicoanálisis.DESARROLLOEl aparato psíquico para Freud es la mente humana, utiliza la palabra "aparato" para subrayar la capacidad que tiene la mente para la transformación de la energía psíquica, y la existencia de partes o instancias que modulan y controlan los recorridos de dicha energía. En la primera tópica dividió el aparato psíquico en tres estratos o niveles, Consciente - Preconsciente – Inconsciente (1), y en la segunda (que no se opone a la primera sino que la integra) en tres instancias o dimensiones psíquicas, Ello - Yo - Súper-yo (2).En la cual los niveles de la primer tópica son cualidades de la segunda.La vida psíquica esta marcada por el conflicto que existe entre el súper yo y lo que se desea. Este conflicto puede llegar a producir una neurosis cuando el yo no es capaz de intermediar entre el ello y el súper yo. Para solucionar la angustia que puede provocar este conflicto, el yo dispone de ciertos mecanismos de defensa. Por eso decimos que el aparato es dinámico, porque los fenómenos psíquicos son resultantes del conflicto y de la composición de fuerzas que ejercen una determinada presión, siendo estas de origen pulsional Ahora bien, el conflicto entre estas instancias es constitutivo del ser humano (3). O sea que esta tensión de conflicto es una característica de nuestra estructura mental. Existe un conflicto psíquico cuando en el sujeto se oponen exigencias internas contrarias. Puede ser manifiesto, por ejemplo entre un deseo y una exigencia moral, o entre dos sentimientos contradictorios. Puede ser latente (4) y manifestándose a través de síntomas, desórdenes de la conducta, trastornos del carácter, etc.Este proceso dinámico consiste en un impulso (carga energética, factor de movilidad) que hace tender al organismo hacia un fin. Según Freud una pulsión tiene su origen en una excitación corporal (estado de tensión); su fin es suprimir el estado de tensión que reina en la fuente pulsional; gracias al objeto, la pulsión puede alcanzar su fin. Toda pulsión es una exigencia de trabajo para el aparato; tiene su fuente en lo somático, su fin o meta general es la satisfacción a través de la descarga de la tensión ( por medio de una actividad característica de cada pulsión). Existen dos clases de pulsiones: Eros, las pulsiones de vida, que tienden a la agregación, a la ligazón (y cuya energía es la libido), que incluye las pulsiones sexuales y las de autonconservación; y las de muerte, que intentan retornar al primitivo estado inorgánico del cual surgió la vida. Estas pulsiones están normalmente intrincadas o fusionadas entre si, prevaleciendo la de vida.Los dos principios que para Freud rigen esta dinámica y ayudan a suprimir el estado de tensión son: el principio de placer y el de realidad. Como dijimos anteriormente el conjunto de la actividad psíquica tiene por finalidad evitar el displacer y procurar el placer. El primer principio aspira a ganar placer; y de los actos que pueden suscitar displacer, la actividad psíquica se retira (represión). El segundo principio forma pareja con el segundo, al cual modifica: en la medida en que logra imponerse como principio regulador, la búsqueda de la satisfacción ya no se efectúa por los caminos mas cortos, sino mediante rodeos, y aplaza su resultado en función de las condiciones impuestas por el mundo exterior. Para Freud toda esta serie de excitaciones y de actividades, existentes desde la infancia, que reproducen un placer que no puede reducirse a la satisfacción de una necesidad fisiológica fundamental (respiración, hambre, función excretora, etc.)se le otorga la palabra sexualidad. Además también de los componente en la forma llamada normal del amor sexual.La vida sexual o mejor dicho la función de la libido (5), lejos de aparecer de una vez y lejos de desarrollarse permaneciendo semejante a si misma, atraviesa una serie de fases sucesivas entre las cuales no existe semejanza alguna, presentando, por tanto, un desarrollo que se repite varias veces. El punto máximo de este desarrollo se halla constituido por la subordinación de todas las tendencias sexuales parciales bajo la primacías de los órganos genitales; esto es, por la sumisión de la sexualidad a la función procreadora. Al principio, la vida sexual solo busca placer local procurado por los órganos, que son respuesta de tendencias parciales que ejercen su actividad independientemente una de otra. Esta independencia esta dada por las predisposiciones a las organizaciones pregenitales que desembocan en la fase sádico-anal, pasando antes por la fase oral que es la más primitiva.La organización de la libido corresponde a un ordenamiento relativo de las pulsiones parciales, caracterizadas por la primacía de una zona erógena y un modo especifico de relación de objeto. Estas fases están consideradas en una sucesión temporal, las organizaciones de la libido definen fases de la evolución psicosexual infantil.La primera fase de la evolución libidinal es la fase oral. En esta etapa el placer sexual esta ligado predominantemente a la excitación de la cavidad bucal y de los labios, que acompaña a la alimentación. La actividad de nutrición proporciona las significaciones electivas mediante las cuales se expresa y se organiza la relación de objeto; así, por ejemplo, la relación de amor a la madre se hallara marcada por las significaciones: comer, se comido. Se extenderá aproximadamente durante el primer año de vida.La segunda es la fase sádico-anal. Según Freud se puede situar entre los dos y los cuatro años; se caracteriza por una organización de la libido bajo la primacía de la zona erógena anal; la relación de objeto esta impregnada de significaciones simbólicas ligadas a la función de defecación ( expulsión-retención) y el valor simbólico de las heces. En ella se ve afirmarse el sadomasoquismo en relación con el desarrollo del dominio muscular.Luego viene la fase del desarrollo psicosexual caracterizado por la organización de las pulsiones parciales bajo la primacía de las zonas genitales; este comporta dos tiempos, separados por el período de latencia: la fase fálica (u organización genital infantil) y la organización genital propiamente dicha, que se instaura en la pubertad.Algunos autores reservan el término “organización genital” para designar este último tiempo, incluyendo la fase fálica en las organizaciones pregenitales.En la fase fálica (que se extenderá, aproximadamente, entre el tercer y quinto año de vida) la fuente es la zona de los genitales: el pene en el varón, el clítoris en la niña. La meta es la penetración intrusita (activa) o el ser penetrado (pasivo). El objetivo es ya el de una elección de objeto como la que se dará en un adulto, una sola persona sobre la que se convergen los impulsos sexuales, pero a diferencia de aquel, ese objeto es incestuoso: esto configura el complejo de Edipo, que aparece en esta etapa. Otra diferencia importantísima es que en ambos sexos todo gira alrededor del falo(6): tenerlo o no tenerlo, de modo que, mientras que en la fase genital propiamente dicha se reconoce que hay “hombres” y “mujeres”, cada uno completo como tal, con pene y vagina en cada caso, en esta fase los seres humanos se dividen entre los que tienen pene (fálicos) y los que no tienen (están castrados). En la niña, la ausencia de pene es sentida como un perjuicio sufrido, que intenta negar, compensar o reparar (envidia o anhelo del pene en el complejo de castración).El psicoanálisis nos dice que esta sexualidad es traumática, pero ¿En qué sentido?Freud nota que la sexualidad podía enfermar porque era algo mórbido, oculto. Pero esto no se debe a la falta de información de esta ya que esta enfermedad no se podía evitar otorgando la información necesaria. Sino que, por el contrario, es estructural ese trauma para que el ser humano se confronte con sus límites, con la castración, con la falta. Es traumática porque es una satisfacción parcial en la que intervienen trozos de cuerpo recortados, muy alejada del deseo, de la armonía, de la estabilidad. Lo que implica una búsqueda de satisfacción, un deseo constante, guiada por la pulsión de vida.CONCLUSIONEn conclusión podemos afirmar que el aparato psíquico es una organización compuesta por partes, llamadas “sistemas” o “instancias” por las cuales circula energía. Estas instancias son denominadas ello, yo y súper yo. Los tres sistemas de la primera tópica (icc, prcc y cc) se utilizan en la segunda pero como cualidades de los fenómenos psíquicos de las tres instancias. El ello es la instancia más primitiva y constituye el polo pulsional, siendo este totalmente icc y manteniendo las mismas características que en la primera tópica se atribuían al sistema Icc. Del ello, y para poder adaptarse a la realidad, surge el yo (el polo defensivo y adaptativo), y de una parte de este, como heredero del complejo de Edipo, el superyo, que comprende principalmente dos subestructuras: la conciencia moral y el ideal del yo. Tanto el yo como el superyo tienen aspectos icc, prcc y cc.Este aparato funciona de acuerdo con determinados ordenamientos logicos, que son fundamentos de su actividad. Estos son el principio de placer y el de realidad, el primero evita el displacer y el segundo trata de que el primero se pueda cumplir adaptativamente. Las grandes fuerzas impulsoras que mueven al aparato psíquico son las llamadas pulsiones. Existen dos clases de pulsiones: Eros, las pulsiones de vida, que tienden a la agregación, a la ligazón (y cuya energía es la libido), que incluye las pulsiones sexuales y las de autonconservación; y las de muerte, que intentan retornar al primitivo estado inorgánico del cual surgió la vida. Estas pulsiones están normalmente intrincadas o fusionadas entre si, prevaleciendo la de vida.Para Freud toda esta serie de excitaciones y de actividades, existentes desde la infancia, que reproducen un placer que no puede reducirse a la satisfacción de una necesidad fisiológica fundamenta l(respiración, hambre, función excretora, etc.)se le otorga la palabra sexualidad. Entonces la vida sexual inicia cuando comienza la vida y esta atraviesa una serie de fases constitutivas. La sexualidad para Freud es indispensable para el funcionamiento del aparato psíquico (además a partir de la sexualidad se podría dar explicación a una gran serie de trastornos), ya que aunque se considere traumática, esta hace que el ser humano de cuenta de sus limites, de sus faltas para así perseguir un ideal de armonía que, aunque no se logre, permite a la persona constituirse como ser humano.CITAS Y NOTAS(1) ELLO-SUPER YO-YOEllo: Una de las tres instancias distinguidas por Freud en su segunda teoría del aparato psíquico. El ello constituye el polo pulsional de la personalidad; sus contenidos, expresión psíquica de las pulsiones, son inconscientes, en parte hereditarios e innatos, en parte reprimidos y adquiridos.Desde el punto de vista económico, el ello es para Freud el reservorio primario de la energía psíquica; desde el punto de vista dinámico, entra en conflicto con el yo y el superyo que, desde el punto de vista genético, constituyen diferenciaciones de aquel.Superyo: Una de las instancias de la personalidad, su función es comparable a la de un juez o censor con respecto al yo. Freud considera la conciencia moral, la autoobservacion, la formación de ideales, como funciones del superyo.Clásicamente el superyo se define como heredero del complejo de Edipo(1ª); se forma por interiorización de las exigencias y prohibiciones parentales.Algunos psicoanalistas hacen remontarse la formación del superyo a una época mas precoz. Y ven actuar esta instancia desde las fases preedipticas o por lo menos busca comportamientos y mecanismos psicológicos muy precoses que constituirán percusores del superyo.Yo: Desde el punto de vista tópico, el yo se encuentra en una relación de dependencia, tanto respecto a las reivindicaciones del ello como a los imperativos del superyo y a las exigencias de la realidad. Aunque se presenta como mediador, encargado de los intereses de la totalidad de la persona, su autonomía es puramente relativa.Desde el punto de vista dinámico, el yo representa eminentemente, en el conflicto neurótico, el polo defensivo de la personalidad; pone en marcha una serie de mecanismos de defensa, motivados por la percepción de un afecto displacen tero(señal de angustia)(2) CONCIENTE - PRECONCIENTE – INCONCIENTEConciente: Corresponde a la primera tópica de la teoría de Freud. Se refiere a una cualidad momentánea que caracteriza a las percepciones externas e internas dentro del conjunto de fenómenos psíquicos. En la cualidad de lo que se advierte de lo que uno se da cuenta. Desde el punto de vista tópico, el sistema percepción-conciencia se sitúa en la periferia del aparato psíquico, recibiendo a la vez las informaciones del mundo exterior y las provenientes del interior, a saber, las sensaciones pertenecientes a la serie placer-displacer y las reviviscencias anémicas. Es decir, somos conscientes de estímulos exógenos como de estímulos provenientes de lo interno.Desde el punto de vista funcional, el sistema percepción-conciencia s opone a los sistemas de huellas anémicas que son el ICC y el Prcc: en el no se inscribe ninguna huella duradera de excitaciones.Desde el punto de vista económico, se caracteriza por disponer de una energía libremente móvil, susceptible de sobrecargar tal o cual elemento(mecanismo de la atención)La conciencia desempeña un papel importante en la dinámica del conflicto(evitación conciente de lo desagradable, regulación mas discriminativa del principio del placer) y de la cura( toma de conciencia, expresada en la formula de Freud “hacer conciente lo inconciente”), pero no puede definirse como unos de los polos que entran en juego en el conflicto defensivo.Preconciente: Operaciones y contenidos que no están presentes en el campo actual de la conciencia y son, por consiguiente, inconscientes en el sentido descrito del termino, pero se diferencian de los contenidos del sistema Icc por el hecho de que son accesibles a la conciencia.Esta separado del sistema inconciente por la censura, que no permite que los contenidos y procesos ICC pasen al Pcc sin experimentar transformaciones. Inconciente: en un sentido tópico, esta constituido por contenidos reprimidos, a los que ha sido negado el acceso al sistema preconciente-conciente por la acción de la represión. Los caracteres esenciales del Icc como sistema pueden resumirse del siguiente modo:-sus contenidos son representaciones de las pulsiones,-estos contenidos están regidos por los mecanismos específicos del proceso primario, especialmente condensación y desplazamiento,-fuertemente cargados de energía pulsional, buscan retornar a la conciencia y a la acción; pero solo pueden encontrar acceso al sistema Prcc-Cc en el compromiso, después de haber sido sometidos a las deformaciones de la censura,-son especialmente los deseos infantiles los que experimentan una fijación en el Icc.(3) Laplanche, J. y Pontalis, J. B.: Diccionario de psicoanálisis, Labor, 1981, p. 77(4) Un contenido latente hace referencia según Sigmund Freud, y dentro del contexto psicoanalítico, a un conjunto de significaciones a las que conduce el análisis de una producción del inconsciente, especialmente el sueño. Una vez descifrado el sueño no aparece ya como una narración formada por imágenes, sino como una organización de pensamientos, un discurso, expresando uno o varios deseos.(5) Dice Freud: “libido es una expresión tomada de la teoría de la afectividad. Llamamos así a la energía, considerada como una magnitud cuantitativa (aunque actualmente no pueda medirse) de las pulsiones que tienden relación con todo aquello que puede designarse con la palabra “amor”.(6) En la antigüedad grecorromana, representación figurada del órgano masculino. En psicoanálisis, el empleo de este termino hace resaltar la función simbólica cumplida por el pene en la dialéctica intra e entersubjetiva, quedando reservado el nombre de pene para designar mas bien el órgano en su realidad anatómica.(1ª) Conjunto organizado de deseos amorosos y hostiles que el niño experimenta con respecto a sus padres. En su forma llamada positiva, el complejo se presenta como en la historia de Edipo Rey: deseo de la muerte del rival que es el personaje de su mismo sexo y deseo sexual hacia el personaje del sexo opuesto. En su forma negativa, se presenta a la inversa: amor hacia el progenitor del mismo sexo y odio y celos hacia el sexo opuesto. De hecho, estas dos formas se encuentran, en diferentes grados, en la forma llamada completa del complejo de Edipo.Según Freud, el complejo de Edipo es vivido en su periodo de acmé entre los tres y cinco años de edad, durante la fase fálica; su declinación señala la entrada en el periodo de latencia. Experimenta una reviviscencia durante la pubertad y es superado, con mayor o menor éxito, dentro de un tipo particular de elección de objeto.El complejo de Edipo representa un papel fundamental en la estructuración de la personalidad y en la orientación del deseo humano.BIBLIOGRAFÍALaplanche, J. y Pontalis, J. B.“Diccionario de psicoanálisis”, Labor, 1981.Samat, Juan. Nota sobre algunas influencias culturales y filosóficas de la Obra de Freud. Documento de información (U.C.C)Freud, S. “algunas lecciones elementales del Psicoanálisis”, Amorrortu. Tomo XXIII. Pág. 283.Freud, S. “El Yo y el Ello”. Aparato I. conciencia e inconciente. Amorrortu, tomo XIX.Documento de Cátedra: “el deseo inconciente para el psicoanálisis. Diferencia con necesidad-demanda-pulsión”. Documento elaborado por la Lic. Norma Aubone y Lic. Judith Eröss.Freud, S. “Conferencia de introducción al Psicoanálisis”, Parte III. 20ª Conferencia: La vida sexual de los seres humanos, Amorrortu, Tomo XVI, Pág. 277.Freud, S. Lección XXI. Desarrollo de la libido y organizaciones sexuales, Obras Completas, Amorrortu, Libro XVI.Freud, S. Conferencia CXXIX. “La disolución del complejo de Edipo”, 1924, Obras Completas, Amorrortu, Libro XXIIFreud, S, Lección Nº XXXI: la disección de la Personalidad Psíquica. Obras completas.Freud, S. “Esquema del Psicoanálisis”, Amorrortu, Tomo XXIII, Pág. 143Samat, Juan. Conceptos fundamentales del psicoanálisis freudiano. Documento de información para la cátedra de Psicología Dinámica (U.C.C)Samat, Juan. Esquema del desarrollo de las teorías freudianas. Documento de Información.

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