aurorabella907
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Con naves no tripuladas, y controladas desde los almacenes centrales de Amazon, la compañía ve un futuro en el que podrá hacer las entregas express, de productos pequeños (hasta 10 kilos). Se utilizarían estos DRONES, o aviones pequeños no tripulados, para hacer entrega delas encomiendas a una velocidad muy rápida y ahorrndo los actuales costos de envío ( gasolina, cartero, barco, etc) Se espera que este servicio esté funcionando en un futuro no muy lejano. Sorpréndase con el vídeo. link: https://www.youtube.com/watch?v=98BIu9dpwHU&feature=youtu.be
La disfunción eréctil o impotencia, la incapacidad para conseguir y mantener una erección lo suficientemente firme como para poder practicar relaciones sexuales, es la forma más común de disfunción sexual entre los hombres. Ahora, un nuevo estudio llevado a cabo por científicos del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Texas en Houston (EE.UU.) ha concluido que el café, el té, los refrescos con cafeína y las que también contienen esta sustancia (la cafeína), pueden mejorar los problemas de impotencia. El trabajo ha sido publicado en la revista PloS One. La impotencia, causada mayoritariamente por, sobrepeso, diabetes, colesterol alto, presión arterial alta o problemas psicológicos fue el punto de partida del estudio que revisó investigaciones anteriores sobre el estado de salud incluyendo un análisis nutricional del programa National Health and Nutrition Examination Survey que contó con la participación de 3.724 hombres de más de 20 años y con problemas de impotencia. Del total de los participantes, el 40,9% de los hombres tenía sobrepeso, el 30,7% padecían obesidad, el 51% tenía la presión arterial alta y el 12,4% tenía diabetes. El examen de los resultados reveló que aquellos hombres que consumían de 85 a 170 miligramos de cafeína (2 o 3 tazas de café) al día eran un 42% menos propensos a presentar disfunción eréctil o impotencia (sin importar si eran obesos o tenían presión arterial alta), comparado con los que no tomaban nada de cafeína o menos de 7 miligramos al día. Sin embargo, en los diabéticos la cafeína no produjo el mismo resultado: “La es uno de los mayores factores de riesgo para la disfunción eréctil, así que no fue sorprendente obtener estos resultados”, afirma David López, líder del estudio. A pesar de que el mecanismo detrás de esta asociación de cafeína y reducción del riesgo de impotencia no está claro, los investigadores plantean la hipótesis de que la cafeína induce una serie de efectos farmacológicos que causan la relajación de las arterias del pene y del músculo liso cavernoso del pene, aumentando así el flujo sanguíneo y permitiendo la erección. Muy Interesante
La formación de los gametos masculinos o espermatozoides parece verse estimulada por el efecto de la cafeína, según se desprende del último estudio realizado por la Universidad de Beira Interior (Portugal) y publicado en la revista Toxicology. ¿La cafeína es positiva en todos los casos? Los investigadores afirman que no. Solo en dosis bajas o moderadas produce este efecto beneficioso de estimulación de la espermatogénesis debido a que el compuesto favorece que estas células produzcan lactato (esencial en este proceso); sin embargo, en dosis altas puede ser perjudicial, ya que puede provocar una mayor oxidación de las células. “Los resultados indican que la cafeína altera el metabolismo de las células de Sertoli, que apoyan el desarrollo de los espermatozoides. Aunque se necesitan más estudios para aclarar las dosis de cafeína que pueden ser beneficiosas o perjudiciales para la función de las células de Sertoli, los resultados sugieren que el consumo moderado parece seguro para la salud reproductiva masculina y promueve condiciones para el desarrollo y la supervivencia de los espermatozoides”, explica Pedro Oliveira. Para llegar a esta conclusión los investigadores llevaron a cabo varios experimentos in vitro con células de Sertoli humanas (que definen la cantidad de espermatozoides que se forman) provenientes de biopsias testiculares. A cada una de las muestras se aplicaron tres dosis diferentes de cafeína (dosis baja, dosis moderada y dosis alta) presentes en bebidas como el café o el té. Los resultados revelaron que “la ingesta de una dosis diaria de cafeína correspondiente al consumo de tres o cuatro cafés o cinco o seis tazas de té durante días parece no tener efectos negativos sobre las células de Sertoli e incluso parece tener efectos promotores para el funcionamiento metabólico de estas células”, sentencia Oliveira. Los científicos deberán ahora estudiar si otras bebidas con cafeína como los refrescos de cola o el cacao producen idéntico desenlace para la fertilidad masculina. Muy Interesante
Solo el especialista, por medio de exámenes tales como gastroscopia o colonoscopia, puede confirmar o descartar la enfermedad inflamatoria intestinal, patología que perturba drásticamente la vida del paciente Acudir al médico es importante, más aún, solicitar que un especialista verifique la causa de un fuerte malestar intestinal que se vuelve repetitivo y provoca alteraciones en la calidad de vida, tales como aislamiento social, ausentismo laboral y limitaciones para viajar. “Si sus síntomas son diarrea con sangre frecuente, dolor abdominal, pérdida de peso, trastornos de la motilidad intestinal –alteraciones en los movimientos del intestino producidos por el músculo intestinal-, desgaste en general inexplicable; si les han diagnosticado amibiasis más de dos veces en un año y le vuelve la sintomatología, acuda al gastroenterólogo para investigar si padece enfermedad inflamatoria intestinal. No tenga miedo de acudir al especialista, pues hay avances terapéuticos que hoy pueden significar mejoras considerables en su calidad de vida”, señala el gastroenterólogo Gustavo Yasín. El médico considera importante que internistas y otros galenos remitan al paciente con estas manifestaciones hacia el especialista en el área, a fin de que se le realicen los estudios específicos de rigor, entre ellos la endoscopia. “No se debe esperar a que sea tarde para este diagnóstico”, acota. “La enfermedad inflamatoria intestinal (EII) es una realidad también en Venezuela. Es una patología crónica que tiene varios tipos, entre éstos, enfermedad de Crohn, rectocolitis ulcerosa y colitis microscópica. También hay variedades dentro de ellas y hay diversos grados de afectación de órganos dentro del tracto digestivo. Son características en la EII las lesiones en el recto, en el colon, en el intestino delgado, pero también pueden haber lesiones en el estómago y en la boca, que aunque no son muy frecuentes, existen, en el caso de la enfermedad de Crohn”, destaca Yasín. La patología es crónica y su evolución natural puede ser incapacitante, acompañándose de complicaciones tales como anemia, sangrado, estenosis o estrechez de la mucosa o del calibre del órgano afectado, ulceraciones profundas, perforaciones, formación de abscesos o complicaciones infeccionas asociadas y fístulas. Existen, además, manifestaciones adversas de esta patología expresadas en otros órganos, tales como la piel y lesiones hepáticas, destaca el especialista. La EII a veces se manifiesta como una diarrea infecciosa, que a menudo es subconsiderada y tratada como una infección que vuelve a aparecer después de un tiempo, sin curarse definitivamente. “No es sino después de varias crisis cuando alguien piensa que no es una infección recurrente, sino una enfermedad inflamatoria intestinal, pero el tiempo que transcurre para ese diagnóstico es lo suficientemente tardío para que ésta avance dentro de los pacientes”, comenta el médico. Dicho padecimiento tiene una repercusión clínica y social, porque llega a ser incapacitante. “Un paciente con cólicos, que tiene que hacer 8, 10 y 12 pausas diarias para acudir al sanitario, tarda mucho tiempo a adaptarse a los ambientes de trabajo o a las actividades normales, porque está dependiendo de una condición que lo limita para hacer algo estable. No se puede ni siquiera viajar y aparte, siempre existe el tabú de creer tener algo malo y aislarse, porque no ve solución. Pero recuerde: hoy día hay tratamientos para ayudar a estos pacientes”, destacó el gastroenterólogo. El-Informe.com
La ingesta de alimentos procesados, fritos, dulces y guisados representa una de las principales causas de obesidad y sobrepeso en Venezuela . La información se desprende del estudio hecho por el Instituto Nacional de Nutrición (INN) entre 2008 y 2010 que caracterizó los patrones de consumo en el país. El estudio evaluó las condiciones socioeconómicas, antropométricas y de consumo de 22.646 personas entre los 7 y los 40 años. Se evidenció que la población obesa y con sobrepeso de entre 7 y 17 años prefiere comer los alimentos fritos y guisados a sancochados o al vapor. El texto detalla que al consultarse el modo de cocción que prefieren los niños de entre 7 y 17 años, la categoría “guisado” obtuvo el primer lugar con un 89,40% de preferencia y la categoría “frito” 85,22%. En el caso de los adultos de entre 18 y 40 años, el 85,53% prefiere comer “guisado”, el 81,72% “sancochado, cocido o al vapor” y 80,38% prefiere los alimentos “fritos”, los cuales ingiere de forma diaria o semanal. “Asimismo, se evidenció un consumo frecuente de azúcar simple, adicionada a jugos naturales y/o en bebidas gaseosas e instantáneas y malta. También se aprecia el aporte de grasas provenientes de margarina, mayonesa, quesos, grasos y leche completa”, refiere el informe denominado Primer Estudio Nacional de Prevalencia de Sobrepeso y Obesidad y sus Factores Exógenos en la Población de 7 a 40 años, Venezuela 2008- 2010. Si bien la población venezolana tiene acceso a proteínas y alimentos de alta calidad nutricional, el modo de cocción y hábitos como, por ejemplo colocar azúcar a las bebidas calientes, preferir refrescos o maltas al agua, agregar sal en exceso a los platos ya servidos, influye en el peso generando en ocasiones sobrepeso y en otros obesidad. Ambas enfermedades están relacionadas. El sobrepeso es, como lo indica su nombre, un exceso de peso, por encima del recomendado de acuerdo a la estatura y requerimiento energético de la persona; y la obesidad— registrada por la Organización Mundial de la Salud como la sexta causa de riesgo de muerte en el planeta— es una acumulación anormal de grasa, causante de al menos seis tipos de cáncer, diabetes e hipertensión. En Venezuela , 38,6% de la población está afectada por el sobrepeso o la obesidad. Esto indica que al menos 4 de cada 10 venezolanos está por encima de su talla. Hace diez años, la situación era contraria. El 13,5% de la población estaba subnutrida. Por ello, la Revolución Bolivariana puso el foco en esto e implementó diversas políticas que le permitieron bajar el índice a menos de 5%. Fueron creadas redes de distribución de alimentos, como Mercal y la Productora y Distribuidora Venezolana de Alimentos (Pdval), que hoy alcanzan 22.000 puntos en todo el país. Igualmente se realizan a diario mercados a cielo abierto, en los que los venezolanos de todo el país puede ir y adquirir productos subsidiados en 80%. Se creó además un Ministerio de Alimentación encargado de ejecutar las políticas de distribución de productos, a los que tiene acceso 65% de la población. La seguridad alimentaria le permite a los venezolanos comer más y mejor. El problema ahora se centra en qué y cómo se come. El Gobierno Nacional ha puesto el acento en la promoción de la campaña Agarra dato, come sano que difunde información nutricional en medios de comunicación, centros de trabajo e instituciones educativas con el objetivo de generar cambios en los hábitos alimenticios de los venezolanos. Este martes, cuando se celebra en Venezuela el Día de la Alimentación, a propósito de haberse creado un 18 de noviembre de 1949 el Instituto Nacional de Nutrición, por mandato del presidente de entonces, Rómulo Gallegos, el país continúa el debate sobre el comer bien. La directora técnica del INN, María Mercedes Alayón, ha dicho que la obesidad es también un problema político que requiere de consensos, acciones y también cambios de conciencia orientados a promover mejores hábitos de consumos. “La idea no es que todos seamos una copia de algún modelo impuesto, la idea primero es aceptar nuestra estética de manera saludable, empezar a ser críticos ante el bombardeo constante de la publicidad que arrasa con todo borra nuestras memorias, olvidando nuestros orígenes. Empezar por enjuiciar lo que nos llevamos a la boca y el porqué lo hacemos, valorar nuestra cultura alimentaria y hacerla nuestra aliada para derrotar lo extraño, que hoy no sentimos que nos daña, pero que silenciosa y lentamente nos está matando”, escribió en el artículo La obesidad como problema político, publicado en la página del INN en mayo de este año 2014.