aryar12
Usuario (México)
Decidir formar una familia es algo que hace a más de uno sudar y hasta temblar, ya que lo ven como el fin de su libertad y el inicio de muchas responsabilidades. Sin embargo, hay algunos detonantes que hacen que los hombres tomen esa decisión y finalmente pronuncien las palabras: ¿quieres casarte conmigo? Y éstos son: A medida que cumplen años Cada vez que un cumpleaños termina con un número 0, son conscientes que ya ha transcurrido una década más, lo que los hace reflexionar acerca de su propia vida. Y comienzan a pensar en formalizar, en formar una familia, etc. En el fondo sueñan con tener un hijo La idea de que para ser un hombre hay que plantar un árbol, escribir un libro y tener un hijo ha calado mucho más de lo que la gente cree en el imaginario de los hombres, que a medida que pasa el tiempo sienten la necesidad de tener un “retoño”. Los más ‘enchapados’ a la antigua entonces buscan a la “esposa ideal”, con valores adecuados para iniciar la aventura de la familia, entran entonces a pesar virtudes como la paciencia, la fidelidad y el sacrificio y amor por los hijos. La muerte de algún familiar A veces la muerte de un familiar o un amigo muy cercano hace plantearse la vida a los hombres, de una forma mucho más trascendental, entendiendo la mortalidad como un hecho ineludible. Esta sensación y el vacío que deja el ser amado que se ha ido les hace buscar consuelo. Y del consuelo nace la inquietud y la idea de establecer una familia, así que una vez pasado el duelo muchos hombres se animan a proponer matrimonio. Comprar una casa o apartamento Cuando después de muchos sacrificios y desvelos, el hombre adquiere su casa o apartamento, puede que viva una temporada feliz con su soltería, pero paulatinamente comienzan a sentirse solos y desean tener a esa persona especial para compartir su vida. Los amigos comienzan a casarse Los amigos suelen ser una gran influencia en muchos aspectos de la vida, y el matrimonio no podría dejar de ser uno de ellos. Cuando los amigos comienzan a casarse, este hombre comenzará a desear tener una vida en familia.

En todas las culturas del mundo aparece el dragón como una figura mitológica de gran poder mágico. No es casualidad que así haya sucedido si tenemos en cuenta que en el mundo existen una serie de animales que pueden haber servido de inspiración para tales mitos. Ven conmigo a conocer 7 interesantes criaturas que sirvieron de base a las leyendas de dragones. 7. Dragón volador: un reptil del sudeste asiático En los bosques del sudeste asiático habita el dragón volador (Draco volans), un pequeño reptil que se desliza entre los árboles gracias a unas especies de membranas que tiene pegada a las costillas en forma de alas. No vuela en lo absoluto, pero tanto su cuerpo como la rapidez con la cual se mueve entre las ramas le dan la apariencia de un dragoncito de brillantes colores. 6. Cocodrilo chino: inspiración del dragón asiático En China y toda la región asiática el dragón es el símbolo más importante de todos. Historiadores y zoólogos consideran que su origen pudo basarse en el cocodrilo chino, un animal gigantesco que se considera entre los caimanes más peligrosos del mundo . 5. Dragón de Komodo: un dragón viviente Un dragón viviente respira aún en nuestro planeta. Nos referimos al mayor lagarto del mundo : el dragón de Komodo, reptil que vive en Indonesia y cuyo tamaño resulta impresionante. Dada su ferocidad y capacidad de devorar presas muy grandes no es de extrañar que los antiguos lo dotaran de propiedades extraordinarias. 4. Pitón: la serpiente más grande del mundo La pitón es la serpiente más grande del mundo . Especialmente la pitón de la India puede haber sido una excelente inspiración para las leyendas de dragones. Se cuentan historias donde el gran dragón devora animales enormes, pero la pitón, que alcanza casi los 10 metros de longitud, puede llegar a estrangular a un elefante y luego alimentarse de este. No es dudable que en dichos cuentos el protagonista fuera realmente el famoso reptil 3. Dragón barbudo: raro reptil australiano En las regiones desérticas de Australia habita un raro reptil: el dragón barbudo. Su nombre deriva de que en su barbilla se encuentran hileras de espinas que asemejan una barba. Esta se hincha y adquiere una coloración oscura que resulta amenazante para los posibles depredadores. Nada mejor para imaginar un animal mitológico. 2. Megalania Prisca: antiguo lagarto gigante El megalania prisca es un raro espécimen que habitó en Australia durante el Pleistoceno. Se trata de un lagarto gigante, que medía sobre los ocho metros y era un excelente depredador para la mayoría de los animales, incluyendo marsupiales, aves y otros reptiles. Puede haber sido base de historias y leyendas para los aborígenes del Pacífico. 1. Pterosaurios: los verdaderos dragones europeos De todos los animales que han existido en la Tierra, los pterosaurios son probablemente los que más nos recuerdan a los dragones europeos, por la forma de su cuerpo y sus grandes dimensiones, pero especialmente porque tenían alas y volaban. Vivieron en la Era Mesozoica y no son considerados dinosaurios, a pesar de que convivieron con ellos durante millones de años.