A

arturososa_95

Usuario (Paraguay)

Primer post: 24 jun 2011Último post: 24 jun 2011
1
Posts
40
Puntos totales
1
Comentarios
Grandes Hombres-Grandes hazañas
Grandes Hombres-Grandes hazañas
Apuntes Y MonografiasporAnónimo6/24/2011

Bienvenidos Este post es una simple recopilación de "5 Soldados reales que hacen que Rambo parezca una nenaza"http://www.taringa.net/posts/info/11272214/5-Soldados-reales-que-hacen-que-Rambo-parezca-una-nenaza.html.... Espero que les gusten estas historias.......... Simo Hayha ¿Quién era? Simo Hayha llevaba una vida bastante aburrida en Finlandia. Hizo la mili obligatoria de un año, y luego se hizo granjero. Pero cuando la Unión Soviética invadió Finlandia en 1939, decidió que quería ayudar a su país. Dado que la mayoría de los enfrentamientos tenían lugar en el bosque, dedujo que la mejor forma de parar la invasión era agarrar su fiable rifle, un par de latas de comida y esconderse en un árbol todo el día disparando a los rusos. En dos metros de nieve. A 40º bajo cero. Cuando los rusos oyeron que docenas de los suyos estaban cayendo y que era por un solo tío con un rifle se acojonaron. Le conocían como “La Muerte Blanca” por lo de su camuflaje blanco y tal, y montaron misiones enteras sólo para matarle. Empezaron mandando un equipo para encontrarle y aniquilarle. Los mató a todos. Entonces probaron a reunir un equipo de contra-francotiradores (que son básicamente francotiradores que matan a otros francotiradores) y les mandaron a por Hayha. Los mató a todos también. En el curso de 100 días, Hayha mató a 542 enemigos con su rifle. También mató alrededor de otros 150 con su subfusil, elevando su cuenta de bajas confirmadas a 705. Dado que todos los soldados rusos estaban demasiado muertos o demasiado acojonados de acercarse a él, empezaron a bombardear todas las zonas en las que creían que podía estar. Supuestamente tenían su posición exacta, y de hecho fue alcanzado por una nube de metralla que le rasgó el abrigo, pero no le dañó por que es la **** Muerte Blanca, joder. Finalmente, el 6 de marzo de 1940, algún ruso suertudo alcanzó a Hayha en la cabeza con una bala explosiva. Cuando le encontraron los suyos y lo llevaron de vuelta a la base “le faltaba la mitad de la cabeza”. La Muerte Blanca había sido finalmente detenida…. Simo Häyhä tardó varios años en recuperarse de su herida causada por la bala que había atravesado su mandíbula y le había destrozado la mejilla izquierda. Tras la Segunda Guerra Mundial se dedicó a la caza, sobre todo de alces, y a la cría de perros, y en varias ocasiones cazó con el presidente finlandés Urho Kekkonen. Cuando en 1998 se le preguntó cómo llegó a ser tan buen tirador, simplemente contestó que "practicando". Sobre su oneroso record de muertes, decía que "Hice lo que se me ordenó lo mejor que pude". Simo Häyhä pasó sus últimos años en una pequeña aldea llamada Ruokolahti, situada en el sudeste de Finlandia cerca de la frontera con Rusia. Murió el 1 de abril de 2002. Yogendra Singh Yadav ¿Quién era? Yogendra Singh Yadav era miembro de un batallón indio de granaderos durante un conflicto con Pakistán en 1999. Su misión era escalar “Tiger Hill” (en realidad una montaña grande de la hostia), y neutralizar los tres búnkeres enemigos en la cima. Por desgracia, esto significaba escalar unos 50 metros de acantilado de hielo. Dado que no querían subir todos a la vez con piolets, decidieron mandar primero a un tío a amarrar unas cuerdas, para que los demás subieran como nenazas. Yadav, siendo cojonudo, se presentó voluntario. A mitad de camino los enemigos estacionados en la montaña de al lado abrieron fuego, disparando con un lanzagranadas, y después con fuego de rifes de asalto. La mitad de su escuadrón murió, incluido el comandante, y el resto de separaron y desorganizaron. Yadav, a pesar de ser alcanzado tres veces, siguió escalando. Cuando alcanzó la cima, uno de los búnkers objetivo abrió fuego sobre él con ametralladoras. Yadav corrió hacia la lluvia de balas, lanzó una granada por la apertura y mató a todos los de dentro. En este momento el segundo bunker tenía un blanco claro y abrió fuego, así que él corrió hacia ellos, recibiendo balazos, saltó dentro y mató a cuatro enemigos con sus manos desnudas. Mientras el resto de su escuadrón que había subido el precipicio lo estaba viendo y diciendo “¡Joooder!”. Entonces fueron y capturaron el tercer bunker sin problemas. Por su gallardía y sus cojones, fue condecorado con la Param Vir Chakra, la máxima condecoración militar de la India. A diferencia de la Medalla de Honor, la Param Vir Chakra se concede sólo por “la más rara de las raras valentías, que está más allá de la llamada del deber y que en la vida normal se considera imposible”. Así es, tienes que romper las reglas de la realidad sólo para ser candidato. Sólo se ha concedido 21 veces, y dos tercios de los que la recibieron murieron en el proceso. Inicialmente se informó de que Yadav también había muerto, pero resultó que lo habían confundido con alguien menos cojonudo. O creyeron que ningún ser humano podía sobrevivir una pierna y un brazo rotos además de entre 10 y 15 balazos en el cuerpo de una sentada. Alvin York ¿Quién era? Nacido en una familia de granjeros paletos de Tennesse, Alvin York pasó la mayor parte de su juventud poniéndose ciego en bares y metiéndose en peleas. Cuando un amigo suyo murió en una de esas peleas, juró dejar la bebida y se hizo pacifista. Cuando le reclutaron en 1917 se declaró objetor de conciencia, pero no le aceptaron la solicitud y mandaron su **** al entrenamiento militar básico. Un año después, era uno de los 17 hombres designados para capturar un campamento alemán fortificado y con ametralladoras que guardaba una vía férrea. Cuando se acercaban los alemanes les descubrieron y abrieron fuego, destrozando a nueve hombres inmediatamente. Lo que quedó del pelotón de York Los pocos supervivientes que no tenían enormes huevos de acero escaparon, dejando a York ahí solo recibiendo fuego de 32 artilleros alemanes. Como escribió en su diario: “No tuve tiempo de cubrirme detrás de un árbol o en una zanja, ni siquiera tuve tiempo de arrodillarme o tumbarme. No tuve tiempo ni supe qué hacer más que mirar a los alemanes y darles con todo lo que tenía. Cada vez que veía a un alemán me lo cargaba. Al principio disparaba tumbado en el suelo; como solía disparar en los campeonatos de tiro en las montañas de Tennessee; y estaba más o menos a la misma distancia. Pero los objetivos eran mucho más grandes. No podía fallar a la cabeza o el cuerpo de un alemán a esa distancia, y no lo hice.” Después de matar a unos 20 enemigos, un teniente alemán mandó a cinco tíos a que le flanquearan. York sacó su Colt .45 (que sólo tenía ocho balas) y los mató a todos con él, una práctica que dijo que era “como cuando mataba pavos salvajes en Tennessee”. En ese momento el teniente Paul Jurgen Vollmer gritó preguntando si York era inglés. Por lo visto, en la 1ª Guerra Mundial nadie se tomaba muy en serio a los gringos, a los que todos veían como novatos. Vollmer pensó que ese chiflado/cojonudo/acojonante soldado debía ser una especie de superhombre inglés que les estaba enseñando a los gringos cómo se hace. Cuando York dijo que era americano, Vollmer contestó: “¡Dios mío! Si no dispara más haré que se rindan. “ Diez minutos después 133 hombres salieron andando hacia lo que quedaba del batallón de York. El teniente Woods, el superior de York, al principio pensó que era un contraataque alemán hasta que vio a York, que le saludó y dijo “el cabo York se presenta con prisioneros, señor.” Cuando el perplejo oficial le preguntó que con cuántos, York contestó “francamente, señor, no lo sé.” Audi Murphy ¿Quién era? Cuando Audie Murphy intentó alistarse en los Marines en 1942 a la tierna edad de 16 años, medía 1,55 y pesaba 55 kilos. Se rieron en su cara. Así que lo intentó en la Fuerza Aérea, y también se rieron en su cara. Finalmente lo intentó con el Ejército, y ellos pensaron que siempre venía bien otro pringao para absorber las balas del enemigo y lo admitieron. No se le daba demasiado bien, y de hecho lo transfirieron a cocinero tras perder el conocimiento en medio del entrenamiento. Pero él insistió en que quería combatir, y al final lo mandaron al frente. Durante la invasión de Italia le ascendieron a cabo por su asombrosa habilidad como tirador, al mismo tiempo que contraía malaria, que sufrió a lo largo de toda la guerra. Recuerda eso. Le enviaron al sur de Francia en 1944. Se encontró con un nido de ametralladoras alemán que fingió que se rendía, y después disparó y mató a su amigo. Murphy los mató a todos y luego usó la ametralladora del nido para matar a todos los malos en un radio de 100 yardas, incluyendo otros dos nidos de ametralladoras y un montón de francotiradores. Le dieron la Cruz de Servicios Distinguidos y le hicieron comandante de su pelotón, mientras todos se disculpaban por llamarle “enano”. Medio año después, su compañía recibió el encargo de defender Colmar Pocket, una región crítica en Francia, a pesar de que sólo les quedaban 19 tíos (de los 128 iniciales) y un par de tanques M-10. Los alemanes se presentaron con un mogollón de soldados y media docena de tanques. Como no iban a recibir refuerzos durante un buen rato, Murphy y sus hombres decidieron enviar a los dos M-10 para que hicieran la mayor parte del trabajo. Fueron completamente destrozados. Entonces, este crío de metro y medio con malaria corrió hasta uno de los M-10 destrozados, saltó detrás de la ametralladora del calibre 50, y empezó a matar a todos los alemanes a la vista. Hay que entender que el M-10 estaba ardiendo, que tenía un depósito de gasolina lleno y que era prácticamente una trampa mortal. Siguió disparando durante casi una hora hasta que se le acabó la munición, entonces cuando volvía andando hacia sus asombrados hombres el M-10 explotó detrás de él a lo Mad Max. Le dieron literalmente todas las medallas que pudieron (33 en total, aunque algunas repetidas, más otras 5 que le concedió Francia y una Bélgica) incluida la Medalla de Honor. Después de la guerra, le diagnosticaron neurosis de guerra y le prescribieron el antidepresivo placidyl. Cuando se hizo adicto a la droga, en vez de meterse en un programa de desintoxicación como una nenaza, se quitó él solo por las bravas. Se encerró en una habitación de motel durante una semana y lo superó. Escribió una autobiografía titulada Al Infierno y de Vuelta, y luego se hizo actor. Vasili Grigorievich Vasili Grigorievich Záitsev (en ruso Василий Григорьевич Зайцев; Yeleninskoye, Imperio ruso; 23 de marzo de 1915 – Kiev, Ucrania; 15 de diciembre de 1991), héroe militar soviético. Su vida Natural de una población del Óblast de Cheliábinsk, en los Urales, desde muy niño estuvo relacionado con la caza: en primer lugar, con el arco y, más tarde, con armas de fuego, de las cuales la primera de ellas fue un obsequio de su abuelo cuando sólo tenía 12 años de edad. Estudió en la escuela técnica de Magnitogorsk, y sirvió como tenedor de libros en laEscuadra Soviética del Lejano Oriente. Cuando la Segunda Guerra Mundial estalló, Vassili tenía 26 años y ya era un excelente tirador. Además, estaba alistado en la Marina de su país. Durante la Batalla de Stalingrado, los alemanes sufrieron numerosas bajas a manos de los francotiradores soviéticos, que se habían convertido en una verdadera amenaza. Las víctimas, por lo general, eran oficiales y soldados del Ejército Alemán, incluyendo algunos francotiradores enemigos. El 21 de octubre de 1942, fue destinado como francotirador en la Batalla de Stalingrado. Mito y realidad Vassili no sólo era un excelente tirador, sino también un maestro del camuflaje, el sigilo y la paciencia. Se mimetizaba de tal manera con su entorno que difícilmente sus víctimas podían dar con su posición o bien no contaban con el tiempo de vida suficiente para darse cuenta de dónde estaba. Pronto los periódicos hicieron eco de las hazañas de este hombre y comenzaron a publicar las historias que de él se contaban, aumentando así el orgullo de las personas por este compatriota. Entre tanto, Vassili no sólo trataba de hacer honor a tal fama, sino que también adiestraba a otros compatriotas en el arte del disparo de precisión. La mayoría de sus alumnos hicieron honor a sus enseñanzas. Víctor Medvedev y Anatoli Chejov hicieron que los alemanes temieran las horas de plena luz, pues asomar la cabeza significaba perder la vida. Ellos y Tania, sus mejores alumnos, habían quitado la vida a más de setenta soldados alemanes. Otras fuentes afirman que los 28 francotiradores entrenados por él se cobraron la vida de más de 3,000 soldados enemigos. También se dice que la hazaña de Záitsev no fue la única y que un desconocido soldado, identificado solamente como Andrei Baciu, había matado ya 224 soldados alemanes hacia el 20 de noviembre de 1942. Cuando Záitsev tuvo en su haber más de cien muertes, fue condecorado con la Orden de Lenin, aunque esto no le impidió seguir su tarea. En esos días y según el testimonio de un prisionero alemán, llegó al frente, el Mayor Erwin König. Dice este testimonio, que se enteró de que la verdadera misión de König era matar a Záitsev y acabar así con el mito para socavar la confianza del pueblo ruso. Durante varios días, ambos oponentes se movieron con sigilo con el fin de estudiar el terreno y tratar de encontrar al otro, hasta que König hizo su primer movimiento, asesinando a dos francotiradores rusos con sendos disparos en las cercanías de una fábrica. Por lo que Vasili decidió hacerle frente. El lugar elegido: la fábrica Octubre Rojo al pie de la colina de Mamaev Kurgan. Al sitio fue acompañado por su amigo y colega Nikolai Kulikov. El fusil de Záitsev. Allí se encontraba el alemán, que también se mantuvo oculto. Así estuvieron tres días con sus noches, esperando ambos con admirable paciencia que el otro cometiera un error y delatara su posición. Al cuarto día, Vasili y Nikolai creyeron saber dónde estaba y urdieron un plan para descubrirlo. Nikolai asomó un casco, el alemán disparó y aquél se arrojó al suelo gritando de dolor. König mordió el anzuelo y se asomó para contemplar a su víctima, hecho que aprovechó Vasili para asestarle un disparo en la cabeza que terminó con su vida. Esta historia del enfrentamiento entre Záitsev y König no está del todo probada ni documentada en ninguno de los bandos enfrentados. De acuerdo con el libro Stalingrado de Antony Beevor, el nombre Mayor König no es más que un nombre ficticio creado por los medios. Su nombre real sería mayor Heinz Thorvald, jefe de una escuela de francotiradores del ejército alemán. La mira telescópica del rifle de Thorvald, de la cual se dice que es el más preciado trofeo de Záitsev, se exhibe actualmente en el Museo de las Fuerzas Armadas en Moscú. Sin embargo, la historia completa permanece en esencia sin ser confirmada. No hay absolutamente ninguna mención de ello en informes militares soviéticos, incluidos los de Alexander Scherbakov, aun cuando casi todo acto de francotiradores fue registrado con veracidad. Por aquellos días, Záitsev se convirtió en héroe nacional. Cuando la Batalla de Stalingrado finalizó, había abatido a 242 alemanes, entre ellos muchos oficiales de alto rango. En enero de 1943 Záitsev sufrió graves heridas en los ojos causadas por granadas de mortero. El profesor Vladimir Filatov restauró su visión y pudo regresar más tarde al frente para terminar la guerra en el río Dniéster con el grado de capitán. Finalizada la guerra, se casó y se estableció en Kiev como director de una escuela de ingeniería. Títulos y condecoraciones  Héroe de la Unión Soviética (22 de febrero de 1943).  Título de "Ciudadano Honorable de la ciudad de Volgogrado" (7 de mayo de 1980).  2 Órdenes de Lenin  2 Órdenes de la Bandera Roja  Orden de la Guerra Patriótica, 1ª Clase Gracias........ Espero sus comentarios............ Fuente:http://www.taringa.net/posts/info/11272214/5-Soldados-reales-que-hacen-que-Rambo-parezca-una-nenaza.html http://es.wikipedia.org/wiki/Vasili_Z%C3%A1itsev COMENTEN!

40
5
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.