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Primer post: 24 abr 2012Último post: 25 abr 2012
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Las 8 Cruzadas.
Las 8 Cruzadas.
Ciencia EducacionporAnónimo4/24/2012

Las Cruzadas fueron expediciones emprendidas, en cumplimiento de un solemne voto, para liberar los Lugares Santos de la dominación mahometana. El origen de la palabra remonta a la cruz hecha de tela y usada como insignia en la ropa exterior de los que tomaron parte en esas iniciativas. Después de pronunciar un voto solemne, cada guerrero recibía una cruz de las manos del papa o de su legado, y era desde ese momento considerado como un soldado de la Iglesia. A los cruzados también se les concedían indulgencias y privilegios temporales, tales como exención de la jurisdicción civil, inviolabilidad de personas o tierras, etc. De todas esas guerras emprendidas en nombre de la Cristiandad, las más importantes fueron las Cruzadas Orientales. La literatura moderna ha abusado de la palabra aplicándola a todas las guerras de carácter religioso, como, por ejemplo, la expedición de Heraclio contra los persas en el siglo VII y la conquista de Sajonia por Carlomagno. La idea de la cruzada corresponde a una concepción política que se dio sólo en la Cristiandad del siglo XI al XV; esto supone una unión de todos los pueblos y soberanos bajo la dirección de los papas. Todas las cruzadas se anunciaron por la predicación. 1ª Cruzada El 28 de Noviembre de 1095, en el Concilio de Clermont, al grito de «¡Dios lo quiere! », el papa Urbano II invitó a todos los cristianos a tomar el camino de Jerusalén, ostentando una cruz como enseña. La Santa Sede asumió la organización y dirección de la empresa. Urbano II designó como legado suyo a Ademar de Monteil, obispo de Puy. Se formaron cuatro ejércitos: los caballeros del sur de Francia, capitaneados por el conde de Tolosa Raimundo de Saint – Gilles, atravesaron los Alpes, el valle de Po y Dalmacia; los de Lorena, al mando de Godofredo de Bouillon y de Balduino de Flandes, cruzaron Alemania y Hungría; los caballeros del norte de Francia, al mando de Hugo de Vermandois, y los normandos de Bohemundo de Tarento y de su sobrino Tancredo siguieron rutas más meridionales. El emperador bizantino Alejo I Comnend, facilitó a éstos el paso a Asia Menor. Pronto los cruzados se apoderaron de Nicea; en Dorilea (1 –VII – 1097) obtuvieron una aplastante victoria sobre los selyúcidas, lo que les permitió alcanzar Antioquía, a través de Frigia y del Tauro, sin hallar gran resistencia. Conquistada Antioquía tras penoso asedio (1098), los cruzados intentaron adueñarse de Damasco. El legado pontificio Daímberto, sucesor de Ademar de Monteil, se apresuró a organizar el reino latino de Jerusalén, cuya Corona fue ofrecida a Godofredo de Bouillon. En Europa habían sido creados el condado de Edesa (1097 – 1144) y el principado de Antioquía (1098 – 1268 2ª Cruzada La conquista de Edesa por Zenguí, sultán turco de Mosul, hizo comprender a la cristiandad la fragilidad de sus establecimientos en Siria y Palestina. El papa Eugenio III confió a san Bernardo de Claraval la predicación de una nueva Cruzada, cuya dirección asumieron Luis VII de Francia y Conrado III de Alemania. Los ejércitos franceses partieron de Metz, mientras los alemanes desde Ratisbona; siguiendo el valle del Danubio arribaron a Contantinopla. En Anatolia, Conrrado III fue vencido por los turcos y decidió regresar a Constantinopla así desde allí embarcar hacia San Juan de Acre. En la ciudad Santa SE reunieron todas las fuerzas expedicionarias. Luis VII y Conrado III decidieron poner sitio a Damasco. La segunda cruzada, en la que había tantas esperanzas, constituyó un rotundo fracaso. 3ª Cruzada 3ª Cruzada Tras su victoria sobre Guido de Lusignan en la batalla de Hatin (Junio de1187), los turcos de Saladino se apoderaron de Jerusalén (Octubre de 1187) y del reino latino. El papa Gregorio VIII se apresuró a pedir de todos los monarcas apoyo para recuperar la Ciudad Santa. Afines de 1189 se sumaron a la cruzada Felipe Augusto de Francia y el monarca inglés Ricardo Corazón de León. Los expedicionarios alemanes, desde Ratisbona, tomaron la ruta del Danubio, a Constantinopla y pasaron al Asia Menor, donde derrotaron a los turcos cerca de Inconium; pero la inesperada muerte de Federico Barbarroja, un mes después, al atravesar el río Cnido, en Cicilia, privó a la tercera cruzada de su mejor estratega. No tardaron en surgir dudas y desacuerdos entre el monarca inglés y el francés, por lo que Guido de Lusignan decidió regresar a su país. La tercera cruzada se convirtió en una empresa personal del esforzado pero poco hábil Ricardo Corazón de León, quien logró derrotar a Saladini en Arsuf, pero no consiguió conquistar Jerusalén. El soberano inglés y el sultán turco, acordaron una tregua de tres años, tres meses, tres semanas y tres días; el mantenimiento de las posiciones respectivas y el libre acceso a Jerusalén de los peregrinos cristianos, sin armas y en pequeños grupos. La cristiandad no pudo admitir con alegría este acuerdo: habían sido muchas las fuerzas movilizadas para un tan pobre resultado. 4ª Cruzada A la muerte de Saladino (1193), el papa Celestino III encomendó al emperador Enrique VI la organización de una nueva cruzada; pero la repentina muerte del monarca alemán (1197) abocó la empresa al fracaso. Poco después de ser elevado al trono papal, Inocencio III hizo un nuevo llamamiento a la cristiandad, instándola a anuar sus fuerzas y reconquistar los Santos Lugares. El emperador alemán Felipe de Suabia y numerosos caballeros del Occidente europeo respondieron a la llamada del papa , pero como se vieron los motivos que impulsaban a unos y a otros eran muy dispares. Mientras que el papa Inocencio III deseaba ardientemente la recuperación de la Ciudad Santa, Venecia sólo pretendía consolidar su dominio del comercio en el mediterráneo oriental; por su parte, Felipe de Suabia, alegando los derechos de su esposa, trataba de hacerse con el trono de Constantinopla; finalmente, debe destacarse que fue el ansia de botin, más que una convicción religiosa, lo que movió a la nobleza de Occidente a alistarse en el ejército cruzado. Los cruzados, no pudiendo reunir la cantidad convenida, pagaron los servicios de las naves venecianas con la conquista de la ciudad de Zara, que poco antes se había liberado del dominio de la Serenísima y se había entregado al rey de Hungría. Desde Zara la expedición puso rumbo a Constantinopla, dividida por las luchas entre Alejo III e Isaac II. Los cruzados tomaron la ciudad y repusieron en el trono a Isaac II, al que quedó asociado su hijo Alejo IV; éstos, según lo acordado previamente, concedieron a los venecianos extraordinarios privilegios comerciales y decretaron la unión de las iglesias bajo la autoridad del romano pontífice. Tales medidas provocaron un levantamiento popular que depuso a Isaac II y a Alejo IV y que elevó al poder a Alejo V Ducas; éste anuló todas las disposiciones dadas por sus antecesores, a lo que replicaron los cruzados sitiando nuevamente Constantinopla. Dueños de la ciudad, resolvieron no abandonarla, y eligieron emperador a Balduino de Flandes, mientras que los restantes caballeros expedicionarios y Venecia se repartían las provincias del imperio 5ª Cruzada Aunque muy afectado por el imprevisto fin de la Cuarta Cruzada, Inocencio III no cejó en su desempeño de agrupara toda la cristiandad occidental y, bajo la autoridad papal, conducirla a la conquista de los Santos Lugares. El IV Concilio de Letrán(1215) aprobó la predicación de una nueva cruzada. La muerte sorprendió a Inocencio III apenas iniciados los preparativos (1216). Su sucesor, Honorio III, prosiguió la empresa. Participaron en ella Andrés II de Hungría, el duque Leopoldo VI de Austria, Guillermo de Holanda y Juan de Brienne, rey titular de Jerusalén, entre otros. En un principio la expedición tuvo como objetivo la conquista de Palestina, pero no habiendo logrado expugnar el Monte Tabor, los cruzados se trasladaron hacia Egipto, donde tomaron Damieta y obtuvieron un cuantioso botín. Alramado, el sultán ayubita les propuso la paz, que el cardenal pelagio, legado pontificio, creyendo fácil la conquista de todo el país, rechazó, contra el parecer de Juan, partidario de canjear Damieta por Jerusalén. Los expedicionarios marcharon sobre El Cairo, pero los continuos ataques de que eran objetos y la crecida del Nilo les obligaron a emprender la retirada. Los supervivientes, para salvar su vida y su libertad, hubieron de devolver Damieta al sultán (1221) 6ª Cruzada La predicó el papa Honorio III, y desde un primer momento se contó con el emperador Federico II prestaría a ella todo su apoyo y colaboración. El monarca alemán había hecho numerosas promesas en tal sentido, pero jamás había tenido intención de cumplirlas. (Federico II veía a la cruzada como algo anacrónico: a sus ojos la diplomacia era un arma más eficaz que la guerra; por otra parte, la cruzada había de favorecer los intereses del papado, su encarnizado rival,, pero en modo alguno los suyos.) Una y otra vez Federico II aplazó la expedición. Sólo ante la excomunión lanzada contra él por Gregorio IX, el enérgico sucesor de Honorio III, Federico II decidió embarcarse hacia Palestina, acompañado de un reducido ejército(1228). Su propósito no era la conquista de los santos Lugares, sino el establecimiento de un condominio cristiano-musulmán sobre ellos. Federico II y el sultán egipcio llegaron fácilmente a un acuerdo, por el que aquél recibió Jerusalén, Nazaret, Belén y las poblaciones situadas junto al camino entre el puerto de Jaffa y la Ciudad Santa; también se concertó una tregua de diez años(1229). 7ª Cruzada En 1939, poco antes de expirar la tregua acordada en 1229, Teobaldo de Champaña, rey de Navarra, dirigió una expedición a Tierra Santa, sin resultado alguno. Como respuesta, los musulmanes se adueñaron nuevamente de Jerusalén. Un año después, en 1240, Ricardo de Cornualles recupera los Santos Lugares para la cristiandad, pero por poco tiempo: en 1244 las fuerzas cristianas en Palestina eran derrotadas en la batalla de Gaza y, como consecuencia, solo jaffa y San Juan de acre permanecían bajo su dominio. Ante este desastre el papa Inocencio IV Hizo un nuevo llamamiento a los príncipes cristianos. Luis IX de Francia asumió la dirección de la cruzada. El monarca y lo mas granado de la nobleza Francesa embarcaron en Aigües-Mortes (1248), rumbo a Chipre y Egipto, donde, tras apoderarse de Damieta (1249), marcharon sobre El Cairo. Como hicieran treinta años antes los expedicionarios de la Quinta Cruzada, Luis IX y sus caballeros desoyeron las ofertas del sultán egipcio de canjear Damieta por los Santos Lugares. En las proximidades de Mensura los musulmanes infligieron a los cruzados una dura derrota, y en la retirada fue hecho prisionero el rey Francés con buena parte de su hueste. El precio de su libertad fue la entrega de Damieta y de un millón de besantes de oro. Desde Egipto Luis IX paso a Palestina, donde permaneció varios años, hasta 1254, impulsando la fortificación de las pocas plazas en poder de los cristianos 8ª Cruzada La perdida de Jaffa y de Antioquía (1268) Hacia proveer un inmediato fin de los establecimientos cristianos en Oriente. Ello Movió a Luis IX a tomar nuevamente la cruz. Probablemente cediendo a los deseos de su hermano Carlos de Anjou, rey de Nápoles y de Sicilia, deseoso de liberarse de los piratas que asolaban las cosas de los estados, el monarca Francés decidió atacar al Islam por la retaguardia. Desde Aigües-Mortes, donde embarco el 1 de agosto de 1270, puso rumbo a Túnez. Poco días después de haber formado el cerco de esta ciudad, se declaro una terrible epidemia entre los sitiadores; el 25 de agosto sucumbía Luis IX. La expedición quedo al mando de Carlos de Anjou, quien obtuvo del sultán tunecino un ventajoso tratado (1270). En 1274 el papa alentó una nueva expedición, a la que prometio su ayuda el emperador Rodolfo de Habsburgo; pero no paso de ser un proyecto. Aun en el s. XIV la cristiandad organizo varias campañas contra los infieles, que no pueden ser calificados de cruzada.

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Robert Oppenheimer
Ciencia EducacionporAnónimo4/24/2012

Julius Robert Oppenheimer (22 de abril de 1904–18 de febrero de 1967) fue un físico estadounidense y el director científico del proyecto Manhattan, el esfuerzo durante la Segunda Guerra Mundial para ser de los primeros en desarrollar la primera arma nuclear en el Laboratorio Nacional de Los Álamos, en Nuevo México, Estados Unidos. Conocido coloquialmente como "El padre de la bomba atómica" pese a que comparte ese mérito con su principal mentor, Enrico Fermi, Oppenheimer expresó su pesar por el fallecimiento de víctimas inocentes cuando las bombas nucleares fueron lanzadas contra los japoneses en Hiroshima y Nagasaki. Al terminar la guerra, fue el jefe consultor de la recién creada Comisión de Energía Atómica y utilizó esa posición para apoyar el control internacional de armas atómicas y para oponerse a la carrera armamentista nuclear entre los Estados Unidos y la Unión Soviética. Sus actitudes frecuentemente provocaron la ira de los políticos hasta el punto que en 1954 se le despojó de su nivel de seguridad, perdiendo el acceso a los documentos militares secretos de su país. Poco a poco su capacidad de influir fue disminuyendo, pero continuó dando charlas y trabajando en física. Diez años más tarde, el Presidente de los Estados Unidos, Lyndon B. Johnson lo condecoró con el Premio Enrico Fermi en un intento de rehabilitarlo políticamente. Robert Oppenheimer nació en Nueva York el 22 de abril de 1904, . Estudió en el Ethical Culture Society School . Durante toda su vida fue un estudiante muy versátil, con buena aptitud tanto para las ciencias como para las artes. Entró en la Universidad Harvard con un año de retraso debido a un ataque de colitis. Durante ese año, viajó con un profesor de literatura ya jubilado para recuperarse en Nuevo México. Regresó bien recuperado compensando su retraso de un año graduándose Summa Cum Laude en sólo tres años en Química. Durante sus estudios en Harvard, Oppenheimer se interesó en la física experimental en la asignatura de termodinámica dictada por el profesor Percy Bridgman, y como para la época no había en los Estados Unidos centros de física experimental de clase mundial, se le sugirió continuar sus estudios en Europa. Fue aceptado como estudiante de postgrado en el famoso Laboratorio Cavendish de Ernest Rutherford. La poca destreza de Oppenheimer en el laboratorio le hizo comprender que su fuerte era la física teórica, no la experimental. En 1926 partió hacia la Universidad de Göttingen para estudiar bajo la supervisión de Max Born. Göttingen era entonces uno de los principales centros en física teórica en Europa, y Oppenheimer hizo amistad allí con otros estudiantes famosos como Paul Dirac y a la edad de 22 años, obtuvo su doctorado en Göttingen, Oppenheimer era conocido por ser un estudiante que aprendía muy rápidamente. El proyecto Manhattan El Proyecto Manhattan era el nombre en clave de un proyecto de investigación llevado a cabo durante la Segunda Guerra Mundial por los Estados Unidos con ayuda parcial del Reino Unido y Canadá. El objetivo final del proyecto era el desarrollo de la primera bomba atómica. La investigación científica fue dirigida por el físico Julius Robert Oppenheimer mientras que la seguridad y las operaciones militares corrían a cargo del general Leslie R. Groves. El proyecto se llevó a cabo en numerosos centros de investigación siendo el más importante de ellos el Distrito de Ingeniería Manhattan situado en el conocido actualmente como Laboratorio Nacional Los Álamos. El proyecto agrupó a una gran cantidad de eminencias científicas (física, química, ciencias informáticas). Dado que tras los experimentos en Alemania previos a la guerra se sabía que la fisión del átomo era posible y que los nazis estaban ya trabajando en su propio programa nuclear no costó reunir a todas aquellas mentes brillantes que eran también pacifistas e izquierdistas en su mayoría. Exiliados judíos muchos de ellos, hicieron causa común de la lucha contra el fascismo aportando su grano de arena a la causa: conseguir la bomba antes que los alemanes. El primer ensayo atómico exitoso ocurrió en el desierto de Alamogordo, en Nuevo México. El artefacto se llamó Trinity y se trataba de una bomba-A de plutonio del mismo tipo que Fat Man, que sería lanzada sobre Nagasaki días después. En la actualidad este lugar está marcado por un monolito cónico negro de silicio resultado de la fusión de la arena bajo el efecto del calor provocado por la explosión. En la carrera por la bomba nuclear, los alemanes tenían el Proyecto Uranio y los soviéticos la Operación Borodino En Göttingen, Oppenheimer publicó muchas contribuciones importantes a la entonces recién desarrollada mecánica cuántica, particularmente, un artículo muy conocido sobre la llamada Aproximación de Born-Oppenheimer, que separa el movimiento nuclear del movimiento electrónico en el tratamiento matemático de las moléculas. En septiembre de 1927, regresó a Harvard como joven experto en física matemática y miembro del Consejo de Investigación Nacional estadounidense, y desde principios de 1928 fue profesor en el Instituto Tecnológico de California (Cal. Tech.). Estando allí, recibió múltiples ofertas de diversas Universidades y aceptó un puesto de profesor asistente en física en la Universidad de California en Berkeley, compatible con su puesto en Cal. Tech. Según sus palabras, Berkeley "era un desierto," y paradójicamente un lugar sembrado de oportunidades. Cada primavera, Oppenheimer enseñaba en Cal. Tech. para mantenerse al día con la investigación en su área. Oppenheimer entabló amistad con Linus Pauling y habían planeado trabajar juntos en investigación, pero esto nunca se concretó. Antes de comenzar a dar clases en Berkeley, Oppenheimer sufrió de tuberculosis, y debió pasar algunas semanas en un rancho en Nuevo México junto con su hermano. Más adelante adquiriría ese rancho y solía decir que la física y el campo desértico eran sus dos grandes amores; amores que se combinaron más adelante al escoger el sitio de Los Álamos para las instalaciones del proyecto de la bomba. Luego de un período de recuperación, regresó a Berkeley, donde dirigió a toda una generación de físicos que lo admiraban por su altura intelectual y sus amplios intereses. El Premio Nobel de Física Hans Bethe más adelante diría sobre él: Probablemente el ingrediente más importante que Oppenheimer agregaba a sus clases era su gusto exquisito. Siempre sabía cuáles eran los problemas importantes, como se observa en su selección de temas. Realmente vivía esos problemas, buscando una solución y comunicando su preocupación al grupo. Oppenheimer fue amigo y trabajó estrechamente con el físico experimental Ernest O. Lawrence y su grupo pionero en trabajos con el ciclotrón, ayudando a comprender los nuevos datos experimentales que producían con sus equipos en el Laboratorio de Radiación A Oppenheimer se le atribuye el haber fundado la escuela estadounidense de física teórica; era reputado por su eclecticismo, su interés por los idiomas, la filosofía oriental y la elocuencia y claridad con la cual pensaba. Pero tuvo también una vida turbulenta, y sufrió períodos de depresión. Una vez escribió a su hermano: Necesito más la física que los amigos. Era un hombre alto, delgado, fumador continuo, que a veces olvidaba comer durante sus períodos de concentración individual. Algunos de sus amigos pensaban que Oppenheimer tenía tendencias auto destructivas y en varias ocasiones sus colegas se preocuparon por su melancolía e inseguridad. Siendo estudiante en Cambridge, una vez viajó en vacaciones a París para encontrarse con su amigo Francis Ferguson y mientras le narraba su frustración con la física experimental repentinamente se le acercó y trató de estrangularlo. Ferguson lo detuvo con facilidad, pero el incidente dejó convencido a Ferguson de sus profundos problemas psicológicos. Oppenheimer desarrolló numerosas afecciones, probablemente en un intento de convencer a su entorno y posiblemente a sí mismo de su propia importancia. Tenía un fuerte poder de convencimiento en su trato personal, pero de gran timidez en público. Sus colegas tendían a dividirse en dos campos: Aquellos que admiran su genialidad y aquellos que veían en sus actos posturas pretenciosas e inseguras. Sus estudiantes están casi todos en el primer grupo, generalmente adoptando sin darse cuenta gestos y hasta la forma de caminar y hablar.

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Fiat 500 (1957)
Autos MotosporAnónimo4/25/2012

Este artículo trata sobre el Fiat 500 de 1957 El Fiat 500, es un automóvil fabricado la empresa italiana Fiat entre los años 1957 y 1975. Lanzado a la venta como el Nuevo 500, fue promocionado como un auto urbano barato y práctico con el fin de afrontar los altos niveles de congestión en las ciudades italianas. El Fiat 500, cariñosamente llamado en Italia "Cinquino", "Topolino" en Colombia, "Fito" en Chile, es sin dudas uno de los automóviles italianos más famosos. Todo procede de una idea de Benito Mussolini en el año 1930, el Duce había convocado al Senador del facismo Giovanni Agnelli para informarle de la "improrrogable necesidad" de motorizar a los Italianos con un vehículo económico que no superase el costo de 500.000 liras. Una idea de gran impacto de propaganda, que apenas electo primer ministro, Hitler se apresuró a copiar, convocando a Ferdinand Porsche e intimándolo a realizar un automóvil por un costo no superior a los 1000 marcos alemanes; aquel que sería famoso con el nombre de Volkswagen Escarabajo. El 500 que no nació Preocupado por el complicado encargo, al cual hubiera deseado renunciar, Agnelli dejó la cuestión a los proyectistas de la oficina técnica de Fiat, que se dividieron en dos corrientes de pensamiento opuestas. La primera consideraba posible conseguirlo con tecnología y esquemas ya utilizados por la Fiat, ahorrando empleados y materiales. La segunda, evaluando que la empresa turinesa no se encontrara en situación de fabricar un producto adecuado en poco tiempo, proponía confiar el proyecto a Oreste Lardone, un técnico fabuloso, que había realizado otros prototipos de vehículos económicos para Italia. En principio la decisión de la dirección de la Fiat, fue la de seguir adelante con ambas hipótesis de trabajo, encargando a la oficina técnica un proyecto de modelo siguiendo los estándar de la empresa, y a la vez, le contrata a Oreste Lardone, asignándole un reto sumamente difícil y un pequeño grupo de técnicos y obreros. Lardone no puede creer, el disponer de todo el potencial de Fiat para llevar adelante sus propias ideas. En principio el nuevo automóvil deberá tener cuatro plazas y se moverá mediante motor de dos cilindros 500 cc, refrigerado por agua / aire, y dotado de tracción delantera. Dante Giacosa está presente el verano de 1931 cuando el prototipo del 500 Tutto Avanti está listo para la primera salida, el proyectista y el senador Agnelli, impaciente por verificar el producto y telegrafiar la buena noticia a Mussolini. En un antecesor del Fiat 500, después de recorrer tranquilamente algunos kilómetros, se produjo un incendio durante una subida que fuerza a los ocupantes a saltar a tierra. El incidente seguramente se debió a un hecho mecánico superficial, pero el senador prohibió la fabricación de automóviles Fiat de tracción delantera, mientras Lardone recibe inmediatamente el beneplácito. El proyecto del pequeño vehículo proseguirá sin entusiasmo hasta octubre de 1932, cuando el Duce visita de improviso. El verdadero motivo de la repentina falta de ideas, de la oficina de proyectos (Antonio Fessia e Tranquillo Zerbi) se debía a que estaban todavía convencidos de que el modelo correcto era aquel prohibido de Ladrone, y probablemente no quisieron seguir un proyecto claramente erróneo, solo por respaldar la insustancial fobia del senador. El mismo Fessia confía el encargo a Dante Giacosa, un joven ingeniero que era por ese entonces su asistente en la proyección del Balilla, considerándolo el hombre justo para realizar aquello que la dirigencia se esperaba. El 500 Topolino Dante Giacosa toma las riendas del proyecto y después de meses de diseños enfermizos y cálculos, resulta una copia en reducidas dimensiones del Balilla. El 15 de junio de 1936, se pone a al venta el Fiat 500 A, posteriormente nombrada Topolino. Un vehículo modesto por técnica y prestaciones, cuyo precio fue de 8.900 liras (veinte veces el sueldo de un operario especializado). Entretanto, en el mismo año Porsche tenía el prototipo definitivo del Volkswagen Escarabajo y lo ofrecía en preventa por 990 marcos, cinco veces el sueldo de un obrero especializado. El Topolino alcanzará a lograr un discreto triunfo, gracias a la fama de los automóviles italianos; de hecho en la Italia del 1936 circulaban solo 222.000 para 42 millones de habitantes (cerca de un vehículo cada 220 personas), un recuento diez veces inferior al de Francia y cuarenta veces inferior al de EEUU en el mismo año. La producción del 500 Topolino continuó hasta después de la segunda guerra mundial. En 1945, a la muerte del senador Agnelli, Antonio Fessia que había creído poder dar a Fiat un paso adelante en tecnología, proponiendo un vehículo de avanzada, pero no seguro de la decision de los altos cargos de la empresa, renuncio y fue a Lancia donde, finalmente, pudo darle cuerpo a su idea y proyectar aquellas obras maestras de la técnica que llevan el nombre de Flavia y Fulvia. Fessia, creó un patrimonio experimental enorme, que en pocos años llevó a Lancia a una supremacía y un prestigio internacional, que en la historia del automovilismo moderno, solamente Alfa Romeo y Citroën fueron capaces de conquistar. Después de la muerte de Fessia 1967, Lancia es vendida a Fiat, con todo el capital tecnológico que permitiría a la casa torinesa, la producción de modelos competitivos con la producción Europea. Nuova 500 En el principio de la post guerra, Fiat estaba dirigida por Vittorio Valetta, a quien se le había confiado el reto de motorizar a la nueva Italia Republicana. Pero la empresa disponía de un capital tecnológico modesto, sea por el ya comentadao estancamiento proyectual, o por los bombardeos que la habían golpeado severamente. Si en los años 1930 el proyecto Topolino no era innovador, en los años 1950 fue superado por la competencia. La disminución de las ventas, y los pocos vehículos exportados, contribuyeron a construir un vehículo más moderno y económico. Valletta, entonces encarga a Dante Giacosa el diseño de un nuevo vehículo. Y es justamente en esta dificultad, que Giacosa se destaca como el hombre justo para el puesto es ese momento. Quizás no es un gran innovador, pero Giacosa es un hombre fuertemente pragmático, que se dispondrá a realizar una gran tarea con los medios que dispone la empresa. La idea sobre la cual trabajar, llega inesperadamente por parte de Hans Meter Bauhof, un joven empleado alemán de la Deutsche-Fiat de Weinsberg, que en el año 1953, envía a la casa de Turín los diseños de un pequeño automóvil para dos personas, inspirada en las formas del célebre escarabajo, motorizada con un propulsor a dos tiempos. Respecto al Escarabajo, el volumen se reducía casi a la mitad y también en número de puestos a ocupar que serían dos en lugar de cuatro, y además sería a tracción y motor trasero. Giacosa examina el proyecto de Bauhof, inmediatamente desaprueba el motor, pero en cambio la carrocería y el esquema técnico le parecen perfectos para obtener un bajo costo de producción. Los tiempos necesarios para proyectar y poner en marcha un motor diferente no son compatibles con la urgencia de poner un nuevo modelo en el mercado, por lo tanto Giacosa decide realizar un 500 de carrocería pero que contuviera el viejo motor del Topolino, y es así como nace el Fiat 600, un híbrido entre el pasado y el futuro, que la Fiat pone en venta en el año 1955, obteniendo un éxito inmediato. Una vez contentada a la empresa y con la cadena de montaje funcionando a pleno ritmo, Giacosa puede dedicarse con calma al motor del Nuevo 500. Son terminadas y probadas las unidades prototipo y motor de cuatro tiempos a gasolina, y mecánica de dos cilindros refrigerada mediante aire forzado, con varias configuraciones, de las cuales es elegida la del motor longitudinal con dos cilindros paralelos, refrigerado por aire forzado, 479 cc de cilindrada- 13 CV. Para reducir las vibraciones producidas a causa de la configuración de los cilindros, el motor se monta sobre muelles anclados a una barra transversal posterior que será pronto una de las características más destacables del Fiat 500 La primera serie El automóvil se presenta al público el 4 de julio de 1957 con el nombre de Nuevo 500 para subrayar su descendencia del 500 Topolino que llegó a su serie C y había salido de producción pocos años antes. La velocidad máxima sería de 85 km/h, y el precio de lanzamiento (alto comparado a el del Fiat 600) de 490.000 liras. Las terminaciones de la primera serie son verdaderamente espartanas, faltan sobre todo los cromados (muy solicitados por los italianos de aquellos años). Las luces con un único comando Bosch de seis posiciones, los vidrios fijos con dos deflectores laterales que abriéndolos a pleno eran molestos a las manos sobre el manillar. El techo es sustituido por una amplia capota de tela que descendía casi hasta el comienzo del cofre posterior. La tracción es posterior, como casi todos los vehículos de la época, las suspensiones son las mismas que las del Fiat 600, al igual que los indicadores de dirección laterales. El vehículo tiene una fría acogida, dado que da una sensación demasiado básica, y también las prestaciones son motivo de crítica: el motor poco elástico, la potencia modesta, la velocidad máxima es demasiado baja. Bastaría poco para contentar a la clientela y en el mes de septiembre del mismo año sale una versión levemente mejorada, pero que no cumple con los objetivos de los posibles compradores; es entonces cuando se piensa en una mejora sustanciosa y se trabaja sobre el motor y sobre el equipamiento. En el mes de noviembre la Fiat vuelve a sacar a la venta dos nuevas versiones Nuevo 500 Económico y el Nuevo 500 Estándar, presentándolos en el Salón del Automóvil de Turín. El 500 económico Presentado en noviembre de 1957 en el salón de Turín es casi idéntico al de la primera serie, pero lleva el motor de 15 CV de potencia máxima y algunos pequeños detalles. Alcanza los 90 km/h, y el precio baja hasta las 465.000 liras. El 500 estándar Presentado en noviembre de 1957 conjuntamente con la versión económica, en el salón de Turín, y es con la simpatía de este modelo, que Fiat pretende relanzar el Fiat 500 y cautivar a los clientes italianos. Con un motor de 15 CV alcanza los 90 km/h, con detalles de interior y cromados en el exterior. El precio fijado es de 490.000 liras. Con este modelo de vehículo, se inicia el boom del 500 que culminará en los años 1960 con la versión D. El pequeño vehículo agrada, las ventas suben con rapidez, y se convierte en un fenómeno social a la par del Fiat 600 o tal vez mayor, dado que lo compra tanto el que no se puede permitir otra cosa, como quien podría permitírselo todo. El 500 transformable y el 500 techo solar En 1959 el 500 es homologado para cuatro plazas y es presentado en el Salón del Automóvil de Ginebra, en dos nuevos modelos que sustituyen respectivamente al 500 económico y el 500 estándar. En octubre del mismo año la gama se adecúa al nuevo Código de tráfico; a partir de ahora los faros sobresaldrían de la carrocería, las tomas de aire bajo los faros serían eliminadas y en su lugar se colocarían los intermitentes frontales que servirían también como luces de posición, los faros traseros cambian de la forma redonda a la que asemeja a una gota y los faros posteriores serán semejantes a los del Fiat 600

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