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Usuario (Argentina)

Asunto: FIRMA DE PETITORIO PARA EL DÍA DEL ANIMAL]] ENTRA A ESTA PÁGINA Y FIRMA EL PETITORIO, SUMATE Y DECÍ: - BASTA DE CIRCOS CON ANIMALES - BASTA DE TRACCION A SANGRE - BASTA DE PERRERAS http://www.facebook.com/l/889e6;www.29deabril.com.ar HAY TRES PETITORIOS QUE SERÁN ENTREGADOS EN EL CONGRESO DE LA NACIÓN!!! SUMA TU FIRMA!!! SOLO TE COSTARÁ UN MINUTO... SEAMOS LA VOZ DE QUIENES NO TIENEN VOZ! ] ]
Por qué recordamos el Día de la Soberanía Viernes 19 de Noviembre de 2010 12:52 Aníbal Fernández 0 Comentarios Te lo digo yo - Esto es así Dia de la Soberania NacionalMal que les pese a algunos encumbrados comunicadores, el propósito de establecer el Día de la Soberanía Nacional es contribuir a fortalecer el espíritu nacional de los argentinos, y recordar que la Patria se hizo con coraje y heroísmo. El 20 de noviembre se estableció como día de la Soberanía Nacional conmemorando la Vuelta de Obligado, por Ley 20770/74. La importancia de este día es tal que se puede afirmar que la resistencia evidenciada en ese histórico combate definió el perfil de nación libre e independiente de nuestro país al no permitir su colonización por ninguna potencia. Esta posición fue acompañada por el General San Martín a la distancia e incluso por quienes no simpatizaban con Rosas. El General San Martín escribió a Tomas Guido: “Ya sabía la acción de Obligado; ¡Que inequidad! De todos modos los interventores habrán visto por esta muestra que los argentinos no son empanadas que se comen sin más trabajo que abrir la boca. A un tal proceder no nos queda otro partido que el de no mirar el porvenir y cumplir con el deber de hombres libres sea cual fuere la suerte que nos depare el destino, que en intima convicción no sería un momento dudosa en nuestro favor si todos los argentinos se persuadiesen del deshonor que recaerá en nuestra patria si las naciones europeas triunfan en esta contienda que en mi opinión es de tanta trascendencia como la de nuestra emancipación de la España”. El prestigioso historiador Pacho O´Donnel lo relata en su libro “La gran epopeya. El combate de la Vuelta de Obligado”, y en un reportaje reciente que puede leerse completo en este link, ha declarado: "Es que este acontecimiento es el punto clave, emblemático, de la diferencia entre la historia oficial y la historia revisionista. Dentro del espíritu estratégico con que los vencedores de las guerras civiles escribieron nuestra historia , uno de los aspectos más evidentes de su tendenciosidad es ocultar el hito de una epopeya tan extraordinaria como fue la resistencia argentina en 1845 al ataque combinado de las dos potencias más grandes del mundo (económica, políticamente y bélicamente), Inglaterra y Francia. Es como si hoy nos atacaran EEUU e Inglaterra. El ocultamiento se debió a que los que escribieron la historia , los unitarios, estaban de acuerdo con la invasión europea con tal de despojar a Rosas del poder. Ellos eran capaces de cualquier acción, inclusive éstas claramente antipatrióticas. Los unitarios exiliados en Montevideo y otros lugares ayudaron a organizar la invasión." (Leer más) Para los que les interese informarse más sobre este día tan importante que conmemoraremos mañana junto a la Presidenta de la Nación en un acto en San Pedro, les dejo unos links: 20 de Noviembre, Día de la Soberanía Nacional. Vuelta de Obligado “es la epopeya más silenciada de la historia oficial”, audio de Pacho O’Donnell Rosas y la Vuelta de Obligado fuente bolg de fernandez.
Con ingenio y mucho trabajo de campo (léase currículum en asados devorados), José Barki recopiló en el sitio Planetajoy.com un listado de las cosas que no se debe hacer al preparar este plato típico de Argentina. Aquí va la lista, a ver si le podés agregar algo de tu propia cosecha. 1. Usar alcohol para prender el fuego Los asadores consagrados consideran esto una verdadera mariconeada. Utilizar alcohol para invocar a la diosa de las llamas no sólo acelera el proceso de incineración del fuego y nos priva de una gloriosa “previa” -con vino y quesito mientras el asunto se pone en marcha-, sino que también resulta muy peligroso. 2. Echar al fuego cualquier leña El fuego no es el hipopótamo de Pumper Nic, al que se le puede echar cualquier cosa. Hay que cuidarlo, avivarlo, verlo crecer como a un niño sin que se convierta en un monstruo. En este sentido, es muy común que el fuego se apague porque la leña no es buena o porque uno tira pedazos demasiado grandes. Aquí, tres datos a tener en cuenta: primero, que la leña que se va a utilizar debe estar siempre estacionada, sin humedad; segundo, que las dos mejores variedades para hacer un asado son la de espinillo y la ñandubay (no el quebracho); tercero, que hay que tener paciencia porque un leño grande tarda una hora y media hasta que está listo para calentar nuestro asado. 3. Tapar la carne con papel de diario Uno de los grandes temores de cualquier asador es que la brasa no alcance para cocinar la carne. Por eso utilizan toda clase de artilugios para lograr el ansiado “efecto hornito”. Uno de ellos es tapar la carne con papel de diario. Sin embargo, los expertos consultados afirman que esto no es recomendable desde el punto de vista sanitario. 4. Cortar la carne para ver si está jugosa Cortar la carne para “ver si está jugosa” debería ser caratulado por la Justicia de los asadores como un crimen de lesa humanidad. Ese tajo (por más leve que sea) provoca un drenaje de los jugos más sabrosos y hace que termine seca como suela de zapato. Este error se aprecia especialmente en lomos y bifes de chorizo, que pierden toda gracia cuando no están jugosos. 5. Poner la carne congelada en la parrilla Sucede con frecuencia. Uno hizo las compras la noche anterior y decide que la carne se quedará en el freezer hasta el día siguiente, “para que se conserve mejor”; y luego, directo a la parrilla. Error grave. El que haga esto comerá un asado duro. Antes de echar la carne a la parrilla hay que estabilizar temperaturas: sacarla del congelador, que pase al frío de la heladera y recién ahí llevarla a la parrilla. 6. Bajar demasiado la parrilla Como dijimos, el asador amateur convive a diario con el miedo a que se le apague el fuego y que la brasa no alcance para cocinar la carne. Por eso baja la parrilla hasta que los fierros casi tocan el carbón. El resultado es, indefectiblemente, que la carne quede arrebatada. Esto es: carne cocida por fuera -inclusive calcinada- y roja por dentro. 7. Poner la tira de asado así nomás La tira de asado es el corazón de toda buena parrillada y prepararla es tan simple que resulta increíble que, al momento de echarla a las brasas, muchos cometan el error de colocarla de costado o, peor aún, con el lado del hueso hacia arriba. La tira siempre se coloca con los huesos hacia abajo y puede permanecer así durante horas. Recién poco antes de servirla se la rota para que se terminen de cocinar los otros costados. 8. Servir la carne en bandejas metálicas El asado puede quedar perfecto, pero si se come frío, todo el esfuerzo habrá sido en vano. Eso le pasa a los amateurs que llevan la carne a la mesa en bandejas metálicas que bajan la temperatura de la carne. Lo correcto es utilizar tablas de madera, aunque lo ideal es usar braseros que aseguran que los cortes lleguen a la mesa calentitos, como debe ser. 9. Apurar mollejas y chinchulines Uno de los errores más comunes es apurar mollejas y chinchulines colocando bajo ellas gran cantidad de brasas, lo cual genera una detestable “gomosidad” de la achura en cuestión. Una buena alternativa en el caso de las mollejas es calentarlas y, una vez que están lo suficientemente sólidas para cortar, echarlas como lonjas para que queden bien crocantitas. 10. Ser ansioso Dejamos este último punto para el final porque sin dudas es el más importante. Todo lo que apunte a acelerar el proceso del asado terminará saliendo mal: poner pastillas para prender el fuego, usar briquetas, reavivar las brasas con secadores de pelo o darle a la carne más vueltas que una calesita. El asado es el elogio de la lentitud y el disfrute sagrado se encuentra en dedicar al proceso el tiempo que merece. Fuente: Planeta Joy.com