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Primer post: 8 may 2009Último post: 18 ago 2009
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porque...
InfoporAnónimo7/3/2009

¿Porque se invento la manteca? En el siglo XIX la mantequilla era realmente cara. El gobierno francés ofreció una recompensa al que inventara algo muy parecido para consumo de las clases sociales bajas y el ejercito. Hippolyte Mège-Mouriés , un químico de la época, inventó una sustancia a la que llamó oleo margarina. Se preparaba tomando grasa vegetal, extrayendo la porción líquida bajo presión para después dejarla solidificar, creando un sustituto casi perfecto de la mantequilla. Es durante la segunda guerra mundial es cuando la producción de margarina cobra mayor importancia, sobre todo en Alemania. Más tarde se convirtió en un negocio mundial. ¿Por qué fueron inventados los premios Nobel? Los premios Novel son entregados a personas que hayan hecho investigaciones sobresalientes o que hagan contribuciones notables a la sociedad. Alfred Nobel fue un científico sueco que creó muchos inventos, entre ellos la dinamita, la cual pensó que sería muy útil para la minería. Sin embargo la dinamita fue utilizada para la guerra, por lo que Nobel, defraudado por haber causado tanto daño con su invento, decidió que parte de su fortuna fuera entregada a los científicos de distintas áreas: medicina, física, química, literatura y todas aquellas personas destacadas que trabajaran a favor de la paz, otorgándoles un premio que llevara su nombre. La primera ceremonia de entrega de los Premios Nobel se celebró en Estocolmo (Suecia) en 1910. Los premios se conceden en una ceremonia celebrada anualmente en el Estocolmo 10 de diciembre, fecha en que Alfred Nobel murió. La entrega del Premio Nobel de la Paz se realiza en Oslo, Noruega. ¿Por qué los coches necesitan aceite para su funcionamiento? Además de la gasolina, los coches necesitan aceite para su correcto funcionamiento. El motor produce unas explosiones que originan gases, la fuerza de estos gases impulsa una pieza llamada pistón. El pistón transmite la fuerza hasta llegar a aplicarse al giro de las ruedas. El aceite es necesario porque, estos empujes producen rozamientos y aumentos de temperatura que podrían dañar las piezas del motor. Se utiliza aceite mineral, que al introducirlo entre las piezas las lubrica, permitiendo que se deslicen fácilmente y así conservarlas en buenas condiciones. ¿Por qué las abejas producen miel? La sociedad de las abejas esta compuesta por, reina, obrera y zánganos. Las encargadas de producir la miel son las obreras. Lo fabrican con el néctar de las flores y una saliva especial que segrega el insecto. Producen la miel por que es el alimento que utilizan para alimentar a las larvas durante sus primeros periodos de vida, también la toman las abejas adultas en las épocas invernales. Las personas también se aprovechan de este producto, ya que la miel es un alimento muy energético y contiene muchas vitaminas. ¿Porque la plata se oscurece? Los cubiertos, joyas y otros objetos de plata se oscurecen con el paso del tiempo, es necesario limpiarlos para que vuelvan a recuperar su aspecto anterior. La plata es un metal noble por lo que no que no reacciona con los demás elementos, no puede oxidarse. Tanto el oro, como el platino y la plata son metales nobles, por la poca interacción que tienen con las demás sustancias, , aunque eso no quiere decir que no reaccionen. La plata no se oxida, no reacciona con el oxígeno del aire, pero si se oscurece porque reacciona con el azufre que se encuentra en la atmósfera con la forma de sulfuro de hidrógeno, un gas producto de la combustión del carbón y del petróleo. La plata al reaccionar con el azufre, se forma sulfuro de plata, que empaña la plata. Con el tiempo se va oscureciendo, además la luz agiliza el proceso, ya que la temperatura facilita la reacción. ¿Por qué hay arañas de agua flotan? A estas arañas se les llama hidrómetras, ya que viven y se alimentan de seres microscópicos que contiene en el agua. Tienen un cuerpo largo y delgado y unas patas muy finas. En las patas tienen una sustancia aceitosa que las impermeabiliza, es decir, que permite que se mantengas secas. Esta sustancia, independientemente de la tensión superficial del agua, actúa como una membrana de sustentación, lo que le permite no solo mantenerse a flote sino que pueden deslizarse velozmente sobre la superficie del agua. Cuando hay algo que las asusta se deslizan rápidamente sobre el agua a la manera del esquiador acuático. ¿Por qué el mar no inunda la tierra? Todos sabemos que el agua cubre el 75% del planeta, el otro 25 % es tierra. El nivel oceánico se mantienen constante gracias a la continua evaporación a la que esta sometida el agua de los mares. Sin embargo, si la temperatura de los casquetes polares aumentase algunos grados, el hielo allí acumulado durante miles de años comenzaría a derretirse. Esto provocaría una subida del nivel de las aguas a limites catastróficos para la humanidad. Este es uno de los motivos por el que nos preocupa tanto el calentamiento global, ya que si esto llegara a suceder podría ser el fin de la humanidad. ¿Por qué se utilizan insecticidas para matar a las moscas? Las moscas son unos insectos un poco cochinos, debido a que en los medios en que se mueven son estercoleros, suciedad, etc. El hombre las combate para evitar contagios malsanos y el mejor medio que se ha encontrado para combatirlas es el insecticida. Los insecticidas son unas sustancias químicas que no afectan a animales superiores, pero que eliminan a las moscas atacando principalmente su sistema respiratorio. También se echaban insecticidas en los cultivos para eliminar a los insectos que se comen las plantas, pero hoy en día se utilizan métodos menos contaminantes, ya que se descubrió que era un grave peligro de contaminación para los alimentos vegetales. ¿Por qué Fleming descubrió la penicilina? Gran parte de los descubrimientos en el mundo de la investigación se originan de forma casual. Esto mismo paso con el descubrimiento de la penicilina. Fleming estaba trabajando con unas bacterias llamadas estafilococos dorados, casualmente, descubrió que éstas eran destruidas por un hongo muy común originado por la descomposición de ciertas sustancias. Este científico británico descubrió, sin proponérselo, el poder bactericida de este moho llamado Penicillium Notatum, o sea, la penicilina. Gracias a este casual se descubrió un remedio universal contra muchas enfermedades microbianas. Hasta ese momento mucha gente moria por enfermedades, que hoy, nos parecen muy simples. ¿Por qué las auroras boreales se producen en los polos? En el cielo polar se originan unos efectos luminosos que tienen distintos colores y duraciones variables, se llaman auroras boreales. Hasta no hace mucho tiempo no se conocía su naturaleza, es decir, no se sabia porque se producían estas auroras boreales. Hoy se sabe que son producidas por partículas electrizadas procedentes del sol. Se producen en los polos porque, en la superficie del sol se originan erupciones que desprenden partículas, estas partículas son atraídas por los campos magnéticos de los polos. Al atravesar la atmósfera y mezclarse con el aire se crea ese efecto de luminosidad tan curioso y tan espectacular. Las auroras boreales se producen tanto en el polo norte como en el polo sur.

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Experiencia Atea.
HumorporAnónimo8/13/2009

MAS ALLA DE QUE ESTES DE ACUERDO O NO CON LO QUE DICEN, NO PUEDES NEGAR QUE SON MUY GRACIOSOS. LES DEJO UN PAR DE SUS VIDEOS, LO QUE HACEN ES SACAR LLAMADAS AL AIRE DE PERSONAS CREYENTES, Y LUEGO DEBATEN CON ELLAS. ALGUNOS SON IMPERDIBLES. NO ARMEN BARDO EN LOS COMENTARIOS, SI NO ME BORRAN EL POST. SALUDOS. link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=iU4iZGOrURA link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=_Y5HG9OaEEg&NR=1 link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=BMeYoUCy14M&NR=1 link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=zSN33o5bvzE link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=vYtT8up-jM8 BUE AHI TIENEN PARA ENTRETENERCE UN RATO, AUNQUE NO SON MUY LARGOS. EN YOU TUBE HAY MUCHOS MAS, YO SELECCIONE LOS QUE ME PARECIAN MAS GRACIOSOS, PERO HAY OTROS MAS INTERESANTES Y PROFUNDOS. SALUDOS. COMENTEN QUE ES GRATIS!!!

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Definitivamente..no podes!
HumorporAnónimo8/18/2009

METER LA CABEZA AHIAPAGAR EL AIRE ACONDICIONADOACOMODAR LOS CAJONES, ASIDUDAR DE LA REGULAR CONDUCTIVIDAD ELECTRICA DEL AGUAGANARLE AL TIBURONLEER AL REVES, BUSHMORIR ATRAGANTADOBOXEAR ASIVIGILAR ASIBRONCEARTE ASIPONER LA ENTRADA AHITIRAR LA BASURA AHICOMER SIN LAVAR LAS VERDURASROMPER UN AVION ASITENER SUEÑO TAN PESADOFUMAR AL REVESSUBIR ESCALERAS EN SILLA DE RUEDASCONTRATAR NIÑOS PARA PINTARPONER ESA CARANO DIFERENCIAR UN CARTELTENER ESE PULSOJUGAR AHIESCRIBIR EL CARTEL DE VENTA POR DENTROJALAR EL PIOLIN DENTRO DEL AVIONHACER ESOSIN COMENTARIOSARRUINAR UN PORSCHEANDAR ASILLORAR POR UN PINCHAZOHACER ESE GESTOCOMENZAR TAN TEMPRANOTIRAR EL MISIL AHIANDAR CON LA PINTURA DESTAPADASER HUMILLADO POR UNA POALOMAHACER ESOIMPRIMIR CON EL RATON DENTROUSAR ESA TECNICACAMBIAR LOS LUGARESDISTRAERTESACAR UNA FOTO ASICAERTE ASIBAJARTE ASIPONERTE EL CASCO AL REVESSACAR UNA FOTO ASIGUARDAR ESO AHIASEGURARLA AHIESTACIONAR AHIPASAR POR AHISALIR SIN ASEGURAR EL EJESIMPLEMENTE NO PODESSI ALGUNO TE SACO UNA SONRISA, DEJA TU COMENTARIO. SALUDOS

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Que hijo de .... Le mete un pajaro muerto en.....jajaja
HumorporAnónimo8/18/2009

link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=viYxhhclsQo

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el genial capablanca
Apuntes Y MonografiasporAnónimo5/8/2009

A diferencia de hoy, en aquella época no había torneos para seleccionar los candidatos, sino que el dueño del título establecía las condiciones. Inclusive podía escoger a su adversario. En el caso de Capablanca, su campaña para enfrentar a Lasker empezó desde la primavera del año veinte, después del torneo de Hastings, en Inglaterra, que era algo así como un Linares de hoy. Capablanca ganó fácilmente el torneo, puesto que estaba recién pasada la primera guerra y no fueron invitados los jugadores del bloque Alemania-Austria, que reunía a los mejores del momento. Con el objeto de lograr su match con Lasker, después del torneo se quedó en Europa, haciendo campaña, con apoyo de la prensa especializada y lanzando un libro. El libro no gustó, pero cumplió con su cometido de mover a la opinión. Capablanca analizaba partidas brillantemente conducidas por él contra jugadores de segunda. Y al comentar las partidas ganadas a expertos hacía profundos análisis de las variantes que lo favorecían a él y omitía las variantes que hubieran salvado a sus adversarios. Pero Lasker no pudo seguir negándose. Tras un año de difíciles negociaciones, Lasker renunció al título, a favor de Capablanca. La opinión se indispuso. ¿Por qué a favor de éste? ¿No estaban también un Alekine y un Rubinstein? Además, en la Europa de la post-guerra ningún país estaba en capacidad de ofrecer los 8 mil dólares que pedía Lasker. Finalmente, se concretó el match en La Habana, en marzo de 1921, a 24 partidas. A la altura de la 14, Capablanca había ganado 4 y llevaban 10 tablas. Lasker, desilusionado, se retiró. Nunca lo habían batido así. Había sido campeón durante 27 años y tenía 51 años. De Lasker se había dicho que era un maestro en el arte de la defensa, ‘que ganaba las partidas ganadas y algunas de las perdidas’. Por primera vez un campeón no le había ganado una sola partida al aspirante. Inicialmente, Lasker le echó la culpa al clima. Pero después aceptó que Capablanca había jugado mejor. Lasker empezó llegó a La Habana tan confiado en su juego, que se comprometió a escribir un artículo diario a un periódico europeo, donde comentaba las partidas y sus impresiones sobre el match. Sobre la partida 11 escribió: “Esta partida habla muy favorablemente del juego de Capablanca; la condujo con energía desde el principio hasta el final y, al mismo tiempo, con cautela, palpando posiciones sólidas que podrían ser puntos de partida para el ataque. Yo tampoco jugué mal en este encuentro, excluyendo la última parte. Aquí me fallaron las fuerzas, probablemente por la acción del clima. Al decir esto no quiero restarle méritos a Capablanca, que me colocó frente a problemas de magnitud suficiente para quebrar las fuerzas de cualquier ajedrecista fatigado”. En ajedrez, aquel tema de Freud de ‘los que fracasan al triunfar’, ha dado mucha tela para cortar. Uno de ellos es el de nuestro Capablanca, un personaje que nos llena de orgullo y al que los ajedrecistas de estas latitudes queremos entrañablemente. No importa que sea cubano; habría podido ser argentino, peruano o colombiano: es latinoamericano. Y junto con el inolvidable Fisher, son los únicos campeones que ha producido este continente. Recién coronado campeón, alcanzó la cima de su gloria. El gobierno cubano lo sostenía económicamente y, como si fuera poco, por sus presentaciones le pagaban altos honorarios, caso inédito en el ajedrez, al menos hasta aquel entonces. Se casó con una hermosa y rica mujer, dos cualidades nada despreciables en una buena esposa. La primera competición importante en la que participó como campeón fue el torneo de Londres, en 1922, que reunió a la flor y la nata del momento. Estaban Alekine, que ya lo llamaban “el campeón de Europa”, Euwe, la joven promesa de Holanda. En representación de la llamada “escuela hipermoderna”, estaban el joven Ricardo Reti y el veterano y periodista Tartakower; Bogoljubow, que se llamaba a sí mismo “el tigre de Ucrania”; además de los grandes maestros Vidmar, Maroczy, Rubinstein y otros menos famosos. En total, 16. Por razones políticas, fueron excluidos Teichmann, Tarrasch, Spielmann y Lasker. Emocionado con los resultados de Capablanca, Tartakower, el que alguna vez dijo: “un peón aislado dispersa tristeza por todo el tablero”, escribió: “No es un estratega profundo como Lasker ni un espíritu embriagado por la ciencia del ajedrez como Tarrasch, sino un ajedrecista práctico repleto de ideas geniales…” Capablanca terminó invicto en el primer puesto. De las quince partidas, ganó once. Pero al público y a la prensa deportiva les disgustaron las tablas con Alekine y Rubinstein. Pero a él le pareció “muy prudente” ofrecerlas, dada la cómoda posición que tenía en la tabla. En la opinión de Vassily Panov, “éstas breves partidas fueron al mismo tiempo síntomas de la pereza intelectual a que siempre fue propenso el cubano y de una exagerada moderación ajedrecística, moderación de la que empezó a abusar en los años posteriores”. Acerca de este encuentro con Capablanca, escribió Alekine unos años después: “Ya era campeón del mundo y con toda evidencia estaba dispuesto a quedarse en el trono por mucho tiempo… Sin embargo, su temperamento había empeorado algo. Se volvió más nervioso, y esto se notaba en su deseo de postergar todo lo posible cualquier match por el título mundial hasta hacerlo irrealizable. Por consiguiente redactó el reglamento de Londres, que aumentaba la cuota que tendrían que depositar los aspirantes al título a diez mil dólares.” Como dato curioso de este torneo, se cuenta que en la ronda 13 Capablanca jugaba contra Vidmar. Después del aplazamiento, Capablanca le preguntó a Vidmar cómo veía su posición. Éste le contestó que muy grave, pero que iba a seguir jugando. Se comunicaron en francés, lengua que ninguno de los dos manejaba a la perfección. Por la tarde se reiniciaron las partidas aplazadas. El árbitro puso a andar los relojes. Pero Capablanca no apareció. Cuando faltaban dos minutos para que perdiera, Vidmar pensó que aquél le había entendido mal e inclinó su rey, salvándole un punto a Capablanca. De no haber sido así, las cosas hubieran sido más difíciles. Enlace donde se pueden ver la tabla y las partidas del torneo: http://www.tabladeflandes.com/frank_mayer/frank_mayer96.html Después de Londres 1922, donde Capablanca sorprendió a sus colegas con su juego y con las onerosas condiciones financieras que les imponía a sus posibles retadores, se dedicó a la escritura de su libro Fundamentos del Ajedrez, obra dedicada a los principiantes. El libro en un principio tuvo una buena acogida, especialmente entre el público inglés, generalmente muy benévolo con el campeón. Pero con el tiempo ha perdido interés. Lo volvemos a ver jugando en un torneo importante en marzo de 1924, en la ciudad de Nueva York; un torneo a dos vueltas, en el que participaron Lasker, Alekine, Bogoljubow, Yates, Tartakower, Maroczy, Janowski, y en representación de los Estados Unidos, Marshall y Edward Lasker. Según Vassily Panov, autor del libro Capablanca, Alekine estaba realizando una gira por los Estados Unidos con el objeto de recolectar fondos para jugar el match contra Capablanca. Pero no encontró eco. Más bien hubo gentes interesadas en financiar un gran torneo, y fue éste de 1924. Pronto se vio que el campeón no estaba en la mejor forma. En las primeras tres rondas hizo tablas antes de la jugada 30. En la cuarta, con Alekine, le ganó un peón, pero no fue capaz de ganar la partida. En la quinta, perdió con Reti; era ésta su primera derrota en diez años, y la primera y última derrota de su vida ante este jugador. En la segunda parte del torneo mejoró su juego, pero no pudo alcanzar a Lasker, que estaba imbatible, a pesar de sus 56 años. De las 20 partidas jugadas, Lasker ganó 13, entabló 6 y perdió 1; casualmente, la perdió con Capablanca, precisamente con el que quería concretar un match de desquite. Capablanca ganó 10, entabló 9 y perdió 1, y ocupó el segundo lugar con 14 ½ puntos. De tercero quedó Alekine, con 12 puntos (6 ganadas, 12 tablas y 2 perdidas). En sus comentarios sobre el match, para la revista norteamericana de ajedrez, Capablanca dijo que se había sentido enfermo. Y que Lasker había ganado porque los jugadores jóvenes habían estado por debajo de su nivel; que, además, Lasker había jugado mejor en La Habana, cuando él le quitó el título. Mejor dicho: que él le había ganado a un Lasker mejor que el que acababa de ganar este torneo. Dice Panov: “Capablanca no entendió por desgracia que el secreto del éxito de Lasker, que estuvo a punto de perder varias partidas pero luego las ganó o por lo menos logró entablarlas, se debía al hecho de que no le asustaba el riesgo de las complicaciones, mientras que él, sobre todo al comienzo, jugó con una apatía incomprensible”. En su afán por hacerle el quite a un match, Capablanca propuso que se jugara uno entre Lasker y Alekine. Había quedado por debajo de Lasker, pero le había ganado un encuentro individual, y había quedado por encima del Alekine en la tabla. A todas luces tenía temor de exponer su título y estaba buscando salidas falsas. Por su parte Alekine, que estaba en plena campaña para conseguir la financiación y retar a Capablanca, escribió: “En el torneo de Nueva York pude hacer una observación muy alentadora, que fue para mí una verdadera revelación, a saber: en nuestro primer encuentro Capablanca me superó en la apertura, tuvo una posición ganadora en el medio juego y conservó gran parte de su ventaja en el final de torres, pero dejó escapar la victoria y debió conformarse con la división del punto. Esto me hizo pensar, sobretodo porque Capablanca tenía muchos deseos de ganar la partida para alcanzar a Lasker, que iba primero y que precisamente acababa de ganarme el día anterior. Yo estaba seguro de que habría ganado si hubiera tenido la posición del Capablanca. En una palabra: descubrí en el juego de éste una pequeña debilidad, una creciente inseguridad ante una resistencia tenaz. Ya había observado antes que Capablanca cometía de vez en cuando minúsculas inexactitudes, pero no sospeché que no pudiera librarse de ese defecto ni siquiera a costa de un máximo esfuerzo de su voluntad. ¡Fue para mí una revelación de gran importancia para el futuro! ¡El que tiene enemigos no duerme! Y Capablanca estaba dormido en los laureles. Capablanca terminó el primero en el torneo de Londres 1922 y segundo en el de Nueva York 1924, detrás de Lasker. En este post veremos cómo quedó tercero en Moscú, detrás de Bogoljubow y Lasker: En el año 1925, entre el 10 de noviembre y el ocho de diciembre, se realizó en Moscú el primer gran torneo internacional soviético; el primer torneo importante que se celebraba después del triunfo de la revolución de octubre. Estaba recién instalado Stalin en el poder. Por el mundo occidental, fueron invitados Capablanca, Lasker, Marshall, Tartakower, Reti, Grünfeld, Rubinstein, Spielmann, Yates, Saemisch y el mejicano Carlos Torre. Éste último fue una figura meteórica, que tuvo que retirarse muy joven del ajedrez por motivos de salud. Pero en este torneo de Moscú dejó ver toda su fuerza, metiendo nada menos que a Lasker en un molino, entablando con Capablanca y ocupando el quinto lugar. Fuera de los occidentales, fueron invitados los 10 mejores ajedrecistas soviéticos del momento. El único ausente importante fue Alekhine, que había tenido que salir casi a escondidas de Rusia en el año 23; y podemos asegurar que nunca más volvió su patria. Para tener una idea del tiempo que implicaba un desplazamiento desde La Habana hasta Moscú, basta decir que Capablanca salió a comienzos de octubre para llegar en los primeros días de noviembre. A su paso por el puerto de El Havre se le unió el joven Carlos Torre. En Moscú, los ajedrecistas extranjeros fueron alojados en uno de los antiguos palacios de los zares, con más consideraciones que a jefes de Estado. En la ceremonia inaugural, en la sala azul de la Casa de los Sindicatos fueron recibidos por un alto dignatario del gobierno. Y en representación de los jugadores habló Capablanca. Era tanta la exaltación que reinaba por aquellos días, que hasta película se filmó. Hoy todavía podemos ver por Youtube fragmentos de aquel papelón algo tonto que representó Capablanca, el protagonista de la película “Fiebre de ajedrez”. Pero en la sala de ajedrez las cosas no marchaban tan bien para él. Ya en las primeras tres rondas tuvo que conformarse con tres tablas. Le gana la partida siguiente al inglés Yates. Entabla la quinta con Rubinstein, una deslucida partida, donde ninguno de los dos arriesga nada. En la sexta ronda entabla también con Rabinovich. La filmación de la película le demanda mucho tiempo. Además, parece que el campeón, que es algo enamoradizo, da largos paseos con una de las actrices del reparto. En otras rondas pierde contra Ilijn Genevsky y contra Verlinski, ambos nuevos maestros soviéticos, que seguramente subestimó. Panov transcribe las primeras jugadas de la partida, donde en jugada 14 ya estaba perdido Capablanca. Veámosla: (Verlinski juega con negras) 1. P4D, P4D; 2. P3R, C3AR; 3. A3D, P4A; 4. P3AD, C3A; 5. P x P, P4TD; 6. C2D, P4R; 7. A5C, A x P; 8. CR3A, D2A; 9. D4T, O-O; 10. A x C? , P x A; 11. P3CD, A3T; 12. A2C, P5D! ; 13. P4A, TR1C; 14. P x P… etc. Se cuenta que la víspera de esta partida Capablanca tenía descanso y viajó en tren toda la noche hasta San Petersburgo, en esa época Leningrado, a dar unas simultáneas contra los 30 mejores jugadores de la ciudad. Perdió una de sus partidas contra un niño de 14 años, un tal Mijail Botvinnik. Por la noche viajó en tren nuevamente a Moscú, amanecido y agotado, a enfrentar a Verlinski. Gana la siguiente partida contra Reti. Cuando le toca el turno con Carlos Torre, éste está ocupando el primer puesto. Ambos juegan a ganar. Torre tiene una posición ventajosa, pero Capablanca le lleva dos peones de ventaja. Pero después de una lucha ardua y larga deciden partir el punto. A partir de este momento, algo tarde, se olvida de la película y de su compañera de elenco y se dedica a jugar en serio, ganando puntos muy valiosos contra Bogoljubow, Tartakower, Saemisch, Zubarev y otros. Pero este esfuerzo no le alcanza sino para un tercer puesto. Cuenta Jorge Daubar, un cubano que escribió una buena y detallada biografía de Capablanca, en la que me he apoyado para escribir estas líneas, que después de la ceremonia de clausura Capablanca fue conducido hasta el despacho del propio Stalin, que quería conocerlo en persona. Se tomaron un té y conversaron algún momento sobre la guerra civil rusa. Quién sabe qué tendría que decir Capablanca sobre este tema, habiendo sido huésped de honor de los zares en los torneos de San Petersburgo 1913 y 1914. En las crónicas que escribió después sobre el torneo de Moscú, resalta el gran apoyo que se le da al ajedrez en la Unión Soviética, que lo ha convertido en un deporte masivo, y le augura un gran porvenir. Alekine, que no le perdía paso a Capablanca, escribió después sobre este torneo: “El año 1925 trajo para Capablanca la mayor desilusión que había sentido hasta ese momento, puesto que en el torneo internacional de Moscú ocupó a duras penas el tercer lugar… Ya entonces se escucharon voces que comentaban los alarmantes síntomas aparecidos en el juego del campeón del mundo. Uno podría pensar que la maestría de Capablanca no había llegado a lo que prometía tomando como base el período inicial de su carrera. La explicación reside en la preferencia de Capablanca, que se acentuaba con los años, por las simplificaciones y métodos de lucha simplemente técnicos, que matan el espíritu vivo que con tanto resplandor se había manifestado en las partidas del cubano en los torneos de San Sebastián de 1911 y San Petersburgo de 1914”. Y agrega Vassily Panov, en su libro sobre Capablanca. “La irregularidad de Capablanca despertó perplejidad general en los entendidos. Sí podía jugar como antes en su estilo brillante, pero daba la impresión de que no podía desenvolverse en los comienzos de la lucha”. En los Estados Unidos, Capablanca tenía tanta o más hinchada que en su propia Cuba. Sus resultados de los torneos de Nueva York 1924 y Moscú 1925 tenían muy preocupados a sus fanáticos. Pero, viéndolo bien, no eran tampoco unos pésimos resultados, al fin y al cabo había ocupado el segundo y el tercer puesto en unos torneos fuertes, de primera categoría. Pero se esperaba más de él. Y ya hemos visto que no se fajó con la disciplina y el entusiasmo necesarios para ganar. Por esa razón, sus seguidores organizaron el torneo de Nueva York 1927. “Había que resucitar su otrora temible reputación y al mismo tiempo ‘frenar’ a Alekhine, cuyos éxitos venían en aumento”, dice Panov. Para tal fin organizaron un torneo muy particular, entre el 19 de febrero y el 25 de marzo de 1927, con seis invitados, programado a cuatro vueltas. Los invitados, además de Capablanca, fueron Alekhine, Nimzowish, Vidmar, Spielmann y Marshall. Entre la prensa deportiva causó extrañeza que no fueran invitados Lasker, que solía quedar por encima del campeón en este tipo de encuentros; Reti, que le había ganado una buena partida en el torneo de 1924, y Rubinstein, que le había ganado en San Sebastián, y en los otros encuentros siempre habían hecho unas tablas descoloridas. El torneo se hacía también con el objeto de definir el retador. A comienzos de ese mismo año, Capablanca había recibido sendos retos de Alekhine y de Nimzowish, que se consideraban con iguales derechos. Por su parte, Alekhine, ya tenía muy adelantadas conversaciones con la Federación argentina de ajedrez para realizar el encuentro en Buenos Aires. Y Capablanca había estado de acuerdo. La carrera de aquél venía en un fulgurante ascenso, que él recoge en su libro Mis mejores partidas de Ajedrez, donde analiza partidas desde 1909, en su primera presentación en San Petersburgo hasta el año 23, con brillantes actuaciones en torneos importantes, como Carlsbad 1911, Schveningen 1913, Manheim 1914, Margate 1923 y otros. Actuaciones en las que demuestra con sobrada razón que debe ser el retador. Aunque Nimzowish por su lado también había hecho méritos parecidos. Pero esto lo iba a definir la tabla de posiciones del torneo. En unas notas sobre los participantes en el torneo, para el New York Times, Capablanca escribe sobre Alekhine: “El doctor Alejandro Alekhine nació en Rusia en 1902. La lista de sus éxitos es impresionante. Representante de la raza eslava, de más de 1.80 metros de estatura y de alrededor de 100 kgrs de peso, rubio y de ojos azules, Alekhine llama la atención por su aspecto cuando aparece en la sala del torneo. Habla con soltura seis idiomas, ostenta el título de doctor en derecho y por su cultura general sobrepasa con holgura el nivel de una persona mediana. Por lo visto, Alekhine está dotado de la memoria más excepcional que jamás haya existido. Nos encontramos por primera vez en 1913 en San Petersburgo. Apenas tenía 21 años y ya demostraba una extraordinaria noción de las aperturas. Actualmente es difícil encontrar otro experto igual en este campo. Nos parece que el contacto con nosotros favoreció el desarrollo y la formación de Alekhine. En aquellos tiempos era muy débil en los finales. Ahora es muy fuerte en esa fase del juego. Entonces rengueaba en la apreciación del medio juego, mientras que actualmente es uno de los más fuertes en este sentido. En una palabra, antes Alekhine era todavía un jovencito inmaduro, mientras que ahora no hay otro tan acabado como él en todas las etapas del juego”. Capablanca jugó el torneo con toda la seriedad del caso, con su fuerza de antes, y les ganó a sus adversarios sus encuentros individuales. Con Alekhine, que ocupó el segundo puesto, le ganó una partida y entabló las otras tres. Los resultados finales fueron: 1. Capablanca 14 puntos 2. Alekhine 11.5 ” 3. Nimzowish 10.5 ” 4. Vidmar 10 ” 5.Spielmann 8 ” 6. Marshal 6 ” “Debido a mi juego débil –dijo después Alekhine – el valor de esta partida fue nulo, pero su significado sicológico para la numerosa legión de aficionados (y no para el vencido) fue enorme. Sin duda, gracias a esta partida, el 95% de los llamados críticos competentes trataron de convencer al mundo del ajedrez de que en Buenos Aires en realidad no habría lucha, sino simple exterminio”. Con el resultado del torneo, ya no había que darle más vueltas al asunto. Quedaba definido que para septiembre del mismo año se realizaría el match de Buenos Aires entre Capablanca y Alekhine. Después del torneo, Capablanca salió apresuradamente para La Habana, donde había muerto su madre, María Graupera. La noticia la recibió en Washington, cuando iba camino a Nueva York a jugar el torneo. “Este período posterior a la muerte de su madre –cuenta Jorge Daubar- lo vive Capablanca en plena reclusión, apenas saliendo a la calle cuando sus obligaciones con la Secretaría de Estado así lo impone. Entretanto pasa sus ratos de ocio leyendo novelas históricas que muy recientemente se han convertido en sus favoritas. A ratos, y más por barajar sus ocupaciones que por otra cosa mayor, le dedica algunas horas al repaso de los pocos libros de ajedrez que tiene a mano en la que fuera la biblioteca de su padre”. ¿Entonces no se prepara para el match? Todo parece indicar que no. Haber triunfado en Nueva York de manera tan contundente sobre sus rivales, le dio la falsa seguridad de que el match de Buenos Aires sería algo sencillo; “un simple exterminio”, como decía Alekhine. A finales de julio se embarca rumbo al Brasil, donde le tienen programadas cinco series de simultáneas, en Sao Paulo. El barco va lleno de parejas de turistas de Europa del norte. En los puertos, los maridos se bajan del barco, en compañía de los marineros, en busca de las mulatas y las criollas que venden su amor. Sus mujeres quedan en el barco, al cuidado de Capablanca y otros comerciantes cubanos, que tratan de consolarlas lo mejor que pueden. Cumple sus compromisos en el Brasil. Y llega a Buenos Aires el 10 de septiembre. En el muelle lo están esperando los directivos del club de ajedrez y de la Federación Argentina de ajedrez. La prensa y los aficionados también han acudido en masa. Un delegado del presidente de la República lo conduce en una lujosa limosina hasta el hotel Plaza. En la ciudad se vive una enorme expectativa. “Dos emisoras locales, la SOO y la LOR, que han contratado con los organizadores el derecho de transmisión exclusiva, por bloques de a diez partidas cada uno. La primera para el gran Buenos Aires, y la segunda para el resto del país” (Daubar) A su vez, Alekhine, ha llegado a la ciudad desde el 5 del mismo mes, en compañía de su esposa. Después de sus entrenamientos, todos los días da una larga caminada por los alrededores del centro. El día de la primera partida, en su caminada habitual, se encuentra tirada en el suelo una herradura con sus clavos puestos. Y como era extraordinariamente supersticioso, sale para un puesto de venta de prensa, compra un diario cualquiera, la envuelve con todo el cuidado del caso y dice: “¡Me estaba esperando!”. Buenos Aires, 1927. Está convenido que el que gane seis partidas gana el match; no cuentan las tablas. En caso de llegar a 5:5, el campeón conserva el título. El gran maestro Spielmann ha dicho que Alekhine no ganará una sola partida. Más optimista, Bogoljubow dice que puede ganar dos. Al partir para la Argentina, Alekhine le ha dicho a un amigo que no sabe cómo podrá ganarle 6 partidas a Capablanca, pero que tampoco sabe cómo éste podrá ganarle 6 a él. En ése momento ambos jugadores están en las mejores condiciones físicas. Capablanca tiene 39 años y Alekhine 35. Para la ceremonia inaugural, el día 16 de septiembre, se presentan el presidente de la República, doctor Marcelo Torcuato de Alvear, y su consejo de ministros. Tras unas breves palabras del doctor Alvear, se hace el sorteo de las piezas; al campeón le corresponden las blancas. Después de salir con peón de rey, juega con cierto descuido, sin advertir la debilidad de su primera fila. A la altura de la jugada 16 cae en una combinación sencilla y pierde un peón. En desventaja de material y en posición inferior, trata de complicar las cosas y sacrifica otro peón. Pero Alekhine no se deja enredar. Y en la jugada 43 se impone por primera vez en su vida sobre su rival. Después de la partida se riega el rumor de que Capablanca ha pasado la víspera enrumbado con Gloria Guzmán, una estrella del cine argentino, cuyos encantos lo tienen algo disipado. Para la segunda partida, la estrella está sentada en primera fila, acosándolo con sus miradas. Alekhine ha salido mal de la apertura. Y con un poco de presión Capablanca hubiera podido emparejar el score. Pero pueden más las miradas de la muchacha. Y propone tablas en la jugada 19. Gana la tercera brillantemente. Sus fanáticos, que son muchos, respiran tranquilos. Las partidas 4, 5 y 6 terminan en tablas. En todas se juega el gámbito de dama. En la 7ª, nuevamente con blancas y jugando con gran energía, sin enrocarse, gana Capablanca. Aventaja a Alekhine en un punto. Las partidas 8, 9 y 10, también son tablas. Capablanca se pone muy nervioso y hace que retiren el público de la sala, alegando que hacen mucho ruido. En la 11 se impone con gran fuerza Alekhine, en un nuevo gámbito de dama, y empareja las acciones. Alekhine gana también la 12 y se pone por encima del marcador. De la 13 a la 20, nuevas tablas. Capablanca todas las noches juega cartas, dominó y billar. Y hasta en el hipódromo es visto apostando. Y como si fuera poco, por ahí ha resultado otra estrella con la que se pasea del brazo por la Avenida Corrientes. Pierde la partida 21. Tablas de la 22 a la 28. En la 27, en una posición ganadora, después de un jaque desesperado de Alekhine, Capablanca mueve el rey a una casilla equivocada y debe contentarse con las tablas. Gana la 29, no sin cierta ayuda de su adversario que deja perder dos ocasiones de tablas. Con el marcador va 4-3, en contra de Capablanca, éste se veía derrumbado, según dijo después Alekhine. De la 30 a la 34 Alekhine gana otras dos y entablan tres. La partida 34 está aplazada en posición inferior para Capablanca. Al otro día no se presenta a jugar y manda una nota dándole por ganada la partida a su adversario, que se convirtió en el campeón número 4 de la historia del ajedrez. En resumen, Alekhine gana 6, entabla 25 y pierde tres. Han jugado 32 gámbitos de dama rehusados, una india de dama y una defensa francesa. Después de este fracaso Capablanca nunca volvió a jugar peón de rey. Mucho se ha dicho y pensado sobre lo que pasó en Buenos Aires. Pero lo que es seguro es que la preparación de Alekhine fue mejor. Ésta incluyó un análisis detallado del juego de Capablanca, que apareció escrito después del match. Veamos algunos de sus apartes, tomados del libro “Capablanca” de Panov: “Aperturas. El propio Capablanca había manifestado en uno de sus libros que en cada certamen jugaba únicamente una o dos aperturas o una o dos variantes de la misma apertura. Pero este reducido repertorio ha sido profundamente analizado por él, y con la mayor precisión. Si los conocimientos de Capablanca nunca fueron polifacéticos, en cambio son de una profundidad impresionante y antes que nada sumamente racionales. Este económico método analítico en lo que concierne a las aperturas de ninguna manera puede merecer la desaprobación… Parecería que una deducción inmediata y lógica de la citada observación sería que en el match hubiera sido ventajoso, dentro de lo posible, cambiar las aperturas mismas o sus variantes para obligarlo al rápido abandono de los caminos trillados. Tal deducción habría sido correcta si no fuera por una particularidad de Capablanca que se interpone de manera inconfundible en toda su actividad creadora y que en los últimos años alcanzó contornos gigantescos. ¡Esta particularidad es el instinto de conservación, en nombre del cual había sacrificado tantos proyectos hermosos y tentadores y había puesto en columnas abiertas tantos pares de torres para cambiarlos! Este instinto, a cuyo servicio está casi totalmente la finísima intuición de Capablanca, condena al fracaso cualquier intento de superarlo por medio de una continuación sorpresiva en la apertura. Realmente yo, por lo menos, no conozco ningún caso en que Capablanca fuera sacado de la huella que seguía… Jamás estuvo a punto de perder a causa de una combinación sorpresiva de su rival en la apertura.” Continua diciendo Alekhine que con las piezas blancas decidió no entorpecerle de ninguna manera a Capablanca su deseo de buscar la solución de problemas de aperturas por medio de las simplificaciones, teniendo en cuenta que en algunos casos esto puede comprometer su posición. Pero que con las piezas negras no se prestó para tanto cambio, aunque sin rechazarlos, teniendo en cuenta que las debilidades se acentúan con las simplificaciones. Pero hay otra cosa: el que está jugando a entablar de alguna manera está en desventaja. Más adelante dice que Capablanca, confiado en su gran capacidad intuitiva, en el medio juego se conformaba la mayoría de las veces con movimientos buenos, sin esforzarse en buscar los mejores. Y esto lo llevó a perder la costumbre de concentrarse. Respecto a los finales, dijo: “sobre el arte de Capablanca en esta última y semi-técnica etapa de la partida había aún más leyendas que sobre el medio juego y las aperturas. Todas estas exageraciones tenían por origen el hecho de que Capablanca había vencido a Lasker, cuya pericia en los finales, sobre todo en los complicados y no puramente técnicos, se mantuvo durante dos décadas a una altura inalcanzable. Sin embargo, llama la atención la cantidad de posibilidades que desperdició Capablanca en los finales conducidos por él”. Después de la muerte de Capablanca, Alekhine dijo que no sabía cómo había hecho para ganarle. “En 1927 yo no creía que fuera superior a él. Es posible que las principales causas haya que buscarlas en su exagerada apreciación de sus propias fuerzas y en la subestimación de mi juego”. En apariencia, Capablanca tomó la pérdida del match con serenidad. Su idea en ese momento era mantener buenas relaciones con el nuevo campeón y tratar de reorganizar el desquite. Aunque, hay que decirlo, su conducta en este sentido había sido muy criticada, antes del encuentro; inclusive por el mismo Alekhine. Recordemos que Capablanca había subido de ocho a diez mil dólares el dinero que debía pagarle el retador al campeón, en el llamado reglamento de Londres. Pero la pérdida del match sí lo afectó bastante. Se queda dos semanas más en Buenos Aires, tratando de analizar sus errores y huyéndole a la prensa que lo acosa continuamente. Regresa en barco y hace escala en el Brasil, donde nuevamente da simultáneas. Cabizbajo y pensativo, arriba a La Habana el 18 de diciembre. Una comitiva silenciosa lo está esperando. Es de suponer que ninguno sabe cómo comportarse ni qué decirle. La única que sí sabe es su esposa, que a través de la prensa se ha informado de las aventuras de su inquieto marido con la bella y cariñosa Gloria Guzmán, estrella del cine argentino, a la que hay que anotarle por lo menos dos puntos: la primera y la segunda partida. Se cuenta que pasó ocho meses encerrado en casa de La Habana, saliendo poco y pensando mucho, y tratando de reorganizar su maltrecho matrimonio. En unas declaraciones para el New York Times dice que en el match desperdició tantas oportunidades que hubiera podido ganar no uno sino dos matches; que Alekhine había estado de suerte y él no; que Alekhine había jugado bien los finales pero mal los medio-juegos. Y terminó con unas palabras extrañas: “en los últimos tiempos perdí gran parte de mi amor por el ajedrez, puesto que estoy seguro de que éste llegará pronto a su fin”. Ese fin, por fortuna no ha llegado todavía. Por el contrario, como ya lo han dicho otros, el ajedrez no envejece. Después propuso modificar el reglamento de Londres, redactado por él, para que las partidas ganadas no fueran seis sino menos y que el número de partidas máximo fuera de 16. Esto no hizo más que fastidiar a Alekhine, que con toda razón dijo que el match de desquite se jugaría en las mismas condiciones que el de Buenos Aires. En agosto del año 28 sale para Alemania, donde le han invitado a jugar el torneo de Bad Kissigen. Entre los jugadores más renombrados están Euwe, Bogoljubow, Rubinstein, Nimzowish, Reti, Marshall, Tartakower, Spielmann, Yates, Mieses y Tarrasch; 12 en total. Capablanca ocupa el segundo lugar, después de Bogoljubow. Pierde una partida con Spielmann, gana 4, una de ellas a Bogoljubow, y entabla 6. En vista de su triunfo, Bogoljubow se apresura a retar a Alekhine y éste con mayor rapidez aún acepta el reto, posponiendo los anhelos de Capablanca de un pronto desquite. En esa misma gira juega y gana un pequeño torneo en Buda-Pest y luego gana también el torneo internacional de Berlín. El año 1929 mejora sus resultados. En la primavera ocupa el primer puesto en un torneo pequeño de Ramsgate. Y en agosto se presenta al torneo de Carlsbad, torneo que reunió a la flor y la nata del ajedrez de la época, exceptuando a Alekhine y Lasker. Con 22 participantes, éste es el primer torneo importante de la historia en el que participa una mujer, Vera Menchik. Aunque ocupó el último lugar, les ganó a Becker y a Saemisch. De origen ruso pero nacionalizada inglesa, la señora Menchik se propuso participar solamente en torneos para hombres, ocasionándoles a éstos no pocas preocupaciones. El jugador austríaco Becker propuso burlonamente crear el Club Masculino Menchik, con los que perdieran con ella. Pero con el tiempo este club tuvo muchos socios importantes, entre ellos el propio Becker, además de Euwe, Jacques Mieses, Lajos Steiner, Frederick Yates, Edgar Colle, Fritz Säemisch y George Thomas. Capablanca comienza cediendo 5 tablas. Con Saemisch pierde pieza en la jugada 10 y un poco más adelante la partida. La segunda derrota se la da Spielmann. Le han perdido el respeto que le tenían antes. En sus partidas con Rubinstein, Euwe y Thomas está perdido, pero se salva de milagro gracias a los errores de los otros. Ocupa el segundo-tercer puesto con Spielmann, después de Nimzowish, con el que entabla su encuentro. Cuenta Panov, que en el torneo de Carlsbad Alekhine no jugó, pero asistió como invitado especial; inclusive se le permitió franquear la barrera que alejaba al público y mirar de cerca el desarrollo de las partidas. Cuando se acercó a la mesa donde jugaba Capablanca, éste les envió dos notas escritas a los jueces, pidiendo que sacaran a Alekhine de la sala. ¡Nada menos que al campeón mundial! Una niñería a la que no le prestaron atención. Para esos días ya las relaciones entre ellos estaban terminadas. A su vez, en enero del año siguiente, en el torneo de San Remo, Alekhine aceptó participar cobrando previamente un fijo de 20.000 liras, suma que ascendería a 40.000, en caso que Capablanca fuera invitado. Y después puso trabas en otros torneos para excluir a Nimzowish y Spielmann. En Carlsbad, como en torneos anteriores, Capablanca tuvo muchos altibajos. Pero quedó claro que era el más opcionado para retar a Alekhine. En este torneo Bogoljubow ocupó el octavo lugar. Y Alekhine que venía elogiándolo por la prensa no tuvo más remedio que callar. Pero, como lo hemos dicho, ya estaba pactado el encuentro entre ellos. El match se realizó en septiembre del año 29, y lo ganó sin muchas dificultades Alekhine. Pactado a 30, quedó definido en la partida 26, después de 8 ganadas por Alekhine, 3 perdidas y 15 tablas. Debe haber incómodo para nuestro hombre haber vivido con esa espina por dentro. Pensar que había sido destronado a causa de su mala suerte y no tener la oportunidad de demostrarlo. Pero a todo se tiene que acostumbrar la criatura humana… El año 29 lo terminó ganando un torneo de segundo orden en Barcelona y terminó invicto en el torneo de navidad de Hastings. Pero al año siguiente, también en Hastings quedó de segundo, después de Euwe, al perder frente al jugador indio Sultan Khan. “Mientras tanto Alekhine –dice Panov-, que tomó parte en el torneo de San Remo de 1930, notable por la calidad de sus participantes, deslumbró por su brillante juego, y conquistó el primer puesto con 3 ½ puntos de ventaja sobre Nimzowish, que fue el segundo. En el siguiente torneo, el de Bled en 1931, Alekhine superó al segundo, que resultó Bogoljubow, ¡por cinco puntos y medio! Era obvio que Alekhine se encontraba en su apogeo, y que Capablanca, que con toda evidencia había aflojado como deportista, difícilmente podía contar con la recuperación del título de campeón del mundo, aunque en Holanda (año 1931) le había ganado a Euwe un match con el resultado de +2 -0 =8.” Alekhine estaba en el esplendor de sus fuerzas, mientras que Capablanca iba en descenso. Es difícil saber qué hubiera pasado de haberse concretado el match… Lo que quedó claro es que Alekhine no estaba interesado en darle la revancha. fuente: http://ajedrez32.com http://ajedrezminuano.blogspot.com Amantes de los trebejos, ayudenme a ser full user.!!!

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Osho
Apuntes Y MonografiasporAnónimo6/7/2009

Osho Osho en 1982. Rajneesh Chandra Mohan Jain (11 de diciembre de 1931 – 19 de enero de 1990) fue un maestro espiritual hindú. En los años sesenta se hacía llamar Acharya Rajneesh, en los años setenta y ochenta Bhagwan Shree Rajneesh y en los noventa Osho. Vivió en la India, y durante otras temporadas, en Estados Unidos, inspirando el movimiento Osho, un controvertido grupo filosófico que aún cuenta con muchos seguidores y detractores. Enseñanzas La enseñanza de Osho se centra en abordar desde distintos ángulos la cuestión del desarrollo de la conciencia humana hasta alcanzar el grado conocido en tradiciones varias como el de la iluminación. En su discurso, Osho utiliza las enseñanzas de numerosos maestros de distintas épocas, tales como Krishná, Buda, Jesucristo, Lao Tse, Sócrates, Heráclito, George Gurdjieff, etc., para acercarse desde distintos puntos de vista a la cuestión de la iluminación. Sin embargo, según Osho, su mayor fuente para hablar de la conciencia humana, era la experiencia propia: su conciencia se había expandido hasta alcanzar la iluminación a los 21 años. link: http://video.google.com/videoplay?docid=-7655037170674736190 Acorde a su enseñanza, la fuente de la desdicha del ser humano reside en el desconocimiento de su propia naturaleza. Los individuos identifican su “yo” con lo percibido por sus sentidos a todos los niveles. La identificación se produce tanto a nivel físico, con el cuerpo, como a nivel mental, con los pensamientos, y a nivel emocional, con los sentimientos. En cambio, según Osho, la naturaleza verdadera del individuo reside en su conciencia, o la capacidad de atestiguar lo percibido por los sentidos. La conciencia, o la capacidad de atestiguar, emerge como consecuencia de la practica de la meditación. La meditación, que puede practicarse por medio de técnicas de lo más variadas, permite al individuo trascender la identificación con el ego, desechando las proyecciones de identidades falsas creadas por la mente. A lo largo de varias décadas, Osho pronunció numerosos discursos, contestando a las preguntas de sus numerosos discípulos. Estos discursos fueron recogidos en numerosas cintas de audio y video. Se publicaron cientos de libros en decenas de idiomas. Profecías En octubre de 1982, un artículo en la revista Rajneesh Foundation International Newsletter anunció que Rajneesh había profetizado el fin del mundo para 1999: Todas las causas para una tercera guerra mundial ya han sucedido. Por lo tanto hay sólo una remota posibilidad de que el conflicto no tenga lugar. Pero sólo algo completamente impredecible (como —por ejemplo— el contacto con una forma de vida inteligente proveniente de otra galaxia) podría cambiar la direción en la cual se dirige la humanidad. [...] La tercera guerra mundial [..] empezará en algún momento entre 1993 y 1999. En 1983, Sheela, la secretaria personal de Osho, anunció que su maestro predijo que dos tercios de la humanidad moriría de sida. Como precaución, se les exigió a los sannyasis que cuando tuvieran relaciones sexuales utilizaran guantes de goma y condones, y que evitaran por completo los besos. Sin embargo, cabe destacar que desde 1981 a 1984, Osho mantuvo silencio, sin pronunciar nada en publico, por lo que todas las supuestas profecias, en el nombre de su maestro, fueron anuncidas por su secretaria personal y administradora de la comuna Sheela. Decadencia y muerte Osho manejando uno de sus noventa Rolls Royce en su centro de Rajneeshpuram, durante el Primer Festival del Rancho (1982) A fines de octubre de 1985, Osho y un grupo de sus sannyasis fueron arrestados en un aeropuerto de Carolina del Norte; el grupo iba en ruta a las Bahamas con 58.522 dólares en efectivo y un millón de dólares en joyas.[10] El encarcelamiento de Osho y su transferencia durante doce días a través de cárceles de todo el país fue un espectáculo internacional. Finalmente tuvo que pagar 400.000 dólares de fianza y fue deportado de EE. UU. El 6 de noviembre de 1987 Osho expresó que su salud se estaba deteriorando, y que ello se debía a alguna forma de veneno que las autoridades estadounidenses le habrían administraron durante los doce días que fue mantenido en varias prisiones de EE.UU.[11] Sus doctores presentaron la hipótesis de que —como sus síntomas se concentraban en el lado derecho del cuerpo— debía de haber dormido sobre su lado derecho sobre colchones (en cárceles de Carolina del Norte, Oklahoma y finalmente en Portland) deliberadamente irradiados con talio. Sin embargo, esta opinión, que fue difundida por el abogado de Osho, Philip J. Toelkes (Swami Prem Niren), fue despreciada por el fiscal estadounidense Charles H. Hunter: "Es una ficción completa, y hay que considerar la fuente: este señor no tiene ninguna credibilidad». Finalmente Toelkes concedió que no había evidencia alguna para apoyar esa acusación. link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=T7CSeU3YDB4 A fines de diciembre de 1988, declaró que no quería ser nombrado Bhagwan Shree Rajneesh, y pocos días después adoptó el nombre de Osho. Otra explicación menos siniestra es que Osho —a quien se le había diagnosticado diabetes muchos años atrás— habría sufrido una serie de problemas sistémicos en las etapas finales de su enfermedad crónica, quizá exacerbadas por el estrés que experimentó en la cárcel y por el uso de óxido nitroso y diazepam en los años ochenta.

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20 buenas frases...
Apuntes Y MonografiasporAnónimo7/27/2009

Eximios pensadores, reputados científicos, grandes literatos, políticos y revolucionarios opinan sobre el ateísmo y la religión: 1. La religión es el opio del pueblo. Karl Marx 2. No veo a ningún Dios aquí arriba. Yuri Gagarin, hablando desde la órbita terrestre 3. En cinco siglos no nos ha dado amor, ni paz, ni justicia. Por favor tome su Biblia y devuélvala de nuevo a nuestros opresores, porque ellos necesitan más sus preceptos morales que nosotros. Un grupo de indígenas peruanos al devolverle una Biblia al papa Juan Pablo II 4. Tu no necesitaste fe para volar… lo que necesitaste fue comprender lo que era el vuelo. Richard Bach en Juan Salvador Gaviota 5. La búsqueda de dios es una ocupación inútil, pues no hay nada que buscar donde nada existe. A los dioses no se les busca, se les inventa. Máximo Gorki (Novelista ruso) 6. La ignorancia y el miedo son los padres de toda superstición, la imaginación preocupada de hombre primitivo tejió la idea de dios. Emma Goldman (Celebre feminista) 7. Durante la etapa primitiva de la evolución espiritual del género humano, la fantasía de los hombres creó dioses a su propia imagen. Albert Einstein 8. Cuando una persona padece delirios se le llama locura. Cuando muchas personas padecen de un delirio, se le llama religión. Robert M. Pirsig (Filósofo) 9. Si Dios no existiera, sería necesario inventarlo. Voltaire 10. Soy ateo gracias a dios. Luis Buñuel (Cineasta español) 11. Está dispuesto Dios a prevenir la maldad, pero no puede? Entonces no es omnipotente. ¿Puede hacerlo, pero no está dispuesto? Entonces es malévolo. ¿Es capaz y además está dispuesto? Entonces, ¿de dónde proviene la maldad? ¿No es él capaz ni tampoco está dispuesto? Entonces, ¿por qué llamarlo Dios? Epicuro (Filósofo griego) 12. Lo que he hecho es mostrar que es posible que la forma en que comenzó el universo este determinada por las leyes de la ciencia. En ese caso, no sería necesario apelar a Dios para decidir como comenzó el universo. Esto no prueba que no exista dios, solo que Dios no es necesario. Stephen Hawking (Científico) 13. Un mito es una religión en la que ya nadie cree. James Feibleman (Filósofo estadounidense) 14. Las religiones, como las luciérnagas, necesitan de oscuridad para brillar. Arthur Schopenhauer (Filósofo) 15. Todos somos ateos respecto a la mayoría de dioses en los que la humanidad ha creído alguna vez. Algunos simplemente vamos un dios más allá. Richard Dawkins (Biólogo) 16. El hecho que un creyente pueda ser más feliz que un escéptico es tan cierto como decir que el borracho es más feliz que el hombre sobrio. George Bernard Shaw (Famoso escritor irlandés) 17. Negar a Dios será la única forma de salvar el mundo. Friedrich Nietzsche 18. No sé si exista Dios, pero sería mejor para Su reputación que no. Jules Renard (Escritor francés) 19. Es más fácil creer en Dios que aceptar nosotros mismos la culpa. David Gerrold (Novelista) 20. Día vendrá en que el engendramiento de Jesús por el Supremo Hacedor como su padre, en el vientre de una virgen, será clasificado junto a la fábula de la generación de Minerva en el cerebro de Júpiter. Tomás Jefferson fuente: http://computkt.wordpress.com/2008/01/16/20-fraces-de-famosos-ateos/

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Historia de los campeonatos mundiales de ajedrez
Apuntes Y MonografiasporAnónimo5/9/2009

Revisando entre algunos libros de ajedrez, encontré en uno de Fisher esta interesante introduccion(fragmento), que cuenta el sistema que utilizó la FIDE, desde la muerte de Alekhine, para designar un nuevo campeon del mundo de ajedrez. Personalmente me resultó muy instructivo, espero que a los "taringotrebejistas" les agrade. Saludos. Fuente: "Bobby Fischer, campeon del mundo 1972" http://ajedrezminuano.blogspot.com

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Karpov - Kasparov, el origen.
Apuntes Y MonografiasporAnónimo5/29/2009

Moscú 1984 A pesar de todos los intentos de la dirigencia soviética, no fue fácil frenar a Kasparov. A los 11 años le ganó a su maestro Botvinnik en unas simultáneas, y éste dijo. “en las manos de este joven está la suerte del ajedrez”; y por todo lo que vimos después, el viejo no iba mal encaminado; a los 13 ganó el campeonato juvenil soviético; a los 17, el mundial juvenil y el título de gran maestro; a los 19, el interzonal de Moscú, por delante de Beliavsky, Tal, Anderson, Geller y otros ocho de talla mundial. Beliavsky, por ejemplo, había ganado los campeonatos de la URSS en el 74 y el 80, algo equivalente al título de campeón mundial, puesto que en esa época el campeonato mundial se dirimía entre rusos, solamente. En las semifinales del torneo de candidatos le ganó a Korchnoi y en la final a Smyslov, unos huesos duros de roer. Smyslov había sido campeón mundial en el año 57 y ahora casi a los 65 años seguía peleando como un león. El que tenga dudas que mire sus partidas contra Ribli, al que eliminó en el torneo de candidatos, jugando un ajedrez muy vistoso. Al momento de convenir las condiciones del match, los jugadores acordaron jugarlo a 6 partidas ganadas, sin tener en cuenta las tablas. Unas condiciones similares a las del match entre Capablanca y Alekhine y a las que había jugado Karpov contra Korchnoi los encuentros del 78 y el 81. En ese momento Karpov tenía 33 años y Kasparov 21. Y así como el match de Islandia se había visto como un encuentro del comunismo contra el capitalismo, éste se vio como un encuentro de las ideas viejas contra las renovadoras de la sociedad soviética. Kasparov empezó arriesgando más de lo necesario, mientras que Karpov se decidió por la táctica de esperar; un método que en nuestro medio se llama “táctica del caimán”, que consiste en tener la boca bien abierta, esperando que la presa entre. Y cuando entra simplemente se ajusta la boca. Y así, el uno esperando y el otro arriesgando, en nueve partidas el marcador iba 4-0 y 5 tablas, a favor de Karpov. De haber llegado a un 6-0 hubiera terminado para siempre la carrera de Kasparov. En este punto entonces Kasparov decide jugar tranquilamente, al igual que su rival; está contra las cuerdas, pero se recuesta en ellas… ¡y se sostiene! Karpov, equivocadamente, insiste en su misma línea, y deja que el otro tome aire. Después del encuentro, Karpov reconoció en una entrevista: “con una ventaja de cuatro puntos, preferí no lanzarme al juego agudo. Puede que fuera un error de mi parte: uno debe golpear el acero mientras está caliente.” En verdad era el momento de lanzarse sobre la presa. Con una ventaja de cuatro puntos se puede y se debe arriesgar. Pero extrañamente no lo hizo. Siguió en su táctica de esperar. Pero el que sí cambió de estrategia fue Kasparov. Un tiempo después, al comentar este momento del match, dijo: “Karpov violó una ley fundamental de todo combate: hay que acabar con el adversario. Sin embargo Karpov decidió que yo me vendría abajo como fruta madura, por lo que suavizó la presión. Si Karpov hubiera continuado jugando como al comienzo, creo que yo no habría llegado a las 20 partidas”. En su nueva táctica, Kasparov, con las piezas blancas, se conformaba con obtener una pequeña ventaja y acordar rápidamente unas tablas. Y con las negras, buscaba la igualdad a cualquier precio y aceptaba cualquier propuesta de empate. De la partida 10 a la 26 se producen 17 tablas. El match sigue 4-0. La partida 27 la gana Karpov. El match va 5-0. De la 28 a la 30, nuevas tablas. Pero no vaya a creerse que porque eran tablas eran partidas sencillas. Por el contrario, eran partidas de estudio y de tanteo, en las que muchas veces el uno jugaba las líneas del otro para analizar sus respuestas. Los respectivos equipos trabajan al máximo. Karpov hace un enorme esfuerzo para ganar la partida 31 y consigue una clara ventaja. Pero se equivoca en la jugada 28 (Dd3 en lugar de Dc4) y deja salvar a su rival. Kasparov sigue jugando en el borde del abismo, y en la 32 gana su primera partida. Su táctica empieza a dar resultados. De la 33 a la 46, nuevas tablas. Los nervios de Karpov, templados en sus encuentros con el “Terrible Víctor”, empiezan a flaquear. Entonces Kasparov se lanza sobre su presa y gana las partidas 47 con las piezas negras y 48 con blancas. Y pone el marcador 5 a 3. El match más largo hasta entonces había sido el de Capablanca-Alekhine, que se definió en la partida 34. El match había empezado el 10 de septiembre de 1984. Pronto se cumplirán seis meses. El match ya no es noticia de primera página. Los periodistas que vinieron de otros países a cubrir el evento deben regresar. El campeón ha perdido 10 kilos y cada día está más pálido. En las últimas 37 partidas sólo ha ganado una. Los políticos presionan a los jugadores. La sala donde se juega es la más importante de la capital y la están necesitando para otros eventos. Es la misma sede donde se jugó el famoso torneo de 1936, ganado por Capablanca. Se hace necesario trasladar el match a un hotel en las afueras de Moscú. Entonces ocurre lo inesperado. El 16 de febrero del 85 dice el reporte de prensa: “El presidente de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE), el filipino Florencio Campomanes, acudió a Moscú a petición de los médicos de Karpov y acordó suspender definitivamente el Campeonato del Mundo de Ajedrez, iniciado el pasado 10 de septiembre. En la tumultuosa conferencia de prensa, los protagonistas fueron el actual campeón, Anatoli Karpov, de 33 años, que apareció pálido; el aspirante, Gary Kasparov, de 21, agresivo en sus declaraciones, y Campomanes, que justificó la anulación por las carencias psicológicas de los jugadores. Kasparov calificó de chiste la decisión tomada arbitrariamente por Campomanes. El campeón, Karpov, que apareció en público para desmentir su presunta enfermedad, iba ganando 5-3, pero perdió las dos últimas partidas”. “…hasta que se efectúe el nuevo torneo -que se ajustará a la fórmula de 24 partidas- el título quedará en poder del actual campeón, Karpov, que vencía por 5-3. “Kasparov, que mostró sorpresa por la decisión de Campomanes, acusó abiertamente a la FIDE de quererle arrebatar “la oportunidad de la victoria”, cuyas posibilidades estimó en un 25% o un 30%. Se mostró en contra de que Karpov retenga el título de campeón hasta que empiece el nuevo campeonato y pidió que las nuevas reglas que deben regir en éste sean elaboradas antes del congreso de la FIDE. “Karpov, por su parte, expresó su deseo de continuar jugando, pero su actitud resultó mucho menos convincente que la de su adversario, ajuicio de los expertos y críticos deportivos que llenaban la sala de conferencias del hotel Sport, donde tuvo lugar el anuncio de la cancelación. Campomanes explicó que la decisión de suspender el encuentro se había hecho en contra de los deseos de los dos contrincantes y manifestó que le había sido imposible reunir a ambos conjuntamente. Mucho se ha especulado sobre esta decisión de Campomanes. Inclusive se ha dicho que simplemente obedecía órdenes de la Federación Soviética de Ajedrez. Veamos la última de la serie (partida 48). Juega con blancas Kasparov. e4 e4, 2. Cf3 Cf6 (entrando en una defensa Petrof), 3. Cxe5 d6, 4. Cf3 Cxe4, 5. d4 – d5, 6. Ad3 – Cc6, 7. 0-0 Ae7, 8. c4 – Cf6, 9. Cc3 0-0, 10. h3 dxc4, 11.Axc4 Ca5, 12. Ad3 Ac6, 13. Te1 Cc6, 14. a3 a6, 15. Af4 Dd7, 16. Ce5 Cxe5, 17. Dxe5 Cd5, 18. Cxd5 Axd5, 19. Dc2 g6, 20. Tad1 c6, 21. Ah6 Tfd8, 22. e6! (entrega pasajera de peón que le permite a Kasparov tomar la iniciativa claramente hasta el final) fxe6 (obligado) 23. Axg6! Af8 (el alfil no puede tomarse), 24. Axf8 Txf8, 25. Ae4 Tf7, 26. Te3 Tg7, 27. Tde3 Tf8, 28. Tg3 Rh8, 29. Qc3 Tff7, 30. Tde3 Rg8, 31. De5 Dc7 (pensando que el cambio de damas puede aliviar su situación), 32. TxT TxT, 33. AxA DxD, 34. Axe6 Dxe6, 35. Txe6 Td7, 36. b4 Rf7 (resultado de todas las maniobras anteriores, las blancas pasan a un final con un peón de ventaja) 37. Te3 Td1+, 38. Rh2 Tc1, 39. g4 b5, 40. f4 c5, 41. bxc5 Txc5, 42. Td3 Re7, 43. Rg3 a5, 44. Rf3 b4, 45. axb4 axb4, 46. Re4 Tb5 (cada bando dispone de un peón pasado. Karpov se prepara a bajar el suyo) 47. Tb3 Tb8, 48. Rd5 Rf6, 49. Rc5 T68, 50. Txb4 Te3, 51. h4 Th3, 52. h5 Th4, 53. f5 Th1, 54. Rd5 Td1, 55. Td4 Te1, 56. Rd6 Te8, 57. Rd7 Tg8, 58. h6 Rf7, 59. Tc4 Rf6, 60. Tc4 Rf7, 61. Rd6 Rf6, 62. Te6+ Rf7, 63. Te6+ Rf7, 64. Tg7 Td8, 65. Rc5 Td5+ (si RxT, tablas por ahogo), 66. Rc4 Td4+, 67. Rc3 abandona. Después de que Campomanes suspendió tan curiosamente el primer match entre Karpov y Kasparov, se acordó la realización de uno nuevo para septiembre de 1985. Aunque Karpov salió a decir en la rueda de prensa que quería seguir jugando, entre el público quedó la sensación de que la suspensión lo beneficiaba exclusivamente a él. Y aunque es un asunto que no ha sido aclarado hasta hoy, no es aventurado decir que Campomanes obedecía órdenes de la poderosa Federación soviética de ajedrez. En julio de 1985, el Consejo Ejecutivo de la FIDE se reunió en Túnez para determinar el formato del partido. Se decidió que debido a los problemas con el formato ilimitado, el nuevo match debería volver al viejo sistema: un match a 24 partidas. Pero si uno de los dos ganaba seis partidas antes de la partida 24 se declararía campeón. En el caso de un empate, Karpov conservaría el título. Esto significaba que Kasparov, para asegurar el campeonato, tendría que derrotar a Karpov en 1985 y luego en la revancha lograr celebrar al menos un empate. El match se inició en la sala de conciertos Tchaikovski, de Moscú, el 3 de septiembre de 1985. Entre los conocedores, se consideraba que por tratarse de un match limitado a 24 partidas, las posibilidades de Karpov aumentarían. Además venía de ganar claramente el torneo de Ámsterdam. Kasparov ganó la primera partida. Esta era su tercera victoria sobre Karpov. Después de una apertura complicada y de algún error de Karpov, queda con un peón de ventaja y lo impone. La partida 2ª queda tablas después de una fuerte lucha de ambos lados. La tres también es tablas, declaradas en la jugada 20; es una especie de descanso. Karpov gana brillantemente la 4ª, aprovechando la desprotegida posición del rey de Kasparov. En la partida 5ª, jugando con blancas, Kasparov sacrifica un peón en el medio juego, con esperanzas de complicar el juego, pero resulta perdiendo. El match va en este momento 3-2, a favor de Karpov. De la partida 6 a la 10 suceden nuevas tablas. En la séptima, en posición inferior, Kasparov se salva de una derrota, después de haber tenido una posición mejor. En la partida 11, Karpov juega con las piezas negras y pierde en la jugada 25. El error más grave de su carrera, según sus analistas, al permitir una combinación simple en la que Kasparov cambia su dama por las dos torres de su adversario, y queda en una posición claramente ganadora. Sin embargo Karpov sigue con un punto de ventaja en el marcador. La 14 y la 15, son nuevas tablas. Las mil quinientas personas que siguen las partidas en la sala, seguidoras de los dos bandos, expresan sus emociones a los gritos y más de una vez los árbitros deben bajar del escenario y recomendarles calma. En la partida 16, Kasparov juega con las negras. En una variante Paulsen de la defensa siciliana, juega un inesperado d5!, que le da una extraordinaria movilidad a sus piezas y ata de tal manera al campeón que ya en la jugada 25 se encuentra en zugswang y pierde en la jugada 40. Esta partida ha sido considerada por el mismo Kasparov como una de las mejores que ha jugado en su vida. A estas alturas del match ya nadie duda de que el aspirante está jugando un ajedrez de un mejor nivel. En este momento toma la delantera. Nuevas tablas en las partidas 17 y 18. En la 18 Karpov juega con blancas y abre con peón de rey, esperando otra vez una siciliana. Y Kasparov juega c5, pero luego entra en una variante Najdorf. ¿Quién sabe qué le tendrían preparado? En la partida 19 se impone nuevamente Kasparov, ganando un caballo en la jugada 42. Las partidas 20 y 21 son nuevas tablas. Karpov gana la 22. La ventaja de Kasparov es de un punto. Tablas en la 23. En la 24, Karpov juega con blancas; si gana, conserva el título. Abre con peón de rey y Kasparov le contesta con una siciliana, pero evitando de nuevo una Paulsen. Esta partida es un ejemplo de contra-juego. Kasparov no vacila en sacrificar peones, para terminar consiguiendo la iniciativa; además cuenta con la ventaja de tener el rey en posición más segura que su adversario, que se ha lanzado al ataque sin consideraciones de ninguna clase. Ese día era un 9 de noviembre. Se cumplía el aniversario número 68 de la revolución rusa. Las calles de Moscú estaban inundadas de banderas rojas y gigantescos retratos de Lenin. Cuando Karpov se rindió la multitud aturdía a gritos en la sala; y en la calle algunos ensayaban el paso de la Lezginka, el baile nacional del Cáucaso. Había nacido un nuevo campeón, el más joven de la historia, a la edad de 22 años. Al evocar aquel día glorioso dice Kasparov en su autobiografía “El hijo del cambio”: “Después del encuentro, mis entrenadores y yo nos abrazamos detrás de las cortinas, antes de que cortaran el paso de la calle Gorki los gritos de la multitud en la copiosa nieve. Un reportero me preguntó cómo me sentía. “Otlichno” (excelente), grité. Era la verdad, pero no reflejaba la auténtica excitación de aquel momento sublime y delirante. Cuando volví a nuestro “Palacio” como lo llamábamos, fui de habitación a habitación durante quince minutos gritando de pura alegría animal. No creo que nunca vuelva a experimentar un sentimiento tan grande de satisfacción. Es suficiente haberlo sentido una vez en la vida. La gente me pregunta si es como enamorarse. Tengo que decir que es incluso mejor, quizá porque es totalmente incomparable, esa sensación de haber demostrado que eres el mejor del mundo, de haber alcanzado finalmente el objetivo que te propusiste muchos años antes, de haber superado cada obstáculo del camino, de saber que nada, sin que importe lo que suceda el resto de tu vida, pueda quitarte este éxito, ya que te has convertido en parte de la historia”. Finalmente, veamos la última partida del match, perdida por Karpov. 1e4 c5, 2. Cf3 d6, 3. d4 cxd4, 4. Cxd4 Cf6, 5. Cc3 a6, 6. Ae2 e6, 7. 0-0 Ae7, 8. f4 0-0, 9. Rh1 Dc7, 10. a4 Cc6, 11. Ae3 Te8, 12. Af3 Tb8, 13. Dd2 Ad7, 14. Cb3 b6 , 15 g4 Ac8 (despejándole la casilla al caballo), 16. g5 Cd7, 17. Df7 Af8, 18. Ag2 Ab7, (las blancas tienen más espacio, pero las negras no tienen debilidades) 19. Tad1 g6, 20. Ac1 Tbc8, 21. Td3 Cb4, 22. Th3 (aparentemente muy prometedora, pero como veremos más adelante el papel de esta torre es inocuo) 22…Ag7, 23. Ae3 (este alfil se había retirado solamente para darle paso a la torre) 23…Te7, 24 Rg1 Tce8, 25. Td1 f5, 26. gxf6 Cxf6, 27. Tg3 Tf7, 28. Axb6 Db8, 29. Ae3 Ch5, 30. Tg4 Cf6, 31. Th4 g5, 32. fxg5 Cg4, 33. Dd2 Cxe3, 34. Dxe3 Cxc2, 35. Db6 Aa8, 36. Txd6 Tb7, (Y se pierde el caballo a cambio de dos peones) 37. Dxa6 TxC, 38. Txe6 Txb2, 39. Dc4 Rh8, 40. e5 Da7 41. Rh1 Axg2 jaque, Rxg2 Cd4 jaque descubierto. Abandona. 0-1 Fuente: ajedrezminuano.blogspot.com http://www.ajedrez32.com Si te gusto comentá.!!!

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