analfabetok868
Usuario (Chile)
Un pequeño adelanto del proximo libro que subire........ __________________________________________________________________________________________ Varian se deslizo tras un árbol justo cuando otro huargen paso persiguiendo a la gama. El rey reconoció las marcas. Era Eadrik. El sirviente de Genn se movía con más seguridad que el otro huargen que había visto Varian, lo que no le sorprendió. Genn tendría cerca a los mejores, como haría cualquier monarca. Eadrik se detuvo, el huargen olio el aire. Varian observo mientras el otro cazador se volvió en su dirección. Un ligero movimiento en la dirección opuesta llamo la atención de Eadrik. La gama, actuando solo por instinto en incapaz de usarlo con sentido común, había elegido un momento inoportuno para volver a correr. El huargen se lanzó tras ella. Varian espero un instante y se apartó del árbol. Si Eadrik estaba allí, pensó el Señor de Ventormenta, su señor no podía estar lejos. Con el arco preparado de nuevo, Varian se movió en la dirección de la que había venido Eadrik, los huargen cazaban como manada hasta cierto punto. Al ser también hombres, aquellos que eran como Genn buscarían sus presas individualmente. Varian recorrió el camino de Eadrik, moviéndose por los arbustos tan hábilmente como el huargen. Su mirada inspeccionaba constantemente sus alrededores, y sus oídos y nariz buscaban rastros de su presa. Y al fin vio al huargen que solo podía ser el rey gilneano. Genn se lanzó a por un gigantesco jabalí de colmillos tan afilados y tan fuerte, que si el animal se volvía para enfrentarse al huargen, Genn sin duda se arriesgaba a morir. Pero en ese momento el jabalí solo pensaba en huir. Genn, sin embargo, le ganaba terreno rápidamente. A veces corría solo sobre sus piernas, pero otras también usaba las manos. Con una ligereza que Varian no había visto siquiera en Eadrik, que era mucho más joven, el veterano gobernante se acercaba al jabalí. Habiendo medido la situación, Varian se unió a la persecución. Aunque carecía del “beneficio” de la maldición, se movía con toda la habilidad y el ritmo de alguien que seguramente había sobrevivió a muchas más peleas a vida o muerte que todos los huargen juntos. Pero de lo que se servía ahora Varian era más que de los reflejos de un ex gladiador. Otra fuerza lo guiaba, lo empujaba entre los huargen como si fuera uno de los suyos y no un hombre. Otros lo habían bautizado en el pasado como Lo’Gosh…y, en ese momento, ese nombre lo definía mejor que aquél con el que había nacido. Espíritu de Lo'Gosh por Alex Horley