A

amarillento6754

Usuario (Argentina)

Primer post: 5 jun 2017Último post: 11 jun 2017
3
Posts
465
Puntos totales
2
Comentarios
C
Cuatro países cortan relaciones con Qatar por 'apoyar a terr
InfoporAnónimo6/5/2017

Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Egipto y Bahréin han cortado sus relaciones diplomáticas con Qatar, acusando al país de "apoyar las actividades terroristas" y financiar a grupos vinculados con Irán. El primero de ellos ha sido el Gobierno de Barhéin; en un comunicado publicado por la agencia estatal bahreiní de noticias, BNA, el Gobierno ha afirmado que la decisión ha sido adoptada "a causa de la continuada insistencia del Estado de Qatar con la desestabilización de la seguridad y la estabilidad de Bahréin y su interferencia en los asuntos internos". Así, ha indicado que Bahréin "corta sus relaciones diplomáticas con Qatar para preservar la seguridad nacional", agregando que da 48 horas para que el personal diplomático qatarí abandone el país. Su personal en Qatar abandonará también el país. En su comunicado, ha resaltado además que evitará que sus países viajen a Qatar y que no permitirá a ciudadanos qataríes entrar al país, dando 14 días a los ciudadanos qataríes para abandonar el país. Las tensiones entre Qatar y varios países del Golfo se han deteriorado en los últimos días, a raíz de que la agencia estatal qatarí, QNA, publicara la semana pasadaunas declaraciones del emir en las que criticaba la postura de los países del Golfo contra Irán y hablaba de "tensiones" con Estados Unidos. Inmediatamente después, QNA denunció haber sufrido un ataque informático y negó la veracidad de la nota publicada, pese a lo cual medios de Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos (EAU) continuaron informando acerca de las presuntas declaraciones de Hamad bin Jalifa al Zani. Este hecho provocó las críticas de Doha, lo que llevó a varios países -Arabia Saudí, EAU, Egipto y Bahréin- a bloquear el acceso a diversos medios qataríes, entre ellos la cadena de televisión Al Yazira. Las relaciones entre Qatar y otros países del Golfo ya sufrieron un periodo de tensión en 2014 debido al supuesto apoyo de Doha a la organización islamista Hermanos Musulmanes.

165
0
N
Necesitas a los demás para darte cuenta de muchas cosas
InfoporAnónimo6/11/2017

Cuando te relacionas con los demás, enseguida te das cuenta de lo que no eres o no tienes. Quizás, de vez en cuando, te sientes poquita cosa. Quizás no hablas de ello. Barres tus inseguridades debajo de una alfombra y las dejas estar. ¿Y quién te dice que no haya un montón de gente haciendo lo mismo? Observa a las personas que tienes más cerca. ¿Conoces a alguien libre de inseguridades? Tal vez. Pero seguro que conoces a más personas con carencias e inseguridades que, de vez en cuando, sienten que no están a la altura. Lo mismo que te ocurre a ti. A quienes nos influyen y educan no les interesa que nos sintamos tan bien (contentos, plenos, seguros y felices). Porque, si fuésemos felices, no podrían vendernos tantos mensajes y productos. Este es otro tema. El punto es que no estás solo con tus inseguridades. Somos muchos quienes, al relacionarnos con otros, nos damos cuenta de que no somos tan… ¿ocurrentes, guapos, listos? Y, como hemos cimentado la costumbre de dar mucha importancia a lo que nos falta, se nos olvida lo bueno que tenemos. Lo bueno también sale a la luz cuando te relacionas con otras personas Cuando estás con otras personas, te das cuenta de que no eres tan… –no sé qué- como a ti te gustaría. Y, si solo sacas ese tipo de conclusiones, es triste. Porque te estás perdiendo la otra parte. El contacto con los demás también permite que salga a la luz y se desarrolle todo lo bueno que hay en ti. Es triste que no te des cuenta de que, solo siendo tú y haciendo lo que haces a diario, estás añadiendo valor a la vida de otros. ¿Cómo es que no lo ves? En un momento dado, a otra persona le es valiosa tu perspectiva. O tu experiencia. O tu destreza. O tu comprensión. O tu gesto de complicidad. Solo al lado de otra persona puedes darte cuenta de esas cositas que te faltan. Y, sí, como todos, tienes carencias. Pero, también, al lado de otro es donde tienes la oportunidad de ver que eres generoso (o de serlo más, si quieres); de ver que eres divertido; de ver que puedes decir la palabra que ponga una sonrisa en su cara. Estando al lado de otro puedes poner el acento en el valor que tienes para aportar. Lo mejor de la vida siempre es compartido Esto es una opinión personal, que puedes echar a la papelera sin contemplaciones. O, a lo mejor, le das una pensadita conmigo. Piensa en un gran éxito del tipo que sea. En tu triunfo, habrá personas involucradas. Cuentan incluso las que te ponen la zancadilla. (Anda que no aprendes con estas…) Piensa en aquello que te hace feliz. Verás que, en buena parte de lo que te alegra el corazón, hay personas involucradas. O piensa en tus inseguridades o miedos. Si quieres superar unos cuantos, necesitarás de otras personas. La confianza en ti mismo crece y se refuerza cuando estás con otros. Nadie se hace fuerte y valiente en solitario. Ni más generoso, ni más divertido o más creativo. Necesita a los demás para darse cuenta de lo que tiene y de lo que puede llegar a aportar. Queda comprobarlo, como siempre. 😉 Cuando estés con otros y veas aflorar tus carencias e imperfecciones, piensa también en la otra parte: en lo que tú estás aportando o puedes aportar en sus vidas. Ellos te necesitan. Y tú los necesitas a ellos para seguir creciendo.

150
0
C
Cómo presumir sin resultar un creído insoportable
InfoporAnónimo6/11/2017

¿Dónde está la frontera que separa el sano orgullo que muestras al hablar bien de ti mismo del autobombo, que a casi todos nos chirría? Si quieres aprender a presumir sin cargar con la etiqueta de fantasmón, únete a los que pensamos hacer eso mismo. Ahí vamos. A ver cómo nos las arreglamos para sortear las antipatías que despiertan las autoalabanzas… ¿A quién le agradan los creídos? A casi nadie. El refrán: “Dime de qué presumes y te diré de qué careces” tiene la pinta de haberse acuñado para abofetear al pagado de sí mismo. ¿Y quién es ese? ¿El que llega presumiendo de ser la octava maravilla del mundo o el que comparte la noticia de haber ganado un premio? El primero presume sin respaldo de los hechos. El segundo, con su prueba en la mano. Y, a pesar de la diferencia, los dos pueden despertar sentimientos incómodos. ➜ Envidia: La de aquel a quien le gustaría presumir de eso mismo y no puede, por el momento. ➜ Frustración: La de aquel que sigue la norma que dice “está feo echarse flores a sí mismo” y espera indefinidamente a que se las echen otros. Le sienta fatal ver a alguien que no necesita abuela. ➜ Tristeza: La de aquel que recuerda lo que le aflige gracias al notición del presumido. Viene a ser como “mentar la soga en casa del ahorcado”. ➜ Enfado: O el hartazgo de quien esta cansado de escuchar al fanfarrón de turno, que solo sabe hablar de sí mismo. En un momento u otro, parece que a todos nos van a hartar los presumidos. Bien por las circunstancias que atravesamos o porque al presumido le desborde el afán de protagonismo. También sabemos que hay diferentes formas de llamar la atención sobre uno mismo (que es para lo que se presume). Unas son más fastidiosas que otras. Y otra realidad que podemos observar es que TODOS presumimos a veces. Sí, incluso si nos sienta como una patada que lo hagan los demás. ¿Y tú? ¿De qué presumes? Al igual que pasa con las quejas, el repertorio para presumir tiende a infinito. Uno puede apuntar el foco hacia sí mismo por sus cualidades o logros visibles. O exagerar adrede esas cualidades o logros para poder presumir más. Ya sabes: lo de comer una y contarse veinte. Pero, como eso es demasiado directo, manifestamos nuestro orgullo y llamamos la atención de otras maneras. Presumimos de cosas o sucesos: la casa, el coche, las vacaciones y otras cuestiones que nos describen. Presumimos de otros: de pareja, de hijos, de padres, de amigos, de mascota… (Creo que de esta somos culpables muchos.) 🙂 O presumimos de lo que debería ser motivo para un tirón de orejas: trabajar mucho, dormir poco o ser cafeteros empedernidos (como yo). Esto es para que no nos hagamos los suecos con el tema. El que presume de no presumir, ya está siendo presumido. A veces, todos queremos un poquito de atención. ¿Qué hay de malo en ello? Para tu reflexión, considera además ciertos aspectos beneficiosos del pavoneo. El lado bueno de presumir y de que presuman 1. Nos alerta A todos se nos enciende un pilotito rojo (o debería ser así) cuando nos encontramos con una persona que NO para de hablar bien de sí misma. Delata que, de manera artificial, está inflando su importancia. Suele haber mucha inseguridad detrás de quien trata de llenar de sí mismo todo el tiempo disponible. Y esto no es un buen indicativo para iniciar una relación donde uno también cuente. 2. Produce placer Yo también me quedé así 😯 cuando estaba investigando el tema. Pero, dado lo extendido del hábito de presumir, algo tendrá de razón. En Psychology Today hacen referencia a un estudio (de 2012) del que se desprende que compartir información sobre uno mismo (positiva, se entiende), produce sensaciones parecidas a las de comer o practicar sexo. Al parecer, echarse flores a uno mismo (o presumir de hijos o de pareja) está a la altura de clásicos placeres sensuales. 3. Es necesario En ciertos terrenos, como el profesional o el del ligoteo, presumir es una necesidad. Muchos, para pescar ligue, enseñan y resaltan lo mejor de su persona. A ver quién va a ligar contigo presentándose: “Hola, me llamo X. Odio a media humanidad y me huelen los pies.” Te dirá lo más bonito de sí mismo y, después, lo otro. Y en el mundo laboral y de los negocios también es imperativo dar una buena imagen. A quienes tratan de dar su mejor cara y parecer competentes (lo sean más o lo sean menos) les va mejor que a los poco presumidos, dicen los estudios. “Lo que no se enseña, no se vende”, que sugiere el dicho. Necesitamos aprender a autopromocionarnos bien, por la cuenta que nos trae. Y ahora es cuando llegamos a lo bueno: ¿Cómo presumir sin resultar antipático? Ideas para presumir sin resultar cargante Partiendo de que es inevitable que otro pueda considerarte antipático, según le dé, apuntamos unas cuantas sugerencias para presumir sin pasarse de rosca. Deja que hable la evidencia. No tienes que decir que eres alto y guapo, si se está viendo a leguas. Y tampoco que cocinas maravillosamente, cuando a todos nos consta. Sonríe, que ya lo han notado. Presume cuando haya hechos que lo respalden. Decir que eres “el mejor” no significa nada. Alegrarte por sostener un trofeo, sí. Ahí está la prueba de tu talento y de tu esfuerzo. Ten en cuenta a quién le estás hablando. Cuando tu hermano se está divorciando, quizás no sea el momento de contarle que te has echado novia. Espera un poco. Comparte tu éxito. Como los éxitos grandes suelen involucrar a más personas, mételas en tu discurso inspirador. Habla de los que te acompañaron en el camino. Habla también de las dificultades. En el caso del éxito, podrías mencionar esos capítulos en los que te equivocaste, si es que no salió todo bien a la primera. Participa en un cruce de alabanzas. Esto se ve mucho entre las personas famosas. Una habla maravillas de la otra. Y la otra, para devolver la pelota, habla bien de la primera. Todos contentos. Sé breve. A menos que tengas a un público deshaciéndose por escuchar tu larga historia, limítate a contar lo más reseñable. Evita repetir la misma historia una y otra vez. Si ya todos saben que ganaste un concurso de dibujo a los 8 años, es hora de cambiar el disco. Échale humor a lo que compartes. Me enteré de que había pasado la prueba y tiré el móvil por la ventana al hacer un ademán victorioso. Cuenta alguna anécdota que derrita malestares, si los hubiera. Últimas reflexiones Para mí, no tiene nada de particular que alguien se alegre por algo suyo y se lo muestre orgulloso al mundo. No creo que tenga nada de malo. Como no lo tienen la grulla, el pavo real o el león, cuando enseñan su belleza. Creo que quien tiene el problema es el que quiere arrancarle el moño a la grulla, la cola al pavo, la melena al león y a ti lo bueno que enseñes. Enseñar logros y cualidades o dar buenas noticias es positivo, a menos que quien presuma menosprecie o anule a las demás personas. Hoy es su turno. Y los demás también tendremos nuestra ocasión de lucirnos. Pero esa es solo mi opinión. Cada persona decide lo que es aceptable: sobre qué presumir, cuándo o con quién. Así como cuándo y porqué va a considerar que el otro está pasándose de la raya. Lo demás no está en tu mano. Por mucho cuidado que pongas al compartir lo bueno, a alguien le caerás mal, porque sus condiciones son otras. Importa más lo que tú pienses y que actúes de acuerdo a tu criterio. Con que no seas un creído insoportable para ti y para la gente que te quiere, es suficiente, ¿no?

150
3
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.