alpedovivo
Usuario (Argentina)
FUGA DE GAS Si detecta una fuga de gas en la casilla de acceso a su domicilio jamás llame a Gasnor. Si realiza esa acción lógica, lo que ocurrirá es que un aparato de impunidad y desprecio por sus derechos caerá sobre usted y le hará sentirse totalmente indefenso. El esquema es sencillo: Aparecerá un empleado de Gasnor y le retirará su medidor cortándole el servicio, dejándolo sorprendido y abatido. Cuando sale de su estupor, irá raudamente a Gasnor abandonando obligaciones y encontrará a personas inexpresivas que repetirán como autómatas que llame a un matriculado de los registrados. En ese momento ruegue conocer a algún profesional de confianza porque si no podría llamar usted a su verdugo. Cuando el gasista entre a su casa le dirá que todo lo que usted instaló con planos aprobados no es más legal. Cuando intente rebatir esos argumentos vendrá, cuando se le ocurra, el “inspector” y le dirá que debe romper media casa, cambiar llaves, modificar cañerías y tirajes de ventilación e incluso cambiar artefactos. Si dispone del dinero y accede a romper y modificar toda su casa, habrán pasado semanas, deberá esperar de nuevo al todopoderoso “inspector” que cuando pueda (está ocupadísimo) irá a su domicilio y con gestos de desaprobación seguirá encontrando fallas, siempre por su seguridad. Al cabo de semanas o meses habrá encontrado alternativas imaginativas para ese fluido, y por su salud mental se autoconvencerá de que tener cocina con garrafa, calefactores eléctricos, calentar agua y bañarse con jarrito no es tan malo. También aprenderá a cocinar con microondas. Cuando haya hecho todo lo que en cuentagotas le fueron exigiendo, faltará conseguir la habilitación, y entrará en un engorroso y largo proceso burocrático de papeles recibiendo atención descomedida e insensible a su problema por parte de empleados inservibles prolongando aún más la reconexión. Somos rehenes de un sistema organizado para maltratarnos. José Adrián Silva Santa Fe 2.803 San Miguel de Tucumán