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Usuario (Venezuela)
Es difícil enfrentarse a un Estado que se ha convertido en un gran Leviatán; aún lo es más cuando, en el marco de ese crecimiento de poderes, los ciudadanos, amparados bajo el encanto de un hiperliderazgo como fue el de Chávez, sucumbieron al encanto y a la posibilidad del manejo de las instituciones a su merced como algo “aceptable” mientras sea en pro de sus intereses, algo que podemos denominar “la dictadura de las mayorías”, porque estuvo amparada por mucho tiempo bajo una gran popularidad. Popularidad de la que es posible no goce el actual Presidente y digo posible, porque la única forma de saberlo, además de una encuesta, es en las urnas electorales. Alguien me preguntó ¿Cómo lograron anular a la Asamblea Nacional a tal punto de que parece que no sirve para nada? El único poder que no controlan, es desplazado bajo tutelajes jurídicos extraños, más increíble aún, enredos que nadie pretende resolver, en este caso, al menos el CNE, manteniendo las formas, tuvo que llamar a nuevas elecciones en el estado Amazonas. En medio de tanta irregularidad, no es impensable que un sector importante del electorado opositor demande medidas drásticas, es decir, se pretenda, por la vía de la presión de calle, generar la renuncia del Ejecutivo y ocurra un cambio radical, como de “quítate tú para ponerme yo”, algo difícil que ocurra. Hay tres tipos de ejemplos de cambios de gobiernos en América Latina: fundaciones democráticas que suceden por la vía violenta, como los casos centroamericanos; por la vía de la transición militar (Paraguay y Bolivia) o un caso de profundización democrática mucho más amigable, donde se incorporan nuevos actores o se eliminan trabas para un juego democrático más justo. La última vía, es quizás la más lenta, pero la que nos puede permitir sacudirnos el polvo del pasado caudillista que heredamos en toda América Latina. Ello no significa quedarse de brazos cruzados, al contrario. Citando un tuit del diputado Julio Borges “Nuestra lucha son las elecciones”, digo al respecto: No, la lucha es la reconstrucción de un país, el restablecimiento de las instituciones y el proyecto político que todavía es incierto. En palabras de uno de los líderes del 28, luego de días de calle que parecieron en ese momento infructuosos: “Comenzamos a articular un sistema de ideas y de planes, para aportárselos a Venezuela como caminos para la solución de sus problemas básicos. Nos definimos y proclamamos defensores del nacionalismo económico, de la democracia agraria y de la justicia social, debatiendo ardorosamente acerca de los medios posibles para que el país recobrara y afirmara un régimen de libertades públicas” (Betancourt p.103). Y es que la dirigencia opositora tiene para actuar presión de calle y apoyo internacional. Y es que la dirigencia opositora tiene para actuar presión de calle y apoyo internacional. Por supuesto tiene que aprovechar esos recursos, pero no puede perder la batalla en el plano de las ideas, del proyecto país. El proyecto no puede ser solo electoral cuando necesitas saber por qué estarías votando o qué cambio generarías al asumir el poder. La lucha no puede ser solo por el poder ¿Qué pretenden hacer con él? La constituyente es una medida muy hábil para ganar tiempo, posponer las elecciones regionales, pero si se está abriendo una ventana de oportunidad para hacer campaña (Maduro ya la anunció). La oposición (no sé si va a participar o no) debe meterse en esa campaña para explicar de que está hecha, para hacer ruido en la calle, pero con ideas, para ser una piedra, no en el zapato sino en la bota que oprime. La batalla aunque en desigualdad, con instituciones con sesgos políticos, con CNE (el mismo que reconoció los votos de los diputados de oposición), no puede ser solo presión de calle y críticas, tiene que estar hecha de ideas.
Herman Hesse, uno de los autores alemanes más influyentes del siglo XX, escribió una obra llamada ¿Y si la guerra continúa? con la cual esbozó una mirada a lo que significa vivir una conflagración desde diferentes ángulos de la vida cotidiana. Traigo esta referencia a colación en vista de lo que han significado 18 años continuos de polarización política en la Venezuela de nuestros tiempos. Una especie de guerra no convencional cuyas consecuencias apenas comienzan a aparecer en el horizonte de las miradas colectivas de la ciudadanía. Guerra fría con episodios calientes Desde 1945 el mundo conoció la llamada “guerra fría” una época de nuestra historia contemporánea que llevó a convertir la Tierra en un tablero de ajedrez geopolítico donde dos superpotencias se disputaban el control y la influencia de sus modelos políticos en prácticamente todos los países del orbe. La Unión Soviética, con su predilección por el comunismo y los Estados Unidos con su apuesta al capitalismo y al modo de vida occidental, se enfrentaron en diversos campos: económico, político, militar incluso hasta deportivo y científico para demostrar al mundo cuál modelo era mejor para el desarrollo y el bienestar general de la población. Sus batallas en general fueron el medio de propagar sus ideas; por eso se le llamó “guerra fría”. Nunca se enfrentaron en una conflagración bélica directa; no obstante, en medio de esa “guerra fría” se vivieron episodios muy calientes que sí llevaron a algunos países a ser víctimas del ajedrez geopolítico poniendo cientos y miles de muertos en conflictos militares y civiles. Corea del Norte y Corea del Sur son un producto de esta época, El Salvador, Honduras, Guatemala, Nicaragua, Polonia, Hungría, Cuba, Afganistán, Irak, Irán, entre muchos otros lugares, provocaron enfrentamientos por motivos ideológicos dejando a su paso mucha violencia política y destrucción. En nuestro país, aun habiéndose extinguido la guerra fría a finales de los ochenta y principio de los noventa, parece haber resucitado luego de 1998. En nuestro país, aun habiéndose extinguido la guerra fría a finales de los ochenta y principio de los noventa, parece haber resucitado luego de 1998. En Venezuela ya tenemos 18 años de polarización política producto de la contradicción de dos modelos opuestos de desarrollo. Luego de la victoria electoral de Hugo Chávez en diciembre de ese año, hemos vivido una reedición de esta etapa de la contemporaneidad traducida en dos bloques políticos que no se han podido entender en más de una década, pareciera más bien, que cada día se aleja esta posibilidad. Aunque, en términos generales, los enfrentamientos y las diferencias se han procesado por caminos electorales, en algunas oportunidades hemos tenido “episodios calientes” que se han manifestado con estadios de violencia política. Abril del 2002, escarceos pre electorales y post electorales, entre otros, han sido motivos para que algunos venezolanos fallecieran producto de enfrentamientos directos. Hoy en día, luego de 18 años de revolución bolivariana, la narrativa del descrédito hace que se exacerben los ánimos y muchos jóvenes salgan a las calles a manifestar su inconformidad con las políticas públicas y el gobierno en general. Ha sido difícil manejarse en términos de respeto y tolerancia cuando muchos voceros del liderazgo político se expresan despectivamente del “otro”. Ha sido difícil concebir un camino legítimo apoyado por una mayoría “calificada” del país con estos episodios de violencia política que dejan secuelas complicadas Ha sido difícil concebir un camino legítimo apoyado por una mayoría “calificada” del país con estos episodios de violencia política que dejan secuelas complicadas de resolver. Nuestro permanente llamado es a desaparecer este estadio de “guerra fría” que vivimos porque es claro que nadie es propietario de la “verdad absoluta” y la historia nos ha demostrado hasta la saciedad que un modelo exclusivo es imposible que sea perfecto. Todo lo contrario: las nuevas tesis mejoradas provienen de las contradicciones entre las antiguas tesis y las antítesis en un movimiento que la dialéctica hace que no se detenga jamás. ¿Horizonte común? Evidentemente la polarización, tal como la hemos vivido, no nos llevará a un horizonte común. Todo lo contrario. La economía y la vida cotidiana son las que más se han afectado con ella. Venezuela se asemeja a un barco cuyos capitanes y marineros luchan por definir su propio rumbo en direcciones contrarias. No hace falta ser adivino o experto en escenarios para saber hacia dónde llevará este accionar a la nave venezolana. Hacia un caos cuyas consecuencias ni remotamente imaginamos. Frente a ello, se impone que el liderazgo responsable advierta y asuma la consecución de un verdadero horizonte común que recupere la confianza institucional y los valores de la vida democrática.
Los mismos creadores de este fenómeno anunciaron su muerte a través del Instituto Fraunhofer IIS, en Alemania Hace un par de días, se anunció el fin de la era MP3, formato que tuvo su auge en los años 80, desarrollado por un grupo de investigadores alemanes, que lo crearon con el propósito de almacenar más contenido musical que en los CD tradicionales, conservando la calidad de los audios. Ahora, los mismos creadores de este fenómeno anuncian su muerte a través del Instituto Fraunhofer IIS, en Alemania, siendo el formato ACC y MPEG-H, los remplazos para el mismo, dado que son más eficaces a la hora de comprimir los audios y mantener intacta su calidad. El suceso no significa que los usuarios dejarán de usar de inmediato el formato MP3, la manera en la que se disminuirá su uso será gracias a que la empresa Thompson Multimedia, también conocida como Technicolor, comenzará a sacar del mercado el formato y sustituirlo en la nuevas actualizaciones de los distintos software de música. Sin duda, este cambio será muy difícil para los usuarios, ya que desde hace más de dos décadas el formato MP3 acompaña a los distintos reproductores de música y plataformas digitales, que de igual forma les costará un tiempo adaptarse a este avance tecnológico. Sin dejar de lado que este (MP3) no ha acabado del todo con el formato físico de la música (CD).
Bob Iger, presidente ejecutivo de Walt Disney Co reveló que hackers afirmaron haber accedido a la nueva película “Piratas del Caribe” que está por estrenarse, según el reporte del lunes de Hollywood Reporter. El presidente de Walt Disney realizó los comentarios en la reunión con empleados de la cadena de televisión ABC en New York Los Hackers pidieron una gran suma de dinero a pagar en la moneda virtual Bitcoin, pero Disney se negó a paragar por ello. Esta nueva película de “Piratas del Caribe” es la quinta parte de la saga protagonizada por Johnny Depp.
A casi un mes de su estreno, Cómo ser un latin lover se mantiene en el top ten de taquilla en México, recaudando ya más de 425 millones 328 mil pesos. Al cierre de esta semana, la película protagonizada por Eugenio Derbez y Salma Hayek, se ubica en el segundo lugar de las preferencias de cine en México, y ha sido vista por más de 9 millones 473 mil personas. Cómo ser un latin lover es una comedia dirigida por Ken Marino que también cuenta con las actuaciones de Kristen Bell, Rob Lowe, Vadhir Derbez y Raquel Welch. Cómo ser un latin lover narra la historia de Máximo, un gigoló especializado en la seducción de ancianas ricas que se casa con una mujer que le dobla en edad. Veinticinco años después, harto y aburrido de despertar junto a su esposa de 80 años, recibe la sorpresa de su vida cuando ella lo abandona. Forzado a salir de su mansión y buscando desesperadamente dónde quedarse, Máximo deberá mudarse con su distante hermana Sara y su adorable hijo nerd Hugo, en su pequeño departamento.