akarita_sama
Usuario (Nicaragua)

Cuando se suda excesivamente se habla de hiperhidrosis, producción excesiva de sudor, que puede ser generalizada -o sistémica- y localizada. La hiperhidrosis sistémica se observa en muchas circunstancias: embarazo, obesidad, menopausia, ansiedad, hipertiroidismo, consumo de alcohol o de opiáceos, y también en muchas enfermedades, como tumores, infecciones... Pero la que más problemas genera es la hiperhidrosis localizada, también denominada emocional porque se desencadena por estímulos estresantes y emocionales. Afecta a las palmas de las manos, plantas de los pies, axilas y a la región craneofacial. Se ignora lo que la ocasiona y se piensa que es una hiperactividad del sistema vegetativo simpático. La padecen una de cada 10.000 personas y por lo general se manifiesta ya en la infancia y persiste casi siempre durante toda la vida. En la mitad de los casos hay un factor desencadenante, por lo general de tipo emocional, aunque también puede generarlo el calor, el ejercicio físico o la alimentación. La hiperhidrosis localizada desaparece por la noche. En la afección plantar origina mal olor, ampollas, maceración de la piel, infecciones locales, micosis y deteriora los calcetines y el calzado. La axilar humedece la zona, la irrita, también produce mal olor y deteriora la ropa. El tratamiento local la mejora pero no consigue eliminarla del todo. La craneofacial se caracteriza por una sudoración excesiva de frente y cara, se desencadena tras un estrés mínimo y los que la padecen se ven obligados a estar secándose la cara continuamente. Para quienes utilizan cosméticos, maquillajes, es un problema serio. La hiperhidrosis palmar es un verdadero problema social para el que la sufre, sobre todo las formas graves y si se trata de un cargo público, representantes, dependientes, pintores, dibujantes... Las personas afectadas pueden volverse retraídas, evitan dar la mano e incluso llegan a rehuir la vida social.