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Usuario (Argentina)

Hace poco fui a Brasil con mis papás, más específicamente a Río de Janeiro. Estuvimos ahí durante 7 días, de sábado a sábado. Con esto quiero llegar a una pequeña historia: Veíamos mucho entre diferentes productos relacionados con el turismo (como remeras del mundial 2014, llaveros de caipiriñas, estatuitas del Cristo Redentor, o el Pao de Azúcar), cosas como remeras, llaveros, monederos y demás con la frase “GENTILEZA GERA GENTILEZA” (“Gentileza genera gentileza”). La tarde de viernes que salimos a comprar suvenires, regalos para los amigos y familiares en Argentina y demás cosas que casi siempre se dejan para último momento en los viajes cortos en los que sólo querés curtir del lugar, sin preocuparte por los gastos, volví a encontrar un monedero con esta inscripción, y le pregunté al vendedor de qué se trataba, sin una mínima idea de lo que este buen hombre iba a contarme a continuación y que iba a captar tanto mi atención así como lo hizo. El vendedor relató una historia sobre un hombre que, se decía, era una excelente persona, muy querido, de mucho dinero, que vivía en Río de Janeiro y que poseía varios establecimientos en la mismísima ciudad, entre estos, un circo. En algún momento, este circo sufrió un incendio, en el cual murió una cantidad muy grande de personas. Este acontecimiento le hizo perder la cabeza, y decidió huir de su casa, para vivir como indigente. Luego de un tiempo, comenzó a escribir en paredes, calles, veredas, túneles y demás, frases. Estas frases eran de su propia autoría, preciosas y muy bondadosas, y la más famosa fue “GENTILEZA GERA GENTILEZA”. Muchos comenzaron a verlo como un profeta. Agradecimos al comerciante por esta anécdota y nos marchamos de la tienda, yo, aún asombrada por la anécdota. Una media hora después entré con mis papás en otra tienda, queriendo comprarme una remera que andaba buscando hacía un rato, y vi una que decía la ya mencionada frase. Decidí que compraría esa también, y cuando la vendedora, una mujer simpática y de rostro y modos amables, la vio, nos preguntó si sabíamos la proveniencia de esta cita, a lo que respondimos que sí, pero apenas, y le explicamos que su colega nos había contado un poco la historia. La mujer nos contó que había conocido a este hombre al cual le decían “Senhor Gentileza” porque era de esas personas que ayudan desde las cosas más grandes como donaciones hasta las más pequeñas como ayudar a una ancianita a cruzar la calle. La sonrisa de la vendedora realmente me hizo creer que este era un buen hombre. Ella nos contó que esa sólo era una de todas las preciosas frases que él había escrito en toda la ciudad. También nos mencionó algo muy bonito e interesante: los domingos de todas las semanas, la avenida Atlántica (avenida que está bordeando la costa) se cierra a los autos para habilitarla a eventos deportivos. Todos los domingos, el señor Gentileza se dedicaba a escribir frases sobre el asfalto de la avenida, y con el paso del tiempo, seguido por multitudes que sólo querían ver sus obras callejeras. (Lamentablemente, no conseguí imágenes de este suceso tan extraordinário que la vendedora nos relató, ni una buena foto de la avenida en aquella época, pero esta foto del año 1900 es bastante bonita, ¿No creen? ) Ya en el departamento, me puse la remera casi sin darme cuenta de que era la que tenía la cita, y cuando la leí en el espejo me quedé pensando. Sentí que era una lástima no enterarme antes de esto, para poder ir a las zonas donde se pueden ver algunas pinturas para poder fotografiarlas por mi cuenta. Decidí hacer una pequeña investigación gráfica sobre este hombre, y contarte a vos, lector de Taringa, esta anécdota que me pareció algo curioso e interesante de saber. Es parte de la cultura de la cidade maravilhosa que creo que es bueno compartir a todos. Buscando un poco de información en nuestro amigo internet, encontré en la poco confiable wikipedia estos datos: Nombre completo: José Datrino Nacimiento: 11 de abril de 1917 Lugar: Cafel"ndia, São Paulo, Brasil Muerte: 28 de mayo de 1996 (79 años) Nacionalidad: Brasileiro También busqué sobre el incidente que provocó su locura, encontrandome con un evento llamado la "Tragédia del gran Circo Norte-Americano", ocurrida el 15 de diciembre de 1961, en Niterói, considerada una de las mayores tragedias del mundo circense. Al parecer, en este incéndio murieron más de 500 personas, la mayoría niños y niñas. Bueno, es eso, nada más. Espero que lo hayas disfrutado, o te haya resultado interesante. ¡Un beso enorme!