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22 años sin Freddie Mercury El vocalista y líder de Queen murió a los 45 años un 24 de noviembre de 1991 víctima del sida. Un repaso por su carrera y su visita a Argentina. Se cumplen 22 años de la muerte de Freddie Mercury, vocalista y líder de Queen; ese cantante extravagante, bigotudo y genial que falleció a los 45 años en Londres, después de confesar que padecía el sida. En el aniversario 22 de su muerte, fanáticos y seguidores de todo el mundo recuerdan al cantante que transformó la escena musical de los años 70 y 80 y que junto a su banda vendió más de 300 millones de discos. Su verdadero nombre era Farrokh Bulsara: nació el 5 de septiembre de 1946, hijo del embajador indio en Zanzíbar, una región semi autónoma de Tanzania. El 23 de noviembre de 1991, Freddie convocó una rueda de prensa y confesó que padecía sida: "He procurado mantener oculta esta situación para proteger mi vida privada y la de quienes me rodean, pero ha llegado el momento de que mis amigos y fans de todo el mundo conozcan la verdad, y espero que todos se unan a mí, a mis médicos y a todos cuantos luchan por combatir esta terrible enfermedad, para luchar contra ella". Pasó una noche muy convulsa en la que no podía mantenerse en pie. Su pareja Jim Hutton llamó al médico, que le aplicó una inyección de morfina al notar que no quedaba nada por hacer. Quedó en estado de inconsciencia y murió pocas horas después tras la visita de Elton John y Dave Clark, dos de sus grandes amigos. Freddie previó su muerte, y por ello regaló coches y casas a muchos de sus amigos y donó su fortuna de 30 millones de euros a la lucha contra el sida. Además, pidió que en su funeral se escuchen algunas grabaciones, entre ellas, el tema 'Barcelona' que grabó junto a Montserrat Caballé para los juegos olímpicos de 1992. Farrokh Bulsara estudió en un colegio de Bombay donde, en 1954, participó como pianista en la banda The Hectics y adoptó el nombre de Freddie. Cuando tenía 17 años huyó junto a su familia de Tanzania, por la Revolución de Zanzíbar de 1964. Se alojaron en Feltham, Inglaterra, país donde vivió el resto de su vida. Durante su adolescencia cursó estudios en el Ealing School of Art como ilustrador y diseñador gráfico. Fue un apasionado de la música en esa época y ferviente seguidor de Jimi Hendrix. Junto a su compañero de escuela, Mercury conformó una banda llamada Smile, junto al bajista Tim Stafell, Brian May en la guitarra, y Roger Taylor en la batería. Luego ingresó el bajista John Deacon y en 1970 la banda cambió su nombre por el de Queen. La famosa formación británica visitó Argentina en 1981, un año antes de la guerra por las Islas Malvinas. El país estaba en pleno proceso militar, y los integrantes de Queen no tomaron en serio ninguna recomendación del gobierno de facto. link: http://www.youtube.com/watch?v=1CECzaEL8XE Love of mi life Argentina 1981 “Si tuviésemos que estar de acuerdo con todos los políticos de los países para tocar, no podríamos tocar en ninguno”, reflexionaba Brian May sobre la posición de la banda. Diez años después, el mismo Brian May escribió una canción para que Freddie Mercury pueda despedirse de sus fanáticos: The Show Must Go On, en castellano El show debe continuar. La canción, lanzada como sencillo 6 semanas antes de la muerte del vocalista, quedó plasmada en la historia como una de las más emotivas y poderosas canciones de Queen. link: http://www.youtube.com/watch?v=AHWLVxg8MxA The show must go on En la ciudad suiza de Montreux, a orillas del lago Ginebra, hay una estatua construida en su memoria con su imagen más tradicional: con una camisa amarilla, pantalón blanco y el puño en alto, su pose favorita para cantar.
El caso Grassi-Chavanne. La apropiación del Banco de Hurlingham La dictadura lo llamó “guerra contra la subversión económica” y presentó como operaciones comerciales los traspasos de empresas realizados bajo torturas en centros clandestinos de detención. Miradas al Sur accedió a la causa iniciada por el saqueo del Banco Hurlingham e Industrias Siderúrgicas Grassi. El relato de los tormentos y la participación de funcionarios del Banco Central y la Comisión Nacional de Valores. Era un día normal para Juan Grassi, dueño de Industrias Siderúrgicas Grassi junto a su hermano Luis. Compartían una reunión social en la Bolsa de Comercio en plena dictadura. Había empresarios amigos de los militares y altos miembros del gobierno. Corrían el champagne francés y los canapés de caviar. En medio de la reunión, Juan se encontró con el ex titular de Acindar y poderoso ministro de Economía, José Alfredo Martínez de Hoz. El funcionario mostró su interés por adquirir, en nombre de la siderúrgica que había comandado, la empresa de los Grassi. Ante la firme negativa de los hermanos, el titular de Economía disparó una respuesta lacónica, casi una sentencia: “Me la vendés o te la saco”. La frase resultó premonitoria para lo que luego vivieron los hermanos Grassi, el directorio de su empresa y el del Banco Hurlingham: fueron secuestrados, detenidos ilegalmente y torturados por efectivos militares miembros del Batallón 601, con la colaboración directa del titular de la Comisión Nacional de Valores, Juan Etchebarne, y técnicos del Banco Central de la República Argentina. La oportunidad esperada por Martínez de Hoz para concretar su amenaza llegaría en el momento en que la Siderúrgica Grassi se asoció con el Grupo Chavanne en la compra del Banco Hurlingham a la familia Graiver, en diciembre de 1976, luego de la muerte de David al estrellarse en México el avión ejecutivo en que viajaba. El Banco Hurlingham estaba en la mira de los militares, que acusaban a David Graiver de ser el banquero de los Montoneros y suponían que podían quedarse con los 17 millones de dólares que eran parte del rescate de 60 millones que los hermanos Born, secuestrados por los Montoneros en 1974, habían pagado por su libertad. Los militares y el propio Martínez de Hoz en representación de Acindar vieron la oportunidad de asestar un doble golpe para quedarse con la empresa siderúrgica de los Grassi y la entidad financiera en un solo “operativo”. Operación saqueo. Treinta días después de que Grassi comprara el Banco Hurlingham en 10 millones de dólares en sociedad con el Grupo Chavanne, llegó una denuncia anónima (metodología habitual usada por los militares para abordar a un grupo económico) a la Comisión Nacional de Valores, objetando la compra del paquete accionario de la entidad por parte de la siderúrgica. Con esa denuncia como base probatoria, la institución financiera fue intervenida por el Banco Central y el general Alfredo Casino fue nombrado a cargo del directorio. Por desconocimiento e inexperiencia, el militar ubica al propio Marcelo Chavanne como uno de sus asesores, pese a que estaba sindicado como “delincuente subversivo económico”. El Banco se transformó en un campo de batalla de la interna militar en su afanosa búsqueda del dinero montonero. Pese a que la lupa del Banco Central y la Justicia examinó minuciosamente las cuentas de la entidad, nunca pudieron encontrar nada que la relacionara con el dinero montonero. El único, débil, hilo que supuestamente probaba la vinculación, era la declaración de un informante en el propio banco que sindicaba al gerente de la sucursal de Once,Víctor Barrionuevo, como perteneciente a la organización Montoneros. La ofensiva sobre la “subversión económica” derivó en el secuestro y detención ilegal en Campo de Mayo de los directivos Enrique García Mansilla, Jaime Madero, Alejandro Pinedo e Isidoro Carabassa. La maniobra de la dictadura para saquear el banco y la siderúrgica se concretó a través de un trabajo de pinzas entre la Comisión Nacional de Valores y el Banco Central. El entonces presidente de la CNV, Juan Etchebarne, actualmente procesado por la Justicia por crímenes de lesa humanidad, presenciaba los interrogatorios bajo tortura a los detenidos mientras desde el Banco Central se fraguaban informes sobre la entidad que permitían el acoso judicial sobre el banco. La CNV formalizó la denuncia por supuestas irregularidades en el Banco Hurlingham y la Siderúrgica Grassi, y a partir de allí el juez federal Rafael Sarmiento inició un proceso en el que se acusaba a los empresarios de “subversión económica” en el marco del articulado de la Ley 20.840. Estas actuaciones judiciales no eran más que una forma de obtener tiempo para que, por otro lado, se obtuvieran las respuestas y se consiguiera la venta de las empresas de las víctimas “ablandadas” bajo tortura. La Justicia de la dictadura decretó finalmente la quiebra de la entidad, pese a que posteriormente fue demostrado en los Tribunales que los balances no ameritaban una decisión de ese calibre, que no sólo desapoderó a la institución de sus propietarios sino que dejó sin crédito a una veintena de empresas de la zona que se beneficiaban con las lineas crediticas del banco, como fue el caso de Jabón Federal y otras empresas de las ramas autopartistas, textil y papelera. Secuestro y tortura. En los primeros días de septiembre de 1978, comandos del Ejército secuestraron a los hermanos Grassi, a empleados de su siderúrgica, junto a Juan Chavanne y su esposa Sara Duggan. Marcelo Chavanne fue secuestrado un mes después. La patota militar estaba bajo las órdenes del coronel Roberto Roualdes, jefe del Comando Subzona Capital Federal, en dependencia directa del comandante del Cuerpo I, Guillermo Suárez Mason, que ordenó el procedimiento del Grupo de Tareas “a instancias de la presidencia de la CNV”, según consta en las actuaciones judiciales obrantes en la causa por delitos de lesa humanidad en Campo de Mayo. El “equipo de trabajo” de Roualdes incluía a los actualmente procesados coronel Obdulio D’Alessandri –el jefe del grupo–, el comandante de Gendarmería Víctor Rei y el agente civil de Inteligencia Raúl Guglielminetti. Inmediatamente, quedó en claro que las “habilidades” de la patota en los interrogatorios no bastaban para lograr información valiosa de los secuestrados, por lo que Roualdes solicitó –y obtuvo– ayuda especializada a la Comisión Nacional de Valores y al Banco Central. La colaboración de ambos organismos se materializó en el envío en comisión de un grupo de abogados y contadores que analizaban las declaraciones obtenidas bajo tortura y sugerían a los interrogadores militares líneas investigativas. Los peritos de la CNV, comandados por Etchebarne –cuya voz fue escuchada repetidas veces por Marcelo Chavanne y Juan Grassi durante las sesiones de tortura– fueron Eduardo Spinosa, Carlos Berini, Antonio Pérez Araujo y Horacio Muñoz, mientras que los especialistas designados por el Banco Central fueron Luis Zórzoli, Roberto Campos, Juan Bustelo y Roberto Rodríguez. Todos los cautivos fueron sometidos al trato usual en los centros clandestinos de detención: interminables sesiones de torturas, golpes, trato humillante, condiciones degradantes de detención, mala alimentación y –al menos en un caso– el intento de violación de una mujer embarazada. Además de la maniobra “legal” a través de la CNV y la justicia federal cómplice, el desapoderamiento de los bienes de los Grassi y los Chavanne incluyó procedimientos menos formales, como el sufrido por Juan Chavanne que un buen día –previo baño y afeitada– fue trasladado desde Campo de Mayo a una oficina en la calle Corrientes al 4000 de la Capital Federal donde se lo obligó a firmar un boleto de compra-venta por el que concretó la “venta” de una de sus propiedades. Luego de la forzada operación inmobiliaria fue reintegrado a la estrecha celda de Campo de Mayo. Los secuestros y posterior encarcelamiento en Devoto de los empresarios protagonistas involuntarios de esta odisea demuestra que la dictadura aplicó su plan criminal no sólo con objetivos estratégicos, sino también a objetivos económicos inmediatos. Así, se mezclaron los enfrentamientos fraguados para ocultar desapariciones con las causas fraguadas en la Justicia para desapoderar de sus empresas a los empresarios detenidos. Los casos del Banco Hurlingham y la siderúrgica Grassi se enmarcan dentro del terrorismo de Estado económico y son actualmente juzgados por la Justicia como un crimen de lesa humanidad. En las actuaciones del juzgado federal a cargo del juez Daniel Rafecas se devela una trama de internas militares resueltas a sangre y fuego, que tenían como objetivo principal el robo de empresas de capital nacional. Pruebas La letra del torturado. En el expediente judicial que investiga el caso Grassi-Banco de Hurlingham está la prueba fehaciente de la tortura: la declaración escrita de René Grassi y otros cautivos realizada en momentos en que el empresario siderúrgico estaba desaparecido en Campo de Mayo. En los documentos judiciales se pueden ver esos textos firmados y escritos a oscuras. Se vislumbra una letra nerviosa, con temblores, con marcas indelebles del momento que vivía Grassi en cautiverio. Allí le pedía perdón a sus captores y rogaba que le preguntaran cualquier cosa que le permitiera terminar con la situación y recuperar la libertad. En un texto que habla a las claras de la presión insoportable de la prisión y la tortura, René Grassi pide repetidamente perdón en una letra pequeña, reconociendo que “el Sr. Coronel es dueño de la verdad. Y que los interrogadores le han demostrado que es un miserable”. Sobre el final, agrega que “estoy en sus manos y sé a lo que me expongo”. En los mismos términos y condiciones, Marcelo Chavanne se muestra proclive a colaborar, pese a pasar 16 días desaparecido y torturado antes de su primera declaración ante los militares. “No conocíamos la vinculación de Graiver con la guerrilla. Me ofrezco a cualquier tipo de interrogatorio que permita clarificar el tema”. Según consta en la causa judicial actual, durante los interrogatorios, tanto Chavanne como Grassi reconocieron la voz del, por entonces, presidente de la Comisión Nacional de Valores, Juan Carlos Etchebarne. También frecuentaban los interrogatorios el juez federal Rafael Sarmiento y el grupo de abogados y contadores de la CNV y el Banco Central, cuya colaboración fue destacada por una nota enviada por el coronel Roualdes a la CNV el 7 de marzo de 1979, en la que expresaba su reconocimiento por “la vocación de servicio, el espíritu de trabajo, sacrificio, idoneidad y responsabilidad demostrados”.
Chromebit: el pendrive de Google que convierte un televisor en una PC Puede ser una solución ideal para viajes, ofreciendo acceso a una computadora personal de forma segura, ya sea en un hotel o un cibercafé. Las compañías Google y Asus anunciaron que pronto saldrá al mercado el nuevo Chromebit, una especie de pendrive que se conecta a cualquier pantalla que tenga puerto HDMI -por ejemplo el televisor- y la convierte en una computadora. El dispositivo funciona con Chrome OS, el sistema operativo de Google. Consta de un procesador ARM Cortex-A17 quad-core, GPU Mali 760, 2GB de RAM, 16GB de almacenamiento, USB 2.0 y conexión a diferentes periféricos, como un teclado o un mouse, a través de Bluetooth. El Chromebit, que tendrá un costo aproximado de cien dólares, brinda las mismas prestaciones que una PC de bajo poder, no necesita ser conectado para recargarse y tiene además una cabeza flexible, ideal para aquellos televisores que no poseen un puerto HDMI en el costado. "Con simplemente conectar el dispositivo a cualquier pantalla puedes convertirlo en una computadora. Es el complemento perfecto para una PC de escritorio y será realmente útil para escuelas y negocios", destacaron desde Google. La empresa también mencionó que Chromebit puede ser una solución ideal para viajes, ofreciendo acceso a una computadora personal de forma segura, ya sea en un hotel o un cibercafé. El accesorio competirá además con las diversas "cajitas" que ofrecen convertir una TV tradicional en una inteligente, dotándola de acceso a internet y otras funciones.
Escaner médico impresionante Este escáner médico produce imágenes así de detalladas del interior del cuerpo humano El Revolution CT es un escáner médico de tomografía axial computarizada (TAC) desarrollado por GE que recientemente ha comenzado a funcionar en el Hospital West Kendall de Florida. La máquina utiliza un haz concentrado de rayos x que obtiene imágenes por capas del interior del cuerpo humano, desde distintos ángulos. Las imágenes de cada capa se procesan con un ordenador que genera una imagen tridimensional y en alta resolución de venas y arterias, tejidos blandos, órganos y huesos. En Body of Knowledge: New Machine Can See Bones, Organs in Stunning Detail (vía The Verge) se pueden var algunas otras imágenes de ejemplo —también en 3D— algunas tan detalladas que pueden dar hasta grima. Gracias por comentar...
El neoliberalismo en España, incluyendo Catalunya Paul Krugman, Premio Nobel de Economía y columnista del The New York Times, ha escrito en su blog un artículo, “Alan Greenspan, Doing His Best to Make Things Worse”, sobre el que fue Presidente del Banco Central Estadounidense (the Federal Reserve Board, FRB), Alan Greenspan, que podría aplicarse, palabra por palabra, a Pedro Solbes, que fue Comisario de Asuntos Económicos de la Comisión Europea, y más tarde Ministro de Economía y Hacienda en el gobierno Zapatero. Greenspan, uno de los personajes más poderosos de Estados Unidos durante el periodo de su mandato (11.08.87 a 31.01.06), fue el guardián de la ortodoxia neoliberal en aquel país. Promovió la postura de que el gobierno (con lo cual quería decir el Estado federal) tenía que minimizar su intervención en la economía, indicando que era excesivo su papel en el espacio económico. Y fue un activo promotor de las políticas públicas de claro La situación en Catalunyacorte ultraliberal que incluían desde la desregulación de la banca (que benefició enormemente a la banca y a sus actividades especulativas) hasta las reformas del laboral, orientadas a reducir los salarios y la protección social. Greenspan fue puesto en un pedestal por el establishment financiero (que tiene una enorme influencia en los establishments políticos y mediáticos de EEUU) y sus declaraciones (que consistían en meras reproducciones del dogma neoliberal) eran promovidas por la gran mayoría de los medios de información, presentándolas casi reverencialmente como productos de una gran sabiduría y conocimiento económico. Como bien escribe Krugman, el coro de alabanzas por parte de los diseñadores de las cajas de resonancia de su mensaje, excluía todas las voces críticas con el pensamiento de Greenspan, ignorándolas o marginándolas, considerándolas como excesivamente radicales para poder tenerse en cuenta. Pues bien, esas políticas públicas promovidas por Greenspan crearon uno de los desastres financieros y económicos más grandes conocidos a los dos lados del Atlántico Norte. La evidencia de que ello es así es abrumadora. Con la excepción de los gurús ultraliberales que continúan teniendo gran presencia mediática, la mayoría de analistas de la situación actual reconoce que el origen de la enorme crisis actual (que ha alcanzado niveles semejantes a la Gran Depresión de principios del siglo XX) está en la aplicación de tales políticas. Como era de esperar, Alan Greenspan acaba de escribir ahora sus memorias y niega cualquier responsabilidad en aquel desastre. En realidad, sostiene que la crisis se debió a que no se aplicaron incluso con mayor intensidad sus recetas ultraliberales. Y lo que es sorprendente –dice Krugman– es la atención que todavía recibe de los fórums –como el The Washington Post- donde la sabiduría convencional se genera y reproduce. Imagínese el escándalo que supondría que un médico famoso hubiera estado promoviendo un fármaco (producido por una empresa farmacéutica en la que dicho médico tuviera invertido todo su dinero) que hubiera resultado dañino para la población, matando a los pacientes que habrían sido embaucados con los supuestos éxitos del fármaco. Y que una vez descubierto el caso, el médico famoso continuara teniendo la atención mediática, presentándolo como un profesional de gran competencia. Pues esto, por terrible que parezca, es lo que ha pasado con el Sr. Greenspan. A uno de los personajes más responsables del enorme sufrimiento creado a la mayoría de la población estadounidense, debido a la Gran Recesión, se le continúa presentando como el “gran experto”, tratándole incluso reverencialmente. Las memorias de Pedro Solbes Una situación idéntica ocurre en España con Pedro Solbes, el cual fue el guardián de la ortodoxia ultraliberal cuando fue Comisario de Asuntos Económicos en la Unión Europea, uno de los cargos más influyentes en el establishment financiero y económico europeo. Durante su mandato promovió cada una de las políticas que, al otro lado del Atlántico, promovió Greenspan. Respondiendo a la actitud ultraliberal, indicó que los Estados de la UE tenían que reducir sus déficits y deudas públicos, siendo España uno de sus mejores discípulos. España, antes de que se iniciara la crisis, mostraba un superávit en sus cuentas del Estado y una deuda pública de las más bajas de la Unión Europea de los Quince. En realidad, España se convirtió en el “modelo” que otros países tenían que seguir. Pedro Solbes, como Comisario de Asuntos Económicos, enfatizó que la reducción de los déficits públicos de los Estados tenía que hacerse a base de recortar el gasto público, y no a base de aumentar los impuestos. En realidad, favorecía la rebaja de impuestos, incluyendo el de sociedades, y también la reducción de las cotizaciones sociales como medida para liberar las energías del mundo empresarial, siendo también favorable a las reformas laborales orientadas a disminuir los salarios. Era, pues, lógico que fuera enormemente apreciado y respetado por los establishments financieros y económicos del país, los cuales lo presentaban como el parangón de respetabilidad y sabiduría (como lo había sido antes Carlos Solchaga, o más tarde Miguel Sebastián). Esta buena fama explica que Zapatero, el Presidente del Gobierno del PSOE, le invitara a que dirigiera la política económica y fiscal de su gobierno, llevando a cabo las políticas que había promovido como comisario europeo, dando un tinte neoliberal al gobierno Zapatero. La famosa frase de “bajar impuestos es de izquierdas” del Presidente Zapatero era un indicador de la cultura económica neoliberal dominante en aquel gobierno. Otro indicador de ello fueron las declaraciones de Pedro Solbes, al final de su primer mandato como ministro, en las que indicó que la política pública de la cual estaba más orgulloso era “no haber aumentado el gasto público”, dicho y hecho en el país de la Unión Europea de los Quince que tiene uno de los gastos públicos por habitante más bajos (ver entrevista a Pedro Solbes en el diario El País, 22.07.2007) Esta ortodoxia neoliberal no sirvió de nada para proteger a España frente a la crisis. En realidad, facilitó la aparición de la crisis. Y los datos hablan por sí mismos. Cuando la crisis se inició en España, el año 2007, España tenía, como he dicho antes, un superávit en sus cuentas públicas, y su deuda pública era una de las más bajas de la UE-15. Cuando explotó la burbuja inmobiliaria, resultado de que la banca alemana (contaminada de productos tóxicos americanos) dejara de prestar dinero a la banca española, el déficit público aumentó espectacularmente, y ello resultado de que la bajada de impuestos, consecuencia de la reforma fiscal del 2006, había creado un enorme agujero en las cuentas del Estado. Y el elevado desempleo acentuó el déficit público, pues los ingresos al Estado dependen primordialmente del mundo de trabajo y muy poco de las rentas del capital, tal como había estado sugiriendo Solbes. En realidad, las políticas de Pedro Solbes, y más tarde de Elena Salgado, establecieron las bases para el pleno desarrollo de las políticas ultraliberales llevadas a cabo por el gobierno Rajoy. Así lo reconoce y lo aplaude Solbes en su entrevista a El País de este pasado domingo (17.11.13) cuando apoya las políticas públicas del gobierno Rajoy. Solbes indica que “el PP ha continuado, ampliando y profundizando en una necesaria política de ajuste, que ya inició el gobierno Zapatero a partir de mayo de 2010, y que tiene a su favor contar con una oposición mucho más leal que la que el PSOE tuvo en los momentos más duros de la crisis”. En otras palabras, el PP está haciéndolo bien (en realidad, según Solbes, incluso mejor, pues está llevando a cabo medidas que Solbes había querido que Zapatero impusiera –como una reducción más notable de los salarios que la que Zapatero estaba dispuesto a aprobar- y que el Presidente no quería hacer suyas por el miedo a dos huelgas generales). Y en sus memorias, Solbes, reproduciendo la sabiduría convencional, señala que Zapatero fue responsable de que la crisis se agravara por no haber tenido más coraje y haber implementado las políticas neoliberales antes y más profundamente. Frente a este diagnóstico de agravamiento, la pregunta lógica que debería hacerse –y que el entrevistador de El País no hace- es, ¿si esta es su lectura de lo ocurrido, cómo es que cuando el gobierno del PP expande estas políticas neoliberales que usted propone, la crisis se agudiza todavía más creando otro millón de parados? El periodista de El País no le hace dicha obvia pregunta. Y, como era de esperar, están apareciendo gran número de comentarios alabando la sabiduría de Solbes –como está ocurriendo en EEUU con Greenspan–, continuando silenciando a aquellos que mostramos la falsedad de sus supuestos, y ello a pesar de la enorme evidencia que muestra el desastre creado por tales políticas. La situación en Catalunya En Catalunya ocurre algo semejante. Uno de los gurús neoliberales con mayores cajas de resonancia en los medios públicos y privados, considerado como el “sabio” en temas económicos, continúa gozando de gran prestigio a pesar del desastre que las políticas que ha estado proponiendo han alcanzado. Tenía hasta hace poco un programa semanal de casi una hora en la televisión pública, TV3 (pagada por todos), esparciendo su dogma ultraliberal (semana tras semana) en un programa dirigido por el periodista, un gran fan suyo, que transmitió el acto pro independencia desde TV3 en el estadio del Barça. Y hace unos días, el conseller de Economía y Conocimiento del gobierno catalán indicó que la Catalunya independiente bajará los impuestos (Catalunya, como el resto de España, es uno de los países con menos gasto público social por habitante en la UE-15). Y no es de excluir que, en caso de independencia, el gran gurú ultraliberal fuera el futuro Ministro de Economía, y que privatizara las pensiones, tal como ha estado proponiendo. Lo cual me lleva a concluir con la obvia observación de que los medios de información, al servicio de los poderes empresariales y financieros que los dominan, promueven –a los dos lados del Atlántico Norte- las figuras del mundo económico que mejor sirven a los intereses de tales empresas y de la cultura económica que sostienen.

Los traficantes de armas olfatean oportunidades con motivo de la visita del presidente francés a Israel François Hollande se prepara para declarar su amor a Israel. (Partido Socialista) François Hollande dará su bendición a una mayor cooperación militar entre Francia e Israel durante su visita a Oriente Medio la próxima semana. El presidente francés será el "invitado de honor" el martes en el "Día de la Innovación Francia-Israel" en Tel Aviv. Ubifrance, la agencia de promoción de la empresa patrocinadora del evento, ha organizado para los empresarios franceses un encuentro con los representantes de los fabricantes de armas Elbit y de Israel Aerospace Industries. Una nota informativa preparada por la agencia aplaude el sector de la aeronáutica israelí por las ventas anuales récord de más de 6.000 millones de dólares en 2009 y 2010. A pesar de que incluye en las listas los drones como uno de los principales productos de ese sector, se olvida mencionar que se han probado en ataques con bombas contra los niños en Gaza . La nota también dice que el sector de la aeronáutica de Israel presenta muchas oportunidades para las empresas francesas. Airbus, la corporación con sede en Toulouse "abrió una grieta" en el cielo de Israel en 2009 con la venta de aviones a la compañía aérea Israir. Hasta entonces las tres compañías comerciales de Israel eran abastecidas exclusivamente por la compañía rival de Airbus, la estadounidense Boeing. "Exito garantizado" De acuerdo con la Cámara de Comercio Francia-Israel, el "Día de la Innovación" será un "éxito garantizado". IsraelValley, la web de la cámara enfocada en la tecnología, informa de que es "casi seguro" que Hollande discutirá la cooperación con los drones con Benjamin Netanyahu, el primer ministro israelí. En un reciente documento de política sobre defensa, Francia se comprometió a aumentar el número de aviones no tripulados en su arsenal. Mientras el gobierno francés anunció planes para comprar en junio un lote de aviones no tripulados Reaper de los EE.UU., todavía continúa comprando otros tipos de estos aviones de combate no tripulados. La firma Thales, con sede en París, ya se ha unido a la mencionada Elbit para la fabricación de drones llamados Watchkeeper para su uso por el ejército británico en Afganistán. Sin problema con las humillaciones Es cierto que esta cooperación requiere que la élite francesa se trague algunos sapos. Hace unos meses la Asamblea Nacional de Francia fue informada de que Israel ha ocupado el cuarto lugar como principal exportador de armas del mundo, que antes ostentaba Francia. De hecho Francia no parece tener ningún problema en dejarse humillar por Israel. En septiembre un diplomático francés, Marion Castaing, fue empujado al suelo por unos soldados israelíes cuando acompañó a un convoy de ayuda humanitaria para los palestinos en la ocupada Cisjordania. Si las fuerzas de una nación hostil hubieran atacado a un diplomático francés de esta manera, es seguro de que París tomaría represalias. En este caso los dos periodistas, el israelí y el francés, alegaron que Castaing provocó a los soldados. La diplomática fue llamada de vuelta a París poco después. "Sensible" La Unión Europea es otra patrocinadora del "Día de la innovación”. Eso es a pesar de que la UE supuestamente provocó una crisis existencial a los sionistas cuando publicó en el verano unas directrices declarando que las empresas e instituciones con base en los asentamientos construidos por Israel en Cisjordania eran inelegibles para los subsidios de la Unión. El diario israelí Haaretz publicó una historia esta semana donde indica que el altercado está a punto de resolverse. No es sorprendente. No bien se habían filtrado las directrices de la UE, los portavoces trataron de restarles importancia y prometieron que se llevarían a cabo de "manera sensible" (sensible para Israel, se entiende). Está previsto que Hollande se dirija durante su estancia al Parlamento israelí, la Knesset. Podemos esperar que se exprese con mansedumbre ante sus anfitriones mientras celebra la existencia de Israel como un faro para el mundo. La élite política francesa, después de todo, tiene una historia innoble de facilitar las aspiraciones sionistas. En 1917 Jules Cambon, entonces secretario general del ministerio de Asuntos Exteriores francés, aseguró a la Organización Sionista Mundial el apoyo de Francia a la colonización de Palestina. Cambon escribió: El gobierno francés "no puede dejar de sentir simpatía por su causa, y su triunfo está ligado al de los aliados [entonces luchando contra Alemania]". François Hollande es un moderno Jules Cambon decidido a ayudar a los sionistas que continúan despojando a los nativos palestinos. David Cronin es un periodista y activista irlandés que vive en Bruselas. Su último libro es Corporate Europe: How Big Business Sets Policies on Food, Climate and War, Pluto Press, 2013. El anterior es Europe’s Alliance With Israel: Aiding the Occupation (Pluto, 2011).