aguusnejamkin
Usuario (Argentina)

En estos tiempos donde predomina la tecnologia en todas partes, han aparecido geniales soluciones para rastrear a nuestros amigos, miembros familiares, e incluso empleados, a través de los propios teléfonos. Los smartphones de hoy en día cuentan todos con un GPS, lo que nos permite saber la ubicación de los mismos, en todo momento (siempre y cuando, claro, estén prendidos). Pero eso no es todo; al tener acceso a redes celulares, pueden hacer uso del a-GPS, que se trata de una triangulación con torres de servicio celular, que permite que la localización sea mucho más veloz (además de no impactar en el consumo de batería dramáticamente). Y por supuesto, si los teléfonos tienen el Wi-Fi activado, es posible también usarlos como punto de referencia, logrando una localización aproximada rápidamente. Pueden probarlo ustedes mismos: abran la aplicación de “Mapas” de sus smartphones, y verán lo rápido que son ubicados por sus smartphones. Pero, qué sucede si quieren ubicar no a sus propios teléfonos, sino a los de familiares (quizás el de sus hijos?). O al de sus amigos, para ver en dónde es la reunión? O quizás el de sus empleados? Hoy, veremos tres excelentes alternativas, para diferentes plataformas. Cabe recalcar, por supuesto, que sólo compartan su ubicación con amistades y familia, ya que compartir la ubicación con extraños, como saben, es peligroso. Life360 Family Locator. Empecemos con la alternativa multi-plataforma. Life360 Family Locator está disponible en Android, iOS y Blackberry. El objetivo de la aplicación, como pueden ver, es el de conocer la ubicación de nuestros miembros familiares, donde se encuentren. La aplicación es la más completa de todas, ya que ofrece un servicio de mensajería dentro de la aplicación. Pero eso sí, a diferencia de las otras dos que veremos a continuación, necesitan registrar cuentas nuevas en el servicio. El servicio cuenta también con un botón de “Check in”, para notificar a los padres cuando los hijos han llegado sanos y salvos a su destino, por ejemplo.Además, tiene un útil “botón de Pánico”. En caso de emergencia, la persona en peligro puede presionarlo, e inmediatamente el resto de contactos recibirá una alerta en sus teléfonos. iPhone Android Blackberry link: http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=veHofTwMM_E#! Find my Friends (iOS) Aplicación sólo disponible para usuarios de iPhones / iPads; Find My Friends es sumamente sencillo. Simplemente tenemos que agregar a nuestros amigos (vía su Apple ID), esperar a que respondan a nuestra solicitud y en segundos, verán cómo son localizados en el mapa de la derecha. Find my Friends. Google Latitude (Android) Funciona en ambas plataformas, pero lo hace mucho mejor en Android, al estar integrado ya a Google Maps. De hecho, sólo tenemos que abrir la aplicación de Mapas en Android, ir a la configuración, seleccionar “Unirse a Latitude” y listo! Una vez que se hayan unido, podrán agregar a sus familiares y amigos a la lista. Y si las personas que agregan tienen Android, la ubicación será automática: es decir, no es necesario abrir el app para actualizar el lugar en el que nos encontramos. La otra ventaja, es que pueden usarlo no sólo desde la aplicación de Maps directamente, sino que también pueden acceder a la misma, desde aqui https://www.google.com/latitude/b/0/ Cómo obtenerlo? Si ya tienen una cuenta de Google y Maps instalado en su teléfono con Android, ya lo tienen! Basta con abrir la aplicación, darle click al ícono de capas, activar Latitude, y empezar a añadir a sus amigos! Bueno amigos, eso es todo, espero que les sea util! Hasta la proxima!
Muchos de los trucos de los supers, hipers para que compres son conocidos. Quizás alguno de la lista ya los conoces pero nunca esta de más repasarlos. Y en este caso unos consejos para hacerles frente: Acá les voy a mostrar algunos de los trucos que utilizan para que compres más. 1. Los "changuitos" de las compras: Acá esta la primera pifiada. La mayoría de las veces, aunque sin darnos cuenta, en vez de agarrar una canasta para los productos, no, siempre vamos directo al chango. Ya sea por comodidad o por costrumbre. Ese es el primer error de todos, ya que inconscientemente sabemos que en el carro van a entrar mas cosas que en la canasta, aunque vayamos a comprar dos boludeces. Asique ya sabes, si vas a comprar poco, encara directo a la canasta! 2. Lo de siempre, esta lejos. Los artículos o productos que se consumen diariamente podras ver que estan lejos, la mayoria de las veces, en el fondo del mercado. Hace la prueba, la proxima que vallas prestale atencion. Obviamente esto consiste en que si tenes que caminar hasta el fondo para agarrar un sachet de leche, en el camino hasta la heladera vas a encontrar otro producto que seguramente vas a necesitar o te olvidaste de anotar. Gran tecnica. 3. Lo que compras por impulso, siempre esta a la salida. En la mayoría de los casos siempre tenes personas adelante tuyo en la cola para pagar, y mas si es una de esas grandes cadenas de supermercados. Esto provoca que mientras esperas empieces a ver productos que milagrosamente "te vendrían al pelo" como pilas, afeitadoras, etc. Nunca le prestaste atención? Bueno, a eso se le llama compras por impulso. 4. Las marcas mas prestigiosas tienen una ubicacion privilegiada. Podras observar que en el 99% de los casos de marcas prestigiosas como Coca-Cola, Serenisima, Sancor, etc esta a la altura de los ojos. SIEMPRE. O sino, tambien puede estar a la altura de las manos Obviamente de mas esta aclarar que esto beneficia eternamente a la empresa y al mercado, el producto es de marca, esta a la vista, por lo tanto, mayor ventas. 5. Prendas intimas como medias, calzoncillos se ponen al final de la gondola de ropa. Te preguntaras porque esto? Simple. Para que mires el resto de la ropa y sea mas facil que vos compres pantalones, camisas, remeras, etc. Los boludos les dicen. 6. Frenar, frenar y frenar. Las grandes superficies que tienen los supermercados en el 90% de los casos estan preparadas para que tengas que parar continuamente. Así en ese tiempito de detenes a mirar otros productos y obviamente, comprarlos. 7. Los productos normales están a la mitad de la góndola. Y no así los necesarios y mas caros al principio y al final de las góndolas. De esta forma, te obligan a pasar dos veces por el mismo lugar y que te creas de que eso te falta o te sirve y lo termines comprando. 8. No redondean los precios para parecer menos y dificultar las comparaciones. Creo que todos nos hemos preguntado en el supermercado porque carajo le ponen a los productos $5.99 y no $6. Con esta metodología se aseguran de que a vos como consumidor te cueste mas calcular y a la vez, parecer mas barato, aca un ejemplo: 1kg a $6 y dos kilos a $11, por 1kg a $5.99 y 2 kilos a $10.99. 10 es la mitad de 5 pero eran 11? Que quilombo, pero asi y todo, lo terminamos comprando igual. 9. Productos en piramides en las esquinas de las gondolas. Creo que esta es la mas conocida. Consiste en una vieja tecnica de poner productos en forma de piramide, haciéndole creer al ingenuo consumidor que ese producto esta mas barato, SOLO PORQUE ESTA EN FORMA DE PIRAMIDEEE! Tambien utilizan la de poner el canasto con productos en el MEDIO del pasillo. Al final no solo esta al mismo precio o aun mas caro que otros productos iguales sino que tambien caemos en la tentacion de comprarlos. 10. Decoracion e iluminación atractiva En que consiste esto? Aunque parezca una boludez y digas "naaa, no puede ser". Si, es asi, esta comprobado que los productos que tienen un "contexto" agradable y una iluminación también linda, se venden mas que otros productos, asi, el ingenuo consumidor vuelve a caer en la trampa y no elige el producto por funcionalidad o calidad, simplemente sin pensarlo compramos el producto que esta en una gondolita de madera y con una iluminación tenue, pensando que es de mejor calidad. Que mejor ejemplo que las bodegas? Esto es todo por hoy amigos, espero que empecemos a darnos cuenta de como nos manipulan a la hora de comprar y ni nos damos cuenta! Saludos!
Decía El Principito: “Todas las personas mayores fueron al principio niños. Aunque pocas de ellas lo recuerdan”. Todos hemos jugado a ser héroes. Soñarnos en capa y calzoncillos para rescatar volando a una doncella. Imaginarnos bomberos en el infierno, soldados del futuro en una batalla interestelar o exploradores de un territorio inhóspito. Nos vendieron que los héroes eran siempre adultos. Pero ¿Cuántos años tiene Bob Esponja? ¿Por qué el modelo es casi siempre el maduro? Quizá por envidia. He aquí unas cuantas historias que lo demuestran. Los familiares despiden a SuperBaby en su primer viaje para salvar la tierra. Cuenta la leyenda que a todos los niños holandeses, cuando salen a la calle, se les enseña a vigilar con detalle los diques del país que crece más abajo del nivel del mar para ayudar a prevenir una catástrofe. Cuenta la leyenda que hace muchos años, durante una fuerte tormenta, uno de ellos encontró una agujero por el que brotaba un surtidor artificial cada vez más grande. El instinto le llevó a trepar por el costado de la presa y taponar aquel peligro inminente con su pequeño dedo: “Holanda no será inundada mientras yo esté aquí” —se dijo—. Dos días con sus noches permaneció el niño sin mover ‘un solo dedo’ hasta que alguien casualmente le auxilió. El niño es hoy un héroe postizo nacional por el valor de su ingenuidad. Perder esa ingenuidad es perder un estímulo para mejorar el planeta… La disposición para cambiar el mundo de estos ‘locos bajitos’ suele estar acotada a su entorno. Pero a veces, las señales que dejan estimulan hasta el último rincón de la capacidad adulta para conmoverse. A modo de moraleja y lección vital frente al egoísmo que nos regala el ir creciendo. El mundo —esta vez real— de Elena Desserich, de seis años, se reducía a su entorno familiar. Una terrible enfermedad limitó la escala de su percepción a las paredes de su casa y del hospital, pero como heroína de metro y medio no dejó de luchar para alcanzar los objetivos en los que creía. Con cinco años empezó a sentir los síntomas de su mortal enfermedad y al adquirir conciencia de su destino empezó a fabricar una lista de prioridades a cumplir antes del asumido desenlace. Nadar con delfines, hacer esquí acuático, conducir un coche… Un día, un deseo… solo 6 años. Hasta ahí una historia brutal que marcaría la memoria de cualquier familia, pero que no exportaría al mundo la suficiente trascendencia. Elena decidió que su huella vital debería ser mayor. Con seis años se sentía responsable de su entorno y le aterraba la idea de su hermana pequeña jugando sola, y echándola constantemente en falta. Quería ser inmortal en su casa y desafiar al vacío que provocaría en unos meses. Elena urdió en secreto un plan. Para comunicarse con ellos desde el ‘más allá’ iría escondiendo ahora cartas y dibujos por toda la casa con mensajes de apoyo y cariño que sorprenderían a su familia en la rutina de su ausencia. Una ingenuidad con una carga emotiva que daría la vuelta al mundo. Alguno de los dibujos que escondió Elena por toda su casa antes de morir. Nueve meses escondiendo notas entre los viejos libros de la biblioteca, en esa mochila olvidada de su madre, en los infinitos rincones del cuarto de juegos… Elena murió en 2007 pero su familia disfrutó de su cariño inmortal unos cuantos años más… “Estábamos moviendo unas cajas olvidadas y entre algunos de los libros se desprendió una pequeña nota [...] Cada vez que encuentro y leo uno de sus mensajes es como sentir un pequeño abrazo de mi pequeña..” Brooke Desserich, madre de Elena. Al otro lado del mundo rico los problemas se relativizan. Aún así, se puede decir que la vida no comienza con buen pie cuando tu padre te vende por 600 rupias —10 euros— a un fabricante de alfombras para pagar la boda de tu hermano. Iqbal Masih (Pakistán, 1982) nació y murió esclavo de una casta a la que no quería pertenecer. Su vida fue una inmersión en lo más profundo de la iniquidad humana. La desprotección total de los derechos de los más débiles. Pertenecía a los ‘intocables’ y era niño. O sea, la escoria. Iqbal Masih no conoció la escuela, con siete años trabajaba en turnos de doce horas para pagar los intereses del préstamo de su familia. Con diez años eran ya quince horas manejando el “kangi” para apelotonar los nudos de una de esas alfombras que acabaría en el salón de cualquier orgullosa abuela europea. El tradicional ‘paishgee’ era la forma de subvencionar un rito ancestral por la casta menos valorada. El problema es que la usura de estos préstamos se iba acumulando conforme la familia pedía y faltaba a los pagos de los patronos. En 1992 el préstamo por Iqbal había llegado ya a las 12.000 rupias y era insostenible. Pero ocurrió algo que cambiaría para siempre la historia de la explotación infantil y los derechos de la infancia. Un ‘garotinho’ armado hasta los dientes dispuesto a hacer frente a la policía de Río de Janeiro. Iqbal, macerado toda su vida en la injusticia del abuso sociolaboral, asistió a una charla de un pequeño grupo sindical que había conseguido denunciar a uno de esos patrones abusones. Conoció por primera vez lo que era un derecho, sus ojos se abrieron, su espalda se enderezó y sus objetivos cambiaron. Durante aquel improvisado mitin alguien aleatoriamente acercó un micrófono a Iqbal para que contase su historia: “Me llamo Iqbal Masih…”, el resto del discurso fue lo suficientemente conmovedor para que Iqbal abandonara el taller y pudiera dedicar el resto de su vida al ‘Frente de Liberación de Trabajos Forzados’, que se hizo cargo de su deuda. Murió el esclavo y nació el activista. En solo un par de años ayudó a cerrar decenas de talleres ilegales, protagonizó un documental denuncia contra la esclavitud infantil, recibió varios premios internacionales con los que ayudó a levantar una escuela y, cuando estaba a punto de ser recibido por la primer ministro, Benazir Bhutto… El 16 de abril de 1995 (desde entonces día mundial contra la esclavitud infantil) Iqbal fue asesinado de un disparo de escopeta por la misma mafia que intentaba destruir. Tenía solo trece años. Macabro epílogo de una historia que parece diseñada para adultos pero que protagonizó un niño al que convirtieron muy pronto en mártir comercial por la causa. Murió el activista, nació el mito… Un niño de 13 años salva a sus compañeros cuando el conductor de su autobús sufre un infarto link: http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=XJ2toz9O0d0 Y es que, en cualquier rincón del mundo, siempre hay un ángel anónimo dispuesto a dar una lección fuera del alcance de muchos de los que se hacen llamar sus educadores. Lecciones disfrazadas de ingenuidad y vendidas con la sinceridad de un niño que le toca diferenciar el bien del mal en situaciones normalmente límites. Brenden Foster, de 11 años, lo tenía claro. En 2005 le diagnosticaron una leucemia. En noviembre de 2008 ya tenía consciencia de su fecha de caducidad, concretamente tres semanas más tarde. Un niño en el corredor de la muerte natural es una maldad que nos ha vendido el progreso para ponernos a prueba. Brenden era preso del destino y del agasajo de la compasión adulta. En la penitencia sus deseos eran órdenes para el entorno compungido. Podía pedir lo que quisiera, que le sería concedido. Y así hizo. Agua y comida. Su último deseo fue que llevasen agua y unos sandwiches a un grupo de indigentes que había visto viniendo al hospital. No quería una consola, ni compasión, ni siquiera subir la dosis de droga que mitigara su castigo. A las dos semanas de su muerte ya se había constituido una fundación con su nombre que repartía comida a indigentes por todo Seatle, recaudando cien mil dólares en donaciones. Brenden Foster decidió que su última voluntad era hacer sandwiches para indigentes. La clave no está en la trascendencia, sino en convertir las herramientas que la rutina pone a tu alcance en instrumentos para forjar tu leyenda. Drew Cox (6 Años) no tenía dinero, ni recursos, ni una farmacéutica que chantajear para el tratamiento de quimioterapia que necesitaba su padre enfermo y sin tarjeta sanitaria. Con seis años no se tiene nada, solo aprecio por los que te han regalado la vida y apenas capacidad para hacer una simple limonada. ¡Pues vende limonadas! Así de simple. Drew fabricó con trazo trémulo el cartel: ”Please help my Dad.” y se puso a vender limón con agua en vasos de plástico a la puerta de casa. La compasión adulta, la conmoción y 10.000 dólares en donativos hicieron el resto. Lo que nace como chiquillada acaba siendo una proeza… a pesar de ello muchos siguen pensando que los niños son solo marionetas, pero al dejarte conmover son ellos los que te manejan. A veces los gestos no sirven para nada. O eso interpretamos los mayores. Sadako Sasaki (11 años) vivía a tan solo kilómetro y medio de la zona cero de Hiroshima. Sobrevivió a la deflagración pero no pudo con la leucemia. Sadako se acogió a la tradición oriental al saberse enferma. Una amiga le contó que si hacía mil grullas de papel un deseo imposible le sería concedido. Y a él se agarró, pero no solo por ella, sino por las de decenas de compañeros del hospital con su mismo problema. Murió cuando llevaba 644 grullas. Su compañeros acabaron la faena. Y a los pies del monumento a su nombre en el Parque de la Paz de Hiroshima nunca faltan, desde hace cincuenta años, unos cuantos miles de grullas de papel para completar la simbólica cadena. Monumento a Sadako Sasaki en el Parque de la Paz de Hiroshima. Los niños no nacen insolidarios, artificiales o clasistas. Son los padres los que van minando su naturalidad para moldear un carácter más moderado y receloso. Parece que dar rienda suelta a ese instinto fraternal infantil es cursi y presuntuoso conforme vas creciendo porque no es productivo socialmente y porque los deseos de estos pequeños héroes no valen más que para emocionar a sus semejantes. Pero, como hemos visto, siempre hay una lección para los mayores. Los grandes cambios surgen y se inspiran en la suma de estas pequeñas y espontáneas reacciones. Como las grullas de Sadako. Y nosotros no nos queremos dar cuenta. “Las personas mayores nunca son capaces de comprender las cosas por sí mismas, y es muy aburrido para los niños tener que darles una y otra vez explicaciones.” Antoine de Saint-Exupéry. El Principito. Tu hijo es siempre un superhéroe en potencia. No lo estropees.

Cuando Colón pisó América por primera vez, Luna (una secuoya de 60 metros de altura) tenía ya 500 años. El 10 de diciembre de 1997 cuando su tronco sobrepasaba los 1000 anillos, el destino y una motosierra se cruzaron en su cepa. Julia Butterfly Hill, una activista de 23 años, decidió interrumpir lo inevitable y encaramándose al árbol impidió la inminente tala. Pasó 738 días entre sus ramas y sin poner un solo pie en tierra obligó a la compañía maderera, tras durísimas negociaciones, a indultar el árbol y a todos sus hermanos cercanos. “Nadie tiene derecho a robar al futuro para conseguir beneficios rápidos en el presente. Hay que saber cuándo tenemos suficiente…” Julia Butterfly Hill en su libro “El legado de Luna” Julia en la copa de la secuoya “Luna” a 60 metros sobre el suelo. Luna es una de las milenarias secuoyas del bosque de la ciudad de Stanford en California. A finales de 1997 la Pacific Lumber Company irrumpió en la arboleda de 60 mil hectáreas para iniciar la deforestación de uno de los ecosistemas más importantes de la zona. Pero en su camino se topó con una tozuda mariposa. Julia Butterfly Hill nació el 18 de febrero de 1974 en Arkansas. De familia muy humilde estudió en su casa hasta los 12 años. Su padre era un predicador itinerante y su casa una caravana que compartía con sus tres hermanos. La vida nómada y ambulante y la influencia paterna la educaron en la escasez y el pragmatismo. Cuenta en su biografía que cuando era ya una adolescente, en una de las asiduas caminatas por la naturaleza con su familia, una mariposa aterrizó en su hombro y permaneció con ella durante todo el trayecto…metáfora de la aventura de su vida sirvió también para acompañar su nombre para el resto de sus días…. Localización de Luna en el bosque de Stanford. Pero fue con 22 años y una experiencia traumática a modo de grave accidente de tráfico lo que convirtió a Julia en la activista verde que conmocionó a un país entero. El percance dejó graves secuelas cerebrales que requirieron un lento proceso y terapia intensiva. La proporción y el valor del tiempo cambiaron para siempre en Julia que dedicaba sus largas horas de rehabilitación a la contemplación subversiva de los fastuosos bosques Californianos. La crisálida dejó paso entonces a la mariposa. “Me adentré en el bosque y por primera vez experimenté lo que significa de verdad estar vivo. Entendí que yo formaba parte de aquello. Poco después supe que la Pacific Lumber Maxxam Corporation estaba talando esos bosques y mi confusión fue total. Contacté con la asociación Earth First, que hacía sentadas en los árboles para impedir su tala. Así conocí a “Luna”…” Julia subida en uno de los brazos de Luna. La vida en el árbol fue muy dura y cambió por completo a Julia. La idea era estar dos semanas hasta el relevo de un compañero. Pero éste nunca se produjo. Un pequeño equipo le suministraba con cuerdas y poleas los víveres necesarios para la travesía, incluyendo unos pequeños paneles solares para cargar el móvil con el que organizaba las entrevistas, captar adeptos para la causa o incluso hablar en directo con el senado norteamericano. Su pequeño hogar, a 50 metros de altura, consistía en una plataforma de 3 metros cuadrados cubierta por una lona impermeable, un pequeño hornillo, un cubo con una bolsa hermética para hacer sus necesidades y una esponja con la que recogía el agua de lluvia o nieve para lavarse. -“[…] Sí, la Pacific Lumber comenzó entonces a talar árboles a mi alrededor. Aparecieron helicópteros que me echaban chorros de agua. Quemaron los bosques durante seis días, el humo destrozó mis ojos y mi garganta, y me llené de ampollas. Luego montaron guardias día y noche para que no me pudieran suministrar comida. Acabe amargada, chillando, dando golpes, al borde de la locura. […] Para consolarme pensaba en las familias de Stanford que a causa de la tala del bosque se inundaron y se quedaron sin casa… “ Julia Butterfly Hill . Extracto del documental “Luna” (imágenes reales de la aventura). Pero lo peor estaba por llegar. En el invierno de 1998 una impresionante tormenta de más de dos semanas estuvo a punto de separar a Julia de Luna. Vientos racheados acabaron con la lona y empujaron a Julia hacia el vacío. Abrazada a la secuoya y próxima a la rendición, escuchó “la voz de la luna” recordándole que “sólo las ramas que son rígidas se rompen”. Abandonó entonces el apoyo estable para agarrar la inmadurez y flexibilidad de las verdes ramas más jóvenes que fueron las que, a la postre, resistieron el envite y con ello salvaron la vida de Julia. Salvar esa tormenta supuso un cambio de actitud. Julia se deshizo del arnés y de los zapatos y se fundió con su entorno alcanzando su apogeo espiritual. No iba a volver a vivir con miedo. Una importante dolencia de origen vírico en los riñones la encaró de manera simbiótica, medicándose con extractos de plantas cercanas suministradas por su equipo. Conocía cada insecto, cada rincón de Luna y esto le permitió encarar con certeza y ventaja psicológica la negociación con los deforestadotes que dejaron por entonces de llamarla “eco-terrorista”. El tiempo fortaleció la imagen activista de Julia y poco a poco fue ganándose el respeto y los apoyos de muchas organizaciones ecologistas y de los medios. El desfile de famosos que subieron al árbol a visitarla (Bonnie Raitt, Joan Báez o Woody Harrelson) fue tan grande como el impacto mediático del desafío. El video esta en ingles, pero se puede ver la vida de Julia arriba de Luna. El 18 de diciembre de 1999 Julia descendió de Luna con las manos verdes del musgo y los pies encallecidos, en medio de una gran ceremonia y entregando esta carta. Culminó con éxito las negociaciones con la maderera quién se comprometió no sólo a respetar a Luna y todos los árboles cercanos en un radio de 60 metros, sino a incluir una política medioambiental en todos sus futuros trabajos. Hoy en día Julia sigue al frente de un importante grupo ecologista y activista. Ayudó a crear la ONG “Circle of Life”, participando regularmente en muchos de los “Tree-Sit” fecundados con su hazaña y desperdigados por todos los rincones del planeta verde. Contó su experiencia en la copa de Luna en el Libro “El legado de Luna” impreso en papel reciclado y bajo el sello de tolerancia ecológica “SmartWood Certified“. “…Permaneciendo en la unidad, la solidaridad y el amor, sanaremos las heridas en la tierra y en cada uno de nosotros. Podemos marcar la diferencia positiva a través de nuestras acciones…” Julia Butterfly Hill “El legado de Luna” Secuencia del descenso de Julia el 18 de diciembre de 1999. En noviembre de 2001 un desaprensivo buscador de reliquias (un infructuoso Mark Chapman de Luna) intentó cercenar a Luna y asestó un tajo con motosierra de 35 centímetros de profundidad en su cepa. Desde entonces unas gigantescas grapas consolidan el árbol La exitosa empresa de Julia ha ayudado a prestigiar a toda una generación olvidada para el activismo verde tan de moda en los 60’s. La fortaleza física y mental que puede proporcionar el reto de conseguir los propios ideales debe ser ejemplarizante y suficiente para desenmascarar otras actitudes de pancarta y cacerola tan incoherentes como egoístamente confortables. ______________________________________________________________________________________________ Yo particularmente me quedo con esta imagen. Creo que hoy en día muy pocas personas se atreverían y tendrían las agallas de hacer lo que hizo Julia. Un ejemplo a seguir, de respeto y pasión por la naturaleza, que quizás, a muchos les falta.

Una de las falacias de convivencia diaria, asumida y aceptada como buena es la de la eficacia de los aditivos ‘vitaminados’ de shampos. El pelo que se ve está muerto y no se le puede alimentar. Los aminoácidos y las proteínas no se pueden absorber por la piel y las vitaminas asociadas no se ha demostrado que actúen eficazmente sobre el pelo. Por no hablar del compendio botánico de esencias y añadidos esdrújulos. Todo es ‘chapa y pintura’ para adobar un cadáver celular, amortajado desde la raíz a las puntas. No se pueden nutrir células muertas. Un cabello humano a los ojos del microscopio electrónico. Nada que se añada al pelo hace que éste se vuelva más saludable, porque el pelo -post epidermis- tiene de salud lo que el capó de un coche recién encerado. El pelo vivo (dentro del folículo piloso) lo está por debajo de la piel del cuero cabelludo (lejos del contacto de cualquier producto) y en su crecimiento intrínseco intervienen los nutrientes aportados por riego sanguíneo, no exógenamente. Por lo tanto, todos los compuestos de los champús destinados a nutrir y alimentar ese cabello serían más eficaces administrados por vía oral ¿Te beberías el champú?.. evidentemente no. Una buena dieta es más eficaz que el más caro y avanzado champú del mercado. Intentar ‘nutrir’ el pelo muerto es como hacer bailar a un cadáver con ‘rigor mortis’ ¿Alguien ha probado las "proteinas de perla"? El pelo ‘postepidérmico’ es como un hilo de lana o estructura proteínica inerte compuesta casi en su totalidad por una sucesión o cadena de células muertas ‘queratinizadas‘. Este pelo está recubierto por un sebo o grasa natural segregado por cada folículo en su nacimiento cuya misión es proteger de agentes externos al filamento de cadáveres celulares. Pero este sebo tiene la desventaja de atraer también la suciedad y la caspa segregada. Los champús de toda la vida y desde siempre manejan el mismo principio de ‘hidrofilia’ y ‘lipofilia’ de los jabones tradicionales para separar el sebo del pelo en el enjuague y arrastrar con ello la suciedad. Los ‘surfactantes’ de los champús trabajan eliminando únicamente el sebo sobrante para no dejar desprotegido por completo el cabello como lo harían los jabones tradicionales de uso epidérmico. Y algunos componentes prescindibles del champú se pasan en la extinción del sebo acabando con la capa natural protectora del cabello. Nada como la ‘baba de caracol’ para devolver la ‘salud’ que nunca tuvo nuestro cabello. Todo esto se conoce desde hace ya más de 200 años y es el mismo principio activo que se usa hoy en día. Pero en champús -como en cepillos de dientes- hay que innovar desde el absurdo para llevarse al huerto al ignorante y despistado cliente. El resto de los aditivos de champús (excepto la piritiona de zinc, el sulfito de selenio de los ‘anticaspas’ y los estimulantes del cuero cabelludo) están destinados a maquillar el brillo, cohesión y olor del pelo con la misma eficacia en la cabeza de un adulto sano que en la de un cadáver recién muerto. De hecho, en las morgues, después de desinfectar con productos tanatoestéticos las cabezas de los fallecidos, los champús más simples de toda la vida son aptos y usados como herramientas comunes de amortajamiento. El tipo de pelo por aspecto depende, entre otras cosas, de la emulsión epicutánea de los folículos, no del viento sahariano o de la calidad del champú de tu peluquero. Puede ser ‘normal o aterciopelado’ si la secreción de grasa y agua dentro del folículo piloso es equilibrada, ‘seco’ si hay poca agua y poca grasa; y graso si predomina el sebo sobre el agua. El ‘corto plazo’ al que se refiere este tratamiento es el necesario para que la cantidad ínfima de vitamina pueda llegar a absorberse en el cuero cabelludo y mejore la calidad del nuevo pelo en crecimiento. Si el folículo se encuentra en fase anágena y de crecimiento sano, una melena femenina y joven de unos 12 centímetros puede crecer, con suerte, en algo más de un año. Para entonces el aporte sanguíneo de vitaminas y aminoácidos de la dieta será infinitamente más decisivo que la pequeña ósmosis sufrida por vía tópica. Es imposible alimentar el cabello de forma exógena. Es muy importante señalar que ni las proteínas ni los aminoácidos caben por los poros de la piel del cuero cabelludo. Son moléculas demasiado grandes como para llegar a las células desde fuera del torrente sanguíneo. Las vitaminas y las pro-vitaminas tan utilizadas en las ‘fantásticas’ formulaciones se pueden llegar a asimilar por la piel (algunos científicos incluso dudan de esta opción por el tamaño también de sus moléculas). Pero no está demostrada su eficiencia en tratamientos tópicos del pelo. La mejora del cabello por la efectividad ‘moderada’ en piel se debe al efecto de una cantidad ‘mínima’ de vitaminas en las células vivas debajo de la epidermis y, en todo caso, al pelo de nuevo crecimiento, nunca al ya existente. Es infinitamente más eficiente la absorción vitamínica por vía oral que la llegada exógena al folículo de la misma vitamina. Un estudio para la Organización de Consumidores Norteamericana -quizás la más importante del mundo- con más de 1700 muestras llegó a conclusiones expeditivas sobre la eficacia, rendimiento y beneficio de los aditivos de las distintas formulaciones de champús y mascarillas: Vitaminas y Pro-vitaminas No ofrecen ventajas especiales para el cuidado del pelo y sus problemas asociados. La vitamina E o Pantenol podría tener un pequeño efecto cosmético circunstancial pero sin ningún tipo de bioactividad. Extractos botanicos Ofrecen un olor extra agradable al producto pero nada más. No hay ventajas para el cabello asociadas a su uso. Porteccion a los rayos UVA Los resultados obtenidos en las pruebas de los champús con componentes protectores a los rayos uva son absolutamente despreciables por las cantidades mínimas que llegan a cubrir cada cabello. Antioxidantes No ofrecen beneficio alguno con el pelo muerto. Los ‘radicales libres’ en material muerto carecen de interés. El cuero cabelludo tampoco transmite las propiedades de los antioxidantes al folículo piloso. Humectantes Los fabricantes utilizan los ‘humectantes’ como parte de la verborrea publicitaria de sus productos. Los propios detergentes del champú se tragan los humectantes añadidos. Muchos de los productos ‘baratos’ contienen los productos esenciales, necesarios y suficientes (Sulfato de Amonio, dimeticona, cloruro hidroxipropiltrimonio) que verdaderamente mejoran y limpian el cabello desde hace muchos años sin recurrir a los ‘nutrientes’ llamativos y caros. Desconfía de un peluquero que te ofrece el último reclamo de producto. Normalmente usan las formulaciones más simples y clásicas ¿verdad? Ahora repase la composición de su champú diario para reflexionar y decidir dónde está malgastando su dinero. AHORA SI, A NO DEJARSE ENGAÑAR! SALUDOS!