aceshigh95
Usuario (México)
México tiene una gran diversidad de lenguas y culturas. Esto constituye una riqueza potencial incalculable que puede dar frutos si las personas, las culturas y los pueblos nos relacionamos, en pie de igualdad, y nos escuchamos con respeto y valoración de nuestras diversidades. Ante la necesidad de contar con un marco internacional que promueva la protección de las lenguas, en 1996, la UNEScO emitió la Declaración Universal de los Derechos lingüísticos, para más adelante, en noviembre de 1999, reconocer la importancia de salvaguardar el patrimonio lingüístico y cultural de la humanidad y declarar el Día Internacional de la Lengua materna recomendando a los Estados miembros, entre ellos méxico, a crear condiciones que propicien un entorno social, intelectual y de comunicación de carácter internacional que favorezca el plurilingüísmo.En méxico, se han dado pronunciamientos importantes a favor de la diversidad lingüística y cultural. En 1980 en el contexto de la Reunión Técnica Regional sobre Educación Bilingüe y Bicultural, convocada por el nstituto Indigenista Interamericano, la UNEScO y el centro de cooperación Regional para la Educación de los adultos de américa Latina y el caribe (cREFaL), se suscribió la Declaración de pátzcuaro sobre el derecho a la lengua. En el 2002 se decretó la Ley General de Derechos Lingüísticos de los pueblos Indígenas. por todo ello, el Día Internacional de la Lengua materna adquiere particular relevancia en nuestro país que se reconoce como una nación pluricultural. El estudio de las lenguas indígenas comenzó desde la llegada misma de los españoles al territorio que actualmente ocupa México. Algunos de los misioneros, por encontrarse más cercanos a los nativos, advirtieron las semejanzas que existían entre algunas de las lenguas, por ejemplo, el zapoteco y el mixteco. En el siglo XIX, las lenguas nativas fueron objeto de una clasificación semejante a la que se realizaba en Europa para las lenguas indoeuropeas. Esta tarea fue emprendida por Manuel Orozco y Berra, intelectual mexicano de la segunda mitad del siglo XIX. Algunas de sus hipótesis clasificatorias fueron retomadas por Morris Swadesh a principios del siglo XX. Las lenguas de México pertenecen a ocho familias de lenguas (además de algunas lenguas de filiación dudosa y otras lenguas aisladas), de las cuales las tres más importantes tanto en número de hablantes como en número de lenguas son las lenguas uto-aztecas, las lenguas mayenses y las lenguas otomangues. Uno de los grandes problemas que presenta el establecimiento de relaciones genéticas entre las lenguas de México es la falta de documentos escritos antiguos que permitan conocer la evolución de las familias lingüísticas. En muchos casos, la información disponible consiste en unas cuantas palabras registradas antes de la desaparición de un idioma. Tal es el caso, por ejemplo, del idioma coca, cuyos últimos vestigios lo constituyen algunas palabras de las que se sospecha pertenecen más bien a alguna variedad del náhuatl hablado en Jalisco. Swadesh calculaba que el número de idiomas hablados en el territorio mexicano llegaba a los ciento cuarenta. Actualmente sólo sobreviven sesenta y cinco. "No estudio para saber mas sino para ignorar menos" Sor Juana Ines de la Cruz (1648-1695)