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Usuario (Chile)
Decapitan imagen de Santa Teresita ubicada en las afueras del ex monasterio carmelita Indignación en la comunidad católica por este nuevo atentado que sufre la figura de la primera Santa Chilena En horas de la madrugada de este Lunes, desconocidos decapitaron la imagen de Santa Teresita de Los Andes que se encuentra ubicada en las afueras del ex monasterio carmelita ubicado en avenida Santa Teresa, a menos de cincuenta metros de la Tercera Comisaría de Carabineros. Fueron transeúntes que a eso de la una de la madrugada se percataron que la imagen de yeso y de 1,5 metros de altura había sido decapitada por sacrílegos. Para acceder a la imagen los vándalos saltaron la reja perimetral y luego forzaron el candado de la puerta de vidrio del habitáculo donde está la estatua. A pesar de que Carabineros realizó rondas por las inmediaciones no fue posible dar con el paradero de él o los autores. No obstante, en horas de la mañana se hizo presente en el lugar personal de la SIP a fin de tomar algunas huellas. El caso quedó en manos de la Fiscalía Local. Este ataque ha causado dolor, indignación y molestia en la comunidad católica, ya que no es la primera vez que la imagen sufre daños a causa pedradas o golpes. Más allá del valor espiritual de la imagen, está también el costo económico que implicará su restauración. A través de un comunicado de prensa, las comunidades de Carmelitas Misioneras Teresianas, Padres Carmelitas y Madres Carmelitas Descalzas, manifestaron su profundo pesar ante este acontecimiento que ha dejado impactada a la comunidad de Los Andes y al país entero. “Una vez más, se ha visto vulnerada esta imagen, que representa la creencia de miles de fieles en todo el mundo”, indica el documento El comunicado expresa que “este hecho en particular, genera consternación en el mundo católico, no sólo por el daño a una imagen, sino por lo que representa esa imagen: la pureza de una joven que entregó su vida a la oración y que llegó a convertirse no sólo en la Primera Santa Chilena, sino además en la primera santa carmelita americana”. Asimismo, las comunidades aclararon que el imagen de Teresita que se encuentra en Auco está intacta, ya que en algunos medios nacionales se difundió la noticia de que esa era la imagen había sido decapitada.
Un terremoto de 7,6 grados sacudió el miércoles Costa Rica y provocó al menos un muerto por crisis cardíaca, decenas de lesionados, daños en hospitales, puentes y casas, y pánico en la Península de Nicoya, zona del epicentro que se elevó casi un metro, según informes oficiales. EL sismo, cuya intensidad fue calculada por el servicio geológico de Estados Unidos (USGS) en 7,6 en la escala de magnitud de momento, se produjo a las 08H42 locales (14H42 GMT), con epicentro en la provincia de Guanacaste, sobre el Pacífico y donde se erigen decenas de complejos turísticos internacionales. En rueda de prensa, la presidenta Laura Chinchilla descartó muertes directas por el terremoto. "Afortundamente, a pesar de que el movimiento telúrico fue muy fuerte (...) no estamos lamentando, aún no tenemos reportes (de) pérdidas de vidas humanas", afirmó. La Cruz Roja, que inicialmente reportó la muerte de dos personas por crisis cardíaca, en un comunicado lo rectificó y manifestó que se registró solamente el fallecimiento de una mujer de 55 años por dicha razón, en el poblado de Filadelpia. La presidenta, que el jueves acudirá a la zona golpeada, dijo que en la noche del miércoles aun se estaban evaluando los daños y destacó que a pesar de la intensidad "no hay comunidades aisladas", aunque haya poblados que -10 horas después del terremoto- seguían sin electricidad ni suministro de agua. Como consecuencia del sismo, "la Península de Nicoya se elevó casi un metro", dijo Marino Protti, científico del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (Ovsicori), quien anticipó que en los próximos días alguna réplica "podría alcanzar hasta los 7 grados". Escenas de pánico se vivieron en esa región, donde multitudes salieron corriendo a las calles ante el fuerte y prolongado remezón, que derribó árboles, partes de techos y paredes, armarios en las casas, anaqueles en tiendas de comercio, agrietó vías y estructuras, y causó deslizamientos de tierra. "Fue terrible. No podíamos correr, no podíamos dar el paso, porque el movimiento era tan fuerte que nos imposibilitaba. La refrigeradora se corrió de un lugar a otro. Oímos un escándalo, la gente gritaba de terror", contó a una emisora local un vecino de Nicoya, quien se identificó como Alexandre. Declaraciones difundidas por los medios daban cuenta del tremendo susto: "Lo sentimos muy fuerte, salimos corriendo, temíamos de que la casa nos cayera encima", dijo una pobladora de Nicoya. "Estábamos en la piscina. Se formó una ola dentro", afirmó nerviosa una turista en la zona de Pinilla, a 30 km del epicentro. En las provincias de Guanacaste, San José, Puntarenas y Alajuela varios edificios, incluidos hospitales, fueron evacuados y los enfermos permanecieron en las aceras por horas. Las clases fueron suspendidas en algunas escuelas, en su totalidad en Nicoya. Socorristas de la Cruz Roja, hospitales y clínicas de la región atendieron a decenas de pacientes por crisis nerviosas, y algunos heridos y golpeados, según los reportes. En la ciudad de Puntarenas, a unos 60 km de la zona epicentral y sobre la costa pacífica, el hospital de la ciudad -un edificio de una decena de plantas- permanece cerrado luego de detectarse daños estructurales, anunció Chinchilla. Cinco carreteras -como la que une la capital con el Pacífico- registraron pequeños derrumbes, pero la vía entre la ciudad de San Carlos (Alajuela) y la comunidad de Zarcero quedó parcialmente destruida. Tras el terremoto, los sismógrafos detectaron 170 réplicas de hasta 5 grados en la escala de Ritcher, informó el Ovsicori. Tres horas después del sismo, el Centro estadounidense de Advertencias de Tsunami del Pacífico levantó la alerta de tsunami que había emitido para Costa Rica, Panamá y Nicaragua. En Nicaragua y Panamá -limítrofes con Costa Rica- y en El Salvador el sismo fue sentido en unas zonas con intensidad, lo que provocó medidas de prevención y activación de comités de emergencia. En Panamá, en las provincias occidentales de Chiriquí y Bocas del Toro, y en las ciudades nicaragüenses de Rivas, Granada e incluso Managua, provocó pánico.