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Usuario (Argentina)

Primer post: 6 ene 2012Último post: 6 ene 2012
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Mi primer post. El retrato de Dorian Gray
ArteporAnónimo1/6/2012

Hola taringueros/as hoy decidí crearme una cuenta y hacer mi primer post. Hace mucho tiempo que visito Taringa! pero nunca me registré, ni me decidía a postear algo porque no tenía nada para aportar a la inteligencia colectiva (me recuerda a Cell, pero no viene al caso). Pero hoy se me ocurrió la idea de postear sobre libros que he leído, sacando las frases o pequeños párrafos (a mi opinión) más interesantes de cada obra en cuestión. Bueno sin más que decir, hoy les traigo algunas (muchas) frases de "El retrato de Dorian Gray", también una pequeña biografía de Oscar Wilde (su autor) y una de las mejores conversaciones (a mi gusto) que entablan Lord Henry, la duquesa y Dorian Gray. Espero que sea de su agrado, saludos.Oscar Wilde: Nacido en Dublín en 1854, muerto en París en el año 1900. Escritor. Estudió en la Portora Royal School de Euniskillen, en el Trinity College de Dublín y, posteriormente, en el Magdalen College de Oxford. En 1884 contrajo matrimonio con Constance Lloyd, que le dio dos hijos, quienes rechazaron el apellido paterno tras los acontecimientos de 1895 (el marqués de Queenberry inició una campaña de difamación en periódicos y revistas acusándolo de homosexual, sumado a esto fue condenado a dos años de prisión y trabajos forzados enviado a las cárceles de Wandsworth y Reading. Al recobrar la libertad cambió su identidad por la de Sebastián Melmoth y emigró a París donde permaneció hasta el día de su muerte. Sus últimos años de vida se caracterizaron por la fragilidad económica y de salud, su adicción al alcohol y un acercamiento de última hora al catolisismo.Frases de "El retrato de Dorian Gray"* La Academia es demasiado grande y demasiado vulgar. Siempre que he ido, o había tanta gente que no he podido ver los cuadros cosa sumamente desagradable, o tantos cuadros que no he podido ver la gente, cosa peor todavía.* Pues sólo hay una cosa en el mundo peor que el que se hable mal de uno, y es que no se hable.* La belleza, la verdadera belleza, acaba donde comienza una expresión intelectual.* La inteligencia es en sí misma un modo de exageración, y destruye la armonía de cualquier rostro.* Y si nada saben de la victoria, tampoco tienen conocimiento de la derrota.* Me he acostumbrado a amar en secreto. Es lo único que puede hacernos la vida moderna misteriosa y sorprendente. La cosa más vulgar se vuelve deliciosa en cuanto alguien nos la esconde.* Yo puedo creer todo, con tal de que sea increíble.* Conciencia y cobardía son realmente una misma cosa. La conciencia es la marca de fábrica; eso es todo.* La risa no es un mal comienzo de amistad, y es, de con mucho, el mejor fin de cualquiera.* Escojo mis amigos por su buen aspecto, mis conocidos por su buen carácter y mis enemigos por su buen entendimiento.* El valor de una idea nada tiene que ver con la sinceridad del hombre que la expone.* Un sueño de formas en día de pensamiento.* Sólo dos que no tienen remedio intelectual se empeñan en discutir.* Es doloroso de pensar; pero no cabe duda de que el genio dura más que la belleza. Esto explica por qué nos tomamos tanto trabajo en instruirnos.* Los que permanecen fieles no conocen más que el lado trivial del amor: sólo los infieles saben sus tragedias.* No hay influencia buena. Toda influencia es inmoral. Porque influenciar a una persona es prestarle nuestra propia alma. No piensa ya sus pensamientos naturales, ni arde con sus propias pasiones. Sus virtudes dejan de ser suyas. Sus pecados, si es que hay pecados, son de segunda mano. Se convierte en el eco de una música ajena, en el actor de un papel que no había sido escrito para él.* El único medio de librarse de una tentación es ceder a ella.* Se ha dicho que los grandes acontecimientos del mundo tienen lugar en el cerebro. En el cerebro también, y sólo en el cerebro, tienen lugar los grandes pecados del mundo.* ¿Hay acaso nada más real que las palabras?* Sólo los sentidos pueden curar el alma, así como el alma es lo único que puede curar los sentidos.* Sabe usted más de lo que cree saber; pero menos de lo que desea saber.* La juventud es la única cosa que vale la pena ser deseada.* La belleza es una de las formas del genio; más alta, en verdad, que el genio ya que no necesita explicación.* El verdadero misterio del mundo está en lo visible, no en lo invisible.* La única diferencia entre un capricho y una pasión para toda la vida, es que el capricho dura un poco más.* Yo adoro los placeres sencillos. Son el último refugio para los hombres complicados.* La verdad es que el pecado es el único elemento pintoresco que ha quedado en la vida moderna.* Los jóvenes se empeñan en ser fieles y no lo pueden; los viejos tratan de no serlo y tampoco pueden. A eso se reduce todo.* Los jóvenes hoy creen que el dinero es todo, y cuando llegan a viejos lo saben.* Me gusta siempre saber todo lo que se refiere a mis nuevos amigos, y nada de lo que se refiere a los antiguos.* Detrás de todo lo que es exquisito hay siempre algo trágico.* Para conocer la realidad es preciso ver en la cuerda floja. Hasta que las verdades no se hacen acróbatas no podemos juzgarlas.* Puedo simpatizar con todo, menos con el sufrimiento.* La ventaja de las emociones es que nos descarrían, y la ventaja de la ciencia es no ser emocionante.* Para recobrar la juventud no tiene uno más que repetir sus locuras.* Lo único que se hecha de menos son los propios errores.* La puntualidad es el ladrón del tiempo.* Hoy la gente sabe el precio de todo y el valor de nada.* Los hombres se casan por fatiga; las mujeres por curiosidad. Ambos sufren un desengaño.* Las mujeres representan un sexo decorativo. Jamás tienen nada que decir, pero lo dicen deliciosamente.* La mujer representa el triunfo de la materia sobre el espíritu, así como el hombre representa el triunfo del espíritu sobre las costumbres.* Una gran pasión es el privilegio de la gente que no tiene nada que hacer.* Los que no aman más de una vez en su vida son los verdaderos superficiales. Lo que llaman su lealtad y su constancia, yo lo llamo el letargo de la costumbre o su falta de imaginación.* Sólo las cosas sagradas valen la pena de ser conseguidas.* Cuando se está enamorado, siempre comienza uno por engañarse a sí propio y siempre acaba por engañar a los demás.* Siempre hay algo mezquino en las tragedias de los demás.* Son las personalidades, y no los principios, quienes mueven al mundo.* ¡Qué afición tiene la gente de dar aquello de que está más necesitada!* ¿Qué importa el coste? Ningún precio es excesivo para pagar una sensación.* Todo lo que realmente demostraba era que nuestro futuro sería igual a nuestro pasado, y que el pecado que en otro tiempo cometimos con repugnancia, volveríamos a cometerlo una porción de veces con satisfacción.* Las pasiones sobre cuyo origen nos engañamos, son las que nos tiranizan más duramente.* Las mujeres se defienden atacando, así como otras veces atacan con súbitas y extrañas sumisiones.* Los hijos empiezan por querer a sus padres; al hacerse mayores, los juzgan; y a veces, hasta los perdonan.* Cuando la miseria entra cautelosamente por la puerta, el amor entra volando por la ventana.* Cuando un hombre se decide a hacer una estupidez, siempre es por los motivos más elevados.* Yo nunca me entero de lo que dicen los necios, ni me meto en lo que hacen los indiscretos.* Toda experiencia tiene su valor.* Solo se frustra aquello cuyo desarrollo se estaciona.* El placer es la única cosa sobre la cual vale la pena tener una teoría.* La razón de que todos seamos tan amigos de pensar bien de los demás, es que todos tememos por nosotros mismos. La base del optimismo es simplemente el miedo. Creemos ser generosos porque adornamos al prójimo con todas aquellas virtudes que pueden beneficiarnos.* Cuando somos felices, siempre somos buenos; pero cuando somos buenos, no siempre somos felices.* Ser bueno es estar en armonía consigo mismo; ser malo es verse obligado a estar en armonía con los demás.* No hay nada completamente exacto.* Las mujeres, como dijo un francés de gran ingenio, nos inspiran el deseo de hacer obras maestras, y nos impiden llevarlas a cabo.* No hay más que dos clases de personas que sean realmente sugestivas: las que lo saben todo, y las que no saben nada en absoluto.* Siempre hay algo ridículo en las emociones de aquellas personas que hemos dejado de querer.* Vivimos en una época en que sólo las cosas superfluas nos son necesarias.* Es la confesión, y no el sacerdote, lo que nos da la absolución.* Siempre puede uno portarse bien con las personas que lo tienen sin cuidado.* Siempre pesa una fatalidad sobre las buenas resoluciones: la de tomarlas demasiado tarde.* ¿Qué una mujer se ha matado por amor tuyo? Afortunadamente, yo no he pasado por una experiencia semejante. Me habría hecho enamorar del amor por el resto de mis días.* Las mujeres que me han adorado se han empeñado siempre en continuar viviendo después de haber dejado ya de interesarme, o yo a ellas. Se han puesto gordas e insoportables, y en cuanto tropiezo con ellas se desbocan en seguida por el camino de los recuerdos.* Se debe retener y asimilar el color de la vida, pero nunca recordar sus detalles.* Conocí a mujeres que estaban empeñadas en desenterrar el pasado y así enterrar el futuro.* El único encanto del pasado es que ha pasado.* Ella no vivió realmente; por lo tanto, nunca pudo morir.* Vivimos en un tiempo que lee demasiado para ser sabio, y piensa demasiado para ser hermoso.* Si no se habla de una cosa, es como si no hubiera tenido lugar.* Un hombre dueño de sí mismo puede poner término a un sufrimiento con la misma facilidad que inventar un placer.* No puedo repetir una emoción. Nadie, excepto los sentimentales, puede hacerlo.* Con las adoraciones insensatas existe un peligro, el de perderlas, no menor que el peligro de conservarlas.* Quizá no deberíamos nunca traducir nuestra adoración en palabras.* Se pasa el día en decir cosas increíbles, y la noche en hacer cosas inverosímiles.* Nadie tropieza dos veces con su ideal, y pocos son los que tropiezan una.* Esas renuncias que los hombres han llamado insensatamente virtud, al igual que esas rebeliones naturales que los hombres sensatos llaman todavía pecado.* Es muy posible que en casi todos los deleites, como en todo placer, la crueldad también tenga su sitio.* Sabía que los sentidos, al igual que el alma, tenían sus misterios espirituales que revelar.* Procura no hablar de cosas seria. Hoy en día no hay nada serio. Por lo menos, no debería de haberlo.* Me gusta enterarme de los escándalos ajenos; pero ¿los míos? No me preocupan lo más mínimo. Ni siquiera tienen el encanto de la novedad.* Uno tiene derecho a juzgar a un hombre por la influencia que ejerce en sus amigos.* Todos tenemos en nosotros un Cielo y un Infierno.* Había pecados cuya fascinación más estaba en el recuerdo que en la omisión de ellos.* Habían conservado el fondo propio de lo novelesco; y, para el verdadero romántico, el fondo lo es todo, o casi todo.* Quizá nunca miente uno con mayor naturalidad que cuando está obligado a fingir.* La vida en el campo ideal es: levantarse temprano por que tienen tanto que hacer, y acostarse temprano, porque tienen tan poco en que pensar.* Yo le pregunté si, como Margarita de Navarra, conservaba los corazones de sus difuntos maridos embalsamados y colgados en la cintura, y me dijo que no, puesto que ninguno de los tres los tenía.* Es verdaderamente monstruosa la manera que tiene hoy la gente de conducirse, diciendo, a espaldas de uno, cosas que son absolutamente exactas.* Cuando una mujer se vuelve a casar, es porque aborrecía a su primer marido. Cuando un hombre se vuelve a casar es porque adoraba a su primera mujer. Las mujeres prueban su suerte; los hombres arriesgan la suya.* Las mujeres nos aman por nuestros defectos. Si tuviésemos bastantes nos lo perdonarían todo, hasta nuestra inteligencia.* Hoy todos los hombres casados viven como solteros, y todos los solteros como casados.* Cualquier hombre puede ser feliz con una mujer, mientras no se enamore de ella.* A mí me agradan los hombres que tienen un futuro y las mujeres que tienen un pasado.* La moderación es una cosa fatal. Bastante es tan malo como una comida. Más que bastante, es tan bueno como un festín.* Los pies de arcilla es lo que hace tan precioso el oro de la estatua.* Lo que el fuego no destruye, lo endurece.* ¡Cuánto te gusta enterarte de lo que uno hace! Yo, en cambio, daría cualquier cosa por olvidar lo que hago.* Había lugares donde se podía comprar el olvido. Lugares donde la memoria de los pecados pretéritos podía ser anulada por la locura de los pecados presentes.* Aunque el perdón fuera imposible, aún era posible el olvido.* Dicen que las pasiones nos hacen pensar en círculo.* Estoy cansado de las mujeres que le aman a uno. Las mujeres que nos odian son mucho más interesantes.* Cada hombre vive su propia vida, y paga su precio por vivirla. La lástima es tener que pagar tan a menudo por una sola falta. Una y otra vez, y siempre, nos vemos obligados a pagar. En sus tratos con el hombre, el Destino jamás cierra sus cuentas.* No cabe duda que perdimos el don de dar nombres bellos a las cosas. Mi caballo de batalla son siempre las palabras. Por eso detesto en literatura el realismo vulgar. El hombre capaz de llamar azada a una azada debería verse condenado a usarla. Seguramente es lo único para lo que sirve.* La imaginación es la que pone al remordimiento sobre la pista del pecado.* Las pasiones violentas aniquilan o ceden. O matan al hombre, o mueren ellas.* Los grandes amores y los grandes dolores, su propia plenitud los destruye.* El hastío, es el único pecado que no encuentra remisión.* El destino no nos envía heraldos. Es demasiado prudente o demasiado cruel para hacerlo.* ¡Qué afición tienen las mujeres a hacer cosas arriesgadas! Una mujer flirteará con quien sea mientras la estén mirando.* La civilización no es, ni mucho menos, una cosa fácil de alcanzar. No hay más que dos caminos que lleven al hombre a ella. Uno, la cultura; el otro, el vicio.* Detesto a la muerte, pues hoy en día se puede sobrevivir a todo, menos a ella.* La muerte y la vulgaridad son los únicos hechos que no pueden explicarse.* Claro que la vida conyugal no es más que una costumbre; una mala costumbre. Pero hasta las peores costumbres siente uno perderlas. Sí, acaso sean las que más se echan de menos. ¡Son parte tan esencial de nuestra personalidad!* Todo crimen es vulgar; lo mismo que toda vulgaridad es crimen.* ¿De qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero, si pierde su propia alma?* Las cosas de que uno está absolutamente seguro nunca son ciertas.* La tragedia de la vejez no es ser viejo, sino continuar siendo joven.* La vida no la gobierna ni la voluntad ni la intención. La vida es una cuestión de nervios, de fibras, de células lentamente construidas, en que el pensamiento se esconde y la pasión tiene sus sueños.* Los libros que el mundo llama inmorales, son libros que muestran su propia vergüenza.Coversación entre la duquesa Gladys (G), Lord Henry (H) y Dorian Gray (D)G- Su nombre es el príncipe paradoja.H- ¡Nada de etiquetas! No hay quien se salve de una etiqueta. Rehúso el título.G- Las majestades no pueden abdicarH- ¿Quieres entonces que defienda mi trono?G- Sí.H- Yo digo las verdades de mañana.G- Prefiero los errores de hoy.H- Me desarmas.G- Del escudo, pero no de la lanza.H- Yo no puedo justar contra la belleza.G- Mal hecho, créeme. Colocas la belleza demasiado alta.H- ¿Cómo es posible que digas eso? Confieso que me parece preferible ser hermoso a ser bueno. Pero, por otra parte, nadie más dispuesto que yo a reconocer que es preferible ser bueno a ser feo.G- ¿Entonces la fealdad es uno de los siete pecados capitales?H- La fealdad es una de las siete virtudes mortales. La cerveza, la Biblia y siete virtudes mortales han hecho a Inglaterra lo que es hoy.G- ¿De modo que no amas a tu país?H- En él vivo.G- Para poder censurarlo mejor.H- ¿Querrías, entonces, verme compartir el veredicto que Europa ha dictado sobre él?G- ¿Qué dicen de nosotros?H- Que Tartufo ha inmigrado a Inglaterra y ha puesto tienda en ella.G- ¿Es tuya la frase?H- Te la regalo.G- Gracias, no podría usarla. Es demasiado cierta.H- No tengas miedo. Nuestros compatriotas nunca reconocen nada.G- Son prácticos.H- Más astutos que prácticos. Cuando hacen su balance compensan la estupidez con la riqueza y el vicio con la hipocresía.G- Sin embargo, hemos hecho grandes cosas.H- Esas grandes cosas nos las echaron encima.G- Pero llevamos su peso.H- Hasta la Bolsa nada más.G- Yo creo en la raza.H- Representa la supervivencia de los activos.G- Va en progreso.H- Me interesa más la decadencia.G- Y el Arte. ¿Qué es? H- Una enfermedad.G- ¿Y el amor?H- Una ilusión.G- ¿Y la religión?H- El sustituto a la moda de la fe.G- Tú eres un escéptico.H-¡Jamás! El escepticismo es el comienzo del credo.G- ¿Qué eres entonces?H- Definirse es limitarse.G- Dame algún hilo que me sirva de guía.H- Los hilos se rompen. Te perderías en el laberinto.G-Me aturdes. Hablemos de otra cosa.H- Nuestro anfitrión es un tema delicioso. Hace años le pusieron el nombre de: el príncipe de los cuentos de hadas.D- ¡Ay, no me recuerdes eso!G- El anfitrión no está de humor esta noche. Me parece que piensa que Monmouth se casó conmigo exclusivamente por motivos científicos, como el mejor ejemplar que pudo encontrar de la mariposa moderna.D- Pero espero que no tenga la intención de clavarla a usted con un alfiler.G- ¡Oh!, ya se encargará mi doncella de pincharme cuando la molesto.D-¿Y cómo puede usted molestarla, duquesa?G- Por las cosas más insignificantes, Mr. Gray, se lo aseguro. Generalmente porque llego a las nueve menos diez y le digo que tengo que estar vestida para las ocho y media.D- ¡Qué poco razonable! Debería usted regañarla.G- No me atrevo, Mr. Gray; además, me inventan los sombreros. ¿Recuerda usted aquel que llevaba en el gardenparty de Lady Hilstone? No, no se acuerda usted; pero es una delicadeza el aparentarlo. Bueno, pues estaba hecho con nada. Todos los buenos sombreros están hechos con nada.H- Como todas las buenas reputaciones, Gladys. Cada éxito nos trae un enemigo. Para ser popular es preciso ser mediocre.G- No con las mujeres. Y las mujeres gobiernan el mundo. Te aseguro que nosotras no podemos soportar a los mediocres. Las mujeres, como ha dicho alguien, amamos con los oídos, así como ustedes los hombres, aman con los ojos si es que realmente aman…D- Me parece que nunca hacemos otra cosa.G- ¡Ah!, entonces no debe usted haber amado de verdad nunca.H- Mi querida Gladys ¿Cómo es posible que digas eso? Lo romántico vive a fuerza de repetirse, y la repetición convierte un apetito en arte. Además, cada vez que se ama es la única vez que se ha amado. La diferencia de objeto no altera la unidad de la pasión. La intensifica, simplemente. En la vida podemos tener, a lo sumo, una sola gran experiencia, y el secreto de la vida consiste en reproducir esta experiencia tan a menudo como sea posible.G- ¿Hasta cuándo le ha dejado a uno maltrecho, Harry?H- Especialmente cuando le ha dejado a uno maltrecho.G- ¿Qué dice usted a eso, Mr. Gray?D- Yo siempre estoy de acuerdo con Harry, duquesa.G- ¿Hasta cuando no tiene razón?D- Harry siempre tiene razón.G- ¿Y le hace a usted dichoso su filosofía?D- Yo nunca he buscado la felicidad. ¡Qué importa la felicidad! Yo he buscado el placer.G- ¿Y encontrado, Mr. Gray?D- Muchas veces. Demasiadas.G- Yo busco ahora la paz, y si no voy enseguida a vestirme, no podré tenerla esta noche.D- Permítame usted que le ofrezca unas orquídeas, duquesa.H- No estás muy acertada en tu flirt. Deberías tener cuidado. Es demasiado sugestivo.G- Si no lo fuera no habría lucha.H- ¿Griegos contra griegos, entonces?G- Yo estoy del lado de los troyanos. Luchaban por una mujer.H-Fueron vencidos.G- Hay cosas peores que la derrota.H- Galopas a rienda suelta.G- La velocidad nos da vida.H- Lo apuntaré en mi diario esta noche.G- ¿El qué?H- Que el niño que se quema ama el fuego.G- Yo, ni siquiera me he chamuscado. Mis alas permanecen intactas.H- Las usas para todo, menos para huir.G- El valor ha emigrado de los hombres a las mujeres. Una nueva experiencia para nosotras.H- Tienes un rival.G- ¿Quién?H- Lady Narborough. Está locamente enamorada de él.G- Me das miedo. El culto de la antigüedad nos es fatal a los que somos románticos.H- ¿Románticas vosotras? ¡Si tenéis todos los métodos de la ciencia!G- Los hombres nos han educadoH- Pero no explicadoG- Defínenos como sexo.H- Esfinges…sin enigma.G- ¡Cómo tarde Mr. Gray. Vamos a ayudarle. Se me olvidó decirle el color de mi traje.H- ¡Ah!, tú debes acomodar tu traje a sus flores, Gladys.G- Eso sería una rendición prematura.H- El arte romántico comienza por el fin.G- Tengo que conservar una posibilidad de retirada.H- ¿A la manera de los Parthos?G- Estos encontraron refugio en el desierto. Yo no podría hacerlo.H- No siempre podéis elegir las mujeres.G- Pero todo puede hacerle perder a uno el camino.H- Todos los caminos conducen al mismo fin, mi querida Gladys.G- ¿Y es?H- La desilusión.G- Esa fue mi entrada en la vida.H- Pero vino a ti coronada.G- Estoy cansada en las hojas de fresa.H- Te sientan bien.G- En público sólo.H- Las echarías de menos.G- No pienso desprenderme ni de un solo pétalo.H- Monmouth tiene oídos.G- La vejez es un poco sorda.H- ¿Nunca se ha sentido celoso?G- ¡Ojalá se hubiera sentido! G- ¿Qué buscas? –preguntó ella, al ver a Lord Henry viendo el piso.H- El botón de tu florete –contestó él-. Se te ha caído.G- Aún conservo la careta.H- Que presta mayor encanto a tus ojos.Eso es todo, sé que el post es muy largo y muy pesado al parecer, pero espero que alguien aunque sea lea un poco de lo que escribió esta gran artista. Todas las frases fueron sacadas por mí, resaltadas en el libro y luego reescritas en mi pc que ahora las comparto con ustedes.No puse ninguna imagen por que no sé todavía, sepan discupar.

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