_Syv_
Usuario (Argentina)

1- Planes de estudios corrompidos: Los planes de estudios se deciden entre militantes universitarios de izquierda (o "estudiantes" como les gusta llamarse) y profesores militantes. Cualquier intento de libre expresión por parte de alumnos no afiliados a ningún partido que esté en contra de colocar marxismo en las cátedras, se le responde inmediatamente con abucheos o incluso a veces violencia física. 2- Falta de control en los planes de estudio: Cada docente enseña lo que le parece, tratando de ocupar el mayor rango horario posible para cobrar más, dando como resultado materias que incluso llegan a ser casi repetidas, textos iguales, contenidos similares...E innumerables materias de relleno inconexas entre sí o incluso contradictorias. Asimismo, las materias son unidades aisladas entre sí, no hay conexión entre materias para generar un campo de conocimiento fiable y potenciado entre sí. 3- Sesgo político exagerado: En cada uno de los aspectos a analizar de la realidad en las carreras humanísticas se ve, casi en exclusiva en todas las materias, el punto de vista marxista como el predominante, y en muy raras materias excepcionales, se ve algún otro punto de vista adicional. Además de ser poco científico y serio, el marxismo ya fue refutado de manera devastadora hace más de 50 años por autores como Ayn Rand ("La Rebelión de Atlas" o Eugen Böhm-Bawerk ("Karl Marx y el Cierre de su Sistema" y/o David Conway ("Adiós a Marx". Asimismo, en las universidades más serias y prestigiosas del mundo, ya casi ni se estudia, más que como una figura histórica del pasado con relevancia política, pero de ningún valor científico. 4- Contradicciones violentas: Hay contradicciones que se llevan a cabo a lo largo de las carreras, donde estudiamos para salir a laburar al mundo de afuera, y sin embargo los docentes te viven diciendo que el mundo de afuera es una mierda, que te manipula...en lugar de enseñar las herramientas que necesitamos para trabajar y entender la realidad que elegimos como campo de estudio, con el fin de ganarnos la vida. Pensar distinto y querer cambiar esta realidad en las facultades humanísticas copadas por los partidos de izquierda puede ser peligroso, llevando a insultos, golpes y persecusión por parte de los militantes de izquierda, que no dudan incluso en romper puestos o agarrar a trompadas a gente de otros partidos de izquierda por desacuerdos menores, y ni hablar si uno no comparte su punto de vista marxista o sus posiciones políticas. Les recomiendo estudiar humanísticas en otras universidades privadas, o bien, inclinarse por una carrera científica. Espero que mi experiencia cercana y mi pérdida de tiempo en la UBA les haya sido de ayuda.