_Larubia_
Usuario (Argentina)

Hay hombres que gustan mucho del sexo y quieren que sus mujeres los acompañen cuerpo a cuerpo. Ellos están siempre bien dispuestos y lo hacen saber con gestos, dobles mensajes, llamados hot y un cuerpo preparado para el sexo.Piden de sus damas igual participación y compromiso. Sin embargo, no siempre consiguen la paridad. Hay mujeres que no alcanzan tal nivel de excitación y otras que, aún teniendo un buen nivel de deseo, parecen apocadas ante sus maridos o parejas “hipersexuales”.Ellas creen que tienen un deseo sexual bajo cuando en realidad el deseo del compañero está aumentado. Estas mujeres pueden replegar su iniciativa ante el avance prioritario de sus parejas. En algunos casos se dejan llevar con una mezcla de placer y temor: “si no lo complazco se va a ir con otra”.Caso 2: mujeres expansivas con hombres esquemáticosLas mujeres expansivas que se vinculan con hombres obstinados, conformistas, formales, rígidos, respetuosos de reglas, tratarán de amoldarse a ellos hasta el pronto aburrimiento. En cambio mostrarán su verdadero carácter en el trabajo, con amigas y en toda situación social.Son mujeres que se apagan al atardecer y se encienden a la mañana, cuando comienzan sus actividades fuera de la atención de su cónyuge. Esperan que ellos las recuerden durante el día, les manden mensajes, llamados telefónicos, planeen una salida, pero ellos, nada. Nunca una sorpresa.El día de sexo será alguno del fin de semana, con suerte los dos, siempre con el mismo ritual: ellos se acercan, tocan los mismos puntos erógenos, y todo se repite. Las mujeres expansivas, independientes, siempre voluntariosas, incansables, directivas, buscadoras de placer, ahora se han convertido en seres insatisfechos, hartos de la apatía conyugal.Las disfunciones sexuales hacen su aparición: pérdida de entusiasmo, del erotismo, del deseo sexual. Ellas desean algo diferente que colme el profundo descontento. Se ilusionan pensando en un cambio promisorio. Esperan durante el noviazgo, la maternidad, la crianza de los hijos, la menopausia. Esperan que el hombre se relaje y se active durante el invierno, luego, durante el verano. Y nada.Cuando se les pregunta: “¿alguna vez fue diferente?”, responden sorprendidas “¡No!” Raro es que sus hombres rígidos lleguen a satisfacerlas y a mejorar el encuentro erótico-sexual. Estos hombres necesitan revisar sus conductas y relajar sus defensas. ¿Qué hacer?¿Vos sos la apocada o la expansiva? No importa, ¡tratá de intercambiar los roles! Las parejas deben asumir el compromiso de enriquecer el encuentro para que no se convierta en rutina. ¿Querés intentarlo? Mirá estos consejos para mejorar la toma de iniciativa.
“Todo lo que necesitas es amor”, cantaban los Beatles hace casi medio siglo y el planeta se paralizaba. Y es así. Todos queremos encontrarlo, mantenerlo, reconquistarlo día a día. ¿Qué mejor manera de empezar este 2012 que rodeados del afecto de nuestra pareja? Por eso, para atraer a esa persona que aún no llegó a nuestra vida, reconquistarla o renovar la pasión van estos hechizos de las lunas de agua para el próximo año.Si bien estas son fechas positivas para realizarlos, se pueden practicar en cualquier momento, en el que sientan necesario hacerlo. Lo importante es que hay que tratar de que haya un buen aspecto entre Marte y Venus.El círculo de protecciónEs muy importante limpiar el lugar donde vas a realizar el hechizo en el sentido de las agujas del reloj. Puede tratarse de una mesita que quede en el paso (living, pasillo, dormitorio), en un lugar visible. Eso sí, no debe ser la mesita de luz.La limpieza se realiza con carbones e inciensos para purificar. También se puede encender un hornito con esencias y moverlo de la manera descripta. Otra forma puede ser con cuatro sahumerios para el amor (de color rosa), del Norte hacia la derecha y terminando en el Oeste; o con cuatro velas perfumadas (también de color rosa o del color de tu signo, pero que no sean azules, grises, marrones ni negras). Este ritual debe realizarse siempre antes de hacer cualquier hechizo de amor.Luna llena en Cáncer (9 de enero): hechizo de pétalo de rosa para atraer el amor-Realizar el círculo de protección.-Encender una vela roja y decir: “Yo soy amor”.-Tomar con la mano izquierda el perfume personal (o alguna esencia de amor agradable) y rociar los pétalos de siete rosas rojas. Decir: “Así como rocío estos pétalos, por favor rocía mi cuerpo con el amor que necesito”.-Tomar tres pétalos y unirlos con hilo rojo. Llevarlos en alguna parte de la ropa interior durante ese día. Recordá que el izquierdo es el lado afectivo y emocional, por donde s recibre toda la energía, la buena y la mala.-Con los pétalos restantes hacer un camino hasta la cama y, luego de ese día, guardarlos en un pañuelo de seda en el cajón de ropa interior, hasta la siguiente Luna creciente. Cada vez que se abra el cajón, decir: “Yo soy amor y lo tengo”.-Dejar los tres pétalos elegidos bajo la almohada durante ese tiempo.-Importante: si en medio de este ciclo conocés a alguien, hay que continuar con el ritual de todas formas.Luna menguante en Escorpio (14 de febrero, Día de los Enamorados): hechizo de la cereza para tener una nueva pareja-Realizar el círculo de protección.-Encender una vela blanca y decir: “Yo soy amor y soy paz para tener mi nueva pareja”.-Encender una vela rosa y decir: “Yo soy amor y lo tengo”.-Comer siete cerezas. Por cada una decir: “Belleza, dulzura, pasión, juventud, lealtad, fidelidad, encuentro, amor”.-Arrojar cada carozo dentro de una copa de vino blanco o champagne. Agregar una cucharada de miel y decir: “Así como embriago esta miel, embriago el corazón de mi amado”.-Tomar la copa completa y guardar los carozos en una bolsita de color rojo hasta que aparezca la pareja. Es importante salir a lugares en los que sea posible dar con alguien del sexo opuesto, para asegurarte de que tu seducción, tu comunicación y tu necesidad de amor sean vistas por el universo.-Cuando se encuentra la pareja, enterrar los carozos en el jardín o en una maceta, para asegurar su crecimiento.Luna nueva en Piscis (21 de febrero): talismán de Venus para aumentar la seducción-Utilizar cualquier colgante redondo.-Signo de fuego, elegir naranjas, fucsias o rojos; signo de agua, plateados combinados con fucsias o símbolos de mar (sirenas, delfines); signo de tierra, colores de tierra (más terracota con rojo y fucsia que marrones oscuros); signo de aire, multicolor, puede tener hadas, mariposas, libélulas o bichitos de la suerte.-Limpiarlo y purificarlo. Para eso, hacer un círculo de protección.-Colocar tres gotas del perfume personal, de abajo hacia arriba, y repetir en cada una tres veces: “Limpio este amuleto para que sólo traiga amor y felicidad a mi vida”.-Finalmente, declarar con certeza y fe: “Que así sea”.Luna nueva en Cáncer (19 de julio): hechizo de la vela de la pasión-Realizar el círculo de protección.-Distribuir cinco flores color púrpura.-Colocar una gota del perfume personal en muslos, abdomen inferior, pechos y garganta.-Untar con una mezcla de miel y perfume personal la vela siete veces, de arriba hacia abajo, y decir: “Así como unto esta velas, deja penetrar por favor el deseo de pasión en mi vida”.-Dejarla hasta que se consuma. Visualizar en el fuego las situaciones que e quieran vivir.-El jueves y el viernes siguiente, salir a la vida y demostrarse que es posible obtener sexo y pasión.Luna creciente en Piscis (20 de diciembre): té para el amor Preparar una infusión de té de frutos rojos hervido con cáscara de naranja. Agregarle un poco de manzana rallada y miel. Compartirlo con la persona amada antes de tener sexo.
El sitio especializado Lenguajecorporal.org armó un listado de las señales que despliegan las mujeres cuando se sienten atraídas por los hombres. “Un tema nada fácil, pues el coqueteo femenino es un fenómeno tan complejo y enigmático como ellas mismas”, lanza el autor de la nota, Jesús Enrique Rosas, que es experto en lenguaje corporal y persuasión. Los signos que el especialista describe están sustentados por investigaciones científicas y, además, están alineados al sentido común. Veamos, uno por uno, esos comportamientos que nos delatan cuando estamos frente a un hombre atractivo: 1) Nuestro buen humor es espontáneo. Ya sea sonriendo o riendo abiertamente, una mujer que disfruta de la compañía de un hombre se notará feliz y agradada. Una que otra risita nerviosa, o una sonrisa pícara, son indicios de que ella disfruta del momento. 2) Los tocamos "por casualidad". Si la mujer de repente le toca el brazo, le acomoda la camisa, o incluso llega a rozarle la pierna con la suya, es un indicio de que quiere acercarse. ¡No hay que desaprovecharlo! 3) Coincidimos en casi todo. Cuando a la mujer le gusta su compañero, buscará la manera de que se encuentren de forma “fortuita”. Parecería que ella le leyera la mente y adivinara lo que el hombre va a hacer. 4) Lanzamos miradas intermitentes. “Debés aprender a mirarlas indirectamente. No es difícil, lo que necesitás precisar es si ellas tratan de verte cuando no las estás mirando. Si es así, has llamado su atención”, aconseja Rosas a la platea masculina. 5) Jugamos con el pelo. Las mujeres siempre están acomodándose el cabello; es una costumbre automática, que el 99% del tiempo no tiene nada que ver con el coqueteo. Pero el 1% restante tiene una función biológica: sacudir las feromonas de su piel hacia los hombres (recuerden la importancia que tiene el sentido del olfato en la seducción). 6) Nos sentamos en pose. Si la mujer está sentada al lado de un hombre que le interesa, al cruzar las piernas pondrá la más alejada de él por encima de la otra, para mostrar mejor la pantorrilla. En esta posición, los músculos de la pierna se ven más tersos y provocativos. 7) Dirigimos la cara hacia él. Cuando la mujer se siente atraída, su pera estará ligeramente orientada hacia el hombre. Este es uno de los “ejes” de la atención, que dice inmediatamente si a ella le interesa lo que él está diciendo. Recordemos que a las mujeres les gusta hablar de frente. 8) Tenemos los pies un poco separados. Una investigación indica que cuando una mujer está parada, el dinamismo con el que mantiene el equilibrio nos dice la emoción que siente. Si ambas piernas están derechas e inexpresivas, su pasión está muy lejos. Si están un poco abiertas o si ella juega con los tobillos, está nerviosa, pero con certeza no está distante. 9) Recordamos detalles de conversaciones anteriores (que a veces ni él mismo tiene presente). Una mujer, por más distraída que sea, no olvida pequeños detalles de lo que un hombre dice, si le parece interesante. 10) No nos sentimos intimidada por su proximidad. Si él de verdad le gusta, a la mujer no le importará que el hombre se acerque a ella. Eso sí: él no debería “avanzar” en un momento inoportuno ni ser demasiado impulsivo.

La fotógrafa Jade Beall ideó una manera de demostrar que los cuerpos femeninos son hermosos " just as they are" ("tal como son". Que cada mujer es distinta, única y especial. Una embarazada, una madre que acaba de parir, otra que dio a luz a varios hijos... Todas siguen siendo modelos a fotografiar. Todo comenzó cuando publicó en su cuenta de Facebook una foto de ella semidesnuda luego de que naciera su primer hijo. La imagen tuvo miles de "Me gusta" y fue muy compartida por sus seguidores. A partir de ese momento, cientos de madres le escribieron para que les haga retratos mostrándonse “tal como eran”. Fue así que empezó a fotografiarlas y el proyecto de publicar un libro en el que estuvieran todos estos testimonios salió a la luz. "A beautiful book" ("Un bello libro", en su traducción) intenta responder algunas de las preguntas que se hacen las mujeres cuando quedan embarazadas o planean hacerlo: ¿Cómo tendré el cuerpo luego de dar a luz? ¿Se me llenará la piel de estrías? ¿Podré recuperar mi peso y mi silueta? ¿Me veré igual de hermosa? ¿Cómo será mi figura? Dudas, miedos, falta de confianza, inseguridad y una enorme mezcla de sentimientos. "Estamos frente a una epidemia de mujeres que se sienten indignas de ser llamadas hermosas", cuenta Jane en una entrevista para el sitio The Huffington Post. "Todas luchamos por ser bellas dentro de nuestro propio cuerpo. Pero es claro que éste tiene limitaciones. Y de repente algo tan lindo como traer un hijo a la vida puede generarnos vergüenza, tristeza, dolor y fracaso por no poder volver a vernos tal como éramos". El proyecto se realiza con madres modelos que se dejan fotografiar en forma voluntaria. Con la venta de los libros se recolecta dinero para que todas aquellas que quieran ser parte de estas obras puedan viajar y acercarse al estudio de Jean en Arizona, Estados Unidos. La idea es "sanar" aquellos dolores o malestares que puedan verse reflejados en el cuerpo, y demostrar que no hay una obligación de tener que volver a su peso y su silueta inmediatamente después de un parto, una operación, o una enfermedad. Para futuros volúmenes del libro, Beal planea fotografiar a mujeres con desórdenes alimentarios, que estén bajo algún tratamiento médico como la quimioterapia, o que tengan en su cuerpo vestigios del paso del tiempo. Imágenes reales para demostrar que ya sean altas, regordetas, con celulitis, pecosas o esbeltas, todas las mujeres son hermosas "tal como son".