Z

ZoMeR_fR

Usuario (México)

Primer post: 17 ago 2011Último post: 17 ago 2011
2
Posts
17
Puntos totales
0
Comentarios
L
La alimentación en la lactancia
Salud BienestarporAnónimo8/17/2011

No hay que comer más de lo habitual ni privarse de determinados alimentos por dar el pecho. Sólo se debe mantener una dieta sana y equilibrada y no obsesionarse. Estas son las respuestas a las dudas más frecuentes sobre alimentación de la madre y lactancia.A las dudas sobre la crianza de sus hijos, algunas madres recientes añaden las de su propia alimentación: "¿qué debo comer mientras amamanto al bebé?, ¿y evitar?, ¿dará mal sabor a la leche?, ¿me pondré como una vaca por darle el pecho?...".Por suerte, la mayoría de las madres llevan una dieta excelente si siguen sus instintos. Tanto si la mujer da el pecho como si no, puede comer lo que quiera y en la cantidad que desee. Aquí encontrarás las respuestas a esas preguntas que pueden inquietarte. ¿Qué alimentos debo consumir?La dieta sana para una madre lactante es igual que para todo el mundo: una base de cereales (pan, arroz, pasta...) y legumbres (lentejas, guisantes, garbanzos, alubias...), complementada con frutas o verduras y carne y pescado de vez en cuando.Conviene no abusar de azúcar y dulces, aperitivos salados, refrescos azucarados, grasas... ¿Cuánta comida necesito?Tu apetito marcará las cantidades. Casi nunca se equivoca y los errores no pasan desapercibidos: si se adelgazas varios kilos, es que necesitas comer más, y si engordas, es que necesitas comer menos.Si das el pecho, solo hay que comer algo más. Durante la lactancia, lo mismo que durante el embarazo, el metabolismo de la mujer cambia, y aprovecha mucho mejor la energía de los alimentos. ¿Hay elementos prohibidos mientras se da el pecho?No existen. No es malo comer patatas fritas, ni mayonesa, ni pasteles, siempre que no sean los únicos componentes de la dieta. Lo que come la madre influye muy poco en la composición de la leche. Aunque no te alimentes bien, tu leche sigue siendo excelente. Te conviene seguir una dieta equilibrada por tu salud, no por la de tu hijo.Algunos alimentos cambian el sabor de la leche (ajos, cebollas, espárragos, alcachofas, especias....), pero no hacen que el niño coma más o menos. Si después de comer cierto alimento el bebé se pone nervioso al pecho y no quiere mamar, ya sabes que no le gusta y, si quieres, puedes evitarlo. De todas formas, como el sabor de la comida ya pasa a través de la placenta, no suele haber ningún problema con alimentos que suele consumir la madre, ya que su hijo está acostumbrado.Ningún alimento que tome la madre causa gases en su hijo. Esta es una creencia falsa. Ciertos alimentos producen gases en el intestino durante la digestión. Pero ese gas no puede pasar a la leche, porque para hacerlo tendría que pasar por la sangre.Alergias. Si el niño es alérgico a algún alimento, el pediatra te recomendará que dejes de comerlo durante la lactancia. ¿Puedo hacer régimen?Una parte de lo que se engorda durante el embarazo son reservas para la producción de leche. La mayoría de las madres mantienen el peso durante los primeros tres meses, y solo luego empiezan a perder de forma natural.Si la mujer no da el pecho, tal vez tenga que vigilar un poco su dieta y hacer más ejercicio.Si de verdad hace falta perder peso, una dieta de unas 1.750 calorías al día permite adelgazar paulatinamente (5 kilos en 10 semanas), sin que se altere la producción de leche. ¿Hay comidas que ayuden a producir más leche?No. Si un bebé engorda más que otro, no es porque su madre tenga más leche, sino porque el niño es más tragón. Así que no hagas caso a las creencias populares: no estás obligada a comer leche y avellanas. ¿Qué cantidad de agua he de beber?Toda la que quieras. Si das el pecho, tendrás más sed de lo habitual, sobre todo durante la toma, pues la hormona oxitocina produce sed. Es automático, no necesitas calcular, ni forzarte a beber agua si no te apetece. Cómo organizarse para alimentarse bienSi es tu primer hijo, puedes sentirte agobiada ante tus nuevas obligaciones (y si es el tercero, tendrás más experiencia, pero también muchas más obligaciones). Muchas madres se encuentran sin tiempo para cocinar ni casi para comer, y temen estar mal alimentadas porque pican «cualquier porquería» de la nevera, a veces de pie y con el niño en brazos.Que no cunda el pánico. Diga lo que diga la sabiduría popular, la comida alimenta igual fría que caliente, no es necesario comer cada día a la misma hora, y picotear es más sano que hacer tres comidas al día. Comer lo mismo, pero más repartido, es mejor para la tensión, el azúcar y el colesterol, y puedes picotear muchas cosas que no son porquerías (fruta, un bocadillo, una zanahoria, un trozo de queso, unas almendras...).Un truco: si te acostumbras a preparar el doble de cada receta, te sobrará para la cena, o para congelar. El microondas es muy útil para descongelar y calentar restos. ¿Necesito más vitaminas?Para dar el pecho no es preciso tomar suplementos de vitaminas o minerales. Nuestra dieta habitual ya los contiene y para que la leche materna fuera deficitaria en alguna vitamina, la mujer tendría que haber enfermado primero.HierroSi ha perdido mucha sangre durante el parto, es posible que tenga anemia y necesite hierro. Si no es así, basta con el hierro que contienen los alimentos. Cuando se da el pecho, la menstruación se retrasa varios meses, así que la madre no pierde hierro, sino que lo ahorra.CalcioTampoco necesita suplementos de calcio. Durante los primeros seis meses de lactancia, todas las madres pierden calcio de sus huesos a consecuencia de los cambios hormonales . A partir de los seis meses, el metabolismo cambia, y los huesos acumulan calcio, aunque la madre no tome ningún suplemento.Vitamina B12Una dieta variada contiene mucha vitamina B12, pero ningún alimento de origen vegetal la lleva. Los vegetarianos estrictos deben tomar suplementos toda su vida. Esto es especialmente importante en el embarazo y la lactancia.

0
0
las diez cosas que los hombres odian de las mujeres
las diez cosas que los hombres odian de las mujeres
HumorporAnónimo8/17/2011

Es obvio que los hombres aman a las mujeres. Las formas en que lucen, huelen, caminan y hablan son simplemente algunas de las razones por las que son consideradas como seres celestiales. Pero debemos decir que las mujeres no son perfectas. Claro que no.Y después de un riguroso análisis vamos a identificar cuáles son las diez cosas que más molestan a los hombres de las mujeres. Qué felices seríamos si simplemente dejaran de…Pretender ser castasUn tema recurrente entre muchas mujeres es que ellas intentan ubicarse bajo una luz de puritanismo, que les impide reconocer que han usado a los hombres para divertirse. Antes de seguir, felicitaciones a todas las mujeres que son realmente inocentes y puras. Ahora, las que no forman parte de este grupo, deberían dejar de echar agua para aclarar su pasado. Las mujeres tienen tanto derecho como los hombres a divertirse, y deben buscar a un hombre capaz de comprender y aceptar esto.Criticar a otras mujeres¿Por qué será que muchas mujeres no pueden tener un simple cumplido hacia otra mujer? Ellas aman encontrar defectos en otras mujeres; defectos que van desde el peso hasta el corte de cabello y todo lo que hay en el medio. Sólo una mujer notará si los zapatos de otra mujer no combinan con su cartera y seguro que lo convertirán en una verdadera calamidad. ¿No las has escuchado alguna vez calificar de “maldita bruja” a una chica que se le ve mejor que a ellas?Tener constantes paranoiasCon frecuencia, el hecho de mencionar el nombre de otra mujer puede poner en riesgo la vida de un hombre. Imagina, entonces, el conflicto que deberías soportar si ella supiera que estuviste en un club de desnudistas.Sea como sea, y bromas aparte, muchas mujeres tienen la tendencia de ver fantasmas en todas partes, sobre todo cuando estos fantasmas pueden hacer que su hombre sea infiel. En consecuencia, siempre que otra mujer entra en la ecuación, en cualquier forma, ellas se tensan. Si tú le has dados motivos para desconfiar, entonces la paranoia será justificada. De lo contrario, no tienes que pagar el precio por sus inseguridades.Estar siempre necesitadasAlgunas mujeres tienen serios problemas de inseguridad. Ellas necesitan que su hombre las sostenga, las mime, y les diga constantemente lo especiales que son. Convierten a los hombres en muletas emocionales, y acuden a nosotros en busca de apoyo moral, mental y emocional.Existe una pequeña ironía aquí, y es que todas las mujeres suelen hacer todo lo posible por mostrar al hombre cuán independientes son. No obstante, estas mismas mujeres son las que se vuelven extremadamente inseguras una vez que se enamoran. Desde luego, por más tentador que pueda resultar el hecho de usar esto a nuestro favor, seguramente la mayoría de los hombres prefiere esa otra clase de mujer, tal vez menos independiente en un principio, pero más segura de sí misma luego.Hacer preguntas capciosasLa antigua pregunta de “¿En qué estás pensando?” es un ejemplo perpetuo de cómo las mujeres aman poner a prueba a los hombres y descubrir nuestros verdaderos sentimientos hacia ellas. Suelen lanzarnos preguntas teóricas y oscuras que, según ellas, se supone que debemos saber las respuestas si realmente somos “sus almas gemelas”.Qué horrenda imagen la de ver a un hombre nervioso, movilizando sus neuronas al máximo para encontrar la respuesta correcta, mientras su mujer lo observa desde una distancia prudencial, con los brazos cruzados y con un pie golpeteando incesantemente el piso. En este punto, no queda más que arrojar una respuesta y esperar que no sobrevenga la catástrofe.Invadir el espacio personal del hombreLas mujeres tienen este tic instintivo que las hace querer convertir nuestras pertenencias personales en suyas. En otras palabras, cuando ella no está ajustando el nudo de tu corbata, que lo has hecho muy mal, por cierto, estará hurgando entre tu gaveta, buscando una sudadera que le quede bien.Seguramente ya entiendes cuál es el problema aquí. Todos sabemos que no nos alcanzaría una vida de lamentos si solamente osáramos pensar en cortarles el cabello o apoderarnos de alguna de sus pertenencias. Entonces, ¿por qué es justo cuando ocurre al revés?Ser demasiado emotivasSí, ellas lloran por cualquier cosa: una película triste (o incluso una alegre), una uña rota, o un corte de pelo que no ha quedado del todo bien. Lo que es peor: esperan que el hombre arregle el desastre emocional. Y si hay algo que todo hombre detesta es tener una mujer llorona pegada a su hombro.No es que seamos insensibles, pero aparte de decir “ya está querida” o “ya pasará, no es tan grave”, no conocemos otra forma de reconfortar a una mujer. El hecho de que las mujeres sean generalmente más delicadas y vulnerables es genial, pero no queremos tener que soportar un mar de lágrimas por cualquier revés menor que la vida decida darles.Salir de compras (y llevarnos)A la hora de ir de compras, simplemente no alcanzan las horas del día para la mayoría de las mujeres. Ya sea una salida a mirar vidrieras o un festín de compras con tarjeta de crédito, ellas pueden pasarse horas en el centro comercial: un rato en la tienda de zapatos, otro rato en la de carteras, y otro en la de lencería, sin pensar en comer, tomar agua, o en sus responsabilidades de la vida diaria.Pero lo peor de todo es que para ir de compras deben tener a su hombre al lado. Y entonces allí vamos, de tienda en tienda, sosteniendo cada vez más bolsas, y preguntándonos inútilmente por qué cualquier prenda merece, al menos, cinco minutos de su atención.Hablar incesantementeLa mayoría de las mujeres aman hablar, y si les prestas una oreja, entonces ya nada las detendrá. No es que no nos importe lo que tienen para decir; simplemente no necesitamos oír un reporte detallado de los acontecimientos cada media hora.Utilizar el sexo como un armaEn la guerra de los sexos, todo se resume en quién lleva los pantalones en la relación. Con frecuencia, las mujeres, en un esfuerzo de mostrar superioridad, atacan el punto débil de los hombres: el sexo.Y, si bien es destacable que la táctica es tan inteligente como efectiva, las necesidades básicas del ser humano no deberían formar parte de las disputas de la relación. ¿No lo crees?Aprende a tolerarEn el gran orden de las cosas, los hábitos irritantes de las mujeres no son tan malos. Existen probabilidades de que todo hombre se adapte a ellos con algo de tiempo, y ella deberá hacer lo mismo con las costumbres que no soporten de nosotros. Nadie es perfecto y, sin duda, esto es algo en lo que todos estamos de acuerdo. Tanto hombres como mujeres.

17
17
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.