YoDiego
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A continuación les dejo, para los que tengan oídos para escuchar (ojos para ver), un Fragmento del trabajo “Intervención sobre la interpretación”, incluido en Encuentro de Buenos Aires. El efecto mutativo de la interpretación psicoanalítica, compilación de Juan Carlos Stagnaro y Dominique Wintrebert (Ed. Polemos). El que sabe que no sabe lo que dice Por Jacques-Alain Miller (Psicoanalista. Delegado general de la Asociación Mundial de Psicoanálisis (AMP). Presidente del Instituto del Campo Freudiano) Preguntémonos cuáles son los grandes usos de la palabra en el vínculo social. 1) Está la palabra que manda. El que manda habla primero. El otro obedece, se conforma, se somete, hace lo que se le dice. “Ve”, dice el amo, y el servidor va. Así se expresa un antiguo texto babilónico. 2) Está la palabra que comunica, que enseña, que informa, es decir que impone al otro una forma, un estándar, que trasega saberes. Al que recibe le toca conformarse. 3) Y está la palabra que expresa. Bajo sus formas primarias parece desconocer todo destinatario; pero, fundamentalmente, expresarse es dirigirse a otro, quejarse, reivindicar, pedir a otro que tiene lo que a uno le falta, forzar la escucha. Pienso en el alto funcionario ruso puesto en escena por Gogol, que se ofende cuando su subordinado le dirige la palabra: “¿Cómo se atreve? (a hablarme)”. Ya hablarle es insolencia, hacerse escuchar por el potente es ejercer un poder ilegítimo. Con respecto a esta tripartición, ¿qué vamos a decir de la palabra que interpreta? Como analista, también estoy por estructura en una posición de superioridad. Me solicitan, como iban a Delfos a hacerse descifrar el destino por la pitonisa transportada. Vienen, como a pitonisa, a someter su palabra a mi examen. Un médico dice: “¡Desvístete! ¡Muestra el cuerpo!”. Un analista dice: “¡Habla!”. Para el solicitante se trata de quitarse todo lo que ata la palabra, de relajar las exigencias del superyó, las inhibiciones, la buena educación; deponer las armas de la palabra que manda, y quedarse solamente con la palabra que demanda, que impone su queja. Por estructura, la interpretación analítica supone la disimetría de los interlocutores. Strachey hace del analista un “superyó auxiliar”, un nuevo trozo de superyó que va contra el superyó ya existente. Lacan, de manera más formalizada, ubica al analista en el lugar del amo. Pero es un amo que no actúa como un amo. Esa es la paradoja constitutiva del acto interpretativo en el psicoanálisis: el analista dispone del poder de la palabra, y no lo utiliza ni para mandar, ni para enseñar, ni para esculpir al paciente según su propia imagen, ni para comunicar sus emociones y transmitir lo que lo divide. Por supuesto, hace todo esto, pero en tanto preliminar a lo que es su uso propio, peculiar, inédito de la palabra, es decir, interpretar. Siento la interpretación como una práctica exquisita, que necesitaría de un tacto infinito, que no se confunde para nada con la buena educación. Lacan decía que no se podía analizar a los ricos porque no pueden pagar, pagar con algo que les cueste. Dudo que se pueda analizar a reyes y princesas, si se les debe respeto. Respeto es distancia, mientras que la palabra de interpretación se avecina a lo más íntimo sin respetar el encuadre, la ciudadela que protege a lo más arraigado del síntoma, a la libido que él tiene presa. Toda interpretación es irrespetuosa, un analista puede ser civil, pero si se detuviera en la buena educación, no funcionaría. Actúa de manera inhabitual, y a veces hasta indelicada, pero con tacto, de manera dosificada, a la medida de lo que el otro puede soportar de la potencia de la palabra. Le corresponde ser delicado en la brutalidad misma de la interpretación, en el paso brusco de la cortesía al irrespeto que no apunta a sacudir al otro sino, en él, al viejo amo que comanda la repetición. Se podría decir que la palabra de la interpretación se sostiene en un lenguaje que es metalenguaje puesto que toma como referencia, como objeto, la palabra del otro. Pero la estratificación del lenguaje objeto y del metalenguaje sólo es posible en la dimensión del escrito. En el análisis, el intérprete no habla otra lengua que la del otro. A la vez, dos locutores jamás hablan la misma lengua. Nunca una palabra tiene exactamente la misma significación para dos, o, por lo menos, la misma resonancia. Es la carga libidinal de las palabras la que determina la significación, y su distribución es siempre singular. Lo que se puede poner como denominador común, es solamente el sin-sentido: emblemas, señales, rituales, palabras vaciadas de significación. Uno no sabe lo que quiere decir una palabra para el otro, el eco que encuentra en él, la resonancia, y, por esa misma razón, cuando uno habla a otro, nunca sabe lo que uno mismo dice. Un analista debería ser una excepción. Debería ser el hombre que sabe lo que dice. Era el ideal de Monsieur Teste, de Paul Valéry. Pero seamos más humildes: un analista es el hombre –el ser-hablante– que sabe que nadie sabe lo que dice, el peso, el alcance de lo que dice. Es imposible para un analista refugiarse en un “No quise decir esto” cuando el otro interpreta la interpretación que le ha dado. ¡Es ridículo invocar su buena intención como uno es analista! ¡Invocar su buena fe! Como dice Lacan: “De todos los errores, el de buena fe es el más imperdonable”. La buena fe supone otro que reconozca que no he deseado esto. El inconsciente significa que tú no sabes lo que deseas, que algo te queda velado para siempre en tu deseo. “Soy de buena fe” se interpreta como “No me hago responsable de las consecuencias”. Esa excusa, esa cobardía no está permitida a un analista. Lo que no sé de mi deseo, me lo enseñan las consecuencias de lo que digo. “De nuestra posición de sujeto –dice Lacan– somos siempre responsables.” Es una tesis existencialista que se torna irónica en el psicoanálisis: somos responsables sin ser libres. Es decir: nuestras elecciones son forzadas. Fuente: Suplemento de Psicología. Página/12 http://www.pagina12.com.ar/diario/psicologia/subnotas/5700-2692-2002-05-30.html
Por Eric Laurent Preámbulo Durante el Congreso de la AMP en Comandatuba, en el 2004, la Delegada General presentó una "Declaración de principios" ante la Asamblea General. Luego los Consejos de las Escuelas hicieron llegar los resultados de sus lecturas, de sus observaciones y señalamientos. Después de ese trabajo, presentamos ahora, ante la Asamblea, estos Principios que les pedimos adopten. Primer principio: El psicoanálisis es una práctica de la palabra. Los dos participantes son el analista y el analizante, reunidos en presencia en la misma sesión psicoanalítica. El analizante habla de lo que le trae, su sufrimiento, su síntoma. Este síntoma está articulado a la materialidad del inconsciente; está hecho de cosas dichas al sujeto que le hicieron mal y de cosas imposibles de decir que le hacen sufrir. El analista puntúa los decires del analizante y le permite componer el tejido de su inconsciente. Los poderes del lenguaje y los efectos de verdad que este permite, lo que se llama la interpretación, constituyen el poder mismo del inconsciente. La interpretación se manifiesta tanto del lado del psicoanalizante como del lado del psicoanalista. Sin embargo, el uno y el otro no tienen la misma relación con el inconsciente pues uno ya hizo la experiencia hasta su término y el otro no. Segundo principio: La sesión psicoanalítica es un lugar donde pueden aflojarse las identificaciones más estables, a las cuales el sujeto está fijado. El psicoanalista autoriza a tomar distancia de los hábitos, de las normas, de las reglas a las que el psicoanalizante se somete fuera de la sesión. Autoriza también un cuestionamiento radical de los fundamentos de la identidad de cada uno. Puede atemperar la radicalidad de este cuestionamiento teniendo en cuenta la particularidad clínica del sujeto que se dirige a él. No tiene en cuenta nada más. Esto es lo que define la particularidad del lugar del psicoanalista, aquel que sostiene el cuestionamiento, la abertura, el enigma, en el sujeto que viene a su encuentro. Por lo tanto, el psicoanalista no se identifica con ninguno de los roles que quiere hacerle jugar su interlocutor, ni a ningún magisterio o ideal presente en la civilización. En ese sentido, el analista es aquel que no es asignable a ningún lugar que no sea el de la pregunta sobre el deseo. Tercer principio: El analizante se dirige al analista. Pone en el analista sentimientos, creencias, expectativas en respuesta a lo que él dice, y desea actuar sobre las creencias y expectativas que él mismo anticipa. El desciframiento del sentido no es lo único que está en juego en los intercambios entre analizante y analista. Está también el objetivo de aquel que habla. Se trata de recuperar junto a ese interlocutor algo perdido. Esta recuperación del objeto es la llave del mito freudiano de la pulsión. Es ella la que funda la transferencia que anuda a los dos participantes. La formula de Lacan según la cual el sujeto recibe del Otro su propio mensaje invertido incluye tanto el desciframiento como la voluntad de actuar sobre aquel a quien uno se dirige. En última instancia, cuando el analizante habla, quiere encontrar en el Otro, más allá del sentido de lo que dice, a la pareja de sus expectativas, de sus creencias y deseos. Su objetivo es encontrar a la pareja de su fantasma. El psicoanalista, aclarado por la experiencia analítica sobre la naturaleza de su propio fantasma, lo tiene en cuenta y se abstiene de actuar en nombre de ese fantasma. Cuarto principio: El lazo de la transferencia supone un lugar, el "lugar del Otro", como dice Lacan, que no está regulado por ningún otro particular. Este lugar es aquel donde el inconsciente puede manifestarse en el decir con la mayor libertad y, por lo tanto, donde aparecen los engaños y las dificultades. Es también el lugar donde las figuras de la pareja del fantasma pueden desplegarse por medio de los más complejos juegos de espejos. Por ello, la sesión analítica no soporta ni un tercero ni su mirada desde el exterior del proceso mismo que está en juego. El tercero queda reducido a ese lugar del Otro. Este principio excluye, por lo tanto, la intervención de terceros autoritarios que quieran asignar un lugar a cada uno y un objetivo previamente establecido del tratamiento psicoanalítico. El tercero evaluador se inscribe en esta serie de los terceros, cuya autoridad sólo se afirma por fuera de lo que está en juego entre el analizante, el analista y el inconsciente. Quinto principio: No existe una cura estándar ni un protocolo general que regiría la cura psicoanalítica. Freud tomó la metáfora del ajedrez para indicar que sólo había reglas o para el inicio o para el final de la partida. Ciertamente, después de Freud, los algoritmos que permiten formalizar el ajedrez han acrecentado su poder. Ligados al poder del cálculo del ordenador, ahora permiten a una máquina ganar a un jugador humano. Pero esto no cambia el hecho de que el psicoanálisis, al contrario que el ajedrez, no puede presentarse bajo la forma algorítmica. Esto lo vemos en Freud mismo que transmitió el psicoanálisis con la ayuda de casos particulares: El Hombre de las ratas, Dora, el pequeño Hans, etc. A partir del Hombre de los lobos, el relato de la cura entró en crisis. Freud ya no podía sostener en la unidad de un relato la complejidad de los procesos en juego. Lejos de poder reducirse a un protocolo técnico, la experiencia del psicoanálisis sólo tiene una regularidad, la de la originalidad del escenario en el cual se manifiesta la singularidad subjetiva. Por lo tanto, el psicoanálisis no es una técnica, sino un discurso que anima a cada uno a producir su singularidad, su excepción. Sexto principio: La duración de la cura y el desarrollo de las sesiones no pueden ser estandarizadas. Las curas de Freud tuvieron duraciones muy variables. Hubo curas de sólo una sesión, como el psicoanálisis de Gustav Mahler. También hubo curas de cuatro meses como la del pequeño Hans o de un año como la del Hombre de las ratas y también de varios años como la del Hombre de los lobos. Después, la distancia y la diversificación no han cesado de aumentar. Además, la aplicación del psicoanálisis más allá de la consulta privada, en los dispositivos de atención, ha contribuido a la variedad en la duración de la cura psicoanalítica. La variedad de casos clínicos y de edades en las que el psicoanálisis ha sido aplicado permite considerar que ahora, en el mejor de los casos, la duración de la cura se define "a medida". Una cura se prolonga hasta que el analizante esté lo suficientemente satisfecho de la experiencia que ha hecho como para dejar al analista. Lo que se persigue no es la aplicación de una norma sino al acuerdo del sujeto consigo mismo. Séptimo principio: El psicoanálisis no puede determinar su objetivo y su fin en términos de adaptación de la singularidad del sujeto a normas, a reglas, a determinaciones estandarizadas de la realidad. El descubrimiento del psicoanálisis es, en primer lugar, el de la impotencia del sujeto para llegar a la plena satisfacción sexual. Esta impotencia es designada con el término de castración. Más allá de esto, el psicoanálisis con Lacan, formula la imposibilidad de que exista una norma de la relación entre los sexos. Si no hay satisfacción plena y si no existe una norma, le queda a cada uno inventar una solución particular que se apoya en su síntoma. La solución de cada uno puede ser más o menos típica, puede estar más o menos sostenida en la tradición y en las reglas comunes. Sin embargo, puede también remitir a la ruptura o a una cierta clandestinidad. Todo esto no quita que, en el fondo, la relación entre los sexos no tiene una solución que pueda ser "para todos". En ese sentido, está marcada por el sello de lo incurable, y siempre se mostrará defectuosa. El sexo, en el ser hablante, remite al "no todo". Octavo principio: La formación del psicoanalista no puede reducirse a las normas de formación de la universidad o a las de la evaluación de lo adquirido por la práctica. La formación analítica, desde que fue establecida como discurso, reposa en un trípode: seminarios de formación teórica (para-universitarios), la prosecución por el candidato psicoanalista de un psicoanálisis hasta el final (de ahí los efectos de formación), la transmisión pragmática de la práctica en las supervisiones (conversaciones entre pares sobre la práctica) Durante un tiempo, Freud creyó que era posible determinar una identidad del psicoanalista. El éxito mismo del psicoanálisis, su internacionalización, las múltiples generaciones que se han ido sucediendo desde hace un siglo, han mostrado que esa definición de una identidad del psicoanalista era una ilusión. La definición del psicoanalista incluye la variación de esta identidad. La definición es la variación misma. La definición del psicoanalista no es un ideal, incluye la historia misma del psicoanálisis y de lo que se ha llamado psicoanalista en distintos contextos de discurso. La nominación del psicoanalista incluye componentes contradictorios. Hace falta una formación académica, universitaria o equivalente, que conlleva el cotejo general de los grados. Hace falta una experiencia clínica que se trasmite en su particularidad bajo el control de los pares. Hace falta la experiencia radicalmente singular de la cura. Los niveles de lo general, de lo particular y de lo singular son heterogéneos. La historia del movimiento psicoanalítico es la de las discordias y la de las interpretaciones de esa heterogeneidad. Forma parte, ella también, de la gran Conversación del psicoanálisis, que permite decir quién es psicoanalista. Este decir se efectúa en procedimientos que tienen lugar en esas comunidades que son las instituciones analíticas. El psicoanalista nunca está solo, sino que depende, como en el chiste, de un Otro que le reconozca. Este Otro no puede reducirse a un Otro normativizado, autoritario, reglamentario, estandarizado. El psicoanalista es aquel que afirma haber obtenido de la experiencia aquello que podía esperar de ella y, por lo tanto, afirma haber franqueado un "pase", como lo nombró Lacan. El “pase” testimonia del franqueamiento de sus impases. La interlocución con la cual quiere obtener el acuerdo sobre ese atravesamiento, se hace en dispositivos institucionales. Más profundamente, ella se inscribe en la gran Conversación del psicoanálisis con la civilización. El psicoanalista no es autista. El psicoanalista no cesa de dirigirse al interlocutor benevolente, a la opinión ilustrada, a la que anhela conmover y tocar en favor de la causa analítica. Traducción: Carmen Cuñat Fuente: AMP Blog
Ultimos tres sueños de Pierre Un conmovedor relato que narra los últimos días de la vida de Pierre Rey, el novelista y analizante de Lacan. Sus últimos días que, en un relato de amistad, enseñan los efectos que tiene un análisis en relación a subjetivar la propia muerte. Por Jorge Forbes (Psicoanalista) La amistad, un símbolo de confianza y de posibilidades infinitas para los hombres. El mejor relato de un análisis con Jacques Lacan fue hecho por Pierre Rey. Se llama "Una temporada con Lacan", una temporada que duró diez años. Pierre Rey era periodista y escritor. Nació en el sur de Francia, en 1930, y murió en julio de 2006, a los setenta y seis años de edad, de cáncer, en París. Quien no lo conoce, tal vez se acuerde de un film famoso sobre Onassis, interpretado por Anthony Quinn y Jacqueline Bisset -"El magnate griego" de 1978-, film que fue inspirado en uno de sus mayores éxitos literarios: El griego. Desde que leí su libro sobre Lacan, en 1989, cuando fue lanzado, quedé con curiosidad de conocer a su autor, y, al mismo tiempo, a su personaje. Eso finalmente ocurrió por azar. Yo almorzaba un día en Paris con un amigo, Antoine Gallimard, editor de Rey, cuando nos encontramos y fuimos presentados. Mi interés por conversar con él era comprensible, no tanto lo opuesto; quizás fue el hecho de encontrarse con un brasilero que había ido a Francia a formarse en la Escuela de su analista, que era amigo de su editor, no sé, el hecho es que la conversación se lanzó fácilmente y desde aquél día nos volvimos progresivamente grandes amigos a pesar, también, de la diferencia de edad y de las experiencias de vida, lo que nunca, sin embargo, fue resaltado en nuestras innumerables conversaciones. Como dice François Leguil, un amigo psicoanalista que presenté a Pierre, lo mágico de conversar con él consistía en que en poco tiempo él te hacía sentir la persona más interesante del mundo. Todos sabían que sus amigos más próximos eran Picasso, Dalí, Anouk Aimée, Michel Legrand, y por ahí seguía la lista. Hacer parte de esa serie, decía Leguil, aún sólo por un momento, no dejaba de ser bueno. La generosidad afectiva de Pierre Rey era increíble. El era una lección de amistad. Ya desde 2004 se notaba una caída física impresionante en Pierre que, a pesar de la edad y contrariando los hábitos sedentarios de los escritores, era un deportista aplicado, lo que le confería un aire más joven y una disposición envidiable. Preguntado, él siempre negaba cualquier enfermedad, disfrazando siempre que podía su dificultad para comer con las disculpas más diversas. Fue cerca de junio de 2006, la última vez que vi a mi amigo. Estaba hacía una semana en Paris, y no conseguía encontrarlo; cada vez, surgía un impedimento de última hora. Finalmente, yendo al aeropuerto a tomar el avión de vuelta para Sao Paulo, manejando un auto alquilado, consigo hablarle al teléfono. Su voz susurrante mal me dejó entender la terrible frase: "Je souffre". De pronto le dije: "Ah no! Voy a sentir tu falta", a lo que él contestó bien a su estilo: "Y yo ya estoy sintiendo la tuya". Después vino un además de tristeza. Ahí, le pedí que esperase al menos hasta agosto, cuando yo debería volver, para vernos. Él me respondió que no se iba a dar. Le dije, entonces, que iría a verlo en aquél momento, aún estando a un kilómetro del aeropuerto -era su preocupación y arriesgando perder el vuelo. Di media vuelta. Él me dijo: "no hagas esa locura". Yo: "ya la hice". Él, riendo: "yo habría hecho lo mismo. Sin duda, lo mismo". Dejé el auto en doble fila en el medio de la Rue du Faubourg Saint Honoré, donde él vivía, y subí corriendo hasta su departamento en la punta del edificio. Me atendió su mujer, que me hizo entrar inmediatamente en su cuarto. Encontré una sombra de lo que él había sido. Hablamos poco -era para él un esfuerzo enorme hablar nos restringimos a las amenidades, futuros no vividos, poco del pasado, nada de la enfermedad, o casi nada para ser más exacto, a no ser de lo incómodo que se sentía en estar en aquélla posición. Nos despedimos comedidamente, sin mayores expresiones afectivas. Cuando yo ya llegaba al ascensor, lo oigo, con gran esfuerzo, llamarme. Vuelvo y él me pide: "Jorge, como sos un buen psicoanalista (él fue muy gentil con eso), ayudame a interpretar un sueño. En estas últimas tres noches tuve tres sueños importantes. Primero, soñé que corría la maratón. Fue fácil para mí comprenderlo, al final, habiendo hecho gimnasia la vida entera, es normal que yo sueñe en correr una maratón, lejos de la inmovilidad a la que fui reducido. Segundo, ayer, soñé que estaba en un enorme banquete. También es fácil de entender para quien adoraba comer y que fui reducido a estos tubos". Yo oía todo con atención, sin decir ninguna palabra. "Ahora, hoy, tuve un tercer sueño que no consigo entender y, además, a diferencia de los otros, me angustió. Yo soñé que estaba en este cuarto y tenía ratas por todas partes, en las paredes, en el techo, debajo de la cama, en la cama". Preocupado, le pregunté en francés, lengua con la que siempre nos comunicábamos -"dijiste ratas" -"Sí, me respondió, des rats (en francés), rats (en inglés), rats par tout". Respiré hondo y le respondí: "Pierre, ese sueño es tan fácil de ser comprendido como los otros, los rats aluden al Rat Pack, que andan queriendo compañía" Yo apostaba que Pierre habiendo vivido en Los Angeles, y siempre en el medio artístico, no podría dejar de saber que Rat Pack es como se intitulaban los amigos Frank Sinatra, Dean Martin, Sammy Davis Jr., y algunos pocos más. Ese inolvidable grupo de talentosos granujas que descolló en Las Vegas y cuyo recuerdo y estampa aún puede verse en celuloide. Pierre cayó en una cómica carcajada, dentro de lo posible, y me dijo: "Yo sabía que vos eras un gran analista y que ibas a entender mi sueño". Nos despedimos, salí corriendo, tomé el avión. Un mes después llama el teléfono en mi casa, era el hijo de Pierre, Stéphane, que me dice: "Estoy llamándolo para comunicarle en primer lugar, a pedido de mi padre, que él acaba de morir. El me pidió que le diga que fue a encontrarse con el Rat Pack. Usted entiende qué rayos él quiso decir con eso, porque nosotros no entendemos de qué se trata?" Respondí con media sonrisa de tristeza: "Entiendo". Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/rosario/21-27173-2011-01-27.html

El muérdago blanco, liga o visco (Viscum album) es una planta semiparásita de tallos articulados y siempre verdes. Pertenece a la familia de las santaláceas. Tiene flores masculinas y femeninas. El fruto es una baya pequeña primero verde y después cuando madura es traslúcida, de color blanco rosado, cuyo mesocarpio contiene una sustancia viscosa. Estas bayas no son comestibles y maduran a finales de otoño. Sus tallos se dividen desde la base en varios ramos, desparramados, ahorquillados, cilíndricos y divididos por nudos, armados de púas pequeñas. Sus hojas son lanceoladas, crasas y carnosas; sus flores, dioicas y de color amarillo. El muérdago puede llegar a medir hasta un metro y crece encima de las ramas de diversos árboles, principalmente árboles de hoja caduca, como manzanos o álamos, pero también sobre algunas variedades de pinos. Se multiplican por semillas que transportan los pájaros, en especial por los mirlos o tordos. La planta posee propiedades medicinales, su substancia activa es la viscotoxina. A esta planta se le atribuían también propiedades mágicas y existen tradiciones de origen celta relacionadas con la fertilidad y el amor. Hasta nuestros días ha llegado la tradición del beso cuando nos encontramos debajo de una rama de muérdago. Uso en Medicina. Siete años de experiencias en cáncer y viscum album Dra. Marta Miguel Este es un resumen de observaciones y experiencias de una médica de cabecera con pacientes que llegaron buscando tratamiento Antroposófico del cancer con Viscum Album. Si bien el número de pacientes es reducido, tienen plena validez como experiencia individual Lo primero que aparece es que el uso del Viscum requiere conciencia por parte del paciente y del médico tratante para obrar en plenitud. Con el tratamiento sostenidose obervaron : prolongación de la sobrevida, mejoría del estado general, alivio de síntomas concomitantes (dolor por ej.) y mejor tolerancia al tratamiento convencional (rayos, quimioterapia) Se evidenció como factor decisivo la actividad espiritual del paciente (caso único de curación total ) y el cambio de hábitos ( dieta, ejercicio corporal,rutina diaria) en la evolución posterior .Viscum album como monoterapia sin actividad espiritual del paciente resultó insuficiente para enlentecer la evolución .En nuestro sistema médico social muchos pacientes interrumpen el tratamiento en los tramos finales de la enfermedad (costos, necesidad de internación, etc) Importancia de la familia en esta etapa. El ideal del médico es dar claridad al paciente sobre su enfermedad; a la vez tener máximo tacto y respeto de sus decisiones . VALIDEZ DEL CASO INDIVIDUAL El número de pacientes es reducido en comparación con las enormes series que financian las empresas de la Industria farmacéutica .La medicina convencional basada en parámetros de evidencia se apoya en resultados observados en masas indiferenciadas de pacientes y haciendo luego estadísticas sobre esos datos. ; por ello da poco valor a los resultados en pacientes aislados.Sin embargo, los grandes estudios a doble ciego son impracticables por la mayoría de los médicos en sus consultorios. La medicina Antroposófica quiere elevar ese rango de reconocimiento; examinar con cuidado el caso individual y tomarlo como experiencia válida al lado de las grandes series. MEJORÍA DEL ESTADO GENERAL En todos los pacientes atendidos durante un año o más se observó mejoría del estado general( peso, apetito, sueño ,intercurrencias ) o de los síntomas acompañantes como el dolor, cansancio, excreciones, etc). MEJOR TOLERANCIA A QUIMIOTERAPIA Y RAYOS La tolerancia a la quimio y radioterapia fue notablemente mejor. Los análisis de laboratorio se recuperaron con franca mayor rapidez ( anemia, descenso de las defensas, etc ). INTERRUPCIÓN DEL TRATAMIENTO Algunos pacientes interrumpieron el tratamiento en : la agravación final -lo más frecuente- , por necesidad de internación, por imposibilidad de costear el tratamiento a largo plazo, o bien por desilusión al negarse a aceptar el avance de la enfermedad. MAYOR SOBREVIDA En aquellos que continuaron la terapia por varios años la sobrevida fue mayor en más de un año respecto de la estimada por el oncólogo. Se puede afirmar que el Viscum logró mejorar la duración y la calidad del estado vital de esos pacientes La peor evolución se observó en aquellos que tenían enfermedad muy avanzada, diseminada, u otras enfermedades endurecedoras (poliartritis por ej ) y - esto es llamativo- en aquellos que tomaron una actitud pasiva frente a la enfermedad, limitándose al tratamiento exterior, sin buscar seriamente cambios en sus vidas FACTOR DECISIVO : ACTITUD Y ACTIVIDAD DEL PACIENTE La única curación se observó en un paciente que sólo aceptó el Viscum (se negó a la cirugía, a las drogas y a los rayos) pero a la par realizó un intenso trabajo interior anímico y espiritual. Se trataba de un melanoma con ganglios palpables. La lesión se aquietó en pocos meses, al año desaparecieron los ganglios y en poco más se interrumpió el tratamiento. TRANSFORMACIÓN A TRAVÉS DEL CANCER Otra paciente con cancer de ciego convivió tres años con el tumor sin necesidad de intervención . Una pérdida familiar precipitó luego la evolución; se sometió a cirugía y quimioterapia ; desde ahí -a través de la enfermedad- pareció hacerse realidad la evolución espiritual; durante los dos años siguientes ,a pesar del deterioro físico, podía vislumbrarse el irradiar de la individualidad, con efectos positivos en el ambiente social. UN PROBLEMA PRÁCTICO: CÓMO ACOMPAÑAR AL PACIENTE EN TODA LA EVOLUCIÓN El médico de cabecera y los familiares deben prepararse para aprender a hacerse cargo cuando el paciente se agrava, haciéndose cada vez más dependiente ; esto supone atender el día a día cuando sólo queda aliviar y acompañar. Ahí hay crisis de confianza, no se asumen fracasos, se buscan salidas desesperadas, hay huidas, etc Si médico y familia no temen a esta etapa mucho resulta de ella ( Caso de una paciente con cancer de mama avanzado que gracias a ese apoyo pudo retornar a su provincia y al núcleo familiar y morir rodeada de los suyos). En una paciente que sólo aceptó cirugía y Viscum Album, el período final de la enfermedad - aunque prolongado -cursó sin grandes molestias, sin escaras, manteniendo las funciones vitales, libre de dolores y sin derrames (como es habitual en el cáncer de ovario). MEJORIA DE SINTOMAS Es uno de los aspectos más importantes: con Viscum el dolor principalmente disminuye y se controla con menores dosis de drogas fuertes como morfina y derivados. Medicamentos antroposóficos específicos para dolor y metástasis también han aliviado cuando los analgésicos comunes no hacían efecto. La gran ventaja es que con esto se puede mantener la conciencia del enfermo despejada y presente. SINTESIS : Viscum actúa bien si médico y paciente interactúan bien. =================================== Este es mi primer post, espero que le haya servido a alguien. Relacionado con el uso del Viscum Album, puedo aportar un hecho (de la experiencia) más: La quimioterapia es una terapia con drogas que aprovecha el hecho de que los cánceres son crecimientos acelerados (y no planificados por el cuerpo) de células. Lo que hacen las drogas quimioterapéuticas es atacar a las células que se reproducen rápidamente. Como en nuestro cuerpo físico tenemos muchas células no cancerígenas que se reproducen rápidamente (como el cabello, las células de defensa, y otras cuantas más), la quimioterapia también barre con ellas. Por eso uno de las principales efectos colaterales (puaj!, es mucho más que "colateral" es que la cantidad de glóbulos blancos en sangre pueden bajar drásticamente durante el tratamiento, normalmente la cantidad más baja se empieza a observar a los 15 días de aplicadas las drogas en una sesión; esta "caída" de las defensas puede provocar que algunas infecciones o virus (que antes eran "mantenidos a raya" por nuestro sistema de defensa) ataquen al cuerpo. Con las inyecciones de Viscum Album, los glóbulos blancos de una persona muy cercana a mí nunca estubieron por debajo del "valor mínimo" (5000 / mm^3), aún cuando se le aplicó una dosis muy alta de Cisplatino y Fluorasilo (las drogas de quimioterapia más usadas) en las tres sesiones que tubo (durante todo enero). Fuentes: http://es.wikipedia.org/wiki/Viscum_album
Así, es, me sorprendo de mí mismo: esto que pongo a continuación es algo que escribí cuando participaba de las Asambleas Barriales, allá por principios del 2002. Cita: Argentino: Si te quejas de que suban los precios y no sales con tu cacerola a repudiar eso, entonces no te quejes con tus amigos; y si no te parece bien que en el presupuesto recorten educación y salud mas aumenten inteligencia y ejército y no sales con tu cacerola a repudiar eso, entonces no te quejes con tus amigos; y si te pone mal que nuestros abuelos no tengan la jubilación ni las prestaciones de salud que se merecen y no sales con tu cacerola a repudiar eso, entonces no te quejes con tus amigos; y si los fallos de la justicia te parecen injustos y no sales con tu cacerola a repudiar eso, entonces no te quejes con tus amigos; y si estás cansado de que los políticos vendan tu patria y tu honor por una coima y no sales con tu cacerola a repudiar eso, entonces no te quejes con tus amigos; y si estás cansado de que los sindicalistas te hallan traicionado por unos pesos y no sales con tu cacerola a repudiar eso, entonces no te quejes con tus amigos; y si no te gustan las declaraciones que hacen los que estuvieron en el poder y no sales con tu cacerola a repudiar eso, entonces no te quejes con tus amigos; y si no puedes soportar más que los delincuentes queden impunes o libres y no sales con tu cacerola a repudiar eso, entonces no te quejes con tus amigos; y si tu hijo no está recibiendo la educación que merece y no sales con tu cacerola a defender la educación, entonces no te quejes con tus amigos; y si no llevas a tu familia a los hospitales porque consideras que no pueden darle la atención que necesitan y no sales con tu cacerola a defender la salud, entonces no te quejes con tus amigos; y si estás cansado de que las empresas privatizadas hagan lo que quieran con las tarifas de los servicios y no sales con tu cacerola a repudiar eso, entonces no te quejes con tus amigos. y si no te agrada que un extranjero diga "los argentinos están como están porque quieren" y no sales con tu cacerola para demostrar que así no querés estar, entonces no te quejes. ---- Argentino: de nada sirve quejarte con las personas que te rodean si no están unidas pues no te pueden dar la solución, busca en cambio unirte con los que ya tienen abolladas sus cacerolas y que están pensando en un país mejor. Hermano Argentino, te pido que recuerdes dos cosas: * Todo pueblo que olvida su pasado está condenado a repetirlo. * Es más fácil quebrar cinco ramas por separado que quebrarlas si están juntas. PD: Sólo le pido a Dios que NADA me sea indiferente. Cuando escribía eso sentía una fuerza enorme, proveniente de la bronca, de la euforia, de tods una mezcla de sentimientos. ¡Qué bueno es poder expresarse!
Este es otro texto que escribí después del primero. Sigo sorprendiéndome de mí mismo. ¡Qué extraño que somos para nosotros, cuando volvemos la mirada a nuestro pasado! Cita: El Espíritu del Asambleísta. Éstas son algunas de las cosas que creo pasan por la mente del Asambleísta. • El Asambleísta es una persona que ha logrado despertar su conciencia, conciencia que le permite no ser indiferente a la realidad que nos toca vivir. • El Asambleísta está cansado de que las cosas no funcionen como debieran. Esto lo lleva a repudiar a las autoridades de las instituciones tradicionales, así como a las acciones que dichas autoridades llevan a cabo. Éstas son algunas de las cualidades que estoy convencido debería tener un Asambleísta. • El Asambleísta tiene un profundo deseo de Justicia, de Igualdad y de Fraternidad. De estos nobles deseos nacidos de su interior provienen las fuerzas que lo motivan para cambiar la realidad. • El Asambleísta entiende la diferencia entre saber algo y estar conciente de ese algo: Cuando uno sabe algo simplemente lo tiene en su memoria, mas cuando está conciente de algo reflexiona y actúa para afectar ese algo. ¿Está usted conciente de la diferencia? • El Asambleísta está conciente de que sin fraternidad (que implica unión) no podemos cambiar la realidad. Por eso invoco estas citas: “Uno a uno, todos somos mortales. Juntos, somos eternos.” (1) “No sabrás todo lo que valgo hasta que no pueda ser junto a ti todo lo que soy.” (2) “Cuando los hombres se ven reunidos para algún fin, descubren que pueden alcanzar también otros fines cuya consecución depende de su mutua unión.” (3) “Hemos aprendido a volar como los pájaros, a nadar como los peces, pero no hemos aprendido el arte de vivir juntos, como hermanos.” (4) • El Asambleísta entiende la diferencia entre oír y escuchar al otro: oír al otro es percibir con su oído la voz del otro, escuchar es prestar atención y reflexionar sobre lo que el otro dice. • El Asambleísta entiende la necesidad de escuchar y respetar la opinión de los demás, así como el bien que la pluralidad de opiniones lleva consigo. • El Asambleísta no callará ante algo que le parezca mal o que le ocasione alguna inquietud, sea cual fuera el ámbito donde surja ese mal o inquietud. • El Asambleísta rescatará y aplicará en todo ámbito los valores perdidos (honestidad, puntualidad, solidaridad, respeto por el otro, etc.). ¿Está usted conciente de estas cualidades y diferencias? (1) Apuleyo, Lucius Apuleius (c.124-180 d. C.); escritor latino. (2) Gregorio Marañón y Posadillo (1887-1960); médico y ensayista español. (3) Thomas Carlyle (1795-1881); historiador y ensayista escocés. (4) Martin Luther King (1929-1968); pastor baptista estadounidense. Líder pacifista de la integración racial. ¡Qué bueno que es creer en algo!
Rudolf Steiner (27 de febrero de 1861 - 30 de marzo de 1925). Filósofo austriaco, autor de una prolija obra de contenido espiritual que se conoce como antroposofía. En palabras del propio autor: Cita :La antroposofía es un camino cognitivo que conduce el espíritu del hombre hacia el espíritu del universo... El propósito de Rudolf Steiner era desarrollar un camino espiritual adecuado a la conciencia del hombre occidental moderno, un camino cognitivo que, tomando como punto de partida el pensamiento, desarrollase una ciencia espiritual complementaria de las ciencias naturales. Posteriormente, y sobre los principios de su concepción espiritual, desarrolló diversas disciplinas prácticas como la Pedagogía Waldorf, la agricultura biodinámica, la tripartición social, la medicina antroposófica y algunas disciplinas artísticas como la euritmia o el arte de la palabra. Biografía La biografía de Rudolf Steiner se puede dividir en tres periodos: * Periodo de formación (1861-1886) * Periodo filosófico (1886-1902) * Periodo espiritual o antroposófico (1902-1925) Periodo de formación Para comprender el temprano interés de Rudolf Steiner por la filosofía hace falta detenerse en un hecho de su infancia que comenta de pasada en su autobiografía y que guía de manera clara su formación posterior. Distinguía entre objetos y procesos que se ven y otros que no se ven Si esta confesión ya resulta chocante, no lo es menos su descripción de esos objetos que sólo él veía, pues los asemeja lejanamente a las formas y los teoremas de la geometría. Toda su formación posterior se encaminó a dar forma epistemológica a esta temprana experiencia cuyo primer fruto fue su Epistemología de la concepción goetheana del mundo. Periodo filosófico Es un periodo marcado por el término de su formación filosófica y el desarrollo progresivo de sus ideas. Encargado de publicar y comentar la obra científica de Goethe para la edición de Kürschner, Steiner descubre implícita en Goethe la epistemología capaz de superar las fronteras de Kant y que le permite englobar las experiencias suprasensibles que Goethe intuía y que el propio Steiner percibía, un primer fruto de ese trabajo es la publicación, en 1886, de su Teoría del conocimiento basada en la concepción goetheana del Mundo. Luego, en 1891 se doctora en filosofía por la Universidad de Rostock con una tesis que luego, ampliada, publicaría con el título Verdad y ciencia. Tres años más tarde, en 1894 publica su obra filosófica más importante: La filosofía de la libertad. A tenor de la lectura de sus obras de esta época, estrictamente filosóficas, nada hace sospechar la cesura radical que se produjo en 1902 con su incorporación a la Sociedad Teosófica, momento en el que empieza a presentar de forma pública lo que luego se llamó antroposofía. Periodo espiritual o antroposófico En este periodo Rudolf Steiner desarrolló su obra de contenido espiritual a través de varios escritos y principalmente de conferencias. Se puede distinguir entre un periodo teosófico 1902-1912 y un periodo propiamente antroposófico 1912-1925, marcado por la ruptura con la Sociedad Teosófica y la fundación de la Sociedad antroposófica. Esta distinción, sin embargo, es puramente histórica pues se aprecia una continuidad en el trabajo de Rudolf Steiner. Fuente de este fragmento: http://es.wikipedia.org/wiki/Rudolf_Steiner =================== Les dejo un link a un artículo relacionado, que hasta ahora no recibió comentarios, y me parece que a algunos les podría interesar, especialmente si conocen (y quieren mucho) a alguien que sufra de Cáncer: =================== El Bonus es un archivo comprimido en formato 7z ( 7z, un formato de compresión Open Source -libre- ), con algunos libros de Steiner. password: hombreconocete ¡Atención! Sin el pass no podrán siquiera ver el contenido del archivo. ¡Saludos! PD: ¡Dejen Comentarios!

"Vamos a ver", dijo un ciego, y le pegó un frentazo al sulki. Acá dejo unas sugerencias para optimizar nuestras búsqeudas cuando usamos Google: 1. Usar comillas dobles para indicar una frase exacta: Si hacemos eso, google mostrará sólo las páginas que tengan esa frase exacta. Ejemplo: "Introducción al Budismo Zen" Eso es muy distinto de poner: Introducción al Budismo Zen En el segundo caso google nos va a traer las páginas y documentos que contengan todas las palabras indicadas, pero sin tener en cuenta ni orden ni proximidad (las palabras podrían estar desparramadas como estornudo de ñato). 2.Indicanr las palabras que no queremos que aparezcan: (para eso separamos con un espacio y anteponemos un signo "menos" a la palabra que no queremos que esté en las páginas de resultado) Ejemplo: "Introducción al Budismo Zen" -precio (sería una forma más o menos efectiva de eliminar las librerías on-line -digo librerías porque lo que está entre comillas es un libro de D.T. Suzuki-) 3. Si deseamos conocer todas las páginas que tienen al menos una de 2 (o más) palabras o frases, usar el OR Ejemplos "Introducción al Budismo Zen" OR "El Señor de los Anillos" septiembre OR setiembre 4. Podemos Filtrar por tipo de documento. Los tipos que permite son: * Adobe Acrobat PDF (pdf) * Adobe Postscript (ps) * Microsoft Word (doc) * Microsoft Excel (xls) * Microsoft PowerPoint (ppt) * Formato de Texto Enriquecido (rtf) Ejemplos: Psicoanálisis filetype:doc ("desparramado como" OR "apurado como" ) filetype:doc (acá le estamos diciendo que queremos que nos muestre todos los Documentos Word que contengan la frase "desparramado como" ó la frase "apurado como" ) "desparramado como" (filetype:doc OR filetype:pdf) (no funca preguntando por dos tipos de archivo!) 5. Podemos Filtrar por el lugar de la página en que aparece la frase. Los lugares en los que se puede buscar son: * En el título de la página (allintitle:, intitle: ) * En el contenido de la página (allintext:, intext: ) * En la dirección (URL) de la página (allinurl:, inurl: ) * En el enlace (allinanchor:, inanchor: ) Ejemplos: intitleilosofía intitleilosofía intext:Nietzsche(en este caso en el título tendría que estar al menos una vez la palabra Filosofía, y en el texto debería encontrarse al menos una vez el apellido del filosofa a martillazos) inurl:pensar intext:"sólo se que no se nada" 6. Podemos Filtrar por dominio o sitio web Ejemplos: Steiner site:casasteiner.com.ar(devuelve todas las páginas del dominio casasteiner.com.ar que en cualquier parte incluyan el apellido de esa gran persona) intitle:Buddha site:.org(devuelve todas las páginas de cualquier dominio .org que contengan en el título el nombre del Tathagatha) 7. ¡Podemos bajar música! Ejemplos: intitle:"index of" mp3 "Cafe del mar"...(dejo a su capacidad de razonar la explicación) (Les recomiendo bajar esta extensión: DownThemAll) Uno de los Resultados que arroja el ejemplo del tip 7 es: Resultado 2do Edit: Uno de los Resultados de la búsqueda: intitle:"index of" "Nightwish" "MP3" Fuente: Experiencia PLUS [prueba de búsqueda avanzada de google] PLUS [lo que me enseñaron algunos amigos] ¡Have a good search!
Para vivir de acuerdo a una ética Por Oliden Rubén López* En el siglo pasado, Sigmund Freud creó un campo de investigación y un dispositivo para el tratamiento de las llamadas, en su época y todavía hoy, enfermedades nerviosas. A partir de allí se conciben los principios fundamentales freudianos: su práctica y su ética. Es desde aquí que se va dando el marco, para que hoy nos esclarezcamos, ante las controversias entre psicoanálisis y psicoterapias. Qué es curar por medio del lenguaje o curar del lenguaje. Por aquí debemos avanzar para distinguir una y otra perspectiva. Pues no somos psicoterapeutas, somos psicoanalistas aplicando el psicoanálisis al malestar en la cultura y al sufrimiento de cada uno. Por otro lado diremos que un psicoanálisis aplicado a un sujeto, trae como consecuencia un encuentro con un "estilo de vida", se trata de la vida, se trata de vivir de acuerdo a una causa y una ética. Un psicoanálisis aplicado no dirige a la persona, no da consejos sobre cómo vivir, como hacen las psicoterapias, sino que hace que el sujeto humano trabaje para que él se adueñe de sus recursos como sujeto, que en él hay y no lo sabe, porque su neurosis, perversión o psicosis se lo impedían. El psicoanálisis aplicado por un practicante no promueve ilusiones, no se ajusta a los ideales religiosos, políticos o morales de su vida privada o social, como si fuese un modelo a seguir, tampoco debe quedar como soldado del mercado globalizado. Debe controlar su práctica, y debe hacerse aplicar un psicoanálisis a su ser de sujeto, a su ser parlante. Su ética debe implicar una formación permanente. Él debe saber que no es suficiente su saber universitario, autodidacta, o creer que el saber se acumula solo, por los años o por la experiencia. Es por esto que la Escuela de la Orientación Lacaniana hace Jornadas Anuales, para hacer pública esta formación necesaria para todos aquellos que se interesan en saber esta diferencia y hacer saber de la formación que se imparte en ella. La primera Jornada de los Cursos 2010 de la Sección Rosario de la EOL "La práctica de Sigmund Freud a Jacques Lacan" se llevará a cabo el sábado 20 de noviembre, de 8.30 a 14.30 en nuestra sede de Jujuy 1610. Luego de la Apertura a cargo de quien suscribe esta nota, presentarán sus trabajos en tres Mesas docentes y alumnos de los cursos. A las 13, el psicoanalista y profesor de la UBA, Osvaldo Delgado dictará una conferencia basada en su Tesis de Doctorado "Desde 'Psicoanálisis terminable e interminable' de Sigmund Freud a Jacques Lacan". *Miembro Escuela de la Orientación Lacaniana y de la A.M.P. Fuente
¿Yo, señor? No, señor Desde que, hace ya años, se acentuó el divorcio entre las llamadas "clase política" y "la gente", no puedo dejar de preguntarme de dónde cree "la gente" que surge la clase política. ¿Tendrán origen extraterrestres? ¿Llegarán a sus funciones públicas por privilegios de sangre? ¿Serán, realmente, tan ajenos a lo que es el resto de la sociedad? De hecho, en boca de las mayorías la corrupción aparece como inherente a las prácticas políticas de "otros". Por ende, la crítica al sector suena decente e inapelablemente unánime. ¿Quién se atrevería a desmentir que la corrupción pasea galante por los despachos oficiales? O, en el mejor de los casos, ¿quién se animaría siquiera a dudar de que sea así? De ese modo, las prácticas corruptas, en su sutilísima o alevosa concreción, parecen ajenas a la enorme mayoría de los dedos acusadores. Pero, ¿qué quieren que les diga?, por naturaleza sospecho de ese mecanismo de exculpación. Y lo hago porque cotidianamente son tantas y tan variadas las pequeñas acciones inmorales y corruptas que veo, que no puedo sino creer que hasta el día en que cada uno se anime a mirarse a sí mismo con valentía no vamos a avanzar en nada. Dudo de que la administración pública no esté permeada ya por una cultura miserable del "saco lo que puedo por aquí", "arreglo lo que puedo por allá", "rateo lo que me quede a mano". No quiero ni pensar en lo que ocurre en (¿qué porcentaje?) los ámbitos encargados de inspección, de la laya que sean y sobre el rubro a que se apliquen. La situación en el Ministerio de Trabajo que se conoció (o, mejor dicho, sólo se hizo pública) esta semana me exime de más ejemplos. Pero podría haber puntos suspensivos en la frase para que cada lector la llenara con los casos que conozca. Mi cabecita provinciana me exime incluso de imaginar esas conductas en otras jurisdicciones, por ejemplo la nacional. Obviamente, los números en que se expresan las ventajas deben ser bastante más cuantiosos. Pero si la corrupción ha permeado ya tantos enclaves estatales, ¿qué creen que ocurre también en la esfera privada? ¿O acaso la corrupción sólo se alimenta de la mano que pide y no de la que da? ¿O es que esas prácticas no benefician a nadie por fuera de las oficinas públicas? Por edad, por formación, por experiencia vital, nada me aparece como más "político" que las pequeñas escenas cotidianas. Qué se canjea por qué, qué se dice por aquí y se oculta por allá, qué ventajas se cosechan por qué concesiones, qué se "negocia" (palabra que hemos incorporado lavadamente hasta para el amor) y para qué. No se trata de autoflagelarse para que surjan verdades inconfesables. Pero sí puede tratarse, quizás, de que no sea siempre el prójimo el dueño de la basurita. Y de que si en lo personal nos levantamos con la conciencia tranquila, en lo social al menos sí nos asumamos con algún grado de responsabilidad. Cuando eso ocurre, cuando las sociedades se hacen cargo de sus defectos y sus vicios, cuando se asume que formar parte de la comisión directiva de un club o de una cooperadora también puede obedecer a mecanismos prebendarios (aunque, huelga decirlo, no sea siempre así), cuando se asumen las aunque sea pequeñas ansias de poder, entonces la corrupción deja de ser un asunto tan, pero tan ajeno. El ejercicio quizás sea benéfico. Sin que se disuelvan los matices de responsabilidad, tal vez entonces dejemos de señalar a esos siempre otros depositarios del mal y podamos hacernos cargo de lo que nos toca. Repito, al menos de formar parte de una comunidad que se banca demasiado las agachadas, las minúsculas traiciones, las ventajitas, la hipocresía, los negocios miserables. Y no sólo en el Congreso, sino acá, ahora, con el inspector de tránsito, con el vecino, con el cliente, con la empleada doméstica, con el compañero. Fuente: La Capital