Yaaf25
Usuario (Argentina)

La jardinería está de moda. Y ¿por qué no? Plantar unas cuantas semillas en su tejado o en su patio trasero produce resultados orgánicos, deliciosos y ahorro de dinero, también. Además, abril es el mes nacional de la jardinería. Aquí le mostramos algunos cultivos y consejos sobre cómo hacerlos florecer. Tomate Originaria de América del Sur, esta roja y regordeta planta herbácea perenne es rica en nutrientes como la niacina, potasio y fósforo, antioxidantes como licopeno, pigmentación y caroteno y vitaminas A, C y e. Los tomates pueden aportar un jugoso sabor a una variedad de platos como pastas, bocadillos y ensaladas. Después de que la última helada del invierno se haya descongelado, elija un lugar en el patio que reciba mucha luz solar y pruebe el nivel de pH del suelo – que deseablemente esté entre 6 y 7. (Para aumentar el nivel de Ph, agregar Cal. Para reducirlo, añadir azufre.) Repartir compost en esta área y mezclarlo con el suelo. Cavar un agujero para cada semilla, dejando al menos 15 centímetros entre semillas, cubrirlas y presionar firmemente en el suelo. Regarlas con una botella de aerosol un par de veces por semana. Rábano Existentes en tonos rojo, morado y blanco, estos tubérculos fueron cultivados`por primera vez hace miles de años en Europa. Los rábanos son una gran fuente de potasio, ácido fólico, magnesio y calcio y son usados comúnmente en aderezos de ensalada o como guarnición para ensaladas. Los rábanos crecen en el suelo con un nivel de pH de alrededor de 6 o 7. Escoja un lugar soleado en su jardín y plante las semillas un centímetro y medio por debajo de la superficie del suelo con dos centímetros y medio de espacio entre cada una. Regar ligeramente cada dos días. Los rábanos se cultivan muy rápidos y deberían estar listos para cosechar en varias semanas. No espere demasiado, o empezarán a deteriorarse. Calabacín A finales de 1800, de una mutación espontáneas de verano surgió el primer calabacín en Italia. Normalmente tiene forma de pepino. Esta verdura, amarilla o verde, es baja en calorías y rica en potasio, ácido fólico y manganeso. El calabacín puede ser hervido, frito o al vapor como una sabrosa guaqrnición o rellenos y al horno como un plato exquisito. En un montículo de compost de 15 centímetros de alto y dos metros de ancho, sembrar varias semillas de calabacín. El espacio entre cada montículo será aproximadamente de medio metro de distancia, regar abundantemente cada día y esperar a que brote en un par de semanas. Deberían estar listos para cosechar un mes más tarde. Remolacha Evolución de las plantas silvestres en el Mediterráneo, la remolacha, tiene una raíz carnosa que puede ser hervida y comida, añadida a una ensalada o utilizada para hacer sopa. La betaina, uno de los nutrientes principales en esta verdura de profundo color rojo o púrpura, es conocida por mejorar la salud cardiovascular. Limpiar y fortalecer las semillas sumergiéndolas en agua a temperatura ambiente durante un día. Arar la tierra y quitar las piedras de la parte superior. Cada 2 centímetros planta una semilla y regar por lo menos una vez al día. Zanahoria Esta verdura de raíz bienal fue domesticada primero durante el siglo x en el Afganistán de hoy en día. Rica en vitamina A, antioxidantes y fibra dietética, el color naranja de la zanahoria es el resultado del caroteno que sintetiza cuando crece. Las zanahorias son deliciosas como un snack saludable, al vapor o incluso al horno en un pastel. Dejando varios centímetros entre agujeros, excavar a menos de 2 centímetros de profundidad y un sembrar un par de semillas en cada uno. Asegúrese de que el suelo permanece húmedo pero recuerde regar menos cuando las zanahorias empiezen a crecer. Espinacas En primer lugar se encontraron formas tempranas de esta planta anual en el mundo antiguo en el subcontinente indio. Alta en calcio y hierro, esta verdura de hoja verde se come de múltiples formas. Mezclar la tierra con compost y plantar las semillas de espinacas a menos de 2 centímetros de profundidad, colocándolos al menos a 5 centímetros de distancia para dar espacio para el crecimiento. Mantener el suelo húmedo. Guisantes Datan de la edad neolítica en Jordania, Siria y Turquía, los guisantes crecen en la vaina de la semilla de una leguminosa. Una buena fuente de vitaminas A, B y C, estas pequeñas esferas verdes pueden ser asadas para un sabroso aperitivo o utilizadas en frituras, guisos y sopas. Cultivar el suelo con compuestos ricos en nutrientes. Tenga en cuenta que su suelo debe escurrir bien a fin de que los guisantes florezcan. El espacio entre bcada semilla debe de ser de varios centímetros de distancia y siembre a 2 centímetros de profundidad. Las semillas recién plantadas requieren de 1 centímetro de agua cada semana, mientras que las plantas más maduras necesitan 2. Pimientos Nativos de centro y Sudamérica, estas verduras verdes, amarillas, rojas o naranjas tiennen un rango de sabor desde el picante al dulce. Contienen nutrientes como tiamina, folato y manganeso y pueden ser cocinadas con arroz y carne o en ensaladas, salsa y pasta. Crecen mejor en tierra caliente, sembrar las semillas a 15 centímetros de distancia. Regarlas frecuentemente, mantener el suelo húmedo, o pueden saber amargos una vez cosechados. Lechuga Disfrutado en el antiguo Egipto como afrodisíaco, la lechuga es una buena fuente de ácido fólico y vitamina se utiliza A. Como el principal ingrediente en la mayoría de las ensaladas, esta verde hoja vegetal, de los cuales hay docenas de variedades comunes, también puede servir de relleno para hacer bocadillos, hamburguesas y tacos. Asegúrese de que las semillas esten plantadas entre 20 y 40 centímetros de distancia y regarlas cada mañana. Evitar hacerlo por la noche, ya que esto podría causarles enfermedades. Cebolla La cebolla es rica en fibra dietética, ácido fólico y vitamina C. Estas hortalizas en forma de bulbo añaden sabor a una variedad de alimentos, como salsas, sopas, ensaladas, guisos y mucho más. Arar la tierra a 15 centímetros de profundidad. Plantar las semillas a un par de centímetros de profundidad y varios centímetros de distancia.
“Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar un alma. Que el amor no significa acostarse, y que una compañía no significa seguridad, y uno empieza a aprender…Que los besos no son contratos y los regalos no son promesas, y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos, y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy, porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes… y los futuros tienen su forma de caerse por la mitad. Y uno aprende que si es demasiado hasta el calor del sol puede quemar. Así que uno planta su propio jardín y decora su propio alma, en lugar de que alguien le traiga flores. Y uno aprende que realmente puede aguantar, que uno es realmente fuerte, que uno realmente vale, y uno aprende y aprende… y así cada día. Con el tiempo aprendes que estar con alguien porque te ofrece un buen futuro, significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado. Con el tiempo comprendes que sólo quien es capaz de amarte con tus defectos y sin pretender cambiarte puede brindarte toda la felicidad. Que si estás con una persona sólo por acompañar tu soledad, irremediablemente acabarás no deseando volver a verla. Que los verdaderos amigos son contados y quien no lucha por ellos, tarde o temprano, se verá rodeado sólo de falsas amistades. Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en momentos de ira siguen hiriendo durante toda la vida. Que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es atributo sólo de almas grandes. Que si has herido a un amigo duramente es muy probable que la amistad nunca sea igual. Con el tiempo te das cuenta que aún siendo feliz con tus amigos, lloras por aquellos que dejaste ir. Que cada experiencia vivida, con cada persona, es irrepetible. Que el que humilla o desprecia a un ser humano, tarde o temprano sufrirá multiplicadas las mismas humillaciones o desprecios. Con el tiempo aprendes a construir todos tus caminos en el hoy, porque el sendero del mañana no existe. Que apresurar las cosas y forzarlas a que pasen ocasiona que al final no sean como esperabas. Que en realidad lo mejor no era el futuro, sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante. Con el tiempo verás que aunque seas feliz con los que están a tu lado, añorarás a los que se marcharon, a perdonar o pedir perdón, decir que amas, decir que extrañas, decir que necesitas, decir que quieres ser amigo, pues ante una tumba, ya no tiene sentido. Pero desafortunadamente, sólo con el tiempo…” (Jorge Luis Borges)

13 RAZONES QUE NO SABIAS ! El aguacate además de ser delicioso, nos brinda antioxidantes y grasas naturales que ayudan a mantenernos sanos y sentirnos mejor. Las semillas por otro lado contienen fibra y aminoácidos y ayudan a prevenir enfermedades cardíacas —y las semillas del aguacate son lo mejor de ambos mundos. Aquí trece razones para empezar a moler esas semillas e incluirlas en tu dieta diaria: 1. El 70% de los aminoácidos del aguacate están en la semilla, su aceite reduce los niveles de colesterol y ayuda a defender al cuerpo de enfermedades cardiovasculares y paros cardiacos. 2. Estudios han comprobado que las semillas de aguacate tienen más fibra soluble que cualquier otro alimento. 3. La semilla del aguacate es excelente para combatir la inflamación del tracto gastrointestinal así como la diarrea. En Sudamérica utilizan la semilla como un remedio para infecciones y problemas estomacales. 4. Contienen compuestos fenólicos que previenen ulceras intestinales e infecciones virales y bacterianas. 5. El flavonol que contienen las semillas previene el crecimiento de tumores. 6. Fortalecen el sistema inmunológico y ayudan a prevenir enfermedades debilitantes y sus antioxidantes retardan el proceso de envejecimiento. 7. Las propiedades antiinflamatorias de las semillas parecen ayudar a personas que sufren de artritis y otras enfermedades. 8. Efecto rejuvenecedor: estudios han comprobado que incrementan la cantidad del colágeno de la piel, dándole una apariencia tersa y libre de arrugas. 9. El aceite de las semillas le dará un brillo adicional a tu cabello y ayuda a prevenir la caspa. 10. Las semillas ayudan a bajar de peso ya que según algunos estudios reduce la glucosa en la sangre. 11. El rayar, tostar y beber las semillas en té ayuda a control el asma. 12. Según la medicina QiGong las semillas de aguate contienen niveles altos de energía Qi, que nos ayudan a sentirnos en sintonía con la energía de vida. 13. Las semillas se pueden consumir de muchas maneras: se pueden secar, rayar, tostar, rostizar y comer. Se pueden comer en ensaladas, beber en tés, smoothies y licuados o consumirse solas (si no les importa el sabor amargo). El aguacate es el perfecto ejemplo de una fruta que nos gusta comer y sin embargo desechamos la parte más saludable: su semilla. ¿Para qué desperdiciar su semilla si podemos comerla? Sea por salud o vanidad consumir el 100% de un aguacate es lo más responsable que podemos hacer para mantener nuestros cuerpos y mentes alineados mientras aprovechamos al máximo todo lo que nos brinda la naturaleza.

“Llevaba 40 años usando mal el bidé” Publicado por Xavi Puig el 2 de diciembre, 2010 Antonio Luján asegura ser víctima de una educación deficiente y también del individualismo humano. Pedagogo de profesión, descubrió por casualidad “viendo un YouTube” que el bidé es usado comúnmente para limpiarse los genitales, el ano y, en ocasiones, los pies. “Llevaba 40 años utilizando el bidé para lavarme la cara diariamente. 40 malditos años. Mi mujer lo sabía, me había visto hacerlo, y calló para no violentarme. Por supuesto, ella sí lo usaba correctamente”, se lamenta. Según Luján, el suceso trasciende la mera anécdota. “Obviamente lo del bidé es sólo un síntoma, una prueba de que no puedo confiar ni siquiera en mi propia familia. Si mi esposa y mis cinco hijos han callado ante esta barbarie cotidiana, dejando que sumergiera mi rostro donde antes ellos habían puesto los genitales, es que estoy completamente solo en el mundo”, argumenta el entrevistado. Antonio ha hecho las maletas. “Necesito estar solo en estos momentos. Pasaré unos días en una pensión. Sin bidé, por supuesto. No lo soportaría”, confiesa. Su familia no entiende su reacción, considera que está exagerando ante un simple malentendido. “Racionalmente sé que hay muchas otras cosas que deberían compensarme, soy consciente de que hay cariño y respeto en mi casa. Pero a nivel emocional me siento como si mis seres queridos me hubieran restregado por la cara sus partes pudendas. El silencio es complicidad. Si dejas que tu padre meta la cara donde tú metes el pene, ¿dónde termina la persona y dónde empieza el animal?”. “La experiencia que he vivido me ha hecho ver que no estamos educando correctamente a los niños en lo que a higiene íntima se refiere”, reconoce Luján. “Yo asociaba el lavamanos a las manos, el inodoro a las partes íntimas y el bidé a la cara. No me parece descabellada la asociación, pero era errónea. Y el pedagogo que hay en mí está especialmente dolido al no haberse dado cuenta de algo tan básico”, explica. Pese a todo, se niega a caer en el resentimiento. “Me aparto como un animal herido para reponerme. Volveré con los míos cuando les pueda mirar a la cara. Esa misma cara en la que ellos, de alguna manera, se han estado meando durante cuatro décadas”. Dice esto al tiempo que, usando un tenedor, intenta terminar la sopa que le han servido en el restaurante donde nos hemos citado. Mueve el brazo muy rápidamente, intentando que el líquido llegue a su boca sin perderse por el camino, y cuando se cansa come migas que extrae de la barra de pan con una cuchara, como si comiera helado. Aturdido ante el espectáculo, le miro con ternura sin atreverme a decir nada.