Virgo-Por-Ahora
Usuario (Uruguay)
Tragar goma de mascar? Cuando somos niños nos dicen que no debemos tragarnos la goma de mascar pues nos tomará siete años digerirla. Hasta entonces, nos hacen creer, estará en el estómago, sin ser afectada por los procesos corporales usuales que descomponen y procesan los alimentos. Es una afirmación que se enuncia con un tono de seguridad en los jardines escolares de muchos países. Pero, ¿tiene alguna base científica? La goma de mascar consiste de una base de goma, endulzante, sabores, conservantes y suavizadores. Los azúcares y los ingredientes para dar sabor como aceites de menta se descomponen fácilmente y son excretados rápidamente. Lo mismo pasa con los suavizantes, como aceite vegetal o glicerina, los cuales no presentan ningún problema para el sistema digestivo. El ingrediente que puede aguantar tanto el ácido en el estómago como las enzimas digestivas en los intestinos es la base de goma. Tradicionalmente muchos fabricantes usaban la savia del árbol tropical chiclero, Manilkara zapota, originario del sur de México, Centro América y el Caribe. Pero luego de que los soldados estadounidenses llevaran sus raciones de chicle a otras partes del mundo durante la Segunda Guerra Mundial, su popularidad se extendió de tal manera que los chicleros no daban abasto. Hoy en día, la mayoría de la goma de mascar está hecha con otros polímeros naturales o sintéticos. Cada fabricante tiene su propia receta, que busca lograr el grado perfecto de elasticidad. ¿Pasa o no? A pesar de que la base de goma no se puede descomponer, eso no significa que se quede en su barriga durante siete años. Ni que se enreda en su corazón, como otros afirman. Si es un pedazo pequeño, eventualmente encuentra su camino por el tracto digestivo. Objetos raros como monedas viajan de un extremo a otro de nuestro cuerpo, si miden menos de 2cm de diámetro. El chicle tiene la ventaja además de ser suave.