VasAcorrer
Usuario (Argentina)
Hoy en día como ya se habran dado cuenta hay muchos hipocirtas que se hacen llamar "religiosos", específicamente cristianos que ponen de excusa a dios para justificar muchas de sus acciones como la discriminación etc. Es por eso que en este post quiero informar un poco del tema Hagamos hincapiè en el abuso religioso, especialmente en el abuso en el cristianismo: El abuso religioso es el maltrato infligido tomando como excusa la religión, incluyendo el acoso o la humillación, a menudo con el resultado de un trauma psicológico. Entre los casos de abusos religiosos encontramos la explotación de la religión con fines personales, seculares o ideológicos, por ejemplo, el abuso de una posición en el clero, como ha sucedido en los casos de abuso sexual cometidos por miembros de la Iglesia católica Abuso psicologico Un significado específico del término «abuso religioso» se refiere a la manipulación psicológica y el daño infligido a una persona utilizando la enseñanza de doctrinas de la religión que practique esa persona. Esta manipulación la perpetran miembros e la misma fe o similar, e incluye el uso de una posición de autoridad sobre la víctima dentro de esa religión.1 Se dirige habitualmente contra niños y adultos vulnerables, y las motivaciones tras este abuso varían, pero pueden ser tanto bienintencionadas como maliciosas. Incluso los abusos religiosos bienintencionados pueden tener consecuencias psicológicas a largo plazo. Causar un intenso miedo a la víctima puede inducirle a desarrollar una fobia específica sobre el tema contra el que le previnieron o una depresión prolongada, y es posible que acabe sufriendo un tenaz sentimiento de vergüenza que persiste incluso cuando crece o deja la iglesia. También puede manipularse a la víctima para que evite acciones beneficiosas (como tratamientos médicos) o para que tenga un comportamiento dañino Abuso contra niños El abuso psicológico de niños basado en la religión es una creciente área de interés en la comunidad psicológica y sociológica. Puede ejecutarse utilizando la enseñanza para subyugar a los niños por medio del temor, o imponer un fuerte [adoctrinamiento], de forma que al niño solo se le enseñan las creencias o puntos de vista de su secta en concreto (o incluso el de sus cuidadores) y cualquier otra perspectiva se suprime o se oculta. Las creencias se imparten como verdad absoluta, sin que haya forma alguna de cuestionarlas. La psicóloga Jill Mytton lo describe como la destrucción de cualquier oportunidad de que el niño se forme su propio sistema personal de moral y creencias, convirtiéndolo en alguien dependiente de su sistema religioso o de sus padres. Estos niños nunca aprenden a reflexionar críticamente sobre la información que reciben. El uso del miedo y de un entorno moralizante (como el concepto de infierno) para controlar al niño puede ser traumático Violencia religiosa El extremismo y la violencia religiosa (también llamada «violencia comunal»5 ) es un término que se refiere a cualquier fenómeno en el que la religión, en cualquiera de sus formas, es el sujeto o el objeto de un comportamiento violento colectivo o individual. Caza de brujas puesta en practica por los cristianos en la Edad Media cientos de miles de mujeres fueron quemadas en la hoguera, acusadas de practicar la brujería. La Inquisición actuaba basada en las supuestas pruebas ofrecidas por los testigos, que estaban seguros de la condición de “bruja” de las acusadas. Iglesia y sus crímenes contra la humanidad La Iglesia ha aplicado siempre la pena de muerte a sus enemigos ideológicos y morales: todos sus herejes. Sólo en aplicación de esta pena, los asesinatos religiosos pueden contarse por cientos de miles. ¿Ha renunciado la Iglesia a la aplicación de esta pena en alguno de sus documentos? ¿Dónde?¿Cuándo? Si de cadáveres hablamos, señores obispos y cardenales, tendremos que hablar de los millones que el clero, la corporación sagrada de la que ustedes forman parte, asesinó, ininterrumpida e incansablemente, durante más de catorce siglos. ¿Recuerdan cuantos miles de ellos y ellas fueron incineradas en sus hogueras? O ¿cuántos murieron en sus batallas bajo el signo de la cruz? Por dónde quieren que empecemos a contar por el final, la IIª Guerra Mundial, o por el principio bíblico, el asesinato por el que Moisés se vio obligado a huir para reaparecer bajo la protección de su nuevo dios, Yavé? El clero católico que, como fantasmas perdidos entre las ruinas de un castillo medieval, pasea sus miserias, el voto de castidad y el de obediencia, con el mismo orgullo, arrogancia y soberbia con el que un general mongol, nazi o franquista exhibe sus medallas, méritos de guerra, de cada una de las cuales cuelgan los miles de cabezas de sus víctimas, el clero católico, alimentado como un vampiro, con la sangre de sus muertos, sin cuyo alimento hace siglos que habría dejado de existir; el clero católico, hijo de la crueldad bíblica, como no puede ser de otra manera en aquellas personas que, tras renunciar al placer y a la libertad de conciencia, jurando castidad y obediencia, convirtiendo su vida en un voluntario infierno patológico, necesitan sublimar estas estructurales carencias humanas por placeres monstruosos, sadomasoquistas, utilizando la crueldad para calificar de asesinas a las mujeres que abortan, sin su licencia canónica, porque con su licencia siempre han abortado las princesas. Esclavitud por "buenas personas" muchos clérigos cristianos defendieron la esclavitud. El Historiador Larry Hise nota en su libro, Pro-esclavitud que los ministros 'escribieron casi la mitad de todas las defensas de la esclavitud publicadas en los Estados Unidos.' El listó 275 hombres de sotana que usan la Biblia para demostrar que las personas blancas tenían el derecho de poseer a personas negras como animales de trabajo.”
El tema que nos ocupa hoy, busca dar a conocer un elemento recóndito aunque eminente en la vida diaria de los romanos, y no es más que sus costumbres a la hora de hacer sus necesidades. Los habitantes de la antigua Roma fueron famosos, entre otras cosas, por su afición a los baños y la higiene. La capital de la república fue la primera en la que sus ciudadanos tuvieron agua corriente en sus casas y fuentes públicas a las que una serie de acueductos suministraban el precioso líquido. Para conocer y admirar las costumbres romanas, tenemos decenas de ejemplos entre las ruinas más famosas: los Baños de Caracalla, la ciudad de Bath (que en inglés significa precisamente “baño”) y la recientemente descubierta Ostia Antica, un Spa con docenas de balnearios en las playas más cercanas a Roma. Bien conocido es el ritual del baño romano que, además de su inherente función profiláctica y purificadora, servía de lugar de encuentro donde los ciudadanos aprovechaban para socializar y conspirar. Pero por muy interesante que sea el ceremonial de la limpieza, dejaremos esa cuestión para un artículo próximo para concentrarnos en los aseos públicos. Para empezar hay que decir que las instalaciones de este tipo en Roma hacían honor a su apellido, porque públicos sí que eran, y no sólo porque la entrada estuviese abierta a cualquier ciudadano, sino porque una vez dentro, las necesidades fisiológicas de senadores, soldados, comerciantes o artesanos se hacían a la vista de todos los presentes, sin pudor, y sin muros o mamparas separadoras entre los W.C. primitivos graciosamente esculpidos en piedra o hechos de madera. Tal cual, como si en los baños de un aeropuerto se eliminaran todas las divisiones y los apresurados viajeros tuviesen que descargar el producto residual de su proceso digestivo bajo la mirada perniciosa de sus vecinos. Una imagen dice más que mil palabras: Así se vería un aseo público en la antigüedad: Asi es como se ven ahora: Para nosotros, descendientes de aquellos hombres y mujeres que tan gustosos y alegres defecaban mientras comentaban el último debate en el senado, la moda presentada ayer por los diseñadores o el combate de gladiadores de la semana pasada, la vista de este espectáculo probablemente nos causaría nauseas, pero para ellos, no era más que la combinación de una necesidad fisiológica con otra social. Más llamativo, si cabe, era el método que los visitantes a estos servicios utilizaban para limpiarse el trasero. A falta de papel, el instrumento en cuestión era una vara de madera con una esponja (muchas veces, literalmente, extraída del mar) atada a un extremo, o un paño o borra de algún animal. Si os fijáis en las ilustraciones, podéis ver los canalillos por donde corría agua salada justo enfrente de los asientos para lavar las esponjas después de cada uso. Aunque se ignora si las esponjas eran de uso publico o si cada ciudadano llevaba la suya propia Una segunda opción, en el caso de los aseos de los barrios más pobres, era simplemente usar la mano, que después se lavaba en una fuente especialmente instalada para ello, no creo que necesitén mas detalles. Lo mismo se hacía en el resto del mundo cuando no había otra cosa a la mano, excepción hecha de China, donde el papel se venía utilizando en la limpieza de las partes íntimas desde el siglo II a. C.