Vampiro367
Usuario (Honduras)
La historia de la botánica es la exposición y narración de las ideas, investigaciones y obras relacionadas con la descripción, clasificación, funcionamiento, distribución y relaciones de los organismos pertenecientes a los reinos Fungi, Chromista y Plantae a través de los diferentes períodos históricos.n 1 n 2 Desde la antigüedad, el estudio de los vegetales se ha abordado con dos aproximaciones bastante diferentes: la teórica y la utilitaria. Desde el primer punto de vista, al que se denomina botánica pura, la ciencia de las plantas se erigió por sus propios méritos como una parte integral de la biología. Desde una concepción utilitaria, por otro lado, la denominada botánica aplicada era concebida como una disciplina subsidiaria de la Medicina o de la Agronomía. En los diferentes períodos de su evolución una u otra aproximación ha predominado, si bien en sus orígenes —que datan del siglo VIII a. C.— la aproximación aplicada fue la preponderante.3 La botánica, como muchas otras ciencias, alcanzó la primera expresión definida de sus principios y problemas en la Grecia clásica y, posteriormente, continuó su desarrollo durante la época del Imperio romano.4 Teofrasto, discípulo de Aristóteles y considerado el padre de la botánica, legó dos obras importantes que se suelen señalar como el origen de esta ciencia: De historia plantarum (‘Historia de las plantas’) y De causis plantarum (‘Sobre las causas de las plantas’).5 Tras la caída del Imperio en el siglo V, todas las conquistas alcanzadas en la antigüedad clásica tuvieron que redescubrirse a partir del siglo XII, por perderse o ignorarse buena parte de ellas durante la baja Edad Media. La tradición conservadora de la Iglesia y la labor de contadas personalidades hicieron avanzar, aunque muy lentamente, el conocimiento de los vegetales durante este período.6 En los siglos XV y XVI la botánica se desarrolló como una disciplina científica, separada de la herboristería y de la Medicina, si bien continuó contribuyendo a ambas. Diversos factores permitieron el desarrollo y progreso de la botánica durante estos siglos: la invención de la imprenta, la aparición del papel para la elaboración de los herbarios, y el desarrollo de los jardines botánicos, todo ello unido al desarrollo del arte y ciencia de la navegación que permitió la realización de expediciones botánicas. Todos estos factores conjuntamente supusieron un incremento notable en el número de las especies conocidas y permitieron la difusión del conocimiento local o regional a una escala internacional.7 8 Impulsada por las obras de Galileo, Kepler, Bacon y Descartes, en el siglo XVII se originó la ciencia moderna. Debido a la creciente necesidad de los naturalistas europeos de intercambiar ideas e información, se comenzaron a fundar las primeras academias científicas.9 Joachim Jungius fue el primer científico que combinó una mentalidad entrenada en la filosofía con observaciones exactas de las plantas. Tenía la habilidad de definir los términos con exactitud y, por ende, de reducir el uso de términos vagos o arbitrarios en la sistemática. Se lo considera el fundador del lenguaje científico, el que fue desarrollado más tarde por el inglés John Ray y perfeccionado por el sueco Carlos Linneo. A Linneo se le atribuyen varias innovaciones centrales en la Taxonomía. En primer lugar, la utilización de la nomenclatura binomial de las especies en conexión con una rigurosa caracterización morfológica de las mismas. En segundo lugar, el uso de una terminología exacta. Basado en el trabajo de Jungius, Linneo definió con precisión varios términos morfológicos que serían utilizados en sus descripciones de cada especie o género, en particular aquellos relacionados con la morfología floral y con la morfología del fruto. No obstante, el mismo Linneo notó las fallas de su sistema y buscó en vano nuevas alternativas. Su concepto de la constancia de cada especie fue un obstáculo obvio para lograr establecer un sistema natural ya que esa concepción de la especie negaba la existencia de las variaciones naturales, las cuales son esenciales para el desarrollo de un sistema natural. Esta contradicción permaneció durante mucho tiempo y no fue resuelta hasta 1859 con la obra de Charles Darwin.9 Durante los siglos XVII y XVIII también se originaron dos disciplinas científicas que, a partir de ese momento, iban a tener una profunda influencia en el desarrollo de todos los ámbitos de la botánica: la anatomía y la fisiología vegetal. Las ideas esenciales de la teoría de la evolución por selección natural de Darwin influirían notablemente en la concepción de la clasificación de los vegetales. De ese modo, aparecieron las clasificaciones filogenéticas, basadas primordialmente en las relaciones de proximidad evolutiva entre las distintas especies, reconstruyendo la historia de su diversificación desde el origen de la vida en la Tierra hasta la actualidad. El primer sistema admitido como filogenético fue el contenido en el Syllabus der Planzenfamilien (1892) de Adolf Engler y conocido más tarde como Sistema de Engler cuyas numerosas adaptaciones posteriores han sido la base de un marco universal de referencia según el cual se han ordenado (y se siguen ordenando) muchos tratados de floras y herbarios de todo el mundo, si bien algunos de sus principios para interpretar el proceso evolutivo en las plantas han sido abandonados por la ciencia moderna.10 Los siglos XIX y XX han sido particularmente fecundos en las investigaciones botánicas, las que han llevado a la creación de numerosas disciplinas como la ecología, la geobotánica, la citogenética y la biología molecular y, en las últimas décadas, a una concepción de la taxonomía basada en la filogenia y en los análisis moleculares de ADN y a la primera publicación de la secuencia del genoma de una angiosperma.

El chikunguña1 2 o chikungunya3 (en idioma makonde:4 chikungunya, pronunciado /ˌtʃɪkənˈgʊɲə/), conocido además como «artritis epidémica chikunguña» o «fiebre de chikunguña» (abrev.: CHIK) es un virus del tipo alfavirus, que se transmite a las personas mediante la picadura de los mosquitos portadores Aedes;5 tanto el Aedes aegypti como el Aedes albopictus.6 El virus se transmite de manera similar a la fiebre del dengue y causa una enfermedad con una fase febril aguda que dura de 2 a 5 días, seguido de un período de dolores en las articulaciones de las extremidades; este dolor puede persistir semanas, meses o incluso durante años en un porcentaje que puede rondar el 12 % de los casos.7 8 La mejor forma de prevención es el control general del mosquito, además, evitar las picaduras de mosquitos infectados.9 Hasta la fecha no hay un tratamiento específico, pero existen medicamentos que se pueden usar para reducir los síntomas.9 El reposo y la ingesta de líquidos también pueden ser útiles.10 El chikunguña puede dar solo una vez. Después se desarrollan anticuerpos que se encargarán de proteger a las personas enfermas y, de acuerdo con evidencias disponibles hasta el momento, la inmunidad sería de por vida. Etimología Casos de chikunguña (entre 1952 y 2006). El vocablo chikungunya (pronunciado /chikungúnia/) es de origen makonde y significa ‘enfermedad del hombre retorcido’ debido al fuerte dolor articular que provoca la artritis que caracteriza a la enfermedad. Este virus fue detectado por primera vez en Tanzania en 1952,12 y descrito por uno de los colaboradores del equipo del epidemiólogo Marion Robinson en 1955,13 El virus del chikunguña se relaciona estrechamente con el virus o’nyong’nyong. Confusión lingüística De acuerdo con la publicación inicial de Lumsden 1955 acerca de la epidemiología de la enfermedad, el término chikunguña deriva de la raíz verbal kunguniala del idioma makonde, un idioma bantú del sur de Tanzania y norte de Mozambique. Significa ‘secarse’ o ‘retorcerse’. Autores posteriores a Robinson, pasando por alto las referencias al idioma makonde afirmaron que la palabra procedía del idioma suajili, lingua franca de la región (e idioma oficial en Tanzania). Este error de atribución se fue repitiendo a lo largo de los sucesivas reimpresiones documentales. El error de ortografía «chickengunya» generó la traducción «pollo de Gunya» y «pollo de Gunaya» (a partir del inglés chicken: ‘pollo’; y de la suposición de que Gunya es una región geográfica en África o Asia), de donde surgió también «fiebre del pollo de Guinea» (a partir de la suposición de que Gunya podría ser el nombre con que los guineanos llaman a su país). Vector de transmisión El mosquito Aedes aegypti. El mosquito Aedes albopictus. Los mosquitos Aedes aegypti y Aedes albopictus obtienen el virus ingiriendo sangre de un humano infectado. No se sabe si el mosquito es inmediatamente contagioso o si existe una fase de evolución en su cuerpo, por ejemplo para transmitir el agente infeccioso del tubo digestivo del insecto a sus glándulas salivares (véase malaria). El virus se encuentra tanto en especies animales salvajes; como cierta clase de monos, como en los animales domésticos. Cuadro clínico Los síntomas se parecen a una crisis de paludismo o de dengue aunque la fiebre de chikunguña no tiene nada que ver con estas enfermedades. La enfermedad empieza con una fuerte fiebre, a veces superior a los 40 °C, que dura 3 días. A esta fiebre le sigue un eritema y, durante 5 días, agujetas muy dolorosas en las articulaciones. Estos dolores articulares pueden permanecer o reaparecer hasta varios meses después de la primera crisis. Debe sospecharse por el cuadro clínico antes mostrado, y el contexto epidemiológico de cada paciente que presente la sintomatología anteriormente descrita así como otros factores desencadenantes del virus, como contacto con infectados, viajes a zonas que hayan declarado la epidemia, viajes a zonas endémicas, el contacto directo con contagiados, hemotransfusiones, entre otros. El diagnóstico certero se debe hacer por hemoaglutinación indirecta o con una prueba ELISA. Evolución La enfermedad se autolimita en la mayoría de los casos, presentando una mortalidad del 0,4% en menores de un año. También aumenta en personas mayores con patologías concomitantes. La incubación de la enfermedad en el humano dura de 4 a 7 días. La transmisión directa entre humanos no está demostrada. La transmisión de la madre al feto en el interior del útero, podría sin embargo existir. La fiebre de chikunguña podría provocar lesiones neurológicas graves y hasta letales en el feto. Vacuna y tratamiento No existe a la fecha, alguna vacuna antivírica según explica la OMS, es decir, que la Chikunguña no puede ser curada, solo pueden ser tratados sus síntomas entre ellos el dolor articular y fiebre. (Véase primer enlace externo OMS) Prevención La principal medida de prevención es la eliminación de los criaderos de los mosquitos vectores: Aedes aegypti y Aedes albopictus. De esta manera se previenen además las otras enfermedades transmitidas por estas especies. Es decir, se impone eliminar todo estancamiento de aguas, tanto natural como artificial. En, la responsabilidad obviamente compete a las comunidades, pero también a particulares.11 En casos de brotes, se precisa incrementar la prevención, evitándose la picadura de los mosquitos transmisores mediante puesta en práctica de controles ambientales PEMDS. Los repelentes son de utilidad, respetando las instrucciones de uso, sobre todo los que contengan NNDB, DEET o permetrina. Se recomienda que en las zonas con climas templados y/o cálidos se vistan prendas que cubran la mayor parte de las superficies expuestas a picaduras, e instalar los toldillos u otra clase de protectores que tengan cómo prevenir el acceso de los mosquitos desde ventanas y puertas, además del uso de mosquiteros tratados o no con insecticidas. En todo caso, se impone la eliminación de charcos y aguas estancadas, ya que son caldo de cultivo para la reproducción de los mosquitos.