Vaginapodrida
Usuario (Argentina)

“Hombres eran los de antes”, dicen nuestros padres y abuelos cuando surge algo nuevo. Es que el varón está empezando a aceptar juegos que no condicen con la masculinidad de antaño. Un ejemplo es el descubrimiento del “punto G” masculino. Es la zona de erotismo superior en lo que se refiere al orgasmo propiamente dicho. Su simple fricción lleva al varón a un éxtasis casi imposible de expresar. ¿No es "de machos"? Muchos hombres aún se resisten a la idea de descubrir esa almendrita maravillosa. Temen que la exploración los lleve a la curiosidad de desviar su sexualidad. Es un mito, una falsa creencia popular. Tal vez cuando empiezan a comprender que no son homosexuales por explorar la zona anal, que la homosexualidad tiene otras características, entonces se lamenten el tiempo perdido. Cómo se estimula Muchas mujeres dudan cómo acercarse a este punto. Están entre la contradicción que ejerce el hombre negador y la falta de lubricación que dificulta la tarea. Si querés intentar, seguí estos pasos: 1) Lubricá. Tanto hombres como mujeres tenemos la necesidad de relajar el esfínter anal para favorecer la penetración. Hay que lubricar bien con un masaje, lo que también arrima a una sensación de mucho placer. 2) Acariciá. De a poco, tocá la zona sobre la pared posterior (si el varón se encuentra boca arriba con las piernas abiertas). No es necesario que la caricia sea muy profunda. 3) Buscá el “punto G”. Muy cerca de la entrada podrás encontrar una especie de almendra pequeña. Al frotarla despacio irá dilatándose. 4) Mirá cómo disfruta. La fricción suave lleva al varón a un orgasmo casi inigualable. Consejos para animarse Es interesante la experiencia por el tipo de sensaciones que el varón experimenta. A los más temerosos hay que sacarles de la cabeza que esta situación los llevará a cambiar su elección sexual. No es así. El varón que está bien definido puede gozar de este tipo de estímulos sin temer por su definición. Pero no podemos juzgar a esos varones que sienten temor. Siempre debemos respetar al otro en sus decisiones sexuales. De nada sirve forzar una situación ya que la psiquis es sabia y el disfrute está condicionado a la aceptación. La mujer es hábil y siempre encuentra, por medio de la educación, la manera de mejorar el éxtasis de su pareja. Sin la necesidad de exigir, es posible (de a poco) ir estimulando este punto maravilloso que es el edén de los más atrevidos. Por la licenciada Sandra Lustgarten, psicóloga y sexóloga.

Desde chiquitos muestran su costado más duro, como si los sentimientos fueran “cosas de minas”. ¿Es tan así? Responde un analista del misterioso actuar masculino. Quienes me conocen saben que desde hace años me dedico a ayudar a hombres que fueron dejados por sus parejas. Por lo tanto acuden a mí, por diferentes medios, hombres con un dolor muy grande, con esa indescriptible sensación en el pecho, con una angustia incontenible. Si los hombres no debiéramos llorar, Dios, la naturaleza, o como lo quieran llamar, no nos habría dado lágrimas. La tristeza y la angustia son sentimientos tan válidos como la alegría. Y las expresiones de esa tristeza son tan válidas como las expresiones de euforia. Cuando nuestro equipo de fútbol le hace un gol a su eterno rival (ganándole el partido en el último minuto) gritamos, nos abrazamos con el que tengamos más cerca, reímos, y bajamos las escaleras de la cancha saltando y cantando. De la misma forma, cuando extrañamos a alguien que amamos sentimos angustia, lloramos, buscamos abrazarnos a algo, nos sentimos morir. Es importante que los hombres dejemos salir sin culpa ese sentimiento así como sin culpa dejamos salir la alegría. Ambos sentimientos son válidos…Y lo que es más importante: AMBOS SENTIMIENTOS SON TOTAL Y ABSOLUTAMENTE NORMALES. Y de la misma normalidad de esos sentimientos surge que también son “pasajeros”. La alegría se va, se estabiliza. El dolor también. A quienes están sufriendo les quiero decir que se permitan sufrir de la misma forma que se permiten gritar un gol. Pero nunca dejen de tener en cuenta que tanto esa angustia como esa alegría son superables. Y que lo único que necesitan para superarla es seguir viviendo. La vida va a traer el alivio. No se pregunten ni cuándo, ni cómo, ni dónde. Les aseguro que va a llegar. Quiéranse y confíen. Y a los que dicen “¡Vamos, los hombres no lloran! ¡Es solo una mina!” me permito recordarles lo que se siente con este video de Tan Biónica (el acceso, abajo de la foto). Así somos. Así sentimos. Así sufrimos. Hombre no es el que no llora. Hombre es el que mientras llora se dice a sí mismo: “¡Voy a superar esto, porque yo también valgo!”

En pocas palabras (y números), así se define el orgasmo femenino. SQUIRTING Palabra inglesa (de moda) para la eyaculación femenina GLÁNDULAS El año 2001, el Comité Federativo de Terminología Anatómica renombró las glándulas de Skene como “próstata femenina”. 75CC Es la medida máxima de líquido eyaculado por algunas mujeres (equivale a una copa de coñac). 20 Algunos libros de medicina sugieren que esta es la cantidad de conductos que llevan el líquido eyaculado. COMPONENTES Bajos niveles de urea y creatinina (improntas químicas de la orina), pero incluye el antígeno específico de la próstata, el mismo compuesto producido por la masculina.